Avatar la leyenda de Aang no me pertenece :3, y la idea salió del fic "Buzón de pedidos de Hiimeko03" (doy créditos por si acaso)

¡Oiiiiiii!

¡Aquí un nuevo capítulo!

Sinceramente, no lo había escrito porque estaba esperando más reviews, pero ya que los pedidos se resumieron a sólo 4… (es curioso, porque este es el cap 4) y luego de mi aviso llegaron dos más, pensé "¿por qué no hacemos todos juntos un poco de publicidad?" es lo menos que pueden hacer, me estoy matando escribiendo xD nahhhhhhh, mentiraaaaaaaa, amo escribir esto, pero sí me haría happy la publicidad(? Y de nuevo discúlpenme si la mayoría de sus pedidos no los cumplo, es que no me alcanzo a imaginar qué quieren exactamente y cuando me piden cosas como "que Aang le pida el matrimonio a Katara" o parejas crack (ej Aang y Mai), no consigo cómo hacerlas, y el primer ejemplo… este… en este fic ellos ya están comprometidos, pero haré un esfuerzo por repetir la propuesta xD

Ah, e ignoren mi locura, estoy viendo Bleach y la locura de Ichigo se me pega (?


Capítulo 4


—Odio limpiar tu ropa, Sokka, pero al fin terminé—dijo un aliviado Aang, entregándole a Sokka (su ex amo) TODA su ropa, calcetines, pantalones, interiores, y hasta zapatos; limpios.

Sokka sonrió.

—Gracias, esclavo…

—EX ESCLAVO, SOKKA, SE ACABÓ.

—Bueno, ex esclavo… vamos a buscar a Toph, a ver qué tanto está sufriendo Katarita…

Minutos después…

—Toph, esto es un… desastre. ¿Qué hiciste con mi hermana?—dijo Sokka, viendo como todo el baño era una aterradora y asquerosa mezcla entre lodo súper-espeso y algo viscoso que no alcanzaba a distinguir.

La maestra tierra era una belleza. Limpia, pulcra, con el cabello perfecto, las mejillas rosadas, las manos desinfectadas, ¡y hasta su carita brillaba!

Katara, en cambio, estaba hecha una maraña. Sucia, asquerosa, con el cabello hecho un nido de gato-avestruz (y eso ya era decir mucho), la cara llena de lodo, las manos estaban llenas de la cosa viscosa de no-sé-qué combinado con algo tóxico*, su ropa una peste y Sokka juraba que después de bañarla y desinfectarla, ella sufriría un trauma post-baño-Toph-asco-no-vuelvo-a-lavar-ni-bañar-a-nadie-nunca-en-la-vida.

—¿Cómo está Zuko?—preguntó Katara levantándose del suelo, y ellos, excepto Toph, retrocedieron por la peste.

—Espíritus… mi hermosa Katara…—murmuró Aang.

—Sufrirá un trauma psicológico y emocional que superará todo trauma psicológico y emocional en la VIDA—exageró Sokka conmocionado.

—Te odio Toph—volvió a murmurar Aang.

—Gracias—rió ella.

—Dije, ¡¿CÓMO ESTÁ ZUKO?!—volvió a preguntar Katara, esta vez con un aura asesina rodeándola, que superaría toda aura asesina en la VIDA.

Sokka y Toph juraron escuchar gritos fangirls de zutarianas*, pero lo ignoraron.

—Está mejor, le dimos unas hierbas y tés, y gracias a tu control sanador de agua, mejorará para los siguientes pedidos, cielo—rió Aang viendo la cara de terror de Sokka.

—Iré a bañarme, empiecen sin mí—dijo la maestra-sucia-sin-agua pasando de largo, dejando una hilera de olor pestífero delante de ellos. Toph lo aspiró riendo (con lágrimas en los ojos por el ardor), y Sokka y Aang casi lloran.

—Pero, cielo…—dijo Aang con voz nasal.

—¡EMPIECEN SIN MÍ, DIJE!

-o-

—Este bonito pedido es de Montse Mellark y dice: Uno, más Tokka… A LA MIERDA.

—Sokka cállate, de seguro se refieren a lo amistoso—jajajajaja qué ingenua nuestra Toph xD hasta la autora se rió por la ingenuidad de ella (?

—Sí, Toph… debe ser eso—Sokka continuó—. Maang (Mai y Aang). Tienen que hacer lo típico que hacen los novios, que incluya besos y decir cursilerías. Oh, esto se pone interesante, ¿Mai y Aang? Mai se suicidará si sabe esto—se reía él, botando lagrimitas.

Toph y Sokka chocaron las manos, riéndose, sin saber que Aang estaba encogido en una esquinita del salón de té imperial de Zuko, en posición fetal, con un aura depresiva rodeándolo.

Por qué estos locos ponen esas parejas… es tan… crack. Sí, eso. Antes me gustaba por el Kataang, pero ahora… snifffff, me asustan…, pensaba el pobre Aang.

—Levántate de ahí Pies Ligeros, tienes una boquita amargada que besar—dijo Toph, y Sokka lanzó una carcajada que se convirtieron en miles.

—¡ESO SERÍA SERLE INFIEL A KATARA!

—Oh, tienes razón. Sokka, ¿se pueden hacer las otras cosillas y eso no sería ser infiel, verdad?—agregó ella, con cara pícara.

—Pero claro, Toph.

—¡OJALÁ LOS MANDEN A BESARSE, ENGENDROS DEL MAL!

—Ya lo han hecho, Avatarcito—le restó importancia Toph.

Aang se levantó con pesadumbre, y sin ganas, se sentó en el sofá con ellos.

—Mientras más rápido termine con eso, más rápido soy feliz. ¡Katara NO debe enterarse!—les gritó/susurró Aang.

—No te preocupes, Toph nos salvó. De tanta mugre que tiene Katara, se tardará bastante—dijo Sokka.

—¿Sabes que tu hermana es maestra agua, verdad?—inquirió Aang.

—Sea o no lo sea, es difícil quitar esa mugre si la provocó Toph, créeme.

—¡Como sea!—anunció Toph—. Sokka, dinos los otros pedidos. Así nos dividiremos en dos y los resolveremos más rápido—propuso ella.

—¡Bien!—Sokka tomó el pergamino y leyó—: Sokka vegetariano por un día, sin nada de carne. Ty Lee siendo ruda y Suki gótica (incluye vestirse y maquillarse de negro)… esperen… ¡¿YO?! ¡¿VEGETARIANO POR UN DÍA?! ¡MATÉNME PRIMERO!

—Prepárate Sokka, porque este, será el mejor día de mi vida—sonrió Toph.

-o-

Aang y Mai se encontraban sentados juntos, frente a frente, bebiendo unos jugos con un sorbete en forma de corazón que tenía dos piquitos para que los dos bebieran del mismo.

Se sentían terriblemente incómodos.

Asqueados.

Atormentados.

Avergonzados.

Obligados (oh, al fin sin la A (?).

Y torturados.

Es que, Aang, el chico más jodidamente feliz, inocente y animado del PLANETA estaba teniendo una cita romántica ficticia y nada real con Mai, la chica más jodidamente amargada, seria y casi gótica del PLANETA.

Es decir, era como… una explosión que en vez de ser pequeña e inofensiva, era… destructiva.

Muy destructiva.

Aang amaba a Katara.

Mai amaba al tarado de Zuko, aunque ahora estén teniendo problemas porque a ella le choca que Suki esté siempre al tanto de su novio protegiéndolo en la Nación del Fuego… Pero todavía lo amaba. ¡Era su prometido!

Y Aang… amaba a Katara tanto, pero tanto, que quería huir de esa cita y amenazar con delicadeza a la fan que mandó el pedido.

No se quería ni imaginar cómo actuaría Katara si se enteraba…

Sintió un escalofrío en su columna.

Mai lo miró con asco.

Odiaba ser la víctima de esos fans. ¿Una cita romántica con el Avatar? Toda chica lo soñaría pero ella no. Además, él estaba comprometido. Y ella también.

—Eh… Mai… ¿puedo abrazarte…?

—No.

—¿Puedo...?

—No.

—¿Al menos…?

—No.

—¿Un poco…?

—No.

—¿Por el pedido?

Mai lo pensó.

—No.

-o-

—¡MI CARNEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!—se retorcía Sokka en el suelo, viendo como Katara (la recién llegada del baño) disfrutando del pedido, reemplazaba la carne de la cocina real del palacio con muchísimas verduras.

Sokka se quería morir.

Pero Suki no estaba mejor.

Ty Lee, ahora apodada Ty la ruda (por el pedido), maquillaba con un ceño fruncido a Suki de negro. Ésta vestía unos pantalones negros, blusa negra, cadenitas, un collar de acero con una figura que Sokka llamaba gótica, botas militares negras, el cabello recogido dejándole un flequillo que le tapaba un ojo, y para finalizar; maquillaje negro.

Ty Lee estaba vestida como… Toph. Es decir, pantalones oscuros hasta la rodilla, una franelilla sin mangas de color café, botas militares del mismo color y el cabello en una cebollita.

Suki suspiró. La tortura había empezado.

-o-

—Odio todo.

—¡QUIÉN QUIERE PELEAR CONMIGO?! ¡¿EH, EH?!

—La vida es un asco.

—¡VAMOS, ATRÉVANSE!

—La gente es hipócrita, repugnante y estúpida.

—¡TOPH BEI FONG, PELEA CONMIGO!

Ahí todos se alarmaron, pues, eso no estaba en el guion.

—Eh…—susurró Suki llamando a Ty Lee, pero Sokka le advirtió con la mirada que no debía salirse de su papel—. Ty Lee, mátala y deja correr sangre, sangre, mucha sangre…—dijo con voz decaída. Sokka se palmeó la frente.

—Ohhhhhh, ¡pero claro, marimacha!—aceptó la maestra tierra.

—¡Toph! ¡No lo hagas! ¡No puedes pelear cuerpo a cuerpo porque ella te sacará toda la sangre!—Sokka casi lloraba, Toph golpeaba muy fuerte y tenía resistencia, pero cuando la circense se metía en un papel rudo, era rudo—. ¡Te puede bloquear el chi o algo peor!

—¡Cállate aguafiestas!

-o-

Con las chicas ubicadas en el jardín del palacio, Ty Lee se estaba divirtiendo mucho, pero trataba de no herir de gravedad a su amiguita ciega. Toph la esquivaba como podía, la circense era muy rápida y aunque ella podía sentir sus movimientos mediante las vibraciones, le era difícil concentrarse. Tenía que esquivar y al mismo tiempo esperar. Con suerte Toph le acertaba unos puñetazos que la derribaban, pero Ty Lee se recomponía muy rápido.

Después de varios golpes más, Toph estaba cansada, y su amiga la miraba entretenida. Toph se limpió el labio sangrante y Sokka la miró.

Oh.

Su.

Labio.

Estaba.

San-gran-do.

Sangrando.

Su precioso labio rosadito.

Esos labios que quería besar con o sin pedidos pero que no se lo diría a nadie nunca en la vida, y menos a ella.

Sokka tuvo unas inmensas ganas de detener el débil sangrado del labio de Toph con sus labios, pero se contuvo. Y vaya que le costó.

Toph usó su último recurso. Era trampa, pero ¡ey! Ella era Toph Bei Fong. Ella hace lo que quiera.

Con un ágil movimiento, y prediciendo que Ty Lee iba a darle un golpe más, pisó con fuerza y levantó un pilar de tierra debajo de la chica, tirándola varios metros en el aire. Ty Lee no se lo esperaba, se distrajo y no iba a caer de pie, así que dio una voltereta y cayó ágilmente, cual gato.

Toph rió: —Lamento hacer trampa, gata, pero me estaba cansando de lo mismo.

Ty Lee la apoyó: —¡Sí! ¿Supongo que el reto acabó, eh?

Todos, que tenían la cara de angustia cual telenovela mexicana con una mano en su pecho, suspiraron y dieron por terminado el pedido.

Suki corrió a lavarse la cara el potente maquillaje negro.

-o-

Zuko, quién se había recuperado de sus golpes, miraba divertido a su amigo el Avatar.

A la distancia, en el jardín, Aang estaba bailando y jugando con una patineta de aire, sólo en taparrabos y cantando.

Quiero ser libre, quiero ser libre, quiero ser libre, quiero ser libre de tus mentiras. Tú estás auto satisfecha, yo no te necesito, yo tengo que ser libre. Dios sabe, Dios sabe que quiero ser libre…

—Me encanta este pedido, Sokka—reía Zuko con felicidad.

—A mí igual—sonrió el moreno—. Ya cumplimos uno, de Nobodyknows05, y que Aang estuviera sólo en taparrabos con una patineta de aire y cantando fue épico.

—¡Sí!—rió el Señor del Fuego—. Por cierto, ¿cómo te va con el reto de un día vegetariano?

Sokka se contuvo de llorar.

—Estoy… bien. Al menos.

—¿Cuánto tiempo ha pasado?

—Cinco horas. Los retos los empezamos a las 8am.

—¿Seguro que estás bien?—dudó el pelinegro—. Te noto un poco pálido.

—Tuve que desayunar ensalada de frutas, acabo de almorzar verduras y puré y créeme que este reto es muchísimo más doloroso que ser novio de Toph por una hora—enserio, enserio, Sokka se contuvo de llorar, y habló con la voz quebrada. La carne estaba en su puesto nº 2 de amores, y aunque una linda pelinegra de piel blanca ocupara el 1er lugar; él aún así se quería morir.

Si la chica lo rechazaba, gracias a los espíritus él tenía la carne.

Pero ahora no, y él de verdad sentía que su cuerpo colapsaría si no consumía carne.

—¡**** sea! ¡Por qué esta **** cosa no sirve! ¡¿Es que tengo que hacerla ****?!

—¿Cuál era el segundo reto?—le preguntó el ojidorado viendo cómo Katara maldecía en formas que los asteriscos sólo por esta vez tuvieron que ocultar.

—Que Katara dijera groserías todo el día.

—¿Y Toph cómo tomó eso?

—¡ESO KATARA! ¡DESTRUYE ESA **** COSA! ¡Y DI MUCHAS ****!

—Pues… lo está tomando bastante bien.

—¿Les falta mucho? Aquí dice que tenemos un reto más—dijo Zuko.

—¡OIGAN, CHICOS, VENGAN A CUMPLIR EL ÚLTIMO RETO DE ESTE PEDIDO!—Zuko tuvo que taparse los oídos por el grito de Sokka.

-o-

—Bueno, aquí dice que tenemos que contar nuestra experiencia más vergonzosa, y ya que en otro pedido dice lo mismo, matamos dos pájaros de un tiro—sonrió Sokka.

Katara, Aang, Zuko, Toph, Ty Lee, Suki, Mai y él estaban reunidos en la sala de té de Zuko, cada uno (excepto Toph) pensaba en qué cosa vergonzosa diría.

—¿Quién empieza?

—¡El Avatar!—todos (exceeeepto Toph) señalaron al calvito.

Aang suspiró: —Bueno, mi experiencia más vergonzosa fue cuando pensé… jejeje… pensé que yo estaba besando Katara una vez, ¿recuerdas cariño? Cuando yo no quería dormir en los últimos días para la invasión y tuve alucinaciones… yo tuve una en la que iba a besarte…

Katara rió: —¡Sí! ¡Y tú estabas con una pose muy rara!—reía—. Bueno, la mía fue cuando peleaba con Toph y otra vez nos manchábamos de lodo, pero me llené de lodo en mi sujetador—ella se sonrojó y Toph rió a carcajadas.

—¡Yo recuerdo una! Me pasó con Toph…—dijo Suki y Toph sintió un escalofrío—. Yo te había salvado de ahogarte en el Paso de la Serpiente y tú pensabas que yo era Sokka y…

—¡Jajaja! ¡Sí Suki, qué gracioso! ¡Pero ya olvídalo o te romperé los huesos!—reía falsamente la chica ciega, tratando de ocultar el sonrojo en su cara. Sokka sonrió. Hubiera dado lo que sea por haber sentido el beso de su amiga en la mejilla*.

—Y yo recordé una, en donde iba a reunirme con Suki en la noche, el día que Katara quiso venganza por mamá. En vez de llegar Suki a mi tienda llegó Zuko—rió Sokka, haciendo que Zuko y Suki se avergonzaran y Toph emitiera un gruñido. Ella había sentido las vibraciones de los dos queriéndose reunir para hacer esas… cosas, y argh, se puso celosa, pero jamás lo admitiría.

—¡Yo recordé una!—luego rió Zuko—. Me arrepentí de eso, pero fue vergonzoso. Cuando Toph quiso ir conmigo a su "viaje cambia vidas" cuando Aang desapareció a un día del cometa. Bueno, yo malinterpreté las cosas—se sonrojó—. Pensé que quería salir conmigo, en una cita, pero no—él se rascó la nuca apenado. Toph se rió a carcajadas y Sokka bufó. Él quería ir con Toph ese día que Aang se perdió.

—¡Oh, oh, oh!—los llamó Ty Lee—. Yo recordé una, estábamos Azula, Mai, Zuko y yo en una fiesta y me apené mucho cuando ayudé a Azula a reír y coquetear, pero espantó a todos y yo disimulé mi pena—sonrió ella, y todos se lanzaron a reír, pues, ¿quién se imagina a Azula coqueteando? Zuko no pudo evitar reír y Mai ocultó una sonrisa.

Mai suspiró cuando Zuko la miró, le tocaba: —¿Recuerdan cuando fuimos por primera vez a la Isla Ember?—se dirigió a Zuko y Ty Lee—. Cuando esas viejas asquerosas se quedaron en traje de baño… me quería morir.

Ellos rieron y concordaron con ella.

Luego, miraron a Toph.

—No me miren así, no diré nada. Técnicamente, mi momento vergonzoso fue el que chica abanico dijo.

No insistieron más en el tema.

-o-

—¿Cómo están mis fans? ¡Espero que estén muy bien! ¡Porque los adoro y VIVA EL KATAANG!—saludó Katara a la nada, emocionada. Aang vitoreó.

—¡SÍ! ¡VIVA EL KATAANG!

—¡KA-TA-ANG!

—¡KA-TA-ANG!

—¡CÁ-LLEN-SE! ¡CÁ-LLEN-SE!

Katara y Aang miraron a Toph y Sokka con una ceja alzada.

—El siguiente pedido es que ustedes repitan la propuesta de matrimonio, imbéciles—dijo Toph.

—Es de… Jezreel, y también pide… oh, Katara ven—Sokka la llamó y le susurró muy bajito al oído—: que bromees sobre tu embarazo y que Aang se la crea—ella se sonrojó y asintió—. Y en un pedido de sisabrisa tienes que rechazar a Aang por la propuesta…—ella suspiró y también asintió. Matarán tres pájaros de un tiro.

—Katara.

La recién llamada miró a Aang, quién estaba de rodillas ante ella, con una cajita, sin camisa, una rosa azul de quién-sabe-dónde-sacó y cuando Aang abrió la cajita, estaba su collar de matrimonio.

Katara se tocó el cuello y lo notó sin el collar. ¡¿Cómo me lo quitó tan rápido…?! Oh, maestro aire, claro.

—Mi amor, cuando me encontraste en el iceberg, y vi tus hermosos ojos zafiro, creí haber visto un ángel…—ella se sonrojó y supo que él estaba diciendo las mismas palabras que usó la noche pasional (por eso no tiene camisa) en la cual se lo propuso—. Jamás pensé que me enamoraría de ti, y que duraría tanto. Creí que era un amor pasajero, y que terminaría en poco tiempo—Toph chasqueó la lengua. Eso también lo pensaba ella—. Pero me equivoqué. Sentía mariposas-abejas en mi estómago, pensaba en ti todo el tiempo, velaba por tu seguridad y siempre estaba contigo. Me puse muy celoso cuando estabas con Jet y cuando pensé que sólo me querías como hermano yo… me sentí horrible—la miró—. Pero, Katara, me hiciste creer que todo tendría solución cuando yo pensaba que no, me hacías sonreír a todo momento y tu belleza me congelaba, yo sólo quería que fueses feliz, estuvieras conmigo o no.

Él pausó, y Katara sintió un nudo en su garganta.

Sokka sonrió y Toph chasqueó la lengua. Pies Ligeros está diciendo casi todo lo que siento por el imbécil.

Zuko se limpió una lagrimita del ojo sano, Ty Lee se sorbió los mocos, Mai ni se inmutó y Iroh (el recién aparecido para dejar más té y que ya se iba) comenzó a llorar.

—Katara, sé mi chica, sé mi todo*, te prometo hacerte más feliz que nunca y jamás te abandonaré, aunque mi vida y la tuya peligren, y siempre, siempre…—se tocó el pecho a la altura de su corazón—…te amaré. ¿Quieres casarte conmigo?

Todos gritaron y chiflaron, pues, no habían escuchado la propuesta antes.

Katara lloró cuando Aang le puso el collar sonriendo. Era increíble que se supiera de memoria toda la propuesta.

Katara tragó saliva y le susurró algo a Aang, mientras él estaba cerca de ella poniéndole el collar. Él sonrió.

—Lo siento Aang… pero…—todos en la sala (excepto Toph y Sokka y Mai) contuvieron la respiración—. No puedo.

En ese momento, si Sokka y Toph no hubieran dicho lo del reto, todos hubieran llorado mucho, aunque era estúpido, pues; Katara y Aang ya se habían comprometido.

Aang rió: —Eres muy buena actriz.

—Te amo.

—Y yo a ti.

—Estoy embarazada.

—Y yo más… ¡¿QUÉ?!

Sokka y Toph cayeron al piso, riéndose como si no hubiera un mañana y sosteniéndose el abdomen por el dolor de la risa.

-o-

—Cumplimos tres retos diferentes en un solo momento, fue tanta adrenalina…

—No para Aang, está llorando.

Sokka y Zuko miraron a Aang, quien estaba en una esquinita llorando con Katara consolándolo. Ella se disculpaba y decía que era por el reto, y que si se lo decía, no sería sorpresa. Y él seguía llorando aunque ya la perdonaba.

—Mejor pasemos a los retos de la tipeja esa que faltan—dijo Toph sentándose con ellos.

Sisabrisa, Toph.

—Ajá.

Zuko aceptó leer los retos que faltaban.

—Mhmm… que yo diga que si el algún momento me enamoré de Katara, y beso Zutara… espíritus, no puedo.

—Estás comprometido con Mai, hermano—dijo Sokka, y Mai, desde el otro sillón, no lo fulminó con la mirada. Raro, ¿no?

—Y Katara también con Aang.

—Oh. Entonces bésala en la mejilla y dile el otro pedido. ¡Terminaremos en un santiamén!

Zuko suspiró derrotado: —Bien.

Él se levantó y fue hacia Katara. Ella, levantándose de la esquinita de Aang, al verlo sonrió.

—Hola Zuko, ¿qué pasa?

—Katara… otro reto dice… que yo diga si en algún momento me enamoré de ti—Aang abrió los ojos de golpe y pegó un brinco, situándose detrás de Katara preparado para atacar.

Sokka lo vio a la distancia y le murmuró a Toph: —Hay un reto de daniela6599 que dice que Aang se ponga celoso y haga escándalo por cualquier cosa y no solo por Katara—la chica ciega rió.

—Pues no necesitaremos decirle nada, luego hacemos que haga escándalo por otra bobería, dejemos que hierva de celos.

—De acuerdo.

Zuko tragó saliva y jugó con sus deditos tímido: —Cuando estábamos tú y yo atrapados en la cárcel de cristal, y me ayudaste a superar lo de mi madre… me gustaste.

Silencio súper tenso.

—Eras muy dulce conmigo y si yo no los hubiera traicionado… yo hubiera dejado que me curaras y… me gustaste, pero me dejaste de gustar cuando te ayudé a vengarte por lo de tu mamá… porque eso había sido pasajero pero sí… me gustaste—afirmó Zuko sonrojado.

Toph y Sokka ahora sí aceptan que escucharon gritos fangirls de zutarianas, pero no lo quieren decir para no alarmar a los demás.

Katara sonrió dulcemente. Abrió la boca para decir algo, pero Zuko la besó en la mejilla, y ella, por el asombro, no la cerró.

Silencio súper mega tenso. Mai gruñó.

Toph captó cómo, en cámara lenta, y mediante vibraciones; Aang soltaba un grito Espartaco y se impulsaba con sus pies para saltar hacia el cuello de Zuko y él se protegía con los brazos cruzados en frente de su cara.

Sokka corrió a separarlos con ayuda de Katara (la recién salida del shock).

Aang solo gritaba como desquiciado zarandeando a Zuko por el cuello, pero sin poner presión. Zuko ya tenía espirales en su ojito sano.

—Oye Aang…—lo llamó Toph—. Qué bien que estés celoso pero… ¿nos haces el favor de ponerte celoso por otras cosas?

—¿Para qué?—preguntó Katara dándole aire con un abanico a Zuko.

—Por el reto…—dijo Sokka con dificultad, sosteniendo a un maniático Aang por las axilas—. Quieren a Aang celoso por otras cosas… ¡Argh ya cálmate calvito! ¡Pareces demente sólo la besó en la mejilla hasta yo hago eso!

—¡LE GUSTABA ELLA!

—¡ESO FUE ANTES!

—¡CÁLMENSE LOS DOS!

—Aire…agua…tierra…fuego…—deliraba Zuko.

—Yo creo que mejor descartamos los celos de Aang y pasamos a otra cosa…—sugirió Toph, leyendo las alocadas vibraciones de Aang, y con la tentación de encerrarlo en una jaula de metal.

Sokka y Katara aceptaron su idea.

-o-

—Nos faltan dos pedidos y terminamos. Vamos a pasar con el reto de Tokkafangirl… que horror de nombre—Sokka se estremeció—. Este reto es difícil para Toph y mejor hagámoslo rápido.

—¿Y cuál dices que es?—preguntó la maestra tierra.

—Que toques piano de la nada y cantes Libre soy—hubo un silencio incómodo—. Eh, Toph, ¿tocas el piano?

—Vengo de la maldita aristocracia Bei Fong—suspiró ella—, hago lo que sea. Lo gracioso de esto es que me enseñaron muchísimas cosas aún siendo ciega y no me dejaron salir de mi casa—hubo otro silencio incómodo—. Vamos, ríanse conmigo. Que cuando les rompa el trasero a mis padres me reiré más.

A Sokka se le escapó una risita y Katara lo regañó con un golpe.

—Como sea, tráiganme un piano y…

—No tenemos uno.

—¿Quieren que haga el reto o no?

—Zuko ¿tienes un piano?—le preguntaron todos a Zuko.

El ojidorado, quien ya se había despertado de su delirio, asintió.

—Era de mi madre, aún lo conservo, ven—Zuko la tomó de la muñeca y se la llevó.

—¿Qué? ¡Espera…!

Sokka gruñó adivinando lo que quería hacer Zuko. Ese tarado…

-o-

Toph y Zuko llegaron a una sala, hermosamente decorada, que tenía un retrato a cuerpo completo en la pared de Ursa, y un piano descansaba a un lado del retrato.

Era de color negro, combinando con el rojo vinotinto de las paredes.

Zuko abrió las ventanas para darle iluminación, suspirando. Toph me matará y Mai también.

Él había leído, sin que Sokka se diera cuenta, uno de los retos del pedido de daniela6599, que decía que él y Toph fueran novios por un día, y él sentía que se hundía en un foso de arena movediza.

Observó, claramente, en los retos pasados, como Sokka disimulaba odiar tener una relación con Toph por una hora, pero se notaba, que Sokka le costaba disimular. Zuko sabía lo que el moreno sentía por Toph y él sabía que ella se lo regresaba; pero los dos eran bien idiotas, y no se daban cuenta.

Por eso Zuko fue buen amigo en aceptar los retos porque así, ellos se declararían y ah, que bella historia de amor, pensó.

Pero se convirtió el un mal, mal amigo cuando tuvo que aceptar ese reto de… eh, ¿Toko? Y de nuevo, sintió como la incrédula mirada de Toph se clavaba en él para que sintiera que se hundía en un mar de arena movediza y agua. Él suspiró y vio que la mirada de ella no se "clavaba" en él, sino en la nada, tocando y delineando el piano negro, con fascinación.

Zuko tomó valor y se decidió a terminar el reto del T-Tok-ko, sí, y así llamar a Sokka.

Oh, ellos dos juntitos… qué imaginación tan asombrosa tienen las fans.

—Toph, siéntate, necesito hablar contigo—le pidió Zuko, con amabilidad. Mai me romperá las bolas, lo sé. No podremos tener Zukitos…

—Tienes un piano hermoso…—murmuró Toph, tocando las teclas suavemente, y tocando una melodía.

Zuko se impresionó. Toph era ciega, y el piano no tenía mucho metal o materiales que ella viera, pero tocaba las teclas con delicadeza, como una amante del piano, pero no una profesional.

Toph dejó de tocar y se apoyó en la repisa del piano, girándose hacia el maestro fuego, aunque no lo mirara: —¿Qué pasa?

Zuko salió de su ensoñación: —Eh, yo… tocas muy bien…

—No era eso, ¿verdad?

—Eh, no.

—Déjame adivinar…—Toph se presionó las sienes con los dedos—. ¿Un reto que consiste en tú y yo?—preguntó, enfatizando el "tú y yo" con desprecio.

Zuko emitió un sonido de afirmación.

Silencio incómodo.

—Zuko.

—¿Eh? Dime.

—¿Y qué diablos haremos que sea toko?

Silencio más incómodo que… algo incómodo.

Zuko se armó, de nuevo, de valor y tomó a Toph de los hombros, para besarla en la mejilla.

Toph se sonrojó.

Entonces, un salvaje Sokka irrumpe en la habitación dando una patada contra la puerta y encuentra a Toph sonrojada con un Zuko que recién se iba.

—Toda tuya—le dijo Zuko pasando a su lado, y Sokka gruñó, pero luego se sonrojó.

-o-

La melodía de Libre soy sonaba con delicadeza, retumbando las paredes, con ayuda del eco. Sokka estaba embobado viendo como Toph movía sus deditos blancos sobre las teclas, con lentitud y precisión.

La nieve pinta la montaña hoy, no hay huellas que seguir. En la soledad un reino y la reina vive en mi, el viento ruge y hay tormenta en mi interior, una tempestad que de mi salió.

Lo que hay en ti no dejes ver.

Buena chica tu siempre debes ser.

No has de abrir tu corazón

Pues ya se abrió.

Toph tecleó rápidamente.

Libre soy, libre soy, no puedo ocultarlo más. Libre soy, libre soy, libertad sin vuelta atrás. ¿Qué más da? No me importa ya, gran tormenta habrá… El frío es parte también de mí…

Sokka se sonrojó violentamente, en cuanto Toph pronunció la última estrofa, moviendo sus labios. Se los quedó viendo un laaargo rato.

—¿Qué estás viéndome?

Sokka se puso aún más rojo.

—Ehhhh… yo… uhhhh… estuviste… tan… wow…

Toph se sonrojó y sonrió.

—Regresemos con los demás, presiento que el último pedido no será nada bueno.

—Uhhhh, sí…

-o-

—¡Todos vamos a… hacer este musicaaaaaaaal~!—cantó Katara saltando como bailarina.

—¡Con el último pedidooooo… de daniela6599~!—cantó Aang, separando las palabras para que rimara.

—¡Odio cantaaaaaaaaaaaarrrrrrr~!—síp, esa fue Toph.

—¡Que dice que hagamos un musical pero no especificó qué tipo de musical así que estamos cantando puras estupidecesssssssssssssss~!—cantó rápido Zuko, ganándose una mirada de bicho raro de parte de todos.

—¡Y ya vamos a terminaaaaarrrr~!

—¡Odio cantaaaaaarrrrr~!

—¡Qué día tan ago-ta-dorrrrr!~!

—Lalalalalalalaaaaaa~—síp, esa fue Ty Lee, repartiendo pétalos de rosas de una canasta por todas partes como si estuviera en un prado.

—¡No voy a can-taaaaarrrr~!—anunció Mai, cantando.

—¡Terminemos yaaaaaaaaa~!

—Oh sí, oh, sí, oh síiiiiii… sí… sí… sí… sí… ¡Síiiiii!—Sokka cantó en el suelo, alargando la sílaba con una voz muy aguda que resonó en las paredes rompiendo todos los vidrios de la sala.

Silencio.

Todos miraron a Sokka en suelo, en pose dramática, como si hubiera terminado un concierto.

Ty Lee seguía esparciendo pétalos de rosas como loca por todos lados, creando una especie de piscina de rosas.

Katara suspiró: —Voy a dormir un rato, nos vemos después.

—Sí, claro.

—¡Nos vemos!

—Ojalá los próximos retos no sean tan agotadores, necesito mi siesta embellecedora—ese fue Sokka, curiosamente. Toph se rió.

—Me voy con Katara—anunció Aang corriendo detrás de la maestra agua.

—¡Cuidado con mi hermana, calvo!

—Divertido, muy divertido, me voy—se despidió Toph.

Sokka la miró irse con una sonrisa y exclamó un: —¡Yeah!


One, two, three, one, two, three, drink(8)

*referencia a las croquetitas loquillas de la mamá de Mako, en Kill la Kill *-*

* esto lo hice para ustedes zutarianitas, perdónenme, no puedo escribir besos xD

*referencia al cap de Avatar y mi fic The kiss, en donde pasó lo que soñábamos cuando vimos ese capítulo de la serie xD

*referencia a una parte de la propuesta de matrimonio de Patch hacia Nora, de la saga Hush, Hush, libro Finale *llora como vieja*

Qué cansancio fue escribir esto. Lo escribí en 4 días. Y créanme, fue un reto enorme para mí. Y me reí demasiado xD

Si se dan cuenta, edité el capítulo 1 para que vieran las reglas. No las puse ordenadas antes xD

¡Mata-ne! Nieeeeeeeeee~