CAPÍTULO 6
LA HISTORIA DEL SAMURAI
Los nombres de los personajes no me pertenecen, están basados en la maravillosa Serie Ranma ½ de Rumiko Takahashi
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"Kim Young ha sido derrotado" pensó Ranma y mientras observaba pequeñas partículas de luz resplandeciendo sobre el estanque, cayó al suelo perdiendo la conciencia.
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Ranma parpadeo varias veces hasta que miró el techo de la cueva y se levantó de un brinco del suelo. No podía creer lo que veía. "¿Qué es esto?, ¿Cómo es que llegue aquí?" Observando los túneles que lo rodeaban, eligió el primero de la izquierda y encontrando a un hombre recostado en el suelo.
- ¿Kim Young?- murmuró el chico de la trenza y caminando hasta él enojado.
-¡Ranma Saotome!- murmuró el hombre antes de intentar escapar, pero al tener una pierna lastimada solo podía arrastrarse.
-¡Voy a matarte!- murmuró Ranma con ira, levantándolo por el cuello de su túnica.
-Aquí no podrás matarme- respondió el hombre.
-Entonces golpeare cada parte de tu cuerpo hasta que supliques que me detenga- Ranma levanto su puño en el aire y antes de impactarlo en el rostro del hechicero el otro extendió sus brazos protegiéndose.
-No, espera, espera, si me lastimas no responderé ninguna de tus preguntas- Ranma frunció el ceño y a pesar de la rabia que tenía hacia el hombre, se detuvo.
- Si me mientes o intentas escapar te golpearé – el hechicero asintió con vehemencia.
-Te diré todo, por favor suéltame- Ranma apretó por última vez su cuello y tratando de controlar su ira, lo dejó caer al suelo. Kim Young lo miro con desprecio mientras se sobaba el trasero.
- ¡Habla rápido, si no quieres que te rompa los demás huesos!-
- Ahí está el joven insolente que conozco...- murmuró el hechicero y se acomodó en el suelo.
- Estas agotando mi paciencia- murmuró el chico al formar sus manos en puños - ¿Por qué volvimos aquí? – el hechicero suspiró y recostó su espalda en la pared.
-Lo que ha pasado es que aún no termina el efecto del dulce -
- ¿A qué te refieres?-
-Supongo que escuchaste la historia del samurai antes de que comieras el dulce del miedo-
- Algo oí de eso – murmuró el chico y se sentó en el suelo.
- De seguro omitieron todos los riesgos que representaba comer el dulce, de lo contrario no me estarías preguntando – murmuró el hombre con superioridad mirando al joven fruncir el ceño.
- ¿Me contará lo que ocurrió o no? – preguntó altivo, el hombre suspiro y en el espacio vacío que había entre los dos, se comenzó a formar imágenes como si de un video se tratara.
- Hace unas cuantas décadas, yo viví en la cima de una montaña. Justo a los pies de ella, había una pequeña aldea oculta del hombre y que solía visitar cuando necesitaba encontrar algunas yerbas para mis hechizos. Todos ahí me conocían como el maestro You, ya que cuando me acompañaban a recolectar plantas, solía enseñarles para qué eran y cómo debían prepararse.
Además de eso, solían visitarme cuando alguien se encontraba enfermo o necesitaba ayuda con algo, esos fueron muy buenos tiempos para mí… - el hechicero miró hacia el suelo, perdido en sus pensamientos. Ranma miraba aburrido las imágenes proyectadas en el aire y al sentir que se había callado por demasiado tiempo le pateo su pie lastimado.
-Por si no te has dado cuenta, necesito salir de aquí pronto – el hechicero torció el gesto con dolor y se aclaró la garganta para continuar con la historia.
- Un día, mientras recolectaba mis yerbas, llegó a la aldea un Samurai herido, acababa de enfrentar una ardua batalla contra un grupo de saqueadores que invadió sus tierras, después de varios días de combate y camino errante, sin querer se encontró con la aldea, estuvo varios días soportando la fiebre y la infección de sus heridas, creí que moriría.
Después de unas semanas se recuperó, habló con la gente del pueblo sobre lo que le había ocurrido y ellos al tenerle compasión le hablaron sobre mí. El guerrero se encontraba muerto de miedo, pero su motivación por recuperar todo lo que le había sido arrebatado era aún mayor, por lo que se armó de valor y fue a mi hogar.
El hombre me pidió que le ayudara a dominar su miedo, no importó que clase de pruebas le puse al final del día, él continuaba igual de asustado. Fue entonces cuando me suplicó que borrara el miedo de su ser, yo me negué rotundamente, ya que el miedo es un estímulo fundamental del ser humano para sobrevivir, a pesar de su insistencia y su necedad dejé que pasara esa última noche en mi casa.
Durante la noche y al despertar del día siguiente, noté que algo extraño ocurría en el ambiente, cuando encontré al guerrero, pude sentir una sensación extraña emanando de su cuerpo, sabía que si no lo ayudaba en ese momento él acabaría con su vida, porque cuando permites que el miedo domine sobre cualquier otra emoción, eso terminará matándote…
Ranma se acomodó cruzándose de piernas y continuó viendo el video, mientras que el hechicero continuaba su relato:
-Después de hablar con él en varias ocasiones… me convencí de ayudarlo, me pase varias noches elaborando una poción que lograra el efecto que buscaba , es decir, uno que solamente atacara las pulsiones primarias del miedo y las detuviera temporalmente, pero eso solamente se cumpliría si la persona que lo consumiera no renunciara a este sentimiento.
Tras varios intentos, conseguí que la poción funcionara y descubrí que no hacía efecto si se ingería en forma líquida, por lo que la agregué como un ingrediente extra a una receta de caramelos que una anciana de la aldea me había dado… al final, todo mi esfuerzo se reflejó en ocho pequeños y aparentemente inofensivos dulces de caramelo.
No creas que la magia pueda ser cosa fácil Ranma, requiere de mucha energía elaborar un hechizo y aún más, elaborar un encantamiento que sea temporal…
Estaba muy débil cuando el guerrero me encontró, me ayudo a llegar a una silla y al despedirse de mí, dijo que yo era un hombre débil y que no podría ayudarlo. Al caminar hacia la salida de la casa, tomó uno de los dulces de la mesa y se lo metió a la boca, antes siquiera de poder llegar a la puerta cayó al suelo desmayado…
Una semana y media después, al sentirme un poco mejor, bajé a la aldea para conseguir algunos ingredientes para preparar una infusión. Pero al llegar casi al final de la falda de la montaña, me di cuenta que los saqueadores habían arrasado con las poblaciones un tanto cercanas y, a pesar de que la aldea se había mantenido segura por mi encantamiento de invisibilidad, me di cuenta de que el hechizo se disolvió mientras yo me encontraba débil, convirtiéndola en el siguiente blanco de los bandidos.
Vi en varias ocasiones como uno de los espías de los saqueadores llegaba a la aldea y después de observar todo, huía para encontrarse con su jefe… es entonces cuando volví a casa y me propuse despertar al guerrero para que nos ayudara a mantenernos a salvo. La pócima de nombre "levanta muertos" de un sabor horrible debo agregar… - Ranma recordó el sabor de lo que la abuela le había dado a beber y asintió de acuerdo.
-Sin embargo, no esperaba que el Samurai despertara por su cuenta y mucho menos que al hacerlo renunciara totalmente al miedo, cambiando totalmente su aura combativa… no quedó ni rastro del hombre que una vez conocí.
Como agradecimiento por ayudarlo, él salió a enfrentar a los hombres que amenazaban la aldea, su combate y la manera en que se enfrentó a los saqueadores él solo fue impresionante. Cuando asesinó a todos los bandidos que intentaron profanar la aldea, fue como si se activara una oscuridad cegadora en sus ojos, continuó asesinando hasta que arrasó con toda la gente de la aldea… – Ranma miró al suelo, procesando cada palabra que había dicho el hechicero y con dudas en la mente se atrevió a preguntar:
-¿Qué hizo para detenerlo?-
- Decidí sellar la energía del Samurai con el hechizo de "desprendimiento de energía", ya que debía contener toda esa esencia de combate acumulada en el guerrero. Al enfrentarme al Samurái, un rayo de luz violeta atravesó su cuerpo, robándole toda la esencia y uniéndola a la mía. El guerrero cayó al suelo con tan poca energía vital que murió casi al instante y mi aura obtuvo un color azul celeste… Debo admitir que tanto Akane como tú están familiarizados con los efectos de dicho conjuro - las imágenes desaparecieron, dejando el espacio vacío de antes, Kim Young suspiró y comenzó a enderezarse.
-¿Y ahora qué se supone que pase?- preguntó el chico mirándolo con dudas.
- Te has enfrentado a tu tercer miedo, es solo cuestión de tiempo para que despiertes- Ranma se levantó del suelo y lo sujetó por un brazo.
-No es verdad, yo desperté de la magia del dulce… ¿Cómo es posible que haya luchado contra mi mayor miedo?- el hechicero se liberó de su agarre y lo enfrentó.
- En realidad aun no despiertas –
-Pero… -
-Escucha, la magia es muy complicada de entender, lo mejor será que despiertes –
-Aun no responde mi pregunta – murmuró molesto, el hombre suspiró y recargándose en la pared dio su respuesta.
-Cuando le pediste a tu amigo que se llevara a tu prometida, sabías que no sobrevivirías, aceptaste tu muerte mucho antes de que pasara –
- ¿Morí? –
- Moriste al mismo tiempo que yo –
-Entonces… si vencí mi tercer miedo ¿Cómo es posible que aun esté dormido?-
- Aún falta que tomes tu decisión… ¿No escuchaste nada de lo que te dije?- murmuró molesto el hombre.
- Claro que lo escuche -
- ¡Entonces! – gritó el hombre enojado.
- ¿Qué debo hacer? – preguntó el joven mirándolo con duda.
- Solo... di tu decisión en voz alta – Ranma suspiró y lo miro desafiante.
-¿Qué pasará con usted? –
- Por si no te has dado cuenta, yo ya no existo – murmuró con una ceja levantada, dudando de la inteligencia del chico de la trenza – Y necesito que me hagas un último favor –
-¿Qué? – murmuró enojado.
- Debes destruir los dulces del miedo –
- ¿Y yo por qué?-
- Estoy atrapado Ranma, no podría controlar a aquel que decida renunciar por completo al miedo- el chico suspiro y asintió con la cabeza.
- Te preocupas por los demás, no eras tan malo después de todo –
- Nadie nace malo Ranma, la vida nos cambia… lo que hice en mis últimos años de vida no me enorgullece y ahora, casi todos mis recuerdos han desaparecido… el hechicero contra el que luchaste antes no era yo del todo, solo era una parte del recuerdo que tenías de mí… –
-Bien –
-¿Alguna otra pregunta?-
- ¿Akane estará bien? – el hechicero sonrío y asintió.
- Ella está bien, aún está esperando que te despiertes – Ranma suspiro con alivio – Será como si nunca hubiera ocurrido la batalla -
-¿Qué pasará con el vínculo que compartimos?-
-Si siguen juntos en el futuro, el lazo se hará más fuerte-
-Gracias – dijo el chico provocando que el hechicero sonriera de lado.
- No olvides el favor que te pedí– murmuró el hombre antes de desaparecer junto con toda la luz de la cueva.
"Bien, es hora de volver a casa" pensó Ranma, antes de gritar su decisión a la oscuridad…
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La anciana Cologne y Akane se levantaron lentamente del piso, ya que la energía que se había desprendido hace unos instantes las había empujado al suelo. Observando al joven de la trenza, notaron que se despertaba y segundos después se bajaba de la mesa de un brinco colocándose en posición de ataque.
-Ranma… - murmuró Akane asustada y notando que el color de las pupilas de su prometido eran completamente negras.
-Akane, detente – murmuró Cologne al ver que la peli-azul intentó acercarse a su prometido.
- ¿Ranma? Soy yo… Akane – el chico le prestó toda su atención. Y parpadeando lentamente, sus ojos comenzaron a aclararse hasta llegar a su color azul.
- ¿Akane? – contesto el muchacho confundido mientras relajaba el cuerpo.
- ¿Me recuerdas? – pregunto la peli-azul a escasos paso del joven. Ranma suspiro y dio un paso más cerca de ella.
- Akane – murmuró justo antes de apretarla entre sus brazos y posar su rostro pegado al cuello desnudo de la chica.
- Les diré a todos que el prometido ha despertado – murmuró la anciana contenta al ver las ondas de luz violeta formándose al momento en que los jóvenes se abrazaron. Suspiro contenta antes de salir y mantener distraídos a todos los demás fuera de la habitación o por lo menos solo unos minutos.
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Akane sintió un alivio al sentir los cálidos brazos de su prometido rodeándola y suspirando apoyó con tranquilidad su cabeza en el pecho masculino del que, al parecer, el haber dormido por muchos días le había hecho crecer unos cuantos centímetros más.
- Has vuelto – susurró la chica mientras le devolvía el abrazo con fuerza.
- No volveré a dejarte jamas – murmuro Ranma rosando sus labios contra el cuello de la chica.
- Mas te vale – respondió la peli-azul. Ranma sonrío y al alejarse unos centímetros para observarla, miró las lágrimas corriendo por el rostro de su prometida. Tragando saliva para controlar las emociones que se arremolinaban en su pecho, sujetó el rostro de Akane entre sus manos y le limpió las lágrimas.
- Tenías razón Akane–
-¿En qué? –
- Soy como un niño, soy un bobo al que le gusta demostrar que es el mejor, soy muy muy impulsivo y me comporto como un idiota siempre que quiero mantenerte a salvo- Akane se sonrojó, ya que recordó que esas mismas palabras se las había dicho cuando Kasumi la convenció de hablarle mientras dormía.
-Ranma, no era cierto lo que dije mientras dormías – murmuró sonrojada y tratando de ocultar su rostro avergonzada de lo que le había dicho antes.
-Entonces… ¿ya no quieres casarte conmigo?- la chica palideció al escucharlo y lo miró atónita – Dijiste que te casarías conmigo cuando despertara –
-Yo… yo nunca dije eso -
-Ambos sabemos que si- respondió colocándose a la altura de sus ojos -Creo que ya ha pasado el tiempo suficiente para intentarlo de nuevo Akane –
-Pero…-
- No aceptaré un "no" por respuesta –
-Creo que comer ese dulce te afecto el cerebro – murmuró la peli-azul sonriendo, haciendo que Ranma riera con ella.
- Ya estaba mal desde antes de comerlo –
- Lo hiciste Ranma, venciste a tus miedos, ahora eres inmune al miedo – Ranma acarició la mejilla de su prometida y negó con la cabeza.
-No Akane, no lo soy – la peli-azul parecía confundida.
-Pero, se supone que para eso eran los dulces –
- Bueno, yo no… -
-¡Ranma, volviste! – gritaron todos mientras entraban a la habitación y corrían hasta la pareja que aún se abrazaba.
- Lo hablaremos después – le murmuró el chico de la trenza, mientras aceptaba todos los abrazos de bienvenida de sus amigos y familiares.
- Que alegría que hayas vuelto querido Ranma – dijo Kasumi antes de colocar su mano sobre el hombro del joven y mirando contenta la sonrisa que tenía su hermana menor.
-Espero que a partir de ahora no seas tan impulsivo cuñado – murmuró Nabiki antes de darle unas palmaditas en su hombro y alejarse de él.
- Buenas noches – dijo Nodoka entrando a la habitación y viendo sorprendida que todos estaban ahí – No sabía que iba a haber una reunión – todos los presentes sonrieron.
-Mamá- respondió Ranma atrayendo la atención de Nodoka – Yo… - mirando hacia Akane, ella asintió y él continuo – Mamá, yo… quiero presentarte a Akane como mi única prometida – Nodoka abrió sus ojos sorprendida.
-¿Pero no era Akane tu única prometida? – preguntó contrariada.
-Así es señora Saotome – respondió Ukyo mirando a su mejor amigo – Akane siempre ha sido la única prometida de Ranma – Ranma le sonrío agradecido y miró a cierta chica de cabellos morados, esperando su reacción.
-¿Shampoo?- preguntó su abuela al ver que su nieta se cruzaba de brazos y fruncía el ceño.
-Solo diré que si no se casan pronto, me lo llevaré a mi aldea- respondió la chica, provocando que Mousse llorara de felicidad y se abrazara a una lámpara (confundiendola con la chica de cabello morado), murmurando lo feliz que Shampoo lo hacía.
Kodachi y su hermano solo murmuraban entre ellos, sin ceder o decir lo contrario, (ya que en otra ocasión habían aprendido a controlarse frente a la señora Nodoka), por otro lado, Ryoga miraba a sus dos mejores amigos con ojos tristes y sonreía deseándoles internamente mucha felicidad.
Ranma entrelazó su mano con la de Akane y los dos miraron a ambos patriarcas con determinación.
-Nos casaremos – afirmó Akane dirigiéndose a su padre. La cara seria de ambos patriarcas cambio drásticamente por una llena de lágrimas y mocos sueltos.
- ¡Al fin uniremos nuestras escuelas Tendo! – gritó Genma.
- ¡Ya lo creo que sí Saotome! – le contestó Soun, los dos se abrazaron llenos de felicidad y aventando confeti en todas direcciones, avergonzando a todos los presentes por sus exageradas reacciones.
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Todos ya se habían ido a acostar y las luces de la casa estaban completamente apagadas, la luna brindaba unos cuantos rayos de luz e iluminaba a un pequeño bulto amarrado a un árbol que se movía con desesperación.
-¿Alguien podría soltarme? ¡Auxilio!- gritó Happosai mientras trataba de zafarse para poder irse a dormir.
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Ranma miró por última vez el contenido de la caja de dulces, solo quedaban tres de ellos. Suspiro con pesar antes de arrojarla al fuego y verla reducirse a cenizas. Akane camino hasta llegar junto a él y entrelazó sus dedos cuando se tomaron de la mano.
-Hiciste lo correcto – le dijo ella sonriendo.
-Era una promesa – susurró el joven antes de besar la frente de su prometida y alejarse juntos de ese lugar.
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Epílogo
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Ranma abrazo el cuerpo de Akane mientras intentaba dormir, recién regresaban de su luna de miel y aún no se acostumbraba a la pequeña cama que tenían en la residencia Tendo. Suspirando con cansancio giró su cuerpo hacia la orilla y se quedó quieto.
-¿Aún no te duermes?- murmuró Akane divertida al sentir que Ranma se movía de nuevo.
- No – le respondió cortante al saber que intentaba burlarse de él.
- Anda, ven aquí – Ranma suspiró y se pegó aún más al cuerpo de su esposa.
-Necesito una cama con más espacio, no quepo en esta – Akane soltó una carcajada y lo abrazó reconfortándolo.
- Cuando iniciemos las clases en el Dojo lo primero que compraremos será una cama más grande, ¿Si? – Ranma sujetó el pequeño cuerpo de su esposa y la colocó encima de él acomodándose mejor en la cama-¡Oye!-
-Calla mantita, mantenme calientito –
-Lo que tú quieres es quedarte en medio de la cama – murmuró Akane sobre el cuello de Ranma, rindiéndose.
-Por lo menos así no me tirarás de ella- Akane sonrío de lado y dejo caer su cabeza en el hombro de su esposo.
-Nunca me dijiste cuales fueron tus mayores miedos – Ranma sonrío y miró sus ojos entrecerrados.
-Comer tu comida no fue uno de ellos – el pellizco que recibió en su espalda fue la única respuesta que le dio su mujer antes de quedarse dormida abrazada a él.
-Descansa Akane... tal ves algún día... te lo diré – murmuró antes de cerrar sus ojos y quedarse dormido.
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Chan chan chan… que les puedo decir, soy una romántica empedernida.
Gracias a todos por sus comentarios y por darle un poquito de su tiempo a esta historia. Lamento que mis últimas actualizaciones no hayan sido muy seguidas y que les haya alargado mucho tiempo la llegada del final. Es difícil acabar una historia larga, sin querer dejar cabos sueltos por ahí. ;P
No crean que se me olvido… ¡Les mando un enorme abrazo a todos los lectores y seguidores de la historia! ¡Saludos a los nuevos lectores! y nuevamente, mil gracias a todos los que le dieron una oportunidad a los 3 miedos. ;)
No olviden que me encanta leer sus comentarios, por lo que les pido que me digan que les pareció la historia.
Soy Tóxo Kai Bélos ¡Nos leemos pronto! (^_^)/
Antes de que se me olvide... en cuanto pueda, iré subiendo capítulos de la historia "Llena de Recuerdos" si no la han leído, están cordialmente invitados a hacerlo ;)
¡Cambio y fuera! (o.o)7
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