Capítulo 8: Extracción
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Anteriormente en Resistir…
- Pero… que?! – exclamó Suigetsu alarmado.
BOOM! Una nueva explosión, otra sacudida, y las alarmas del bunker saltaron.
- - Mierda! – escupió Sasuke. Los orbes azabache del Uchiha se entrecerraron con sospecha – Sakura… – nombró un susurro.
- Hay que ir a por ella, ya! – exclamó el rubio.
- Espera, Naruto – lo paró. – Puede que sea una trampa… - intuyó Itachi. Si Shimura había preparado aquello, puede que estuviese al tanto de su plan. En ese caso, los estarían esperando para matarlos junto a la chica. Naruto soltó un bufido.
- Me da igual! No la dejaré – contestó firme. – De hecho, creo que es mejor si voy yo a buscarla.
- El dobe y yo iremos juntos. Tu y Suigetsu asegurad una vía de escape. – dictaminó Sasuke. El kitsune sonrió orgulloso.
…
Se disponían a avanzar para salvar a su pelirrosa, cuando una figura emergió de las sombras y caminó a su encuentro. Naruto abrió los ojos sorprendido, y Sasuke frunció el ceño.
- Tu?! – exclamaron ambos a la vez. Que demonios estaba ocurriendo ahí?
Ahora…
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Sakura apartó la roca que aplastaba su abdomen con la poca fuerza que le quedaba y entre gemidos de dolor. Sacó la cabeza a la superficie y dejó ir todo el aire que había guardado en los pulmones segundos antes del derrumbamiento, pero se arrepintió al volver a inhalar una nueva bocanada. El polvo se filtró por su garganta haciendo que tosiera frenéticamente. Cuando se calmó intentó analizar sus alrededores, y ensanchó los ojos al ver como la puerta de su celda había sido reemplazada por un gran agujero. Habían volado gran parte de los calabozos. Le aterró pensar que estaban bajo un ataque enemigo… no tenía fuerzas. Si Madara y Danzo habían planeado otra emboscada, ella no podría ayudar. Sasuke! Naruto! – exclamó para si horrorizada. Y si todo eso era por ellos? Y si se habían enzarzado en un enfrentamiento contra los ANBUs.. o peor, y si Danzo les había puesto una trampa?!
Se incorporó a pesar del dolor e intentó levantarse. Lo bueno del derrumbamiento es que había provocado un corto circuito en sus esposas, y liberar sus manos no fue tarea difícil. Tenía que salir de ahí si quería socorrer a sus amigos. No dio dos pasos cuando una mano surgió de entre las ruinas, y le agarró el tobillo tirando de ella. Sakura volvió a caer al suelo golpeándose la cabeza y desorientándola, lo que su agresor aprovechó para colocarse encima de ella. Enfocó la mirada, y se encontró con los ojos de Kai inyectados en sangre. Estaba malherido y furioso. El ANBU la agarró del cuello y ejerció presión para estrangularla con sus propias manos. Intentó defenderse pero estaba muy débil… sintió como empezó a nublársele la vista, y su cuerpo se volvía más pesado producto de la privación de oxígeno. En un último intento, Sakura dejó caer sus brazos a los lados, y tanteó el suelo hasta encontrar algo que le sirviera como arma. Sus manos se aferraron a una aglomeración rocosa que antes debía formar parte del techo, y la impactó en el cráneo de su agresor en un acto de desesperación. Oyó el golpe seco y supo que lo había matado al instante al fracturar el hueso. Acto seguido, el cuerpo de Kai cayó encima suyo inerte.
- Te dije que te mataría en cuanto saliese de aquí… - murmuró Sakura mientras intentaba normalizar su respiración.
- Sakura?! – gritó una voz llamándola. La chica la reconoció al instante, pero decidió mantenerse callada y cerrar los ojos producto de la desconfianza. – Sakura, donde estás?! – volvieron a llamarla.
Sintió como alguien levantaba el cuerpo del ANBU que pesaba sobre ella, y le tomaban el pulso. Entonces, una idea cruzó la mente de la pelirrosa haciéndola sonreír.
- De que te ríes? – le preguntó el individuo al verla.
- De ti… joder si esa era la señal, no eres nada sutil, Kakashi. – se burló mientras abría los ojos. Sus orbes jade se encontraron con la mirada de disculpa de su exsensei. Ahora, Sakura lo entendía todo.
- Sutil? Puede que no… convincente? Por supuesto – le rebatió el Ninja Copia.
La pelirrosa volvió a sonreír. Las explosiones no eran un ataque enemigo, sino una distracción que la había pillado por sorpresa. Un tercer equipo había entrado en juego, y ellos eran los que habían organizado su fuga.
- Sasuke-kun y Naruto? - le preguntó esperanzada. Kakashi la ayudó a ponerse en pie.
- Tranquila. Alguien se está encargando de ellos. – le dijo para calmarla. Ella lo miró agradecida. – Ahora, déjame sacarte de aquí.
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Sasuke frunció el ceño y resopló fastidiado mientras corrían. Eso era lo que le faltaba. Un grupo de aficionados intentando jugar a los héroes.
- No me mires así, Uchiha – le dijo Shikamaru al ver su expresión. – El tiempo se estaba agotando, y no sabíamos si os ibais a dignar a aparecer… tuvimos que idear un plan de contingencia.
- Tuvimos? – preguntó el con sospecha.
- No creíais de verdad que íbamos a dejar que la mataran, no?
- Cuantos más hay?
- No los suficientes… aun.
- Un momento! Lo sabíais?! Y por que coño me habéis dejado como un fiambre en la morgue?! – le reprochó Naruto entrando en la conversación.
- Tsk! Fue problemático… pero teníamos que seguir las órdenes de Sakura. Esa mujer no deja nada al azar… – respondió sonriendo.
- Como sea… para ser tu plan, no ha sido nada inteligente, Nara. Los habéis alertado con las explosiones. Como se supone que vamos a salir de aquí? – inquirió Sasuke con desdén.
Shikamaru se paró al doblar la esquina, y miró su cronómetro. Quince segundos… - pensó mientras se acercaba a una puerta. Sasuke gruñó al ver que el genio lo ignoraba completamente. Es que acaso no le preocupaba que los descubriesen? Activó su Sharingan para sonsacarle la información si era necesario, pero no tuvo tiempo de amenazarlo. Cuando el reloj término su cuenta atrás, el joven Nara tecleó un código para desbloquear esa entrada. Entonces, se giró para mirarlos y sonrió astuto para luego abrirla. Los ojos de ambos se ensancharon al ver a los dos individuos esperando al otro lado del umbral.
- Respondiendo a tu pregunta, Uchiha… no saldremos – le informó.
Sakura sonrió al ver como todos habían cumplido con su parte. No contaba con la trampa de bombas, pero sabía que Shikamaru inventaría su propio plan para ayudarles, y contaba con que su estrategia los aventajaría ante Danzo.
- Sakura-chan…! – exclamó Naruto mientras la abrazaba. Ella correspondió el abrazo con gusto mientras su mirada estaba fija en el Uchiha. Le susurró un gracias a penas audible para que el le leyera los labios. Le agradecía que no se hubiese salido del plan, y hubiese salvado a Naruto. Sasuke asintió aun molesto por el engaño, pero con cierto brillo en la mirada. De algún modo, se sentía aliviado.
- Lo siento tanto… - le murmuró Sakura al kitsune cuando se separaron. Sus ojos estaban llenos de remordimientos. – Fue lo primero que se me ocurrió…
- Lo se, Sakura-chan… aunque la próxima vez que planees matarme, un aviso estaría bien – le bromeó. Volvió a estrecharla con fuerza entre sus brazos para reconfortarla. Luego, la chica miró a Shikamaru con una sonrisa burlona.
- Te has tardado bastante… - le recriminó. El rodó los ojos.
- Si no hubieras sido tan críptica con tus juegos, nos habríamos ahorrado tiempo – le rebatió. La sonrisa de la Haruno se hizo más grande.
- Pero entonces no habría sido tan divertido… - le picó.
- Oi oi oi Sakura – la calmó Kakashi. – Divertido para ti… a mi casi me matas de un infarto. – le confesó el peliplata. Sakura se disculpó nuevamente con su sensei. Sabía que este había sufrido mucha contradicción al arrestarla. – Vamos, Neji nos está esperando con el resto.
Empezaron a caminar, cuando el Uchiha volvió a interrogar a Shikamaru.
- Nara. A que te refieres con que no saldremos? – le preguntó. Sakura sonrió mientras ella y Shikamaru se miraban cómplices. Ella sabía el por que.
- A parte de para proteger a los civiles, hay otra razón para haber enviado a lucha al exterior. – anunció el chico. – No os habéis dado cuenta? – les preguntó burlón. Tanto Naruto como el Uchiha observaron a su alrededor, y vieron que estaban caminando tranquilamente por los pasillos del bunker, y que podían hacerlo porque estaban vacíos. Todos los shinobi, o la mayoría de ellos, habían salido a la superficie.
- No hay nadie… - murmuró Naruto. Los ojos de Sasuke brillaron con un tono carmesí mientras una sonrisa sádica se formaba en su rostro. Esta se ensanchó al ver que Sakura asentía mientras lo miraba sonriente. – No lo entiendo…
- No saldremos porque vamos a tomar la base. – le explicó la Haruno aun mirando a Sasuke. Naruto la miró sorprendido. - Esta vez, será Danzo quien se exilie como una rata.
- Hmp sería más fácil si me dejarais matarlo de una vez – protestó el Uchiha volviendo a su expresión de fastidio.
- Pero así no ganaremos, Sasuke – lo aleccionó Kakashi. – Las revoluciones llevan tiempo.
- Esto es genial! – exclamó el rubio eufórico y maravillado por la estrategia de sus amigos. – Vamos allá dattebayó!
Sakura sonrió con ternura al ver la energía brotar por cada poro del rubio. Hacía meses que no lo veía tan emocionado. Por fin, tenían buenas noticias. Llegaron hasta una nueva puerta que daba a la sala común y el bar del bunker. Al abrirla, sus ojos se cristalizaron. Encabezados por Tenten estaban Neji, Lee, Kiba, Hinata, Sai, Ino, Shizune, Temari, Chouji y muchos más. Estaban esperándola con una gran sonrisa. Todos habían entrado en razón… e interpretado su papel a la perfección. Maravillados sus amigos abrazaron a Naruto, felices de que este no estuviese muerto de verdad.
- Que sea la última vez que haces algo tan temerario, jovencita – la regañó Tenten mientras la abrazaba. Sakura arqueó una ceja.
- Te… Eres consciente de que solo eres un año mayor que yo? – se burló al ver como esta la trataba igual que a una niña. Ambas rieron. En el fondo, Sakura agradecía la tenacidad de la castaña. Sabía que ella no había dudado ni un segundo.
- Frente! – gritó Ino abalanzándose sobre ella. – Siento tanto haberte abofeteado! No es que no te lo merecieras por ser tan… maquiavélica, pero ahora me siento fatal. – se disculpó. Sakura rio.
- Tranquila cerda, me lo merecía… además, pegas como mi abuela – se jactó.
- Siento haber dudado de ti, Sakura-san… - se disculpó Hinata avergonzada. Ella negó con la cabeza.
- No pasa nada… soy muy buena actriz.
- De primera. Te darían el primer premio en el festival de cine de Suna – coincidió Temari que había estado observando los interrogatorios des de la sala.
La Haruno saludó a sus amigos y luego fue a abrazar a Shizune. Sabía que esta lo debía haber pasado muy mal con la muerte de su maestra y con su partida… la había dejado atrás. Tembló un segundo al caer en la cuenta de que Tsunade realmente había muerto. Habían pasado tantas cosas que no había tenido tiempo de pasar su duelo.
- Lo siento tanto… - le susurró en el abrazo. Tenía ganas de llorar.
- Shh la que lo siente soy yo, Sakura – le contestó ella con voz suave mientras le acariciaba la melena rosada. – Tu la encontraste… y ni siquiera pudiste atender a su funeral.
En la otra punta de la sala, Sasuke observaba a sus compañeros reencontrarse con sus amigos. Si bien el no era para nada un ser sentimental, no pudo evitar sentir nostalgia de sus épocas de genin. Verlos ahí reunidos… más unidos que nunca, era difícil. Su rostro se relajó al ver que unos shinobi aliados habían entrado trayendo a Suigetsu y a su hermano. Al menos, alguien les había informado del falso ataque.
- Justo cuando creía que íbamos a tener algo de acción… va y me entero de que todo es mentira – se quejó Suigetsu dejando su pesada espada en el suelo. Itachi arqueó una ceja.
- Mira el lado positivo, ahora podrás decirle a Karin lo que sientes. – se burló. Suigetsu se sonrojó de inmediato y lo miró fulminante. Le había confesado su secreto mejor guardado por si a caso moría en combate, y ahora el Uchiha podría usarlo a su favor. No pensaba que todo fuese una farsa!
- Todos lo Uchihas sois iguales… tiranos – masculló entre dientes.
Naruto y Sakura se acercaron a Sasuke sonriendo, a lo que este los miró aburrido. La operación de rescate había sido un éxito, pero Suigetsu tenía razón. Si todo había sido un montaje, el no estaba más cerca de cumplir con su objetivo.
- Que? – preguntó seco al no entender la emoción reflejada en los rostros de sus compañeros. Para el, aun no había nada que celebrar…
- Listo para cazar ratas? – le preguntó Naruto con su enorme sonrisa. La mirada de Sasuke cambió de repente.
- Danzo sigue en su despacho. Hay que encargarse de sus ANBU, y hacerle salir a la superficie. – informó Sakura. Sasuke iba a abrir la boca pero ella le cortó. – No, no puedes matarlo aun.
- Por que? – preguntó exasperado. Quien demonios se creía que era esa molestia para darle órdenes?
- Porque la gente debe saber la verdad antes de ajusticiarlo – habló Itachi. El Uchiha menor entrecerró los ojos al ver la complicidad fluir entre su hermano y su compañera. Des de cuando se habían vuelto tan cercanos?
- Hmp – contestó resignándose. Tendría que ajustarse al plan ahora que estaba del bando de los aliados. Si al final le dejaban matar a Danzo, el proceso le daba igual.
- Pero eso no significa que no podamos divertirnos, no? – volvió a enfatizar Suigetsu. Sasuke miró a la chica aburrido esperando sus instrucciones. Sakura sonrió traviesa.
- Dime, Sasuke-kun… has jugado alguna vez al escondite? – le preguntó. Tanto el pelinegro como el espadachín sonrieron arrogantes. – A por ellos! – exclamó mientras se ajustaba los guantes de combate que Ino le había traído.
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Algunos se quedaron para organizar las guardias de su nuevo centro de mando, sobretodo los comandantes de alto rango. Cuando los ninja que habían salido a la superficie se dieran cuenta de que no había ningún ataque enemigo, estos volverían a entrar, y debían estar preparados para explicarles el derrocamiento del Hokage. Además, debían proteger la entrada al refugio de civiles para que ningún ANBU intentase usarlos como carnada. Mientras tanto, el resto se dividió en equipos de forma estratégica, y, aprovechando las habilidades visuales de los Hyuga y los Uchiha, recorrieron cada rincón del escondite para enfrentarse a los escoltas de Danzo que aun se encontraban en la base.
Sakura corría junto a sus compañeros de equipo, y no pudo evitar sonreír al recordar como se sentía el hecho de combatir juntos, y, esta vez, ella no se quedaba atrás. Ya no era la niña débil que necesitaba protección, y parecía que Sasuke se había dado cuenta. El mismo había sido testigo de su astucia y habilidades, y ya no cuestionaba sus decisiones.
- Por aquí! – exclamó Naruto mientras abría la puerta de uno de los cuarteles del ANBU. Al entrar, varios ninja los atacaron sorprendidos.
- Que significa esto?! – gritó un shinobi indignado al ver a la traidora suelta, el jinchuriki vivo, y el Uchiha vengador juntos. Naruto sonrió.
- Sorpresa, sorpresa! – dijo mientras le propinaba un golpe dejándolo inconsciente.
Proclamaron sus intenciones a los shinobis. Estaban protagonizando un golpe de estado en toda regla, y estos debían escoger un bando. Para el rubio, la elección estaba clara. O estaban con ellos o estaban en su contra. No obstante, los que se enfrentaron a Sasuke no tuvieron tanta suerte. El no era condescendiente, y no les daba siquiera la opción de rendirse. Naruto miró a su compañero con reprobación al verlo atravesar a tres enmascarados con su chidori. El pelinegro le devolvió la mirada incrédulo.
- Que? – preguntó.
- No tienes que matar a todo el mundo – protestó. Sasuke entornó los ojos.
- Si no te gusta, no haber hecho equipo conmigo. – le respondió mordaz. El kitsune bufó exasperado. Aun quedaba mucho que trabajar con su amigo... A ese paso, la Alianza no lo dejaría de ver como un asesino y una amenaza.
- Segunda puerta a la derecha. – anunció la pelirrosa ignorando su disputa.
Se enfrentaron a varios de los hombres del Hokage sin problemas hasta que dieron con la habitación del pánico donde Shimura se refugiaba. Sasuke escaneó el lugar con su Sharingan, y distinguió al menos cuatro individuos agazapados en su interior.
- No está solo… - masculló.
- Mantener los ojos abiertos – les advirtió la Haruno. – Seguro que ya se ha dado cuenta de lo que pasaba y nos está esperando.
- Quieres hacer los honores? – le preguntó Naruto sonriente.
Sakura sonrió, y, haciendo uso de su fuerza inhumana, arrancó la puerta acorazada con una sola mano ante la mirada impresionada del Uchiha. Entraron con cautela habitación. Todo estaba sumido en la oscuridad, y no fue hasta que la voz de Danzo resonó des de la otra punta que la kunoichi supo que algo no iba bien.
- Debí haberte matado cuando tuve la oportunidad, Haruno… De hecho, debí haberos eliminado a todos hace tiempo. Nunca sale nada bueno de los malos orígenes… Jamás debí haber permitido que Uchiha Itachi dejara a su hermano pequeña con vida, ni que el el hijo de Minato Namazike viviera tras convertirse en el contenedor del Kyubi…
- Eso es una confesión? – espetó Naruto rabioso.
- Hice lo que hice para proteger a la aldea… y si tuviese que volver a hacerlo… no dudaría. – respondió el Hokage arrogante.
Sasuke, cegado por la rabia, empezó a emanar un chidori a través de su mano, los rayos azules relampaguearon iluminando la habitación. Entonces, Sakura ensanchó los ojos con horror. Custodiado por dos ANBU, Shimura se encontraba sentado en su sillón, sosteniendo a un pequeño infante entre sus brazos. Ese niño no debía tener más de unos meses de vida, y ahora estaba en los brazos del hombre más desalmado que jamás había conocido. Se acercó temblorosa, y, al ver el cabello naranja del niño, lo reconoció al instante. No sabía su nombre, pero lo conocía. Su padre era un shinobi de la alianza que había caído en combate, y su madre una civil que había acudido a ella al enterarse de que estaba embarazada. Sakura había cuidado de ambos, y había traído su hijo al mundo.
- Hijo de puta! – exclamó la pelirrosa iracunda. Danzo sonrió. – Que intentas demostrar?! No han muerto ya demasiados inocentes!?
- Suelta al bebé Danzo! – ordenó Naruto con el rostro más serio que jamás había visto en el.
- No puedo hacer eso… es lo que trato de enseñaros. Este niño no es inocente… es como vosotros. Tiene en el, la semilla de la discordia, y crecerá para convertirse en una amenaza.
- Como puedes decir eso?! Solo es un niño… como Sasuke lo fue! – gritó el rubio.
- Y por eso mismo… voy a hacerle el favor que no le hice a Uchiha Sasuke – respondió simple. El niño comenzó a llorar. – Los niños no sois capaces de entender el bien común… dejar vivo al último de los de tu clan solo hizo que tu corazón creciera en rebeldía. – añadió mirando a Sasuke con desdén. – Y lo que no era un problema una década atrás, ahora es un dolor de cabeza….
- Seré más que un dolor de cabeza, Shimura. Seré tu fin…. – dijo entre dientes el Uchiha.
- Eso lo veremos…
Quería arrancarle la cabeza a ese hombre por todo el dolor que le había causado… por lo que le hizo a su familia, pero verlo ahí… con ese bebé tan indefenso. Temía que lo matara en el proceso. Danzo sonrió al sentir su duda, y apretó con fuerza el pequeño cuerpo del niño haciendo que este llorara más fuerte.
- Suéltalo… por favor – dijo Sakura con voz ahogada.
- Y tu… maldita mocosa entrometida. Todo iba bien hasta que decidiste actuar bajo tu propio código moral. Habrías tenido muchísimo poder si hubieras dejado todas tus teorías de lado…
- Creaste una guerra para convertirte en Hokage! Mataste a mi maestra! De verdad creías que me quedaría de brazos cruzados?! – le gritó. El viejo sonrió.
- Oh pero yo no la maté a los ojos de los demás, no? – preguntó burlón. Sakura rugió. – Al igual que a los demás…
- Los demás? – preguntó Naruto inquieto.
- El equipo siete es como una plaga. – les explicó mientras ordenaba que uno de los ANBU encendiera la luz. - Vayan a donde vayan, los cadáveres se apilan…
Sakura ahogó un grito al observar el suelo a su alrededor. Los cuerpos inertes de todos los miembros del consejo yacían amontonados, pero no solo ellos… sus familias también habían sido masacradas. Padres, madres, hijos, abuelos… todos. Danzo los había matado a todos en otro intento de incriminarlos.
- La gente ya no te creerá! No estamos solos! – dijo Naruto.
- Creerán en ti y en Sakura… pero no era este tipo de muerte lenta y dolorosa la que el vengador tenía pensado para nosotros? – le rebatió. Sasuke entrecerró los ojos mientras que sus compañeros se quedaban helados. – no creíais de verdad que ibais un paso por delante de mi? Necios… supe que no estábamos bajo ataque al instante. Mientras vosotros llevabais a cabo vuestra patética misión de rescate… un cuervo destinado a cada una de las otras bases de la Alianza salió de aquí informando de la infiltración de Sasuke Uchiha, del golpe de estado, y de sus planes de venganza….
- No! – exclamó Sakura horrorizada. Se les había adelantado…
- Exacto, Haruno. Todo tu sacrificio no ha servido para nada… los aliados saben que tipo de persona es el Uchiha. Un asesino sin alma… corroído por el odio capaz de asesinar a mujeres y niños solo por venganza.
- Maldito…! – rugió el Uchiha. Las aspas de sus ojos empezaron a girar de forma frenética. Esta furioso.
- Nunca podréis limpiar su nombre… - dictaminó. – No mientras yo no lo permita! – exclamó mientras lanzaba el infante por los aires.
Sakura observó al niño caer a cámara lenta, y saltó hacia el lo más rápido que pudo. Una sensación de alivio la invadió cuando consiguió mecerlo en sus brazos, pero esta se disipó al instante. De pronto, al caer al suelo escuchó el sonido de un papel explosivo consumirse tras ser activado. Sus ojos se abrieron a mas no poder.
- Sakura! – gritó Naruto al darse cuenta de que la pelirrosa había caído en una trampa.
Se abalanzó sobre ella, y consiguió empujarla a tiempo cuando la explosión se hizo presente. Esta solo duró unos segundos, pero fue suficiente para noquear los sentidos de los tres shinobis. Naruto no supo si sus compañeros o el niño habían resultado heridos. En cambio, si tuvo la certeza que parte de que el estaba mal. El dolor punzante en su abdomen vaticinaba que había sufrido quemaduras graves, y que parte de sus órganos estaban destrozados. Cuando el polvo se disipó, pudo observar con alivio como Sasuke había abrazado a su compañera para escudarla a ella y al bebé del impacto. Fracciones de segundo después, el rubio perdió la conciencia por las heridas.
Sakura levantó la cabeza desorientada, y tosió expulsando el polvo que había inhalado. Miró a Sasuke sorprendida por su iniciativa de protegerlos. Este apenas estaba consciente debido a sus heridas. Dejó al niño en el suelo para sujetar al Uchiha antes de que este cayera.
- Te tengo! – le dijo para aliviarlo. De pronto, las voces de los ANBU volvieron a alertarla.
- Vamos! Coged al Kyubi! – dijo uno. No! – exclamó la pelirrosa activando sus alarmas. Se estaban llevando a su amigo.
- Y los demás?! – preguntó otro.
- No hay tiempo!
Horrorizada, Sakura trató de llegar hasta Naruto con Sasuke aun a cuestas, pero no le dio tiempo… cuando el humo acabó de disiparse, observó con el corazón encogido como Danzo había huido por un nuevo pasadizo que había abierto la explosión. Este daba directo a la superficie. Se había ido… y se había llevado a su rubio con el. Shimura lo había planeado des del principio. Des del momento en que se sintió acorralado, había preparado su propia extracción de la base llevándose su mas valioso tesoro. Las lágrimas invadieron sus ojos esmeralda con culpa, rabia e impotencia. Naruto la había salvado de una muerte casi segura, y ella se lo había servido en bandeja a Madara.
Cuando Sasuke observó la mirada de su compañera, un inexplicable escalofrío recorrió su cuerpo. La expresión de la Haruno le revelaba mucho… como que habían vuelto a perder al dobe… y su única oportunidad de ganar la guerra se había fugado con el.
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Continuará…
