DISCLAIM: Que quede claro que Harry Potter no me pertenece. Tampoco Aang el último maestro de aire. Estos les pertenecen a sus respectivos creadores.

PRECAUCIÓN: fanfic BL- YAOI Crossover Harry Potter y Avatar: The last airbender. Si no les gusta el género... no lo lean.

CAPITULO 31:

-Vamos por Harry y Blaise, ahora hay que ir a buscar a Aang.

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-¿Cómo se encuentra hoy Señor Zabini? –Blaise realmente no estaba con ánimos de participar en una charla casual e inútil.

-Vaya al grano Director ¿Qué quiere?

-No hay por qué usar ese tono Señor Zabini.

-Mi madre acaba de morir, puedo usar el tono que se me dé la gana. –bueno, estaba siendo inmaduro pero realmente quería desquitar su ira con el Director, además no le importaba su imagen en ese momento.

-Cerisei Zabini sólo está desaparecida, no hay por qué perder las esperanzas.

-Eso sólo muestra que usted no la conoce ni a ella ni al Señor Oscuro. Usted no sabe nada.

-Eso es lo que trato de evitar Señor Zabini. El conocimiento es muy importante y para ayudar al lado de la luz, a Harry, debo tener información de lo que sucede para hacer lo mejor. Por el bien mayor.

-Entonces es obvio que no viene a darme las condolencias ¿Qué quiere saber?

-Aang. Me enterré que existe una misión que consiste en capturar a Aang. ¿Por qué?

-Pregúnteselo a su espía, yo no tengo por qué saber las misiones de los mortífagos. –Blaise mantenía las paredes de su Occlumencia a toda potencia mientras respondía con veneno en la voz pero sin mostrar a relucir en su rostro nada más que disgusto.

-Sin embargo siento que lo sabe. Después de todo, su madre también estaba en esa misión y hasta donde sé, usted también. ¿Debo pensar que usted es una amenaza para uno de mis alumnos? –Dumbledore lo miraba analizándolo ahora un poco más seriamente, Blaise respiró hondo dejando sus impulsos a un lado para pensar fríamente de nuevo.

-¿Por qué debería responderle? No tengo ninguna obligación hacia usted… sin embargo estaría dispuesto a llegar a un acuerdo con usted.

-¿A qué se refiere Señor Zabini?

-Información. Los dos la queremos. Y… ciertos favores. Hagamos un intercambio equivalente.

-Hay ciertas cosas que me veo imposibilitado a informar.

-Igual que yo así que no perdamos tiempo, sería bueno que prometiéramos decir la verdad. Le daré la primera pregunta.

-Muy bien, lo prometo. ¿Por qué está seguro que su madre está muerta?

-Porque la información que ella tiene nos pone en peligro tanto a Aang como a mí. La supervivencia de la familia es primero, cualquier Slytherrin le puede decir eso, ella supo desde el momento en que se la llevaron que debía morir para evitar que ninguna información escape. Mi turno, ¿Por qué estuvo evitando a Harry todo este año? -Dumbledore pensó un momento.

-Harry y Voldemort tienen una conexión. Es por eso que Harry alguna vez puede ver lo que Voldemort hace o lo que siente. La conexión va en ambos sentidos así que supuse que sólo era cuestión de tiempo antes de que Voldemort usara esa conexión para atraer a Harry. Me aleje esperando que Voldemort no pudiera usarme como punto débil ante Harry... Aunque terminó usando a alguien más. –Blaise quiso golpearlo -¿Qué información quería Voldemort de su madre y por qué?

-Él quería saber sobre el poder de Aang. Informarse para él aprenderlo y luego matar a Aang si resultaba ser una amenaza. Quiere el poder poco usual que vio a través de Quirriel y el falso Moody. ¿Qué logró averiguar sobre el poder de Aang y qué hipótesis tiene?

-No mucho lamentablemente. Nada bajo el nombre que usted me dio al menos. Sin embargo después de buscar por ciertas fuentes averigüé de ciertos magos antiguos que tenían un dominio sobre alguno que otro elemento, nada muy evidente pero el control estaba ahí. Algo me dice que tanto ellos como Aang de alguna manera extraen esa magia de la naturaleza, claro que Aang logró dominarlo e ir más allá controlando los otros elementos como se pudo ver en el incidente de tercer año con el boggart. ¿Cuál es la verdad detrás de Aang?

-Eso no puedo decirlo Director. ¿Está escondiéndole más cosas a Harry sobre él y el Señor Oscuro? Y si sí, ¿Qué cosas?

-Hay cosas que aún no le puedo decir, pero tampoco puedo decírselas a usted.

-¿Por qué?... ¿Por qué lo obliga a volver a esa horrible casa con esos Muggles que le hacen daño? –Blaise había querido preguntar eso hace mucho, no veía una lógica.

-…Protección de sangre. Cuando Lilly Potter murió protegiendo a su hijo le dio un escudo contra Lord Voldemort. Una protección de sangre. Harry estará seguro contra Voldemort en la casa de Petunia Dursley porque es su sangre, su hermana. Es el lugar más seguro hasta su mayoría de edad. –Blaise lo miró comprendiendo pero aún así no le agradaba la idea –Señor Zabini, ¿Debo considerarlo un riesgo? –Blaise se tensó enojado.

-Oh no Señor. Yo no soy una amenaza mortal… para ningún alumno. –simplemente Dumbledore lo sacaba de quicio, respiró para tranquilizarse y no soltar comentarios tan arriesgados como el anterior. –Mire, no sé lo que su espía le haya dicho, o al contrario lo sé y por eso le digo que su espía es inútil en este caso. Lo que mi madre hacia es totalmente confidencial ya que ella no trabajaba para el Señor Oscuro y yo tampoco.

-¿Para quién trabajaba ella? –Blaise dejó que una ligera y fugaz sonrisa apareciera.

-¿No es obvio Director? –Dijo con tono en burla y antes de poder frenarse aumentó –Ella trabaja par-… -afortunadamente fue la puerta abriéndose de golpe que lo calló.

-¡Profesor Dumbledore! –Hermione entró corriendo –Aang se fue. ¡Se fue volando hacia el bosque prohibido! Harry y Ron fueron tras él.

Y Blaise se sintió de repente lo suficientemente bien como para saltar de su cama y correr hacia la puerta sin importarle que alguien tratara de detenerlo.

Corrió notando que iba hacia el mismo lugar de la noche anterior. Todo estaba quemado mientras más avanzaba. No recordaba que había hecho la noche anterior, sólo… desquitarse, pero había algo más… Sacudió su cabeza, Aang buscaría un lugar alto así que corrió hasta un acantilado que caía al lago. Muchas de las criaturas se habían ido por la presencia del fuego la noche anterior.

Al llegarlo lo vio, sentado en el borde dándole la espalda. Fue hasta él y apoyo su mano en el hombro del otro Aang lloraba pero no lo hacía como normalmente lo hacía sino que su mirada era seria y profunda, con una decisión y ira que congeló a Blaise.

-Acabo de entenderlo.

-A… ¿A qué te refieres?

-Draco me acaba de decir que no me di cuenta que desobedecer a Voldemort ahora que ha vuelto sólo traía consecuencias para aquellos que quería… Tú lo sabías cierto, mamá también.

-…Sí. Los dos sabíamos lo que traerían nuestros actos y Nickolay también.

-¿Por qué no me lo dijeron?

-Porque a mí nadie me lo dijo, yo lo deduje. Madre no nos dijo nada porque es un verdadero riesgo decirnos que ella era parte de los Mortífagos. Ella sabía que nuestros amigos eran los enemigos del Lord y ella no podía abandonar su puesto sin exponernos a un peligro inminente. Nickolay lo dedujo igual que yo.

-Me vieron la cara de idiota.

-No.

-Tenía derecho a saberlo.

-…Sí.

-¡¿ENTONCES POR QUÉ?! –Aang se puso de pie apartando la mano de Blaise.

-¡Por la misma razón que Dumbledore no le dice todo a Harry! ¡Por la misma razón que tú apoyas esa decisión! –Blaise se sintió expuesto y un extraño escozor le molestaba los ojos. – Por la misma razón que no te dije nada cuando me enterré de Sokka, Zuko, Katara, Toph y los otros…

Aang lo miró sorprendido, parte de su irá se había desvanecido al ver a su hermano temblar tratando de controlarse.

-Hay cosas… para las cuales no estamos preparados. Si Harry sabía lo de la profecía desde el inicio o desde que era niño hubiera vivido una vida con miedo y con una responsabilidad enorme sobre sus hombros cuando no le corresponde cargar con eso… Antes de que tú… antes de perder la memoria el dolor y responsabilidad que cargabas era demasiado, sé que estabas mal y sé que fue demasiado para ti. Pero después de perder la memoria eras tan feliz, libre, podías ser un niño… -Blaise se había perdido en los recuerdos y una lágrima amenazaba con salir. –Mamá lo sabía, ella sabía que era mejor que no recordaras aunque no por las mejores razones. Sé que un día tendrás que enfrentarte a ello… pero quería que al menos esta vez pudieras prepararte teniendo lo que tú mereces, lo que Harry merece, lo que todos merecen. Una infancia feliz, ingenua, pero feliz.

-… ¿Qué hay de ti? –Aang lo miraba apenado. -¿Qué hay de tu infancia? Tú estás cargando con el peso de mi verdad y quién sabe que más.

Blaise sólo le dedicó una sonrisa triste antes de decir.

-Un Slytherrin sabe controlarse mejor. –Aang lo abrazó con fuerza. -…Sabes que ella está muerta ¿cierto?

-…Sí. Mamá es realmente impulsiva en algunas cosas, más si se trata de nosotros.

-Harry se equivocó cuando nos contó lo del cementerio. Nos necesitan a los dos, a ambos si quieren averiguar algo útil. Esto no acaba aquí.

-Debemos ayudar a Harry. –dijo Aang

-Debemos vengar a nuestra mamá… y a Nickolay, nuestro padre. –dijo Blaise, se separaron y miraron directamente.

-Debemos asegurarnos que Voldemort pierda la guerra. –Los dos terminaron antes de volver a abrazarse y caminar de vuelta al castillo.

Cuando volvieron vieron que los esperaban, Dumbledore había mandado a Haggrid y Snape a buscarlos mientras el trío de Gryffindor y el Director esperaban en la puerta.

-Es un alivio ver que están bien –Dijo Dumbledore mientras lanzaba chispas verdes al cielo. –Debo recordarles que el bosque prohibido está prohibido a los estudiantes.

-Es la segunda vez en menos de un día que lo hace Señor Zabini –Snape habló detrás de ellos. Todos miraron a Blaise.

-No hice nada malo.

-Dígaselo a los árboles que estaban a su alrededor anoche, 10 puntos menos para usted y para su hermano. –Volvió a hablar Snape.

-Severus es suficiente. Dadas las circunstancias no creo que sea necesario un castigo. –los dos bajaron la vista –Estoy seguro que saben que no deben volverlo a hacer. Señor Zabini creí que tenía un favor a pedirme.

-Sí Señor. Si no es demasiado pedir me gustaría saber si no tiene un refugio seguro para mi hermano y para mí. –respondió de manera más humilde de lo normal.

-Me encargaré de eso.

-Gracias Señor.

Con eso fueron hacia el castillo, a medio camino Blaise notó que Harry lo miraba de vez en cuando pero se mantuvo a distancia. Soltó un suspiro y siguió caminando, esperaba no haberse equivocado en su suposición.

El resto de los días pasaron rápidamente, Blaise se había enterrado del pequeño intercambio de Draco y Aang aunque Aang omitió la parte en la que Draco se acercó demasiado a él. Por todo lo sucedido no pudo hablar a solas con Harry quien lo evitaba, después de todo los dos estaban superando la muerte de un ser querido. No quería presionar pero su paciencia se terminaba. Llegó el banquete de despedida.

Las decoraciones eran verdes. Slytherrin había ganado con una gran diferencia por los puntos injustos quitados por la patrulla inquisitoria. Ravenclaw detrás con Hufflepuff en tercer lugar y Gryffindor último.

Al parecer los puntos de las casas en Hogwarts eran una mezcla de puntos merecidos, trampa y suerte. Nadie excepto las serpientes aplaudieron y el banquete empezó. Blaise se había sentado en la mesa de Hufflepuff, después de la noticia en El Profeta dejaban que él y Aang hicieran más o menos lo que querrían al igual que Harry pero eso no era nuevo.

El asunto de Aang no se había vuelto a tocar, Aang esperaba que Blaise se lo diga por iniciativa propia, querría darle tiempo.

En el expreso de vuelta a casa no hablaron mucho, Hermione había llegado después de ellos con una mirada pensativa pero rápidamente dejo el tema que la atormentaba de lado prestando atención a los demás. Voldemort había vuelto y ahora todos lo sabían al fin. El problema era que ahora que todos lo sabían Voldemort no se mantuvo tan discreto como antes, sólo en los últimos días habían aparecido tres hogares Muggles destruidos con las familias muertas y la marca en el cielo. Llegar al andén no era un alivio, todo sería diferente. Harry no deseaba volver con los Dursley y menos quedarse a ciegas de nuevo con lo que pasaba en el mundo mágico.

-¿Dumbledore les dijo a dónde irían?

-No. Pero nos dijo que nos quedemos en el tren hasta que todos se vayan y luego nos movilizarán.

-Mis padres ofrecieron nuestra casa pero Dumbledore dijo que no era necesario. –dijo Ron

-El profesor Dumbledore seguramente preparó una casa especial para los dos. Tengo entendido que se crearon varios refugios en la última guerra para ocultar personas q-…

-¡No nos queremos ocultar! –los dos exclamaron.

-Mione nunca es bueno decir eso a un Slytherrin.

Blaise bufó. Y llegaron al andén.

-Vamos a despedirlos hasta la puerta Aang.

-¡Sí! Mione, escuché que iras a Bulgaria estas vacaciones.

-Pues sí. Viktor me invitó a mí y a mi familia, no pude rechazar por segunda vez, además estoy muy interesada en este viaje, ¿Sabías que él estuvo hablando sobre el P.E.D.D.O. a los de Dumstrang? Me dijo que había hecho unos cambios en la misión del P.E.D.D.O. para que sea más entendible y aceptado. ¡No sé que hizo pero tenemos 20 miembros nuevos!

-¡¿20?! ¿Cómo lo hizo?

-Si te meterás con ese estirado tráeme su autógrafo.

-¡Ron! ¡Él no es un estirado! Además no le gusta la atención de su fama en Quidditch y aún no sé como lo hizo Aang.

-¡Genial! –Dijo Ron sarcástico, Blaise suspiró, al parecer la pelea entre los dos continuaría, sin ofender a Ron, Blaise prefería que Hermione se quede con Viktor era un gran aliado, necesitaban toda la ayuda posible, además el chico en realidad era más que esa hostil apariencia.

Todos avanzaron a la salida, Blaise se retrasó un poco a propósito. Tomó una bocanada de aire y de un solo movimiento tomó a Harry por la muñeca y lo jaló a un compartimiento vacío antes de que pudiera hacer nada.

-Q-… -Blaise le tapó la boca.

-No hay tiempo para respuestas por tu comportamiento irritante pero sé que tenía que volverlo a hacer una vez más.

Blaise le destapó la boca y sin darle tiempo a decir nada lo besó. Lo jaló hacia él sintiendo el pelo del otro entre sus dedos, Harry se tensó pero repentinamente soltó un suspiro antes de responderle. Se perdió en las sensaciones con el pelinegro, su olor, su sabor, su calor y ese sentimiento burbujeante que solo él despertaba; pero sabía que no tenían tiempo antes de que los demás se den cuenta que no estaban con ellos. Como la vez anterior no trató de profundizar el beso pero antes de retirarse pasó su lengua por el labio inferior del otro suavemente. Lo miró a los ojos intentado comunicarle todo que sentía antes de apartarse y salir sin decir más que "Cuídate Harry". Cerró la puerta y se fue rápidamente de vuelta al primer compartimiento. Harry salió sin estar seguro de que hacer, su cabeza de daba vueltas y sentía su labio húmedo. Le tomó todo su auto control para no chuparse el labio o lamerlo así que no se dio cuenta de que estaba totalmente sonrojado y que lo llamaban.

-¡…rry! ¡HARRY! –se sobresaltó -¡Vamos! ¿Dónde estabas?

-Eh… ningún lado. Vamos.

Salieron e inmediatamente se encontraron con los Weasley, quienes los recibieron con un abrazo.

-¿Dónde está Blaise?

-Dijo que no quería salir pero nos mandaba su despedida y los mejores deseos –dijo Harry mirando a otro lado. Hermione lo vio entrecerrando sus ojos pero no dijo nada.

-Es una pena… Lamentamos… lo de tu madre –de repente la señora Weasley atrapó en un fuerte abrazo a Aang –Oh Harry, ven aquí también. –Lo jaló y a él también lo abrazó fuertemente. No era lo mismo, para ninguno, pero era un poco reconfortante. Le devolvieron el abrazo y luego de una despedida Aang volvió al tren con Blaise.

-La señora Weasley me abrazó.

-¿Te ayudó?

-Sí.

Blaise resopló.

-Ven aquí. –Jaló a Aang y lo hizo sentar a su lado pasando su brazo por el hombro del otro y abrazándolo.

-A veces tú pareces el hermano mayor.

-¿A veces?

-Está bien, la mayoría del tiempo. –Rieron –Blaise… ¿me contarás? –No necesitaba que le aclarara qué.

-Sí, lo haré. El próximo año, la primera mitad del sexto curso quiero que termines de dominar todos los elementos. Te lo contaré todo después de eso ¿Está bien?

-…Sí, supongo…

-¡Oh vamos! Hay una razón para todo no veo porque impacientarse ahora.

En ese momento entró Severus Snape.

-Profesor…

-Síganme.

Se miraron pero Blaise jaló a Aang, siguieron a Snape hasta otro compartimiento y Snape los tomó del hombro y desaparecieron.

Aparecieron en un bosque y sin darles tiempo Snape avanzó ellos fueron detrás de él. Un tiempo después se vieron frente a la puerta de una casa rustica y pequeña.

-¿Dónde estamos?

-No interesa. Aquí están a salvo, hay una barrera rodeando los 50 metros de este lugar. Podrán moverse dentro de la casa en libertad y dentro de los 50 metros pero no deben salir más allá. Un elfo les traerá comida periódicamente, el mismo elfo se ocupará de comprar su material y darles las notas de tus TIMOS. Una vez que me vaya nadie podrá localizar este lugar al menos que la profesora MacGonagal se los diga. También podrán hacer magia sin ser detectados si se vieran en aprietos.

Dicho eso se fue sin aclarar nada más.

-No confío en ella… Podría ser peor, vamos. Tal vez la segunda opción era Trelawney. –Aang soltó una ligera risa antes de avanzar.

Aang y Blaise se acomodaron. Como supusieron el lugar era pequeño dos cuartos una pequeña cocina con un comedor en la misma habitación, finalmente un baño a compartir. Blaise tuvo ganas de destruir todo pero Aang se veía un poco emocionado ante la idea. Agrandó su maleta y sacó dos vasos. Los lleno hasta el borde con Vodka y llamó a Aang quien lo miró cuestionante.

-No tuvimos tiempo de honrarlos. –alargó la copa y Aang se puso serio antes de recibirla.

-Por Nickolay –Blaise levantó su copa –nuestro padre. –Los dos tomaron.

-Por mamá –Aang levantó la suya después de llenarla de nuevo –quien murió para protegernos –Los dos volvieron a tomar.

Esa noche durmieron juntos, no querían volver a perder el control, ninguno de los dos. Las vacaciones habían iniciado pero no lo sentían así. Se sentían solos, no podían y jamás podrían llamar hogar a ese lugar. Era una prisión, pero una prisión que los mantenía a salvo y sólo por eso la soportarían esas vacaciones.

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Hermione no podía creerlo, casi había olvidado devolver el libro a la biblioteca. Nunca había olvidado algo tan importante pero con los sucesos recientes había olvidado que siquiera tenía ese libro. Tuvo que soportar la miraba y reprimenda de Madame Pince en silencio. Iba tarde a los carruajes, había salido de un salto dejando a los otros dentro cuando se había dado cuenta.

Avanzó por un pasillo cuando vio que la farsante de la Profesora Trelawney miraba uno de los carruajes con fascinación. De repente dejó caer su maleta al suelo y se puso tensa. Hermione avanzó soltando un suspiro por sentirse moralmente obligada a ayudarla pero al acercarse vio que la profesora parecía distinta. Sus ojos desorbitados miraban el espacio delante del carruaje y empezó a hablar con una extraña voz.

"…Aquel que le falló al mundo y al destino despertará. El mundo en caos y cambio se sumirá. Cuando el fénix caiga los espíritus despertarán. Su mundo corrompido por la oscuridad más allá del Señor Tenebroso… Aquel que guarda los secretos se verá rodeado de una unión peligrosa… Los 8 actuarán-"

La profesora empezó a toser mientras Hermione la veía totalmente sorprendida.

-¿Pasa algo Señorita Granger?

-Usted… ¿Acaba de decir algo?

-No. ¿A qué se refiere? –Hermione se molestó.

-No lo sé. ¡¿Por qué no lo adivina?! –Y se fue a la carrosa, la profesora sólo negó con la cabeza como si la tomara como un caso perdido.

Hermione no pudo dejar de pensar en lo dicho pero era ridículo. La Adivinación era falsa y las profecías también, se negaba en creer en eso aún si hubiera evidencias. Trató de concentrarse en otra cosa sin darse cuenta lo importante que estaba omitiendo.

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Leyó el encabezado del profeta "REGRESA EL-QUE-NO-DEBE-SER-NOMBRADO", la noticia era ridícula. Una rectificación del ministerio de magia Británico y consejos de cómo defenderse, en verdad ridículo. Pero había algo más interesante. Voldemort había estado matando a plena vista, no trataba de esconder la magia a los Muggles. Era estúpido, cegado por el poder, vanidoso y ciertamente irritante.

-¡Británicos! Siempre tan egocentristas. O bueno, europeos en general creen que lo que pasa allá afecta a todo el mundo.

Se llevó el cigarrillo a los labios, bendito invento Muggle, le fascinaba.

Se estiró perezosamente en el colchón bajo ella mientras que sus uñas rasgaban la tela del colchón. Nuevamente el ministerio Británico hablaba como si el mundo entero estuviera a sus pies. Tan ingenuos, tan cegados, tan…. débiles y jóvenes. Podía claramente ver las consecuencias de lo sucedido, sus ojos se voltearon hacia atrás mientras imágenes confusas aparecían en su mente.

-No se unirán al Señor Tenebroso, su poder no atrae, ni su pobre intento de inmortalidad pero ninguno de nosotros dejaría pasar esta oportunidad para mostrarnos. Los subestiman, piensan que será fácil... Cegados por su pequeña sociedad no vieron las guerras que enfrentaron ellos, las armas, la crueldad, sin dejar de lado el miedo. Al centro del huracán en un pequeño y débil equilibrio se parará la flecha… El hijo de aquel que lo desafió tres veces deberá morir bajo la flecha… El riesgo se descubrirá y aquel que guarda los secretos se verá rodeado de una unión peligrosa.

Se levantó y tomó su varita. La puerta del apartamento explotó.

-Parece que un verdadero reto se acerca… quien soy yo para no participar en la fiesta cuando tan amablemente nos invitaron a todos. Voldy tendrá que respetar a sus hermanos mayores, ninguno de los 8 aceptará un noveno… Aunque por ahora tendré que ocuparme de los molestos Aurores.

Su largo cabello ondeo detrás de ella mientras mandaba un hombre a volar, la sangre se esparció por el cuarto. Por ahora seguiría la corriente aún sin estar de acuerdo, después de todo, se aburría. Sería verdaderamente interesante ver que haría el niño que ya le había fallado al mundo una vez.

Sus pies dejaron manchas de sangre mientras avanzaba hacia la salida del edificio, los Muggles tendrían un buen espectáculo y se aseguraría de que lo recuerden.

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Si no entienden qué está pasando tengan paciencia, algún día sin falta lo sabrán. xD

Mini trailer del sexto año:

Amaba a Blaize y confiaba en él. Confiaba en él para cuidarse, para pensar y tomar sus decisiones. Pero también confiaba en él para cuidar de su otro hijo al que también había terminado amando, Aang. Confiaba en que se cuiden entre sí. Sonrió y aceleró de vuelta a la mansión. Anuló los trasladores de Blaise él entendería que significaba eso. Se despidió en silencio de sus 2 hijos.