Después de haber revelado su mayor secreto a su persona especial, los días en la playa para Eli y Nozomi se tornaron más vivos y confortantes. Ambos creían plenamente en el otro, y ya no tenían miedo de mostrarse realmente como eran. Al día siguiente sus padres, se unieron al grupo, y la situación se puso un tanto diferente. Se puede decir que el espíritu competitivo de nuestro dúo fue heredado de su propia familia.
La competencia entre sus padres era bastante notoria, como jugar vóley playa, armar el mejor castillo de arena, etc. Lo llevaron tan lejos que los jóvenes de la familia, decidieron abstenerse porque se sentían intimidados, y que no se divertían del todo.
-Tsk! Y pensar que hasta hace unos días queríamos que nos acompañasen -decía un Eli que veía a los adultos entretenerse, un tanto decepcionado almorzando en un puesto cerca a la playa acompañado de su hermana y su mejor amiga.
-Tranquilo Elichi, ellos se están dando un descanso después de tanto trabajo duro que tienen constantemente, se lo merecen, debes comprenderlos -dijo una Nozomi con un tono serio, como reprendiendo al rubio.
-Ella tiene razón hermano, no es usual que ellos tengan días para relajarse en estos meses -la pequeña rubia también tenía el mismo tono. A lo que el rubio solo suspiró ante los reclamos de sus acompañantes.
-Tienen razón, pero lo que me molestaba era que realmente la pasamos muy bien estos días, y ellos tiene su propio tipo de entretenimiento. Además, que hoy es nuestro último día aquí y quería aprovecharlo al máximo -Eli se sentía más calmado, pero aun un poco frustrado por como se tornaron las cosas.
-Lo sé Elichi, pero creo que ya disfrutamos al máximo estar en la playa, incluso he estado pensando que este día podríamos ir a visitar mejor los alrededores ya que el primer día nos salteamos muchos lugares aún -propuso la joven sacerdotisa
-Es cierto, disfrute el ambiente pacífico y pueblerino de los alrededores, creo que seria agradable terminar este pequeño viaje como empezó -volteó a ver a Nozomi, y ella asintió con una sonrisa- Entonces creo que está decidido, vamos Arisa, terminemos de almorzar y volvamos al hotel para alistarnos para esta tarde.
-Mmmm suena muy bien, p-pero en realidad… y-yo ya tengo otros planes…
-Ara, y se puede saber de que se tratan esos "planes", Arisa-chan? -preguntó una Nozomi de forma burlona. El rubio solo esperaba curioso la respuesta.
-E-Es que como es la primera vez que vengo a una playa, quería aprovechar al máximo este viaje allí. Si quieren pueden ir ustedes dos solos, puedo quedarme en la playa con nuestros padres.
-P-Pero los dos solos? -Eli se sorprendió por lo que dijo su hermana.
-Acaso Elichi no disfruta mi compañía? -dijo Nozomi con un tono dolido que a leguas se notaba que era fingido.
-No, no es eso! Sino lo que dirán tus padres, Nozomi…
-Mis padres? Pero si ellos no les importa en lo absoluto -la pelipurpura se mostraba confundida, o eso quería mostrar, porque inmediatamente se puso a silbar.
-Ah si? -levantó la ceja acercándose a Nozomi- Acaso olvidaste como tú padre nos miró de forma amenazadora cuando se enteró que pasaríamos los días en la playa los dos, y que repentinamente se calmó cuando supo que mi hermana también iría con nosotros?
-Eres un exagerado -bufó- Además hoy día no creo que tengan tiempo para saber que haremos nosotros, con lo bien que la están pasando -Nozomi fijo ahora su vista en la pequeña rubia- Estás segura que quieres pasarla por tu cuenta?
-Sí! -asintió decidida- Me quiero despedir de este bello mar y playa como es debido.
-Entonces ya está decidido.
Los tres terminaron de almorzar, Arisa fue a la playa a pasar el resto de la tarde allí mientras que Eli y Nozomi fueron a alistarse al hotel.
-Bueno ya sabes que hacer -dijo Nozomi abriéndole la puerta para que se marchara. Ella tenía una toalla en sus manos, aludiendo que se iba a bañar.
-Eeeh?! Me has tenido así todos estos días, al menos déjame este último día descansar un poco -dijo Eli echado en su cama.
-Elichi pervertido! Tengo que quitarme la arena. Además, sabes que no voy a demorar mucho -Eli se levantó de su cama suspirando dispuesto a hacer caso.
-Te dije que te bañaras en las duchas de la playa -el rubio estaba algo fastidiado saliendo por la puerta.
-Tienes a una hermana, y veo que ni así comprenderás a las mujeres Elichi -Nozomi negó con la cabeza cerrándole la puerta.
Luego de ese percance descansaron un rato, y se alistaron para su paseo.
Pasaron por calles tranquilas, fueron a algunas tiendas de souvenirs que no visitaron, pero lo que les llamó la atención fue que ese día se estaba realizando un pequeño festival local. Montones de puestos de juegos y comida abarrotaban la calle principal.
-Ves que no fue buena idea venir hoy? -dijo Nozomi mostrando una sonrisa victoriosa.
-Je, más bien diría que te llegaste a enterar de algún modo -respondió Eli
-Me conoces bien Elichi -rio ligeramente- Ayer un par de chicas que pasaban por la playa lo comentaron y creí que podría ser una buena idea.
-Y vaya que lo fue. Me harías el honor de acompañarme esta tarde? -Eli le tendió su brazo derecho.
-Será un placer joven caballero -dijo bromeando, para luego tomarlo del brazo.
Casi toda la tarde se la pasaron jugando, compitiendo en algunos como los de disparo o pesca, ganando cachivaches, llaveros o uno que otro chocolate que Eli hacia "desaparecer" ni bien lo ganaba. Luego fueron a unos puestos de comida donde Nozomi le recomendaba cual comprar, debido a que Eli aun desconocía platillos provenientes de allí.
Algo que le llamó la atención a Eli es que muchas de las chicas que asistían al festival llevaban una yukata puesta, el se enteró que para ese tipo de eventos, era usual ver mujeres vestidas de esa forma.
-Me pregunto como se verá Non-chan en una de ellas? -pensó Eli, o al menos eso creía.
-Elichi ya te han dicho que piensas en voz alta?
-EH?! Cuando yo…?
-Lo susurraste pero logré escucharlo, te ilusionaría diciéndote que usaría uno para los festivales de fin de año, pero esos días estaré bastante ocupada en el templo -dijo sacándole la lengua.
-Pftt, ni que fuera tan important… -No pudo terminar porque Nozomi lo tomó de las orejas- Auch, eso duele.
-Es para que aprendas a no ser tan insensible -bufó molesta mirando a otro lado, pero luego su tono de voz cambió- Aunque quiero ir a otro lugar ahora.
-Adonde Nozomi? -preguntó curioso el rubio.
-Quiero ver como es el templo de este pueblo. Además de paso, oramos un poco.
-Si, creo que seria lo adecuado para despedir a este hermoso pueblo costero. Aparte, que los fuegos artificiales empezaran todavía en un par de horas.
Ambos a preguntaron a uno de los comerciantes por la ubicación del pueblo, para luego ir a paso lento, tenían tiempo de sobra. Siguieron las indicaciones y llegaron un templo que estaba a la entrada de un pequeño bosque.
-Bueno ya se hizo de noche, pero llegamos al fin -Eli dio una vista rápida al lugar, era muy espacioso, habían algunas personas orando, como a la vez unas estructuras algo antiguas- Y que opinas?
-Para ser sincera, me gusta mucho. Tiene un buen espacio para albergar más gente, su infraestructura es más antigua, y sobre todo lo que lo hace característico es que está cerca al bosque dándole un toque especial.
-Crees que es mejor al templo donde vas a trabajar?
-Para nada, el adornado de ese templo lo hace especial, este está en una de las partes más altas del distrito, como a la vez que los sacerdotes son gente muy amable, ellos realmente apreciaron la ayuda voluntaria en mis primeros días que decidieron darme un trabajo, pero sobre todo yo a ese templo le tengo un cariño especial, fue un gran apoyo emocional para mí… en esos días, su aura pacifica y relajante era lo que me ayudaba a sentirme mejor, por lo que pasaba… en la secundaria -Nozomi pasaba de un tono normal, a uno más triste. Eli notó eso y la abrazó por la espalda.
-E-Elichi..?
-No volverás a sentir ese horrible sentimiento, sabes muy bien que siempre estaré a tu lado para lo que necesites. No dejaré que te vuelvan a hacer daño, Nozomi.
-Lo sé Elichi, a tu lado me siento segura, de que estoy en buenas manos. Gracias Elichi -Nozomi tomó las manos del rubio que la abrazaban. Se quedaron unos segundos así no fuera porque estaban llamando la atención de las personas que estaban en el templo.
Al rato ambos se pusieron a orar también, agradecían los hermosos momentos que ese lugar les había otorgado como también orar por su futuro. Estuvieron así por unos minutos, para luego volver al festival.
-Uff siento que esto realmente ayudó mucho. Este tipo de lugares son muy relajantes.
-Te lo dije Elichi, es mas creo que tal vez podrías ayudarme en el templo para las fiestas de fin de año.
-Qué?! Esta bien que dijo que fuera relajantes, pero no te pases tampoco.
-Vamos Elichi, realmente una ayuda extra para esos días realmente seria totalmente bienvenida. Aparte que podrías ganarte algo de dinero, como también ayudarme a tener un día libre -sacó la lengua sonriendo de forma culposa.
-Lo dices por que te conviene no? -suspiró- Creo que podría darte una mano esos días.
-Gracias Elichi! -ella se lanzó a abrazarlo. El rubio se sonrojó un poco, pero algo los sacó de su conversación. De los arbustos del bosque salieron dos animales velozmente.
-Eh mira, Nozomi. Son un zorro y un mapache -vio como el mapache zorro perseguía al mapache, para luego empezar a pelearse- Se están peleando Nozomi! Debemos espantarlos para que se detengan.
-Tranquilo Elichi, fíjate bien. Mas bien diría que están jugando.
-Eh? -el rubio se acercó y vio como ambos se revolcaban, se lamian entre ellos, o se mordían- Tienes razón, parece que solo se están divirtiendo -entonces vieron como el mapache le mordió la oreja al zorro, para que luego este último soltara un quejido- Mira Nozomi, confirmando más lo del otro día, te pareces a un mapache que no deja tranquilo a los que lo rodean -dijo de manera burlona el rubio.]
-Mou Elichi! Y tú te pareces a ese zorro que no para de quejarse por todo lo que le hacen.
Ambos se vieron cara a cara seriamente, para luego empezar a reír. Los dos animalitos volvieron al bosque sin que ellos se dieran cuenta, mientras que nuestro dúo decidió volver al festival.
Habían llegado a tiempo, ya solo faltaban unos cuantos minutos para que empezara el show pirotécnico. Nozomi estaba en los barandales de una de las colinas arriba de donde se realizaba el festival, al rato ella fue sacada de sus pensamientos por unos pasos.
-Ah Elichi, que bueno que llegaste. Ya solo falta un minuto para que empiece. ¿Y para que me pediste que me adelantara? -ella aun no sabia el motivo.
-Solo fui por unas manzanas acarameladas mientras vemos los fuegos artificiales. Aparte que también compré uno para Arisa porque ella no supo nada del festival y se enterará al escuchar la pirotecnia, por lo que me reclamará si no le llegara a traer nada.
-Bien pensado, estoy segura que Arisa-chan, no te dejaría dormir por no llevarle nada -en eso Eli le entrega una manzana a Nozomi- Gracias Elichi.
-De nada -entonces se escuchó una explosión en el cielo- Parece que ya va a empezar -Eli se posiciono en el barandal al lado de Nozomi.
No importaba si era la misma ciudad o una zona alejada, ese tipo de shows era digno de ver. Era un deleite para los ojos. Los fuegos artificiales formaban diversas figuras como mensajes. Muchas personas se sentaban en las colinas para ver mejor el espectáculo. Eso no fue la excepción para nuestro dúo, Eli veía uno de esos shows por primera vez y se sentía maravillado, por su parte Nozomi, lo admiraba de igual manera, pero en esa ocasión parte del espectáculo se quedó viendo las expresiones de su mejor amigo. Este parecía como un niño disfrutando de la hermosa vista. Eso le trajo una indescriptible tranquilidad y alegría a la joven pelipurpura.
Para cuando todo terminó ya era algo tarde, por lo que decidieron regresar al hotel. Naturalmente al regresar, Arisa los estuvo esperando, y empezó a ametrallarlos a preguntas, debido a que pudo ver y escuchar también los fuegos artificiales. También se enteró que Nozomi tenía planeado la tarde en el festival, pero inmediatamente ella se calmó cuando Eli le dio la manzana acaramelada.
-Ara, parece que realmente funcionó -miraba como Arisa devoraba su manzana alegre en su cama.
-Je, si pasas 12 años con ella, obviamente uno aprende este tipo de cosas.
Sin más cosas que decir ambos fueron a dormir, ya mañana a primera hora volverían a sus casas.
-Uff realmente fueron excelentes días no lo crees Nozomi? -Los Toujo estaban sacando sus cosas de la minivan de regreso a su casa.
-Vaya que sí, no creí que fuera a divertirme tanto -mostró una sonrisa sincera.
-Aunque al final, no terminamos haciendo nada de la tarea que nos dejaron -Eli pasó a un tono más serio.
-Ay Elichi, es que también a quien se le ocurre la idea de hacer la tarea en un viaje a la playa, aún tenemos días de sobra para terminarla -le reprochaba al rubio.
-Nada de eso, mañana mismo vengo en la tarde y la terminamos, sino olvídate del itinerario que teníamos planeado.
-Ush, Elichi eres un aguafiestas -el rubio la miró seriamente- Es broma no te enojes, yo también quiero acabar la tarea para así cumplir con lo que teníamos planeado para el resto de estas vacaciones.
-Ese es el espíritu! Vendré en la tarde a tu casa, así que ve alistando todo -los padres de Nozomi, ya habían terminado de sacar su equipaje, y el padre de Eli ya estaba encendiendo la mini van para irse- Nos vemos mañana Nozomi.
-Hasta luego Nozomi-Oneechan, vendré a jugar uno de estos días también -dijo una Arisa que recién se despertaba del largo viaje.
-Estaré esperándote Arisa-chan. Hasta mañana Elichi -y con eso dicho los Ayase partieron.
El siguiente día llegó bastante rápido, Eli iba algo emocionado a la casa de la pelipurpura. El pasar tiempo con ella siempre le alegraba al rubio, incluso si de hacer tarea se tratase. Sin notarlo ya estaba en la puerta de aquella casa. Tocó el timbre y salió una señora de cabello morada a recibir al ruso.
-Buenas tardes señora Toujo, como ayer escuchó Nozomi y yo teníamos pensado terminar nuestras tareas hoy.
-Oh vamos, Eli-san, ya llevas viniendo algunas ocasiones a nuestra casa como para seguir con las formalidades, puedes llamarme por mi nombre -dijo con sonrisa que inspiraba confianza.
-Jeje disculpe Nyoko-san, es que todavía no me acostumbro.
-Así está mejor, ven adelante pasa -Eli entró a la casa esperando a Nozomi, cosa que la señora pelipurpura notó- No te preocupes por esperarla, puedes subir a su cuarto, de hecho ella ya está esperando ansiosamente.
-MAMÁ! Te puedo escuchar! -una Nozomi avergonzada bajaba del segundo piso- Ya te dije que dejes de molestarlo cada vez que venga aquí.
-Ara, pero acaso estoy mintiendo, incluso ya preparaste los bocaditos mientras hacían su tarea -Nozomi no podía reprocharle nada porque era verdad.
En lo que madre e hija discutían, Eli solo pudo encontrar muy divertida la escena, ver a la madre de Nozomi, era prácticamente una versión adulta de ella. Solo que su cabello era corto, y por supuesto ella era más experta a la hora de hacerle bromas a los demás. Tanto que Nozomi podía con ella.
Después de ese percance, ambos se dirigieron a terminar sus tareas. Naturalmente para ser un trabajo vacacional, este iba a demorar mucho, pero como ambos eran los mejores de su clase, pudieron acabarlo ese mismo día, pero cuando se enteraron de a qué hora habían terminado era demasiado tarde. Ambos se dirigían a la puerta
-Por fin pudimos acabar, ahora el resto de las vacaciones serán puro relajo -decía un Eli bastante agotado.
-Asi parece Elichi, no veo las horas de empezar con nuestro itinerario. No creí que fuéramos terminar tan tarde -entonces la madre de Nozomi apareció en escena,
-Eh?! Eli-san acaso piensas volver a tu casa a estas horas de la noche. ¿Por qué no te quedas esta noche? Puedes usar el cuarto de visitas o tal vez dormir al lado de Nozomi? -esto ultimo lo dijo en forma burlona, cosa que hizo sonrojar casi de inmediato a nuestro dúo.
-Pero que cosas dices querida?! -el padre de Nozomi salió del comedor, que recién había llegado del trabajo, para luego mirar a Eli -No te preocupes, yo puedo llevarte a tu casa en mi auto.
-Mouh, eres un aguafiestas -dijo la señora mirando culposamente a su marido.
El señor Toujo ya sacaba el auto y Eli subió al auto.
-Entonces mañana empezamos no? -decía un Eli emocionado, lo que habían planeado para esas vacaciones era algo que ya deseaban poder hacer.
-Por supuesto Elichi, no veo las horas de que sea mañana. Buenas noches.
-Buenas noches Nozomi -ambos se despidieron y arrancó el carro.
El ambiente era bastante tenso y silencioso, era muy pocas las veces que Eli había intercambiado palabras con el padre de Nozomi, más que solo saludos. Él quería charlar de algo, pero nada se le venia a la mente. Pero eso no seria necesario ya que el mayor rompería el hielo.
-Veo que Nozomi y tú se llevan demasiado bien -su tono era bastante serio. Cosa que hizo poner nervioso a Eli.
-Ah eh, sí, a-ambos somos mejores a-amigos -Eli titubea un poco, se sentía algo intimidado por el adulto.
-Ya veo -el hombre mayor parecía pensar meticulosamente lo que iba a decir- He notado el estado de ánimo de mi pequeña durante estos meses y este cambió drásticamente.
-Eh, l-lo lamento mucho si yo fui el culpable entonces pido disculp…
-Ella ahora es feliz -el rubio se quedó sorprendido y solo estuvo atento a lo que dijera- Muy feliz, por primera vez en años nunca había visto una sonrisa genuina en su rostro que no viniera de mi esposa o yo. Me alegra mucho que ella al fin haya conseguido un amigo en el que pueda confiar. No sé si ella te halla contando lo que pasó en su secundaria, pero Nozomi no lo pasó muy bien. Ella estuvo al borde de sufrir una fuerte depresión sino fuera porque la apoyamos en ese entonces, ella sufrió mucho, fue en parte nuestra culpa como sus padres por no darle la atención que merecía desde pequeña por nuestro trabajo. Hasta el día de hoy, no me lo puedo perdonar del todo. Prometí que no volvería a dejar que la vuelvan a hacer daño. Ella te tiene mucho aprecio, pero si la llegases a lastimar, no me importa si trabajo con tus padres, yo me desconozco completamente.
-No se preocupe señor Toujo -después de escuchar al adulto, Eli ya no sentía nervios más que solo una actitud decidida- Soy completamente consciente de lo que Nozomi tuvo que pasar, ella misma me lo contó, ella durante estos meses se volvió alguien muy importante para mí, al punto que me prometí a mí mismo el protegerla de todo.
-Lo sé, confió en ti muchacho. Me lo has demostrado constantemente durante todo este tiempo, la gran sonrisa, el entusiasmo característico de ella, salieron a flote cuando te conoció. Fuiste una buena influencia para ella, por eso te pido por favor que la protejas, ella merece ser feliz.
-Tiene mi palabra señor Toujo -y a los segundos llegaron a la casa de Eli.
-Aquí te dejo muchacho.
-Muchas gracias por traerme de regreso a casa -Eli dio una reverencia.
-Jajaja, no seas tan formal muchacho -Eli solo río apenado- Una última cosa, si por cosas de la vida ustedes llegaran a tener algo, ósea ser una pareja -esto ultimo lo dijo a regañadientes para luego dar una sonrisa sincera- No me opondría en lo absoluto.
Sin más que decir el padre de Nozomi cerró la puerta para marcharse. Sin notar que dejó a un rubio completamente rojo y anonadado por lo que dijo.
-P-Pareja…?
Esos días para nuestros protagonistas fueron de lo más ameno y memorable, visitaron parques de diversiones, fueron a pescar, fueron al zoológico, fueron a diversos restaurantes, fueron al cine, etc. Pero lastimosamente el tiempo para cuando se trataba de diversión, se iba demasiado rápido. Tanto que el nuevo ciclo de clases había llegado, y con eso el fin de sus vacaciones. Se sentían algo desanimados, pero si seguían en plan ocio, llegarían a flaquear en sus estudios también.
-Buenos días Nozomi -Eli miró su reloj- Llegas 37 segundos tarde.
-Buenos días Elichi, y si así estamos, no querrás que cuente todas las ocasiones que llegaste más tarde que yo.
-Ujum olvídalo, pero bueno, preparada para una nueva ronda de derrotas?
-Ara Elichi, no pierdes la costumbre.
-Yo debería decirte eso, estoy seguro que también ansiabas lo mismo.
-Que comes que adivinas -dicho eso empezaron a reír, para emprender rumbo a Otonokizaka.
Llegando a la puerta de la preparatoria, notaron a una pequeña pelinegra hablando con un chico pelirrojo que llevaba puesto el uniforme de otra escuela. Eli y Nozomi se acercaron silenciosamente porque sabían de quien se trataba.
-¿Enserio, vas a venirme a recogerme Nico-chan? Ni que fueras mi madre -bufó el joven pelirrojo
-Tan tsundere como siempre Maki, no cambias. Bien que disfrutas de la compañía de la gran Nico -puso una pose de superioridad. Pero eso terminaría repentinamente por la presencia de una pelipupura que la tomó de los hombros.
-Ara ara, pero que tenemos aquí Yazawa-san -dirigió su mirada al pelirrojo- Será que este es tu amigo que nos comentaste? -en eso el joven pelirrojo dio una reverencia.
-Soy Nishikino Maki, es un gusto conocer a los compañeros de mi mejor amiga. Por favor cuiden de ella, es algo torpe y suele meterse en problemas -lo dijo como si estuviera disculpando.
-HEY! No les mientas de esa forma -el pelirrojo levantó la vista con una fría mirada- Jeje bueno solo a veces.
-Un gusto a ti también Maki-kun, mi nombre Toujo Nozomi.
-Y yo Ayase Eli, y bueno la conocimos el último día de clases y la verdad te tiene alta estima como para hacerte un pastel -esto hizo sonrojar a los dos mencionados- Mmm ese uniforme, ¿aun asistes a secundaria?
-Sí, estoy en 2do de secundaria, pienso asistir también a Otonokizaka a futuro para cuidarlos a todos de esta revoltosa. Disculpas de antemano.
-Mou Maki, mejor ve yendo de una vez sino llegarás tarde -el pelirrojo escuchó eso y se despidió de los tres- Cuando te vea en la salida me las pagaras!
Nuestro dúo solo pudo reír ante esa "tierna" escena. Parece que tendrían que apañárselas ahora con una hiperactiva compañera también.
Los tres iban a su respectivo salón, pero entonces un grande anuncio llamó su atención, sobre todo de Eli.
"Convocatoria abierta para el nuevo consejo estudiantil"
Un momento clave para Eli había llegado.
Y eso seria todo por este capitulo, con respecto a la fecha de subida de capítulos, era regularmente los días jueves, pero por causa de las clases y para acomodar mejor mi horario he decidido que a partir de ahora serán cada sábado.
La historia va por un nuevo rumbo para la vida para nuestros protagonistas, sucesos que los marcarán y harán que sus lazos se fortalezcan aún más. Eso seria todo por esta ocasión. Hasta la próxima!
