DISCLAIM: Que quede claro que Harry Potter no me pertenece. Tampoco Aang el último maestro de aire. Estos les pertenecen a sus respectivos creadores.
PRECAUCIÓN: fanfic BL- YAOI Crossover Harry Potter y Avatar: The last airbender. Si no les gusta el género... no lo lean.
CAPITULO 24:
Blaise temblaba pero Draco lo ignoró. Fue hasta Aang y lo hizo levitar llevándoselo hacia el castillo. Al pasar al lado de Blaise Draco le quitó la varita de Aang y siguió su camino esperando que Blaise lo detuviera, pero no lo hizo.
Aang al despertar estaba confundido, él insistía en que una tal Azula lo había matado. Una vez Draco habló con él recordó todo el episodio con Blaise y se deprimió.
Draco suspiró y le sostuvo la mano.
-Cuando esto acabe podrás hechizarlo con toda libertad por todas estas molestias, y yo te ayudaré.
Aang no parecía muy animado.
Las lecciones de fuego control fueron relevadas por Draco que se negaba a dejar a Aang con Blaise por el momento. Incluso Hermione apoyó eso y se sumó para ayudarlo y para sorpresa de todos Draco aceptó. Harry también había querido pero Hermione había insistido en que se concentre para la siguiente prueba y Ron lo ayudaba.
Ninguno de ellos se dio cuenta que un profesor observaba los entrenamientos.
De esa manera llegó el día de la tercera prueba. Blaise se había sentado aparte y Draco con Aang, Ron y Hermione. Harry ingresó al laberinto y detrás de él los otros 3 campeones por turnos. Los gemelos Weasley recibían apuestas.
-Oigan, ustedes. 10 galeones a que Delacour pide ayuda y la sacan antes de que acabe la prueba.
-¡Draco! –Hermione fue ignorada.
-Interesante. A pesar de no hacer tratos con Slytherins…
-Él tuyo lo aceptaremos, pero sólo…
-Por ser amigo de Aang. –terminaron los dos.
-Yo le voy 5 galeones a que Cedric gana.
-¡Aang!
-Lo siento Ron, él es de mi casa –Aang comenzó a reír de la expresión de traición de Ron.
-Anotados. Nos vemos al final.
Y se fueron.
El tiempo pasó, no había nada que hacer más que esperar. De repente unas chispas rojas volaron al cielo.
-Esa es mi victoria anunciándose –Draco sonrió maliciosamente.
Efectivamente pronto sacaron a Fleur del laberinto que parecía inconsciente.
Y tiempo después a Viktor que se encontraba desconcertado y no sabía que había pasado exactamente. Ahora sólo quedaban Harry y Cedric.
Esperaron más y más hasta que de repente aparecieron. En el centro del patio donde iniciaba el laberinto.
-Ganaron los dos, compartiendo la victoria. Típic-… -Draco se dio cuenta que algo estaba mal.
Blaise se había levantado con preocupación escrita en su cara.
Y pronto todos los que festejaban se callaron con el grito de Fleur y al ver la manera en la que Harry se aferraba al cuerpo de Cedric.
Al cuerpo…
Un cuerpo…
Sin vida…
Y todos se dieron cuenta.
Estaba muerto.
Los gritos comenzaron.
Draco vio la mirada de Aang y supo que iba a colapsar, como cada vez, así que hizo lo único que se le ocurrió. Lo abrazó hundiendo su rostro en su túnica para que no viera más, para que no viera el cuerpo de su amigo muerto. Aang se agitaba y lloraba contra él, Draco lo presionó más fuerte. Los tatuajes empezaban a brillar y Draco supo que no había opción. Tomó su varita y susurró "Desmaius" y Aang dejó de moverse.
Cuando volvió el rostro hacia el cuerpo, Harry ya no estaba. Miró a Hermione y ella sólo miraba horrorizada la escena al igual que Ron.
De repente el silencio reinó y se empezaron a escuchar unos gritos de angustia. Los gritos del Señor Diggory inundaban el lugar, los gritos de un padre que imploraba por su único hijo. Los gritos que mostraban el más profundo y desgarrador dolor al haber perdido a alguien preciado.
Draco no quería volver a ver una imagen como esa. No quería volver a oír ese dolor.
Con la mejor expresión fría que podía poner en ese momento cargó a Aang fuera de la tribuna y hacia su sala común. Al pasar por un corredor escuchó un grito que parecía de ira pero no le prestó atención. Fue hasta la sala de Slytherin, a su cuarto y lo acostó. Había usado el método Muggle porque no se sentía capaz de hacer magia en ese momento.
Se vio a espejo, estaba pálido y una ligera capa de sudor frío cubría su rostro. Buscó entre las cosas de Goyle hasta que encontró chocolate. Encontró tres ranas de chocolate y se comió una. Aang despertaría pronto y no tenía idea de qué hacer, se sentó en su cama y estiró su mano para agarrar la de Aang. Escuchó una voz detrás suyo y se sobresaltó alejando su mano de inmediato.
-No sé qué hacer. –Draco se volteo y vio a Blaise en la puerta. –Los lastimé, a ambos.
-¿A quienes te refieres?
-Lo sabes bien Draco, incluso me lo echaste en cara la última vez que discutimos.
-Ese no es mi problema Blaise.
-Desde el inicio no fue tu problema… pero sigues aquí. Es… por Aang ¿cierto?
-…No tengo idea a qué te refieres.
-Ese es el problema de los Slytherins. En cuanto quieres hablar de algo sensible nadie sabe nada. Le grité a Harry que su nobleza algún día lastimaría o mataría a alguien y mira lo que pasó. En mi ciega ira volqué todo sobre Aang alejándolo de mí…
-… ¿Cuál es tu punto?
-Sólo parece que mientras más quiera a alguien más lo lastimo.
-Tú… ya lo sabía. Es un Gryffindor pídele disculpas, has un acto lindo y te perdonará.
-Pero… ¿y él?
-Él ¿Qué?
-Él… ¿Podrá perdonarse… por eso?
-…Tal vez no. Pero lo superará, todos lo hacen al final. Y ayudará que un amigo este a su lado. Alguien que lo comprenda más y tenga un dolor propio no alguien que bien podría ser su fan, como cierto pelirrojo.
-Tú-…
-¿Entiendes lo que digo Blaise? Si no eres tan idiota ¿Por qué sigues aquí?
Blaise no pudo evitar soltar una ligera sonrisa antes de girar y caminar hacia la salida. Antes de cerrar la puerta detrás suyo dijo.
-Eso es lo bueno de los Slytherins. Si logras obligar a hablar a alguien de sentimientos siempre tienen algo sabio que decir.
-Por algo somos de Slytherin, sabemos muchas cosas pero sólo las soltamos cuando es necesario.
Blaise se fue. Y Draco acarició el pelo de Aang, ya no se sentía tan perdido. Su mano se deslizó hasta el rostro de Aang, su otra mano se posó en la cintura del chico y se acercó a él. Sus frentes se tocaron, Draco era capaz de oler el aroma refrescante del chico bajo él, sus labios estaban a unos pocos milímetros y se mantuvo allí. Sus manos empezaron a temblar un poco a los pocos segundos y Draco se levantó apretando los puños a su costado.
-…El problema es que no abrazamos el peligro como lo harían los Gryffindors…
Y con un suspiro fue hasta el baño a mojarse el rostro y evitar hacer algo más.
Blaise avanzó por los pasillos hasta el estadio pero no encontró a Harry. Supuso que lo habían llevado a la enfermería así que fue cerca del lago y se quedó mirándolo. Iría después de sus amigos. Draco le había dicho un día que Aang mejoraba, que podía defenderse y aún con extraños lapsus en los cuales parecía recordar o pensar en otra cosa su entrenamiento iba bien. Se quedó ahí pensando en todos. Como las charlas tensas se habían convertido en amenas con el tiempo incluso agradables y lo mismo era con Harry. Al inicio siempre que estaban solos existía un persistente silencio incomodo pero ver como este silencio desaparecía era muy agradable, eso era acercarse a una persona. Sentirse tranquilo con él, no sentir la necesidad de fingir, no sentir una presión por factores externos, poder hablar con él tanto de temas serios como ridículos y sentirse capaz de hacerlo sin dudar.
Y él lo había arruinado con su arrebato después de la segunda prueba, era cierto, aún no lograban ser algo como mejores amigos pero acercarse a Harry había ampliado demasiado los sentimientos por el chico y no veía como seguir estando enojado con él. Es más, ahora se sentía culpable.
Entre pensamientos y más pensamientos el sol se ocultó y Blaise fue a la enfermería. Al caminar por los terrenos vio a personas del ministerio alejarse con dementores detrás de ellos. Con un estremecimiento de sospecha fue a la enfermería, al llegar encontró el lugar vacío y Harry durmiendo en una cama.
Cansado se sentó en una silla cercana y lo observó. El niño que vivió se veía frágil, recordó lo nerviosa que su madre estaba por los movimientos arbitrarios de los mortífagos en una busca perdida por otro señor oscuro. Era tan fácil, si él mataba a Harry en ese momento él sería el nuevo líder y su madre no tendría por qué preocuparse. Blaise se rió en silencio por la oportunidad perfecta que dejaba escapar y mientras cerraba sus ojos pensó que no se arrepentía para nada en su descuido y durmió.
Cuando despertó Harry no estaba allí.
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Aang se despertó por la madrugada, no recordaba cuando se había acostado ni nada del día anterior. Se dio la vuelta y se encontró frente a frente con un dormido Draco a su lado. Dio un grito silencioso y trató de retroceder pero su espalda chocó contra la pared, estaba atrapado. Su corazón se aceleró aún más y se sintió sonrojarse, no era idiota, sabía que sentía algo diferente por Draco pero no podía ser. No así y menos despertando a mitad de la noche en la cama del otro chico.
Draco se despertó al notar el movimiento en su cama, cuando abrió los ojos Aang intentaba pasar una pierna sobre él para esquivarlo Draco sólo pudo mirarlo sin lograr pensar en nada que decir hasta que Aang lo vio y resbaló al verlo despierto. Aang cayó sentado sobre la cintura de Draco quien no pudo contenerse antes de emitir un tenue quejido casi gemido por el choque.
Un silencio se sembró en el cual los dos pensaban qué decir o hacer y a la vez verificaban que nadie se haya despertado. Cuando el silencio se volvió muy pesado y Draco ya no soportaba tener a Aang sentado de esa manera sobre él sin hacer nada estúpido decidió hablar antes de que su mente volara aún más sobre opciones malas de lo que hacer con Aang ahí encima, porque no ayudaba para nada en la presión que ya sentía en su zona baja.
-… ¿Qué demonios crees que estás haciendo? –susurró.
Aang, quien igual había estado en una zona de pensamientos poco buenos que hacer y más sintiendo una extraña presión en el sector de sus nalgas que apoyaba en Draco, se sobresaltó al escuchar al chico hablar. El sobresalto sacó un gruñido extraño de la garganta de Draco y Aang se retiró volviendo a su lugar, o en sí, al lugar en el que había despertado. Los dos totalmente rojos miraron en sentidos contrarios hasta que Aang habló.
-Draco… ¿Qué hago aquí? –Draco se sorprendió por la pregunta.
-No… ¿No recuerdas lo que pasó ayer?
Aang trató de hacer memoria. Habían ido a ver la última prueba, Fleur y Viktor habían sido descalificados cuando… Harry y Cedric… Cedric, él… muerto.
Draco pudo ver la evolución. De confusión a concentración, luego sorpresa, miedo, terror, y finalmente… ira. Y Draco supo que debía sacarlo de allí antes de la explosión. Trató de moverlo pero parecía estar clavado en ese lugar. Draco preocupado saltó de su cama y levantó de un tirón a Crabe y Goyle, la cama de Blaise estaba vacía extrañamente *En definitiva el mejor momento para desaparecer* pensó Draco con sarcasmo. Sin dejar que entiendan que pasaba los sacó del cuarto y cerró la puerta asegurándola y poniendo un hechizo de silencio.
Sabía que en algún momento Aang debía afrontar la realidad y sólo eso le impidió lanzar otro Desmaius. Fue hasta el otro y con una seguridad que no sentía habló.
-Ya basta Zabini. Antes de entrar en pánico, sed de venganza y no sé que más debes escucharme.
-¡¿Escucharte?! Mi amigo esta muerto por quien sabe qué y quieres que escuche. No pienso quedarme aqu-…
-Sí, y eso es lo que harás. Empieza a madurar Zabini; él no murió por veneno, una caída o un rayo del cielo. ¡Eso era producto de la maldición imperdonable! –Draco no tenía idea de qué había pasado en la prueba o quien le había hecho eso a Cedric pero podía reconocer la muerte por la maldición imperdonable, sus padres lo habían hecho observar alguna vez eso y no era una imagen fácil de borrar.
De inmediato Aang se paralizó mirándolo como si no entendiera bien.
-Puedes deprimirte todo lo que quieras por Diggory pero no entres en crisis y destruyas todo. Piensa un poco lo que implica que eso pasara. Te recuerdo que Potter, tu otro amigo, también estaba allí. Hablemos con él. ¿Te parece?
Aang parecía mucho más tranquilo pero temblaba. Draco no podía saber que pasaba por la mente del otro pero había visto esa mirada en algún otro lugar, como si no fuera la primera vez que veía esa mirada.
-Vamos. –dijo simplemente Aang mientras pensaba silenciosamente en Giatso, Sokka, Toth, Zuko y Katara. El pensamiento no le pareció extraño, pero reconfortante y de alguna manera tranquilizante como si pudiera concentrarse mejor con ellos en mente aún sin estar seguro de conocerlos.
Aang salió sin importarle estar en la sala de los Slytherin, varios habían salido a ver por qué Crabe y Goyle hacían ruido al tratar de entrar a su cuarto de nuevo. Draco fue detrás de Aang agradeciendo haber dormido con su ropa al igual que el otro y que el sol ya estaba saliendo.
Recorrieron los pasillos hasta la enfermería, las puertas se abrieron con una fuerte ráfaga de aire, nada parecía importarle mucho a Aang, Draco realmente esperaba que el castillo entero fuera sordo porque estaban causando bastante escándalo.
Harry que estaba al fondo despertó al escuchar el golpe en la puerta, vio a Blaise sentado en una silla a su lado y algo se revolvió en su estomago, las palabras que le había dicho la última vez aún retumbaban en su cabeza más que nunca. Antes de poder hundirse en su propia nube de depresión Aang apareció seguido de Draco.
-¡Aang! –susurró el nombre para no despertar al moreno que milagrosamente aún dormía. -¿Qué hacen aquí?
-Tenemos que hablar. Ahora.
Viendo la mirada del otro y la mirada preocupada de Draco, Harry se levantó y salió con ellos. Luego se cambiaría.
Caminaron hasta el borde del bosque, la puerta principal se había abierto para ellos de la misma manera que la puerta de la enfermería. Una vez en el borde Harry habló finalmente.
-¿Aang, qué pasa?
-Harry… ¿Qué pasó anoche? ¿Por qué…. Por qué está él muerto?
Harry vio a Draco con ira y escupió sus siguientes palabras.
-Tu padre estaba allí.
Draco comenzó a tener un mal presentimiento.
-¿De qué hablas?
-Anoche Voldemort volvió a la vida y tu padre estaba allí para lamerle los pies.
-¡Mi padre no l-…!
-¡Basta! ¿De qué hablas Harry?
Harry contó todo lo vivido en el cementerio hasta cuando volvió y descubrió que el profesor Moody era un espía. Al finalizar miró a Aang fijamente antes de decir.
-Eso es todo –pero Draco podía ver que había algo más. Draco se dio cuenta de eso pero no se dio cuenta de cuando empezó a temblar o toda la temperatura de su cuerpo desapareció hasta que Aang lo agitó.
-¡Draco! ¿Qué pasa? Estas pálido.
*No hay nada de qué preocuparse. Esto podría ser bueno para mi familia. No me importan esos jodidos Gryffindors. Podré alejarme de ellos y jalar conmigo a Aang eso es lo único importante. Blaise lo superará, no importa, no importa, no importa…*
-E-estoy bien –Su voz temblaba un poco, se aclaró la garganta –Vamos.
Empezó a caminar pero Aang dijo.
-Debo irme. Voy a ver a Blaise, debo hablar con él nos vemos más tarde.
Y con eso se fue corriendo. Draco quiso emprender su marcha al castillo de nuevo pero Harry lo agarró del hombro.
-Espera… empezaba a confiar en ti, pero desde que vi lo de anoche ya no estoy seguro.
-¿Culpándome por los actos de mi padre, Potter?
-No me puedes culpar ¿cierto?
-Nadie nunca te culpa de nada Potter.
-Blaise sí. Y tuvo razón y por eso estoy preocupado.
Draco olvidó que tenía que tratarlo mal para mirarlo con sincera curiosidad.
-¿Por qué hablas de eso conmigo?
-Porque hay algo que no le dije a Aang. Draco tragó con nerviosismo antes de mover su cabeza como señal para que el otro continúe. –Anoche, en el cementerio, antes de que Voldemort llamara a los mortífagos… me dijo que una vez me matara… iría a por Blaise.
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Chan chan chaaaan! Mi historia se complica! Al menos donde yo estoy. ¿Se acuerdan que en el primer cap dije que era difícil que acepte sugerencias porque la historia ya estaba trazada? Pues las cosas van cambiando.
Al parecer todo se complica sin mi control o permiso así que la historia va cambiando un poco de la nada sólo porque me es difícil controlar a mis personajes y su universo xD
Bueno este es el casi último cap del cuarto año escolar. Lamento la tardanza.
Mata ne!
