Miraculous, les aventures de Ladybug et Chat Noir y sus personajes son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment.
Palabras: 295.
04.- Galletas con chips de chocolate
Se había escabullido antes de empezar la clase de esgrima para ir al supermercado de al lado del instituto y hacerse con "alimentos prohibidos". Sólo podía hacerlo en aquel momento, porque no había nadie vigilándole y Gorilla no estaba plantado en la puerta del instituto.
Sólo eran unos minutos y una vez por semana, por eso Armand D'Argencourt lo toleraba sin decir nada.
La cajera del supermercado le sonrió amable y le guiñó un ojo.
—Hay unas nuevas al fondo del pasillo —susurró sabiendo lo que le había llevado allí.
—Gracias —musitó devolviéndole la sonrisa.
Adrien recorrió el pasillo adyacente al de las cámaras frigoríficas y paseó la mirada por los diferentes tipos de galletas. Sencillas, rellenas, integrales, con cereales, con extra de leche... ¿cuáles debería llevarse? Las que había comprado la semana anterior las había encontrado demasiado dulces, aunque ponía que eran bajas en azúcar.
Llegó al final del pasillo y se encontró con las que le había dicho la cajera. Tres paquetes unidos con celofán que anunciaba "¡ahora con más chips de chocolate!" Adrien sonrió, estaban de oferta, no las había probado antes y lo mejor de todo, eran tres enormes paquetes de galletas.
—Si no te gustan me ofrezco a devorarlas por ti —murmuró Plagg.
—No puedes comerte mi muestra de rebeldía.
—No es rebeldía si nadie sabe que lo haces.
De acuerdo, Plagg tenía razón, pero escapar para comprar galletas con chips de chocolate y devorarlas a escondidas era lo más osado que podía hacer sin acabar encerrado en un internado.
—Lo sabes tú —replicó acariciando la cabeza del kwami.
—Yo no te impongo normas, pero de acuerdo. Eres tooodo un rebelde, Adrien.
Sabía que le estaba tomando el pelo, aún y así, que le llamase "rebelde" le hacía sentir orgulloso.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Pues todo que se relaciona con dulces me grita Marinette, pero no quería volver a sacarla, así que lo he mandado al supermercado a ser rebelde comprando cosas que no debe comer.
