Miraculous, les aventures de Ladybug et Chat Noir y sus personajes son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment.
Palabras: 293.
05.- Ropa interior
Adrien palmeó el espacio vacío a su lado en la cama. Estaba solo. Se desperezó como un gato y se puso los calzoncillos antes de dejar el cuarto y recorrer el pasillo bostezando. De la cocina salía un delicado hilo musical, Adrien supuso que la encontraría allí.
Se detuvo bajo el arco que separaba la cocina del salón y la observó, absorta en el bol repleto de cereales. Llevaba puesta una de sus camisas, le quedaba grande y formaba arrugas por todos lados, pero le quedaba preciosa.
Sintió vértigo al recordar la noche que habían pasado. Se sentía libre por primera vez en su vida, feliz y pleno. No sabía si aquella relación sería para siempre, pero aquella primera noche le había llenado el pecho de paz y calor.
—Buenos días —saludó.
Ella le miró sorprendida, casi como si no le esperase, sus mejillas se tiñeron de rojo al instante.
—¡Ay, Dios! ¡Estás casi desnudo!
—¿En serio? —preguntó Adrien divertido—. Después de habernos pasado toda la noche desnudos ¿te da vergüenza verme en ropa interior?
—Bueno, no es lo mismo —replicó abandonando la cuchara dentro del bol con cereales—. Esto no es la cama y la situación es otra también. Estoy desayunando y... Oh, Dios.
Adrien rió, acercándose a ella, rodeando sus hombros con el brazo. Se inclinó hasta que sus labios rozaron el lóbulo de la oreja de Marinette.
—Puedo quitármelos si lo prefieres. —La muchacha soltó un gritito ahogado—. Dime, ¿qué llevas debajo de esa camisa?
—¡Adrien!
Él volvió a reír, como el chiquillo inocente que le había ofrecido el paraguas a la salida del instituto, desabrochando con delicadeza los botones de la camisa. Marinette se enredó con él al instante, colmándole de un cariño que sabía necesitaba.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Mari ha vuelto y parece que no va a poder acabarse el desayuno. He esquivado la moda porque es algo que he repetido demasiado, así que una de adultez para hoy.
