Avatar la leyenda de Aang no me pertenece :3, y la idea salió del fic "Buzón de pedidos de Hiimeko03" (doy créditos por si acaso)
¡Hey hey babys! ¡Aquí vengo con esto bien largo para darles lo que quieren! xD
Antes que nada, ¡quiero agradecer a los que siguen esta historia! Es muy divertida escribirla, enserio, y actualizar es un alivio existencial :D
¡Disfruten, que apenas empieza lo bueno!
Capítulo 3
—No entiendo, ¿me repites el pedido?—pidió Aang, confundido.
Sokka estaba frustrado; es el tercer día con ellos, segundo día de pedidos y ya está que se traga todo un jugo de cactus.
No conseguía que entendieran el pedido nuevo, ¿y qué descubrió? Que todas las personas que enviaban pedidos… ¡eran chicas!
Martirio para su alma y corazón, que todas (sí, todas) querían que algo pasara entre él y Toph.
Y el pobre de él no sabía ni qué pensar, ¡todo estaba tan revuelto en su cabeza! Después del casi beso… no entendía nada. Y no quería entenderlo.
Qué va. Él era posible de cumplir lo que sea, pero la palabra… la daba Toph.
Nadie más.
—Repito, chicos: El pedido es de GirlBender L (otra vez), y dice... eliminaré esto, y esto, bien, ahora sí, dice Hmmm... ¡Que Mai le diga a Zuko muchas cursilerías! ¡Y que Aang baile el vals con Ty Lee como amigos!
—Dime lo que eliminaste—pidió Katara.
—Katara…
—Sokka de la Tribu Agua del Sur, deja la estupidez que tienes desde que iniciaste esta estúpida idea la cual ni siquiera sabías que tendrías estas consecuencias porque eres un cabeza hueca que ni aire tiene en ese cráneo así que por favor, ¡DIME QUÉ ELIMINASTE!
—"¡Beso Tokka, y que finjan ser novios durante una hora (incluido el contacto físico)!"—chilló Sokka intimidado.
—¿Ves? No fue… oh, se ve bien. Haz la segunda… Oigan, ¿por qué Toph no ha llegado?—preguntó la maestra agua, notando la ausencia de la chica ciega.
Sokka le agradeció a los espíritus por la falta de su amiga y que no haya escuchado el pedido.
En eso, un terremoto ligero se sintió y del suelo se abrió, saliendo de él la maestra tierra, con una cola de caballo baja y sus shorts largos marrones.
Lo que más impresionó de ella fue su playera.
La cual era un top.
Que no tenía mangas.
Era el naranja de siempre.
Y le apretaba en el busto.
Sangrado nasal nivel: Sokka.
—¡Toph! ¿Y esas fachas?—estado maternal contra la mala vestimenta nivel: Katara.
—Tu hermano está sufriendo una hemorragia nasal— dijo Toph simplemente.
—Contéstame a la primera.
—Me acosté tarde, dormí de más, tenía día libre en la Academia y esta ropita—señaló el top—, era la adecuada para mi sueño. Me acordé de la reunión de hoy y decidí llegar así.
—¿Así? ¿Sabes el por qué la hemorragia de Sokka?—preguntó Katara.
A Suki se le acabaron los algodones y Sokka manchó su camisa de sangre.
—No.
—Tu top, niña.
Toph se sonrojó hasta las orejas.
—¡Maldito pervertido! ¡Katara! ¿No tienes un abrigo o algo?
Después del pequeño incidente marca hemorragia nasal, Toph se acomodó en el sillón que el tío Iroh mandó a poner para ellos, y se dispuso a escuchar el primer pedido.
Después de escucharlo, ¿ustedes ya saben lo que Toph haría, verdad?
Sï, exacto. Si era lo que pensaban… claro…
—No se puede confiar en fans locas.
—Toph, hazlo, por favor…
—¡En sus sueños más estúpidos! ¡No me rebajaré al nivel de este pervertido sólo por un pedido! Toph Bei Fong no se hace novia de imbéciles, además, el está mejor con Suki…
Todo ocurrió demasiado rápido.
Katara le había lanzado a Toph un látigo de agua tan grande y poderoso (el cual sacó de la tubería) que la empapó toda y le provocó una marca en la mejilla con duración de una semana.
—¡¿QUÉ DEMONIOS TE PASA, KATARA?! ¡¿POR QUÉ INFIERNOS ME GOLPEAS…?!
—Soy fan del Tokka, estúpida.
Oh dios, eso fue tan…
Incómodo.
—Me acabo de sentir tan jodidamente traicionado que mi cerebro colapsó y ahora mismo me iré al mundo Espiritual, bueno, ¡adiós a todos y cuídense!—Sokka se dispuso a irse, pero una ráfaga de aire lo mandó a sentarse.
—Yo también soy fan, Sokka.
—¿Hasta el Avatar? ¡Toph, huyamos!—sugirió Sokka al borde de la desesperación.
—Eso se malinterpreta, ¿sabían?—agregó Zuko.
—Lo haré.
—¡No me importa! ¡Toph, vamos a… Espera, ¿qué fue lo que dijiste?—Sokka se atragantó.
—Dije que haré el pedido. Oh, vamos, será como un falso noviazgo, ¿es tan malo eso?—dijo Toph, cruzándose de brazos.
—Pero… y tu orgullo y eso…
—Es por una hora, además, ya me di mi primer beso con… ugh… Satoru, no me mataré con otro.
—Pe…
En eso, Toph jaló a Sokka y lo besó.
En la mejilla.
Katara se iba a quejar, pero Toph la detuvo. —Hasta ahí, y ve contando el tiempo, Pies Ligeros, que no aceptaré otra cosa más.
Sokka se tocó la mejilla, sonrojado, y sonrió débilmente. Al menos, sentiré lo feliz que fue ese chico al salir con mi amiga, aunque sea, sólo por una hora… ¿Pero qué digo? ¡Es mi amiga! ¡Concéntrate Sokka! ¡Ella te lee el pulso y las vibraciones! ¡Cóntrolate!
—Continuemos, lo siguiente es que Ty Lee y Aang bailen el vals como amigos… odio esto—murmuró Katara.
—Cariño…
—Buscaré la música, tú vístete.
Uno, dos, tres, cuatro. Uno, dos, tres, cuatro.
A Toph le encantaba como bailaba Aang. Era tranquilo, muy buen bailarín y aunque se burlaba de su delicadeza, admiraba cómo el colocaba cada pie, al compás del ritmo, en unos movimientos perfectos.
Admitía que desde que sintió su talento en el baile, siempre quiso bailar con él. Sonaba ridículo, pero a pesar de ser ciega, de todos modos sus padres le inculcaron todo tipo de enseñanzas, tanto canto, baile, forma de caminar y sobre todo la elegancia y modales. Y no era ridículo para sus amigos, pero para ella sí; sabe bailar, desde tango, hasta el vals, y bien, no perfectamente; pero bien. Debido a que puede sentir lo que está en el suelo, sabe imitar los movimientos (hasta las respiraciones y cómo posicionar las manos y mover caderas) y sabe dónde poner cada pie.
Sabe cantar, también, eso no se lo iban a enseñar sus padres, hasta que ella desarrolló esa voz casi-aguda, e hizo que sus padres, apenas a sus diez años, la mandaran a cantar en tonos sopranos. Eso hizo que su voz aguda se quedara hasta casi sus quince años, y ella cree que seguirá. Le avergüenza decir sus talentos, pues cree que sus amigos la verán raro, aunque ella sabe que la aceptan cómo es; aún así es terca.
Pero cerró sus ojos, sintiendo los delicados pasos de Aang con los de Ty Lee.
Aang sabía que Katara estaba celosa (un poco, pero lo estaba). ¿Por qué, si ella le tenía absoluta confianza a Aang? Por la sonrisa boba de Ty Lee. Ella adoraba bailar, y si era con el sexy –según ella, obviamente- de Aang, ¿porqué no sonreír?
Lalala bailo con el Avatar lalalalalala asjkahdjkashfkjdshsdlkjfhjkhladsjgkfdhgls.
Paso, uno, dos. Paso, paso, uno, dos, tres.
Aang movió a Ty Lee lentamente, ella hizo una voltereta suave con él sujetando su mano, él la abrazó apegándola a su cuerpo, la sacó de su espacio guiándola con su mano hacia otro lado, se juntaron de nuevo y con sus pies fueron moviéndose de un lado a otro, al compás y de izquierda a derecha.
Para el final, Aang la sujetó y "la dejó caer", suavemente.
—Se suponía que bailaran vals, ¡no todo un espectáculo!—se quejó Sokka.
—El siguiente pedido es de Zullykat y dice… ajajajkhaskjdhjkashdjajaja ¡está bueno! Jajajajajajajja lloroooo…
—Ni que fuera tan… oh por dios, qué maldad—se apenó Katara, pero no pudo evitar reír un poco.
—¿Qué dice, qué dice? ¡Oh, grandísimos idiotas!—ésa era Toph, quejándose de su ceguera desde tiempos inmemorables.
Zuko le quitó el pergamino a Sokka, quién seguía riendo como foca retrasada. —Éste dice: me gustaría que el equipo haga un picnic y se olviden que Aang… oh… ¡está buenísimo! ¡AANG, VAMOS DE PICNIC!—Al fin, me vengaré de este calvito por llamarme Señor Calor… aunque fue hace mucho… majajajajacofcofcof. Tengo que mejorar eso.
—¿Picnic?—confusión nivel: calvito.
El sol brillaba, los pájaros cantaban, los peces nadaban y el equipo Avatar hacía un picnic malvado, como lo llamaba Katara.
Toph tuvo que suprimir toda su risa (la cual salía desde el fondo de su corazón por ser tan malvada) para que Aang no sospechara nada, por más inocente que fuera. Ella ya quería hasta llorar de lo genial que era burlarse de él.
Pero ¿y Aang? Él no sabía absolutamente nada. Nada. Vio a sus amigos susurrándose entre sí y a Toph tapándose la boca para no… ¿reírse? ¿Qué era lo que planeaban sus amigos? Ni que fuera tan malo, ¿verdad?
De todas formas, Aang adoraba los picnics. Lo hacía recordar los viejos tiempos, en los que se sentaban a comer a la luz de la luna o con el sol escondiéndose por el atardecer. También, era un gran momento para pasarla con sus amigos y su prometida, mientras comían y reían. Pero él no sabía que esto era sólo por un pedido, y la pasaría feo. Muy feo.
Katara comenzó a servir la comida de la cesta cuando Sokka había terminado de acomodar la sábana y los platos. Tragó saliva al sacar los sándwiches.
Lo dejó en el centro. Sabía que Aang lo odiaría, pero era por el pedido, luego se disculparía preparándole un festín de vegetales.
Todos comenzaron a servirse algunos sándwiches y frutas silvestres, pero cuando a Aang quiso un sándwich y lo comió, Katara tragó saliva.
Él no se dio cuenta de nada.
El sándwich tenía un disfraz de lo que realmente era.
¿Qué era?
No tenía vegetales, sólo carne. Y escondida.
Aang tragó y hasta se comió dos más. Todos pararon de comer. ¿Qué demonios?
—¡Estaba delicioso, Katara! ¿Qué tenía? ¡Estaba muy…!
—Tenía carne, Aang—dijo ella con dolor—. No tenía verduras. Perdóname. Era parte del pedido.
Aang se la pasó vomitando desde que la estridente y típica risa de Toph comenzó a oírse en todo Ba Sing Se.
—Me duele el estómago.
—¡Te prometo que te haré todo un buffet de vegetales y tofu, cielo!
—Tranquila, no lo hiciste a propósito.
Toph seguía riendo.
Se limpió una lagrimita.—Amo a nuestros fans.
—Malvada—suspiró Sokka tomando el pergamino de los pedidos—. El siguiente es de sugarqueen y dice: Uno, que Mai recite un poema pero un poema alegre y que lo haga sonriendo, moviendo sus brazos y toda la cosa ósea que sea "expresiva". Dos, que Sokka y Zuko hagan una obra en donde Sokka sea el señor del fuego Ozai y Zuko sea el mismo. Wow, ¡hasta nos dejó el guion!
—Odio a esa tipeja—murmuró Mai con desprecio.
—¡Yo quiero ver ese guion!—Aang movió su manita emocionado.
A Aang le gustó tanto el guion que lo amplió y perfeccionó.
—No sabía que eras escritor…—dijo sorprendido Sokka.
—No lo soy…
—¡Pues yo soy un GRAN actor! Hasta tengo fans. ¡BAM!—aplaudió—¿Qué tal eso, Toph?—él se acercó a Toph con una sonrisa ladina y síntomas de victoria combinado con orgullo.
Ella frunció el seño y arrugó la nariz en una mueca tierna que derritió a Katara.
—Pues púdrete, idiota. Me valen mierda tus descerebradas fans y tu chiflado talento—respondió Toph, con una chispa de celos que ni su conciencia quiso admitir.
—Adoro a esa niña. Me la quiero quedar. Zuko, regálamela—pidió Mai con una sonrisa muy diminuta de travesura.
—Auch. Grosera—gimió Sokka.
—Empezemos ya mismo esta…—dijo Mai, pero un sonido la interrumpió.
—BEEP.
—…Y escríbanme el…—continuó, pero…
—BEEEEP.
—¿Poema…?—wtf. Eso dictaba la cara de Mai.
—¿Qué te pasa Sokka?—preguntó Katara, impresionada de las estupideces que su hermano no dejaba de hacer.
—Las groserías que dice Mai no son aptas para niños—se excusó Sokka (?
Toph explotó.
—¡¿AH SÍ?! PUES TOMA ESTO: MALDITO, PUTO, PEDAZO DE MIERDA, DESGRACIADO, PÚDRETE PERRA…
—¡TOPH!
—Hoy, dictaré un poema encantador, así que si vomitan, el baño a la derecha—señaló Mai, sentada en un banquito, iluminada por una única bombilla lejos de los demás, que estaban sentados en semicírculo hacia Mai, para prestarle más atención.
Tenían a Toph en el medio con una cinta en la boca.
En eso, Mai tosió aclarándose la garganta y tomó agua, se preparó psicológicamente y sonrió.
Sonrió. Lean bien.
—Cada día que pasa, me pongo más feliz, porque sigo recordándote, mi amor—Katara quería llorar, Aang también, Zuko estaba traumado, Sokka se moría de la risa, Toph estaba callada y Suki y Ty Lee se limpiaron la nariz con un pañuelito.
—Cada día que llueve, no puedo evitar, ponerme triste, porque contigo no estoy ¡mi amor!—citaba, haciendo muecas de felicidad y de tristeza—. Y cada día que pasa, quiero estar contigo, mi amor, recitando poemas de felicidad, sin poder llorar. A la luz de la luna, te quiero besar, mi amor, y decirte cuánto te amo, ¡sin pudor! Todo el tiempo estaré, esperando tu regreso, sonriendo a pesar, de lo mal que me siento. Pienso en ti todos los días, sin poder evitar, sonreír un poquito, ¡mi amor!
Al terminar el poema, se escucharon aplausos leves, como diciendo "fue bueno mientras duró"
Mai se bajó del banquito y atravesó con una daga el único bombillo que la iluminaba. Por suerte no se lastimó, pero su felicidad, fue la que terminó. Desgraciadamente.
Zuko apreció esa sonrisa, y hasta le pidió un autógrafo.
Ella lo golpeó.
—Okey, tenemos que hacer la obra, ¿quién monta el escenario?—preguntó Sokka.
—¡Yo mando a que la monten mis sirvientes!—alzó la mano Zuko, emocionado.
Toph rodó los ojos: —Bien estúpido todo esto. Ustedes son tan malos actores que ni siquiera pueden mentir como se debe. Decepcionas a tu hermana, Zuko.
—Toph, cállate, por los Dragones.
—¿Dragones?—preguntó ella confundida.
—Ahora que lo pienso, ¿cómo es que ella nos rueda los ojos si es ciega?—piensa Zuko en voz alta.
Sokka se quedó con la mandíbula abierta: —Oh espíritus benditos, jamás me di cuenta de eso.
—¡Porque siempre se te olvida que soy ciega, maldito imbécil!
—Yo sabía que ella diría eso—admitió Aang.
—¡Chicos, empecemos la obra! ¡Colóquense sus trajes y todo, ahora!—gritó Katara a lo lejos.
—¿Katara ya tenía todo listo?—preguntó Sokka con asombro, viendo todo el escenario y su traje en un perchero.
Efectivamente, el escenario estaba montado: tonos rojos, una cortina, los trajes de Zuko y Sokka como el Señor del Fuego en percheros, y más. Aang estaba vestido como él mismo, derechito y tragándose la risa.
Sokka suspiró y se vistió.
—¡Oh, querido hijo mío! ¡He encontrado tu honor!—dijo Sokka como Ozai, con una cara de seriedad, vistiendo una túnica y con la coronita en la cabeza. Hablaba con voz grave y Toph no podría dejar de reír como maniática.
—¿Dónde, padre? ¡No lo veo!—Zuko llora falsamente, haciendo que Mai se tape la cara con las manos, avergonzada.
—Está escondido en algún lugar de aquí.
Zuko comienza a buscar con frenesí su "honor", pero Sokka se adelanta y lo "consigue".
Sokka levanta una manta blanca con "honor" escrito en negro, y Zuko pone una cara de alegría.
Zuko corre hacia la manta y la abraza con fuerza, lloriqueando.
—¡Oh! Mi amado y adorado honor cuanto te extrañé…—comienza a llorar y Mai suelta una risa—Eres tan esencial para mí como el sol es para la planta, como la comida para Sokka, como Katara (o sus flechas) para Aang, como el té para mi tío… sí fueras Mai tal vez me casaría contigo…
—¡Sí, claro, mucho honor que consiguió! ¡Jajajajajajajajajaja!—se burlaba Toph.
—¡Listo! Oh dios este traje me da mucho calor…—Sokka se quitó una parte de la túnica y modeló para que Toph se diera cuenta. Pero luego supo que no valía la pena y solo tiró el traje al suelo, en ropa interior, y bajó del escenario.
—Quemaré esta basura, me da repugnancia—anunció Zuko quitándose el traje y bajando del escenario.
—Me dio más repugnancia tu actuación—dijo Mai. Zuko suspiró y le agradeció.
En segundos, el escenario se estaba incendiando y Iroh tuvo que pedirle a Katara que apagara el fuego, pues el escenario lo habían hecho justo enfrente de su tienda de té.
—Toph, el siguiente pedido es para ti—anunció Sokka y todos miraron a la chica ciega.
—¿Eh? ¿Para mí?—se señaló a sí misma.
—Es una pregunta, y créeme, lo odiarás con tu alma.
—¡Dila!
Sokka tomó aire: —Es de RavenMore y pregunta cuál es tu "pairing" favorita contigo…
—¿Eh?
Sokka se pasó una mano por su cara frustrado. Toph saca su inocencia en los peores momentos.
—Pareja favorita. Contigo. Tú y Zuko, Tú y Aang…—explicó.
—Ninguna me gusta.
Sokka la ignoró y continuó: —…Y que beses al chico…
—Paso.
Sokka levantó las manos rindiéndose, y tomó otro pergamino.
—Okey, éste es de Valeria Grayson y dice… ¿Qué Aang sea romántico con Katara y le cante algo lindo? ¿Enserio? Esperaba algo mejor…
—Sokka, lee lo de abajo—rió Katara.
—…que Toph mande un saludo a sus fans. Okey, Toph, no hagas esto…
—¡Soy Toph Beifong y los amo, fans! ¡LOS AMO! ¡ROMPAN ROCAS CONMIGO, Y TAMBIÉN LAS BOLAS A SOKKA SI TANTO ME AMAN! ¡Toph los ama a todos!—gritó ella con emoción—. ¡Y POR AMOR A LA MADRE TIERRA, EL TOKKA ES UNA…!
—¡Toooooooooooooooophhhhhhh!—chilló Sokka abrazándose a su pierna—. Deja de maldecir, tienes fans que son menores de edad—se quejó él.
—Vete a la…
—¡Aang, cántame algo!—pidió Katara para cambiar el tema. Aang asintió y corrió, para volver con una guitarra y se sentó en un banquito, le sonrió a ella y tomó aire.
—Sabes… no pido nada más
Que estar entre tus brazos
Y huir de todo el mal
Que a todo he renunciado
Por estar junto a ti
Sabes… no dejo de pensar
Que estoy enamorado
Te quiero confesar
Que soy solo un esclavo
Que no sabe vivir sin ti
Cuando llegaste tú te metiste en mi ser
Encendiste la luz
Me llenaste de fe
Tanto tiempo busqué
Pero al fin te encontré
Tan perfecta como te imaginé…
Como aguja en un pajar
Te busqué sin cesar
Como huella en el mar tan difícil de hallar
Tanto tiempo busqué pero al fin te encontré
Tan perfecta… como te imaginé…
Katara se puso a llorar. Aang le dio la guitarra a un Sokka atónito y Toph tenía la mandíbula caída. Maldita sea de voz… era muy angelical…
—Te amo, Katara, más que a toda mi vida…—abrazó Aang a Katara, y Sokka dijo lo que desató a mil furias salvajes:
—Oogie.
Katara besó a Aang, le acarició la mejilla y con agilidad, sacó agua e hizo un látigo de agua golpeando a Sokka y mandándolo 3 metros lejos de ahí. Toph tardó en recuperarse del shock y cuando sintió a Sokka lejos, lo trajo con un movimiento del pie.
—Eso fue… intenso—musitó Sokka sobándose la cabeza por el golpe.
—Mucho—lo siguió Toph.
—Me quiero ir con Aang a pasear, ¿podemos dejarlos solos…?—pidió Katara.
—¡Que ni se te ocurra pervertida!—gritaron Toph y Sokka al unísono. Zuko rió.
—Almas gemelas—admitió Zuko.
Pero Zuko no vio venir la columna de rocas y el boomerang que le provocaron muchas heridas tanto físicas como mentales.
—¡Me duele todo!—se quejaba Zuko, vendado hasta el cráneo y postrado en su cama real, en la Nación del Fuego. El restante equipo Avatar estaba con él, reprochando (léase Katara) a los guerreros (léase Toph y Sokka) de su agresivo comportamiento.
—Me provocó—dijo Toph cruzada de brazos.
—Es un idiota—dijo Sokka con un puchero.
—¡Quiero terminar con los pedidos!—pidió Aang con desesperación—. Esto está saliéndose de control… ya uno salió herido…
—Yo leeré el último pergamino—anunció Katara.
—Katara… falta el del anónimo…
—¡No hay tiempo y cállate!—le gritó Katara haciendo que Sokka retrocediera y se escondiera detrás de Toph. Katara resopló y sacó el "pergamino máximo", como Toph lo nombró—. Éste es de Persona v y dice… diablos, necesitamos a Zuko.
—¿Para qué?—preguntó Sokka. Katara le mostró el pergamino—. Quiero bailar la macarena… Zuzu, mejórate pronto—sonrió Sokka alegre. Ahora no tendría que hacer el ridículo enfrente de Toph.
—También dice que disfracemos a Momo como hadita…—Katara no pudo terminar pues Aang y Sokka corrieron a buscar al lémur, y en segundos, lo trajeron vestido de hadita rosada. Lo dejaron en el regazo de Toph y ella rió por el disfraz.
—¡Este no lo haré!—anunció Katara y Aang echó un ojo al pergamino. Se sonrojó y negó.
—No puedo…—admitió penoso. Aang sabía lo que pasaría. Y tenía miedo.
Sokka le leyó a Toph la línea: —Que Aang y Katara sean nuestros esclavos por un día.
Nadie sabía lo que llegaría después de eso, cuando vieron la sonrisa sádica y malévola de Toph, rezaron.
—Oh espíritus… Toph te prometo que te dejaré en paz durante meses…
—¡Cállate y continúa, campesina!
Sokka se lamentaba por Katara, ya que la pobre tuvo que vestirse con trapos desgastados y limpiar cada parte de Toph después que ésta se ensuciara en lodo súper espeso. ¿Lo peor? Katara no podía usar su agua-control, lo cual, era triste. Pero Sokka disfrutaba. Al calvito lo tenía lustrando su espada y lavando, secando, y arreglando toda su ropa. ¿Lo peor? La ropa de Sokka no se lavaba desde hace siete meses.
Pobre Aang.
—Oye, Aang…
—¿Sí, Sokka?—pronunció Aang con amargura, tallando con fuerza las manchas asquerosas en la ropa de Sokka.
—¿Qué hago para interesarle a la chica que me gusta?
Esa pregunta, paró en seco a Aang.
¿A Sokka le gustaba alguien?
¡Lo sabía! ¡Lo sabía! ¡Se lo tengo que contar a Katara!
—No se lo contarás a mi hermana o te arranco las flechas—amenazó con un dedo a Aang, y él tragó saliva—. Ajá, dime qué hago.
—Bueno, puedes intentar acercarte a ella… llamarle la atención, hablarle bonito…
—Aang, enserio, ella no es como Katara. Es muy terca y tosca y…—la sonrisa de Aang se extendió por toda su cara y Sokka se sonrojó—. ¡No es Toph, idiota!
—¡Sí es! ¡Sí es!—aplaudió Aang con emoción.
Sokka se sonrojó más.
—No se lo digas a nadie…
—¡Sokka! ¡Eso es genial! ¡Ella está loca por ti! ¡No necesitas enamorarla!—Aang suspiró—Gracias a todos los avatares, te diste cuenta… soy tan feliz—dijo, con una mano en la altura de su corazón.
Sokka rodó los ojos.
—Oye, calvito…
—¿Dime?
—Ella se veía sexy con ese top
Aang sonrió y secó la ropa de Sokka. Al fin.
¡Listo, señoras y señores! ¡Esperemos el siguiente!
Gracias por esperar, esque mis 15 años me dejaron tan atareada, y aparte estoy terminando las clases… ¡uffff! súper ocupada. ¡Muchas gracias por aguantarme! Estaré rápido en vacaciones, ¡me dará tiempo para actualizar mucho!
Kisses, nie:*
