DISCLAIM: Que quede claro que Harry Potter no me pertenece. Tampoco Aang el último maestro de aire. Estos les pertenecen a sus respectivos creadores.
PRECAUCIÓN: fanfic BL- YAOI Crossover Harry Potter y Avatar: The last airbender. Si no les gusta el género... no lo lean.
CAPITULO 35: "El secreto de Nicolás Flamel"
Navidad llegó y con ella la fiesta de Sluggorn, Aang iría a la fiesta solo, había invitado a Draco pero este le había dicho que tenía cosas que hacer. Al menos tenía la esperanza de volver a hablar con Harry, hace mucho que no lo hacía.
Harry estaba con Luna cuando Aang llegó. La chica inmediatamente habló.
-Hola Aang.
-Hola Luna, es bueno volver a verte.
-Eso es porque tu punto de atención se ha enfocado en un solo elemento tanto encantador como dañino.
…Draco si podía ser considerado encantador… en una extraña y disimulada, muy oculta manera. Al pensar eso Aang desvió la mirada mientras se reía de manera forzada.
-Hola Harry.
-Hola Aang… pareces cansado. –ahí estaba, la mirada curiosa y dudosa de el ojiverde al pedir información de alguien que no sabía cómo y temía dañar.
-Gracias por preocuparte pero estoy bien.
Luna volvió a intervenir interrumpiendo el interrogatorio de Harry, Aang agradeció en su mente a la chica, no quería escuchar las teorías de Harry sobre Draco, no quería dudar. Blaise llegó y el grupo se separó, Aang se fue a otro lado aún sintiendo ganas de pelear con su hermano.
La fiesta avanzó y Aang aprovechó la fiesta para hablar con todos los demás alumnos como antes. Todo estaba mejor ahora aunque no podía dejar de pensar en Draco. Y como si lo hubiera conjurado unos minutos después Filch apareció jalando a Draco de la túnica.
-Encontré a esta sabandija merodeando por los pasillos pero dijo que era invitado de esta fiesta profesor. –Sluggorn vio a Draco con duda en los ojos.
-¡Bien! ¡Él no me invitó!
-¡Yo lo hice! –Todos voltearon a ver a Aang. –Él es mi invitado, profesor.
-Bueno Aang, debiste avisar antes para evitar este malentendido.
-Lo sé, lo siento profesor pero ya que el tema se ha aclarado quisiera que el Señor Filch suelte a Draco.
-¡Si su presencia no fue avisada con anticipación entonces estaba en los pasillos fuera de la hora permitida! Lo llevaré para castigarlo profesor –Filch miró con disgusto a Aang y este se enojó.
-No es necesario, yo me ocuparé del resto. –Severus Snape apareció de repente. –Señor Malfoy venga conmigo.
Aang notó como Draco se tensaba y retrocedía a penas un poco pero lo suficiente para darle a entender que no quería hablar con el profesor. Aang fue hasta ellos.
-Su presencia no es necesaria Zabini.
-Tampoco creo que la de Draco lo sea, no tiene razones válidas para llevarse a mi invitado.
-Soy su profesor.
-Pero es vacación y estamos en horario fuera de clases, creo que es hora que nos retiremos, ambos.
-Ustedes no van a pasar por esta puerta Zabini.
-No se preocupe profesor, no pensaba hacerlo. –Tomó la mano de Draco quien se había quedado en un extraño silencio todo el tiempo y lo jaló rápidamente hasta la ventana.
-Zabini, no se atrev-…
-Buenas noches profesor, en otro momento veremos si podemos charlar.
Draco no sabía qué hacer, Severus sospechaba, era su padrino después de todo pero no podía pedirle ayuda, no cuando servía a un lado siendo espía del otro y Draco no simpatizaba con ninguno de esos dos bandos. Ahora Aang se metía donde nadie lo había llamado para salvarlo, era irritante pero sabía que era su única oportunidad. Sabía el plan de Aang así que soltando un suspiro se impulsó y saltó por la ventana, se odio por confiar tan fácilmente en el otro chico, en su único amigo aun si… no, no podía ser más, nunca. Lo mandaría a su muerte después de todo ¿cierto? Últimamente eso se convertía más y más en algo a dudar.
Aang saltó detrás del pelirrubio ignorando los gritos ahogados de sorpresa. Abrió su planeador y atrapó a Draco, el peso era mucho pero podía controlar su planeador lo suficiente para hacer la caída suave. Aterrizaron sin problemas.
-No te pedí que hicieras eso. – ¿cómo voy traicionarlo si sigue haciendo estas cosas? Pensó desesperado Draco.
-Pero estabas en problemas. –Aang estaba sinceramente confundido.
Draco avanzó dejando atrás a Aang pero antes de estar muy lejos finalmente habló.
-Perdón… y gracias. –irritante y perfecto Hufflepuff.
Aang sonrió y fue tras Draco, la fiesta había sido buena pero era la primera vez que sonreía tan abiertamente en esa noche.
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-"En Castellón de la Plana, España, las autoridades hablan de maldiciones y poderes más allá de lo creíble […] haciendo alusión a las antiguas cacerías de brujas." –Hermione tiró el periódico con rabia. Había pedido suscribirse a los periódicos de los 7 lugares atacados y leía las noticias gracias a un hechizo traductor que Viktor había realizado.
-Herggmione no puedes controlar el miedo de las personas, es norgmal.
Era el último día de vacaciones antes de que volviera a Hogwarts y a sus clases y estaba en la biblioteca de la mansión Krum frustrada ante las noticias.
-¡Pero no debería serlo! No es el único lugar Viktor. En todos los periódicos hablan de pequeños pueblos o ciudades que se alarman y proponen una cacería, no los toman en serio pero eso no será eternamente si esos 8 magos siguen atacando. ¡Ellos realmente podrían decidir cazar a los magos y todos los que estén relacionados con ellos!
-Lo sé. Pegro también sé que no podremos hacer nada, no aún. Y cuando podagmos probablemente será tarde. Nadie sabe nada de ellos, los ministegrios están en la total oscuridad, es información valiosa que es bueno que guardes pegro no te martirices por ella ahora que nada hay pagra hacer… al menos que decidas salir a buscar a esos ocho magñana y no volver a Hogwarts. Yo puedo ir contigo.
-¿Qué?... ¡No! No puedo faltarme a Hogwarts. Y no te llevaría a algo tan peligroso. –Krum sonrió mientras soltaba una corta risa.
-No espegraría tu invitación Mione, no dejaría que fueras sin mí.
La tomó por la mejilla y depositó un beso en los labios de la chica, esta respondió rápidamente.
-No te preocupes por las noticias ahora, pogdrás hacerlo los próximos meses. Y te mandaré más información útil por lechuza, pero ahogra hay que aprovechar.
Sabía que sólo era algo temporal pero Hermione necesitaba descansar de la situación mundial, no ayudaba ni a que durmiera o comiera bien y Viktor estaba sinceramente preocupado. Sabía que su padre, jefe del departamento de relaciones políticas internacionales de Bulgaria, investigaba sobre el asunto con otros magos de distintos ministerios buscando una solución. Pero todo aún era muy ambiguo para actuar, sin embargo podía lograr sacar información para ayudar la investigación, o el martirio de su novia en investigar todo. Además conociéndola ella tenía más posibilidades de encontrar algo útil que hacer antes que el grupo de magos mayores que primero intentaban ponerse de acuerdo en que país serían sus reuniones.
El beso se alargó y Viktor la guió a un cómodo sillón para obligarla a sentarse y descansar… y concentrar la mente de la chica en otro asunto.
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Era difícil decir que todo iba normal pero las cosas avanzaban, las vacaciones de navidad habían sido estresantes sobre todo por nuevos ataques del extraño grupo de ocho magos que aún nadie lograba identificar.
Una nueva clase con Dumbledore le dio a Harry la misión de ir tras Sluggorn para averiguar sobre un recuerdo, algo que Harry no veía como lograr. Sin embargo después de la fiesta de navidad había decidido estudiar que hacía Aang sin decirle nada a nadie excepto Ron que era el único que se mostraba más de acuerdo con sus sospechas sobre Draco. Blaise estaba fuera de la lista porque Aang era su hermano y Harry no sabía si el hecho de que decidiera vigilarlo lo molestaría.
Harry se dio cuenta que a veces Aang caminaba mucho por el séptimo piso, sobre todo cuando Draco desaparecía. Algo más por lo cual sospechar del rubio, Harry estaba seguro que estaba en la sala de requerimientos pero Hermione se empecinaba en que él exageraba y que había que concentrarse en la misión con Sluggorn. Y Blaise se había puesto del lado de Hermione en ese punto porque la investigación de lo que hacía Draco no avanzaba, mientras las clases de Dumbledore si parecían tener un sentido aunque Harry no lo viera. Harry había aceptado concentrarse en Sluggorn pero tenía sus planes ya formándose para hacer algo con el misterio de Draco y Aang, nadie más que Dobby y tal vez Kreacher, aunque aún no le gustaba ese elfo, tendrían que saber su plan.
Y el tiempo pasó.
Nada, no habían averiguado nada y todo iba empeorando con cada día. Blaise se había dado cuenta que Draco a veces se acercaba a él pero se iba antes de decir nada. Hermione había mejorado al luchar pero no mostraba signos de poder usar ningún elemento. Cada vez su lucha era más natural como si se adecuara a los movimientos de Blaise. Secretamente Blaise estaba bastante tranquilo, era difícil no estarlo cuando podía pasar cada noche en la sala común de Gryffindor e incluso el cuarto de Harry y los otros cuando la sala estaba muy llena. Sobre todo eran esos momentos cuando podía estar cerca a Harry que ayudaban a su humor, poder besar a Harry o irse con él a una esquina sin importarle los reclamos de Ron y como Hermione reñía al pelirrojo por meterse donde nadie lo llamaba.
El cumpleaños de Ron llegó y las cosas volvieron a ser caóticas. La poción de amor de Romilda Vane, Harry pidiéndole ayuda a Sluggorn porque Ron se había comido los chocolates con la poción de amor de la chica, el envenenamiento de Ron con un trago que estaba destinado para Dumbledore y como Harry había salvado a su amigo a penas gracias al conocimiento sacado del libro del príncipe mestizo.
Draco se enteró de todo con horror. Era cierto que no se había llevado muy bien con Ron, nunca, pero había empezado a ser su amigo… un poco. En algún momento había considerado a Ron como un posible amigo y ahora lo había asesinado… o casi, si no fuera por San Potter. Era demasiado, Aang estaba intentando entender las anotaciones de Blaise, Harry buscaba razones para culparlo y él no podía enojarse porque el pelinegro tenía razón, todo iba tan mal que ya no lo soportaba. Necesitaba detener todo inmediatamente, necesitaba terminarlo todo de una u otra manera. Sólo era decidir de una vez que camino escogería, no podía seguir dando más vueltas a su dilema encerrado por el miedo.
Era realmente difícil decidirse con elfos domésticos siguiéndolo ¡Había vivido la vida entera rodeado de ellos por Merlín! Si tuviera que apostar por quien los había mandado su apuesta iría por Harry. Los había sentido después del partido de Quidditch en el que Harry casi se rompe la cabeza por la mala coordinación del equipo con el remplazo de Ron, otra cosa por la cual culparse. Se sentía mal por todo, pero su orgullo le decía que continúe con su misión sólo porque Harry estaba usando elfos para seguirlo y seguramente a Aang también. Ahora que lo pensaba era como si los elfos siguieran más a Aang, no sabía que pretendía Potter pero no le gustaba.
Harry estaba frustrado, con la ayuda de Dobby y Kreacher podía acercarse al sala de requerimientos para intentar abrirla sin que Aang supiera, después de todo era muy inocente para notar que elfos lo distraían o hacían que sucedieran accidentes que causaban que él no pudiera volver rápido en sus rondas por el séptimo piso.
Harry había intentado todo tipo de combinaciones a pensar pero nada funcionaba, ya estaba desesperado. Quería creer en que Draco sólo lo había hecho por obligación y no verdadera lealtad a Voldemort pero cada vez era más difícil no creerlo, no sabía que esperar. Con el envenenamiento de Ron había estado a punto de gritarle pero tampoco había nada que lo señale, excepto su marca tenebrosa que nadie quería creer que existía, además el rubio no tenía ninguna razón para envenenar a Ron.
La siguiente reunión con Dumbledore llegó y este le mostró como Voldemort había intentado ser profesor en Hogwarts pero había sido rechazado por Dumbledore, pero sin la memoria de Sluggorn no se podía avanzar más y la reunión acabó siendo tremendamente corta. Derrotado volvió a su sala común dónde encontró a Blaise ayudando a Ron con su tarea de pociones y Hermione mirándolos de manera desaprobatoria. Les contó de mala gana lo sucedido.
-¿Por qué no usas tu Feliz Felicis? –Ron preguntó emocionado.
-Eso debería usarlo para algo más importante Ron.
-¿Qué es más importante que esto? Es el secreto de Voldemort. Ron tiene razón, Blaise.
-Tal vez sobrevivir las batalla que seguramente llegarán en esta guerra son más importantes –Blaise refunfuñó pero fue ignorado.
-¿Pero cuándo piensas usarlo Harry?
-En cualquier momento debería funcionar Mione. Total, se supone que da suerte, sería mala suerte si no lo encuentro.
-Tómalo hoy a ver si te salvas de ir al funeral de Aragog. –Ron dijo con una media sonrisa pero el rostro un poco pálido. Todos se habían negado a ir al funeral pero Harry aún sentía que debía ir para apoyar a su amigo semi gigante.
La discusión no llevó a nada y al final Harry tomó un pequeño trago y se fue. Como habían esperado todo fue de maravilla y Harry terminó con el verdadero recuerdo de Sluggorn.
Poco sabían que todo se complicaría desde ese momento.
-¿Realmente crees que es una buena idea?
-Creo que sean cuales sean los resultados finales Harry podría beneficiarse de aprender a luchar, es por eso que no le dije que esperamos que algo extraño suceda, sólo le dije a él y Ron que vinieran y que queríamos mostrarles algo. Creo que si Harry no estuviera tan obsesionado con Aang y Draco se abría dado cuenta de que venimos aquí.
-Ahora me siento dejado de lado por él…
-Oh vamos Blaise, es necesario y lo sabes.
Suspiró, era cierto. Con control de elemento o sin el aprender a luchar podía servir de mucho.
-¡Bien! Hazlos pasar que sino Harry volverá a sospechar de manera inútil sobre nosotros.
La chica abrió la puerta y los dos entraron mirando sorprendidos a su alrededor.
-¡Wow! ¿Qué lugar es este? Quiero decir es la sala de requerimientos pero… wow.
-Sólo hay que saber que pedir y la sala te lo da Weasley, es algo simple… si sabes pensar, claro.
-Cállate Zabini.
-Dejen sus discusiones infantiles y siéntense ahí.
-Hermione, Blaise ¿Qué hacemos aquí? –Harry los miraba inseguro.
-Nosotros-…
-Ya verás. –Blaise cortó la frase de la chica –Sólo confía en mí… y en ella.
Soltó una sonrisa y le giñó el ojo antes de ir cerca al lago. Hermione fue tras él dejándolos atrás mientras se sentaban.
-Sigue siendo extraño que seas el novio de una serpiente.
-Sólo tan extraño como tú siendo su amigo. –respondió a la defensiva sintiéndose sonrojar.
-… cierto. –dijo encogiéndose de hombros y Harry soltó una risa seguido de Ron –¿Qué crees que hagan?
Harry no contestó porque los otros dos se pusieron frente a frente y de repente Blaise lanzó un golpe y Harry sintió miedo.
-¡¿Q-…?!
Hermione lo esquivó lanzando una patada que Blaise bloqueó antes de esquivar el siguiente golpe de la chica. Los dos chicos estaban estancados al suelo entre correr a detener a sus amigos o sentarse a ver con el pánico que servía para pegarlos al suelo.
Los golpes continuaron, algunos acertaban y otros no, el tiempo corría y terminaron luchando sobre una roca. Blaise recordaba su lucha con Aang, la adrenalina, los sentimientos, el miedo ante la situación… ¿Qué faltaba para que Hermione mágicamente muestre algo? Ese era otro asunto complicado porque cada elemento dependía de algo diferente. El fuego guiado por los sentimientos, el aire por la tranquilidad, la tierra por la determinación y fuerza, el agua por la habilidad y adaptación. Era… demasiado ambiguo.
Pero podía hacer algo para descartar algunos…
¿Cómo no se le había ocurrido antes? Si asustaba lo suficiente a la chica el fuego o la tierra se harían presentes, pero si no se presentaban… probablemente Harry lo odiaría y Hermione no confiaría tanto en él, Ron probablemente lo hechizaría. Era una apuesta que no iba a su favor para nada.
Pero podía intentarlo y explicarle a la chica después.
De repente los golpes de Blaise fueron más veloces y fuertes, Hermione empezó a inquietarse al verse sobrepasada. Un golpe fue hacia ella y lo esquivó a penas, al siguiente vio fuego. Dio un salto atrás sin considerar que estaban en una roca alta y cayó. Inmediatamente vio que Blaise golpeaba el aire y fuego salía. Soltó un grito mientras rodaba a un lado, estaba asustada y se había lastimado al caer, Blaise nunca había hecho eso y no veía como enfrentarlo.
-¡HERMIONE! –Los gritos eran de los chicos que se levantaron de golpe.
Quería defender a Blaise porque veía que las manos de ambos iban hacia sus varitas aunque Harry dudaba, pero no sabía cómo.
-Si te distraes te quemarás. –dijo la fría y cruel voz de Blaise.
Saltó a otro lado con temor viendo el fuego quemar el árbol dónde había estado. El primer hechizo salió de la varita de Ron y Blaise lo esquivó fácilmente mientras lanzaba otro ataque.
Harry veía con pánico e indecisión a Ron, Blaise y a Hermione. Esto debía parar. Hermione tomó aire, Blaise se había sobrepasado, esto podía ser peligroso no sólo para ella pero para él también. Sintió su túnica mojarse, estaba al borde del lago ¡Esto podía afectar a todos sus amigos!
Vio el fuego ir hacia ella y sintió su magia pedir ser utilizada, aunque era distinta aún la reconocía. Y aunque no tenía su varita en ese momento sintió que no la necesitaba mientras se movía con la intención de protegerse y de detener todo.
Blaise esquivó otro hechizo mientras mandaba otra bola de fuego, sentía que las cosas se salían de control pero un poco más… sólo un poco más y se daría por rendido. De repente la chica se movió en movimientos ondulados y elegantes y el agua del lago se elevó delante de ella apagando de manera efectiva su ataque… lo habían logrado.
Y sintió un agudo dolor antes de sentirse volar. Soltó un gruñido de dolor y se incorporó un poco. Ron veía a Hermione con la boca abierta mientras aún le apuntaba con su varita, así que le había logrado acertar con su último hechizo. Hermione respiraba agitadamente mientras lo miraba con enojo y preocupación. Harry desviaba su vista entre Hermione y él, agarraba la mano de Ron como si hubiera intentado evitar que el pelirrojo atacara.
-¡Blaise Zabini eso fue muy arriesgado! –Hermione habló con claro enojo mientras iba hacia él. –¡Pudiste lastimarme y lastimarte!
-¡Auch! –la chica lo golpeó en la cabeza no muy fuerte pero lo suficiente como para que soltara un quejido. –Pero funcionó.
-¡El fin no justifica los medios!... Ahora párate que quiero asegurarme que estés bien.
-¡¿Pueden explicarnos qué sucede aquí?!
Blaise se levantó.
-Estoy bien, el hechizo no fue muy fuerte. Y esto era una prueba… lo siento.
-…usaste fuego… ¡Y Hermione agua! Blaise ¿Qué demonios…?
-Sí, lo sé. Perdón por no decirte esto Harry, a ti tampoco Ron pero teníamos la teoría de que podríamos aprender a usar los elementos como Aang. –Hermione se apresuró en contestar.
-En realidad sólo podemos aprender uno. Sólo el Avatar maestro de los cuatro elementos puede dominarlos todos.
-¿Desde cuándo?...
-Yo me di cuenta en vacaciones al entrenar con Aang utilicé fuego por accidente. Aunque creo que también lo usé el año pasado sin darme cuenta al final del quinto año cuando mi madre… y Hermione lo descubrió hoy. –Hubo un silencio incomodo.
-Harry, es importante que tengas todas las ventajas posibles contra Voldemort, esto puede ser algo que te salve la vida, debes aprender.
Un poder que Voldemort no tiene… suena mejor que el amor, más convincente. Aunque el hecho de que no le dijeran nada hasta ahora si molestaba a Harry.
-¡Si era tan importante debieron decirlo antes!
-No sabíamos si era posible.
-¡Tú lo lograste!
-Pero podía ser algo excepcional. –Blaise sabía que sólo enojaba a Harry con sus respuestas pero era la verdad.
-¡Excusas, nos lo ocultaron! –Ron se metió.
-Era necesario.
-¿Por qué? ¿No somos de confianza?
-Ron no es-…
-Sí lo es Hermione. Harry pudo haber practicado desde inicios de sexto año pero decidieron guardárselo. ¡Pudimos ya saber controlar un elemento!
-Ron esto es ridículo.
-¡No lo es!
-Cuando se les pase la actitud infantil pueden decírmelo y les ayudaré a aprender algo si está en sus capacidades.
Blaise se fue, Hermione vio a Harry pero él sólo miraba la puerta con el ceño fruncido.
-Harry…
-No. ¡Siempre me miente! Por alguna u otra razón siempre oculta cosas.
-Lo sé, Harry pero él no se merece…
-Ahora mismo no me interesa que es lo que él merece. Sólo… sólo hubiera querido saber que puedo confiar en él. –Fue hacia la puerta seguido de Ron. Hermione no pudo evitar gritar.
-¡Puedes confiar en él! Él miente, sí… ¡Pero siempre lo hizo pensando en tú bien! ¡Siempre eres lo primero, su principal prioridad! –Harry se fue.
Él podía haber ido con Aang y fingir ser amigo de Draco para proteger a su hermano. Él podía quedarse al lado de su hermano poniendo como prioridad a su hermano, amigo, al Avatar, al mundo… pero no. Había decidido por sobre todo quedarse con Harry eso era claro para Hermione y la irritaba que Harry no viera eso... la duda de Harry... hacía que ella también dudara.
Se sentó en una roca y suspiró, cada año era más complicado que el anterior. Sólo quedaba esperar a que Harry entendiera.
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Harry fue a la siguiente reunión de Dumbledore en la cual este le mostró el recuerdo verdadero de Sluggorn y le explicó que eran los Horcruxes, la búsqueda personal de Voldemort por la inmortalidad y Dumbledore le aclaró que existían 6. El diario que Harry había destruido en segundo año, el anillo que ahora estaba en el escritorio de Dumbledore, algo de Helga Hufflepuff, algo de Rowena Ravenclaw, un objeto más y la serpiente Nagini.
Había que destruir 4 objetos más de los cuales no sabían ni donde estaban además de que eran difíciles de destruir… Harry se sintió solo, quería volver a hablar con Blaise, lo había estado evitando pero era deprimente. No podía perdonarlo por mentirle porque simplemente no era algo de una vez, siempre lo hacía, pero las palabras de Hermione retumbaban en su cabeza como un hecho, Blaise lo había dado todo por él.
Se sentía una basura al dudar de él… tal vez debía volver a hablar con él… usando a los Horcruxes como excusa. Aunque eso sonaba mal.
¿Dónde estaba su valentía Gryffindor? Cierto… era Slytherin en realidad.
Poco después de que Harry se fuera Severus Snape apareció en la puerta.
-Me llamó Director.
-Severus entra, siéntate ¿Deseas un sorbete de limón?
Snape sólo fue delante del escritorio y sin cambiar de expresión fue directo al grano.
-¿Qué es lo que le preocupa? –El Director se tensó un poco lo que resultó inusual y frunció un poco el ceño.
-Últimamente Severus… todo. Ha habido un giro en los acontecimientos que no esperaba… Siéntate por favor.
-Se refiere al descubrimiento del mundo mágico. –Se sentó sería una larga charla.
-En parte. Los ministros están en pánico, no quieren que nada se descubra y los ministros Muggles no quieren aceptar en público que ellos estaban consientes de la existencia de la magia, menos aun desean hacerlo sus presidentes, ninguno aceptaría abiertamente que conocía esta "amenaza". Esto podría llegar a ser realmente malo si se lo deja avanzar pero hay algo más… los magos.
-Los ocho que más daño están causando.
-En efecto. Al inicio pensé que sólo eran magos… oscuros o extremistas que tenían como ideal el dominar a los Muggles de manera abierta, pero cuando la vi me di cuenta de que era algo más.
-¿La vio? ¿A quién? –Snape elevó una ceja en cuestionamiento como único signo de que sentía curiosidad.
-Sí. La honorable Wei Dong Bin. Severus, cuando Nicolás y yo trabajábamos juntos en los usos de la sangre de Dragón y me contó de la piedra filosofal decidió contarme en total confidencialidad y confianza, lo cual estoy rompiendo ahora, que tuvo un poco de… ayuda, él me mostró un recuerdo. Pude ver como Nicolás había fracasado una y otra vez al intentar crear la piedra filosofal pero ella apareció.
Flashback:
-¡Hay una manera!
-Ya basta Nicolás, llevas años en esto, la piedra no existe. No puedes crear un mito como la piedra filosofal.
-¡Confía en mí, estoy cerca!
-Lamento interrumpir, me parece que escuché que busca crear la piedra filosofal.
Nicolás Flamel se volteo y vio a una mujer de muy avanzada edad, aparentaba por lo menos de 90 años, aun así, su postura era elegante y sus rasgos asiáticos.
-…Eh… si mi Señora, no se equivoca. –Se agachó y le besó delicadamente la mano –Nicolás Flamel para servirle.
-Wei Dong Bin, encantada. He escuchado mucho de la piedra, aún si yo no puedo hacer nada, el tema siempre me interesó.
-¿A qué se refiere mi Señora?
-Señor Flamel, yo soy una squib, y aun sin serlo, ya estoy muy vieja para andar buscando la respuesta de algo que no es posible.
-¡Pero si lo es!
-¿Ah sí? ¿Lo ha logrado entonces?
-No… pero sé que estoy cerca, me falta algo que aún no descubro qué es, pero cuando lo descubra el procedimiento estará completo.
La mujer pareció verlo un buen tiempo antes de decir.
-¿Y podría un gran alquimista como usted mostrarme el sueño de mi vida aun si está incompleto?
-Nicolás, no lo hagas –su esposa le susurró.
-No creo que sea malo que le muestre cariño, nada malo pasará.
A pesar de la mirada incomoda de su esposa Nicolás escoltó a la mujer a su casa, entraron y fueron hasta un cuarto lleno de apuntes, círculos y otros elementos extraños. La mujer vio el círculo alquímico principal al centro de la habitación y soltó una ligera sonrisa.
-En verdad está usted cerca Señor Flamel. Aunque jamás lo conseguirá así.
-¿Eh? ¿A qué se refiere?
-¿Qué es lo que usted desea de la piedra?
-¿Q-qué deseo? –la mujer ahora parecía emitir un aura peligroso y potente.
-Sí. ¿Qué desea? La piedra otorga eterna juventud, inmortalidad, riqueza. ¿Qué es lo que usted busca? –Nicolás la vio sorprendido por la pregunta, había querido hacerla sólo para demostrar que era real pero si buscara algo más ¿Qué sería? Curar a su mujer de esa enfermedad, asegurar que nada le vuelva a pasar y estar allí siempre para ella.
-Inmortalidad.
En ese momento la mujer comenzó a reír potentemente como si se burlara de él.
-Te ayudaré con tu inmortalidad no lo agradezcas que no es algo bueno lo que pides pero eso no me importa.
Fue hasta su círculo alquímico y empezó a alterarlo un poco con movimientos de su varita, Nicolás balbuceaba sin poder decir algo, tenía la urgente necesidad de sacar su varita pero no podía dejar de ver que es lo que ella cambiaba en su círculo. La forma cambió hasta convertirse en algo que parecía arte más que símbolos alquímicos.
-C-creí que era squib…
-No debería creer todo lo que escucha Señor Flamel. Aquí tiene su inmortalidad, disfrútela mientras pueda.
La mujer desapareció. Lo último que vio fue una piedra roja como la sangre en el moño del pelo de la mujer.
Fin flashback
-Tal como ella lo había dicho el círculo funcionó. La piedra no convertía los metales en oro pero había curado a su esposa, les había dado a los dos la inmortalidad que tanto buscaban. Nicolás trató de encontrar a la mujer pero jamás la volvió a ver.
-Se refiere a que…
-Sí. Si ella pudo ayudarlo es porque ella ya lo sabía, ella tenía una piedra o la posibilidad de tenerla al menos. Pero lo que más me inquieta es que la mujer de la memoria parecía ser mucho mayor a la que apareció en el Profeta. Nicolás y su esposa nunca rejuvenecieron, son inmortales. Sí. Pero al pasar los años Nicolás se dio cuenta de que envejecía, no al ritmo normal pero la degradación de su cuerpo avanzaba, pensamos que tal vez había una falla en la piedra pero al ver el Profeta no puedo evitar pensar que tal vez había algo más. Algo que Wei Dong Bin decidió no compartirlo con Nicolás algo que hizo que parezca más joven de lo que debería ser.
Severus lo miró absorbiendo toda la información en silencio.
-Usted está cuestionando la utilización de inmortalidad y eterna juventud como elementos separados en la pregunta que ella hizo.
-Acertado Severus. Todo este tiempo Voldemort ha ido buscando la inmortalidad y me hace preguntar si eso no lo iguala a Nicolás en cierta manera, me hace preguntar qué pasaría con un individuo inmortal después de mucho tiempo. Nicolás era y es brillante pero con el tiempo fue olvidando algunas cosas al igual que su esposa, después de todo hay una degeneración en el cerebro. La inmortalidad parece no parece ser lo que ellos esperaban, vivir por siempre pero ¿En qué estado? ¿No sería más sobrevivir? Y luego me pregunté sobre la eterna juventud. Eternamente fuerte, eternamente ágil y eternamente capaz de aprender. ¿No es eso lo que Voldemort y muchos en realidad buscan? Pero qué implica esta comparación. –Severus se tensó ante lo implicado, empezaba a preocuparse mucho.
-Claramente implica que se debe escoger entre los dos.
-Nuevamente correcto. Pero dejemos eso de lado un momento. Fui a ver a Xenolius Lovegood. –Snape frunció su ceño en desprecio –Severus, Xenolius puede ser un poco… excéntrico pero si hay alguien que supiera de esto era él. Le pedí total secrecía esperando obviamente que no dijera nada en su maravillosa revista. –Snape volteo los ojos.
Flashback
Xenolius escuchó la puerta sorprendido. Cuando la abrió y vio a Albus Dumbledore se sorprendió aun más.
-¡Director Dumbledore! ¿Qué lo trae por aquí? Pase, pase.
-Ah, Xenolius, querido amigo sólo Albus por favor. Hace tiempo que no podemos hablar, gracias.
Entraron y se sentaron con una tasa de té cada uno, era lo bueno del hombre, siempre tenía agua caliente para el té y dulces para acompañarlo.
-Es un honor volver a hablar contigo Albus con razón los wreaklins se comportaban extrañamente.
El director supo que era mejor no preguntar.
-En efecto amigo mío. El té está delicioso como siempre.
-Gracias, ¿qué tal van las cosas en Hogwarts? Luna me contó que uno de los Testrals enfermó.
-Sí, afortunadamente Hagrid logró sanarlo con una poción que amablemente el profesor Sluggorn aceptó hacer.
-Me alegra escucharlo, sé que mi hija le tiene gran aprecio a las criaturas de Hogwarts.
-Sí, es una gran alumna.
-Me alegra que vinieras a tomar el té Albus.
-Sin embargo, lamento decir que en estas épocas difíciles no pude venir sólo por tu delicioso té y tu grata compañía… hay razones más urgentes sobre las cuales debo pedir tu ayuda amigo mío.
-Te ayudaré con lo que sea Albus, tú sólo dime.
-Ah Xenolius, tan amable como siempre, gracias. Verás el tema es… delicado pero sé que eres de los pocos o el único que podría ayudarme. –Xenolius sonrió sintiéndose alagado pero un poco preocupado.
-Lo que sea Albus. Sólo pregunta, todo en confidencialidad obviamente.
-Muchas gracias Xenolius. Estoy seguro que escuchaste sobre esos extraños ocho magos que atacan el mundo Muggle ¿No es así?
-Claro. Últimamente no hay como evitar pensar en eso, es tan complicado a veces.
-Sincerándome contigo Xenolius, sé quien es una de ellos.
-¿Ah sí? Eso es muy importante Albus. ¿Cuál de ellos? ¿Quién es?
Dumbledore sacó la edición del Profeta para mostrarle la imagen de la mujer.
-Es ella, sin embargo cuando yo la… vi parecía ser mucho mayor en edad, como si hubiera rejuvenecido. Y quería saber si tú Xenolius en uno de tus tantos viajes no escuchaste algo sobre personas que consiguieron esta capacidad para rejuvenecer, algo, lo que sea. De una persona o un grupo… como de 8.
-Yo… la verdad no Albus… -Había algo en todo que le sonaba conocido pero no lograba recordarlo.
-Ya veo, es una pena ami-… –De repente recordó algo.
-Sin embargo… ¡Albus! Jamás escuché de algo así pero están los 8 inmortales. ¡Los 8 inmortales que se perdieron en el mar de China! –Dumbledore no pareció sorprendido pero sus ojos brillaron con interés.
-Explícate Xenolius.
-Mmm… No hay mucho que decir. La leyenda decía que en China habían aparecido de manera inexplicable 8 inmortales que vivieron allí cientos de años antes de irse en un barco hasta desaparecer. Claro que después se fueron implementando elementos a la historia de cada uno de ellos y sus poderes pero en un inicio la leyenda era así de simple. Los inmortales aparecieron del vacío y convivieron con la gente, fueron considerados y tratados como dioses y miles de personas fueron a ellos desde diferentes partes del mundo a rendirles culto, ellos recibían a todos. Un día decidieron partir y se los nombró los 8 inmortales y efectivamente desaparecieron al irse en uno de esos transportes de madera Muggles que van por el agua para nunca más volver. Se dice que navegaron hasta el mismo plano espiritual, el transporte jamás fue encontrado. También se dice que cada uno de los inmortales representa una faceta de la sociedad China. Claro que eso es lo que dicen los Muggles, lo que ellos fueron a hacer o por qué se reunieron allí en realidad es algo de lo cual no tengo idea. Pero si todo lo que dicen los Muggles que ellos hacían es cierto… pues eran magos, ocho magos que mostraron la magia al mundo y de los pocos que lograron hacerlo sin terminar perseguidos. (1)
Fin Flashback
Snape estaba tensó, la situación realmente era mala como para que aparecieran más peligros.
-¿Podemos asumir entonces que los 8 decidieron unirse al Señor Tenebroso?
-No lo sé Severus. La muchacha que atacó en Estados Unidos dejó un mensaje claro, es una bruja y uno de los 8 algo… innecesariamente dramático si me lo preguntas pero también está él hombre que escribió que la sangre correría en Londres. Es obvio que la misión de todos es dar a conocer el mundo mágico ante el Muggle, pero si se unirán a Voldemort es algo de lo cual aun no estoy seguro. Claro que eso no impide que sean peligrosos y deban ser detenidos.
-No le pondrá esa responsabilidad más a Potter ¿no? –Snape lo miró inquisitivamente.
-Tranquilízate Severus. No creo que sea bueno ponerle esa responsabilidad más a Harry cuando esos asuntos son responsabilidad del mundo en general tanto mágico como Muggle. Lastimosamente tendremos que enfrentar dos guerras al mismo tiempo pero Harry debe concentrarse en Voldemort y sólo en él.
El disgusto en la cara del profesor era obvio pero la impotencia también lo era así que con un último suspiro de frustración dio media vuelta y se fue, sabía que la conversación había terminado pero no esperaría el permiso del director. No estaba de humor así que simplemente se fue a paso rápido pensando en todo lo dicho.
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(1): "Cada uno de los inmortales representa una faceta de la sociedad china y por ende la historia de "los ocho inmortales cruzan el mar" representa las tareas que puede cumplir la nación cuando hay armonía entre cada una de sus partes. Los grupos que representan se ven claramente en la biografía de cada uno. Zhongli Quan representa a los militares; Lü Dongbin a los burócratas; Li Tieguai a los enfermos y heridos; Han Xiangzi a los sabios; Cao Guojiu representa a la nobleza; Zhang Guo Lao a los ancianos; Lan Caihe a los pobres y He Xiangu a las doncellas." Información de Wikipedia.
Si quieren saber como llegué a ese punto... no sé xD jajaja la historia tenía que ser mucho más simple pero mis personajes o bueno el universo se descontroló y antes de que pudiera hacer nada todo era un gran embrollo, embrollo que dejé porque me encantó la idea. No creo que Voldemort fuera el único que buscaba como evitar a la muerte, yo lo haría y no soy un Lord Oscuro -.-
No contaba con los viajes familiares (?) lo siento me fui de viaje. Volví hoy y pues... ¿qué mejor manera de pasar año nuevo que con una laptop y una casa vacía? jajajaj Disfruten el especial de Navidad, que es este, y bueno en una hora subo el especial año nuevo jajajja xD
Ahora a los review... gracias -se va a buscar un pañuelo de lo emocionada que está- me alegra ver más reviews aunque me haya perdido peor que vendedor de coles que ve a Aang a lo lejos y predice la destrucción de sus pobres coles... :(... jajajajaj xD
Para el adorable anónimo: Gracias! ^.^/ Razones... no te "spoilearé" nada así que a esperar noma jaja pues si... aunque no quería llevar las cosas muy rápidas entre Harry y Blaise al final siento que podrían haber empezado antes pero bueno. Por cierto, mil gracias por la cita y la información de Dresden Files suena muy interesante voy a buscar la saga. ¡Suerte en tu trabajo y gracias por el review!
Mask love... gracias por otro review ^.^/ me alegró mucho ver otro review tuyo. Me reservo la información sobre mis ocho amados personajes que salieron de la nada jaja ¿Qué partido? ¿De Quidditch? El Quidditch perdió toda la importancia en mi fic jajajjaja creo que lo menciono rara vez como referencia de tiempo pero después no le doy importancia jaja
¡Feliz Navidad muy atrasada!
