5. Decisiones

El aroma a café consiguió despertar a Draco, pero no logró hacer que este amaneciera confundido y sin saber exactamente qué ocurría. Tentó hacia un costado de la cama para encender la lámpara de su mesita de noche pero no tuvo éxito. Tal vez la había tirado sin querer o tal vez lo había hecho a propósito. De pronto, además del café, comenzó a llegar el olor a tocino friéndose y reparó entonces que no había despertado en su departamento. Recordó también que había regresado a casa de Harry ya bastante tarde, que Harry lo había invitado a quedarse y que Draco había accedido si el chico lo dejaba quedarse en el sofá de la sala. Mismo sofá en donde había abrazado a Harry, había besado a Harry y casi había hecho suyo a Harry, pero la prudencia imperó en ambos nuevamente y el rubio terminó durmiendo en la misma cama que el otro.

Dormir con Harry había sido una experiencia completamente nueva. A pesar de disfrutar demasiado su solitario departamento, había ocasiones, más últimamente, en las que Draco no conseguía dormir. Recordaba haberse negado a usar una playera vieja para dormir y Harry entonces le había ofrecido un bonito pijama que Narcissa le había regalado por su cumpleaños. Se la puso, se recostó y la cama le pareció de lo más cómoda. Harry también se acostó mientras continuaba hablando sobre lo que podían trabajar al siguiente día y apenas el rubio sintió el cuerpo cálido de su compañero, lo abrazó y se quedó profundamente dormido. Había dormido como hacía años no lo hacía, sin soñar, tranquilo, seguro, feliz.

- Hola flojo - saludó Harry desde la puerta del dormitorio - El desayuno está servido. Salí a comprar cosas temprano, no quise despertarte, pero Celine te manda saludos. Baja, porque se enfría todo

Sin dar tiempo a respuestas, Harry regresó a la Planta Baja. A Draco le impresionaba sobremanera el modo en que Harry había conseguido modificar ese espacio para él. Había sido la casa de la Familia Black, una de las familias más poderosas y Nobles de la Gran Bretaña, incluso más influyente y poderosa que la Familia Malfoy. Las pocas veces que había visitado ese lugar, ya que las reuniones familiares se llevaban a cabo ahí le parecía que, aunque la casa imponía, era triste y lúgubre por donde uno lo viera. Mientras llegaba a uno de los pasillos se dio cuenta que Harry había hecho hasta lo imposible para llenar de luz cada rincón de la casa, cada aspecto de la misma había sido modificada, incluso tuvo que reconocer que Harry no tenía mal gusto para la decoración de interiores. Cuando llegó a la cocina, todo estaba dispuesto, no recordaba haber tenido un desayuno en forma desde hacía años. Recordó sus vacaciones del colegio, cuando pasaba en casa con sus padres y lo invadió la nostalgia. Extrañaba a su familia y extrañaba esa tranquilidad que su madre siempre conseguía transmitirle, se recuperó un poco cuando Harry lo tomó de la cintura y le indicó el lugar reservado para él.

- Sírvete lo que quieras - dijo Harry sin poder ocultar su emoción y nerviosismo - No estaba seguro de qué te gusta comer en las mañanas, así que hay varias cosas. Adelante, todo es tuyo

Harry y Draco desayunaban juntos en casa por primera vez, y esa era la segunda primera vez que ninguno de los dos iba a olvidar jamás.

- Esto está delicioso, Potter - dijo Draco, muy entusiasmado por estar compartiendo y disfrutando ese momento con Harry - ¿Cómo es que sabes cocinar tan bien?

- Bueno, yo cocinaba para tres, entonces tiene un poco de sentido - respondió Harry

- Para cuatro, Potter - lo corrigió Draco, divertido, entendiendo que se refería a la época cuando vivía con los Dursley - Cocinabas para cuatro

- No, para tres - insistió Harry - Yo no podía comer de lo mismo que cocinaba para ellos

Draco soltó el tenedor y puso cara de incredulidad. En un principio pensó que Harry estaba bromeando y que se lo diría en cualquier momento, nunca pasó.

- Espera - dijo Draco bastante serio - ¿Me estás diciendo que les hacías el desayuno y no podías desayunar con ellos? Como un…bueno, ¿cómo un elfo doméstico?

- Créeme, me habría ido mejor como elfo doméstico - respondió Harry, riendo un poco

- Tú estás jugando conmigo - repuso Draco - A ver, si no desayunabas lo que ellos, ¿qué desayunabas?

- Las sobras del día anterior - respondió Harry - Y en la comida las sobras del desayuno, y así

Draco estaba furioso, no podía creer que alguien pudiera hacerle eso a su propia familia. Pensó en todas las veces en las que él, durante el desayuno familiar, había vociferado contra Harry en Malfoy Manor, mientras el mismo Harry estaba a cientos de kilómetros engullendo un frío guisado de la noche anterior como desayuno principal. Y casi al mismo tiempo, se maravilló de que, pese a aquella desagradable experiencia, Harry estuviera en condiciones de hacer lo mismo como un acto de cariño hacia alguien, hacia él específicamente.

- Hoy me toca hacer la cena - dijo en automático, un poco más repuesto y contento

A Harry le brillaron los ojos por completo

- ¿Eso quiere decir que hoy también te quedas? - dijo, sumamente esperanzado

- Potter, después de haber dormido contigo y despertar con esta muestra de cariño - reconoció Draco, mientras tomaba la mano del moreno - Ya no tengo la fuerza para estar lejos de ti

Después de desayunar Draco se ofreció a limpiar todo, como Harry apenas había tenido tiempo de lavarse un poco la cara, aceptó y aprovechó para tomar un baño. Le ofreció a Draco usar la regadera, pero el chico dijo que tenía que ir a casa a cambiarse. Harry pensó en ofrecerle dejar algunas cosas suyas ahí para cuando decidiera quedarse no tuviera que regresar a su departamento sólo para cambiarse de ropa, pero pensó que tal vez era demasiado pronto.

- Hoy tenemos reunión para una nueva asignación - recordó Harry - ¿te veo en la Academia?

- Cuenta con ello, Potter - respondió Draco, le dio un sentido beso al chico y se metió en la chimenea

Harry se sentía distinto, no había pasado nada entre ellos pero haber compartido momentos tan íntimos como aquellos lo hacían sentir increíblemente feliz. Terminó de alistarse y se dirigió a la Academia, tenía ganas de ordenar un poco su oficina para poder emprender cualquier estúpida misión que les asignara el Marchand, el problema era que ya había alguien en ella.

- ¿Qué demonios? - dijo Harry al notar que un grupo de Aurores estaba revisando su oficina por todos lados

- Órdenes de Marchand - respondió una contrariada Hermione - Está tratando de buscar algo que pueda implicar que Pheen nos tenía trabajando en algo contra el Ministerio

- ¿Ya llegó Draco? - preguntó Harry, preocupado por la reacción del rubio por haber irrumpido en su laboratorio

- ¿No pasaron la noche juntos? - preguntó Ron, que salía de su oficina pues estaba tratando de ordenarla un poco - Lo han revuelto todo, ni siquiera han dejado un solo papel en su lugar

- Draco se pondrá furioso - dijo Harry

- ¿Por qué me pondré furioso? - preguntó la voz de Malfoy desde el pasillo que daba acceso a la Unidad - ¿Volviste a entrar a mi oficina sin permiso, Weasley?

- Eh…bueno… - trató de explicar Ron, sin saber muy bien cómo darle la noticia - Nos han registrado todo…ehh…TODO

Draco miró en dirección a su laboratorio y Harry pudo notar cómo sus pupilas se delataban, sus pómulos se tensaban y no supo qué hacer mas que abrazarlo. Funcionó, porque el rubio estaba tan sorprendido por tal acto que se relajó al instante y se sonrojó, un poco por pena ante la demostración pública de afecto, y otro tanto por emoción de que las cosas con Harry estuvieran resultando así de bien. De pronto, escucharon un estallido proveniente de la antigua oficina de Pheen, al instante el Príncipe Heredero y Marchand aparecieron en el lugar.

- Pero, ¿qué es esto? - recriminó Marchand al ver a un par de Aurores en el piso y, al notar la presencia de Pheen, añadió - ¿Acaso los has atacado?

- No, han intentado ingresar a mi oficina sin permiso y ese ha sido el resultado - dijo Pheen en un tono tranquilo

- Esa ya no es tu oficina - insistió Marchand

- Lo es, en tanto tú no designes a un nuevo Responsable de la Unidad - objetó Pheen - Dado que no has querido hacer la entrega-recepción con el debido proceso he establecido un mecanismo para que nadie que no sea yo pueda ingresar a esa oficina. Por seguridad de todos

- Voy a acabar con esto de una vez por todas - dijo Marchand, sacando su varita y apuntando a la puerta de la oficina en cuestión

- Puedes intentarlo - respondió Pheen colocándose frente a la puerta de la misma

Por instinto Harry, Ron y Hermione estaban a punto de sacar sus varitas, pero la voz de Pheen retumbó en sus cabezas.

- Es crucial saber hasta dónde están dispuestos a llegar. No hagan nada - Fueron las indicaciones que el chico les dio

Marchand sacó de su bolsillo un frasco con una poción color rojo que brillaba, Draco la reconoció al instante y al mismo tiempo, el nuevo Director de la Academia la lanzaba en dirección a Pheen. Como en cámara lenta, a medio camino la poción desapareció debido a un hechizo propinado por Marchand, Draco sujetó a sus tres compañeros y los tiró al piso. La poción volvió a aparecer justo en la puerta detrás de Pheen e hizo explosión al contacto, lanzando por los aires a todos a su alrededor y rompiendo los cristales de todas las oficinas en un radio de 10 metros. Cuando la nube gris provocada por la explosión logró disiparse, los chicos se pusieron de pie y alcanzaron a ver a Pheen tendido en el piso, visiblemente herido.

En automático, cuatro enormes figuras encapuchadas aparecieron alrededor de Pheen, tres de ellas lo rodearon para protegerlo mientras que la cuarta apuntaba con su varita a Marchand.

- Marchand Smith - dijo la figura encapuchada con voz gruesa, imponente y pausada - Queda arrestado por el intento de homicidio del Príncipe Heredero

Ninguno de los chicos sabía muy bien cómo reaccionar, sólo Harry y Draco estaban a la expectativa por si Marchand intentaba irse. Hermione observaba detenidamente la escena, como si estuviera utilizando toda su energía en tratar de comprender lo que acababa de ocurrir. En ese momento aparecieron por la chimenea tres medimagos provenientes directamente de San Mungo y Portia, quien corrió hacia su hijo al verlo tendido en el suelo.

- Respira, tiene signos vitales estables, pero está inconsciente - informó uno de los medimagos - Debe ser por el impacto de la explosión

- ¿Fue una especie de bomba? - preguntó otro medimago a los chicos

- Fue una poción - respondió Draco

- Ninguna poción causa este tipo de efecto, señor Malfoy - inquirió el primer medimago

- Era una poción de ataque - informó Draco - Por sí misma no…

- Dejemos los alegatos para el tribunal - solicitó Portia y señalando con la cabeza a Marchand indicó - Llévenselo, una vez que el Wizengamot sea avisado de esto podremos esclarecer el asunto

Tres miembros de la Guardia Real y Marchand desaparecieron, el otro Guardia se fue con los medimagos que trasladarían a Pheen al hospital. Cuando todos se fueron Portia abrió la oficina de Pheen y pidió a los chicos que entrasen con ella.

- ¿Cómo ocurrieron los hechos? - preguntó al aire

- Llegaron muy temprano a revisar toda la Unidad, nunca dijeron qué estaban buscando - respondió Hermione - Lo primero que revisaron fue el laboratorio y la oficina de Draco, se llevaron algunas cosas hacia la oficina de Marchand

- Luego siguieron con mi oficina y la de Hermione - continuó Ron - De ninguna de ellas tomaron nada. Harry llegó cuando estaban revisando la suya

- ¿Y después? - preguntó Portia

- Después llegó Draco - respondió Harry - Y luego vino el estallido cuando los Aurores intentaron registrar esta oficina. Pheen apareció, era evidente que no lo dejaría entrar. Marchand sacó su varita y la poción

- ¿Pueden identificar la poción? - preguntó Portia

- Yo hice esa poción - confesó Draco, con aire apenado y derrotado - Pero no es una poción creada para generar daño. Su uso es para bloquear o terminar cualquier efecto provocado por algún encantamiento o maleficio, se bebe o se lanza. Yo…

- Nada de esto es tu culpa - anunció Portia - ¿Es posible que Smith conociera el efecto de tu poción?

- Totalmente - aseguró el rubio - Todas mis pociones están etiquetadas

- Hay algo más - dijo Hermione - Harry, Ron y yo estábamos por sacar nuestras varitas, pero Pheen nos indicó que no hiciéramos nada vía telepática

- "Es importante saber hasta dónde están dispuestos a llegar", dijo - complementó Harry

- Pero eso no es todo - continuó la bruja - Cuando Marchand lanzó la poción, ocultó su trayectoria a medio camino y volvió a aparecerla justo detrás de Pheen, como si…

- Como si el objetivo principal fuera la puerta de la oficina - completó Harry - Marchand sabía que la única forma de poder hacer daño a Pheen era si usaba su propia magia en su contra. No fue la poción lo que daño a Pheen, sino el encantamiento sobre su oficina, que hizo efecto cuando la poción entró en contacto con la puerta

- ¿Qué pasará ahora Portia? - preguntó Draco, preocupado y angustiado

- No lo tengo muy claro - respondió la Reyna - Un atentado contra un miembro de la Familia Real es motivo suficiente para invocar el Estatuto de Buckingham. El Wizengamot tiene 24 horas para castigar a los responsables, antes de que La Corona tome cartas en el asunto

- Así que quieren sacarnos de la juagada enfrascándonos en un asunto burocrático - adivinó Hermione, sumamente molesta

- Creo que me perdí de algo - dijo Ron, en tono confuso

- Esto está muy bien orquestado - aseveró Portia - No es fortuito que hayan utilizado una poción de tu autoría. La defensa intentará implicarte y argumentará que el hecho de que tú hayas creado esa poción representa algún tipo de complicidad, por lo que solicitará que también haya un castigo a tu persona. Como saben que la Familia Real no permitirá eso, no habrá motivo aparente para invocar el Estatuto y eso nos ocupará meses de juicios sin sentido, mientas que la Cuarta Compañía sigue avanzando

- ¿Y qué vamos a hacer? - preguntó Harry

- Por el momento asegurarnos que Pheen está bien - respondió Portia - Iré a San Mungo antes de ir al Ministerio, Kingsley me ha enviado un mensaje de fuego, pero no pienso atenderlo hasta asegurarme que todo está en orden

- ¿Tú no estás en riesgo? - preguntó Draco, consternado

- La magia sabe qué hacer - se limitó a decir Portia - Esperen mi patronus

Dicho lo anterior la bruja desapareció.

- ¿"La magia sabe qué hacer"? - imitó Ron, angustiado - ¿Qué diablos se supone que significa eso?

- Sigo sorprendida de lo mucho que has avanzado sin leer, Weasley - respondió Malfoy - La magia siempre se ha encargado de proteger a la nobleza. Alguna vez escuché decir a Bellatrix que toda la magia del mundo cabe en la Familia Real

- Existen otras monarquías en el mundo mágico - objetó Hermione

- La mayoría son títulos de adorno - respondió Draco - El poder de la Familia Real no es el dinero, ni la posición política. La Familia Real posee voluntad real sobre la magia, durante siglos el destino de nuestra comunidad estuvo atado a la fortaleza de los Reyes de Inglaterra

- ¿En qué diablos estabas pensando? - preguntaba Portia, sumamente molesta - Se suponía que enfrentaríamos esto de manera civilizada

- Estuve pensando - se limitó a decir Pheen

- Pensando en voz alta - refutó Portia, aún molesta

- ¿Y qué si nos estamos equivocando? - preguntó Pheen, un poco débil - Estamos asumiendo que nosotros somos el objetivo, cuando en realidad…

- Podríamos ser solamente el medio - completó Portia - Te escucho

- Descubrimos demasiado fácil este supuesto objetivo de la Cuarta Compañía - comenzó a explicar Pheen - Pero no tiene ni pies ni cabeza. Asumimos que están locos, pero creo que tanto ellos como nosotros sabemos que Voldemort no puede volver, es imposible, porque toda su esencia fue destruida hasta que sólo quedó su cuerpo mortal

- Luego nos hicieron creer que iban tras nosotros - continuó Portia - Cierto es que todos esos supuestos intentos por interferir a nuestros intereses son absurdos; no pueden eliminarnos, pero nos necesitan para sus propios fines. Pero, ¿cuáles son esos fines?

- Se han encargado de borrar todo rastro de lo que consideran errores propios - manifestó Pheen - Han eliminado a aquellas familias que traicionaron sus principios, e incluso me atrevería a decir que han desconocido al mismo Voldemort por sus antecedentes familiares

- Todas las familias, excepto una - puntualizó Portia - Tú no crees que Lucius esté detrás de todo esto, ¿o sí?

- ¿Tú has sido testigo de lo que ocurre cuando Harry y Draco piensan como uno solo? - preguntó Pheen, ignorando la pregunta de su madre - La conexión entre ellos dos va más allá de las varitas. Creo que el asunto de la Varita de Sauco también fue una cortina de humo para comprobar algo más

- Tal vez estamos haciendo las preguntas incorrectas - reconoció Portia

- ¿Cómo Harry y Draco tienen un papel relevante en todo esto? - aventuró preguntar Pheen

- Harry venció a Voldemort - dijo Portia - Y Draco, bueno, Draco…

- Draco es el segundo en la línea de sucesión - sentenció Pheen

- No es así - dijo Portia, tajante

- Yo no tengo hijos, ni los tendré - dijo Pheen - Incluso si adoptara, esa criatura no tendría ningún derecho sobre el trono. Después de mí, Draco es el último descendiente de los Black

- Cuando yo asumí la Corona, Dumbledore me dijo que, en tanto yo no tuviera descendientes, la magia me mantendría con vida de manera indefinida - aseguró Portia - Sin embargo, los títulos nobiliarios exigían un sucesor en caso de que algo o alguien me impidiera seguir con mi papel. La magia designó a la única persona que tenía mi absoluta confianza: Lily Evans

- Eso quiere decir…

- Harry es el segundo en la línea de sucesión - dijo Portia - ¿Eso cómo nos ayuda a descubrir qué hay detrás de todo esto?

- No lo sé, es sólo que algo no cuadra - decía Hermione a los chicos en medio de la sala de Harry

Habían decidido esperar por noticias de Portia en la casa de éste. Nada de aquello parecía tener sentido, un movimiento de esa naturaleza ponía en riesgo a todo el Ministerio. Tan grande era el riesgo que muchas personas habían comenzado a presentar sus dimisiones, algunos otros estaban ejerciendo presión para que se castigara a Smith de manera ejemplar, algunos otros invitaban a hacer una vigilia en Windsor para rendir honores a la Familia Real. Ni Kingsley, ni Portia habían hecho ningún tipo de declaración, tampoco el Wizengamot había tomado la palabra, pero todos sus integrantes estaban preparados para acudir apenas fueran convocados.

La noticia del ataque se había esparcido rápidamente, todo Gran Bretaña estaba en vilo y en absoluta incertidumbre. No era para menos, todo mundo sabía que el Ministerio tenía 24 horas para disculparse mediante acciones concretas, o ceder el poder casi de manera automática. Conforme las horas transcurrían la tensión aumentaba y magos de todos los rincones del mundo tenían los ojos puestos en la comunidad inglesa. En ese momento, alguien llegaba por la chimenea de Harry

- ¿Bill? - se extrañó Ron - ¿Qué estás haciendo aquí?

- A mí también me da gusto verte - dijo el segundo hijo de la Familia Weasley - Vengo a avisarles, como saben Fleur es Delegada Suplente en la Confederación Internacional de Magos y el Comité de Seguridad Internacional ha sido convocado a una reunión urgente. Punto Único: Situación en Gran Bretaña. Fleur ha prometido mantenernos al tanto

- No puede ser que lleguemos a tanto - opinó Harry

- El silencio absoluto de ambas partes ha encendido las alarmas de la comunidad internacional - indicó Bill - Les preocupa que el atentado no sea una acción individual

- ¿No estarás pensando en verdad invocar el Estatuto? - preguntaba Kingsley a Portia

- ¿Y qué opción me dejas? - dijo la Reyna en tono severo - No quieres que acuse a Smith de intento de homicidio contra un miembro de la Familia Real

- El Príncipe Heredero ya se está recuperando

- El hecho de que no lo hayan conseguido, no le quita mérito a su intento - objetó Portia - ¿O es que tengo que esperar a que lo logren para poder hacer algo?

- Hay demasiado en juego, Portia - suplicó Kingsley - Ceder el poder a la Familia Real, es un golpe del que el Ministerio no se recuperará jamás, aunque hagamos una declaración conjunta el país se dividirá y estaremos en un Estado de Guerra permanente

- Si sabes eso, ¿por qué no entregar a Smith? - preguntó Portia - ¿Qué otros intereses quieres proteger?

- Smith sólo es un peón. No creo que no lo sepas ya - espetó el Ministro - Un títere para justificar todo esto. Algo mucho más oscuro se cierne sobre nosotros y si no actuamos de manera conjunta…

- Casi se me olvida por qué sigo creyendo que eres el mejor Ministro de la postguerra - dijo Portia - Por el momento es mejor mantener una aparente discrepancia entre nosotros. No habrá declaración conjunta. Tú y yo nos reuniremos cada que sea pertinente. Nos vemos en el Tribunal

Kingsley se quedó ahí, derrotado. Sabía que lo único que podía evitar una revuelta en el Ministerio era lo que la Reyna fuera a declarar en unas horas.

- ¿Sigues creyendo que lo mejor fue haberme quedado? - preguntó Draco a Harry - No ahora, en Inglaterra

- Sigo creyendo que lo mejor es que te quedes - insistió Harry - Aquí y en Inglaterra

Todos se habían ido, no tenían noticias de Portia o Pheen, pero asumieron que ya encontrarían el momento. Habían acordado en reunirse al día siguiente en Windsor sin importar qué ocurriera. Tal como lo prometió, Draco hizo la cena esa noche y Harry quedó extasiado con la mejor pasta que había probado en su vida. Estuvieron charlando un poco, sobre lo que creían que ocurriría, sobre la ventaja que todo aquello representaba para la Cuarta Compañía. Querían evitar a toda costa hablar sobre lo que ocurriría con ellos ante toda aquella situación. Era casi medianoche cuando en la radio de todo el país Robert Dinnegan, daba un aviso a la nación.

"Buenas noches Inglaterra. Mi nombre es Robert Dinnegan, Secretario Técnico de la Junta de Magos del Wizengamot. Hace aproximadamente una hora, hemos recibido de manos del Ministro de Magia la acusación formal en contra de Marchand Smith por el delito de ataque directo con intención de hacer daño a un miembro de la Familia Real. Tal como lo dicta nuestra Acta Constitutiva, este Tribunal se dio a la tarea de informar personalmente de la acusación a Su Majestad la Reyna Portia, quien a su vez ha tenido a bien responder al documento entregado. Es mi deber informarles que la Corona Británica ha decidido refutar la acusación formal y ha solicitado que Marchand Smith sea acusado por el intento de homicidio contra el Príncipe Heredero Phoenix Stafford, so condena de invocar el Estatuto de Buckingham. Dadas las circunstancias, este Tribunal ha propuesto admitir la solicitud de Su Majestad, con la condición de que se investigue la participación en los hechos del joven Draco Malfoy, al ser de su propiedad intelectual el arma utilizada por el señor Smith para cometer sus actos, moción que la Reyna ha rechazado por completo. Ante estos hechos, la Junta de Magos del Wizengamot no tiene más opción que aceptar la acusación formal, tal como ha sido formulada por el Ministro de Magia, toda vez que el Príncipe Heredero se encuentra recuperándose en el Hospital San Mungo. Dicho lo anterior, y aprovechando este espacio, quiero manifestar de manera muy personal el completo desacuerdo que su servidor tiene con las líneas escritas por alguien más. Inglaterra le debe su existencia a la Familia Real y me parece un acto sumamente ruin lo que están intentando hacer. Por tal motivo, renuncio a mi lugar en este Tribunal y sus inherentes responsabilidades dentro del mismo. Larga vida a la Reyna."

Draco se despertó a mitad de la noche, había tenido un sueño horrible en el que Harry y él entraban al laberinto del Torneo de los Tres Magos, pero sólo él conseguía salir. Se incorporó exaltado, sudando y con miedo en el rostro. Ni siquiera notó que había una persona observándolo detenidamente desde una de las esquinas de la habitación.

- Tranquilo, sólo fue un sueño - dijo la persona desde la oscuridad

- ¿Pheen? - alcanzó a identificar Draco, sin entender cómo es que Harry, que dormía plácidamente a su lado no había despertado con el alboroto - ¿Qué…qué haces aquí?

- Portia hará una declaración mañana temprano - informó Pheen - Solicitará la cabeza de Sneackey

- Si consideran que eso es lo que…

- Es vital que abandones el país - le cortó Pheen

- Espera…¿qué? - dijo Draco, atónito - No puedo hacer eso, yo…Harry y yo…no puedo hacerle eso

- Hay una conexión entre lo que está pasando, tu familia y la Cuarta Compañía - exclamó Pheen

- ¿Estoy en peligro? - preguntó Draco, sin miedo

- Todos estamos en peligro

- No evadas mi pregunta - insistió Draco

- ¡No tengo una respuesta! - gritó Pheen - Todos los días me despierto pensando que esto no tiene ni pies ni cabeza, y surge algo nuevo que solamente consigue afianzar esa idea

- ¿Cómo es que eso se modifica alejándome? - inquirió Draco - Aquí podría ser más útil

- No se trata de utilidad - dijo Pheen - Hay una cacería terrible contra ti y no sabemos si eres el objetivo o sólo un señuelo. Nadie, por muy loco que esté, puede pensar que es posible traer de vuelta a Voldemort

- Sigues sin decirme por qué debo irme - recalcó el rubio

Pheen lo miró a los ojos muy detenidamente, no había en su mirada desesperación o súplica, pero Draco entendió que tenía que confiar en él en todo esto.

- ¿Qué se supone que voy a decirle a Harry? - preguntó al final el rubio

- La verdad - dijo Pheen - Sólo así podrá entenderlo

Luego de la declaración y renuncia de Dinnegan, la nación entera entró en caos. Familias enteras acudieron en masa a las afueras de Windsor para mostrarle su respaldo a la Reyna y para escuchar lo que tuviera que declarar en las siguientes horas. El Wizengamot entró en sesión permanente y una buena parte de sus integrantes presentó su renuncia inmediata ante la posibilidad de que el Estatuto de Buckingham fuera invocado. Kingsley fue convocado por el Consejo de Directores a una reunión urgente en donde le mostraron sus puntos de vista respecto a la decisión de la acusación, pero se comprometieron a sostenerse en sus puestos hasta que la Reyna tomara una decisión. Todo apuntaba a que Inglaterra se preparaba para una inevitable Guerra Civil.

- Sigo sin comprenderlo - decía Harry al final de un camino en medio de un bosque en el que nunca había estado

- Ni yo, sólo sé que así es como debe ser - respondió Draco

- ¿A dónde iras?

- Portia ha dicho que, por seguridad, sólo ella debe saberlo - respondió el rubio, con mucho dolor por no poderle decir a Harry su destino

- Déjame ir contigo - pidió Harry, desesperado

- Es demasiado arriesgado

- Nadie te está persiguiendo. No estás huyendo - dijo Harry

- Yo quería irme contigo, ¿sabes? - dijo Draco después de un breve silencio - Esa vez, cuando te llevaron a la Mansión. Sólo que yo no tuve el valor para decirlo. Tú siempre has sido más valiente, y esta vez tienes que serlo también

- No quiero ser valiente - soltó Harry - Ya me cansé de todo eso. Quiero estar contigo

Estaba por amanecer cuando Portia salió a la reja del castillo, ante miles de personas que esperaban una declaración de su parte. Familias, prensa, funcionarios del Ministerio, personalidades famosas, habían pernoctado en aquel lugar en espera de ese momento. Con ella estaban la mayoría de la familia Weasley, Hermione, la Profesora McGonagall, en su calidad de Directora de Hogwarts, Dinnegan y otros miembros del Wizegamot.

- Buenas noches, Inglaterra. Sin duda son horas oscuras para nuestra comunidad. El atentado contra el Príncipe Heredero no es un atraque aislado, sino que representa un ataque directo a todo un sistema de creencias y tradiciones sobre las que descansa nuestra pacífica nación. Es lamentable la descomposición persistente en ciertas figuras dentro de la estructura política del Ministerio, sus intentos incesantes por atacarnos aún a sabiendas de las consecuencias que esto acarrearía. Incluso este último intento por incriminar al joven Malfoy me parece una maniobra sucia y embustera por parte de quien la formuló. Es mi deber informarles que todo esto ha sido demasiado para él y que ha tomado la decisión de abandonar el país en las primeras horas de este día. Haré llegar al Ministro la carta que me ha enviado, explicando su decisión. Existen fuerzas muy oscuras tratando de dividirnos en este momento, nos quieren hacer creer que esto se trata de elegir entre dos ejercicios del poder que durante siglos han sido capaces de existir en armonía. Les informo que no consentiré acción alguna que nos lleve a una guerra, pero es fundamental recuperar nuestras instituciones. Para conseguirlo, he decidido establecer las siguientes medidas: 1. El Wizengamot en funciones queda disuelto en su totalidad. Sus funciones pasarán a repartirse entre el Ministro de Magia y su servidora. 2. La nueva composición de la Junta de Magos del Wizengamot se elegirá en una comisión presidida de manera conjunta por el Ministro de Magia, su servidora y miembros prominentes de nuestra comunidad, a saber, la Profesora McGonagall, directora del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, Dorcas Mattenson, director de Gringotts, y Arabella Sanders, Jefa del Departamento de Seguridad Mágica. 3. Kingsley Shacklebolt, actual Ministro de Magia, cuenta con 24 horas para remover y sustituir a todo el personal de rango 2, 3 y 4. La reincorporación de estos elementos será discutida una vez que los nuevos miembros del Wizengamot rindan protesta. Y, por último, 4. Se instala un Consejo Permanente de Seguridad, presidido por el Ministro de Magia y conformado por los miembros del Consejo de Jefes de Departamento, el presidente en turno del Wizengamot y el Príncipe Heredero. El objetivo de estas acciones, además de proteger a nuestra comunidad, es desenmascarar a sus verdaderos enemigos. Inglaterra es una poderosa comunidad mágica que debe mantener la unidad por encima de cualquier interés, no tengo mala fe en las decisiones del Ministerio, pero me veo obligada a dar una vuelta de tuerca a esa instancia democrática, para que mantenga a flote los principios que la vieron nacer. Inglaterra unida, por siempre. Muchas gracias.

Los presentes estallaron en aplausos, una vez más la Corona había conseguido sortear un peligro que amenazaba con dividir a todo el país. De inmediato, Kingsley dio la orden de ejecutar las acciones dictadas por Portia que estaban en su jurisdicción.

- Es preciso retomar la investigación de la Cuarta Compañía - decía Portia a Ron y Hermione - Pheen los verá el lunes a primera hora para determinar los pasos a seguir

- ¿Dónde está Potter? - preguntó la Profesora McGonagall

- Tendría que haber llegado antes del comunicado de Portia - informó Hermione

- ¿Crees que haya pasado algo? - preguntó Ron, nervioso, metiendo las manos a los bolsillos de sus pantalones

Sintió algo como una tarjeta dentro de los mismo y la sacó, era una tarjeta en blanco, que centelleaba al tacto.

- Es una nota de seguridad - dijo Hermione - se abre demostrando que eres tú

Acto seguido, mojó uno de sus dedos con su saliva y lo puso sobre la tarjeta. Al instante, comenzaron a aparecer letras con la caligrafía de Harry.

"Queridos Ron y Hermione,

Cuando lean esto ya estaré lejos. Durante años, la comunidad me ha exigido sacrificios que estuve dispuesto a hacer porque sabía que era lo correcto. Esta vez no puedo hacerlo, porque sé muy bien que esta vez, lo correcto es hacerlo de este modo. Draco está por emprender un camino que no quiero que recorra solo, no pienso dejarlo. Sé que esto puede ser muy difícil de entender, pero si alguien puede hacerlo son ustedes. Estoy seguro que nos volveremos a ver, más temprano que tarde, pero mientras eso ocurre quiero que se cuiden mucho y que no intenten encontrarnos.

Por siempre suyo, Harry"

Fin, primera temporada.