Capítulo 6: Se acabó el tiempo

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Anteriormente en Resistir…

- Tsunade-sama! No, no, no, no! – gritó horrorizada al ver el cuerpo de su maestra. No tenía pulso. Había llegado demasiado tarde… - No...por favor, usted no! – repetía entre sollozos mientras la abrazaba

- Ha matado a la Quinta! – exclamó otro.

- Apresadla!

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- Sakura! – dijo serio. – Esto no cambia nada! Recuerda el plan! Itachi nos informó que volvería al sur en su último cuervo. Reúnete con el allí y yo iré en cuanto pueda!

- No… - murmuró mirándole a los ojos. El rubio soltó un bufido de frustración.

- Maldita sea! Te amo... me oyes?! Te amo y no dejo que te rindas!– le confesó a la vez que la agarraba de la nuca para besarla. – Corre! Sálvate! Encuentra al teme por los dos…!

...

- Lo sabe... Haruno dejó miguitas de pan por toda su habitación. Ha ido a hablar con ella... - informó el enmascarado. - Que quiere que hagamos, Hokage-sama? – le preguntó.

- Por la presente considero a Sakura Haruno una amenaza inminente para la Alianza, y decreto la orden ejecutiva de eliminarla en el acto. – anunció el Hokage.

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Ahora…


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"Todo el Arte de la Guerra se basa en el engaño." - Sun Tzu

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Shikamaru se dejó caer contra el respaldo de su silla, y observó a su amiga con lástima. Lo mismo hizo el Hyuga quien tenía la certeza de que Sakura no estaba mintiendo. Había pasado su prueba del polígrafo.

- Que pasó cuando llegaste al Sur, Sakura? – le preguntó Shikamaru con inquietud.

-/Flashback/-

Sakura corrió como jamás había corrido en su vida. No se detuvo ni miró atrás. Llegó al punto de encuentro donde debía reunirse con Itachi, pero no encontró a nadie. Aun era pronto…No habían quedado hasta dentro de un par de semanas, pero necesitaba verse con el Uchiha cuanto antes. Estaba exhausta.

Caminó hasta el interior de una cueva cercana para descansar, cuando una sombra se cernió sobre ella.

- Vas a morir! – exclamó una voz masculina desquiciada mientras la agarraba por detrás. Asustada, intentó zafarse de su agarre, y le propinó un puñetazo al hombre.

- La muñeca sabe pelear! - se jactó otro individuo. - Me encanta! Me la pido! – exclamó jovial.

El hombre que la había atacado se dejó ver. No había ni un solo rastro de humanidad en sus ojos. Además, este la doblaba en tamaño. Tenía el pelo de color naranja, y salivaba como un perro rabioso… pero lo que más le llamó la atención fue su tatuaje. Cubría gran parte de su cuerpo y de su rostro, y se le hacía desgraciadamente familiar.

- El sello maldito… - masculló fastidiada. Ahora si que estaba jodida…

- Veo que no es la primera vez que te encuentras con uno de ellos… - dijo el otro hombre revelando su identidad. Tenía el pelo de color celeste, los ojos violetas, y su sonrisa mostraba unos dientes extremadamente afilados. Tenía una sonrisa jovial que contrastaba con la enorme espada en su hombro. Macabro – pensó ella. Esa sería la palabra más adecuada para describirlo.

- Para mi desgracia… - respondió entre dientes. El hombre se carcajeó divertido. Le habían gustado esa mujer y su sarcasmo.

- Muere! – volvió a gritar el hombre rabioso mientras corría para atacarla.

Sakura lo paró con sus manos, y lo lanzó por los aires asombrando a los presentes. Nadie era más fuerte que un shinobi en plena transformación del sello. Esa chica sin duda era una rareza. Antes de que el pelinaranja volviera a levantarse, la pelirrosa realizó unos sellos para bloquear su chakra haciendo que este cayera dormido.

- Suigetsu! – gritó una tercera voz, esta vez de mujer. – Acaba con ella! No tenemos tiempo! – le ordenó. El chico la miró molesto.

- No me digas lo que tengo que hacer, Zanahoria! Solo Sasuke puede hacerlo! – le contestó de mala gana a la mujer pelirroja. Sakura ensanchó los ojos. Esos eran los compañeros de Sasuke?…. Con razón me resultaban tan familiares – pensó.

- Uchiha Sasuke? Donde está? – preguntó de repente.

Ambos integrantes de Taka la miraron con sospecha. Como conocía a Sasuke? De pronto, al espadachín se le iluminó la mirada.

- Un momento! Tu eres la amiga del rubio hiperactivo, no? – le preguntó reconociéndola. Chocó su puño contra su otra mano. – Ya decía yo que no había mucha gente por ahí con ese pelo! Menos mal… pensaba que nos habían descubierto!

- Conoces a Naruto? – preguntó la pelirrosa desconfiada.

- No, pero os estábamos esperando – le respondió el con una sonrisa. – Tranquila, estamos con Itachi. – le dijo al ver que ella aun seguía en guardia. – Soy Suigetsu… ella es Karin, y el que te ha atacado es Juugo… pero no se lo tengas en cuenta. A veces pierde la cabeza… - le explicó despreocupado.

- Sois Taka… - murmuró entendiendo lo que ocurría. - De verdad estáis con Itachi? – preguntó. Suigetsu asintió sonriendo.

- Como te llamas preciosa?

- Sakura – la llamó una nueva voz interrumpiendo la conversación.

Todos viraron sus rostros para encontrarse con Itachi quien acababa de llegar.

- Llegas pronto. Demasiado – le dijo entrecerrando los ojos. Sakura bajó la mirada.

- Nos tendieron una trampa… Naruto vendrá en cuanto pueda – le explicó con voz rota. Itachi suspiró cansado.

- Entiendo… en ese caso, puede que nos seas de ayuda – dijo a la vez que renaudaba su paso.

La pelirrosa lo miró confundida, pero decidió seguir al Uchiha cuando este se adentró en la cueva. De pronto, Sakura se quedó atónita al ver a lo que se refería. Ante ella, se encontraba su antiguo compañero. Tumbado sobre una esterilla, inconsciente, malherido, y lleno de vendajes.

- Al final pudiste sacarlo… - murmuró mientras se arrodillaba junto a el.

Instintivamente, Sakura extendió su mano para acariciar el pelo negro azabache de Sasuke. Una enorme sensación de alivio invadió a la chica con solo verle dormir. Sentía la necesidad de cuidar de el como la sentía con Naruto. El Uchiha había cambiado. Estaba más mayor… más adulto, pero igual de guapo. Sus facciones eran simétricas y varoniles con una mandíbula perfectamente pronunciada. Lo miró de arriba abajo y supo que se había puesto un poco más alto que Naruto, y, que al igual que con su amigo, sus músculos se habían desarrollado deliciosamente. Negó con la cabeza para sacar esos pensamientos que la descentraban. No había tiempo para aquello, el chico estaba hecho un desastre.

- Como lo has conseguido? – preguntó en un murmullo.

- No fue fácil…opuso resistencia – masculló Itachi refiriéndose a su comentario. Sakura rio amarga.

- Si bueno… tu hermano solo se entiende con la gente a base de puñetazos. – soltó.

Una delgada sonrisa marcó el rostro del Uchiha mayor. Sabía que esa chica sentía algo por su hermano. Lo supo des del primer momento.

- Le he sellado el chakra para que no intente nada, pero necesito que lo cures – le dijo el pelinegro.

- Y luego? – preguntó ella sin dejar de mirar a Sasuke. Este no entraría en razón fácilmente… temía su reacción al despertar.

- Luego viene lo divertido, preciosa – dijo de repente Suigetsu. Este sonreía jovial. – Habrá que convencerlo. Lo haremos recapacitar a golpes si es necesario…

- Pues entonces vamos a necesitar a Naruto – musitó ella rezando por que su amigo llegara. No podría con eso sin el… necesitaba que estuviese a su lado.


Pasaron los días y Sakura sanó todas las heridas de su antiguo compañero hasta que al final este despertó. Cuando Sasuke abrió los ojos observó a su alrededor. Se sentía débil. Bufó cabreado al recordar su pelea con Itachi. Se suponía que solo era un entrenamiento pero el sádico de su hermano se había empleado a fondo con el. Recordó como lo había dejado inconsciente junto a la ayuda de su Taka. Están todos muertos …– pensó recreándose en lo que le haría a su equipo por traicionarle.

- Veo que estás despierto… - dijo Itachi. Sasuke lo miró de reojo con el ceño fruncido.

- A que juegas, Itachi? – le preguntó de mal humor.

- Tenía que apartarte de Madara, Sasuke… te está utilizando. – le respondió. El vengador soltó una carcajada desquiciada.

- Hmp, libérame – le ordenó con indiferencia.

- Hmp, no – se negó el con igual tono.

- Estás intentando recuperar tu rol de hermano mayor preocupado? No te pega nada… - se burló. – Por mucho que me hayas curado… esto no cambia nada.

- Yo no te he curado – le aclaró. – Ha sido ella. – le dijo mientras señalaba a la joven pelirrosa sentada en la otra esquina de la cueva.

Cuando Sasuke la vio, sintió como algo se removía en su interior. Hacía tres años que no veía a Sakura, y eso despertó en el sentimientos que creía enterrados. Esta observaba la conversación en silencio.

- Tiene que ser una broma! – exclamó con burla. – Por que no podeis dejarme en paz!?

- Yo también me alegro de verte! – dijo ella con sarcasmo. A pesar de su pose arisca, la rabia contenida en la mirada de Sasuke le dolía. Para el, ella siempre sería una molestía...– Hemos venido a ayudar…

- Ayudar?! Estáis muertos para mi! – gritó.

- Escúchame – le ordenó Itachi. – Madara se ha aliado con Danzo. A el le da igual que lo Shimura nos hizo…. Solo quiere alargar esta guerra para beneficiarse. – le explicó. Sasuke se encogió de hombros.

- Me da igual – contestó indiferente. – Mientras me deje vengarme…

- Vengarte de quien, Sasuke? No seas cínico! No restaurarás el honor del Clan matando a inocentes. – dijo una Sakura muy molesta.

- Cállate! – exclamó iracundo. Intentó moverse pero seguía demasiado débil – Ni se te ocurra hablarme de honor!

Itachi miró fijamente a su hermano. Seguía guardándole rencor, y no lo culpaba. Cuando el Uchiha mayor decidió sacrificar a su familia por el bien de la aldea sabía que no habría vuelta atrás. El nunca sería realmente perdonado por sus pecados.

- No nos opondremos a que mates a Danzo…o al consejo – dijo Itachi de repente.

- Es más… te ayudaremos – masculló Sakura con odio. Sasuke se sorprendió por la actitud fría de su compañera, y se preguntó como habría acabado ella ahí. - Pero no dejaré que te hundas más en la oscuridad… Si continuas con Madara, no llegarás vivo para cumplir tu venganza. Sabes por que?

Itachi activó su sharingan y le mostró a su hermano lo que habían descubierto sobre el trato entre su antepasado y el Hokage de Konoha. Sasuke arqueó una ceja burlón.

- Enserio? Creéis que mi importa una mierda lo que le pase a Naruto? – se jactó. Sakura entrecerró los ojos rabiosa.

- Se que en el fondo es así… - le cortó ella tajante. – Pero si no lo haces por el, lo harás por tu supervivencia.

- A que te refieres? – preguntó desconcertado.

- Cuando Danzo le arrebató el ojo a Shisui, este no sabía sobre las diferentes ramas dentro del Clan. Un Uchiha de una línea sucesoria secundaria no tiene el mismo poder que otro de la rama principal. – le explicó Itachi. - Por eso, Shimura nunca ha podido reproducir todo el potencial de nuestra técnica ocular. Madara lo sabía y le otorgará el único medio para obtener su verdadero poder…

- Que…? – quiso preguntar enfurecido. El solo pensar que ese malnacido obtuviera su poder lo hacía rabiar.

- Nosotros somos la rama principal… Nuestro padre era descendiente directo de Madara – le explicó. – Pero mis ojos ya no son lo que eran, Sasuke..

El Uchiha menor se quedó petrificado. A caso Itachi estaba insinuando que…

- Exacto – le respondió el Uchiha mayor leyéndole la mente. – El intercambio no es Naruto por el Sharingan…sino Naruto por ti. Madara le dará tus ojos a Danzo.

- No! – bramó Sasuke colérico.

- Líberate de su manipulación… y acabemos con ambos. Juntos. – le dijo.


Pasaron los días, y, finalmente, Sasuke aceptó colaborar con Itachi, y todos aquellos que se unieran a su causa. Sakura esperaba el regreso de Naruto impaciente, e intentaba no quedarse a solas con el Uchiha. No negaba que des de que lo había visto, esa vieja herida que creía cerrada se había vuelto a abrir. Sentía algo por el… pero no estaba segura de que era.

Mientras se preparaban para la rebelión, Sasuke aprendió más de su compañera de lo que había hecho durante todos sus años de genin en el equipo 7. Sakura era inteligente y una estratega nata. Conocía a la perfección todos los protocolos, y había estudiado las rutinas de Danzo durante los meses que había estado infiltrada. En los entrenamientos, doblegaba a todos los integrantes de Taka sin problemas, y, a pesar de que no podía contra el sharingan de Itachi, se las apañaba muy bien para dominarlo.

No obstante, lo que más le sorprendió de ella fue su cambio de carácter. Seguía preocupándose por todo de forma excesiva, pero ya no era tan… molesta. De hecho, su presencia ya no le irritaba para nada, y despertaba en el cierto grado de curiosidad. A parte de haberse vuelto muy hermosa físicamente… Sakura había madurado. La guerra la había curtido, y el Uchiha pudo reconocer la soledad plasmada en su mirada. Había perdido a sus seres queridos… podía notarlo.

- No tienes un sitio al que volver? – le preguntó una noche mientras ambos montaban la guardia. Sakura lo miró extrañada. – Alguien notará tu ausencia si no vuelves a la base…

- No puedo volver… - musitó ella mientras centraba su mirada en las llamas de la hoguera.

- Desertaste… - adivinó el. Una sonrisa burlona se formó en su rostro. – No te parece irónico? Lleváis 6 años incordiándome para que vuelva… y ahora vosotros sois los traidores.

- Cállate! – exclamó ella molesta. Sus ojos relampaguearon con rabia. – Por aquel entonces no sabíamos nada, Sasuke! Crees que Naruto habría defendido la aldea si hubiéramos sabido lo que te hicieron?! Por Dios, esos cabrones también han estado jugando con nuestras vidas!

- Me da igual – masculló el molesto.

- Nos tendieron una trampa…. Me están dando caza como a una criminal – le explicó ella. – Me culpan de la muerte de mi maestra. Danzo mató a Tsunade para incriminarme porque sabía que yo destaparía la verdad sobre lo que os hicieron…

Sasuke se sorprendió por sus palabras. Sakura había llegado tan lejos por el… tanto que ahora era una renegada.

- Y te merece la pena? – le preguntó sorprendiéndola. – Esta vida… lo que has hecho…

- La Konoha en la que creímos nunca existió… pero eso no significa que no pueda existir, Sasuke. – dijo ella dejando al pelinegro asombrado. – No tienes por que hacerlo solo…

- Yo no busco rehacer Konoha, Sakura. Me conformo con matar a Danzo y a casa miembro de ese maldito consejo. Luego, ya no perseguiré nada más. No hay un sueño para mi después de esto. – le dijo con dureza. Ella resopló molesta mientras se levantaba.

- Pues es una lástima – le contestó. – No perseguir ningún sueño es como morir en vida.

- No lo entiendes, no? – preguntó el con una sonrisa amarga. – No me importa morir…

- Pues entonces da igual que te vengues. – anunció. – Porque Danzo habrá ganado igual…

Asombrado por sus palabras, Sasuke miró como Sakura se alejaba decidida. Des de luego, Sakura Haruno se había vuelto un caso muy interesante…

Indignada, la joven pelirrosa llegó hasta el Uchiha mayor que se encontraba sentado meditando en una roca. Tras convivir unas cuantas semanas, Itachi y ella se habían vuelto bastante cercanos. A Sakura le sorprendió la personalidad calmada del joven porque no se ajustaba nada al perfil descrito en el libro Bingo. Itachi Uchiha era todo un misterio.

- Me saca de mis casillas… - masculló sentándose a su lado. Este solo rio con suavidad.

- Dale tiempo… se que puede cambiar – le dijo el. Sakura observó a su nuevo amigo en silencio. Había notado algo extraño en el des de que lo conoció, y había dudado de si sacar el tema o no, pero creía que era necesario.

- Itachi… - lo llamó. Aun con los ojos cerrados, este solo movió la cabeza en señal de que la escuchaba. – Hace cuanto que sabes que te estás muriendo…? – le preguntó con suavidad. El pelinegro abrió los ojos sorprendido.

- Como…?

- Soy médico… - le recordó. – En las últimas semanas, has perdido peso y tu piel se está descolorando…. Supongo que tu uso excesivo del Sharingan ha afectado a tus órganos vitales.

- Así es… - admitió el.

- Si me dejaras revisarte… quizás podría…

- No – la interrumpió el. – Sakura, ahora mismo, mi prioridad es poner fin a esta guerra, y ayudar a mi hermano – le explicó. Ella lo miró con tristeza.

- El no lo sabe, verdad? – preguntó.

- No, y si no te importa…

- No diré nada – dijo. Sabía que le pediría eso. Itachi se lo agradeció con la mirada. – Por eso nos necesitabas a Naruto y a mi? – preguntó con un hilo de voz. El asintió.

- No me queda tiempo… y necesito que acabéis lo que he empezado. Si no consigo sacar a Sasuke de la oscuridad…

- Nosotros lo haremos – finalizó ella la frase. Una sonrisa se formó en el rostro del Uchiha.

- Eres una mujer extraordinaria, Sakura… - la halagó. – No me extraña que mi hermano se haya fijado en ti…

- Que?! – exclamó ella sonrojada. Negó con la cabeza de forma frenética. – Estás majara!? Joder, Itachi, el Sharingan te ha dejado más ciego de lo que pensaba!

- Entonces, entre tu y mi hermano no hay nada…? – le preguntó juguetón. Sakura sintió la sangre acumularse en sus mejillas.

- Que no! – negó rotunda. Itachi volvió a reír mientras volvía a su pose de meditación.

- Es una lástima… - murmuró divertido.

-/Fin del Flashback/-

- Entonces si conseguisteis que Sasuke se volviera contra Madara… - murmuró Shikamaru sorprendido. Sakura asintió seria.- Y luego?

- Luego…. Llegó Naruto – consiguió decir con un hilo de voz.

-El tomó la responsabilidad de ir a buscarte, pero dijo que iría al Este… no al Sur. – recordó el joven Nara. – Nos convenció a todos de que debía ser el quien te arrestara…. Que solo con el te rendirías pacíficamente.

- Pero no le creísteis – adivinó ella con una sonrisa triste.

- El te amaba… - murmuró Neji con dolor. – Sabíamos que no te entregaría.

- Y decidisteis seguirle… - entendió.

-/Flashback/-

Esa mañana, Sakura despertó con una extraña sensación en el cuerpo. Habían pasado casi tres meses des de que había huido del frente, y seguía sin tener noticias de Naruto. Salió a cazar para conseguir alimento para sus compañeros cuando se encontró con el Uchiha entrenando.

- No deberías forzar tu cuerpo… - le recomendó. El pelinegro la miró con molestia.

- Sigues preocupándote demasiado… - le respondió tajante. Ella puso los ojos en blanco.

- Es mi trabajo – se defendió. Iba a pasar de largo cuando sintió como Sasuke la acorralaba contra un árbol. Quiso preguntarle que mierdas le pasaba, pero las palabras no salían de su boca. Se quedó petrificada.

- Solo lo haces por eso? – le preguntó el fijando su oscura mirada en sus ojos jade.

Y es que Sasuke nunca iba a admitirlo en voz alta, pero le molestaba esa nueva indiferencia que la pelirrosa mostraba hacia el… Necesitaba comprobar si quedaba algún ápice de aquella joven enamorada hasta las trancas que lo habría seguido hasta el mismísimo infierno.

- Si.. – consiguió responder. Aun así, su corazón latía de forma desbocada. Sasuke le aguantó la mirada, y, poco a poco, se fue inclinando hacia ella. – Qu-que haces…? – tartamudeó atónita.

- No lo se… - admitió el mientras se seguía acercando. Estaba hipnotizado por sus ojos verdes. Nunca antes se había percatado de lo mucho que brillaban…. Era algo que envidiaba. – Creo que intentó buscar un nuevo sueño… - murmuró arrogante para atrapar sus labios en un beso.

Sakura ahogó un gemido de sorpresa al sentir el roce. Como demonios había ocurrido aquello? Sasuke Uchiha la estaba besando….. El tacto de los labios del Uchiha era fresco y suave, nada en comparación con la calidez que desprendía Naruto. Eran como la noche y el día de distintos. Naruto! – pensó despertando de su trance. Apartó a Sasuke de golpe, y le pegó un puñetazo que lo hizo volar un par de metros.

- A que juegas?! – le gritó Sakura intentando recuperar la normalidad de su respiración. Sasuke sonrió arrogante.

- Solo quería ver cual era su reacción? – dijo burlón.

- Su reacción? – preguntó ella confundida. De pronto, una figura conocida salió de entre los árboles, y los ojos de Sakura se llenaron de lágrimas de emoción.

- No me hacía falta reaccionar. Sabía que ella te partiría la cara, teme – le respondió Naruto con una sonrisa triunfal.

- Dobe.. – lo saludó. Intercambiaron miradas y ambos sonrieron. Ni hacían falta las palabras. Volvían a estar en el mismo bando, y todo lo demás era agua pasada.

Sakura corrió hacia Naruto, y le propinó un golpe a el también.

- Sakura-chan! Por que…?! – exclamó lamentándose. Ella lo miró enfadada.

- A ti te parece normal?! 3 malditos meses sin saber nada de ti… ni siquiera sabía si te habían arrestado!

- Lo siento… - se disculpó rascándose la nuca. Luego, volvió a sonreír. – Os dais cuenta de lo épico que es este momento?! El equipo 7 se ha vuelto a reunir dattebayó! – gritó emocionado.

Sus compañeros no pudieron evitar sonreír. Por mucho que intentara negarlo Sasuke, tenerlos a los dos junto a el hacía el camino de la venganza mucho más ameno. Nadie lo entendería como ellos lo hacían, y no lo dejarían solo. Por su parte, Sakura abrazó a Naruto con fuerza. El era su tesoro. Con el a su lado, se sentía capaz de todo.


La alegría por la llegada de Naruto y su reunión de equipo no duró mucho. Esa misma noche, Karin interceptó a un gran número de shinobis que se acercaban a ellos a gran velocidad.

- Nos han encontrado! – gritó alarmada.

- Mierda! Deben haberme seguido! – maldijo el rubio.

- Es demasiado pronto… - masculló Sakura. Itachi coincidía con ella. Aun no eran suficientes para sublevarse. Los exterminarían…

- Correr hacia el bosque! Yo me quedaré! – dijo Naruto mirando a su mejor amigo. Este iba a protestar, pero el no le dejó. – A mi no me buscan, teme! Vamos!

Corrieron hacia el bosque siguiendo las instrucciones del rubio, pero Sakura se detuvo al recordar su mal presentimiento. Algo le decía que no debía abandonar a Naruto.

- Sakura… - la llamó Sasuke con advertencia. Ella lo miró seria.

- Sasuke-kun, tu estás débil.. – le cortó. – Necesitarás toda la ventaja que podamos darte.

- No vas a volver ahí… Naruto tiene razón. Toda la Alianza te busca!

- Por eso, tenemos que darles lo que quieren – dijo ella. Sasuke la miró atónito. – Además, si huyo… podrían aprovechar e intentar capturar a Naruto, y se lo estaríamos poniendo en bandeja a Madara! – exclamó.

- Te matarán… - masculló molesto. Sakura sonrió al notar la preocupación en su voz.

- La sacaremos antes – dijo Itachi firme. - Estás segura? – le preguntó. Ella solo le sonrió.

- Cambio de planes. Esto es lo que vamos a hacer… - explicó.


Mientras tanto, Naruto esperaba con pose serena a que sus amigos, y el séquito de ANBUs de Danzo llegaran.

- Naruto – lo llamó Kakashi al aterrizar en el claro. – Nos has mentido…

- Me niego a ser peor que escoria, sensei… yo no abandono a mis compañeros. - le contestó el encogiéndose de hombros. El comandante lo miró afligido.

- Todo esto es muy problemático, pero debemos aclarar esto. Así que apártate, Naruto… - dijo Shikamaru con voz cansada.

- Ella no lo hizo! – protestó indignado.

- Aun así…Sakura debe someterse a un interrogatorio. Solo así podremos limpiar su nombre… hasta entonces, es una traidora. – le explicó Neji.

- No dejaré que lleguéis hasta ella – se negó cruzándose de brazos.

Kakashi analizó a su alumno. Su mirada era desafiante. No iba a dudar en matarlos si amenazaban a su compañera. No los dejaría pasar.

- Proteger a una traidora es un crimen contra la Alianza shinobi – habló uno de los ANBUs. Tanto Shikamaru, como Neji y Kakashi, ensancharon sus ojos atónitos. – Por lo tanto, Naruto Uzumaki, quedas arrestado por obstrucción a la justicia y desacato a la autoridad.

- No puede hacer eso! Este joven ha dado su vida por nosotros más de las veces que puedo contar! – intentó defenderle el peliplata.

- Es lo que dice la lei – contestó el ANBU con desinterés.

- La lei mis pelotas! No le debo nada a Danzo! – gritó sin pudor alguno.

- Bien… añadiremos traición a la lista! – exclamó el mismo enmascarado. – Apresadle! – ordenó.

- Alto! – gritó una voz femenina salir de entre los árboles. Sakura Salió con las manos en alto en pose de rendición. – Basta, por favor! Me entregaré…

- Sakura-chan, no! – exclamó Naruto horrorizado. – Que estás haciendo?!

Miró a la pelirrosa con desesperación mientras esta caminaba hacia el claro. No dio ni dos pasos cuando dos ninjas de la élite se abalanzaron contra ella sometiéndola a la fuerza.

- Soltadla cabrones! – gritó el rubio enfurecido mientras intentaba correr hacia ella. Su voz lo detuvo al instante.

- Naruto, quieto! No lo empeores! – le pidió ella.

Cuando levantaron a Sakura del suelo, le pusieron las esposas de chakra, y la llevaron caminando hasta el capitán que encabezaba su arresto.

- Conoces tus cargos, Haruno? – le preguntó. Ella asintió. – Bien, volvamos!

- Me entrego voluntariamente pero quisiera despedirme… Creo que cuando lleguemos, iré directa a la cárcel, y no tendré la oportunidad… - dijo ella bajando la mirada.

- Crees bien – le cortó el ANBU tajante. – tienes dos minutos.

Aun esposada, esta caminó de vuelta con su rubio que la miraba suplicante. No entendía porque estaba haciendo eso. Sakura lo abrazó como pudo, y se aseguró de que nadie la escuchara.

- Confías en mi? – le preguntó en un susurro apenas audible. Naruto asintió confundido.

Entonces, sin previo aviso, Sakura lo besó. El le correspondió a su beso con desespero. No quería que se entregara… quiso apartarse para poder racionalizar con ella, pero cuando iba a poner fin a su beso lo sintió. Un dolor invadió su pecho enseguida, y lo paralizó. La herida punzante del pinchazo comenzó a sangrar, y sus venas se contrajeron al sentir un líquido ajeno recorrer sus músculos.

- No! – gritó Kakashi horrorizado.

El resto pasó a cámara lenta. Naruto cayó de rodillas, y vio como los ANBU volvían a tumbar a Sakura al suelo que lo miraba suplicándole perdón. Kakashi y Neji corrieron hacia el para socorrerle, pero no pudieron hacer nada. Poco a poco, el rubio sintió como su cuerpo de adormecía y la vida lo abandonaba… En cuestión de segundos, su corazón dejó de latir.

-/Fin del Flashback/-

La Haruno se mantuvo firme en toda su historia hasta esa última parte. Le dolía recordar a su rubio sufriendo, y la mirada de desprecio en sus amigos. Su plan, aunque infalible, no había sido tarea fácil.

- Tuvimos que tomar una decisión…. Yo no quería…– dijo con la voz agudizada por el llanto. – Pero era la única manera de asegurarme de que no llegarían hasta el… Si tu ya sabes quien entregaba el Kyubi a Madara, eso habría significado el fin…- Shikamaru ensanchó los ojos.

- El lo sabía… nos protegíais a todos… - susurró de forma apenas audible.

- Lo siento… pero teníamos que ganar tiempo… - añadió ella.

De pronto, los sentidos de Neji se agudizaron y descubrió que un grupo de shinobis se acercaba a la sala a paso firme.

- Ya vienen…. – le anunció a Shikamaru. Sakura chasqueó la lengua.

- No! Demasiado pronto… - masculló frustrada mirando el reloj. El joven Nara la miró nervioso.

- Por favor, dime que no se acaba aquí. Dime que hay una segunda parte del plan… - le suplicó.

Neji atrancó la puerta con su cuerpo. Sabía que eso no pararía al séquito de Danzo, pero al menos los atrasaría. Sakura llevó sus manos a su bolsillo, y sacó la cajetilla de cigarrillos para pasársela a Shikamaru que la miraba atónito.

- Cuidado, Shika… - le murmuró sonriendo y sorprendiéndolos a ambos. La pelirrosa se había vuelto a poner su máscara de indiferencia. – Ese vicio podría matarte – le dijo juguetona. – Neji – llamó al Hyuga. Este la miró mientras aguantaba los intentos de los ANBUS de echar la puerta abajo. – Está bien….todo va a estar bien.. – le susurró con dulzura.

El castaño la miró carcomido por la culpa. El había dudado de ella, y ahora esos animales iban a matarla. Sabiendo que no podría enfrentarse a todo el escuadrón de élite el solo, se apartó de mala gana dejando que la puerta cayera.

- No te dejaremos… - llegó a susurrarle a Sakura. Esta solo le sonrió.

- Haruno Sakura – la llamó el enmascarado que encabezaba el grupo – El consejo ha decidido tu suerte.

- Sorpréndeme – se burló ella. Uno de los ANBUs le pegó un puñetazo en estómago acabando de romperle las costillas que Shizune había sanado.

- Por los cargos presentados contra ti de traición y asesinato, se te declara culpable. – Anunció.

- No! – gritó Shikamaru desesperado.

- Comandante Nara! Mantenga la compostura o haré que lo arresten por desacato – exclamó otro ANBU.

Shikamaru iba a protestar cuando la mano de Neji lo paró. Este lo miraba con severidad, y el pelinegro entendió por que. No sería útil si lo detenían. Debía mantenerse a raya para poder ayudar a la Haruno.

- Se te ha clasificado como una criminal de Rango S, y una inminente amenaza que se ha aliado con el enemigo. Es por eso, que la Sexta Sombra del Fuego, Danzo Shimura, en calidad de su poder ejecutivo, ha dictaminado una sentencia de urgencia dado el riesgo de fuga y la naturaleza de su relación con Itachi Uchiha…

- Es absurdo… - masculló el Nara en un susurro.

- Es una caza de brujas – coincidió el Hyuga apenas audible.

- Así pues, el consejo ha aprobado la orden, y tu destino se ha sellado. En nombre de la Gran Alianza de las Fuerzas Shinobi, se te condena a muerte por tus actos con efecto inmediato. Dicha sentencia revoca cualquieras de tus derechos shinobi incluidos el de disponer de una defensa ante un tribunal. Tienes alguna pregunta?

Sakura arqueó una ceja.

- Vete a la mierda – escupió ella con saña.

- Llevaósla – ordenó el mismo ANBU. – La ejecución será al amanecer y servirá como ejemplo.

Antes de que sacaran a Sakura a rastras de la habitación esta miró a sus amigos.

- Debería haberme fumado ese último cigarrillo antes que dártelo a ti, vago – le dijo con tranquilidad.

Su pasividad ante la sentencia no pasó desapercibida por Shikamaru. Por que estaba tan tranquila? Observó el paquete que la kunoichi le había lanzado con curiosidad. Sakura se había referido a su vicio común demasiadas veces en su juego. No era una coincidencia.

- Ahora vuelvo – le dijo a Neji mientras salía de la sala para no ser observado.

Analizó la caja y confirmó que solo le quedaba un pitillo. Sin embargo, este era más grueso de lo normal. Era como si le hubiesen vuelto a enrollar la hoja. Con cuidado, la desdobló, y, para su sorpresa, se encontró con que este guardaba un pequeño envase cilíndrico. Atónito, observó el minúsculo objeto, y se dio cuenta de guardaba un líquido acuoso de color verde. Veneno! – pensó al recordar las palabras de la chica. Un momento….! – exclamó extrañado.

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-/Flashback/-

- Por que no desististeis en vuestra búsqueda del Uchiha?

- Porque Naruto así lo quiso. – contestó ocultando el dolor que le provocaba todo aquello.

- Y tu no?

- Al principio si… - murmuró. – Luego, lo hice más por el que por mi. – reconoció con la mirada perdida.

- Por que? – siguió preguntando Ibiki.

- Porque habría hecho cualquier cosa por el…. Cualquier cosa que me hubiera pedido. – confesó con voz serena.

….

- Está bien! Que quieres que te diga?! Que no puedo vivir sin el?! Es desordenado e hiperactivo pero también es lo más valioso que tengo…. – confesó sonrojada.

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- Cuidado con eso, Shika! – exclamó al ver que el pelinegro sacaba una caja llena de frascos. – Es veneno.

- Lo llevas siempre contigo? – preguntó incrédulo.

- Nunca se sabe cuando puede serte útil… - respondió ella encogiéndose de hombros.

- Vosotras las mujeres…. Sois muy problemáticas y peligrosas – dijo el con miedo. Sakura rio. – Como sabes cual es cual? Parecen todos iguales…

-Por el color… Ves ese tubo azul? Ese veneno te mata en cuestión de segundos, y apenas sientes dolor. Muy útil si te capturan… - le explicó.

- Y el verde? También te mata?

- Más o menos… es más bien una especie de relajante muscular. Es potente… ralentiza tu respiración y tus constantes vitales. – contestó.

…..

- Han irrumpido en nuestra morgue… se han llevado el cuerpo de Naruto

….

- Si juegas conmigo… te diré todo lo que quieras saber.

- Incluyendo donde está el cuerpo de Naruto? – negoció el rabioso.

- Si, incluyendo donde está Naruto – dijo ella desviando la mirada. Un minuto de silencio invadió la sala hasta que el pelinegro habló.

-/Fin del Flashback/-

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Con su corazón a mil, Shikamaru apoyó su espalda contra la pared mientras que una enorme sonrisa se formaba en su rostro. Des del instante en que Sakura accedió a colaborar, había estado jugando con ellos. Soltó una carcajada irónica al sentirse tan inútil. Como se le había podido pasar? Les había dejado señales y miguitas de pan en cada juego... cada relato.. cada detalle. Ella le había prometido decirle donde encontrar a Naruto, pero nunca se refirió a el como un cuerpo inerte. Ahora todo cuadraba… Los había engañado a todos para ganar tiempo, y que los Uchiha pudieran infiltrarse en su morgue. Ellos se habían llevado al rubio para reanimarlo. No había cuerpo que encontrar porque Naruto seguía vivo, y la rebelión estaba en marcha.

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"Acérquense, porque cuanto más crean ver, más fácil será engañarles."- Thaddeus Bradley

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Continuará…