DISCLAIM: Que quede claro que Harry Potter no me pertenece. Tampoco Aang el último maestro de aire. Estos les pertenecen a sus respectivos creadores.
PRECAUCIÓN: fanfic BL- YAOI Crossover Harry Potter y Avatar: The last airbender. Si no les gusta el género... no lo lean.
CAPITULO 45: "El ministerio"
Debían irse, los mortífagos estaban allí pero cuando Hermione vio a Krum irse hacía otra mesa su primer impulso fue ir por él. Harry se lanzó a agarrarla, los hechizos pasaban, no podían perder más tiempo. Krum asintió en dirección a ellos y Hermione se relajó, volvió a ver a los demás. Ron la veía ansioso mientras Aang les daba la espalda y los protegía de hechizos que iban hacia ellos. Jaló a los dos chicos hacia Aang y cuando estuvo a su alcance lo tomó de su brazo mientras los otros tomaban su hombro y desaparecieron.
Tottenham Court Road fue donde aparecieron, era una calle Muggle y tuvieron que caminar un tiempo para encontrar un callejón dónde cambiarse. Hermione había podido llevar todo gracias a su bolsa hechizada para hacerla imposiblemente capaz de guardar todo ya porque era precavida y se había preparado para un imprevisto. Una vez con ropa fueron a una cafetería, Harry estaba bajo la capa de invisibilidad por si acaso.
-Pediré 3 capuchinos –Hermione les dijo.
-Deberíamos volver a ayudarlos… -Aang empezó pero Hermione lo interrumpió con voz firme.
-Nuestra principal prioridad es que no atrapen a Harry, no podemos volver, ellos estarán bien.
No le convencía, para nada pero no podían hacer nada. Al menos que volviera solo a ayudarlos y les diera encuentro después en otro lugar pero era obvio que se seguirían moviendo así que eso sería perderlos totalmente y no podía hacer eso. Siguieron hablando de Voldemort y el ataque mientras esperaban sus pedidos. Ron había intentado tomar sin azúcar el suyo en cuanto llegó y por supuesto había rechazado el líquido de inmediato. Dos trabajadores entraron y se sentaron.
Empezaron a hablar en susurros mientras Aang veía que sacaban varitas, Ron se lanzó hacia Hermione y un hechizo que parecía haber aparecido de la nada le daba a uno de ellos. Aang sacó su varita pero el otro le lanzó un hechizo que lo ató de manos y piernas. Harry lanzó un hechizo pero este fue hacia la camarera. Aang se deshizo de las cuerdas con su viento control y con un rápido movimiento creó una barrera de tierra frente a la camarera que cayó sentada pero el hechizo chocó contra el muro dañándolo. Hermione aprovechó para paralizar al otro mortífago.
Ron lanzó un hechizo de silencio a la tienda en cuanto la mesera comenzó a gritar y retroceder. La mujer intentó correr hacia la puerta.
-¡Mione detenla! –Ron gritó mientras Harry lanzaba un hechizo paralizante. Y finalmente pudieron respirar tranquilos de nuevo.
Discutieron qué hacer. Tenían que borrarles la memoria a los mortífagos pero no sabían qué hacer con la mesera. Además quedaba el asunto de cómo los habían encontrado.
-También debemos borrarle la memoria.
-¡No!
-Aang no hay opción.
-Podemos pedirle que no diga nada.
-Claro porque nos va hacer caso.
-Nadie le creería de todas maneras, no dirá si sabe eso.
-¿Y si lo hace? Y si se lo dice a la persona equivocada y termina asesinada. No podemos hacer eso, la pondríamos a ella en peligro. –La lógica irrevocable de Hermione era lo que se necesitaba. Aang se cruzó de brazos, no le parecía borrarle algo de su memoria pero no había opción. Los otros tres siguieron el plan y luego arreglaron el lugar para que pareciera de nuevo normal, claro que Aang tuvo que hacer que el muro de tierra volviera al suelo para arreglarlo.
Irían a Grimmauld place, era lo más seguro aunque había la posibilidad de que Snape apareciera. Todos estaban alertas después de que los mortífagos aparecieran ahí, no podía ser coincidencia. Una cafetería Muggle no era un lugar favorito o algo así de magos y menos mortífagos. Cuando abrieron la puerta y la voz de Ojoloco se escuchó y todos saltaron hacia atrás Harry apenas pudo decir que no era Severus Snape y sus lenguas se desenrollaron.
Hermione lanzó unos cuantos hechizos para ver que no haya más trampas, al parecer no así que avanzaron atentos pero nada más sucedió. Sin embargo, al entrar apareció un patronus que los hizo sobresaltarse, era el Señor Weasley, decía que todos estaban bien y al igual que Viktor pero que no mandaran nada porque los vigilaban.
-No… no creen que el que Viktor sea mi novio le haga las cosas más complicadas ¿O sí? –Se notaba muy nerviosa.
-No, claro que no. –Harry se apresuró a decir.
-Él sabrá decir algo. –Aang añadió
-Sí, puede decir que Fleur lo invitó y que ustedes terminaron hace meses. –Ron dijo con la intención de ayudar pero Hermione se estremeció notoriamente.
-¡Ron! No te preocupes Mione, él logrará librarse de esto. –Aang la intentó consolar.
Al menos estaban bien por ahora. Decidieron dormir en la misma habitación por si pasaba algo, acomodaron una cama en la sala junto a los sillones. Con eso tenían dos sillones y la cama, era suficiente.
Harry fue al baño cuando su cicatriz repentinamente le comenzó a doler de nuevo y vio a Voldemort castigar a un mortífago.
-¿Pretendes decirme que volvió a escapar, Rowle? ¡¿Cuán inútiles pueden llegar a ser?! –El hombre gritaba de dolor para la maldición.
-¡M-mi Señor… por fav-….! –Volvemort repentinamente detuvo la maldición mientras el hombre lo miraba aliviado.
-Tengo una idea. Draco ven aquí. –Vio como el rubio se acercó a Voldemort -¿Por qué no le muestras a Rowle cuan contrariados estamos ante esa noticia? Después de todo seguro Zabini se escapó con ellos
Draco dudó mientras sacaba su varita.
-Si no lo haces descargaré mi ira contra ti y tus padres por la inutilidad de estos imbéciles.
Draco fue hasta el hombre en el suelo, estaba pálido y Harry podía notar ojeras en los ojos del rubio pero no quería mostrar nada en su rostro, la única señal de disgusto fue como desvió su mirada mientras el cruciatus hacía efecto y Rowle volvía a gritar.
-Harry, traje tu cepillo. –El grito de Hermione lo ayudó a volver a la realidad, a su realidad e intentó parecer normal al abrir la puerta y recibir su cepillo pero aun recordaba todo. Malfoy o Draco, ya no lo sabía, tantas mentiras y traiciones que no sabía quién era en realidad. Blaise seguramente lo entendía pero Blaise era otra persona que le había ocultado demasiado, lo sabía pero aun así le dolía no tenerlo a su lado. Aun si solo era para golpearlo por todo eso. Se tocó la muñequera confundido, toda la situación lo molestaba, con Blaise, con Draco, con Dumbledore. Debía pensar en otras cosas.
En la sala de estar Aang respiraba rápidamente mientras sentía una presión en su pecho mientras Ron lo miraba preocupado y por más que preguntara Aang insistía que estaba bien y que no sabía qué había pasado.
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Estaba sola en la sala de la casa donde se estaban quedando provisionalmente cuando aparecieron dos figuras.
-Lo encontramos. –cantó la chica abrazando a su novio.
-¿Dónde está?
-Al parecer intentó entrar a una mansión sin permiso de los dueños en Grecia, no sabemos qué busca pero los dueños de la mansión hablan demasiado para su propio bien. Es él no hay duda.
Se tensó, el chiquillo se había hecho descubrir demasiado rápido ¿Qué hacer? Sintió su varita calentarse de manera familiar y maldijo en su mente, debía deshacerse de ellos.
-Lo mataré. –Dijo el chico y eso la hizo reaccionar.
-No, lo necesitamos vivo sino solo rencarnará.
-Pero eso nos conviene, ahora es peligroso, viste lo que me hizo, hasta que no haga la poción no podré recuperarme. Y no puedo hacerla hasta que él no esté muerto.
-Necesitamos el máximo potencial de todos pero al capturarlo podremos averiguar más. Llamen a todos, haremos una limpieza de Grecia mañana.
-¿Por qué no hoy mismo?
-Charisse y Yooko se enfrentaron, Olav se metió entre ellas por error y todo terminó en varitas. Essien y Alex detuvieron todo pero Charisse hizo enojar a Essien cuando lo hechizó y se convirtió en una lucha mayor. Todos están lastimados, Alex se los llevó a todos tal vez para terminarlos, tal vez para curarlos.
-Son tan infantiles… no como tú amor.
-Yo también quiero hechizar a Yooko.
-La redada será mañana, váyanse, tengo asuntos de los que ocuparme. –Los dos se fueron y Wei desapareció sin esperar más.
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Blaise cortó la comunicación. Era bueno poder hablar con alguien aunque solo hubieran sido cinco frases. ¿Debía tomar todo como que Harry lo había perdonado? Con la escena que había preparado quedaba como una víctima pero también le volvía a mentir. Realmente era el peor, no se merecía a Harry.
Gracias al permiso que había obtenido en cuarto año podía aparecerse en cualquier parte del mundo sin ser detectado. Por alguna razón buscaban al Avatar, no sabía aun si eran los poderes lo que buscaban o era porque el Avatar podía matarlos. Tal vez era la magia del Avatar, más pura como lo había dicho Dumbledore, si era eso tenía una ventaja, podía usar fuego control pero quemarlos hasta la muerte realmente no era algo muy atrayente.
Ahora estaba en Grecia, debía encontrar a Flamel y era el último lugar en el cual había noticias de su paradero. Era un hermoso lugar, se había ido de la ciudad hacia el campo, sabía que cualquier mago buscaría las afueras de una ciudad y no esta misma. Caminaba con gran precaución ya que sus heridas recibidas en Hogwarts aun no estaban totalmente sanas.
Llevaba al menos 1 semana allí buscando, lanzando hechizos con la varita no registrada para identificar casas con barreras mágicas, era estúpido seguir siendo menor de edad, esa varita no le servía tan bien como la suya pero no podía hacer nada con la suya o lo detectarían.
El sol se ocultaba cuando las detectó, barreras. Podía ser Flamel o una familia de magos cualquiera como ya había encontrado 3, las barreras estaban algo débiles por alguna razón pero si las rompía de golpe sabrían de inmediato de su presencia y podían huir o atacarlo. Blaise estuvo deshaciéndolas el resto de la noche de manera a que no lo detectaran, logró entrar al terreno finalmente cuando la mañana ya había llegado. Como siempre el fuego ayudaba, desde que había aprendido fuego control se dio cuenta de qué otros usos podía darle. Solo seguía la teoría claro, se suponía que podía producir rayos tal como alguien que controla tierra puede controlar el metal con esfuerzo y Blaise había logrado crear aire caliente o vapor. No le quemaba pero lo calentaba por la noche después de todo, tenía mucho tiempo para practicar.
Estaba agotado, se acercó a la casa con cuidado mientras intentaba escuchar.
-¿Quién es? –Una voz cansada habló y Blaise saltó con varita en mano. Al darse la vuelta vio a alguien que en definitiva no se veía como alguien inmortal.
-Lamento mi intromisión, me equivoqué de dirección.
-¿A qué casa entonces intentas entrar rompiendo las barreras y no pidiendo permiso de los dueños? –Era una mujer, se veía igual de demacrada que el hombre. Y al parecer había fallado miserablemente como en las otras 3 casas en romper bien las barreras pero al menos en las otras había podido dar un vistazo y huir antes de que lo interrogaran. Los dos le apuntaban con sus varitas.
-Intento sorprender a un amigo con mi visita pero no se la ubicación exacta.
-Ah bueno, está bien. –el hombre bajó la varita.
-¡Nicolás! ¡No está bien!
-¿N-Nicolás? ¿Cómo en Nicolás Flamel? –Blaise vio como los dos lo miraron sorprendidos.
-¿Quién eres tú? –La mujer lo miraba nerviosa.
-¿Acaso… acaso eres el A-avatar?
¿Por qué todos creían que él era el Avatar? Claro era bueno para cubrir a Aang pero era como si todos descartaran a Aang. Bueno debía seguir con su papel como le había dicho Severus.
-Así que usted es Nicolás Flamel, necesito su ayuda. –Le tendió la mano. –Mi nombre es Blaise actualmente pero sí, soy el Avatar.
Nicolás lo miró sorprendido.
-No, no puede ser. -¿Cuánta información tenían sobre el Avatar? ¿Podría engañarlos?
-Claro que antes se me conocía como Giatsu del templo del aire, justo antes de desaparecer. –Y Blaise creó fuego en su mano tranquilamente o tan tranquilamente como pudo.
Le sorprendió que lo vieran con miedo antes de mirar a todos lados.
-¡Debes irte ahora!
-¿Qué? ¡Pero necesito su ayuda! –Nicolás lo tomó del cuello de su camisa y lo acercó.
-No confíes en ellos. Llegaran aquí en cualquier momento, le temen al poder del Avatar porque es superior al suyo, te atacaran en grupo porque saben que tu regreso significa que los intentaras matar por el bien del mundo. Debes irte. ¡No confíes en ellos!
Un crack se escuchó y una mujer apareció. Nicolás y su esposa apuntaron sus varitas a la mujer que acababa de aparecer.
-¡Vete!
-Vaya, Nicolás, Margerite están mejor de lo que imaginé. Tú debes ser el Avatar Blaise, debo hablar contigo.
-Desde que no uso la piedra siento que envejezco más y más rápido aunque ya lo hacía incluso con la piedra, algo que debes saber muy bien Wei.
Margerite empujó a Blaise más atrás mientras le hacía señales para que se fuera. Blaise se mordió los labios, no podía hacer nada, era más importante que su mentira se mantuviera. Blaise dio un paso hacia atrás. Aunque solo era una persona podrían ocuparse de ella en teoría.
-Voy a ayudarlo. Avatar, sé que es difícil creer pero estoy de su lado.
-¡Mentiras! Es algo que adoras ¿no Wei?
-No, hablo enserio. –Nicolás lanzó el primer hechizo y la mujer esquivó el hechizo fácilmente y lanzando otro por instinto antes de alzar las manos y ver con alivio que Nicolás lograba esquivar el hechizo –Avatar el mundo necesit-…
Se escuchó otro sonido de aparición seguido de varios otros. Wei maldijo en su mente y Blaise retrocedió otro paso notando la terrible desventaja de golpe.
-¿Intentando llevarte todo el crédito Wei? –Dash la miraba con una sonrisa falsa –Cuando les dije a todos de la pista ninguno parecía tan lastimado como para no venir. Imagínate la sorpresa cuando al llegar a Grecia notamos tu magia.
-Al parecer te subestime Dash. No esperaba que se los digas tan rápidamente.
-Mi amor siempre es el mejor. No tienes derecho a quitarle su venganza.
-Quiero torturar al Avatar –Essien tenía un corte feo en su brazo pero ya no sangraba.
Yooko cojeaba y su brazo estaba deformado por cuan rotos estaban sus huesos del brazo izquierdo. Charisse tenía quemaduras en diferentes partes del cuerpo y un corte en su pecho. Olav se tocaba la cabeza, esta aun sangraba, y tenía un profundo corte en un pie, lo estaba prácticamente arrastrando. Alex parecía estar bien, solo tenía un poco de sangre en la comisura de su boca.
-Aún no están bien para luchar.
-Contra el niño Avatar es más que suficiente.
Blaise no sabía por qué estaban lastimados pero lo agradecía, agradecía a quien sea que fuera él o la causante de esas heridas. Los estudió con cuidado, debía escoger el momento para huir bien. Si solo desaparecía podían detenerlo o seguirlo. O pelear... tan Gryffindor y estúpido, sabía que no era el momento, que sería su muerte hacerlo y por algo era Slytherrin.
-El niño Avatar y dos inmortales, saben bien cuan molestos son los inmortales.
-Oh, hace tiempo que no veíamos uno de esos, si no contamos a Voldemort, si Voldemort no cuenta ya que pronto morirá. –Alex intervino. -¿Quién es?
-Que maleducado de mí parte. Él es… -Nicolás lanzó un hechizo, ese era el momento. Su esposa volvía a poner las barreras.
Tomó aire y con movimientos elegantes y rápidos sopló fuego al suelo creando una barrera. Tendrían que correr para alcanzarlo gracias a las nuevas barreras de Margerite.
Corrió hacia el otro lado. Vio hechizos ir hacia la barrera pero explotaban al contacto con el fuego. Eso de la magia natural empezaba a ser una ventaja con la cual estaba muy agradecido.
Natalia corría hacia la barrera, habían visto que no serviría lanzar hechizos. Había logrado esquivar a los dos viejos que luchaban con los demás. No la quemaría, confiaba en eso. Alex vio eso y se maldijo, era la voluntad de Nikolay y si este había luchado por eso también era su voluntad. Lanzó un hechizo a la barrera. Natalia vio un hechizo pasar y saltó hacia atrás, la explosión la quemó un poco pero había podido esquivar casi todo.
-¡Maldita sea! ¡¿Quién fue?!
-Mi error. –Dijo simplemente mientras lanzaba un hechizo a Margerite. Ella gritaba mientras su piel se separaba de su cuerpo y caía totalmente desollada.
-Que asco. –Natalia se distrajo alejando la vista cuando la mujer se levantó y lanzo un Avada Kedavra. Esta lo vio y se hecho a un lado para evitar el fatal golpe pero el hechizo le dio al fuego que explotó y esta vez si la rodeo totalmente.
-¡Maldita…! –Los gritos fueron estremecedores. Essien le cortó la mano a Margerite con otro hechizo.
-¿Le hago un aguamenti? –Yooko miraba con diversión a Natalia
-Puede que explote en su cara de nuevo. Voy dentro la casa por agua normal, que espere. –Dash se fue hacia la casa mientras lanzaba un hechizo que terminó cortándole el cuello casi totalmente a Nicolás.
-¡Si haces algo hazlo bien! –Le gritó Olav mientras esquivaba otro hechizo de Nicolás y lanzaba otro que el hombre esquivaba.
Poco después salió con varios baldes que lo seguían y fueron hasta Natalia apagando el fuego y luego otros apagaron el fuego de la barrera. Los otros estaban terminando de deshacer totalmente los cuerpos de la pareja.
-Esto aún se mueve… -tomó una mano que lo intentó ahorcar –Parece una película de terror.
-Deja de perder el tiempo Olav tenemos que ir por el… Avatar. –Yooko terminó y todos la miraron antes de tomar aire recién dándose cuenta de su misión inicial.
-¡Vayan por el Avatar ahora malditos desmemoriados! –Wei los miró con ira y todos corrieron mientras ella pateaba lo que quedaba de la cabeza de Nicolás. –Lo lamento Nicolás, si solo me hubieras dejado hablar con él hubieras sabido que deseo ayudarlo a matar a los 8. No me mires con rencor, aunque no veo tus ojos, tú y tu esposa estaban perdidos desde que buscaron una vida larga sin importar si era inmortalidad o juventud eterna de todas maneras te condenaste a ti y a ella. Como yo, como ellos, solo el Avatar puede ser y es eterno. Gracias por la distracción por cierto, si había algo que podía hacer que olviden que el Avatar escapaba era la posibilidad de destruir, a lo que se puede, un inmortal. Y nos diste 2 en bandeja de plata. Supongo que esta es la última vez que los veré a los dos. Adiós Nicolás, Margerite.
Fue caminando hasta el final de la barrera que seguiría existiendo por siempre, posiblemente debilitándose con el tiempo pero seguiría ahí porque quien la había invocado estaría ahí por siempre. Inmortales, era el peor destino.
Blaise había corrido un buen tramo y vio atrás, nadie lo perseguía, no podía creerlo por esta vez estaba a salvo. Desapareció y apareció en un bosque, era bueno haber viajado tanto con su madre, ahora estaba al borde del bosque en el monte Fuji, Japón. Aunque no estaría mucho tiempo allí. Agradeció en silencio a Nicolás y Margerite antes de comenzar su camino, debía entrenar más y dejarles pistas falsas, no sería bueno tampoco que su atención se desviara de él.
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Vieron los planos del ministerio por lo que debía ser la centésima vez esa noche. Sus planes no avanzaban y su frustración crecía ante la falta de uno perfecto.
Habían averiguado que el verdadero medallón lo tenía Regulus A. Black, el hermano de Sirius pero se lo había entregado a Kreacher para que lo destruyera, fueron inútiles todos los intentos del elfo porque al final no había logrado destruirlo y cuando Mundungus logró robárselo se perdió toda noticia de el.
Harry había mandado al elfo a buscar a Mundungus para ayudar al elfo a destruir el medallón y este aceptó feliz. Los empezaba a tratar a todos bien aunque siempre había tratado mucho mejor a Aang. Varios días después había vuelto con un Mundungus asustado y enojado. Y ahí habían comenzado los problemas.
Gracias a una interrogación averiguaron que nada más y nada menos que Umbrige tenía el medallón y eso inició los planes para filtrarse en el ministerio. Planes que jamás se realizarían si no encontraban un plan sin defectos y aprobado por Hermione.
Remus Lupin había ido a verlos una vez dándoles noticias y pidiéndoles ir con ellos implicando que no volvería con Tonks y su hijo. La misión no permitía que aceptaran a Remus pero lo que hizo que Harry explotara fue saber que no quería volver con su familia, que huía de ella, tenía miedo. Harry había gritado "¡Cobarde!" antes de cuenta que la manera en la cual lo decía y sus palabras afectaban terriblemente a Remus. Ninguno de los cuatro estaba de acuerdo pero cuando Harry había gritado Ron y Hermione parecían alarmados mientras Aang veía con nerviosismo a Harry. Remus se fue enojado ese mismo instante.
Ron y Hermione habían tratado de reñirlo pero Harry se había enojado con ellos también alegando que no importaba mientras que Remus volviera con Tonks y con su hijo. Luego se había encerrado a leer el libro de Rita Skeeter, algo que hacía cada vez más, terminando aún más enojado que antes.
No estaba durmiendo bien. Dormían en el mismo cuarto pero él no podía evitar quedarse viendo el cromo, pensando pero no sabía qué pensar. Habían tantas mentiras a su alrededor y Remus estaba rodeado de lo más normal y mejor que se podría esperar de esa época, algo que él mismo nunca había tenido, pero Remus quería huir solamente porque era un hombre lobo, era una excusa, una mentira más. Recordaba la reacción de Aang al saber que salía con Blaise "¡Genial! Blaise es el mejor, aunque sea un vil mentiroso" ¿Realmente sabía algo del chico o todo había sido mentira? ¿Los sentimientos siquiera o…? No querer pensar no paraba sus pensamientos, eso hacía que no pudiera dormir casi nada por eso y por los secretos de Dumbledore atormentando su mente.
Suspiró, a veces no tenía control sobre su temperamento. No sabía si la próxima vez que viera a Blaise lo golpearía o lo besaría o se pondría a llorar o qué haría. Tal vez solo se quedaría finalmente en blanco sin reaccionar.
Su frustración solo aumentaba ahora que intentaban seguir planeando algo que no podía ser planeado, además sus planes nunca funcionaban, sería más fácil solo ir y hacerlo mejor en ese momento. Improvisar siempre terminaba siendo lo que hacían de todas maneras.
-Iremos mañana.
La afirmación había creado diferentes reacciones, Hermione lo miraba sorprendida, Ron como si no entendiera y Aang parecía aliviado, él tampoco era de formar planes. Al final no podían disuadir a Harry de lo contrario él iría sólo y se vieron obligados a aceptar. Mientras hablaban sobre eso Harry sintió una punzada en su cicatriz mientras Aang sintió su respiración trancarse al mismo tiempo. Harry intentó disimular y corrió al baño, era obvio que no lo había logrado porque Hermione y Ron fueron detrás de él. Aang intentó seguirlos pero tuvo que apoyarse en la mesa mientras intentaba respirar a pesar de la presión que sentía en su pecho. Vio a Soka pelear con momo y escuchó muchas risas antes de que la imagen se perdiera y distorsionara, momentos después vio a Soka inconsciente en el suelo mientras unos soldados jalaban a Katara a una nave, agitó la cabeza y se vio en el suelo de Grimmauld place con un leve dolor de cabeza y respirando agitadamente. Fue hacia el baño.
-Está buscando a Gregorovitch para que le explique lo que sucedió con las varitas en ese momento. Por qué mi varita destruyo la de Lucius Malfoy.
Cuando Aang llegó y se enteró de que Harry había tenido una visión se preguntó si estaba ligado a lo que él había sentido pero no dijo nada. Hablaron sobre eso, ni con la ayuda de Blaise Harry había aprendido Occlumencia y le reclamaban eso. Blaise había sido mucho más cuidadoso que Snape tanto en cómo tratar a Harry pero también en que él no revirtiera las cosas como lo hizo con Snape. Harry recién se daba cuenta de esto, como siempre entrenaban con alguien más con las ordenes de que si lo invertía que intervengan de inmediato, todo para evitar que él entre a la mente de Blaise. Secretos, más secretos. Lo enojaban.
Al día siguiente fueron al ministerio, los cuatro iban con poción multijugos de personas que habían dejado inconscientes y las escondieron en un edificio cercano, caminaron nerviosos hasta la entrada.
-Así que aquí estabas. No creo que te convenga llegar tarde o intentar entrar ilegalmente Ganz. –Un hombre había tomado por el hombro a Aang que se puso nervioso, los otros lo miraron sin saber si detenerse o irse. –Ah, Runcorn llévalo a la sala del juicio ¿quieres? No dudo que si no lo acompañas intentará correr.
Harry asintió mientras tomaba del brazo a Aang.
-Espera. –Los dos tragaron nerviosos –Su varita, esquivó la inspección. O está totalmente seguro de su sangre o sabe que los rumores son ciertos e intenta fingir y esperar el momento para escapar.
Aang le dio la varita del hombre que al parecer se apellidaba Ganz, mientras retrocedía con Harry. Afortunadamente con su varita el hombre no les prestó más atención y fueron, Harry aun tomaba a Aang por el brazo. Alcanzaron a Ron y Hermione.
-Oh no. Debe tener una audiencia para verificar la pureza de su sangre, que no "robó" su magia a algún mago.
-¿Cómo rayos lo llevo? ¡No sé dónde es la sala del juicio! Además tenemos otras cosas que hacer que asistir a juicios injustos.
-Por ahora vamos al ascensor allí podremos ver dónde ir.
De repente oyeron a Yalex, un mortífago que Harry reconocía, llamar a un tal Catermole que resultó ser Ron y lo obligó a ir para arreglar su despacho. Al parecer llovía dentro mojando todo. Hermione intentó guiarlo pero finalmente decidió ir con él para ayudarlo pero al intentar salir Umbridge entró al ascensor con otro hombre. Esta saludo a Harry y Hermione alegremente y lanzó a Aang una miraba de disgusto, Aang se forzó a no mirarla con odio así que intentó dejar su rostro vacío de expresiones como lo hacía Draco. De repente Umbridge se volteó hacía Harry y le habló.
-Albert ¿no bajas aquí? –Harry dudo un poco antes de responder.
-No. Al parecer Ganz piensa que tiene derecho a caminar libremente y no entregar su varita así que Yalex me encargó que lo vigilara hasta que su juicio terminara.
-¿Qué pasó Reynald Ganz? ¿Te entró el pánico al saber que el ministerio sabe lo sucia que es tu sangre? –Esa sonrisa que era tan odiada por los tres apareció, se resistieron a atacarla. –Yo me encargaré de que vaya a la sala de tribunal, si me haces un favor Albert, ve por Catermole, su esposa ya está abajo pero sería una pena que no esté cuando sea su juicio.
Harry no tuvo otra que asentir y salió del ascensor, sabía bien que por pena Umbridge se refería a que quería ver la cara del hombre cuando mandara a su esposa a Azkaban.
Aang y Hermione bajaron con Umbridge, ella llevó a Aang a un lado a una fila y lo puso delante de una mujer, el frio era atosigante, era obvio que lo causaban dementores. Aang quería invocar un patronus o intentarlo, lo que sea pero huir de ese sentimiento. Eso mejoró un poco cuando Umbridge convocó a su patronus aunque eso los ayudaba solo un poco a los de la fila. Hermione fue con Umbrige y se sentaron.
Los juicios iniciaron, Aang realmente esperaba que Harry encuentre el medallón, no sabía dónde estaba el medallón y sería arriesgado solo atacar a Umbrige sin estar seguros. Las cosas se pudieron feas cuando Umbridge volvió a hablar.
-Siguiente… Reynald Ganz.
Aang avanzó enojado hacia la silla, los dementores lo afectaban pero era más su ira a cómo estaban tratando a la gente. Habían puesto en juicio a dos personas antes que él y había sido horrible presenciar eso, estaba furioso. Fue y se sentó sin siquiera esperar que la mujer le diera permiso, esta omitió el hecho.
-¿Es usted Reynald Ganz?
-Sí. –su voz era fría y cortante.
-¿Empleado del ministerio de magia como innombrable en el departamento de misterios? –Aang parpadeó, no sabía que tenía un puesto tan interesante.
-Sí.
-Se te fue confiscada una varita pese a tu reticencia ¿es esta? 15 centímetros, madera de roble, flexible, pelo de unicornio.
-Sí. -¿Qué más podía decir? No tenía ni idea de qué era la varita del hombre.
-Bien. Tenga en cuenta que su historial familiar fue puesto como falso.
-¿Por qué?
-¡No me interrumpa! Dirk Cresswell ¿Le suena conocido el nombre? Yo creo que si ya que fue usted quien le dio el nombre del mago que podía falsificar su historia familiar.
Aang tragó, no podía ir a Azkaban aunque rápidamente se darían cuenta de que él no era quien decía ser.
-No tienen pruebas de ello. Y no, no conozco a Cresswell.
-Que extraño, después de todo confesó bajo efectos de veritaserum. –Lo miraba sonriente y Aang supo que no podría salir de eso. Al parecer su silencio y hesitación fue suficiente respuesta. –Bien, su historial queda anulado. Díganos la verdad ¿A qué mago le robó usted la magia?
-A ninguno. Mi historial si era verdadero. Si le dije a Dirk quien podría ayudarlo es porque es mi amigo, lo que ustedes hacen es despreciable e incorrecto. Están mandando a Azkaban a gente inocente sin un juicio j-…
-Este es un juicio.
-Sin un juicio. No uno justo al menos. Se suponía que tú trabajabas para el ministerio de magia Dolores no para V…-Aquel-que-no-debe-ser-nombrado ¿Cuándo empezaste a besarle los pies?
-¡Basta! ¡No le pienso permitir hablarme así Ganz! Nosotros servimos al ministerio y-…
-De día al ministerio ¿y de noche qué? ¿Calienta la cama del Señor Oscuro? –Hermione lo veía con horror escrito en su cara. Umbridge se paró de golpe y un medallón salió de su camisa por la velocidad, un medallón que se parecía mucho al falso de R.A.B.
Aang estaba por avanzar cuando la puerta se abrió y Harry entró jalando a Ron.
-Dolores, traigo a Cattermole.
-¡Reg! –la mujer que quedaba lo vio con ojos brillantes.
-Llegas a tiempo Albert, le darán el beso a Ganz, sus delitos son peores de lo que pensé.
Los cuatro comenzaron a sacar sus varitas disimuladamente pero Aang sabía que debía distraer a la mujer.
-¿Peores? ¿Por qué? –Estaba pálido y sentía más frio pero decidió no darle importancia – ¿Por decir que eres seguidora de Voldemort o por decir que te acuestas con él?
Umbridge sacó su varita pero antes de que pudiera hacer nada Harry lanzó un Desmaius. Yalex lo vio con sorpresa pero tampoco pudo hacer nada antes de que una corriente de aire lo golpeara haciéndolo volar hasta la pared.
Hermione fue la primera en invocar un patronus seguida de Harry y Ron. Hermione le puso un medallón falso y se llevó el verdadero y salieron corriendo. Al salir recogieron a los otros prisioneros y fueron hacia el ascensor, todo el camino la mujer estaba colgaba a Ron que no sabía qué hacer con ella.
En cuanto llegaron al atrio supieron que algo iba mal. Mortífagos estaban allí.
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Es muy difícil mantener una regularidad con el fic para mi esta época, sé que deje esto pendiente mucho tiempo pero aunque avance encontrar tiempo par editarlo, corregir y subir es... trabajoso. Seguiré subiéndolo pero ya no prometo nada sobre la regularidad de actualizaciones. Lo siento mucho, intentaré no ausentarme mucho.
En otro tema... quiero agradecer en serio de alma y corazón a Akane Kinomoto por seguir mandándome reviews a pesar de que ya demostré que no puedo mantener las actualizaciones. Yo no pensaba hacer de Dudley alguien regular pero de repente el mismo se coló a la historia haciéndome ver que podía mejorar, que podía cambiar y había dado pequeñas muestras de eso en los libros. Y quisiera que el fic se mantenga más simple pero mis personajes insisten en complicarlo cada vez más... recuerdo la época cuando empecé el fic y no había ninguna guerra rara en mi mente xD.
Y... gracias! en serio gracias por decirme eso que muchas veces si dejo todo de lado es porque yo y sobre todo mi madre me desaniman en cuanto a todo esto. Sé que estaba dando un gran paso de apuesta con el Yaoi pero no podía hacer algo que no me guste solo por que a los demás les guste y creo que eso también me motiva a seguir escribiendo la historia aunque no la suba tan seguido.
Gracias por todo intentaré volver rápido! Mata ne!
