DISCLAIM: Que quede claro que Harry Potter no me pertenece. Tampoco Aang el último maestro de aire. Estos les pertenecen a sus respectivos creadores.
PRECAUCIÓN: fanfic BL- YAOI Crossover Harry Potter y Avatar: The last airbender. Si no les gusta el género... no lo lean.
CAPITULO 46:
En cuanto llegaron al atrio supieron que algo iba mal. Mortífagos estaban allí.
-¡Maldición están cerrando las chimeneas!
-Hay que correr ¡ya! –Empezaron a acelerar aún más el paso a pesar del dolor en sus costados.
-¡Ron! Vamos.
Ron intentaba apartar a la mujer. Aang fue con ellos y los jaló a los dos. El pánico era total, todos corrían y los mortifagos atacaban al azar mientras buscaban algo o alguien.
-Ni se te ocurra lanzar un Expelliarmus.
-¡No lo iba a hacer Mione!
Hechizos rozaron al par que corrió más rápido. Aang y los otros dos iban más atrás mientras Aang intentaba apurarlos.
-No podemos llevarla. –Ron le susurró
-Espera al momento justo dejarla ahora podría hacer que la maten…
Ya estaban cerca cuando Aang vio un rayo hacia él y se lanzó a un lado.
-¡Son ellos! ¡Tras ellos! –Había un destello de verdad en los ojos de Yalex y supieron que los habían descubierto.
Aang creó un muro de piedra entre él y Yalex y corrió detrás de los otros. Los hechizos volaban, escuchó la el muro romperse detrás suyo. Tomó a la señora Cattermole y la lanzó a una chimenea mientras gritaba Callejón Diagon y esta desaparecía viendo a Ron.
Un hechizo le estaba por dar y Ron lo interceptó mientras más lejos Harry lanzaba un hechizo al culpable. Ron cayó atado y Aang lo mandó volando con su aire hacia Harry mientras Hermione mandaba un contra hechizo. Pudo correr aún más rápido gracias a su aire control y llegó a la chimenea primero.
-¿Cómo-…?
-¡Rápido!
Entraron corriendo mientras sentían pasos tras de ellos y desaparecieron, pero Ron sintió que alguien lo tomó del pelo en el último segundo.
Vieron la puerta de Grimmauld Place, Hermione gritó, un rayo salió de su varita y antes de darse cuenta volvían a desaparecer.
Dolor, sentía su brazo extraño y soltó un quejido algo no iba bien. Escuchó a Hermione soltar un quejido y a Ron un gruñido de dolor. Escuchó la charla entre los dos.
-¡No puedo usar agua control!
-¡¿Por qué no?!
- ¡No sé si va a funcionar con algo tan grande, sólo curé una vez! ¡Y era una herida pequeña!
- ¡Hermione, Ron está mal! Debes intentarlo al menos.
-Ve por el díctamo en mi bolso… si esto no funciona… es lo único que podré hacer.
La chica se mordía el labio nerviosa pero convocó una copa con agua y la empezó a controlar. Ron soltó un gemido de dolor pero se quedó quieto, el agua brillaba de manera extraña y Hermione intentaba concentrarse por encima de sus temblorosas manos ¿Y si fallaba?
No quería pensarlo.
Harry volvió a su lado con la esencia de díctamo a la espera. Hermione vio que la expresión de dolor desaparecía un poco de la cara de su amigo y la herida del pie dejaba de sangrar tanto, pero la herida no cerraría fácilmente. Después de todo, le faltaba un pedazo de pierna. Se rindió después de unos minutos en silencio. Dejó el agua de lado y puso díctamo en la pierna del chico antes de vendarlo, al menos no parecía dolerle tanto ahora.
Aang se levantó con dolor en el hombro y fue hacia ellos, había querido ayudar pero había tenido que reunir gran fuerza para levantarse.
-¡Aang! Estás-…
-¡Traelo Harry, también hay que curarlo!
Harry fue hacia él y lo ayudó aunque Aang aún se sentía un poco desorientado.
-La herida no es tan grave como la de Ron pero igual necesitará díctamo para terminar de regenerar la herida.
El agua en su piel le hizo recordar a Katara, automáticamente pensó en Draco y sintió una piedra revolverse en su estómago como si tuviera vida propia. No quería pensar en él, se había obligado a no pensar en el chico rubio a pesar del dolor en su corazón, afortunadamente el dolor de Hermione poniéndole las vendas lo hicieron distraerse.
No podían volver a Grimauld Place, al parecer ahora los mortifagos sabían de su ubicación así que tenían que acampar. Algo que empezó relativamente aceptable pero complicado. No podían moverse por la herida de Ron que aunque era curada cada día aun le era difícil de caminar, esforzarla solo causaba sangrado así que esperaron. Pero la comida no era algo que tenían a disposición, comían hongos y plantas que Aang o Hermione reconocían como comida pero no era satisfactorio para ninguno, sobre todo Ron. Aang estaba más acostumbrado a esas comidas pero aun asi…
-Ponte más firme Harry, no sé podrías… eh… inventar algo.
-Esas indicaciones son peores que las de Lockart Aang. –Harry dijo y la pared que sostenía cayó al suelo.
-Yo solo soy buen alumno, jamás dije que supiera enseñar –Aang soltó una risa forzada mientras se rascaba una oreja y pasó su mano por su recientemente rapada cabeza. Era parte de su pasado, cierto, pero lo hacía sentirse cómodo. Cuando se rapó el pelo a los dos días de acampar todos se habían sorprendido un poco pero no dijeron mucho. Ron estaba cada vez de peor humor y él era el que normalmente proveía los comentarios graciosos, él y Aang aunque Aang tampoco estaba de animos a bromear.
Intentaban entrenar control de elementos, la tierra de Harry no mejoraba mucho desde que Blaise se había ido pero Hermione si avanzaba, Ron tenía un buen nivel aunque ahora no practicaba por su herida. Se pasaban el collar con el Horrocrux notando que este afectaba a las personas pero no podían hacer mucho más.
Aang había intentado usar control de elementos para destruirlo pero no lo había logrado, recordó como Draco había hablado de la mezcla de elementos que había usado contra los dementores pero ni siquiera controlaba el metal, o los rayos, no. Solo sabía los 4 sin variaciones y sin poder mezclarlos y al parecer no era suficiente. Y el collar lo ponía irritable y emocional. Tanto que Hermione se lo quitó después de que la llamara Katara al discutir con ella.
Vio el agua de la chica moverse y curar su hombro, ella practicaba con él para curar a Ron pronto, sabía que la chica se preocupaba por él, todos lo hacían pero al parecer Hermione esperaba que su humor mejore al sanarse; Aang estaba de acuerdo, pero Harry no estaba tan seguro.
-Quiero mejorar esto pero no sé cómo. Aun si repito el tratamiento por siempre no sé si la cicatriz desaparecerá…
-Mione el agua como los otros elementos tiene límites, aunque con algo de imaginación puedes hacer grandes cosas con ellos.
-Pero no es suficiente…
En un intento de animarla Aang comenzó a tomar cosas de su pasado de las que nunca hablaba normalmente.
-No por si sólo. Pero Mione hay grandes cosas a hacer, por ejemplo, el agua puede curar pero también puede controlar. Una vez conocí… pude conocer a una vieja mujer que usaba la sangre del cuerpo de las personas para obligarlas a moverse como ella quería, también a una atractiva chica que usaba el agua para moverse a través de este como si fueras un espíritu. –quedó absorto en sus recuerdos. –Usar las piedras como una armadura protegiéndote a ti mismo y a los tuyos, sentir la vida de cierta manera con vibraciones. Tener algo vivo en tus manos como el fuego y poder hacer con el figuras fascinantes para festivales como dragones y guerreros, todo de fuego. Y el aire, poder jugar con el, sentir el aire al volar, el poder sentirte ligero. Lanzar rayos, controlar metal, controlar lava, hielo, aire y sonido. Una vez Blaise me dijo que yo podía ser capaz de crear todo lo que había en la naturaleza y controlarlo… y me di cuenta que no quería hacerlo. Puede que hayan ciertas cosas posibles Mione pero todo no es una de ellas. Yo no puedo borrar el pasado aunque llegue a los límites de mis poderes sin importar lo que haga, no puedo hacer nada al respecto pero hago lo posible por el presente. Y tú haces lo mismo, no puedes curar una herida tan fácilmente como si nunca hubiera existido pero haces lo que puedes, y con eso basta. Ron terminará por sanar.
Hermione lo vio algo sorprendida pero sonrió.
-Además… a las chicas les gusta los chicos con cicatrices.
Los dos comenzaron a reír, Hermione se alegró al escuchar la risa del Avatar, hacía tiempo que no la escuchaba y era un alivio.
Harry los escuchó al salir de la carpa, comenzó a acercarse para ver cuál era el chiste pero de repente sintió su bolsillo caliente. Metió la mano y sacó un cromo familiar, era Blaise.
El alivio y felicidad que sintió duró un segundo, la imagen se aclaró y solo vio humo y una tos se escuchó mientras parecían haber explosiones detrás.
-… ¿Blaise?
-Viktor… –ataque de tos –necesito ayuda ahora.
-¡Blaise! –Harry casi gritó cuando escuchó una fuerte explosión, por unos segundos escuchó a Blaise correr soltando quejidos. Hermione y Aang corrieron a su lado.
-Un elfo, elfo doméstico. D-dile que se esc-conda bien, barrio mágico Agraba, cerca al Sahara. Intentar-
Se escucharon gritos y otras voces mientras el humo invadía la visión pero Harry lograba ver una calle con personas corriendo y de repente una de ellas cayó y de alguna manera era obvio que no había tropezado, como un títere al cual le cortaron repentinamente las cuerdas. Blaise volvía a correr y no se detuvo hasta estar en un lugar oscuro y casi en un susurro continuó.
-Intentaré quedarme por la tienda de dulces cerca al banco, rápido.
La comunicación se cortó. Jamás habían notado la desesperación de manera tan clara en la voz de Blaise. De repente Harry volteó hacia Hermione y la tomó por los hombros.
-¡Debemos ir! ¡Mione aparécenos ahí ahora! –El miedo en la voz de Harry era obvio, pero Hermione no podía hacer nada.
-¡N-no puedo sin conocer el lugar!
-¡DEBE HABER UNA MANERA!
-Harry, no sé-…
-Hay una. –Los dos vieron a Aang –Yo conozco el lugar.
-Pues entonces aparécenos ahora mism-…
-No.
-¡¿No?! ¡Aang debemos ir-…
-¡No podemos! Si aparecemos fuera del país el ministerio será notificado y los mortífagos sabrán donde estamos.
-¡Eso no importa ahora!
-No, pero te pueden atrapar.
-¡Eso tampoco importa y no puedes estar seguro!
-¡Basta! No hay tiempo. Si Blaise necesita de un elfo doméstico significa que lógicamente no puede aparecerse fuera de ese lugar. Habría que aparecer en un lugar cercano e ir a pie sabiendo que Ron no puede caminar y que agentes del ministerio aparecerán de inmediato… -Hermione razonó.
-No puedo llevarlos, hay demasiado riesgo y no hay tiempo para luchar con agentes. Yo iré, solo. –Miró a Harry fijamente –Si vuelo no tardaré tanto, no hay de otra.
-Pero…
-Harry, él tiene razón, sólo estorbaríamos. Deja que vaya solo.
Harry tembló de ira e impotencia y desvió la mirada, escuchó un crack y cuando volvió la vista el lugar que antes había estado ocupado por Aang estaba vacío.
Eso empeoró la situación, las discusiones entre Ron y Hermione aumentaban, ya no lograba mantener la paciencia sobre todo con su amigo. Estaba preocupado y tener el horrocrux siempre lo empeoraba, no tenían noticias y los días pasaban. Ron ya estaba casi sano y habían cambiado de lugar constantemente a pesar de la reticencia de Harry.
No podían quedarse en un lugar pero ¿cómo se volverían a encontrar? Harry esperaba una comunicación con el cromo inútilmente. Y el momento decisivo llegó.
La discusión pasó a gritos, los gritos a empujones y si no fuera por la intervención de Hermione tal vez habría llegado a más.
Pero nada importaba, Ron se iba, Ron lo odiaba, su primer amigo, su compañero y no pudo seguirlo. Sólo se había quedado plantado al suelo mientras una llorosa Hermione corría detrás del pelirrojo intentando detenerlo y buscarlo inútilmente. Ron estaba cansado de buscar algo que no sabían ni qué era ni dónde estaba, ni siquiera podían deshacerse del horrocrux que ya tenían. Su familia estaba en peligro constante y era indudable que extrañaba su casa y su familia más que nada. Hermione sabía que sus padres estaban a salvo con Viktor pero no sabía qué medidas habría usado si él no hubiera estado ahí. No quería ni imaginar que podría haber hecho con tal de protegerlos.
Y Ron se fue.
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Después de dejar a Flamel detrás no tenía más opciones. Había pasado las últimas semanas en Hokaido, Japón por donde habían encontrado a Aang hace ya tantos años, esperaba encontrar más información por allí per temía que lo descubran nuevamente pero no encontró nada. Entrenaba constantemente y gracias a Viktor había logrado planificar y enviar un regalo a Harry.
El patronus había sido más difícil. Recordarlo aún no ponía nervioso.
Había estado entrenando, sabía que quería mostrarle a Harry, de alguna manera sentía que era la única manera de mostrar que aún era bueno, tal vez a Harry tal vez a si mismo, pero era inútil y empezaba a ser frustrante el no conseguir resultados. Y ahora estaba en Alemania intentando dejar pistas falsas de su presencia allí. Al pasar por un pueblo vio el mal clima y supo de inmediato que estaba lleno de dementores.
Se ajustó su abrigo Muggles y camino hacia la ciudad manteniendo su varita dentro del largo bolsillo. Caminó por las calles viendo a las personas frotándose las manos por el frío, algunos padres abrasaban a sus hijos que lloraban y la ligera lluvia parecía solo volver gris todo. Compraría comida y se iría.
Camino al almacén vio a uno, el dementor estaba delante de una mujer que colada contra la pared solo lo miraba vacíamente mientras lágrimas recorrían su rostro, un grito mudo se había trancado en su garganta. El hechizo salió de su boca, pero no pasó nada. El patronus no se formó y el dementor se volvió a él.
Hizo lo que era necesario, o lo que pensó era necesario. Dio media vuelta y se fue a paso rápido odiándose con cada paso, pero tenía que sobrevivir. Debía averiguar cómo matarlos, no podían existir mientras el Avatar lo hacía, eran peligrosos para Aang si lo que Snape le había dicho era cierto y creía en él no tenía mucho tiempo. Según lo que averiguó en el almacén el clima estaba así desde hace un par de semanas y habían ocurrido unos cuantos suicidios.
Al salir notó las calles más vacías, apretó su varita contra su cuerpo mientras sentía frio y tristeza. No sabía cuánto tiempo había estado en el pueblo pero se hacía insoportable, vio a otro dementor detrás de este un niño caía al suelo; este tenía los ojos abiertos y la boca semi abierta pero parecía un cadáver. En el suelo pudo ver que el niño respiraba, pero no había vida en sus ojos, no se movía, parecía estar… vacío. Blaise no pudo apartar su vista de esa imagen, el dementor se alejó del niño y fue hacia él.
Blaise retrocedió lo más que pudo hasta chocar con una pared, debía pensar en algo alegre… su mente estaba vacía, como los ojos del niño. Su respiración se agitó y se obligó a pensar en sus amigos, en las tardes tranquilas de Hogwarts. Nada pasó.
El dementor se acercaba y el pánico y miedo crecían, pensó en Harry y su primer beso, una pequeña luz salió antes de extinguirse.
Su corazón se aceleraba con cada centímetro que avanzaba el dementor. Pensó en su madre, en todos los recuerdos que tenía de ella. Y una luz salió alejando al dementor unos metros pero una vez se extinguió el dementor volvió y otro dementor se acercaba atraído de igual manera.
No podía caer, se sentía temblar mientras su mente se llenaba de Harry, las veces que le había mentido, los malentendidos, la despedida. Habían muchas más imágenes pero las callaba concentrándose solo en Harry aun si eso lo deprimía. Pensó en la mano del pelinegro en la suya, sus labios, su compañía, su nobleza, ese espíritu inquebrantable y curioso. Soltó una ligera risa. Los recuerdos no eran felices, pero venían con cierta satisfacción, de alguna manera lo llenaban.
Se concentró en él y solo en él. "Expecto Patronum", su susurro fue lo suficientemente audible para alcanzar sus oídos, pero lo que lo sorprendió fue ver una figura enorme parecida a un pájaro salir de su varita y volar por el aire antes de atacar a los dementores que retrocedieron de golpe. Esta los alejaba más y más antes de expulsarlos por completo y finalmente la extraña ave hecha de luz lo vio y desapareció en un haz de luz y humo hermosos.
