Avatar la leyenda de Aang no me pertenece :3, y la idea salió del fic "Buzón de pedidos de Hiimeko03" (doy créditos por si acaso)
¡Ya volvi! Y es impresionante cómo escribí esto en dos días xD
¡Muchas gracias a todos por los pedidos! Anuncio: elegí algunos para que el team Avatar los haga. Pero los que no elegí, igual ellos los leerán y tendrán una opinión acerca de ese pedido :3
Lamento no elegir los que deberían salir, pero no tendría sentido esto ya que una parejita no están juntos aún y se perdería la magia(?. Pero enserio, lo siento :c
¡Bueno, ya! Lean y diviértanse viendo las locuras xD
Capítulo 2.
—Gracias por venir, Toph. Te prometo que no será por mucho…
—Cierra la boca.
—Pero…
—¡Que te calles!—alzó una mano en advertencia—Sólo vengo porque no tengo nada que hacer. Así que pórtate bien y no me hagas enojar.
Sokka asintió y la invitó a sentarse. Siguió su mirada unos segundos a las pisadas de su amiga, pero al mirar un microsegundo su retaguardia, parpadeó y cerró la puerta.
Todos estaban de vuelta en la tienda de té, y ésta vez, con más amigos.
Ty Lee, Mai, Harú y Suki habían sido invitados, cuando Sokka leyó los pedidos de invitación.
Pero los demás, los leería ahora.
—¡Muy bien todos! Primero que todo, gracias por venir, espero nos divirtamos y pasemos tiempo juntos como los viejos…
—¡Cállate Sokka y empieza ya!
—Gracias a ti también Toph, eres tan delicada.
—Cállese ya.
—Bien, podemos empezar. ¿Cuál pergamino leemos primero, Katara?—preguntó Sokka, con ganas de ahorcar a la maestra tierra.
Katara sonrió y tomó un pergamino. En éste se leía: Pedido 1, Emilia-Romagna. Se lo tendió a Sokka y él lo abrió.
—Excelente. Éste es de Emilia-Romagna, y dice: ¡Me ENCANTÓ LA IDEA! ¡Yo quiero pedir unas cosas!
—¡NO!—Toph se paró de la silla y le arrebató el pergamino a Sokka de un manotazo. Éste cayó al suelo y a Sokka se le salió una venita en la frente.
—¡¿Qué… te… PASA?!—gritó él, con ganas de matarla.
—¡SÓLO UN PEDIDO O ME VOY!—Toph le gritó de vuelta, furiosa, retándolo.
Todo se quedó en silencio. Ty Lee no pudo evitar reírse y Harú se sintió un poco nervioso. Katara rodó los ojos. No hemos leído nada y ya pelean, genial.
Sokka suspiró, y al leer un poco los pedidos del pergamino, buscó un envase y fue escribiendo los pedidos en una hoja, los separó en pedacitos rompiéndolos y los metió en el envase.
—Voy a leer los pedidos, y de aquí, elegiremos tres.
—¿No son cinco por…?
—Cállate Aang.
Sokka se aclaró la garganta, y miró fulminante a Toph, la cual resopló, y él empezó a leer, de nuevo:
—Uno, que Katara tome jugo de cactus. Dos, ¡Kataang! Tres, ¡que Toph bese a Sokka! Momento, ¡¿QUÉ?!
Sokka soltó el pergamino, y respirando agitadamente, leyó lo siguiente: ¡Tokka! Luego comenzó a toser y cayó al piso hecho un ovillo, tratando de no llorar.
Pero lloró.
Toph en cambio, estaba dispuesta a pararse y largarse, pero Katara la tomó del brazo.
—¡Pe…!
—¡Te quedas!
Toph refunfuñó. Katara levantó a Sokka y lo sentó, tomó el pergamino y lo siguió leyendo: —Cinco, que Aang y Toph bailen ballet clásico en la calle (con tutú y todo). Seis, que el equipo avatar haga un harlem shake. Siete, un enfrentamiento entre Suki y Toph… ehh, Aang, puedes ir a buscar a Suki al cuarto de huéspedes, ¿por favor?—Aang asintió y Katara siguió leyendo—. Ocho, que Aang Sokka y Zuko se vistan de… mppphhhhh jajajajajaja de mujeres jajajajaja lo siento. Y que bailen "barbie girl" con Zuko cantándola en mitad de la calle… Jajajajajajaja hay qué idea tan original… jeje. Y uhhhh, nueve, Toph femenina…—Toph gruñó—. Diez, Maiko, y Mai sonriéndole a todo el mundo y abrazando… oh wow, difícil. Jeje perdón Mai. Once, que el equipo Avatar actúe como los actores de la isla Ember (Es decir que sean como los actores de la isla Ember en la obra que hicieron sobre ellos) oh, bien. Doce, fingir que son otra persona (ejemplo, que Zuko finja ser Katara) uh, ¡genial! Trece, que Aang le pregunté a sus vidas pasadas sobre su mayor vergüenza. Catorce, Sokka comiendo una semana sólo vegetales—se escuchó un quejido lejano—. Quince, Aang comiendo una olla llena de ciruelas de mar. Auch. Y dieciséis, Iroh dando una clase de educación sexual al equipo avatar. Oh… ¡¿QUÉ?!
—Eso… fue… duro.
—¡Hola chicos! ¿Me perdí de algo?—entró Suki, al ver a Sokka sollozando, a Katara en shock y a Toph enojada—. Sí… creo que me perdí de mucho.
Sokka gimió y se sorbió la nariz, y empujó el envase con pedidos hacia ella. —Elige uno.
Suki lo miró confundida y tomó un papelito, rió y lo leyó: —Que Toph sea femenina.
Silencio súper incómodo. De esos que la tensión se corta con espadas, dagas, cuchillos, armas mortales, muchas cosas filosas más y hasta con los dientes.
Toph tenía un tic en la ceja.
—Eh, Toph… ehhh…
—Me voy.
—¡Eso sí que no, señorita!—Sokka la tomó del brazo y sin pensarlo, la pegó a él por la cintura, quedando a centímetros de los labios del otro. Los dos ardieron en sonrojos. Pero Sokka ignoró eso—. Tú te vestirás femenina porque sí, y porque es sólo por hoy, así que compórtate.
Toph lo iba a golpear, pero sintió su aliento muy cerca de sus labios y se sonrojó más (si era posible). Lo apartó de un empujón y le hizo una seña a Katara.
—Trae la ropa y el maquillaje.
Katara salió del shock y sonrió. Subió escaleras y volvió con un kit de maquillaje y conjuntos de ropa.
Se llevó a Toph al baño y se formó un largo silencio. Que Harú rompió.
—¿Y qué hago yo aquí?
—Lo sabrás luego—respondió Sokka mirando fijamente el cuarto de baño, preocupado.
A los minutos, se oyó un grito desgarrador, y Sokka corrió con Aang hacia el baño, pateando la puerta como un puto ninja. Luego contuvieron el aire.
Toph estaba vestida con un vestido ligero, sin mangas pero con hilos, que le llegaba a la mitad del muslo y era verde claro olivo, combinando con sus ojos. Estaba descalza, con una tobillera de oro y el cabello lo traía suelto, en cascada hasta más debajo de su cintura; con un broche en forma de estrella al costado de su flequillo –suelto-, tenía el brazalete de tierra espacial en el brazo, y Katara le había puesto un maquillaje ligero, pero sólo en los ojos una sombra verde musgo, y le quería colocar más, pero por accidente le pinchó un ojo, y Toph se quejó exageradamente.
Sokka tenía la boca abierta, balbuceando cosas como "mi hermana es una diosa en esto", "espíritus, un ángel" y "me desmayaré". Aang parpadeaba, como si todo fuera un sueño.
—¡Quítate de encima! Es suficiente. Siento las vibraciones de los bobos, y créeme, sé que es suficiente—advirtió Toph, saliendo del baño y esquivando a los bobos, con delicadeza. Oh sí, delicadeza.
—¡Toph, sé más delicada!
—¡Jódete!
—¡Toph!
—Dije, ¡JÓDETE!
Zuko se rió, alegrado de que detrás de esa señorita femenina, esté su amiga.
—Podemos… continuar… oh santos… Toph…—Sokka no cabía de su asombro.
—Ya deja las babosadas y sigue con esta estupidez—la maestra tierra se sentó con las piernas cruzadas –obligada por Katara-, pero no dejó su ceño fruncido.
—Toph, el maquillaje. Deja el enojo.
—Si sigues así, te entierro viva.
—Katara, toma un papelito…—Sokka tuvo que beber agua para calmarse.
Katara tomó un papelito del envase y al leerlo, rió: —Fingir que somos otras personas.
—¡Fantástico! ¡Siempre quise dejar de ser Zuko!—rió sarcástico el maestro fuego.
Todos rieron.
—Bien, ¿qué hacemos Sokka?—preguntó la maestra agua.
Sokka rió y rápidamente dijo: —Katara será Toph, Toph será Suki, Suki será Zuko, Zuko será Aang, Aang será Mai, la amargadita hará de Katara y yo seré Iroh. ¿Bien?
—¿Y quién será el que te interprete?—preguntó Iroh, trayendo los tés.
—Pues… nadie. Listo, ¡comencemos! Tenemos diez minutos.
En esos diez minutos, la tienda de té (la cual estaba cerrada para los comerciantes), se volvió un caos.
Katara pateaba el suelo como desquiciada, gritando un ¡soy el señor de la sandía!, Toph se meneaba con un abanico y modelaba, femeninamente, diciendo: ay, soy Suki y no tengo elemento, Suki se colocó una coronita de plástico e hizo movimientos de maestro fuego y se puso una mano tapándose el ojo izquierdo, quejándose; Zuko hacia piruetas de maestro aire, y al caerse (lo cual era demasiado), gritaba un ¡soy el Avatar!, Aang estaba sentado y tenía dagas en las manos, con cara de aburrido, Mai tenía un envase de agua y la chapoteaba, sonriendo exageradamente, Sokka estaba tomando té y se puso una almohada debajo de la camisa, simulando una pancita.
Iroh se rió con ganas, y Ty Lee se retorció en el suelo a reír con Harú.
—¡Genial! ¡Jajajajajaja!—reía Ty Lee.
—¡Los derrotaré a todos con mi tierra control, insectos!
—Soy Suki y me enamoré de un tarado…~
—¡HONOOOOOOOOOOOOOOOORRRRRRR!
—¡Aire control! ¡Yay!
—Estoy sonriendo. Miren. Jaja.
—¡Soy maestra agua! ¡Soy novia del Avatar! ¡Adsadsafdsa!
—Querido sobrino, cuando las nubes sonrían, dedícales un poema de aire y sol, y la luna te sonreirá también.
—Ya pueden parar, por favor, pasaron once minutos. Son unos profesionales—Harú reía, viendo como todos de pronto paraban y se miraban entre sí, volviendo a quiénes eran.
—¡Odio ser Toph! ¡Es muy difícil!
—¡Ni que me interpretes tan bien, Azuquita!
—Me interpretas muy mal, Toph.
—Deja de quejarte, chica abanico.
—¿Enserio? Ser Zuko es difícil, querida.
—¿Ah sí? ¡Pues yo no ando gritando por ahí honooooor!
—¡Mira, Zuko, tu honor!
—¿Dónde? ¡HONOOOOOOORRR…! ¡Sokka!
—Jajajaja, me encanta esto. Y ser Iroh es lindo.
—Odio ser Katara. Es muy… expresiva.
—Pues no me agradó mucho ser tú, Mai, eres muy… sin ofender, inexpresiva.
—¿Podemos seguir con otro, Sokka?—preguntó Zuko, con los brazos cruzados, ofendido.
Sokka los guió hacia dentro, y él le pidió a Zuko que tomara un papelito. Éste sacó uno y lo leyó: —Que Katara beba jugo de cactus.
Sokka pegó un grito de alegría y corrió a buscar a Appa, y se fue con un yip yip.
Después de una hora, volvió con rasguños y cortadas, pero con un cactus cortado a la mitad, con un líquido dentro.
Katara tragó en seco, y al mirar a su novio buscando apoyo, bebió del cactus.
Minutos después.
—Ooooohhh, somtaim… agaretufilim… yeaaahhh, ¡hip! segatufilim pera anebadebadeba ejepbifor, segaretufilim… yeaahhhh ¡hip!—cantaba Katara, abrazando a Toph por los hombros y tambaléandose como… borracha.
Toph no cabía de su asombro, sonreía mucho y le pidió a Zuko que por favor, buscara una forma de recordar esto siempre.
—Pony salvaje… aaaah con cuerpo de poni aaaah hay vida en tu vida, aaaah, pero igual eres poni… aah.
Todos se quedaron viendo a Katara como loca.
—Yo soy tu pony loca, yo soy tu pony loca, ¡yo soy el pony pony –hip- pony pony loca! ¡Aaaah! ¡HIP!—Katara comenzó a bailar en la silla, con movimientos egipcios.
—Espíritus—susurró Sokka.
—¿Qué hacemos?—le susurró Zuko.
—No sé, me preocupa.
—¡Esto es tu culpa Sokka! ¡No tuviste que darle jugo de cactus!—lloriqueó Aang.
—¡Era parte del reto!
—Pobrecita—se lamentó Suki.
—Mátenla.
Todos miraron por segunda vez a Toph en forma de reprimenda.
—Dejen de mirarme. Hablo enserio. Mátenla—silencio incómodo—. Quiero decir, que le quiten la borrachera. Y para eso… soy perfecta. Quítense idiotas.
Toph los empujó a todos, y se acercó a Katara. Le susurró algo en el oído y ésta hipó. Luego movió sus piernas y estiró sus brazos, provocando que Katara saliera volando la puerta con una velocidad increíble.
Aang fue el primero en salir corriendo hacia la maestra agua. Los demás salieron, y Sokka miró mal a Toph, mientras ésta reía. Al ver a Katara, ésta estaba como ida, sus ojos eran espirales y le salía baba de la boca como espuma.
Aang lloraba, y Sokka le quitó a Katara su cantimplora y mojó a su hermana con el agua. Katara se removió inquieta y despertó del trance, mirando a todos con confusión y al darse cuenta de su aspecto, se limpió rápidamente la boca y se arregló el cabello. Rió incómoda.
—Y… ¿pasé bien el reto?—preguntó inocente. Toph explotó en carcajadas y Aang la abrazó fuertemente. Sokka sólo se masajeó las sienes. Nada de esto terminará bien.
—Pasemos al siguiente, por favor.
Sokka los guió hacia dentro y ésta vez, sentó a Toph y la amenazó con que no usara su tierra control si no era necesario. Ella sólo rodó sus ojos.
Aang se apresuró a tomar el siguiente pergamino, cuando Sokka firmó el anterior como finalizando el reto –o los retos-. Aang leyó el remitente del pergamino, y éste decía: GirlBender L.
—Bien, éste es de GirlBender L, y dice: Mmm, yo quiero que Toph sea femenina por un día, ¡sí! Por favor, por fis, ¡porfavorciito! Alfddssdfa... También quiero un día en el que Sokka solo le día cumplidos a Toph, ¡nada de groserías!—Aang miró a la no-parejita—. ¿Cómo que todo es con ustedes, eh…? ¿Sokka? ¿Estás bien?
Todos voltearon a ver a un Sokka hecho un ovillo en la esquina, con aura depresiva.
—Porque siempre a mí… porque con ella… por quéeeeee…—decía. Toph enfureció.
—¡Ya soy femenina, idiotas…! ¡Espera! ¡¿Estás diciendo que es un fastidio estar conmigo?!—la tierra comenzó a temblar un poco, y Katara se sujetó de la silla, temerosa.
—Toph… él no est-tá… dici…endo eso…
—Toph, regulariza esa tierra control, ¿de acuerdo? Mientras más rápido terminemos con esto más rápido saldremos y no volveremos. Espero. Cálmate, por favor—le habló seriamente Zuko, provocando que la tierra dejara de temblar lentamente.
Sokka se giró y miró a Toph, y volvió a pensar en lo realmente bonita que se veía así. —Oye, Toph, te tengo que decir algo—Es ahora o nunca, tengo que hacer el pedido. Espero sobrevivir. Kuruk, deséame suerte.
Toph se sonrojó al leer las decididas vibraciones de él: —¿Q-Qué?
Él se levantó, con porte derechito y masculinito, y avanzó tres pasos hacia Toph, quedando en frente de ella. Ella se sonrojó más.
—Lo diré rápido, no me mates—suspiró, y se relajó, tomó aire y lo soltó—. Pienso que eres muy bonita, tienes una piel muy delicada y fina, y me gusta tu piel por ser blanca leche, suave. Me encanta tu cabello, es muy largo y sedoso y oscuro como la noche, y también tus mejillas, cuando te sonrojas, como ahora—señaló, y Toph volteó la cabeza—. Y tienes buen cuerpo, tengo que admitirlo.
Silencio incómodo. Muy incómodo. Toph volteó a verlo bruscamente.
—Sé que me quieres matar, pero es cierto. Aunque tengas sólo quince, ya te desarrollaste y tienes muy bonita figura, en serio, muy bonita, tanto que te siguen los pervertidos—susurró esto último, pero ella lo escuchó perfectamente, provocando otro sonrojo—. También me encantan tus manos, son pequeñitas y tiernas, como tu carita, aunque lo niegues. Adoro más que todo tus ojos, me recuerdan a Yue y siento que me miras profundamente con ellos (aunque yo adoro más tu sentido sísmico), y puedo ver qué sientes, me encanta el color también. Y tu nariz tan chiquita… me parece de conejito-canguro bebé, oh… esas naricitas…
Sokka suspiró, y se quedó embobado mirándola, inspirándose: —Me recuerdas a Katara cuando era pequeña, siempre la tenía que cuidar, y era tan terca… Siempre con sus pataletas… además, ¿no te han dicho lo genial que eres últimamente? Me enamora tu tierra control, ¡nunca me dejo de sorprender con tus movimientos! Siempre tan precisos y finos como tu… y jamás falto en tus lecciones de la Academia, gritas y muestras tu poder, marcando quién manda y…—no pudo continuar porque Zuko y Suki le taparon la boca, con sonrisas ladinas.
—Basta ya, poeta, ¡le estás describiendo el cielo y el mar en palabras!—Zuko rió y Suki soltó una lagrimita, de ternura.
—Tengo que admitirlo, me enamoró eso de ti. ¡Qué hermoso!—se ilusionó Suki, imaginando la boda y creyendo escuchar las campanas.
Katara y ella suspiraron ilusionadas.
Toph se levantó y tomó a Sokka del cuello, arrastrándolo hacia fuera. Cerró la puerta y formó un techo y paredes de tierra, encerrándose con Sokka dentro.
Sokka iba a decir algo, pero ella lo calló: —El reto decía que fuera un día sin insultos, sólo cumplidos.
Él se sonrojó.
Ella rió y bajó la cabeza, apenada. —Pero debo admitir que… me encantó lo que dijiste. ¿Enserio piensas todo eso de mí? Siempre creí que la más linda era Katara y Suki…
—Lo son. Pero tú también lo eres, no te apenes, siempre te decimos eso, pero lo niegas. Hasta llegué a pensar que tu ceguera te hacía más linda—él sonrió.
—¿De verdad?
—Sí.
Estaban cerca, muy cerca, y estaban a punto de acercarse más y cerrar la distancia, pero la tierra se bajó de repente y quedaron expuestos; gracias a Aang.
—Pillos, no se apuren, aún faltan pedidos—rió Katara.
Sokka y Toph se sonrojaron, y ella lo empujó para salir lejos de ahí, entrando de nuevo a la tienda. Sokka suspiró y se prometió dejar de ser tan sincero a veces.
Al entrar, y notar la tensión que podía tocarse cuando veían a la no-parejita, Suki rompió el silencio. —¿Siguiente pergamino?
Katara asintió, tomando el siguiente: —éste es de kenavanenit1216 y dice… esperen, son más de uno…
—Sólo toma el primero, nos disculpamos luego—lo cortó Sokka, rojo.
—Bueno, dice: Mucho Maiko y Kataang, un buen combate de control entre Aang, Katara, Toph y Zuko donde Aang sólo pueda usar su elemento nativo. ¿Hacemos este?—decía Aang, alegrado de que le pidiera mostrar más de su amado elemento.
Todos asintieron, y ésta vez, decidieron partir a la Isla Ember, por petición de Sokka.
Después de dos días de viaje y descanso, decidieron retomar el pedido.
Ubicados en la suave arena de la playa, con Sokka, Suki, Mai, Ty Lee, Harú y Iroh de jueces, de disponían a observar el combate.
Aang, Katara, Zuko y Toph estaban en posición de ataque, pendientes de los movimientos de cada uno, con su elemento preparado.
Al escuchar el ¡comiencen! de Iroh, todos se movieron. Aang se impulsó con su planeador atacando a Zuko, quien esquivaba con fuego queriendo darle de cerca. Katara y Toph peleaban fuerte, debido a que una no veía el agua, y la otra no podía jugar con lodo.
Katara trataba de lanzarle lodo a Toph, pero ella con un movimiento de muñeca lo devolvía, así que se impulsó con una mini ola hacia Toph, quien al no sentirla, se protegió al oler el agua salada, y falló. No había tierra fuerte, y cuando se quiso proteger con arena, ésta se disolvió con la ola de Katara y cayó, mojada. Sokka sacó a Toph y la puso para combatir con el ganador entre Aang y Zuko.
El Avatar Aang, más bien, la tenía un poco difícil. El fuego de Zuko lo tenía concentrado, tratando de esquivarlo con aire, pero al sentir sus músculos rogando por controlar el caliente elemento, se contenía y lanzaba ráfagas de aire, y Zuko lanzaba fuego sin control, queriendo que Aang cayera. Zuko terminó por ejecutar un látigo de fuego, que Aang venció con uno de aire, su nueva técnica. Zuko cayó y le sonrió, para dejarlo con Toph.
La maestra tierra suspiró, le tocaba con el que menos sentiría. Toph y Aang se pusieron en posición al mismo tiempo que Katara y Zuko, y partieron. Toph lo fue derribando con arena, y lo encerraba en ella, pero él la disolvió con aire, y cuando lanzó una ráfaga de aire, por accidente, se combinó el agua con el aire, y aún así; cayó Toph. Pero Sokka dio como mala la pelea, ya que Aang dejó que se combinara agua con aire. Éste rió apenado y levantó a Toph, dándole la victoria.
Mientras, los elementos enemigos luchaban entre sí. Katara daba latigazos de agua potentes, y se defendía de los ataques de Zuko con su vieja técnica del pulpo, y él se impulsó con fuego, atacándola por arriba, lanzándole más y más fuego. Ella lo derribó con dagas de hielo, pero Zuko se defendió ágilmente, girando en sí mismo y ejecutando un rugido de dragón, provocando que Katara saliera con una quemadura pequeña, pero cayó también. Ella se curó rápidamente la quemadura, y le sonrió a Zuko.
—¡Muy bien todos! Eso fue asombroso, Toph y Zuko ganaron—felicitó Iroh, sirviéndoles té frío para relajarlos.
—Yo ya sabía que ganaría Toph, después de todo, se veía a leguas que Aang no podía con el aire nada más—se encogió de hombros Sokka, estirándose en la silla.
—¡Fue muy difícil!—se quejó Aang. Katara lo animó.
—No te preocupes cariño, para ti no era muy fácil después de todo, estabas acostumbrado a usar todos los elementos, no te aflijas—le sonrió ella—. Además, ¡derroté a Toph de una!
—No te acostumbres tu tampoco, princesa, me vengaré—Toph tomó un sorbo de té frío, tranquila.
—Yo derroté a Katara—Zuko se sintió orgulloso e infló el pecho.
—No te las des de machito, yo también me vengaré—le advirtió Katara.
Iroh se rió suavemente, contagiando a todos de la risa.
—Oigan… ¿qué otros pedidos siguen?—preguntó Aang, al notar los pergaminos en la mesa.
Sokka tomó otro y empezó a leer, pero antes tronó su cuello, como preparándose para lo peor: —Éste es de LinnaH y dice… eh… ahhhhh… uuuhhhh… aaaahhhh…
—¡Sokka! ¡Déjame leerlo por amor a Roku!—Katara le quitó literalmente el pergamino, leyéndolo—. Dice que: quiero pedirle a Toph que diga si gusta de Sokka ¿se puede no? Y a Katara si le duele mucho el estomágo en la regla… oh, ya veo. Bueno, no tengo la regla… ehh… Toph…
—Siguiente pedido.
—Pero, Toph… sólo niégalo y ya.
Toph se sonrojó violentamente, volteando la cabeza: —Sólo sigue con el otro, ya.
Katara suspiró sacando el otro pergamino, leyendo: —Éste es de Maidijunior y dice… otra vez, Sokka, ¡tiene muchos!
—Dámelo.
Sokka comenzó a escribir rápidamente la respuesta, y tachó la mayoría de los pedidos dejando a uno sólo sin tachar.
—Lee—pidió él.
—Está bien… qué rápido—su hermana tomó el siguiente y último por hoy, y leyó—. Pidió… Zutara… y dijo: ¡Quiero ver la reacción de Zuko y Katara cuando vean que pedí eso! y la de Aang, así que pongan alguien entre Zuko y Aang para que el calvito no lo asesine. Oh, Aang…
El Avatar, simplemente…
¿No explotó?
Sólo comenzó a inhalar y exhalar, como controlándose.
—¡¿ZUTARA?! ¡¿PIDEN ESA MIERDA?!—Mai sí enfureció.
—Odio mi vida—Zuko se cubrió la cara con las manos, frustrado y acongojado.
—Yo odio que me emparejen con idiotas—se quejó Katara, abrazando a Aang para que el pobre no entrara en estado Avatar de repente.
—Al fin me entiendes, ¿verdad?—Toph rió, le encantó ese pedido.
—Yo creo que ya es todo, ¿no?—Harú suspiró—. ¿Ahora me pueden decir qué hago aquí?
—Te pidieron que vinieras con Ty Lee, punto y final—Sokka suspiró—. El mismo fan…
—Es chica—corrigió Katara.
—La misma fan que pidió el desorden corazonal de Aang.
—Me encantan estos pedidos—sonrió Toph.
—¿Sabías que la mayoría de todos los pedidos pedían algo entre tú y Sokka?—Suki no pudo evitar reír.
Y todo fue otro caos. Toph gritó y se abalanzó hacia Sokka para ahorcarlo, Aang entró en estado Avatar (suerte que duró diez segundos) y Mai abofeteó a Zuko por ser tan… infiel.
—Esto es muy divertido, ¡quiero venir en la próxima!—Ty Lee rió feliz, aplaudiendo.
¡Listo señores! ¿Qué opinan? ¡Les juro que escribirlo en dos días fue un récord! Me inspiré muchísimo, y cuando mi hermana me quiso sacar, le grité que la inspiración estaba golpeándome xDDD
¡Enserio lamento no haber puesto todos los pedidos! Es que unos eran muy precipitados y otros muchos, los siento :c ¡Pero espero que les haya gustado! ¡Inviten más lectores para que se animen! Tengo hechas doce hojas de Word xD
No necesité poner mucho Kataang y Maiko, porque ya son novios y sería obvio, je. Y aclaro que las canciones que canta Katara son (las que escuchaba en el momento xD): Levels (Skrillex remix) de Avicii (por eso la mala pronunciación xD) y Pony salvaje de… según la pagina de la letra: P-13. Escuchenla, es tan akjdhskdja xDDDDD
¡Espero que les haya hecho reír mucho! Yo lloré xD
¡Sigan enviando y diviértanse!
Kisses to everybody, Nie, la pandiunicornio :3 xD
