DISCLAIM: Que quede claro que Harry Potter no me pertenece. Tampoco Aang el último maestro de aire. Estos les pertenecen a sus respectivos creadores.

PRECAUCIÓN: fanfic BL- YAOI Crossover Harry Potter y Avatar: The last airbender. Si no les gusta el género... no lo lean.

CAPITULO 44: "Las piezas están en espera"

Era la puerta para conocer más lugares ocultos a sus ojos.

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-Sabes que tarde o temprano lo capturarán. ¿Cuál será tu plan entonces?

-Esperar, tenemos mucho tiempo por delante no podemos actuar sin pensar.

-¿Crees que alguien más nos ayude?

-Según sé hay alguien que desea venganza por encima de cualquier cosa y respetar el deseo de los muertos viene primero. ¿Qué crees que quería el muerto?

-Es obvio que protegerlos. ¿Pero eso será suficiente cuando-…?

-Ya lo sabe. Y es suficiente, puede que no haya dicho nada pero puedo ver lo que piensa y nos "traicionará".

-Bien pero solo lo hará cuando crea conveniente.

-También está alguien más, alguien que quiere morir.

-¡No! Podemos planear cualquier cosa pero e-…

-Tendrá que involucrarse, tarde o temprano. No me interesan tus sentimientos, las cosas deben hacerse, además… es tu culpa ¿No es así? Pueden guardar los detalles de esa historia por toda la eternidad pero puedo imaginar lo general y saber que no me equivoco.

El silencio fue pesado.

-Nos ayudará. No hay más personas, será imposible convencer a otros. Tú irás a asumir tu responsabilidad y yo hablaré con esa alma vengadora. No me menciones, yo tampoco lo haré, esto debe ser lo más secreto posible hasta el momento indicado.

-Como diga su majestad. – el comentario sarcástico cerró la conversación las dos figuras desaparecieron y el cuarto quedó vacío.

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-¡No podemos esperar hasta la boda! ¡Ron debemos ir a buscarlo ya!

-Mama nos está vigilando, te lo pido Harry, solo la boda y después nos vamos. Hermione aceptó, demonios, incluso Aang lo hizo a pesar de todo.

La discusión continuó pero Harry sabía que había perdido y terminó accediendo, de todas maneras no tenía mucha información sobre los otros horrocruxes. Ojo loco seguía en el hospital y Aang trataba de no mostrarse tan deprimido pero fallaba ante todos. Harry podía ver que él también moría de ganas de salir, de hacer algo, seguramente había accedido porque era importante para Ron… o porque quería estar cerca de Viktor para saber noticias de Blaise. No habían averiguado nada hasta ese momento, Blaise no se había vuelto a comunicar con Viktor.

Cada vez que lo pensaba sentía un dolor indescriptible. Recordaba las horas pasadas junto al pelinegro, el último día, los labios del otro contra los suyos, nunca habían avanzado a más y Harry se sentía un idiota. Porque antes la prueba de que lo quería era la agradable sensación burbujeante en su estómago pero ahora la prueba era el dolor en su pecho, Harry sentía que ese dolor que lo hacía no dormir en las noches y comer menos de lo normal lo que al final contaba. Ese dolor era la prueba de que había vuelto a perder a alguien, confiaba en que no le hubiera pasado nada malo pero sentía un vacío frío y doloroso que parecía repetirle al oído cuanto amaba a Blaise.

Cuanto lo amaba y cuanto eso dolía.

Los mantenían ocupados trabajando, limpiando y ordenando la madriguera entera. Siempre separados para evitar que planeen nada, los días pasaron y Harry estaba cansado, no iba a esperar más. Cuando la noche llegó logró escaparse de su cuarto y crear una reunión entre los cuatro. Debía convencerlos de quedarse.

-Yo iré, es mi misión pero ustedes-…

-Ni lo pienses Harry, vamos contigo, eso ya está decidido.

-Te dije que intentaría convencernos. No seas ridículo Harry iremos contigo.

-Ron no puedo ponerlos en peligro a ninguno de ustedes.

-Ya lo estamos –miraron a Aang –No nos pidas que nos escondamos Harry. Tal vez si fuera más Gryffindor… -Aang pensó en cómo le había fallado al mundo, lo que había visto de esa otra vida.

-¿A qué te refieres Aang?

-Que no tienes que hacerlo solo. Puede que la profecía solo hable de ti pero tienes que aceptar la ayuda de otros.

-Aang les agradezco mucho pero esto-…

-No es solo tu problema. El mundo entero está en caos. No solo es Voldemort, es la guerra con los Muggles y los 8 locos que iniciaron todo. Estoy seguro que no te tienes que ocupar de ellos también pero también debes cuidarte de ellos. Harry… no tenemos dónde volver, Hermione y su familia no pueden volver al mundo Muggle, los hijos de Muggles son los que más están siendo atacados tanto por magos como por Muggles. Ron disfrazó al ghoul como él para fingir que tiene Sparttergroit y por eso no irá a Hogwarts. Y yo… lo he perdido todo. –Hace tantos años –Lo que me queda está allá luchando, mi hermano está ocultándose y no sé qué es de él, ni siquiera sé exactamente de quién o dónde se esconde ¿Por qué no viene aquí? No lo sé. Y Draco… confío en él, no importa que pasara, aunque… aunque me haya vuelto a mentir. Si me dejas aquí igual me iré Harry, sólo, e iré a buscar a Draco y Blaise aunque eso me cueste la vida.

Harry lo miró profundamente, no les había dicho pero buscar a Blaise también estaba en sus planes al igual que robarle el kromo a Viktor. No podía apartar a Aang, él y Blaise habían sacrificado todo para seguirlo al igual que Ron y sabía que si Hermione no hubiera tenido la alternativa de dejar a sus padres con Viktor habría hecho algo más radical. No quería pensar en qué habría hecho su amiga. No podía dejarlos, tenían razón.

Asintió y aceptó, lo abrazaron antes de continuar con la charla. Hablaron de los horrocruxes, cómo se los podía destruir y como afectaban a las personas. Aang se mantuvo en silencio, recordaba cómo se había sentido ante el diario, el segundo en el que había estado en un plano espiritual mirando esa alma corrupta y dañina en segundo año. Pero no sentía eso con Harry ¿Cuánto tiempo sería así antes de que el horrocrux dentro suyo lo corrompiera? ¿Cuánto tiempo tenían para destruir los otros horrocruxes antes de que le tocara a Harry? Demasiadas preguntas.

Claro ellos sabían que él era el Avatar pero no sabían la historia completa, su pasado y su destino fallido. No sabían muchas cosas eso no le había dicho ni a Blaise.

-Una cosa más Mione… necesito que hagas algo.

-¿Qué? –la chica lo miraba un tanto confundida.

-Conoces el kromo con el que Blaise se puede comunicar con Viktor –ella asintió –necesito que hagas una réplica exacta. Y luego le robes el verdadero.

Lo miraron sorprendidos. Aang había pensado quitárselo justo antes de que se fueran de la madriguera pero sin dejar nada, el plan de Harry parecía válido también.

-Oh Harry… yo no sé…

-¡Por favor Hermione! ¡Necesito saber cómo está mi hermano! –Lo miró mordiéndose el labio insegura, Harry estaba decidido pero tenía una súplica silenciosa y un dolor en sus ojos que hizo que Hermione apartara la vista.

-Bien. Lo haré, pero ustedes responderán ante él cuando se dé cuenta.

Los dos sonrieron y asintieron. Pero antes de que se pudiera decir más la puerta se abrió y la Señora Weasley los miró enojada desde la puerta. Habían puesto un hechizo de privacidad pero habían estado tan concentrados que no la habían escuchado llegar. Ella los botó a cada uno a su cuarto y los despertó el día siguiente al amanecer de castigo.

Los Señores Delacourt llegaron unos días después, festejarían el cumpleaños de Harry y para eso invitaron a Remus, Tonks y Hagrid a la madriguera.

La mañana de su cumpleaños se levantó y de inmediato comenzó a hacer volar todo por la habitación, Harry se estaba divirtiendo, ni siquiera su sueño de Voldemort buscando a Gregorovitch lo desanimó. Al bajar vio un montón de regalos en la mesa y comenzó a abrirlos.

Un libro sobre cómo planear la cita perfecta de Ron, un reloj de oro, una navaja de afeitar, bombones, sortilegios Weasley, y un pantalon de piel de dragón que Viktor le dio y unos libros que Aang le dijo leyera después y que Hermione reconoció al notar la letra de Blaise en ellos, Aang quería que Harry también aprendiera magia de elementos. Ella también debía ponerse a practicar, aun no lograba mantener el agua tranquila y con suficiente magia como para curar a alguien.

-Gracias por todos los regalos, son geniales enserio. –Harry sonreía brillantemente.

Viktor abrazó a Hermione por detrás y le susurró algo al oído, ella lo miró sorprendida antes de mirar a Harry.

-Deberías ir a ponerte algo más presentable, nosotros prepararemos lo necesario hasta que vuelvas.

-Estoy bien as-…

-Harry. Ve a tu cuarto. –Hermione lo miraba con intensidad pero era la sonrisa de Viktor que lo convenció. Rara vez el chico sonreía de esa manera si no era para Hermione. Podía ser… de repente se sintió nervioso y ansioso.

-Me… me voy a cambiar.

Salió prácticamente corriendo, Ron y los demás miraban cuestionantes a Hermione pero ella no dijo nada saliendo agarrada a la mano de Viktor al jardín para alistar todo. Harry se paró frente a la puerta y se congeló. No sabía que podía encontrar dentro, sabía que lo que más deseaba era abrir la puerta y verlo allí pero sabía que eso no podía ser entonces no sabía qué esperar. Sentía que su corazón latía cada vez más lento, llevó su mano a la manija y la giró lentamente. Decidió dejarlo al destino y abrió la puerta entrando de golpe.

Lo primero que le llamó la atención fue la luz y luego notó la figura. Era el patronus de un pájaro que jamás había visto, era grande y elegante, de casi un metro y medio Harry estaba seguro que si extendía las alas de una punta a otra serían unos 3 metros. Era increíble. No pudo evitar preguntarse qué recuerdo había usado para crearlo. El patronus lo vio y una voz salió de él.

-Feliz cumpleaños Harry, te amo. Cumple muchos más por favor.

Reconoció la voz enseguida, era Blaise. No pudo evitar sonreír, lo había logrado, al fin había logrado un patronus corpóreo y era increíble. Sus palabras retumbaban en todo su cuerpo y tuvo ganar de reír y llorar. No supo cuánto tiempo se quedó allí pero solo despertó del trance de sentimientos que se agolpaban sin descanso cuando sintió un picotazo en su pantorrilla.

-¡Agh! –vio al suelo y por primera vez vio al pájaro que lo miraba con impaciencia con un paquete y una carta en su pata. –No podías darme un momento.

Le quitó la carta y el paquete y la lechuza se fue sin esperar.

-¡Espera! Te daré comida. –el ave no hizo caso. Suspiró antes de abrir el paquete.

Dentro había una elegante caja, la abrió con cuidado y vio una muñequera negra, piel de dragón. Al sacarlo notó los detalles. Había un león bordado con oro, parecía atacar un enemigo invisible y sus ojos brillaban ante las diminutas esmeraldas incrustadas. Verdes, como los suyos. No era tan llamativo pero era hermoso, el tipo de regalo perfecto para él. Se puso la muñequera y notó que no le molestaba, era ligera y se ajustaba perfectamente.

Vio la carta y la abrió sin saber que más podría decir que lo hiciera mejor.

Harry,

Te he mentido demasiado, lo sé. Y también sé que pedir perdón no va cambiar lo que ya ha pasado. Pero aun así lo digo aunque haya gastado la palabra demasiado, eres muy importante para mí, perdón. Harry eres lo más esencial en mi vida y no quiero que dudes eso ni por un segundo, sé que no estoy allí y aunque sea lo que más deseo no me es posible. Ni siquiera puedo demostrar que digo la verdad cuando mis actos solo te han lastimado por mis mentiras. Daría todo por poder darte siquiera una caricia…

Seguro te sorprendió ver mi patronus. Es curioso ahora que estoy en la oscuridad y en total soledad es cuando tu recuerdo me es más brillante, eso puede responder a tu pregunta si te la hiciste.

Cuídate mucho, te amo. Suerte en tu misión, aunque siempre la tienes.

Blaise

Se sintió enrojecer, Blaise podía seguir diciendo que tenía que seguir solo y oculto pero Harry se sentía más determinado que nunca. Lo buscaría y lo salvaría de lo que sea de lo que se escondía. Y luego lo golpearía porque su enojo seguía ahí, solo se disimulaba por lo deslumbrado que estaba ante todo.

Se cambió como Hermione le había dicho, el pantalón era cómodo y caliente, se puso una polera verde que era más de su talla y no se sacó la muñequera, dudaba que lo hiciera alguna vez.

Al bajar y cuando lograron alistar todo se sentaron en la mesa para iniciar la celebración cuando otro patronus apareció, era el Señor Weasley y anunciaba la llegada del ministro.

Harry, Hermione y Ron fueron con él. Aang recordó como con él habían permitido que McGonagall les diera el testamento. Obviamente su madre les había dejado todo pero decía que lo dejaba todo en manos de Blaise para administrarlo como mejor le pareciera. En pocas palabras, era Blaise el que heredaba todo pero Blaise le había dicho que era porque él era el responsable entre los dos y que todo se repartiría a la mitad. Le había dolido un poco pero prefería creer en la mentira de su hermano, después de todo no era el verdadero hijo. Y había muerto guardando su secreto, eso era algo que mostraba que le importaba, que lo quería o eso esperaba.

Todos esperaron mientras tenían la reunión con el ministro, Aang se levantó al escuchar gritos. Fue directamente y los demás fueron tras suyo, sacó la varita y la hizo crecer hasta que fuera su bastón que le era más familiar. Derribó la puerta con viento y vio cómo el ministro y Ron tenían sus varitas fuera y Harry intentaba que Ron se calmara.

El ministro lo miró con odio antes de volver a ver a Harry quien le decía que sus métodos eran cuestionables y no le gustaban. Scrimgeour bufó y se dio la vuelta partiendo a pasos rápidos, Aang no bajó su bastón hasta que estuvo fuera de su vista.

Al volver al jardín se sentaron y los objetos fueron de mano en mano para ser inspeccionados, cantaron, comieron y el ambiente fue mucho más ligero con los gemelos animando a Aang y riendo mientras hacían magia, bromas o planes de nuevos productos.

Al finalizar todo Harry jaló a un lado a Viktor.

-Lo sabías. Dijiste que nos dirías todo ese mismo momento.

-Me pidió que sea sorpresa, no quería que todos estuvieran presentes pog eso lo mando al cuarto y no a la sala.

-¿Qué más te dijo? ¿Dónde está? ¿Cómo está?

-Me dijo que se comunicaría de nuevo cuando pudiegra y que más bien había logrado lo que quería y está más seguro. No sé dónde está y se ve cansado pero bien.

-La próxima vez… dile que quiero hablar que se quede un momento más mientras me buscas.

-…Bien. Le diré.

Harry entendió la implicación, se lo diría pero no haría nada para lograr que Blaise estuviera el tiempo suficiente. Debía preguntarle a Hermione cómo iba con la réplica.

-Gracias Viktor.

Al volver al cuarto se encontró a Ron, Hermione y Aang hablaban sobre los objetos. Se unió con ellos y los cuatro vieron como las palabras "me abro al cierre" aparecían en la snitch".

-Pero ¿Qué significa eso? ¿Cuál es el cierre?

No tenían una respuesta y Aang cambio de tema al kromo y la charla de Harry. Harry les contó lo que le había dicho Viktor y Hermione le dijo que la réplica ya estaba lista y cambiaría los kromos antes de la boda.

-Gracias Mione.

-Deberíamos dormir, si nos vuelve a descubrir nos asesinará. El asesinato de cuatro personas no puede ser muy bueno justo antes de la boda.

-Tienes razón, Fred y George seguro me están esperando.

Aang salió seguido de Hermione que dormía con Ginnie y todos fueron a dormir.

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Viktor volvió a la mansión y vio al chico leyendo el periódico, estaba seguro que eso era algo nuevo para él pero últimamente siempre lo hacía. Este se dio la vuelta y lo vio.

-¿Está bien?

-Tranquilo Big D, él está bien.

-Había tantas cosas que no sabía… -lanzó el periódico –Hay tantas cosas que ahora suceden.

-¿Qué pasó?

-Asesinaron a Figg, era una anciana que vivía cerca de nosotros, al parecer también tenía m… tenía… también usaba esos poderes o tenía relación con personas que si tenían poderes, cuando la iban a capturar prefirió suicidarse.

-Magia. Sé que ahora todo parece malo y siempre lo pensaste así pegro… las cosas son malas solo cuando le das un uso malo. Si los Muggles se fijaran en otras cosas notagrían que tenemos la cura para muchas de sus enfermedades mortales. Y si los magos dejaran de sentirlos inferiores nos daríamos cuenta que con ellos se podría hacer más corta y menos dañina la guerra contra Él-que-no-debe-ser-nombrado y contra los 8 magos locos.

-Mi padre aun piensa que son fenómenos.

-No lo dudo. Los cambios no se hacen de un día pagra otro, tarda. Ahora ve a dormir, yo igual me retiro. ¿Quieres que le diga algo de tu parte mañana?

-No.

Siempre la misma respuesta, no importaba. Big D o como quisiera llamarse siempre leía lo que sucedía en el mundo Muggle y ahora también en el mágico. No sabía cómo había cambiado tanto, o Hermione exageraba, pero no era tan malo, era él quién notaba más como los dos mundos se derrumbaban. Cómo el ministerio luchaba para que los militares no encontraran magos y los torturaran y los magos luchaban para no ser encontrados y para sobrevivir al Señor Oscuro.

-Pero acepto lo que me propusiste el otro día.

Viktor lo miró sorprendido antes de asentir y suspirar, las cosas solo se complicaban y tenían que mantener la mansión a salvo, él tendría que irse si quería seguir en la orden y ayudar en todo y lanzarse un hechizo de memoria, no se arriesgaría a ponerlos en peligro porque él estaba en media guerra. Llegó a su cama y se durmió como siempre con el kromo y su varita bajo la almohada.

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Al día siguiente todos prepararon lo último, cuando Viktor llegó Hermione lo llevó con ella a alistarse a un cuarto. En su cartera llevaba el falso kromo, tenía que hacerlo. Los demás se alistaron, cuando Hermione apareció parecía un tanto nerviosa pero al acercarse a Harry cuando estaban solos le dio el kromo y este lo metió en la bolsa que le había regalado Hagrid rápidamente.

-¡Genial Mione! ¿Cómo lo conseguiste? –Ella enrojeció.

-Eso no importa, se distrajo lo suficiente para que hiciera el cambio.

Harry la vio con atención antes de abrir los ojos con entendimiento escrito en ellos.

-Oh… Mione, yo… no… espero que no fuera tú, ya sabes, primera… –gesticuló con las manos.

-¡Harry James Potter, detén esos pensamientos!

-¡Perdón! –Ella lo golpeó con la cartera y le dolió mucho más de lo que debería. –Auch ¿Qué llevas ahí? ¿Rocas?

-Todo lo necesario por si acaso. –Se dio la vuelta para irse –¡Y no era mi primera vez!

-¡Mucha información! –Le gritó Harry mientras la chica se iba a gran velocidad. Harry sonrió y guardo la bolsa, al fin estaba un poco más cerca. Se tocó la muñequera con cariño.

Los invitados empezaron a llegar y Harry fingiendo ser Barny fue a recibirlos. Había visto gente extraña como la tía Muriel o el Señor Lovegood. Cuando Krum volvió con otro invitado Harry intentó no mirar al jugador de Quidditch recordando que había usado los sentimientos que le tenía a su amiga para quitarle el kromo.

-Barny, él es Darrien. Se unió a la boda a último minuto ¿Le puedes conseguir asiento?

Asintió pensando en convocar una silla más. El chico comenzó a seguirlo.

-Soy Barny, Barny Weasley ¿Y tú?

-Darrien.

Se sorprendió que no dijera su apellido.

-¿Eres familiar de Viktor?

-Eh… sí. Primo. –Había algo… en la manera en que hablaba y se comportaba…

Darrien era extraño para Harry, había hablado con él un buen tiempo hasta conseguir un lugar que estuviera bien. Físicamente el chico era delgado, pelo castaño oscuro corto y ojos negros, nunca lo había visto, estaba seguro que no estaba entre los que habían ido a Hogwarts en cuarto año pero igual había algo de familiar. Harry le restó importancia y no vio como el chico saltaba un poco cuando él usó magia para transfigurar una caja en otro asiento. Tampoco notó como el chico miraba todo como si fuera nuevo y su boca semi abierta.

-Nos vemos Darrien, ayudaré a otros invitados.

Asintió y Harry se fue. El chico lo vio mientras se iba, era diferente verlo ahí, parecía tranquilo y feliz. La manera en la que hablaba con todos era educada y tranquila pero a veces era obvio que mentía, era diferente y a la vez un reflejo del Harry que conocía. Suspiró, enserio lamentaba muchas de las cosas que habían pasado. No podía mentir, aun pensaba que todos ellos eran extraños y peligrosos pero Harry lo había salvado, lo sabía. Recordó las palabras de Viktor la noche pasada. Tal vez era cierto, era cierto que dependía de cómo usas algo para que sea bueno o malo, Harry pudo haber hecho muchas cosas en venganza de todo lo que le habían hecho pasar pero lo máximo fue inflar a su tía y eso había sido muy gracioso.

Si sus padres supieran que estaba allí no lo dejarían solo de nuevo, ya le había costado mucho tomar la asquerosa cosa que le había cambiado de apariencia y esperaba que no fuera permanente pero más… no estaba listo y sus padres peor. Tal vez su madre estaba más cerca de aceptar todo eso pero aun había un largo camino. Esperó que no notaran su larga ausencia.

Cuando la boda terminó y la fiesta comenzó no supo que hacer, solo conocía a Viktor e ir con él no parecía ser una buena idea ya que estaba abrazando a una chica bastante bonita. Buscó una mesa y vio una con una chica rubia, su vestido amarillo parecía brillar incluso cuando el sol no le daba. Fue allí y se sentó ella comenzó a hablarle, se llamaba Luna Loovegood, no sabía qué pensar.

Ella hablaba tranquilamente y le explicaba a detalle criaturas y cosas de las que él no tenía idea, era con quien más había hablado del mundo… de ese mundo y no parecía malo. Tenía una mirada soñadora y tranquila pero también inteligente.

-Tú no eres Darrien Krum ¿cierto? –Casi se cae de la silla pero ella no lo miraba acusándolo o temiéndole solo lo había dicho como si le hubiera dicho el clima.

-¿C-cómo? ¡Yo soy…!

-Lo que tomas. El aroma es muy leve pero puedo sentir la poción multijugos.

Harry lo salvó de nuevo llegando con la chica, Viktor y un pelirrojo.

-Oh. Hola Darrien, Luna ¿Podemos sentarnos?

-Claro. –Luna los invitó y charlaron un tiempo. Se sorprendió que todos veían un tanto extrañados cuando Luna hablaba de ciertas cosas como Warputs o algo así y otras cosas.

Tiempo después se levantaron y volvieron a la pista o ayudar y Luna lo miró con una sonrisa que lo sorprendió.

-Eso fue interesante. Jamás había estado en un grupo tan grande y que todos parezcan mis amigos.

-¿De qué hablas? ¡Claro que eres su amiga! –Ella le sonrió de manera aún más dulce.

-Eres muy tierno.

No la entendía, o tal vez si y lo que implicaba era muy triste. ¿Había él tenido amigos? Tenía su padilla pero cuando más la había necesitado habían desaparecido, no estaban allí para él, ni siquiera se habían preguntado por qué había desaparecido.

-Si quieres puedo ser tu amiga. –Él la miró sorprendido ¿Acaso leía la mente? –Pero para eso debo saber tu verdadero nombre.

Se quedó en silencio, ella era extraña. Todo en ese lugar era extraño pero Luna era… realmente algo de otro mundo… y no le molestaba. Resultó ser un alivio en ese lugar.

-…Dudley Dursley. Pero me dicen BigD

-Suena muy bien junto.

Y no pudo evitar soltar una sonrisa, tal vez esa gente no era tan extraña y peligrosa como supuso. O tal vez solo era Luna la especial en ese lugar de fenómenos.

Todo iba bien. Aang estaba bailando con Ginnie. Harry vio desde la pista con Ron como Hermione bailaba con Viktor y ellos se sentaron con Elphias Doge y la tía Muriel. Tuvieron una discusión que hizo sentir mal a Harry sobre el pasado de Dumbledore, se sentía de nuevo engañado, no sabía nada. Le hubiera gustado que le contara más pero se sentía vacío sin saber en qué creer.

Ron a su lado se removía incomodo, Hermione apareció, Viktor había ido por cervezas de mantequilla.

-¿Viste a Luna? –fue lo primero que dijo. Aang llegó y se sentó con ellos.

-Estaba con Darrien. –Le dijo Harry señalando por donde estaban. Hermione le sonrió un poco nerviosa.

-¿Qué opinas de él? –Harry la miró extrañado

-¡Hermione no! –Aang la miraba ofendido. –Blaise te matará.

-¡No me refería a eso! Solo como persona.

-Bien supongo. Me recuerda un poco a alguien pero fue bastante tranquilo. Aunque sentía que me conocía pero… no puede ser.

Vieron hacia la mesa y vieron como ellos se sonreían y Darrien hacía gestos contándole algo a Luna que lo miraba tranquila y añadía algo que hacía que él otro la mire interesado antes de preguntarle algo y ella respondía de buena gana, ambos sonriendo ante lo fácil de la conversación.

-No deben haber lunáticas así en Bulgaria, le está lavando el cerebro.

-¡Ron! Claro que no. Ellos simplemente se gus-…

De repente apareció un patronus y después de unos segundos de silencio se escuchó la voz de Kingsley decir "El ministerio ha caído. Scrimgeour ha muerto. Vienen hacia aquí".

El caos inició.

Viktor soltó los vasos y sacó su varita, más allá vio a Hermione sacar su varita junto con Harry y Aang. En otra mesa BigD miraba sorprendido y asustado donde había estado el patronus y Luna sacaba su varita pareciendo tranquila pero miraba al chico y a su alrededor. Vio a los dos grupos dudando 1 segundo antes de correr hacia BigD y Luna, Hermione era una magnifica y poderosa bruja y estaba con todos ellos, confiaba en que estaría bien pero debía cuidar al Muggle, era su misión, él estaba indefenso.

Escuchó un grito y todos empezaron a gritar y correr y los hechizos comenzaron, el corría lo más rápido posible a la mesa mientras lanzaba algunos hechizos. Por el rabillo de su ojo vio a Hermione verlo e intentar ir hacía él pero Harry la detenía, asintió como despedida y volteo totalmente el rostro para no correr hacia ella como lo quería hacer. Cuando llegó a la mesa vio a BigD congelado en el suelo totalmente asustado y Luna delante lanzando hechizos de protección. Cuando lo vio le sonrió.

-Hola Viktor, vienes por Dudley ¿no? –guardo la sorpresa ante el nombre para después y asintió, ella asintió de vuelta y él corrió tomando al chico por el brazo.

-¡Esper-…! –Y desaparecieron cortando el reclamo de Dudley.

Aparecieron en un bosque cercano a la mansión, debían caminar desde allí. Dudley se levantó del suelo con ayuda de Viktor y este o empezó a jalar para apurarse quería volver a la madriguera y ayudar.

-¡No! ¡Dejamos a Luna!

-No puedo traerla.

-¡Claro que sí! Quiero volver por ella. –Dudley lo jalaba y Viktor se enojó.

-¿Qué harás al volver? ¿Intentar golpear a mortífagos? Ella se puede proteger sola y su padre también está allí pero si tú vas la pondrás en desventaja porque ella intentará protegerte. Si no la puedes ayudar al menos no estorbes. –Dudley se detuvo y lo vio como si le hubiera golpeado en un tema muy sensible –Yo volveré en cuanto te deje así que si te apuras podré volver y ayudarla a ella también.

Caminaron a paso rápido, casi trotando y Dudley no se quejó ni una vez sobre la pendiente, ni cuando el efecto de la poción multijugos se fue. No lo entendía, se había desesperado al dejar a Luna allí ¿Era porque era su amiga? No le gustaba, era tan inútil al lado de esos… de esas personas, pero habían personas normales que podían enfrentarse a ellos. Si no fuera así no habrían tantas noticias sobre secuestros o "intervenciones por la paz", como ellos lo llamaban, a personas como Luna. Aunque no eran iguales a Luna para él.

Cuando la puerta de la mansión quedó a la vista Viktor se despidió y corrió cuesta abajo mientras Dudley entraba al castillo y le informaba de manera automática lo que había pasado al padre de Viktor. El asintió y le dio un rápido agradecimiento mientras se iba pensativo. Él igual tenía mucho que pensar.

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Volví! Gracias por mandarme un nuevo y hermoso review Akane Kinomoto, como en los viejos tiempos jeje. No, fuera de broma me alegr{o mucho saber que no perdí a aquellos que les gustaba mi historia a pesar de perderme tanto tiempo. Y si, pasan tantas cosas que iré dividiendo por personajes a este paso como en juego de tronos...

Bueno espero disfruten este cap. Mata ne! Gracias a todos por leerlo!