DISCLAIMER: Que quede claro que Harry Potter no me pertenece. Tampoco Aang el último maestro de aire. Estos les pertenecen a sus respectivos creadores.
PRECAUCIÓN: fanfic BL- YAOI Crossover Harry Potter y Avatar:the last airbender. Si no les gusta el género... no lo lean.
CAPITULO 6
Finalmente el final del año se acercaba Aang estaba agradecido que ya no tenía esas extrañas alucinaciones, de repente vio a Harry, Ron y Hermione correr buscando al profesor Dumbledore. Los trato de alcanzar intentando descubrir porque la prisa pero se distrajo al chocar con el profesor Quirrell.
-Lo siento profesor. ¿Se encuentra bien? –Este parecía nervioso por alguna razón.
-E-e-est-toy b-bien. D-deber-ria volv-ver a s-su sala c-común s-señor Z-zab-bini.
-Sí, claro. Hasta luego profesor.
Aang se dirigió a su sala común pero recordó que quería ver si los Gryffindor estaban bien así que dio media vuelta. Pero cuando subía vio a lo lejos a los tres entrar a una puerta en el tercer piso. Era el lugar donde estaba prohibido entrar. Corrió para tratar de alcanzarlos, no sabía que pasaba pero era obvio que esos tres se exponían a peligro. Estaba lejos pero fue corriendo hasta la puerta, tardó un poco ya que estaba al otro lado y cinco pisos más arriba pero al llegar abrió la puerta y se encontró con un perro enorme de tres cabezas que parecía bastante enojado.
-Woah! –cerró la puerta sorprendido y luego recordó que los tres habían entrado ahí, tomó una bocanada de aire y entró con su varita lista. El perro lo vio y lo atacó, Aang empezó a correr alrededor buscando a los chicos mientras esquivaba las mordidas del perro. Pronto el perro lanzaba zarpazos en su dirección Aang esquivaba todo más por instinto sin saber bien que hacia hasta que quedó acorralado en una esquina. Sin opciones pensó en volar pero el perro lanzo un zarpazo logrando arrebatarle su varita que voló varios metros más allá. Vio como dientes se acercaban a gran velocidad y movió sus manos formando un circulo rápido en el aire antes de crear una esfera de aire sobre la cual se paró y se dirigió hacia la pared, en vez de chocarse logró dirigir la esfera de aire de manera a que esta floto por el aire con él por la pared y esquivó al perro. Siguió avanzando en la esfera hasta que lo vio, una pequeña puerta en el suelo, y estaba abierta seguramente habían salido por ahí ¿Pero por qué? Sin pensarlo más se dirigió a la pequeña puerta esquivando unas cuantas veces más al perro, claro que primero recogió su varita. Al llegar a la puerta se dejó caer. Mientras estaba sobre la esfera no podía evitar ver a otros niños calvos con sus mismas flechas parados en las mismas esferas, sintió nostalgia y tristeza.
Al caer se dio cuenta que el suelo era muy suave se distrajo y vio al suelo, vio que era una planta extraña. Y esta trató de agarrarlo, la esquivó pero pronto esta trató de nuevo. Aang vio con desesperanza que los tres chicos o habían sido comidos por el perro o la planta los atrapó, no había salida. No lo iba a aceptar, así que empezó a separar las lianas de la planta con ondas de aire.
Con una de las corrientes pudo ver que bajo la planta parecía haber otra habitación, debía apurarse, al parecer se metieron en un lugar muy peligroso. Se metió al centro y creó un círculo de aire separando las lianas mostrando la habitación de abajo y se dejó caer mientras la planta cerraba el hueco rápidamente. Se sintió mareado mientras veía un pantano donde un monstruo de plantas los atacaba a él y a… a alguien más, dos personas. Se sacudió la cabeza, no podía alucinar, no ahora
Abajo no parecía haber mucho avanzó rápidamente hasta una habitación donde habían llaves volando y la puerta al frente cerrada. Vio una llave en el suelo tratando de volar pero sus alas habían sido arrugadas, la alzó y supuso que era la llave de la puerta. Gentilmente la sostuvo y la reparó con su varita, luego la acaricio, esta voló bien de nuevo y para agradecerle voló a la puerta abriéndola para él. Aang le agradeció y entró a la siguiente habitación.
Entró y de inmediato corrió hacia la figura en el suelo, era Ron, estaba inconsciente en el suelo. Trató de despertarlo pero no reaccionó, se disponía a tratar de llevarlo al hospital cuando la puerta delante se abrió y entró Hermione sorprendiéndose al verlo.
-¿Q-qué haces aquí?
-Podría preguntar lo mismo. ¿Qué pasó con Ron?
-Hablamos más tarde ahora es de suma importancia llevarlo a la enfermería y también mandarle una carta al profesor Dumbledore, lo más rápido posible.
Aang vio a Ron y dijo
-Llevare a Ron a la enfermería tu manda la carta.
Lo alzó y lo apoyó en su espalda y empezó a correr, corrió hasta la sala de llaves de nuevo, miro su varita, necesitaría impulso la hizo crecer y con otro movimiento esta se transformó en el planeador, corrió lo más rápido que pudo cargando a Ron y pudo elevarse hasta las plantas Aang sabía que chocarían pero debía hacer algo para apartar las plantas, se concentró en un punto y cuando iban a chocar volvió a crear un circulo de aire alrededor de Ron y él, estas hicieron un hueco suficiente para que Aang logre entrar a la fuerza y seguir volando hasta la puerta donde estaba el perro, que lo atacó apenas salió, volvió a esquivar mientras la vista cambiaba de nuevo.
Estaba en un lugar rocoso volando, luchando mientras esquivaba bolas de fuego, habían más que volaban a su alrededor pero en aparatos distintos a su planeador, esperaban algo.
Logró llegar a la puerta antes de desplomarse. No podía pensar en otras cosas, no ahora. Se levantó y corrió con Ron en su espalda, luego volvería a ayudar a Hermione. No sabía a qué se refería esta con enviarle una carta al profesor Dumbledore pero era más importante la vida de Ron. Madame Pomfrey lo miró sorprendida cuando trajo a Ron.
-¿Qué pasó? ¿Por qué carga un estudiante inconsciente, señor Zabini?
-Él, Harry y Hermione entraron al tercer piso, al lugar prohibido. Atiéndalo iré por los otros dos.
Se fue antes de que esta pudiera decir nada. Despues de unos segundos para dijerir la información mandó un mensaje a la profesora McGonagal con un patronus pero luego empezó a atender a Ron.
Aang corrió muy rápido, por un segundo estaba convencido que tenía que buscar sapos congelados para sus amigos enfermos pero recordó los hechos recientes *¿Qué me pasa?* se preguntó mientras corría, pero en la puerta encontró a Hermione con el profesor Dumbledore, este entraba apresuradamente.
-¿Qué pasó? ¿Y Harry?
-El profesor fue por él. ¿Cómo esta Ron?
-Bien. Madame Pomfrey lo está atendiendo. ¿Puedes decirme por qué entraron aquí?
Hermione lo miró y se mordió el labio inferior. *¿Puedo decirle?*
-Te lo diré si me respondes unas pequeñas preguntas. –Aang la miró confundido.
-Claro.
Hermione no esperaba que acepte tan rápidamente.
-¿E-enserio?
-Sí. ¿Por qué no?
-Está bien. Quería que me expliques como hiciste para volar en Halloween…
-Ha um… eso… pues –parecía nervioso –utilice corrientes de aire para impulsar el planeador. –dijo resignado
-¿Enserio y como las usas?
-Con magia supongo.
-Pero ¿cómo?
-No estoy seguro. Solo controlo el aire.
-¡Jamás escuche de magia como esa! ¿Quién te enseño?
-Nadie. Siempre la supe.
Hubo un silencio. *No le dije los detalles pero tampoco le metí* pensó Aang. *No me está diciendo todo* pensó Hermione.
Lo que sea que los dos hubieran dicho fue interrumpido por la vuelta del profesor Dumbledore que llevaba a Harry flotando detrás de él.
-¡Harry! –Gritaron los dos.
-Afortunadamente no tiene nada serio pero necesita un descanso reparador por lo que lo llevaré a la enfermería. Señor Zabini, no sabía que estaba con ellos.
-No profesor, yo solo los seguí después de que ellos entraran, quería alcanzarlos y detenerlos para sacarlos de ahí pero solo encontré a Ron en el suelo, así que lo llevé a la enfermería. Hermione dijo que tenía que enviarle una carta a usted.
-Ya veo. Se lo agradezco.
Y se fue con Harry.
-Me toca. ¿Por qué entraron?
-…Es de alto secreto.
-Lo que yo te dije también. Solo lo saben mi familia y algunos profesores aquí.
-¡Pero todos saben que sabes magia extraña!
-Magia que me hace daño. Si vuelo mucho el viento me daña el sistema circulatorio y destruye mi cuerpo. Magia que es herencia de mi padre y su extraña secta Japonesa en la que estaba. Es todo lo que sé y ahora sabes más que el mismo director. Debería bastar con eso.
Hermione lo miró sorprendida. Jamás había esperado eso y tampoco ver el día en que Aang hablara fríamente. Había supuesto varias cosas pero no había esperado eso.
-Yo… lo siento. Pero ¿porque la usas si te hace daño?
-Solo la uso si es necesario. Para salvarte y para salvar a tu amigo hasta ahora.
-Gracias –se ruborizó avergonzada por haber preguntado –Fuimos porque un profesor iba detrás de lo que se llama la piedra filosofal. El director Dumbledore la guardo aquí por mayor protección con pruebas de varios profesores. Esta piedra es capaz de hacer inmortal a las personas además de transformar el metal en oro, es la meta de los alquimistas y hasta ahora solo Nicolas Flamel logró crear exitosamente una. Al parecer Él-que-no-debe-ser-nombrado no murió hace 10 años y la necesitaba para recuperarse y hacerse inmortal. Fue Snape, él fue por la piedra así que fuimos a impedirlo. No sé lo que paso allí pero me alegra que Harry este vivo.
Aang la miró sorprendido. ¿Cómo se enteraban de esas cosas?
-Iré a la enfermería a verlos. Y creo que debería hacerme revisar, solo por si acaso. Tú también.
-Y-yo estoy bien gracias. Solo… no le digas a nadie más lo que hablamos, sobre todo al profesor Dumbledore por favor.
-No hay problema, no le diré a nadie.
Se separaron sin saber bien que decirse, había sido una conversación que daba mucha información de los dos lados tenían que pensar las cosas. Los días antes del final de curso Aang hablo más con Ron y Hermione. Fue en ese momento que se enteró que quien en realidad iba en búsqueda de la piedra filosofal era Quirrell y no Snape. Aang estaba preocupado por Harry, él no debería haberse enterado a tan temprana edad que el asesino de sus padres estaba tratando de volver y este quería matarlo, aún era muy joven en su opinión.
Finalmente llego el banquete de la última noche. Los Slytherin habían ganado con gran diferencia, en segundo lugar Ravenclaw, en tercer Hufflepuff y en último lugar Gryffindor por los puntos perdidos de Harry, Ron, Fred y George a quienes Aang aún no conocía. Sin embargo antes del banquete el Director se puso a hablar sobre los hechos y como había que poner puntos extras de último momento.
150 a Hermione Granger por muestra de gran intelecto al resolver un acertijo que muy pocos habrían logrado. 150 a Ron Weasley por muestra del mejor juego de ajedrez en la historia de Hogwarts. 150 a Harry Potter por gran valor y enfrentarse a grandes peligros.
Eso ponía a Gryffindor apenas 5 puntos detrás de Slytherin. El director siguió.
-Quiero otorgar otros 150 puntos a Aang Zabini por enfrentarse solo a peligros terribles con la única misión de rescatar a otras personas y no por primera vez. Por mostrar que no importa en qué casa uno esté siempre debe existir la unión. Que la confianza y la paz pueden existir dentro y fuera de las casas sin importar las diferencias uno con el otro. Sin importar si somos del león, del águila, la serpiente o del hurón. Las cuatro casas pueden vivir en armonía.
Aang sintió un enorme peso en sus hombros y culpa. En el fondo lo sabía, él no merecía que las personas crean en él, él había fallado, él los había traicionado, a todos… pero… ¿a quién?... Aang no entendía ni sabía a quién o como había defraudado pero sabía que lo había hecho. No merecía ser elogiado. Quería irse a su habitación, o a la torre de astrología, solo se quedó mirando hacia abajo, Blaise en la mesa de Slytherin se preguntaba qué tan grave sería levantarse e ir a distraer a su hermano, se maldijo un poco por haberle agarrado cariño al chico. Debía averiguar todo lo pasado en el año, debía averiguar cuál era el secreto de su hermano.
Y por último 10 puntos a Neville Longbottom, por necesitar valor para enfrentar a tus enemigos pero necesitar más valor para enfrentarte a sus amigos. Con eso Gryffindor ganó la copa de las casas con Slytherin en segundo lugar, Hufflepuff en tercero y Ravenclaw en último. No era necesario decir que la única casa que festejó fue la roja.
Así el año terminó y el tren volvió a casa. Aang y Blaise vieron a su madre con una gran sonrisa mientras los abrazaba a ambos antes de ir a casa, su nuevo esposo los esperaba allí. Aang sonrió, ahora estaría con su familia de nuevo donde no tenía ninguna responsabilidad, donde podía vivir en paz aun si ocultaba culpa por sentir esta. Por ahora las cosas iban bien.
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Mini trailer del segundo año:
-Siento que antes no iniciamos bien, el año pasado fui bastante frio por la casa en la que fuiste seleccionado. ¿Por qué no iniciarlo de nuevo? Soy Malfoy, Draco Malfoy. –Aang se sonrojó al ver la deslumbrante sonrisa del rubio.
