Disclaimer: Ninguno de los personajes ni del mundo me pertenecen y no obtengo lucro alguno. Todos los méritos para Rowling.


LOS DOMINGOS

No fue tan fácil zafarse de la comida quincenal con los Weasley.

—Es mi familia, Draco.

—No te estoy impidiendo ir.

—Tú también eres parte de mi familia —presionó Harry—. Almuerzo contigo y con tu madre un domingo de cada dos. Puedes hacer lo mismo.

No se le ocurrieron argumentos en contra.

—Te compensaré —prometió Harry.

Al volver de La Madriguera Harry le hizo una de las mejores mamadas de su vida y luego se empaló en su miembro, cabalgándolo con intensidad.

El domingo siguiente, aunque comieron con Narcissa, volvió a repetirlo. Y al siguiente. Empezó a adorar los domingos.