Miraculous, les aventures de Ladybug et Chat Noir y sus personajes son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment.
Palabras: 373.
12.- 25913
Marinette había estado jugando con Sass aquella noche, le había recordado, sin pretenderlo, su fulgurante fracaso con el prodigio de la intuición.
Él no estaba hecho para aquel prodigio, no sabía hacerlo funcionar, no sabía aprovechar las ventajas que ofrecía porque no era demasiado observador, tampoco se le daba bien analizar las situaciones para revertirlas. Era un desastre. Cuando Lady Noire le había dicho que era "un chico simple" tenía bastante razón, aunque le molestaba.
Sabía que era una idea ridícula, pero quería conmemorar su fracaso de una manera especial. El tatuador miró la cifra de números redondeados, compuestos por recortes de notas de Marinette, como si fuera algo absurdo. Adrien le entendía perfectamente, porque 25913 no parecía una fecha o algo relevante. Le preguntó si estaba seguro y Adrien le confirmó que sí.
Por el tipo de campañas publicitarias que protagonizaba era consciente de que no podía hacérselo en un lugar visible, por lo que eligió el espacio que le cubrirían siempre los calzoncillos de su cadera izquierda. Además, sólo había una persona que pudiera verlo y entenderlo por lo que estaba bien así.
Pagó su tatuaje con una sonrisa satisfecha. Era una chiquillería, pero hacer cosas que no debía hacer le llenaba de energía y orgullo. Seguramente por haberse pasado tantos años rodeado de normas absurdas y prohibiciones injustas; fuera como fuese acariciar su libertad era maravilloso.
Abrió la puerta de casa silbando una de sus canciones preferidas y buscó a Marinette que estaba en el sofá rodeada de papeles. Estresada, con demasiado trabajo para una sola persona. Marinette no sabía decir que no.
—Me he hecho un tatuaje —declaró plantándose frente a ella.
Marinette le miró con el ceño fruncido y lanzó un suspiro.
—Adrien, no voy a caer en esa broma, no soy una niña.
—No es una broma, lo he hecho.
—Vale, pongamos que me lo creo, ¿qué pasa con tu contrato?
—Nadie podrá verlo.
—De acuerdo —musitó—. Enséñamelo.
Adrien sonrió, esperaba toda aquella incredulidad. Se desabrochó el cinturón.
—¿Qué haces?
—Cumplir tu orden —replicó desabrochando el pantalón para enseñarle la piel enrojecida de su cadera.
—¿25913?
—Aspick —contestó con un tono lleno de orgullo—. Mi fracaso más absoluto.
Marinette se echó a reír. Misión cumplida.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Pues sí, esto está relacionado con el prompt 22 del LadrienJune. Algo simple y cortito para acabar el miércoles.
