Miraculous, les aventures de Ladybug et Chat Noir y sus personajes son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment.
Palabras: 276.
07.- Sin darse cuenta
Había recibido su prodigio a los catorce, desde entonces habían pasado diez años. Su mundo había cambiado, él había cambiado, sus responsabilidades también lo habían hecho. Adrien ya no tenía la misma vida del chiquillo de familia rica, su vida ya no era cómoda ni pasaba los días sin complicaciones. Ahora tenía más preocupaciones que momentos de calma, pero no volvería a su antigua vida ni por todo el dinero del mundo.
Había cambiado, definitivamente, se había encontrado a sí mismo. Y aunque ya nada era fácil, era feliz siendo el chico imperfecto que siempre había sido, sin tener que fingir que era alguien diferente, sin tener que alcanzar las expectativas y objetivos de otros. Simplemente perseguía lo que quería alcanzar, por lo que sentía que merecía la pena luchar. Y había encontrado su propio equilibrio.
Su padre creía que era un desagradecido y un egoísta por haber seguido su camino. Porque se había apartado de la familia Agreste, claro que también lo había hecho de los Graham de Vanilly.
Adrien quería ser Adrien, sin ataduras, sin falsas sonrisa ni objetivos que odiaba.
Y aunque creía que sería muy complicado el tiempo le había demostrado que no era así, que sin darse cuenta había llegado a ser quien era, que tenía a su lado a la gente a la que quería tener. Y que era feliz de verdad.
Puede que, en ocasiones, sintiese que el mundo se le derrumbaba, que tanto sufrimiento no había valido la pena, sin embargo, recordaba aquella libertad que poseía y se daba cuenta de que, cada instante sufrido para llegar hasta allí, había sido valioso.
Porque Adrien al fin era Adrien.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Al principio quise tirar por el lado romántico, relacionar con Marinette o Kagami, pero al final la idea de llegar a ser él mismo sin darse cuenta ganó.
Mañana más.
