EL MISTERIO DEL AMOR
Los personajes de La Leyenda de Korra no me pertenecen cada uno corresponde a sus
Creadores: Michael Dante DiMartino Bryan Konietzko.
La cita
Asami no se atrevía a entrar en la habitación, estaba todo oscuro y Korra la miraba con ojos brillantes, dio dos pasos dentro de la habitación, suspiró, y comenzó hablar.
-Hay algo que…-No pudo continuar con lo que estaba diciendo, Korra atrapo sus labios con movimiento lento y sensual, profundizando de forma suave, mientras con una de sus manos la sujetaba por la nuca y con la otra cerraba la puerta de golpe.
Asami se dejó presionar contra la puerta de la habitación y ella le acarició las caderas con las palmas abiertas. Sintió que la respiración de la chica de ojos verdes se descompensaba, con un excitado susurro ahogado dijo -Korra…-Acariciándole los labios.
Subieron la temperatura del beso casi a la vez, Asami contribuyó a la causa usando un poco de lengua, y su compañera, le ronroneaba en la boca al sentirlo.
Asami se había olvidado de lo que tenía que decirle, un pensamiento como último acto de voluntad a despedida, apareció en su mente.
"Opal, ven y evita que cometa una gran estupidez, si no llegas en los próximos tres segundos será solo culpa tuya"-Su mente lo pensó en tono de súplica sabiendo que iba a pasar un límite que no debía cruzar. No en la situación actual, pero el resto de su cuerpo tenía una opinión muy diferente.
En otra habitación no muy lejos de allí Opal tuvo una desagradable sensación.
-Tengo una sensación extraña, en el estómago-Opal daba vueltas por la habitación sin comprender que sucedida.
-Con que era eso-Opal sacaba de entre la ropa de Asami un pastelito de Chocolate, el cual se dispuso a comer.
-Mucho mejor, ahora a dormir tranquila toda la noche-Se acurruco en su cama y durmió plácidamente.
El límite de la resistencia de Asami estaba siendo traspasado miserablemente.
Ni se lo pensó cuando Korra inclinó la cabeza, invitándola a entretenerse con su cuello, que lamió despacio mientras acariciaba rítmicamente sus costados por debajo de su camisa.
Asami sonrió sobre su piel al sentirla removerse. A Korra le gustaban especialmente los besos en el cuello, una información muy útil que no olvidaría fácilmente.
La escuchó resoplar en respuesta, a un suave mordisco sobre su lóbulo y deslizó una pierna entre las suyas, presionando contra su intimidad y ella le devolvió el favor gimiéndole al oído.
Aquel sonido acompañado de la calidez de su aliento contra la oreja, le provocó una sacudida y le elevó las pulsaciones, así que se Asami se presion aun más contra su cuerpo, a la vez que atacaba su boca con excesiva efusividad.
"Apaga la luz Asami o descubrirá tu secreto, al menos concéntrate en eso ". Su cerebro le reprendía por no obedecer su primera idea de ser sincera e irse de la habitación esa noche, pero al menos intentaría apelar a su sentido común, le gustase o no estaban juntas en esto.
Korra le pregunto en un suave susurro —Te quedas, ¿no? —no necesitaba preguntarlo, porque era más que obvio que Asami, mataría por no tener que irse.
-Pero… la luz siempre apagada-Lo dijo en un jadeo entre besos apasionados a Korra.
-¿Por qué?-Dijo Korra en susurros por la falta de aliento
-Por favor –fue la única respuesta que dio Asami, suficiente para Korra, que ahora ya no tenía tanto control sobre sus pensamientos.
Alargo una de sus manos hasta tocar el pulsador de la luz que dejo completamente a oscuras la habitación, con únicamente con la ligera excepción, de la luz tenue y casi inexistente que se filtraba de las farolas del exterior.
Asami sonrió y asintió con un movimiento de cabeza antes de ayudarla a quitarle la chaqueta.
Casi antes de que la prenda tocara el suelo, ambas se deshacían de la camiseta de Korra, entre besos urgentes y pasos torpes. Se dirigian a trompicones hacia la cama y la chaqueta de Asami se quedó abandonada a medio camino, las manos de Korra la sujetaron de inmediato por la nuca y ella le acarició la baja espalda con las palmas abiertas. La intensidad con la que Korra arremetió contra la boca de Asami, la animó a bajarlas un poco más, hasta cubrirle el trasero.
Korra mordió el labio inferior de Asami aumentando su excitación. La presionó contra sus caderas, masajeando el final de su espalda y acercándola aún más, al máximo, seguía sin ser suficiente. Sintió sus caricias descender por su cuello y su pecho.
Asami se liberó rápidamente de la peluca que llevaba en ese momento y la lanzo lejos. Sentía una gran necesidad de que Korra sintiera su verdadero ser.
Korra le soltó el primer botón de su camisa sin dejar de reclamar su boca y con la respiración significativamente más pesada.
-Parece que este botón no quiere cooperar,- Dijo Korra sonriendo en los labios de Asami. -Ya sabes la oscuridad.- Korra a regañadientes tuvo que detener el beso y bajar la vista hacia la camisa.
Momento que aprovecho Asami para quitarse la prótesis dental y tirarla en dirección a la peluca con la esperanza de que amortiguara el ruido al caer, aunque tampoco le importaba demasiado en ese momento. Pronto sus manos acudieron de urgencia a ayudarla con los botones y la notó sonreír mientras volvía a besarla, a lo mejor porque le gustaba su evidente necesidad. Ella le mordió el labio inferior y Asami lo liberó atacando de nuevo su boca con urgencia, soltándose el último botón.
Se despojó de la prenda mientras sentía la calidez de las manos de la Korra paseándose por su abdomen desnudo, rozando con la yema de los dedos el borde de su lencería roja de encaje; aquellos roces eran electricidad en estado puro. Sus dedos enviaban corrientes calientes, precisas y altamente placenteras a todos los lugares de su cuerpo.
Korra subió las manos hasta su pelo para tirar suavemente de él reclamando con su boca, su cuello hasta terminar en sus labios, noto que pelo de ésta era más suave y sedoso que otras veces y el ligero sabor metálico de su boca hacia un rato que no lo sentía , pero el jadeo que sintió contra su boca la hizo olvidarlo tan pronto como lo pensó.
Asami coló las manos dentro de la camiseta de Korra, acariciando sus pechos y subiéndola pidiendo permiso sin palabras a Korra, que a regañadientes se separaba ligeramente de Asami para que pudiera arrebatarla la prenda.
Finalmente la morena guio a Asami hasta la cama, dejándose caer en ella mientras arrastraba en su caída a la otra chica, quedando frente a frente.
— ¿Aun quieres que hablemos? —preguntó a media voz, y lo dijo porque necesitaba algo que la distrajera de aquello y su forma de tocarla.
Asami simplemente la miró un poco más y esbozó la sonrisa más devastadora que le había dado a alguien nunca, momento que aprovechó Korra para tumbarla boca arriba en la cama y comenzar a besarla el abdomen.
Asami cerró los ojos ante la sensación, el calor húmedo de aquellos labios en las proximidades del ombligo le desestabilizó el interior al completo, Korra lo estaba haciendo suave, la besaba lento y se entretenía en cada roce, perezoso y tibio.
Demoledoramente dulce. Las manos de la morena descansaban en sus caderas y cuando ella se atrevió a acariciarle el pelo se le rompió algo por dentro y tuvo que hacer un esfuerzo bastante importante por continuar. De alguna manera podía sentir lo que sentía Korra tan fuerte que casi tembló al dar el paso y enredar los dedos entre mechones morenos.
Ella te ha dejado entrar en su vida.-Pensó Asami.
Deja que ella entre en el tuya.
Y era totalmente justo y tremendamente aterrador, las dos cosas a la vez, pero Korra levantó la mirada tras depositar un beso especialmente tierno en su bajo vientre y le sonrió.
Sencillamente era perfecto, tenía que ser ella, no había nadie más en el mundo capaz de llegar hacerla sentir de ese modo. Se le olvido el miedo de repente, justo cuando Korra le acarició la baja espalda con las palmas abiertas mientras sus labios le mimaban el abdomen de nuevo.
Asami abandonó su pelo y acunó sus mejillas con las manos, elevándole el rostro lo justo para poder atrapar su boca en el beso más sincero que había dado hasta la fecha, húmedo y derrochando sentimiento..
La empujó con suavidad, con el movimiento de todo su cuerpo, Korra se dejó tumbar contra el colchón y le despertó las terminaciones nerviosas el sentir cómo las yemas de sus dedos ascendían por su espalda mientras se dejaba caer sobre ella, no le hacían cosquillas, pero casi, y todo era increíblemente sexy. Sobre todo la forma en la que se besaban.
Una de las piernas de Korra encajada a la perfección entre las suyas y la Asami flexionó la otra, rozándole el costado. Le acarició el muslo de forma pausada, sin prisas, y resopló contra sus labios, se alteró mucho, al escucharla gemir en respuesta al sutil movimiento de caderas que había iniciado. Y lo hacía lento, porque necesitaba sentirla contra la entrepierna, pero quería tomarse su tiempo y estaba demasiado excitada como para hacerlo de forma más brusca sin acabar aquel momento precipitadamente. Las manos de Korra bajaron hasta el final de su espalda, atrayéndola más, Asami le mordió el labio inferior a la vez que la presionaba contra su cadera más fuerte.
—Necesito sentirte —Korra lo dijo antes de atrapar sus labios de nuevo y ella le contestó jadeando sobre su boca,
Llevó la mano con la que le acariciaba el muslo a la cintura de sus pantalones y se apartó ligeramente de ella para poder desabrocharlos, mientras Korra se quitaba los suyos con rapidez, se deshicieron de toda la ropa juntas, superando cualquier obstáculos textiles que las impidiera sentirse totalmente .
Asami besó la cara interna de uno de los muslos de Korra.
La sintió estremecerse, sonrió y repitió el gesto, ascendiendo por su pierna beso a beso, centímetro y con el calor en el bajo vientre aumentando en consecuencia. La miró y al hacerlo descubrió que Korra suspiraba en respuesta a sus atenciones. Lamió su ingle, Korra gimió como consecuencia y se revolvió ante la sensación, la escuchó contener la respiración, así que la otra lamió de forma lenta; tuvo que esbozar media sonrisa al ver cómo jadeaba y el calor que sentía en el bajo vientre se extendió a su cuerpo entero el segundo antes de probarla por primera vez.
Paseó la lengua por toda su intimidad una vez más, porque a Korra le había complacido y porque aquella húmeda suavidad era un poco adictiva. Tuvo que sujetarla por las caderas, porque sus movimientos se lo estaban poniendo un poco difícil, y la ayudó a marcar un ritmo.
Asami levanto la mirada observando aquel abdomen tan impresionante que se quedó un poco enganchada a la forma en que sus músculos que se contraían al movimiento de Korra.
Korra enredó una mano en el pelo de Asami, reclamando que continuara lo que había empezado con un exigente tirón que rompía de forma drástica el momento de tranquilidad.
Korra le tiró de la nuca instándola a subir de nuevo. La embistió con los labios entreabiertos, un beso torpe y necesitado, húmedo y resbaladizo Contuvo la respiración al sentir cómo la mano abierta de Korra descendía por su abdomen a la vez que profundizaban el beso aún más, las dos gimieron a la vez cuando le acarició su parte más íntima, empapándose los dedos mientras los paseaba entre sus pliegues. La sintió en el muslo, restregándose, con evidente necesidad, jadeo en su oído mezcla de lubricación y de su propia saliva, y ella comenzó a moverse contra su mano.
Korra la invito a cambiar de posición suavemente, indicando que se sentara en la cama, Korra se estremecía, rodeo su cuello con sus brazos, mientras me sentaba encima de Asami apresando su cintura entre sus piernas, sintiendo en cada movimiento el ardor mutuo que amenazaba con consumirla sino sentía más la exaltación que provocaba en ella. La lengua dejo de obedecerla para recorrer su cuello al acercarse sus labios a éste, marco su cuello con su boca al percatarse de la ternura y la pasión con la que acariciaba más arriba del interior del muslo.
Su boca buscaba su piel y su mano resbalaba por su cuerpo hasta llegar a la parte de su cuerpo en la que sus gemidos se hacían incontenibles, la excitación se hacía notar en su cuerpo estremecido.
Acercándose a ella y alejándose, resbalando por sus piernas, cada vez más rítmicamente, cada vez más rápido...
Besando sus labios que buscaban con desesperación, separando sus bocas para exhalar un último aliento y finalmente descansar su frente en la suya, rodeando con los brazos mutuamente.
-Quiero…que sepas …-Dijo apenas sin aliento Korra
-No…hace.. falta… que… digas …nada-Interrumpio Asami en iguales condiciones que Korra.
-Es..toy Enamo..rada de ti-dijo Korra con dificultad.
Asami noto un nudo en la garganta que la impido contestar, pero era consciente que de alguna forma tenía que hacer llegar lo que sentía a Korra, que se mantenía expectante.
Asami acarició la mejilla de Korra con ternura, le dio un beso suave y lento, impregnándolo de todo lo que sentía por ella, llenándolo de ese sentimiento que nunca pensó que podría llegar a conocer, de eres mi mejor amiga, mi familia y mi corazón.
Cuando se separaron Asami atrajo hacia a si a Korra para que se recostase en su pecho, Korra se acurruco, mientras Asami rodeaba con un brazo su cuerpo para abrazarla y con el otro tiraba de la sabana para taparlas a ambas.
En pocos minutos la respiración de Korra se volvió rítmica y pausada.
Asami no había podido dormir nada en toda la noche, sabía perfectamente que había complicado la situación, aunque no se arrepentía de lo sucedido, hubiera preferido que fuera sin secretos con Korra.
Apretaba fuertemente a la persona que descansaba en su pecho con rítmica respiración, tapada únicamente con una sábana, mientras los primeros rayos del día comenzaban aparecer.
Empezó a moverse lenta y perezosamente fuera de la cama, no quería abandonar su lugar, pero si la veía sin su disfraz, todo sería demasiado complicado de explicar en ese momento, además un poco de aire fresco para aclarar sus ideas, le parecía una buena opción.
Salió sin mucha dificultad de la habitación llevándose consigo a Naga para dar su paseo, ya que era bastante temprano.
El paseo no duro mucho, pero fue lo suficientemente revelador como saber que la primera persona con la que tenía que hablar ese día, era Opal, y no olvidarse de llevar café como ofrenda de paz o seria sacrificada a los espíritus, Opal era una persona muy dulce pro recién levantada sin cafeína en el cuerpo, podría ser perfectamente la loca que te persigue con una motosierra.
Dejó a Naga con Korra que aun dormía cómodamente, se dirigió a la cafetería a por dos cafés y el chocolate con nubes que tanto le gusta a Korra.
Ya se encontraba delante de la puerta de Opal, cuando un escalofrió corrió por su espina dorsal, empezó a preguntase desde cuando le daban tanto miedo las puertas.
Entro muy despacio, por si Opal seguía durmiendo, para su buena suerte, Opal se acaba de despertar, aunque aún no se había levantado.
-¡Buenos días! ¿Qué tal has dormido? ¡Traje este café recién hecho para ti!-Dijo Asami con voz dulce acercándole el café con una sonrisa.
-Bien, ¡Muchas gracias! Es justo lo que necesitaba para terminar de despertarme-Opal tomó un sorbo del café y cuando la cafeína llego a su cerebro, se levantó rápidamente y pregunto muy agitada.
-¡¿Qué has hecho?! Empieza hablar señorita Yasuko- dijo altera y con voz de mando Opal.
-¿Por qué he tenido que hacer algo? ¿Solo por traerte un café no significa que ha sucedido algo?-dijo con voz inocente Asami.
-Porque la última vez que me despertaste con un "Buenos días! ¿Qué tal has dormido? ¡Traje este café recién hecho para ti!-Dijo imitando chillonamente la voz de Asami.-Mi patito Revy acabo en el rio sin rumbo fijo.
-¡Eso fue un accidente! Los accidentes ocurren, era la primera vez que ponía en práctica una idea, esos son los llamados, héroes sin capa- Asami se llevó el brazo al pecho con exageración.
- Pero eso no es cierto, fuiste muy consideraba poniéndole el trajecito de capitán y una capa blanca, antes de meterle en ese barquito solar con retorno, que acababas de inventar-Dijo Opal aun molesta con este asunto-Explícame otra vez,¿ Por qué mi patito Revy tenía que estar ahí y no podías simplemente probarlo?
-Sin capitán no hay barco, además tenía el tamaño perfecto, solo tuvo un pequeño fallo de retorno, por lo demás funciono perfectamente, tu patito está recorriendo mundo! ¡Y solo teníamos 11 años! -Dijo Asami con Orgullo.
-Espero que encuentres diversión allá donde estés-dijo Opal como despedida-Espera, volvamos al tema, esas intentando distraerme ¿Que has hecho?-Dijo Opal cruzando los brazos.
-Nada, puede que algo, pero tú también tienes algo de culpa…-dijo Asami con temor
-Asami, mi cielo ¿De que también tengo la culpa?—Dijo opal intentando no sonar amenazante y fallando en el intento.
-Korra, oscuro, empezó ella, siguió…-Contesto Asami temblorosa
-No… te… entiendo… ¡Frases completas, Yasuko!-Dijo Opal poniendo su paciencia a prueba.
-Cuando regrese a la habitación, ya sabes para contarle la verdad, yo no quería entrar, porque estaba nerviosa por lo que la iba a decir, pero Korra tiro de mí, me beso, una cosa llevo a la otra y todo siguió…-Asami volvió a sonrojarse recordando lo que paso.
-¿Todo siguió? ¿Que siguió?-Opal ya se podía imaginar la respuesta, pero se negaba a creer que Asami, la persona que pensaba tres veces las cosas, se dejase llevar de esa manera.
-Si te lo tengo que explicar, la relación que tienes con Bolin es francamente muy aburrida-dijo Asami recibiendo un almohadazo en la cara inmediatamente después de decirlo.
-No, no me lo puedo creer que tú que siempre has sido un iceberg, ¡Decides ahora dejar de serlo con quien menos debes en este momento!, ¡¿En qué pensabas?!Y si estas así vestida, es porque no le dijiste la verdad-Dijo Opal con tono desesperado.
-Eso mismo es lo que paso, que no decidí nada, que no pude pensar en nada, solo la sentía en todas partes, solo no quería dejarla ir anoche, solo la necesitaba…-Asami Agacho la cabeza con arrepentimiento-Sé que no debió pasar de esa forma, pero no puedo dejar de sentir cuando estoy con ella, que es todo para mi.-Asami levanto la cabeza mirando a Opal directamente-¡Además, te pedí ayuda mentalmente y nunca apareciste!-Dijo Asami indignada
Opal se acercó a una estantería que estaba a un lado, busco lápiz y papel, después le dio instrucciones.
-Apunta, el diez, el veinte y el siete, ahora dame el papel-dijo Opal con tono solemne.
Asami se lo acerco, sin saber muy bien porque había escrito esos números.
-Mañana búscame en alguna isla paradisiaca, porque con mi poder "especial"-Opal Indico las comillas con los dedos-Me parece un desperdicio no ganar la lotería-continuo Opal-Y sino, siempre me puedo dedicar a leer mentes, "Vengan a conocer a la fabulosa, increíble y sexy Opal, te leerá el pensamiento y evitara que hagas estupideces-Dijo Opal con sarcasmo
-Muy graciosa, de acuerdo tienes razón, yo soy la única responsable de lo que ocurrió, pero fue tan intenso, solo podía pensar en ella y cuando todo acabo me dijo que estaba enamorada de mi –Dijo Asami tratando de explicarse.
-Te corrijo, no está enamorada de ti, está enamorada de Yasuko, ya conoce a Asami y se lo ha dicho a ella, para ella hay una clara diferencia -Trataba por vigésima vez de explícaselo a Asami.
- Pero somos la misma persona-Asami se veía claramente afectada.
-¡No para ella! ¡Vas a romperle el corazón Yasuko!-dijo pasando un brazo alrededor de los hombros de Asami para reconfortarla.
-Pero yo la quiero
-Lo sé-Opal se puso muy seria.
- Pero me niego a repetirte lo que tienes que hacer si la quieres, así que cámbiate de ropa, que la diversión ha terminado al llegar el día cenicienta, y tú has tenido mucha diversión esta noche-Dijo Opal guiñándola el ojo, mientras veía como su amiga se sonrojaba sin negar nada.
Había pasado alrededor de media hora, Asami se encontraba vistiendo "El conjunto semáforo", como lo bautizo Opal en un arranque de inspiración artística, la última creación constaba de un gorro de punto rojo, con camisero naranja y falda verde hasta los tobillos.
Opal muy amablemente, explico el significado de su vestimenta, el rojo en la cabeza era porque tenía que pensar más con la cabeza y no con otras partes, el naranja era para que tuviera cuidado con sus sentimientos y el verde de la falda era porque Korra tenía libre acceso cuando quisiera, esto último acabo con el café de Asami derramado en la cabeza de su amiga, y una Opal muy orgullosa murmurando" No me arrepiento de nada".
-Tengo que volver a la habitación, hoy es la cita con Kuvira y quiero despedirme de Korra antes de ir.
-¡Buena suerte! Y recuerda el verde es solo para Korra –Dijo Opal sonriente
Antes de irse Asami, tomó uno de los libros que había en la estantería, lo lanzó pero fallo en su intento de darle a Opal, que había desarrollado a lo largo de los años, una técnica de esquivar, que transmitiría a sus hijos y estos a sus hijos de sus hijos.
Cuando regreso a la habitación, Korra aun dormía.
Se acercó con suavidad y le deposito un tierno beso en la frente, que fue respondido con un gruñido lastimero, Asami volvió a intentarlo y esta vez, Korra abrió los ojos sonriendo.
-Yasuko…-con voz de somnolienta.
-Te traje chocolate con nubes, tu favorito.
Korra se incorporó apoyando su antebrazo en la cama y cuando la tuvo suficientemente cerca, la tomo por la nuca con la mano que tenía libre y la acerco para darle un rápido beso, mientras que Asami le acaricia la cara con la mano que no sujetaba el vaso.
-Ahora si son buenos días-dijo Korra coquetamente.
Asami volvió a besarla intensificando el beso en uno lento y profundo.
En ese momento, Naga salto a la cama interrumpiendo cualquier cosa que pudiera pasar.
Asami dio gracias a los espíritus por la interrupción, porque estaba a punto de olvidar el chocolate que llevaba en la mano y repetir lo sucedido la noche anterior.
-Hay que levantarse dormilona-Dijo Asami tirando con delicadeza de uno de los brazos de Korra.
-Cinco minutos más…-dijo Korra rehusándose a moverse-¿Qué hora es?-pronuncio entre un gran bostezo.
-Las 12 del mediodía.
-No lo puedo creer, tengo que llevar a Naga a su paseo ¿Por qué no me despertaste antes?-dijo Korra levantándose de un salto y moviéndose de un lado al otro de la habitación-Quizás si la llevo en mi mochila podría llevar a Naga a un lugar apartado…
-Cálmate, Naga ya tuvo su paseo esta mañana y te veías muy tierna durmiendo-Dijo Asami sonriendo.
-Realmente me asuste-dijo Korra que se acercó a Asami, para besarla, aprovechando que ella estaba de pie y Asami sentada en la cama, la empujo ligeramente invitándola a tumbarse, mientras continuaba con el beso.
-Ten..go, Tengo que irme-Asami tiro ligeramente de los hombros de Korra hacia atrás-En quince minutos Kuvira me espera en la puerta del campus-diciendo esto se levantó y se recolocó toda la ropa.
-Había olvidado que hoy era la cita-el tono de Korra perdió la alegría de hace unos momentos y eso rompió un poco la decisión de marcharse de Asami.
-Nos veremos más tarde, además tenemos que hablar de algo-Cambió el tono a uno más coqueto-Ya que cierta persona no me dejo hacerlo ayer-Asami guiño el ojo a Korra.
-No he oído muchas quejas-sonrió con un toque de perversión Korra.
-Puedo preguntarte algo, si alguien te mintiera en una cosa, aunque nunca fue su intención, y todo lo demás que haya dicho fuese verdad ¿Podrías perdonar a esa persona? –Asami sonó preocupada.
-Para mí la sinceridad es muy importante y nunca he querido a nadie lo suficiente para poder perdonar algo así- Korra solo elevó los hombros.
-Supongo que eso solo se sabrá con seguridad cuando suceda-Asami mostro una sonrisa fingida.
-Supongo que sí, ¿A qué viene esa pregunta?-Pregunto indagando.
-Nada, solo curiosidad, es muy tarde, me voy ya-dijo Abriendo la puerta para abandonar el lugar.
-No vayas, quédate conmigo, no tienes por qué hacerlo, la que perdí fui yo –dijo en tono suplicante.
-Tengo que ir, yo siempre cumplo mi palabra, pero volveré pronto.
Cerró la puerta y regreso donde estaba Korra, la dio un último beso y después sin mirar atrás, se dirigió a la puerta y se marchó rumbo a la entrada del campus, para encontrarse con su cita.
Había pasado más de veinte minutos desde que Asami había llegado al punto de encuentro, cuando apareció Kuvira en un corvett verde.
Aparco justo delante de la chica que la miraba malhumorada.
-Llegas tarde-protesto Asami con los brazos cruzados.
-Tengo una buena razón para ello, pero no sería caballeroso indicártelo-dijo galantemente Kuvira.
Pero Asami ya había visto la marca de labial en su cuello, del mismo molesto color que usaba Ginger, con lo que dedujo lo que había sucedido. Aunque tampoco le importaba, si esa chinche tenía los ojos fuera de Korra era una buena noticia.
Kuvira se bajó del vehículo para abrir gentilmente la puerta a de su acompañante.
En el momento, en el que Asami fastidiada por el gesto que se veía en la obligación de aceptar, paso por el lado de Kuvira, esta aprovecho, para acercarse a su oído y susurrarle.
-Me gustabas más cuando viniste en tu moto, pero se lo que esconde esa ropa así que me conformare por el momento.
Asami se giró para mirarla de frente.
-A mí me gustabas más cuando llegabas tarde y aun no habías aparecido, ninguna de las dos ha conseguido lo que quiere y solo nos queda conformarnos-respondió Asami hastiada , para luego montase en el corvett.
En pocos minutos llegaron al restaurante, era uno de esos lugares elegantes, donde suele ir las familias más poderosas de la ciudad, el cual Asami conocía a la perfección, ya que cada vez que tenía una cita con alguien, se empeñaba en llevarla al maldito mismo lugar para impresionarla.
-¿Impresionada por mi buen gusto?-dijo Kuvira invitándola a entrar en el local
-No demasiado-contesto accediendo al local.
El maitre se acercó a la pareja que esperaba en la entrada.
-¿Tienen reserva?-Después miro a la acompañante de Kuvira de arriba abajo y de abajo arriba- Quizás la señorita quiera ponerse algo menos…algo con dis..Algo más apropiado para la ocasión-Dijo con desaire.
Asami estaba visiblemente molesta, conocía a ese individuo, normalmente, la coqueteaba descaradamente, ella había sido siempre amable con él, a pensar de sus frecuentes intentos por seducirla, pero ahora debía de reconsiderar esa amabilidad.
-¿Tu eres así o te dan "apagones cerebrales"?-Dijo Asami con fingida preocupación
-Creo que debería llevarnos a nuestra mesa-Dijo Kuvira intentando apaciguar el momento pero divertida al mismo tiempo.
-Honestamente creo que deberíamos de irnos a otro lugar-Dijo Asami consciente que la persona de la entrada tenía acceso a su comida.
-Si yo también lo creo, a decir verdad podemos ir solo a tomar algo-ofreció Kuvira sorprendiendo a Asami.
-Si te era indiferente ¿Por qué querías la cita para comer? Podríamos haber ido a tomar algo en cualquier momento-pregunto curiosa
-Dudo que hubieses aceptado mi invitación e incluso aunque hubieras aceptado, Korra no nos hubiese dejado a solas, y necesitaba hablar contigo, también pensar en Korra sabiendo que me lleve a su Yasuko merece cualquier esfuerzo-dijo sonriente- Además,¿Quien no intentaría seducir a Asami Sato?-Coqueteo descaradamente.
-Parece ser que Korra, porque Asami Sato le importa más bien poco o nada-el tono de Asami era cansado.
-Eso es porque tiene un problema de visión importante, pero de eso mismo quería hablarte-Kuvira hablo seriamente.-Tienes que decirle la verdad, es torpe, orgullosa, impulsiva, perdedora, debilucha, bocazas, pero si no se lo dices lo hare yo-La voz de Kuvira sonaba amenazante-Tienes dos días.
-No necesito que tú me digas que debo decírselo, ya sé que tengo que contárselo ¿Pero cuál es tu interés en todo esto?-pregunto con molestia.
-Cuando esa cabeza hueca te rechace por ser Asami, entonces ¡Sera mi turno para que seas mía!
-¿Tu? Ni en un …-fue interrumpida por Opal que la sacudía frenéticamente.
-Opal cálmate ¿Qué ocurre?
-Korra, cachorro, corre-Opal tiraba del brazo de Asami que cuando escucho eso se levantó rápidamente, deja a Kuvira y siguió a Opal al automóvil que les esperaba fuera, en un rápido movimiento Opal le entrego las llaves a Asami que pronto se puso al volante y comenzó a conducir a gran velocidad.
-¿Vas a contarme ahora que ha pasado?-volvía a preguntar.
-¿Desde cuándo tenéis ese cachorro en la habitación?-le devolvió la pregunta
-Desde hace unas semanas, ¿Se encuentra bien?-pregunto con preocupación
-Alguien que nadie sabe quién es, Azula pero todo el mundo la tiene miedo-murmuro la última parte en voz baja-hizo estallar el laboratorio de química, el cachorro se asustó y cuando Korra abrió la puerta para ver qué había sucedido, se escapó y Unalak se enteró de su existencia-Opal estaba visiblemente afectada-Ha llamado a la perrera, y Korra trata de evitarlo ahora mismo.
-Su tío la odia, seguro lo va tomar como venganza personal, y no va a escucharla-comento Asami-¿Cómo me has encontrado?-pregunto curiosa
-Fue fácil, conociendo a Kuvira te llevaría al restaurante más pedante y frívolo al que lleva a todas sus conquistas
En el campus había un gran revuelo, no solo por la explosión, sino porque Unalaq estaba gritando a Korra que se negaba a entregar a la pequeña cachorra a la unidad de recogida de animales.
-Suelta ese animal ahora mismo Korra, no me obligues a repetírtelo.
-No pienso hacerlo-Korra se aferraba a Naga.
-Es un sitio más adecuando para esa bola de pelo, he dado instrucciones para que mañana le lleven con una inyección a un lugar aún mejor –sonrió de medio lado Unalaq.
En ese momento apareció Asami que abrazo fuertemente a Korra y acaricio la cabeza de Naga.
-¿Estáis bien?-Dijo Asami con ternura.
-Sí, sentimos haber interrumpido tu cita-dijo apenada Korra
-No había nada que interrumpir-y apoyo su frente en la de Korra.
-¿Habéis terminado? Entregad ese animal o tomare más medias drásticas-amenazo Unalaq.
-No hay nada que puedas hacer que haga que te la entregue-aseguro Korra
-Muy bien despídete de tu beca, en primer lugar nunca debió ser para ti, todos tus sueños se han acabado ahora, te abriré un expediente disciplinario y nunca podrás entrar en una universidad-dijo triunfante Unalaq
-No la abandonare, cueste lo que cueste-dijo Korra con determinación
-La verdad, es que perderás eso y ese pequeño animal, quítenselo por la fuerza, recuerden lo que acordamos-ordeno su tío
Asami se acercó a su oído y le susurro "Perdóname por favor".
Después se volvió dirigiéndose a Unalaq.
-Creo que te vas a ir de aquí, vas hacer como si esto nunca hubiera pasado, te vas a lleva a esos que te acompañan y jamás vas a volver a hablarle en ese tono a Korra-Dijo Asami contundentemente.
-¿Quién te piensas que eres draculina? Crees que puedes darme ordenes ¿tu?-dijo riéndose con sarcasmo Unalaq.
-Ten cuidado Unalaq, los Sato tenemos mal carácter si se nos provoca, y mi buen ofrecimiento se puede convertir en una venganza personal.-Advirtió Asami
-No me hagas reír, Horoshi solo tiene una hija y es Asami Sato, tú y ella no sois ni de la misma especie.-Alargo el brazo para tomar al cochorro y fue parado por la mano de Asami.
-Pues, precisamente Soy Asami Sato-Dijo Asami soltándole el brazo y quitando su peluca, las gafas y la prótesis bucal-No quiero volverte a ver por aquí ¿Entendido?-La voz de Asami sonó mucho más amenazadora que antes.
-Lo...lo siento, quien iba a imaginarlo, no lo tenga en cuenta señorita Sato ha sido un día muy largo, ya nos vamos-y haciendo reverencias desapareció junto con sus acompañantes.
Pronto empezaron sonoros murmullos alrededor, Asami se giró buscando los ojos de Korra que la miraban con confusión.
Asami se acercó a Korra rápidamente, y esta mientras le entrego la pequeña cachorra a Opal.
-Korra, puedo explicarlo…
La mirada de Korra se endureció y comenzó a correr hasta llegar a la habitación cerrando la puerta de un portazo.
-Korra, Korra espera, Korra…-Asami corrió detrás.
N/A:Fue realmente duro escribir algo tan largo y volvi loca a mi beta Revy Katsuragi, el lemon tuvo tres versiones diferentes y realmente queria algo diferente para que Korra descubriera la verdad,mi beta puso esta cancion el lemon y llegamos a la conclusión que pega muy bien(intente poneros el link pero fanfiction lo borra y me elimina parte de la ultima frase, la cancion es HOT de avril Lavigne) NO VOY ABANDONAR EL FIC asi que tener un poco de paciencia conmigo y espero os haya gustado tanto como a mi este capitulo
