Harry fue el primero en llegar a Hermione. De inmediato, bajó una mano hasta la entrepierna de la chica y le apoyó la mano entera en el coño. Hermione cerró los ojos, mientras Harry cerraba la mano por encima de su pantalón y acariciaba con la palma de la mano toda su vagina por encima del pantalón.
Una pequeña y pálida mano de Hermione se cerró arriba de la muñeca de Harry, haciendo una leve presión hacia abajo. Ron apareció del otro lado, temblando del deseo, y empezó a besar el cuello de Hermione mientras su largo cabello pelirrojo le caía sobre su hombro.
Hermione abrió un poco las piernas. Los dedos de Ron se movieron por su cintura, buscando el botón del pantalón en el frente. Entonces se lo abrieron, y luego bajaron el cierre. Ella seguía con los ojos cerrados, y sintió que su pantalón bajaba, tirado por dos pares de manos, hasta quedar varios centímetros encima de la rodilla. Sintió el aire correr por su trasero desnudo y la parte superior de sus piernas.
Pronto, los dedos de Harry y Ron recorrían la piel de sus muslos, su trasero y su coño, por encima de los boyshorts color gris. Pronto, Ron le bajó también estos, y sintió un escalofrío en todo su cuerpo cuando toda la parte inferior de su cuerpo quedó desnuda ante ellos.
Harry volvió a tocarla con la palma de la mano, esta vez directo en la piel y en la carne, que estaba totalmente depilada; ya que se había realizado un tipo de depilación mágica con un encantamiento que dejaba la piel como de bebé durante tres meses sin alterarse en lo más mínimo. Ahora Ron le acariciaba los glúteos, y por el ruido a tela corriéndose le dio la impresión de que se estaba desnudando él también.
Abrió un poco más las piernas, si bien el grueso pantalón de jean en sus rodillas no le permitía hacerlo mucho. Sintió la mano de Harry acariciarla, uno de sus dedos del medio mojándose y resbalando en ella, lubricado. Ron se puso tras ella y le terminó de bajar el pantalón hasta los pies, igual que los boyshorts. Sintió que se agachaba, su cabello rozándole las piernas por detrás, y le quitaba las zapatillas y los calcetines. Luego se enderezaba y la abrazaba por detrás.
Hermione ahora estaba completamente desnuda de la cintura para abajo, y vestida de la cintura para arriba.
Alzó ambas manos y abrió los ojos justo a tiempo para ver a Harry acercarse más a ella y besarla en los labios. El chico lucía como si estuviera a punto de estallar por una urgencia sexual, pero aún así la besó tiernamente en los labios y le acarició un hombro con la mano libre, temblando. Parecía estar conteniéndose.
Hermione disfrutó ese beso, uniendo sus labios a los de Harry, que estaban cálidos; y sintiendo el gusto de su lengua en su boca mientras Ron, por detrás, la abrazaba con firmeza, presionando su duro miembro contra su trasero. Supo que Ron también se había desvestido, porque la carne caliente de su pene la rozaba de forma directa en la piel de los glúteos. Las manos de Ron subieron por arriba de su camisa y su suéter, cerrándose sobre sus pechos, que empezó a apretar y a acariciar por arriba de la tela de la ropa.
La mano de Harry se movía cada vez más rápido por encima de su coño, y uno de sus dedos, el que estaba más mojado, se metió dentro de ella, y lo empezó a mover en círculos dentro suyo, mientras el resto de su mano estaba acariciando su piel, la palma de la mano apoyada por completo sobre ella, el dedo dentro.
Hermione arqueó una de sus piernas, sin darse cuenta, contorsionando un pie en el aire, como haciendo fuerza. Ron se movía detrás de ella, sin penetrarla aún, pero metiendo el miembro entre medio de sus glúteos y haciendo movimientos sexuales, mientras sus manos apretaban sus pechos y los soltaban.
Delante de ella, Harry la besaba en los labios con mucho amor, y su mano libre le acariciaba el cabello con mucha dulzura. Lo único que se oía en la Sala Multipropósito era el sonido del beso entre Harry y Hermione, como de succión por momentos, cuando sus labios se separaban y luego volvían a encontrarse; y la respiración entrecortada de Ron, que se movía tras Hermione muy excitado.
Harry metió otro dedo. Ahora tenía el dedo mayor y el anular dentro de ella, y su mano se movía de una forma rítmica, como hundiendo y sacando la muñeca. De pronto abandonó ese movimiento más lento y lo reemplazó por uno rápido, metiendo y sacando los dos dedos rapidísimo, y una sensación placentera inundó todo el cuerpo de Hermione, que movía la pelvis hacia atrás y hacia adelante, siguiendo el movimiento sexual de Harry y Ron.
Un nuevo sonido los inundó: el coño de Hermione, muy húmedo, emitía un sonido rápido de líquidos en la mano de Harry, a medida que sus dedos entraban y salían con rapidez. Le metió un tercero, y ella le mordió un poco los labios mientras lo besaba, apretando los ojos con fuerza.
Ahora Hermione había abierto mucho las piernas, apoyando todo su peso en una y levantando la otra un poco en el aire y contorsionando el pie. Ron le quitaba el suéter, que le pasó por arriba de la cabeza. Dejó de besarse con Harry, y vio que su suéter volaba por el aire hasta caer cerca de una de las jaulas.
Harry entonces empezó a desabotonarle la camisa, con las dos manos. Pero Ron reemplazó al chico en su tarea rápidamente, pasando una mano desde detrás y acariciándole el coño a Hermione, pronto metiendo sus dedos también dentro de ella. Tenía su miembro aun metido entre sus glúteos, y la mano de Ron le hundía los dedos dentro rápidamente. Harry le quitó la camisa y la lanzó al suelo, dejándola en sostén.
Hermione se llevó las manos a la espalda y se desabrochó el sostén. Harry aprovechó esos segundos para quitarse la ropa a toda velocidad. Quedó totalmente desnudo en cuestión de segundos.
El sostén de Hermione voló por los aires, y ahora los tres estaban desnudos.
Las antorchas de las paredes lanzaban sombras sobre ellos, la mayoría de ellas consistentes en rayas producidas por los barrotes de las enormes jaulas. Harry no lo había notado antes, pero había unos sofás y butacas contra las paredes, tapizadas de rojo. Tiró de la mano de Hermione para llevarla al sofá más grande de todos, y Ron fue tras ellos.
Harry y Ron levantaron el cuerpo desnudo de Hermione en brazos, en absoluto silencio, y lo llevaron con cuidado hacia el sofá, para recostarla arriba. Los pechos desnudos de Hermione se alzaban ante ellos a la luz de las antorchas, moviéndose con la agitación de su respiración. También podían ver sus piernas desnudas y su vagina depilada.
La apoyaron en el sofá. Ron se colocó cerca de la cabecera y la besó en los labios, mientras Hermione llevaba la mano a su pene y empezaba a masturbarlo lentamente. Harry se arrodilló en el suelo a sus pies y le empezó a acariciar y besar las piernas.
El miembro de Ron rozaba los pechos desnudos de Hermione, ahora que se había inclinado sobre ella. Hermione lo empujó para colocarlo sobre el sofá, con una pierna pasando por encima de ella, y le atrajo el pene a la boca. Empezó a darle sexo oral, una de las piernas de Ron sobre el respaldo del sofá y la otra aún en el suelo.
Hermione sentía los labios de Harry moverse por sus piernas rápidamente. Le empezó a acariciar el largo cabello alborotado con una mano, llevándolo suavemente hacia arriba, mientras besaba el miembro de Ron, pasándole la lengua por el tronco y luego el glande, cerrando sus labios en la carne de su duro miembro y moviendo la cabeza un poco hacia arriba, mientras lo metía lo más profundo que pudo en su garganta.
Ron oyó un sonido como de un leve ahogo. Hermione tenía su pene hundido profundo en la garganta, y no lo sacaba. La chica aguantó varios segundos hasta que, con un sonido de ahogo y succión, retiró la cabeza. Un hilo de saliva de Hermione quedó colgando de su miembro y cayó sobre su mentón. Se había puesto colorada. Pero la sensación había sido extremadamente placentera, y pronto le introdujo el pene en la boca otra vez, para repetirla.
Ahora Hermione sentía los labios de Harry sobre su vagina. El chico le rozaba los labios vaginales con la punta de la lengua. Su cálida saliva caía sobre ella y sus suaves labios le daban besos en los labios mayores, y pronto recorrían la distancia hacia los labios menores, mientras la abría con los dedos de ambas manos, corriéndole la piel del coño y revelando su hoyo rosado, que estaba dilatado y húmedo.
La boca de Harry se cerró sobre todo el coño de Hermione, y su lengua le recorrió toda la abertura vaginal. La saliva de Harry se mezclaba con la humedad de Hermione, y había sonidos de succión provenientes de todos lados, de la boca de Harry y también de la de Hermione, que continuaba dándole placer oral a Ron.
Ahora Hermione tenía las dos piernas completamente abiertas, una cayendo por un lado del sofá y la otra apoyada en el respaldo. Harry se concentró en su clítoris y se lo envolvió en los labios, chupándolo y haciendo succión, mientras lo rozaba con su lengua.
Ron, entretanto, se movía hacia arriba y hacia abajo, metiendo y sacando lentamente el miembro de la boca de Hermione. Ella se lo sostenía con una mano, por la base, y los testículos del chico golpeaban contra sus dedos cuando ella lo masturbaba un poco, antes de meterse el miembro en la boca y tragarlo.
Ron bajó la pierna del respaldo y se enderezó en el suelo, junto a ella. Hermione giró la cara para seguir dándole sexo oral, mientras alzaba sus ojos color avellana hacia él, y se miraban a los ojos mientras el pene de Ron le ingresaba en la boca y tocaba su paladar, su lengua y su garganta. Ron llevó una mano hacia sus pechos y empezó a tocarle los pezones y la carne de las tetas, apretándolas y soltándolas. Los pechos de Hermione lucían mucho más grandes al estar desnudos, boca arriba, de lo que parecían con la ropa puesta.
Estaban los tres totalmente calientes. Ahora Hermione se sentía casi tan excitada como ellos, con la lengua de Harry recorriéndole el clítoris a toda velocidad. Sentía, de hecho, que iba a tener un orgasmo. Era demasiado placer.
Hermione extendió una mano y acarició la cabeza y los hombros de Harry. Apretó un poco las piernas y sintió que un orgasmo recorría su cuerpo por completo, como una tensión que empezó en los pies y subió hasta la cabeza. Era extremadamente consciente del tacto de la lengua y los labios de Harry en su coño. Le apretó el cabello con los dedos y la cabeza contra ella, y lanzó gemidos de placer.
Embargado por el avistamiento del orgasmo de Hermione, Ron se dejó llevar y le penetró la boca con más rapidez, su pene entrando y saliendo de la boca de la chica a toda velocidad, su cabeza siempre adentro, el roce de la lengua de Hermione sobre el tronco de su pene, rozándolo con más y más velocidad…
Empezó a eyacularle en la boca, mientras lanzaba un gritito de placer contenido. El semen de Ron brotó a toda velocidad en la boca de Hermione, golpeando por dentro contra el paladar de la chica y resbalando por su lengua. Hermione empujó su cabeza hacia adelante, hundió el miembro de Ron profundo en su garganta y tragó su semen de forma directa, ni bien salía disparado de la punta de su miembro.
-Oohhhh -gimió Ron, mirando hacia el techo, lleno de placer y una sensación totalmente agradable y de alivio.
Mientras cambiaban de lugar, Ron yendo hacia los pies y Harry hacia arriba, Hermione extendió una mano hacia sus pantalones, que habían terminado junto a ese sofá, tomó su varita y conjuró un vaso ante ella por arte de magia.
-¡Aguamenti! -susurró, y este se llenó con agua. Le dio un largo trago justo cuando Harry, que aun temblaba por el deseo contenido, llegaba a la parte superior de su cuerpo, Ron quedando entre sus piernas.
Hermione siguió acostada en el sofá, boca arriba. Harry pasó ambas piernas por encima del sofá, quedando arrodillado sobre ella, a la altura de sus pechos. Entonces metió su pene entre sus tetas y ella las apretó hacia el centro con ambas manos, haciendo que presionaran contra la caliente carne de su miembro. Harry empezó a moverse sobre sus pechos, sintiendo la presión de la carne de estos contra su miembro, Hermione mirándolo a los ojos desde abajo, con una expresión provocativa en el rostro…
Él sudaba. No podía más. Temblaba demasiado, sus piernas golpeando contra los costados de Hermione por cómo temblaban.
Ron ahora levantaba las dos piernas de Hermione hasta quedar apuntando al techo, y al mismo tiempo rozando la espalda de Harry. Se puso en el sofá con ambas piernas de Hermione levantadas por sobre sus hombros, y dirigió su pene hacia ella… Empezó a rozarle el coño por fuera con el pene, moviéndolo con la mano en un círculo por el exterior de su vagina.
Luego, de a poco, Ron empezó a introducirlo dentro. Primero la cabeza, que vio desaparecer dentro de Hermione, y luego salir un poco…
-¡Condom! -susurró Hermione, apuntando a Ron con su varita. Repitió luego el hechizo con Harry y dejó la varita en el suelo, junto al sofá.
Entonces tomó el pene de Harry, se incorporó un poco y se lo metió en la boca.
Harry sintió los labios de Hermione succionar su pene, y le acarició una mejilla, luego llevó la mano a la parte posterior de su cabeza y se la sostuvo mientras la chica movía su lengua contra su pene, que estaba en su boca, entrando y saliendo un poco.
Se miraban entre sí a los ojos mientras Hermione se lo chupaba, con una mirada un poco de desesperación, un poco romántica, un poco de placer. Le dio la sensación de que los ojos de Hermione lo miraban con amor, como si estuviera embargada por los más profundos sentimientos hacia él y lo único que quisiera en el mundo fuera satisfacerlo y hacerlo disfrutar tanto como fuera posible…
-Ohhh -dejó escapar Harry, acariciando el cabello de Hermione y sosteniendo su pene con la otra mano mientras la cabeza rozaba los labios de Hermione, tocaba un poco sus incisivos (que ya no eran tan grandes, desde que se los había disminuido para el Baile de Navidad del año anterior) y luego entraba para hundirse en la boca de la chica, su pene durísimo chorreando saliva de Hermione, tocando su lengua y su paladar, sus labios finos y delicados apretando con fuerza contra los bordes de su miembro…
Harry eyaculó también. Pero sacó su miembro afuera, y el líquido caliente salpicó sobre la cara de Hermione, contra su nariz, su párpado y su frente. Y quedó allí, chorreando por su cara, cayendo de costado por su mejilla hacia el sofá. La chica había cerrado los ojos.
-Lo siento -dijo Harry, sin saber por qué. Pero Hermione sonrió, tomó la varita otra vez y se limpió la cara de inmediato. No quedaron rastros. Entonces volvió a envolverle el mimbro con la boca, y Harry sintió que continuaba corriéndose dentro de la boca de ella, y ella lo tragaba…
Ron penetraba a Hermione, mientras tanto, cada vez más rápido. Le sostenía las dos piernas y se metía en ella con rapidez, sus testículos golpeando su piel, haciéndola mecerse desde la cabecera hasta los pies del sofá, que incluso vibró y se movió un poco contra la pared.
-¡Oh! -gimió Hermione, clavando las uñas a los lados del sofá, mientras Ron la penetraba más y más fuerte-. Ohh…
Harry se bajó del sofá y empezó a besarla en los labios y a acariciarle los pechos. Ella lo abrazó por la espalda. La mitad del cuerpo de Harry estaba en el suelo, junto al sofá, y la otra sobre ella. Hermione lo abrazó más y más fuerte, besándolo en los labios mientras Ron la penetraba con rapidez.
Harry sentía a las tetas de Hermione oscilando violentamente contra su pecho, por el movimiento de la penetración de Ron, y su cabeza subir y bajar varios centímetros, mientras la besaba con muchas ganas, y ella lo abrazaba con fuerza por la espalda.
Volvieron a cambiar. Harry fue hasta donde estaba Ron, rápidamente, pasó las piernas de Hermione sobre sus hombros y dirigió su duro miembro contra ella. Empezó a penetrarla, primero despacio y luego más rápido. Estaba totalmente mojada, y un líquido chorreaba sobre el sofá mientras la embestía con rapidez, golpeando su pelvis contra el interior de sus muslos. Hermione gemía y gemía, más y más, mientras Harry la penetraba más rápido.
Ron la besaba ahora y le acariciaba los pechos, mientras ella lo masturbaba con una mano. Se besaron profundamente en los labios un buen rato, mientras Harry penetraba a Hermione, sentado bajo ella en el sofá, y se oía el sonido del cuerpo de Harry golpeando contra el de ella, más y más rápido con cada segundo que pasaba.
Ron gemía de placer con la mano de Hermione que se cerraba en su miembro y se movía rápido, subiendo y bajándole la piel en torno al glande. Y Hermione besaba los labios de Ron y probaba el gusto de su boca mientras las manos de este estaban todas encima de ella, rozándole los pezones, apretándoselos ligeramente con dos dedos (estaban duros), masajeando sus pechos con toda la mano, al mismo tiempo que sentía las manos de Harry más abajo, sobre sus piernas, acariciándole también el interior de los muslos y apretándoselos, mientras hundía su pene dentro suyo y lo sacaba un poco para luego meterlo otra vez.
Harry empezó a mover un pulgar en círculos sobre el clítoris de Hermione mientras la penetraba. Débilmente, la chica tomó su varita otra vez.
-¡Lúbricus! -exhaló en un gemido, y Harry sintió que su pene resbalaba más que nunca, y sus dedos se movían completamente mojados sobre el clítoris de Hermione. Todo el sofá bajo ella chorreó y quedó mojado.
Luego de unos minutos, cambiaron de posición otra vez. Ahora Hermione se dio la vuelta, poniéndose boca abajo, mientras se apartaba el cabello de la cara y miraba a Ron, que estaba de pie a su lado, temblando completamente, estremecido y con la piel de gallina. Harry, que estaba igual, acomodó a Hermione con las rodillas sobre el sofá y el trasero erguido, en cuatro. Acercó su pene a ella y empezó a penetrarla otra vez, mientras le acariciaba los glúteos.
Hermione, boca abajo, se apoyaba sobre los codos. Vio que Ron se acercaba a ella y entonces abrió la boca y sacó la lengua, mientras lo miraba llena de deseo…
Ron le apartó el cabello y metió su pene en la boca de la chica otra vez. Vio el contorno de su miembro contra el costado de su boca, presionando desde el interior.
Harry la penetraba con más velocidad, sujetándola por las piernas y luego por la cintura. Ron movía la espalda y la cintura hacia adelante y luego hacia atrás.
Mientras Harry penetraba a Hermione, alzó la cabeza e intercambió una mirada con Ron unos segundos. Ambos lucían como si estuvieran gozando y al mismo tiempo siendo invadidos aún por un sentimiento de profunda necesidad sexual que parecía insaciable.
Harry miró hacia abajo y se concentró en el trasero de Hermione, que estaba erguido ante él. Los glúteos de la chica que hasta hacía poco tiempo había sido no más que su amiga, la chica que había conocido unos años atrás en el Expreso de Hogwarts, que lo había acompañado en busca de la Piedra Filosofal, que había sido petrificada al año siguiente por un basilisco, y luego lo había hecho regresar en el tiempo con ella con un reloj de arena, y a la que había visto prisionera de las criaturas del Lago Negro; esa chica de la que estaba profundamente enamorado, estaba bajo él, y sus glúteos se abrían y cerraban, se tensaban y relajaban, subían y bajaban mientras Harry hundía su pene entre ellos, abajo, los bellos púbicos del chico rozando el ano de Hermione, su duro pene curvándose por abajo y metiéndose en ella, rozándola por dentro, siendo apretado y succionado en su interior…
Tuvo otro orgasmo. El semen brotó de su miembro otra vez, dentro de ella, pero Harry no dejó de moverse por un segundo, incluso con más rapidez que antes, porque Hermione gemía y gemía cada vez más, cada vez más fuerte, más acelerada, y aunque la sensación de goce invadiera todo su cuerpo era consciente de que ella estaba encaminándose a un orgasmo también, y no quería defraudarla.
Hermione, que pareció notar esto, alzó su varita, tanteando en el suelo en su búsqueda mientras le daba placer oral a Ron y gemía de forma ahogada; apuntó a Harry con su varita y se quitó el pene de Ron de la boca unos segundos para pronunciar un hechizo. Al instante, Harry se sintió como nuevo y su pene se puso durísimo otra vez, dentro de Hermione, de nuevo en acción.
Siguió penetrándola, más y más veloz. Ron se movía con tanta rapidez en la boca de Hermione que, sin darse cuenta, le metió el largo miembro hasta la garganta y empezó a moverlo allí, metiéndolo hasta que los labios de Hermione tocaban la base de este. Y la chica hacía ruiditos ahogados y se puso roja, hasta que se atragantó y lo empujó afuera.
-Lo siento -masculló Ron, que temblaba de pies a cabeza. Pero Hermione volvió a empujarlo hacia sí y siguió recorriendo todo su miembro con los labios, hasta que Ron lanzó grititos más y más fuertes. Entonces, Hermione sacó el pene de su boca por un costado, mientras le pasaba la lengua por el borde del glande, y un chorro de semen blanco salió disparado del pene de Ron y aterrizó sobre su espalda. Fue seguido pronto por otro chorro, que cayó sobre su nuca descubierta, con el cabello cayéndole del otro lado.
La espalda de Hermione, llena de semen, se arqueaba y movía de atrás hacia adelante con la vibración producto de la penetración de Harry, que había aumentado en intensidad. Bajo ella, sus pechos colgaban y se movían con violencia también.
Entonces, Ron la tomó de las manos y empezó a girarla. Harry también lo hizo, con sus piernas, y la dejaron boca arriba otra vez. Ron empezó a chuparle los pechos, dándole placer en los pezones, que seguían muy duros, mientras Harry, con esta nueva posición, podía penetrarla más profundo, su pene rozándola por dentro en lugares más placenteros, hundiéndose más adentro y más rápido.
Más y más…
-¡Ohhhh! -gritó Hermione, abandonando cualquier disimulo, gritando fuerte cuando el orgasmo más fuerte que hubiera sentido en su vida empezó a apoderarse de todo su cuerpo. Harry seguía aumentando la velocidad de forma imposible, sus testículos rebotando contra ella y su pene tocando puntos dentro suyo que le provocaron un placer y un goce increíbles.
Clavó las uñas con fuerza contra los lados del sofá y empezó a gemir y gritar con mucha fuerza, su voz haciendo eco por las paredes.
-¡OHHHHH! -gemía Hermione, abriendo mucho los ojos, mientras arqueaba la espalda ayudada por Ron, mientras este le chupaba los pechos-. ¡OHHHHHHHH!
Tuvo no uno, sino tres orgasmos consecutivos, uno inmediatamente tras el otro. Harry seguía moviéndose dentro suyo a toda velocidad cuando acabó el último, y la chica temblaba, boquiabierta y con los ojos entornados y en blanco, las manos de los dos chicos rozando todo su cuerpo desnudo, en cada parte de su cuerpo, el cabello pelirrojo de Ron sobre su pecho, y las manos de Harry rozando su clítoris otra vez, su miembro firme y duro aun penetrándola…
Harry lanzó un gritito y volvió a eyacular dentro de Hermione. Cuando sacó su pene, el semen salía de ella, chorreando por los bordes de su vagina y cayendo al sofá como un hilo blanco que brotaba de ella.
Se quedaron los tres allí un largo rato, respirando muy agitados y recuperándose. Hermione no se había molestado en limpiar el semen de las últimas eyaculaciones de los chicos en ella. Ron la besó en los labios, y pronto Harry fue a buscar su propia varita y limpió a Hermione, mientras se recuperaban y recobraban la normalidad.
Cuando los tres dejaron de temblar y sacudirse por estremecimientos, Harry y Ron se sentaron uno a cada lado de ella, que se había sentado en medio del sofá. Por un momento parecía que alguno diría algo, pero eso no ocurrió. En cambio, los dos chicos la abrazaron, uno de cada lado, y empezaron a besarla en los labios y en el cuello. Hermione los besaba por turnos en los labios, primero a Ron y luego a Harry.
Pronto, las manos de ambos empezaron a recorrerle el cuerpo otra vez. Primero los brazos, luego los pechos, que colgaban desnudos, luego el costado, las piernas…
Antes de que se dieran cuenta, los tres cayeron otra vez sobre el sofá. Esta vez, Harry quedó abajo, boca arriba, con Hermione sobre él, también boca arriba, y Ron sobre los otros dos.
Volvieron a llenarse de besos en cada centímetro de piel posible y el calor subió rápidamente en solo un segundo.
Antes de que supieran lo que pasaba, estaban gimiendo otra vez, insaciables, sin poder contener por un segundo esa locura sexual, erótica y romántica que los embargaba.
Siguieron haciéndolo por horas, y horas y más horas… Cada vez que acababan, un hechizo de Hermione los ponía de nuevo en acción. Y seguían insaciables, seguían sin tener suficiente de ello.
Se codiciaban entre sí con locura, los tres.
No podían soltarse, y no lo hicieron.
