Holaaaa, si ya sé que me desaparecí y no cumplí lo que prometí, pero ahora estoy en una situación algo difícil porque estoy viviendo solo, en otro estado y la verdad es que si me afecto demasiado.
Tuve un ligero cuadro de depresión por esto y no me esforzaba muy bien en el trabajo, me dieron algunos días y trate de sopesar esto por mi cuenta, hasta que me acorde que estamos en el siglo 21. No les voy a mentir, extraño a mis amigas, a mis padres y a ese engendro del mal que tengo por hermana, no creí que esto podría pasar, bendito sea el internet y Skype, gracias a esto no tengo que estar mandando cartas y esperar días para que me contesten.
Eso me ayudó mucho y al menos cada fin de semana hablo con todos ellos. Algunos decían que nada más los llamara, pero siento que una llamada no sería suficiente para mí.
Todavía tengo ciertos episodios, pero según un amigo del hospital (que también es psiquiatra) estos desaparecerían con el tiempo, pues mi caso es leve y ni siquiera tuve que recurrir a medicamentos (gracias a Arceus).
En fin, basta de tanto parloteo, esto es otra de las cosas que también me levantan el ánimo y disfruten el nuevo capítulo. JARVIS comienza a cargar la historia por favor no sin antes recordarles que los personajes en esta historia son propiedad de sus respectivos dueños y bla bla bla…
Enseguida señor…cargando...cargando...cargando….
Especial. Eres la guerra que estoy peleando
Escucha chico, te explicare como es la guerra…en la guerra, no siempre se lucha, la sangre, las balas y la muerte, si si, forma parte de ella, pero no lo son todo, a veces, hay que saber cuándo rendirse…y correr como el diablo.
Había pasado un largo periodo desde que Naruto habia llegado a esa dimensión en guerra, algo que no sería apropiado para un chico de su edad, debido a esto, tuvo que madurar con rapidez, los enemigos de la humanidad eran brutales y no tenían misericordia, mataban todo lo que se moviera sin importar si se trataban de niños, mujeres y ancianos.
— (en resumen, todo lo que un shinobi haría durante su corta vida) —decía el rubio entre pensamientos mientras ayudaba a evacuar a la gente de Ilima, próximo objetivo de las larvas— muy bien este está lleno….
Tai ayudo a un chico que habia perdido su balón, con calma el transportatropas se iba, pero de la nada apareció un Corpser del subsuelo destruyéndolo y matando a sus ocupantes.
—¡bastardos! —Naruto comenzó a matar Locust tan pronto como salían del agujero— los voy a convertir en carne para hamburguesas…
La oleada llegaba cada vez más fuerte, pues los Reaver atacaban con precisión, tanto asi que tuvieron que usar el apuntador del martillo del alba para terminar el trabajo rápido. Ninguno de ellos podía llorar a las víctimas de este ataque, pues sus compañeros de Echo estaban en peligro.
Naruto fue quien se adelantó, todos en ese pelotón sabían que habia alguien demasiado especial para el rubio y decidieron seguirle el paso, mientras el eliminaba cuanto Locust o desgraciado apareciera en su camino, pues su objetivo se encontraba luchando sola contra una horda que comenzaba a flanquearla.
Un disparo en su armadura la derribo y los Locust estuvieron a punto de rematarla, pero una lluvia de balas atravesó a dos que se encontraban detrás del granadero, quien fue partido a la mitad por la Lancer de Naruto, mientras la chica lo veía que le ofrecía la mano.
—Tarde como siempre… —bufo de forma sarcástica mientras se levantaba—
—De nada —respondió con una sonrisa en su rostro, mientras observaba a su alrededor— lamento lo de tu pelotón….
—Eran buenos soldados…malditas larvas, nos tomaron por sorpresa —exclamo con furia, al caer en una trampa para novatos—
—No sirve de nada lamentarse por esto Selina, debemos encontrar a los sobrevivientes que estén en el banco —el pelotón de Naruto llego en ese momento, pero su teniente lo miraba molesto—
—Soldado, la próxima vez, espere las ordenes de su superior….
—Una disculpa señor, le prometo que no volverá a pasar…
—No regañes al chico, solo trataba de salvar a su noviecita —ambos se sintieron incomodos por las palabras del sujeto con un puro en la boca— en fin, debemos encontrar a los supervivientes….
—¿Dónde se encuentran los supervivientes? —pregunto el teniente Kim mirando a la ojiverde—
—Algunos se escondieron en este banco, otros están ubicados en el Instituto de Ilima señor —informo con rapidez—
—Muy bien vallamos por ellos….
Talvez no era buena idea bajar al subsuelo y mucho menos porque ahí se encontraban las larvas, pero escuchar como alguien se defendía de las larvas que quedaban fue el indicativo de que habia supervivientes, suerte que el tipo estaba detrás de una jaula.
Naruto llamo la atención de los desgraciados y fueron recibidos con una lluvia de balas, el chico les dio las indicaciones para encontrar a los sobrevivientes, por desgracia Naruto comenzó a sentirse mal, después de todo habia sembradores tiñendo el cielo.
—¿tiñendo? —Pregunto el chico que rescataron—
—La tinta tapa el sol, cuando esto pase…los kril mataran a todos…
Tras esa respuesta el rubio hizo una mueca de dolor pues su cabeza aun sentía dolorosas pulsaciones por culpa de esas malditas cosas
—Puta madre, odio a los sembradores, quisiera matarlos sin necesidad del martillo —exclamo el rubio tratando de mitigar el dolor—
—¿estás bien? —pregunto la azabache observando incluso como una ligera gota de sangre caía por su nariz—
—Busquemos a los sobrevivientes y salgamos de aquí —la única que conocía de esta condición era Selina, por lo que todos en su pelotón observaron esto con algo de duda, rápidamente el rubio se limpió la nariz y siguió con su objetivo—
Luego de dejar al chico en la caravana, comenzaron con la cruzada para encontrar a su padre y a todos los sobrevivientes antes de que los sembradores terminaran de oscurecer el cielo de la ciudad, claro que Naruto no estaba preocupado, después de todo era completamente inmune al ataque de esas cosas, pero su pelotón aun no debía averiguar esto.
Entre los obstáculos que los Locust pusieron durante su ocupación se encontraban varios Brumak, Desgraciados, Seraphines y una Berserker que Naruto mato fácilmente con una flecha de punta plateada.
—¿que? Es obvio que lo único que sirve para matar a estas cosas, es usar algo que este hecho con alguna parte de su cuerpo —Naruto saco esas puntas de flecha y se las enseño a su pelotón— es difícil quitarles la piel, pero no hay nada que un lanzallamas no ayude….
Con calma el rubio disparo al cadáver de la bestia y su piel adquiría ese tono rojizo, mientras Naruto detenía su ráfaga de fuego, usaba su cuchillo y el de su amiga azabache para comenzar a separar las capas de piel, la ventaja era que podría servirle como protección para las balas si la traía en la espalda. Con algo de agua la enfrió y procedieron a seguir con la búsqueda.
Desgraciadamente, ese era el menor de sus problemas, los sembradores bloquearon las comunicaciones con el mando y encontraron una carnicería peor que la que vieron en el gimnasio de aquella escuela, decenas de Gears asesinados de forma brutal.
—por dios…
—¿Quién fue el que hizo esto? —se preguntó la azabache de ojos verdes
—sea quien sea, lo pagara muy caro —exclamo el rubio hasta que sintió algo de dolor en su cabeza, obligándolo a arrodillarse— mierda, esos sembradores…ya me tiene harto, debe haber un gran grupo frente a nosotros…
El dolor era insoportable, pero trataba de mantenerse firme para no dar una penosa vista a sus compañeros. Aun asi quería masacrar a todos esos estúpidos sembradores o averiguar porque le provocaban esto. Deseaba poder usar sus técnicas shinobis, pero su red de chakra aun estaba muy dañada y aun asi, el sello que tenía no ayudaría en nada con su situación actual.
—pero hay una caravana de larvas en medio, no podemos pasar por ahí directamente
—tendremos que dividirlas, si las tomamos por sorpresa… —su cuerpo no aguantaba estar tan cerca de tantos sembradores, por lo que cayó al suelo mientras algo de sangre escurría por su nariz— con un demonio….
—querrás decir que nosotros nos encargaremos, no estás en condiciones para pelear —decía el teniente mientras miraba al resto del pelotón asentir— Selina quédate aquí y cuídalo, los veremos aquí cuando logremos eliminar al sembrador…
—sembradores…son tres sembradores en la zona
Todos asintieron y tomaron caminos distintos, mientras el rubio y la azabache se quedaban ocultos en esa zona, ella tomo su cantinflera y le ofreció agua al rubio, luego saco un pañuelo de color blanco que siempre traía, lo humedeció para tratar de bajar su temperatura.
—¿estás bien? —pregunto con preocupación
—estaré mejor cuando hagan explotar a esas cosas —respondió mientras reía— me siento como un novato inútil…de nuevo
—oye…no lo eres, no sabemos porque esas cosas te afectan de esa forma —respondió mientras trataba de bajar su temperatura— me recuerda a nuestra primera misión…tuve que salvarte el trasero porque te habías quedado atrás….
—Haha si lo recuerdo bien, pero, ¿tenías que destruir el edificio entero para "intentar rescatarme"? —pregunto de forma sarcástica mientras sentía como habían acabado con el primer sembrador—"que alivio" —pensó al sentir como ese dolor se mermaba un poco
—fue un buen plan…
—Casi nos matas…—le respondió burlista aun con los ojos cerrados
—pero estas vivo para poder quejarte ¿no? —respondió mientras se cruzaba de brazos
—Si…aunque de suerte
Ambos rieron por lo dicho mientras el rubio parecía que se reincorporaba con calma, señal de que el segundo sembrador habia sido eliminado. Mientras tanto ellos se miraban con ternura, como si no importaba lo que ocurría a su alrededor. La chica azabache lo tomo de las mejillas mientras él estaba aún mareado por los efectos del ultimo sembrador.
Quien se imaginaria que ese chico que habia encontrado hace tanto tiempo, terminaría por convertirse en alguien muy importante para ella, se trataba de un debilucho que vio como si fuera una carga, pero al verlo tan inspirado en los entrenamientos y misiones le demostraron que esa fachada de debilucho solo era eso, una fachada, su voluntad ardía con la intensidad de mil soles y eso termino por atraerla tanto física y emocionalmente.
Aunque ellos tenían una regla muy estricta, debían separar sus sentimientos del deber, pero eso no significaba que no se preocuparan el uno por el otro. Pareciera que Naruto recibió una descarga de adrenalina, el ultimo sembrador fue eliminado y como si fuera un resorte, se reincorporo con rapidez. Ambos estaban a punto de alcanzar a su pelotón, cuando la chica lo tomo de su armadura y le planto un beso muy apasionado, dejando confundido al rubio.
—Selina…creo que hablamos….
—lo hice porque quise hacerlo —respondió mientras lo silenciaba con un dedo— además, no hemos tenido acción en los últimos meses, ¿te gustaría que nos escapáramos como en el entrenamiento?
—Me tientas…me tientas… ¡hagámoslo, pero no ahora pues estamos de servicio
—pero te agrado la idea —la azabache le dio una nalgada y avanzo contoneando sus caderas hipnotizando al rubio—
— (me agrada esa chica) —decía la kitsune en su cabeza— (si algún día regresamos y destruyes este estúpido sello, quisiera conocerla más…a fondo)
"gracias por la ayuda Kurumi, de por si trato de no saltarle encima y el que digas eso no ayudan en nada" —respondió mientras soltó un suspiro de decepción—
—(eres un pervertido ¿acaso te gustaría ver a dos mujeres besándose?) …
Ante esa pregunta, Naruto comenzó a imaginar cosas subidas de tono que incluían a la azabache y a la pelirroja, para alejar esos pensamientos de su cabeza opto por sumergir su cara en el agua qué se encontraba cerca, mientras su inquilina se partía de la risa por esto. Habia encontrado una mejor forma de molestarlo que diciéndole simplemente humano.
—"Por Kami, de todas los Bijus, ¿debía tocarme la más pervertida?" —se quejó mentalmente. Mientras en su mente la biju paro sus carcajadas e inflo sus mejillas indignada por ese comentario
—(Igual te gusto. ¡no lo niegues!)
Naruto mejor no respondió
Los locust habían preparado muy bien la invasión y cualquier intento de resistencia de arte de los humanos, cada centímetro estaba blindado y la tormenta habia llegado, los sobrevivientes ahora deberían estar muertos, era me9jor dejar este lugar, pero al escuchar que ellos estaban con vida, hicieron que el rubio no perdiera la esperanza.
El APC habia llegado, era hora de abandonar ese lugar, pero los Locust tenían otros planes, comenzaron un ataque para eliminar a los Gears y a los sobrevivientes. El rubio comenzó a disparar para matar a todas esas asquerosas larvas, pero pronto su sensible oído hace habia percatado de unas pisadas que venían detrás de ellos.
—Oh mierda —cuando volteo, sabía que estaban en problemas— esto se va a poner feo…
Ante la sorprendida vista del Jinchuriki y los demás miembros de su escuadrón, un gigantesco Locust hacia acto de aparición, sus pisadas hacían temblar la zona y lanzo un rugido tan potente que casi logro perforar los tímpanos de los gears, además de emanar una violenta onda de viento que casi los derriba
Naruto comenzó a dispararle al Locust gigante que no parecía inmutarse, de pronto apunto con su dedo al pelotón y una horda de Kril descendió e intento despedazarlos, de no ser porque Naruto se habia colocado frente a ellos.
—¡puede controlar a los Kril! —exclamo el rubio bloqueando el ataque— esto sera complicado….
—Repliéguense a la escuela, los Locust están destruyendo las luces….
—¡vamos Selina! —Naruto la tomo de la mano para escapar—
Todos estaban expectantes de como ese Locust gigante trataba de cortar las líneas eléctricas, sin embargo, Naruto comenzó a acribillarlo, pese a que la zona estaba completamente oscura.
La ventaja de ser un Jinchuriki. Se heredan algunas habilidades como el aumento de los sentidos, Naruto podía verlos claramente en la oscuridad
—Eres un hijo de puta muy resistente, pero todos tienen un punto de quiebre —Naruto miro al gigante rugir y lanzarse contra el—
Aun con la ventaja del kril, el general Raam no daba crédito a lo que veía, el chico se deslizo debajo de él, lanzo su "dedo Kril" contra el rubio, pero no parecía afectarle, es más, las criaturas se desintegraban tan solo acercándosele. Naruto continúo disparándole ráfaga tras ráfaga y escapando en un intento por cansarlo.
—¡que está haciendo el chico!
—Concentra el fuego enemigo en él. Los está guiando a una trampa, cuando ellos estén debajo de esas lámparas Naruto las destruirá y los Kril se darán un banquete con ese pelotón de Locust —ante la respuesta de la chica, todos empezaron a contraatacar, las larvas eran menos y ese Locust gigante habia posado su atención en Naruto
El rubio daba fiera batalla disparando su Lancer. Los disparos no podían hacer mucho, pero podía aturdirlo por segundos logrando que bajara su guardia u obligándolo a cubrirse
Pero no podía usar esa táctica por siempre. Debía hacer algo al respecto o pronto se volvería comida de locust.
—¡chicos voy a alejarlos lo más que puedan, pongan a salvo a los civiles! —todos escucharon al rubio agitado, seguramente cansado de huir
—¡aguanta Naruto, la ayuda va en camino! —exclamo la azabache de ojos verdes—
—¡la tormenta me protegerá, lo importante es mantener a salvo a los civiles! —respondió el rubio tratando de recuperar el aliento
—Maldita sea ¡no seas terco Naruto! Regresa aquí —exclamo algo nerviosa la ojiverde—¡vamos!, ¡contesta!
—Estaré bien…—tras un "clic" Naruto corto la comunicación
—¡Demonios Naruto! —exclamo nerviosa y frustrada, pero trato de recuperar su cordura —existen sembradores en esa dirección —la chica comenzó a correr, mientras subía por los edificios, las únicas zonas que estaban iluminadas—
—¡Selina! —todos quisieron seguirla, pero otra oleada de Locust aparecía—
Naruto se encontraba corriendo mientras las hordas de Locust lo perseguían, cada vez se sentía más cansado, debía actuar con rapidez, la trampa estaba colocada, los Locust no se imaginaron lo que les esperaba.
—¡hey asquerosas larvas! —Naruto comenzó a disparar a las luces y todo quedó a oscuras
La tormenta se abalanzo contra ese enorme pelotón, los que intentaron escapar eran eliminados por el rubio que habia encontrado un rifle francotirador en las cercanías, lo único que quedaba de esa enorme unidad eran restos de sangre partes de Locust, mientras la tormenta terminaba por consumirlos.
—Su arma más efectiva, se volvió en su contra —Naruto escucho el disparo de un misil, apenas si reacciono para esquivarlo—"demonios, no cayeron todos en la trampa"
El general Raam sabía que no podía fallar en el asedio de la ciudad, menos cuando la victoria era suya, pero ese chico era un dolor de cabeza, debía eliminarlo a toda costa o se convertiría en una molestia mayor. Tomo su Reaver y comenzó la cacería del rubio, pese a que este podía esconderse en lugares donde no hubiera luz, la tormenta lo delataba al momento de intentar atacarlo, dándole ventaja al general Locust para localizarlo con más facilidad.
—¡malditos murciélagos, porque no se van a otro lado! —exclamo el rubio molesto por la insistencia de estas cosas— mejor vuelvo con ellos, pero podría eliminar a ese sujeto, se nota que es una pieza importante en la milicia Locust.
— (ni lo pienses, ese monstruo es más fuerte que tú, además creo que es el que mato a todos esos Gears, no siento otra emoción en el más que la satisfacción de asesinar) —decía la kitsune en su interior—
—Con más razón tengo que acabar con el… —Naruto comenzó a sentirse mal, no sabía porque, pero su cabeza le empezaba a dar vueltas— ah demonios, otra de esas malditas cosas
Cerca de la zona un sembrador apareció y comenzó a lanzar Nemacyst al cielo, lo cual hizo que el rubio se sintiera peor, al tener tan cerca una de esas cosas. Eran realmente asquerosas y el olor que despedían era fatal, lo cual solo hacían que Naruto se sintiera aun peor, dándole una ventaja táctica al Locust gigante, percatándose que el rubio tenía una debilidad.
Por alguna razón, comenzó a sentirse como aquellos días donde solo era un pequeño niño y se escondía temeroso de la turba furiosa que lo perseguía, se habia paralizado del miedo cuando vio al general de la horda acercarse a él. Con fuerza alzo su cuchillo e intento empalar al rubio, pero este reacciono a penas y esquivo el ataque, debía alejarse de ese lugar en ese instante o lo matarían.
— (puta madre, no debí confiarme en esto) —pese a que cada paso lo hacía sentir mejor, el cansancio por tener a un sembrador tan cerca comenzó a hacer merma en su cuerpo— (necesito volver, pero tengo que asegurarme que hallan evacuado a los civiles)
— (no dejas de preocuparte por los demás, sin importar que esta no es tu guerra) —la kitsune adoraba esa faceta de su personalidad, recordándole a uno de sus hermanos menores y a cierto Shodaime Hokage, cuando tenía su edad
—(Me halagas cariño, pero ahora no es momento para eso)
Pese a que los drones trataban de acabar con su vida, Naruto los empujaba a la oscuridad, la tormenta acababa con ellos rápidamente y eso le ahorraba tiempo, la escuela estaba cerca, pero Raam apareció en su Reaver y lanzo una explosión de oscuridad, la cual se disipo al contacto con Naruto, pero cumplió su objetivo derribando al rubio, dándole oportunidad al Locust de acercarse y tomarlo por el cuello.
Por suerte Naruto estaba equipado para este tipo de problemas, golpeo sus talones y sin que él lo esperara, una navaja salió de su bota. Con su situación tan precaria el rubio lanzo la primera patada, que impacto en el rostro del Locust que lo soltó por inercia.
El ataque le habia dejado una herida en su ojo izquierdo y esta no paraba de sangrar.
—Si no te puedo matar con un arma, lo hare a la antigua —Naruto saco un cuchillo que portaba en su armadura y se lanzó contra el general caído— ¡veamos si puedes sangrar más!, ¡perra!
La diferencia entre ellos era abismal, un golpe era más que suficiente para matar al rubio, pero este se habia quitado la parte superior de su armadura. Cualquiera que lo viera lo tacharía de loco, pero esto le proporciono mucha más agilidad, tratando de cortar varias partes vitales en los Locust y que este muriera por la pérdida de sangre.
Raam estaba harto de la humillación que ese humano le proporcionaba, asi que se levantó a pesar de las múltiples heridas en sus brazos y partes descubiertas de su armadura, tomo un auto que estaba ceca y se lo arrojo, por suerte sin su armadura, Naruto era más rápido. Tomo un par de flechas de su cintura, se armó con su arco y le atravesó una en el pecho, provocando que un alarido de dolor saliera de la boca de aquel monstruo.
—bonita armadura, lástima que estas flechas estén hechas con la piel de una Berserker —decía mientras clavaba otra en su hombro— ahora el golpe final…
Raam lanzo un grito ensordecedor y varias explosiones en la zona derribaron al rubio.
—maldito, sabía que volvería por el mismo lugar que escape —decía entrecortadamente, mientras el general Locust se levantó con rapidez y lo aprisiono, esta vez, asegurándose de que no habría otra sorpresa— ¡suéltame bastardo!
Raam lo tenía sujeto de sus pies y sus brazos, dispuesto a partirlo en dos, pero una ráfaga de balas hizo que soltara nuevamente al rubio, quien tomo una flecha que se habia caído y se la clavó en el brazo.
—¡No te atrevas a tocarlo engendro inmundo! —Selina apareció justo a tiempo para salvar al chico que amaba
—¡Maldita sea Selina!, ¡¿qué haces aquí?!, ¡te dije que te quedaras con ellos y esperaras la evacuación! —exclamo el Uzumaki molesto por el actuar de la chica—
—Te dije que estábamos juntos en esto….
—¡no puedo estar junto a ti todo el tiempo! ¡no podre protegerte!
—¡quiero terminar esta guerra para estar juntos, no para que me trates de damisela en apuros! ¡además no eres el único que quiere proteger algo que amas! —exclamo mientras las balas penetraban la piel del Locust gigante, cortesía de las heridas que Naruto le provoco, el cual ahora se encontraba poniéndose su armadura— Ahora vámonos, tu y yo hablaremos muy seriamente sobre este tipo de estupideces…
—…Bien, ¿ya qué? —respondió con un suspiro de derrota. Esta chica seria su final algún día
Ambos comenzaron a caminar sin percatarse que Raam aun los cazaría y no descansaría hasta eliminar a ambos humanos y usar sus cadáveres para alimentar a los desgraciados.
Naruto y Selina habían llegado frente a la escuela, su escuadrón los esperaba con buenas noticias, un Raven iba en camino para recoger a los sobrevivientes, por desgracia El genera Raam tenía otros planes, con su Reaver disparó un misil que separo a ambos Gears.
—Pero…pero… ¿qué rayos…?
El rubio trataba de recuperar el sentido de la orientación mientras se percataba de que Selina habia quedado lejos de él, por alguna razón los Kril no la atacaban, pero sus temores se hicieron más grandes cuando Raam apareció detrás de ella, la levanto de su cabeza y la atravesó con aquel cuchillo que habia cobrado tantas vidas.
Esta escena fue presenciada por el rubio en cámara lenta, los demás Gears alejaban al Locust de su compañera mientras Naruto se arrastraba cerca de ella, se encontraba viva, pero no le quedaba mucho tiempo.
—No…no…por kami…no otra vez… ¡Selina! —Naruto la tomo entre sus brazos mientras la chica tosía sangre— por favor resiste ¡porque lo hiciste! ¡por qué!
—Porque...porque lo…hice…porque te amo…
—¡siempre tienes que llevarme la contraria! —exclamo mientras unas lágrimas comenzaban a caer por sus mejillas— ¡resiste por favor!
—Naruto…ambos…sabemos que…esto es…el final…para mí —decía mientras comenzaba a perder fuerzas—
—¡eso no es cierto! ¡que paso de que terminaríamos esto juntos! ¡no puedes hacerme esto! ¡tú no puedes morir y menos si fue por mi culpa! —a pesar de la tormenta, los gritos del Uzumaki eran perceptible— ¡no quiero perderte!
—Lo…se, pero…eso no…pasara, siempre…estaré contigo…no quiero…que creas…que esto…fue…tu culpa… —con un último suspiro la azabache murió en brazos de su amado, quien estaba devastado por la pérdida—
—No…no… —repetía una y otra vez mientras abrazaba el cuerpo de su amada— ¡SELINA!
La lluvia de balas paro un momento luego de escuchar al rubio gritar con tanto dolor en su corazón. Con calma él se levantó, llevando en brazos el cuerpo de su amada, decidió avanzar por las zonas oscuras, dejarla cerca de los Gears quienes no preguntaban nada, sabían la clase de dolor que era perder alguien tan cercano a ti, lo que si quisieron cuestionar, fue como los ojos color azul del rubio se tornaron de color rojo, con la pupila rasgada, como si fuera la de un reptil y las marcas en sus mejillas se hacían más pronunciadas.
Esa mirada despiadada y llena de sed de sangre estaba dirigida hacia el Locust gigante, quien parecía haber disfrutado asesinar a su compañera.
Pronto conocería la ira de un Jinchuriki y esa sonrisa se le borraría…permanentemente
—RAAAAAM —Naruto se lanzó al ataque mientras el general Locust montaba su Reaver— ¡MISERABLE HIJO DE PERRA, VOY A MATARTE!
Naruto comenzaba a acercarse y disparar hacia donde volaba el Reaver. Varios drones aparecieron para apoyarlo, sin embargo, la ira de Naruto era tan grande que los despedazaba tan pronto salían de los agujeros de emergencia. Todos miraban al rubio pelear con tanta fiereza e ira, decidieron no decir nada y darle cobertura, no sabían cuánto tardaría su transporte, pero era imperativo que derribaran a ese Locust o podría destruir el Raven junto con todos los Gears y civiles.
—¡BAJA Y ENFRÉNTAME ASQUEROSA LARVA DE MIERDA! —Naruto disparaba tratando de derribarlo, un drone apareció e intento golpear al rubio, pero este fue más rápido y con la bayoneta de su Lancer lo partió a la mitad— ¡esto es lo mejor que tienes! ¡ahora entiendo porque se escondían debajo de nuestros pies!
Estas palabras no le gustaron a ninguno de los miembros de la horda, mucho menos a su líder, por lo que todos los disparos se concentraron en eliminar al Uzumaki, pero el chico se encargaba de eliminarlos como si fueran moscas.
—¡¿Escuadrones enteros contra uno solo?!, ¡¿aun asi no logran nada?!, ¡además de cobardes son unos estúpidos e inútiles!
Naruto observo a un Boomer que estaba cerca, su arma le habia dado una idea, rápidamente se acercó a él y en un intento por atacarlo cuerpo a cuerpo, Naruto saco su revólver y le disparo en la cabeza a quemarropa, como resultado su rostro quedo manchado con sangre y partes del cráneo de la criatura, recogió el arma y las municiones y comenzó a disparar contra el Reaver, varios impactos fueron suficientes para que este fuera derribado.
El Uzumaki aún no estaba satisfecho, pero era demasiado tarde, el Raven habia llegado y el teniente Kim les ordeno a todos evacuar, pero de la nada, el rubio escucho un alarido proveniente de la zona donde se estrelló el Locust, ahora su rostro reflejaba una mirada demencial mientras tomaba su Lancer.
Raam se encontraba tratando de escapar de esa zona, pero su pierna se habia atorado entre el concreto, unos segundos bastaron para que ambos estuvieran frente a frente. Naruto tomo su Lancer y acciono la bayoneta, llamando la atención de aquel gigante, quien por inercia le ordeno a la tormenta atacarlo, teniendo el mismo resultado que antes.
—voy a disfrutar…destriparte como a un pez —Naruto caminaba lentamente sin inmutarse por la tormenta que trataba de acabar con su vida— me pregunto si los Locust conocen lo que es el significado de dolor….
Raam trato de usar otra técnica, ordeno a los Kril atacar el Raven, por lo que Naruto tuvo que dejar de lado sus deseos de venganza.
—esto no ha terminado bastardo inmundo… —Naruto se alejó de ese lugar derramando una lagrima, pues era consciente de que sus compañeros solo habían tomado la identificación de la chica y su cuerpo se quedaría en esa zona—
Cuando subió a la nave, la tormenta se disipo, todos estaban asombrados por esto, pero el rubio no decía nada, solo miraba la zona donde ahora yacía el cuerpo de Selina. Tai y Valera le dijeron que habia algo para el en la parte delantera del helicóptero, con mucho cuidado avanzo con la mirada gacha, hasta que se percató de que el cuerpo de la azabache, reposaba en uno de los asientos.
Naruto quería abrazarlos por tan noble gesto, pero decidió quedarse en ese lugar, deseando que su amada lo perdonara por haberse confiado demasiado y que ella tuviera que haber ido a rescatarlo.
—yo debería estar en tu lugar —musito mientras acariciaba su ya frio rostro— perdóname…
La kitsune sabía que su contenedor se culparía de esto toda la vida, nuevamente alguien muy cercano a él, murió por protegerlo, solo que esta vez no fue tan traumático como aquel Anbu que ataco, violo y asesino a la civil que le ayudo cuando estaba lastimado.
—Naruto…lamentamos mucho tu perdida…
—¿seguro que estarás bien? —pregunto Valera mientras observaba al rubio—
—Lo estaré cuando tenga la cabeza de esa asquerosa larva en mis manos —respondió mientras sus ojos nuevamente se tornaban rojos—
Ninguno dijo nada, sobre todo por como Naruto hablo con ese tono que podría helarle la sangre a cualquiera.
Cuando llegaron a la base, el rubio cargaba el cuerpo de la chica, subió a un APC y sin decir nada salió de la base con destino a una zona cercana a la ciudad que fue testigo de la ofensiva y el poder del martillo del alba.
No era la primera vez que iba a ese lugar, siempre acompañaba a la azabache porque en esa zona boscosa, se encontraban los restos de su familia. Selina visitaba la zona al menos una vez al mes para hablar con su familia y esta le brindara fuerzas para seguir adelante.
Ahora Naruto se dirigía a ese lugar para enterrar a la chica junto con su familia, lo cual solo aumentaba la ira que sentía hacia los Locust y hacia sí mismo.
Con calma llego, bajo a la chica y le quito su armadura Gear, no serviría mucho por la herida de entrada y salida de ese cuchillo, pero para el rubio tenía un valor sentimental más grande que cualquier cosa.
Empezó a cavar el agujero lo más profundo que pudiera, no quería que los animales o los desgraciados se dieran un banquete con ella. Cuando termino, deposito a la chica y relleno el agujero con toda la tierra que había sacado, improviso una cruz y se quedó ahí arrodillado, como si quisiera despertar de esta pesadilla, quería que Selina lo despertara, lo besara y le diera aquella esperanza que vio cuando solo tenían trece años, pero la cruel realidad lo golpeo cuando escucho a los animales a su alrededor.
¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHH! ¡POR QUÉ! ¡PORQUE TODA LA GENTE QUE INTENTA AYUDARME MUERE! ¡QUE FUE LO QUE HICE! —exclamo con fuerza, golpeando el piso con ambas manos, derramando lágrimas de tristeza y agonía—
Sabía que cuando fuera un shinobi vería estas situaciones, el problema fue que esto le había pasado desde temprana edad, por eso no le importaba sacrificarse para proteger a la gente que amaba, por eso el deseaba morir…
Algunos años después y a raíz de su perdida, Naruto se convirtió en un Gear a tomar en cuenta, impresionando a los altos mandos a tal punto que, a la corta edad de 22 años, se le confirió el grado de sargento dentro de la COG, siendo considerado como el cabo más joven en alcanzar ese rango en tan poco tiempo.
Prescott y el coronel Hoffman habían ideado una forma de acabar con las larvas o diezmarlas en gran medida, la operación ofensiva de masa ligera era importante, aunque durante el asedio. Raam estaba dirigiendo a varios pelotones para evitar que esa bomba de masa ligera fuera detonada.
Este sería el encuentro decisivo, después de atravesar el tren que transportaba el arma, lleno de enemigos y una Berserker, el encuentro entre ambos enemigos era inevitable. Raam miraba al chico con odio mientras este lo miraba con sed de sangre.
—espere mucho tiempo para hacer esto…si muero, ¡te arrastrare conmigo al infierno! —la lluvia de balas entre los tres Gears y el general Locust comenzó—
Esta vez Naruto no subestimaría a su oponente y tenía una sorpresa preparada para su escudo de krill, gracias a las enseñanzas de Baird y algunos ingenieros de la coalición, el rubio adquirido mucho conocimiento para desarrollar una versión de las bombas luminosas que había usado contra Itachi, solo que estas eran de radiación UV, perfectas para eliminar el escudo de Raam y dejarlo indefenso ante los disparos, quería dejar las flechas explosivas para cuando estuviera debilitado, estas eran especiales y solo tenía cuatro.
El tren avanzaba a gran velocidad, debían apresurarse y matarlo o el plan fracasaría, sin su protección Raam comenzó a resentir los disparos de los tres soldados, luego de la batalla que se habia alargado.
Naruto uso su arma secreta. Tenso su arco con fuerza y a pesar de recibir varios impactos de bala de parte de los Reaver que volaban cerca del tren, Disparo una de esas flechas explosivas que increíblemente atravesaron su armadura, lo curioso fue que no ocurrió nada, obligando al general Locust a romper la flecha, quedando con la punta enterrada en su hombro.
El daño que acumulaba era grande, pero no se daría por vencido hasta asesinar al rubio que tantos problemas le había causado en el pasado. Con calma observo que a Naruto no le quedaban balas y su Lancer comenzó a fallar, mando a varias hordas de kril para que mantuvieran a raya a los Gears que lo ayudaban, quería disfrutar el momento de atravesarlo con su arma y tirar su cadáver en este tren en movimiento.
Pateo al rubio con fuerza y lo tomo del cuello, esta vez alejándolo de su cara, no quería perder la vista de su único ojo. Ver a Naruto retorcerse por tratar de liberarse lo hacía disfrutar el momento, sin embargo, el rubio no quitaba esa sonrisa de su rostro.
—es…hora…de que…aprendas…que…yo siempre…cumplo con…lo que prometo —Naruto saco un detonador de su ropa y lo presiono— esto es por Selina…
Un sonido titilante salía de aquella herida provocada hace unos instantes por la flecha que Naruto le disparo, unos segundos después, su brazo exploto tan violentamente que termino por arrancárselo, mientras el rugía de dolor y soltaba al chico qué sin perder el tiempo, le clavo las otras tres flechas. Una en su brazo derecho y las otras dos en ambas piernas, las explosiones terminaron por convertirlo en un torso agonizante y sangrante.
La tormenta kril que rodeaba a los Gears se disipo y estos fueron al lugar donde lanzarían la bomba de masa ligera, mientras Naruto tomaba el cuchillo del general Raam y lo arrastraba quedando frente a lo que quedaba de tan despiadado ser, quien lo miraba, sabiendo lo que pasaría.
—observa hijo de perra…fallaste, mis amigos van a lanzar la bomba de masa ligera y tú, junto con tu asquerosa raza, van a pagar por lo que le han hecho a la humanidad —decía el rubio mientras Raam comenzaba a perder la consciencia, pero Naruto le clavo su propia arma para que reaccionara— la muerte es un castigo demasiado misericordioso para alguien como tú, pero al menos es un inicio….
El Uzumaki tomo con fuerza el cuchillo (que en sus manos parecía una espada) y le atravesó el pecho al general Raam quien ya estaba casi muerto por la pérdida de sangre, antes de morir, vio como el rubio saco el arma de su pecho y le quito aquellas placas que la horda usaba para identificar su rango.
Un Raven se acercó con cuidado al vagón del tren donde estaban los Gears. Naruto junto con Dom habían abordado la aeronave, no sin que el rubio se quedara con aquella arma emblemática de su rival caído.
—"Cayo uno. Faltan más" —pensó con seriedad. Pero de repente sus ojos cambiaron a rojo sangre—"muchos, muchos más"
El bombardeo fue un éxito, las montañas donde habitaban las larvas comenzaron a destruirse, los Gears creían que este sería por fin, el final de la guerra…que equivocados estaban. En las cercanías, se encontraba la causante de todo el mal que habia ocurrido en sera, observando con una frialdad y cautela, digna de cualquier genocida. Dio la orden a su escarabajo de guerra para salir de ahí, no quería llamar la atención de los humanos, debía permanecer en el anonimato hasta que la guerra terminara con su victoria.
Con eso terminamos…por ahora.
Ya sé que este capítulo fue corto, algunos incluso pudieron predecir qué pasaría con el título o las diferentes pistas que deje a lo largo de la trama de Sera.
Lo único que me queda decir es…Comenten, agreguen a sus favoritos, que esta es la motivación que nosotros los escritores necesitamos para que las historias no pierdan calidad. nos veremos pronto JARVIS sube esta historia por favor
Enseguida señor…cargando…cargando…enviando archivo…transmisión finalizada…buenas noches….
—TRANSMISIÓN FINALIZADA—
