Era aún muy de mañana tanto que los rayos del sol aún no comenzaban a surcar los cielos y el rocío rodaba sobre las hojas de los árboles, cuando de repente un sonido metálico se expandió desde el claro del bosque haciendo eco en los alrededores mientras que otro sonido metálico aun más potente que el anterior hacia acto de presencia, pero esto era sólo el comienzo porque los choques de metal contra metal se hacían cada vez más seguidos al punto que incluso se confundían unos con otros y junto a ellos comenzaron escucharse jadeos y las voces de dos jóvenes que se encontraban sobre el lago junto a una mujer de cabellos rojos, la cual estaba frente a ellos con los ojos cerrados

—¿que pasa chicos? ¿Ya están agotados? —pero no recibía respuesta alguna, tanto el rubio como la morena ni siquiera podían mantenerse sobre sus pies, teniendo que estar a cuatro patas, incluso podría decirse que lo que les mantenía a flote era el orgullo ninguno quería ser el primero en caer víctima del agotamiento —¿cómo es posible que el hijo del cuarto hokage y la hija del capitán de la policía militar de Konoha aquellos que debían mantener el legado de sus padres ni siquiera puedan tocar a una pobre jounin que lleva más de diez años retirada? ¿Ustedes están seguros de que son sus hijos? porque no lo parecen —ante la mención de sus padres los jóvenes comenzaron a levantarse poco temblando a cada centímetro que subían y apenas se pusieron sobre sus pies la morena le respondió entre jadeos

—El hecho... de que seas... mi madrina... no te da derecho... a meterte... con mi madre...—tras lo cual sus iris adquirieron un color rojo brillante con un tomoe, al ver la pelirroja que sus palabras habían tenido el efecto esperado en la chica se extraño de que el rubio no hubiese dicho nada aún sino que solo sonreía de manera maliciosa, usualmente era el el primero que respondía y se lanzaba al ataque

—Y tu Naruto ¿que dices? O más bien ¿por que sonríes? —ante lo cual el aludido respondió manteniendo su sonrisa

—Solo porque tu eres mi madre y la viuda del cuarto hokage, si dices que no soy su hijo te insultas a ti misma —ante lo cual la mujer se percato del error cometido y también sonrió al igual que su hijo

—Tienes razón pero ¿que dices? ¿continuas o te retiras? – ante lo que el rubio respondió

—Si Sasuki sigue yo también — haciendo una serie de sellos y al terminarlos no había uno sino cinco rubios que de un momento a otro se lanzaron al ataque, al igual que la morena que había tomado el lado contrario al del rubio, tomando todos un kunai entre sus manos se disponían a enfrentar a la mujer con todo lo que tuvieran, pero cuando estaban a punto de golpearla emergieron de su cuerpo dos cadenas doradas con brillo diamantino repelieron el ataque de ambos haciendo que retrocediesen varios metros, estas eran la razón por la cual ninguno de los jóvenes había podido tocar a la jounin, eran demasiado fuertes como para ser cortadas y al estar hechas de chakra podían ser movidas a una gran velocidad por el simple pensamiento de la pelirroja lo que las hacia una defensa inquebrantable, pero esto no desanimaba a los jóvenes quienes tomando varios shurikens los lanzaron a su oponente, la cual se defendió usando las cadenas como hacia usualmente pero apenas golpearon las armas de los jóvenes estas explotaron perturbando a la pelirroja quien por un segundo perdió la pista de los adolescentes, pero apenas se repuso pudo percatarse de una gran llamarada proveniente de la combinación de las técnicas de los dos jóvenes a quienes se enfrentaba que iba directo a donde estaba ella pero no tuvo tiempo para poder esquivarla, ni para contraatacar por lo que fue tragada por un fuego tan abrasador capaz de calcinar la tierra, tras lo cual todo el lugar quedó cubierto de polvo y la morena comenzó a decir con alegría creciente

—Le ganamos... Le ganamos... Naruto le ganamos... No existe nadie que pueda recibir algo así y salir ileso así que ganamos —pero el rubio en lugar de irradiar alegría mostraba una preocupación que aumentaba a cada segundo que pasaba al punto que ignorando a su compañera salió corriendo hacia donde estaba su madre gritando

—Mamá ¿estas bien? —pero apenas se hubo internado en la niebla densa fue repelido por un golpe que le sacó del claro estampándole contra uno de los arboles, cuando la chica vio esto quiso ponerse en guardia pero lo único que alcanzo a ver fue un destello dorado antes de sufrir el mismo destino que su compañero —¿que demonios fue eso?—pregunto el rubio quien comenzaba a recuperar el aliento

—No lo se —fue la única respuesta que pudo pronunciar su compañera antes de sentir una presencia poderosa en extremo, tanto que sentía como si el aire escapara de sus pulmones con tan sólo estar frente a ella, como si ella fuese sólo una hormiga y el ser frente a ella un gigante, un titán, una deidad

—¿quien eres? Y ¿donde esta mamá? —fueron las palabras que pronunció su compañero al ser que se ocultaba entre la bruma, pero lo que sorprendió a la morena no fueron las palabras sino el tono que utilizó, pues se refirió a ese ser con altanería, con amenaza, manteniendo un kunai en cada una de sus manos, era como si realmente creyera que tenía alguna oportunidad en contra de aquello que estaba oculto frente a ellos

—¿que pasa Naruto? ¿Acaso no me reconoces? Soy yo, tu madre —y al instante el polvo se disipó dejando ver la figura de un mujer que parecía estar envuelta en un fuego dorado

—¿Ma...mamá? ¿pe...pero como? —fueron las únicas palabras que pudo pronunciar el rubio, pero las cuales fueron ignoradas por la mujer quien comenzó a decir

—Cometiron un grave error al confiarse en que me habían derrotado sin cerciorarse antes de que era lo que había pasado conmigo, un momento de descuido como ese puede les puede costar la vida, ahora vayanse que llegaran tarde a la división de equipos —ante las palabras de la mujer los jóvenes sólo asintieron y comenzaron a retirarse aún asombrados del inmenso poder que acababa de mostrar aquella mujer que conocían de toda la vida, aquella que les había criado y que al parecer no conocían en lo absoluto, pero una vez los jóvenes se retiraron una voz entre los arboles comenzó a decirle a la mujer

— Esos dos son cada vez mas fuertes, no pasaran muchos años para que igualen a sus padres

—Tiene razón Jiraiya-sama, pero para mi ellos dos incluso podrán superarnos, en especial Naruto incluso superará al primero

—Pero ¿No crees que te exageraste al usar el poder del Kyubi en contra de ellos?

—Puede ser, pero la idea es que comprendan que pueden existir seres realmente poderosos en este mundo por lo que no pueden confiarse nunca y al parecer logre mi propósito, pero es extraño verle por aquí Jiraiya-sama, ¿cuando llegó de su viaje?

—Acabo de llegar pensaba ver a mi ahijado antes de subir con el tercero pero me quede viéndoles entrenar, y esos dos realmente hacen un buen equipo no cualquiera podría hacerles frente

—Si, ellos dos están muy compenetrados a veces pareciera que pudiesen saber lo que el otro esta pensando con tan sólo mirarle, si las cosas siguen así me harán abuela dentro de no muchos años —estas últimas palabras las dijo con una cara de ilusión que término de convencer al peliblanco de que lo mejor era salir de allí

—Bueno lo mejor será que vaya a dar mi reporte al tercero, pasare más tarde a ver a mi ahijado —pero las mujer no respondió estaba ensimismada imaginando como serían sus nietos. Mientras tanto los dos adolescentes iban saltando de azotea en azotea rumbo a la academia ninja cuando el rubio le preguntó a la morena

—¿Sasuki, quienes crees que serán nuestros compañeros de equipo? – ante lo cual la aludida le miro con desdén para luego responderle

— yo no me doy mala vida por algo como eso, con tal de que mis compañeros no sean el afeminado de cabello rosa, ni tú estoy bien servida —ante esta respuesta el rubio respondió entre risas

— ¡Oye! Eso duele, mira que ponerme al nivel de ese metrosexual, eso hiere mis sentimientos – mientras que decía la última parte puso una cara melancólica por lo que la Uchiha respondió con una sonrisa en los labios

— ¿Y que? Eres un ninja no deberías tenerlos – mientras que el rubio terminaba en una carcajada, tras lo que luego la Uchiha continuó – pero en serio, tú no deberías estar tan ansioso por algo como eso, ya pasaste por esto mismo el año pasado

—Bueno aceptó que en parte tienes razón, pero esa vez mi equipo duro solo veinticuatro horas – fue la respuesta del rubio mientras que recordaba lo difícil que fue la prueba que el "jounin espantapájaros" le había puesto hacia exactamente un año, por lo que la pelinegra respondió

— ¿Y que te dice que esta vez podrás pasar la prueba del jounin?

— Eso ni se pregunta Sasuki, hemos entrenado todo este año hasta más no poder de seguro que pasamos esa tonta prueba y calificaremos como genins, eso puedes escribirlo en piedra, no mejor en acero, Ino, tú y yo nos convertiremos en el mejor equipo de todos los tiempos – ante la mención de la Yamanaka la morena respondió un tanto ofuscada

—¡De donde sacas a esa niña fresa! Esa inútil que lo único que sabe hacer es peinarse el cabello y dibujar corazones en su cuaderno – el rubio al escuchar como trataba a su amor platónico intentó defenderla

—Oye no le digas así, ella es...

—Una niña fresa, inútil, descerebrada, cabeza de chorlito... —comenzo a enumerar la Uchiha pero tuvo que dejar la lista hasta allí porque su compañero comenzaba a dejarla atrás y una vez le dio alcance continuó — tener que hacer equipo con ella sería casi tan malo como tener al Haruno de compañero – ante la mención de este el rubio hizo una mueca indicando que el pelirrosa le caía pésimo – tienes que darte la oportunidad de mirar a los lados, existen otras chicas mucho mejores que ella

—¿si? ¿Cómo cuáles?

—Hinata por ejemplo —ante la mención de esta el rubio sólo sonrió con ironía —es en serio Naruto, o es que me vas a decir que ella no es bonita —ante las palabras de su amiga el rubio se detuvo un momento para responderle

—No te niego que es bonita y linda hasta cierto punto pero es muy rara, se que es tu amiga y todo lo que quieras pero es las verdad siempre esta mirando al suelo, jugando con sus dedos o cubriendo su rostro...

"cuando tu estas cerca cabeza hueca" —penso la Uchiha mientras el Uzumaki continuaba

—y además no creó que le interese incluso creo que le caigo mal, no más bien peor que eso... ella... ella... me teme —estas palabras le cayeron como balde de agua fría a la Uchiha quien no entendía como su amigo llegó a esa conclusión y cuando vino a darse cuenta el Uzumaki se había adelantado nuevamente

—Oye ¿por qué dices eso? Ella...

—Evita estar a menos de tres metros de donde yo estoy, siempre que por alguna razón estamos más cerca que eso huye despavorida...

"porque se pone roja como un tomate cuando tu estas cerca" —penso la Uchiha para si misma

—...además incluso evita mirarme...

"mientras que tu puedas darte cuenta que lo hace"

—...no recuerdo que me haya respondido un saludo alguna vez...

"si lo hiciera en el mejor de los casos terminaría roja como tomate"

—...incluso una vez se desmayó sólo porque el sarnoso de Kiba me empujó y tropece con ella...,

"ese día tu rostro quedó muy cerca del de ella y no soportó la impresión y luego yo hice pagar a ese idiota por haber arruinado mis planes"

—me vas a decir que no me teme, más bien yo le aterro

"por lo menos ya se que no te es indiferente"—fue lo ultimo que penso la Uchiha antes de comenzar a contestarle —no digas eso dobe, como le vas a asustar si tu eres como un gatito, tan sólo mira esos bigotitos en tus mejillas, se ven tan...

—¿tan zorrunos? —nuevamente las palabras del rubio sorprendían a la Uchiha quien no sabía que responder, pero el rubio continuó bastante decaido — todos los adultos en esta aldea me temen o me odian por ser el hijo de la jiunchiri, el hijo del demonio, el hijo... El hijo del Kyubi, si ella se comporta asi es porque Porque sabe la "verdad"

—¿de cual verdad hablas? De que eres un chico extraordinario, con un corazón de oro, un poco despistado y travieso eso nadie lo puede negar pero aún así un gran chico, hijo de una noble mujer increíble con un corazón aún más grande que su poder y del cuarto hokage un hombre que fue capaz de sacrificar su vida por el bienestar de la aldea —ante lo que el rubio respondió con un deje de tristeza

—Aqui todo el mundo olvido que soy hijo del cuarto

—Y ¿no eres tu el que siempre dice que les obligarás a recordarlo y a que te reconozcan como un gran guerrero?, ¿no eres tu el que se convertirá en hokage algún día para seguir los pasos de su padre y protegerá todo aquello a lo que el amaba aún más que su vida?—ante lo que el Uzumaki respondió ya más animado, mientras se limpiaba los mocos con el brazo

—Tienes razon, yo seré el "Hokage Naranja de la Hoja", el ninja más poderoso que haya existido, un guerrero que marcará un hito en la historia del mundo

—Muy bien Hokage-dobe-sama así se habla, pero primero tenemos que convertirnos en genin asi que a correr —y la chica comenzó a correr a toda velocidad dejando atrás al rubio quien al ver esto la siguió a toda prisa gritandole que se las pagaría.

Un par de horas más tarde

— El equipo siete estará conformado por Haruno Sakumo, Uzumaki Naruto – apenas se dieron cuenta que estaban en el mismo equipo los aludidos tensaron sus músculos y rechinaron sus dientes mientras se dedicaban una mirada de desprecio mutuo, pues decir que se llevaban mal era un halago para la relación que había entre ellos dos por lo que la Uchiha reía internamente al tiempo que pensaba

— "Pobre de quien le toque estar en el mismo equipo con esos dos idiotas, de verdad le compadezco" – en ese momento el Umino dijo el nombre del tercer integrante del equipo.

— Y Uchiha Sasuki – la mención de su nombre le cayó como un balde de agua fría a la morena, quien lloraba internamente mientras preguntaba al cielo que pecado había cometido para recibir tal castigo – y su sensei será Hatake Kakashi – apenas se escuchó ese nombre el rubio se puso totalmente tenso, con la respiración agitada y un ligero temblor en su cuerpo mientras que sudaba frío e intentaba articular algo

—Ha... Ha... Hatake Ka... Ka... Kakashi