Algunos días antes

Durante aquellos días, Eli estuvo dando una pésima imagen suya o tratando de convencer a aquellas chicas de tachar a Eli como su prometido, tanto que empezó a volverse una rutina, tenía la idea de que con el tiempo eso pudiese culminar. Pero después de todo no todo resultaría así de sencillo.

Eli se encontraba en su casa, echado en la cama de su cuarto, en un día donde podía darse un descanso de una semana agotadora de aquellas citas. Hasta donde estaba aquel momento todo iba en buen rumbo, pero entonces el toque a su puerta lo sacó de su siesta.

-Eli, tu madre y yo queremos hablar un momento contigo, ábrenos la puerta -era su padre al otro lado de la puerta que lo llamaba. Eli con pocas ganas fue a quitarle el seguro de la puerta y abrirla.

-Uhm? ¿Pasa algo? Para que ustedes dos vengan juntos debe ser algo importante

-Efectivamente hijo -habló su madre- Somos conscientes que estos días has empezado a verte algunas señoritas para el compromiso, pero no ves lo que sucede por el otro lado de la moneda -Eli no llegaba a comprender esa metáfora

-A que te refieres con eso? -preguntó el rubio.

-Verás Eli, en nuestras recientes reuniones que hemos tenido con los otros socios, dicen que sus hijas han vuelto algo asustadas e incluso algo rebeldes con respecto a su compromiso, eso justamente cuando tuvieron citas contigo.

-Mmm debe ser por alguna razón que desconozco-lo dijo como si no supiera nada levantando los hombros.

-Eli, nunca te enseñamos a ser un patán con las damas -reclamó su madre deduciendo fácilmente que su hijo fue el responsable.

-Bueno que quieren que haga? A ver si ahora me descartan de ese estúpido contrato por "pésima" personalidad -hice énfasis con sus dedos.

-No lo entiendes Eli, los organizadores no son idiotas, saben perfectamente que lo haces para rehusarte a comprometerte con alguna chica -espetó su padre- Es por eso que en unos días nos darán un aviso con respecto a tu caso, hasta entonces queremos que tus encuentros sean normales para evitar problemas, está claro? -el rubio lo miró serio tras aquel comentario, resultando en un pesado suspiro de su parte.

-De acuerdo -pero en su mente pensaba lo contrario- Y por su parte, algún avance de momento?

-Pensamos hacer nuestra petición cuando recibas tu aviso, esperamos que no sea algo tan severo -respondió su madre.
-Ojala sea así -el rubio ya estaba al tanto de la situación.

-Bueno, eso fue todo lo que queríamos decirte. Nos retiramos entonces -dijo su padre para luego salir por la puerta.

-Bajas en unos minutos a cenar, de acuerdo Eli? -dijo su madre dándole una sonrisa y cerrando lentamente la puerta. Una vez cerrada el rubio volvió a echarse en su cama mirando fijamente al techo, analizando lo que sus padres dijeron. Las cosas se le habían tornado más complicado de lo que parecía pero estaba decidido a no ceder después de todo.

En el presente

Eli estaba algo impactado todavía de lo que acaba de pasar, que hacia ella allí? Debía ser una broma de mal gusto, acaso ella era su cita? Son preguntas que se hacia mentalmente el rubio mirando fijamente su mesa sin decir nada.

-Eh? Eli, pasa algo? Porqué estás tan callad-

-Qué haces aquí?... -preguntó secamente el rubio interrumpiéndola.

-Qué acaso no es obvio? Soy tu cita el día de h… -no pudo terminar porque el rubio se paró de su mesa y la tomó de su brazo dirigiéndose con ella para salir del local- Hey! Qué haces? Adonde me llevas? -Eli no dijo nada y solo siguió llevándola.

Salieron del restaurante, caminaron en silencio por unos segundos hasta que entraron en un callejón solitario, donde no había nadie, entonces Eli la soltó.

-Eli por qué me trajiste aquí?

-TE PREGUNTÉ, QUÉ ESTÁS HACIENDO AQUÍ?! -aquella chica supo entonces a que se refería con esa pregunta.

-Fue una casualidad que nos volviésemos a encontrar, Eli -respondió algo apenada.

-Casualidad?! ¿El que aparecieras de la nada después de más de 2 años para decirme que eres mi cita el día de hoy? ¡¿A qué estas jugando?! Acaso no fue suficiente malestar con lo que me hiciste?! -la señaló enojado el rubio. Sus malos recuerdos con ella salían a flote.

-Te equivocas! -gritó triste la joven rusa- Recuerdo haberte contado que mis padres eran grandes empresarios, pero…-agachó la mirada-… nunca creí que trabajaran también con tus padres -el rubio le parecía que las palabras de aquella chica parecían quebrarse conforme hablaba- Eli s-sobre lo que pasó aquella vez en el concurso, yo…y-yo… -ella de pronto se quedó muda tratando de buscar las palabras adecuadas, Eli esperó a que ella pudiese decir algo, pero nada pasó, entonces su paciencia se había agotado.

-Veo que no tienes nada para justificarte después de todo -ella mantenía la vista baja, Eli volteó en otra dirección para marcharse- Dile a tus padres que me descarten como candidato. Esta cita se terminó -dicho eso, pasó a retirarse, pero no por mucho.

-Me temo que eso no será posible, Eli -Roksana levantó la vista y con un tono ahora serio. Eli volteó confundido a encararla.

-A qué te refieres?

-Nos seguiremos volviendo a ver en futuras citas.

-Qué?! Y eso por qu-

-Y eso por qué? -preguntó curiosa- Se me hace raro que preguntes eso, pensé que ya lo sabias. Qué acaso tus padres no te lo dijeron?

-Decirme qué? -esto estaba desconcertándolo más.

-Ya no puedes negarte o incitar al rechazo a tu actual cita -Eli abrió los ojos sorprendido- Mis padres me llamaron minutos antes de llegar al restaurante debido a que salieron de una reunión, y me lo confirmaron -su tono de voz se mantenía bastante serio- Te dieron un ultimátum Eli Ayase, por como incumplías el contrato que hizo tu familia.

-Debe ser un chiste de mal gusto… -dijo el rubio incrédulo por lo que escuchó.

-Tienes el derecho a no creerme, pero puedes preguntarle a tus padres si deseas corroborarlo ya que ellos también asistieron a esa reunión.

-Esto no que quedará así, te lo aseguró -dijo secamente Eli señalándola, para luego irse corriendo a su casa. No quería creer lo que acaba de escuchar. Se marchó del lugar dejándola sola.

-Nos veremos en la siguiente cita, Eli -susurró para ella misma, despidiéndolo con la mano.


Eli corría rápidamente rumbo hacia su casa, era consciente de la reunión que tuvieron sus padres, y a esas alturas ya deberían haber llegado a su casa. No le tomó bastante tiempo, tal vez debido a lo apurado que estaba por buscar una respuesta. Abrió la pueta con su llave lo más rápido que pudo y como se lo esperaba, ellos ya habían llegado.

-Eh? Eli? -salió su madre a ver la entrada debido a que Eli entró algo brusco- Pensamos que estarías en tu cita -su padre también se aproximó hacia ellos.

-Vengo de ella, se canceló por algo más importante.

-Es sobre el aviso que nos dieron, ¿verdad? -dijo su padre.

-Con qué era cierto? Realmente debo seguir saliendo con ella? -preguntaba algo desanimado.

-Lo siento mucho hijo, pero te comentamos sobre esto algunos días atrás que algo asi pasaría, pero pudimos conseguir algo.

-Conseguir algo? ¿Qué precisamente? -se sentía algo esperanzado el rubio.

-Bueno verás Eli, intercedimos en el momento que te dieron el aviso, todas las chicas con las que las que te reuniste anteriormente dieron un mal perfil tuyo, deduciendo que tu interviniste. Pero si la chica con la que estás viendo ahora, simplemente te niega por voluntad propia, el contrato quedará archivado por un periodo indefinido de tiempo debido a que estás "no apto" de momento.

-Así es hijo -intervenía ahora su madre- Nos dieron esa oportunidad, siempre y cuando tu solo sigas cumpliendo con las citas y los términos; y esa chica se niegue por cuestión suya.

Eli no sabía cómo reaccionar en ese momento, por un lado estaba feliz debido a que sus padres pudieron encontrar una solución, temporal pero prometedora, pero por otro lado estaba el hecho de que si se tratase de otra chica no habría problemas, pero al ser alguien que ya conocía a Eli en el pasado, y que además estaba más que gustosa volver a encontrarse con Eli, lo hacía bastante complicado.

-Eli? ¿Pasa algo? No estás feliz acaso? -preguntó su madre, debido a que lo vio bastante pensativo y no respondía en lo absoluto.

-No es eso mamá, simplemente estoy sorprendido. Por fin pasó algo, y les agradezco por eso -se acercó y los abrazó- Llevaré las cosas bien y seguiré los términos, y con algo de suerte saldrá todo bien.

-Realmente esperamos eso, hijo -dijeron ambos padres para luego corresponder el abrazo del rubio.

Como la "cita" terminó temprano, Eli se quedó algo de tiempo más en su casa, debido a que esa noche tenia una maratón de películas en la casa de Nozomi. Durante ese periodo de tiempo, se puso a pensar mejor sobre la situación actual, como pensó antes, si se tratara de otra chica no hubiera sido tan problemático, pero se trataba de aquella chica que alguna vez consideró su amiga, y al parecer ella estaba más que complacida de seguir encontrándose con Eli. La condición que le dieron era que no tratara de espantarla o incitar a algún tipo de rebeldía, así que debía encontrar alguna otra forma de poder impulsar al rechazo, aunque a sabiendas que ya se conocían no había necesidad de algún tipo de discreción. Por otro lado, ahora lo que importaba, era comentárselo a Nozomi.

Ella se encontraba en su cuarto haciendo los preparativos para la llegada de su "mejor amigo", que a pesar de ser pareja no dejaban sus viejas costumbres cuando eran solo solo eso.

-Frituras listas, refrescos listos, películas listas, ruso denso aun por llegar -fingiendo como si tuviera una lista en mano- Ya todo está listo, solo falta a que llegue Elichi, hace tiempo que no hacemos este tipo de maratones y terminó siendo algo nostálgico volver a hacerlo -en ese momento se le vinieron los recuerdos que tenia con Eli, viendo películas en el consejo estudiantil o en la casa de algunos de ellos, momentos apacibles y agradables donde para ellos solo estaba el otro. Ahora que tenían más amigos aquellos momentos se redujeron, no es que le molestaran es más era algo que le gustaba tener desde pequeña pero algo de momento de calidad con su primer amigo no estaba mal, y peor ahora que Eli estaba saliendo en citas en contra de su voluntad.

Le tranquilizaba un poco de que su rubio hiciera todo lo posible para no volver a verlas, pero aun así no podía evitar sentirse algo celosa y triste. Eso hacia que sus pocos momentos juntos a solas los terminará atesorando mucho más. Pero entonces fue sacada de sus pensamientos bruscamente.

-Nozomi! ¡Sal a recibir a tu príncipe azul! -gritó su madre desde el primer piso, Eli ya había llegado. La pelipurpura salió de su cuarto casi de inmediato.

-MAMAAA! ¡Ya hablamos sobre esto! -salió de su cuarto avergonzada como era de esperarse. Hay cosas que nunca dejaran de ser costumbre. Tanto su madre como Eli reían conjuntamente por su reacción.

-Bueno hija, los dejo solos. Pasen una bonita tarde juntos -sin más se retiró a la sala. Eli subió casi de inmediato, al cuarto de Nozomi.

-Estás lista?

-Desde hace bastante, Elichi -dio una ojeada a las películas.

-Qué acaso esta no hay una de romance?

-Elichi! Quiero disfrutar esta tarde juntos, no dormirme del aburrimiento.

-Ya es la tercera vez que me dices lo mismo, a la siguiente será en mi casa y mis propuestas.

-Como tú mandes, en esta ocasión preparé algunas de acción y comedia, pero de los 90' e inicios del 2000.

-Vaya creo que no está nada mal. ¿Entonces que estamos esperando? Pongamos la primera y a disfrutar

Entonces ambos empezaron su tarde juntos, llegó un momento en que se les acabo la comida y decidieron darse un descanso de las películas para poder jugar algo. Al final de su velada ser reafirmó lo que pensó Nozomi, ambos sintieron más disfrutable ese encuentro, algo que hacían comúnmente el año pasado, ahora era algo que hacian en contadas ocasiones.


Ambos se encontraban hablando tranquilamente, se sentían algo cansados, pero pudieron terminar de ver todas las películas. Ya era tarde y Eli ya tenía que volver a su casa, pero todavía que hacer algo.

-No sabes como disfruté esta tarde, Elichi. Me hace sentir nostálgica -decía Nozomi con una sonrisa

-Tienes razón, pienso lo mismo. Ahora que tenemos un grupo de amigos y salimos constantemente, estos momentos solo para los dos, son algo que añoro más

-Y también por tus citas, eh? -tras eso, ambos quedaron en silencio, era algo que llevaban a secas y no del todo claro.
-Elichi, dime, cuando acabará todo esto? -preguntaba triste la pelipurpura.

-Todo? ¿Te refieres a mis encuentros?

-Sí…

-Yo… hay algo que quiero comentarte sobre eso -Nozomi miró atentamente a Eli- Mis padres pudieron encontrar una forma de aplazar mi caso y solo pasará si mi actual cita me rechace otra vez, pero ahora sin que yo haya intervenido directamente -Nozomi al escuchar eso no pudo evitar sentirse emocionada.

-No podría sentirme más feliz por ti, Elichi -se acercó al rubio y lo abrazó- No creo que eso sea tan difícil después de todo lo que ya pasaste.

-Ese no es precisamente el problema, Nozomi. Sino más bien de quien se trata aquella chica -Nozomi se separó del abrazo y lo miró fijamente.

-Q-Qué tratas de decirme con eso? De quien se trata? -no podía evitar sentirse algo asustada. Eli también la vio a los ojos y solo suspiró.

-Se trata de Roksana… -el rubio volteó a otro lado la vista.

Nozomi quedó en shock, recordó ese nombre de haberlo escuchado alguna vez anteriormente, y efectivamente, era aquella chica con la que Eli tuvo una amistad en el pasado, pero no terminó de la mejor forma.

-Elichi… no es acaso… p-pero qué está haciendo aquí en Japón?

-Ni yo estoy completamente seguro de eso… pero es verdad, sus padres trabajan en la misma empresa que los nuestros, y su familia también se involucró en ese tipo de encuentros, estuve esperando a mi próxima cita, y al final resultó ser ella quien se apareció -Eli mantenía la vista baja.

-E-Entonces dile que ya no deseas volver a toparte con ella -Nozomi trataba de hallar una solución desesperadamente.

-No puedo… se me obligó que ya no puedo interferir en mis rechazos y que debo seguir saliendo con ella, hasta que ella misma sea la que me descarte. Y por como estuvo las cosas hoy en día no parecía tener intenciones de dejar de vernos.

-E-Elichi -Nozomi con su mano levantado el rostro del rubio para que la viera- Dime, qué piensas actualmente de esa chica? -a esa pregunta Eli empezó a buscar las palabras adecuadas.

-La detesto, creo que está aprovechándose de la situación para obligarme a volver a vernos. Lo único que me queda hacer es tratar de convencerla de algún modo.

-Por favor Elichi, que esas emociones no te cieguen. Sé lo que ella te hizo en el pasado, pero no dejes que esos malos recuerdos te sigan ahora -se acercó y lo besó- Gracias por contármelo, yo espero de corazón que ella no tenga malas intenciones contigo. Te recomendaría que vuelvas a hacer migas con ella.

-Qué?! Pero que me estás diciendo Nozomi? -preguntó sorprendido el rubio. ¿Su propia novia le esta recomendando eso?

-Dices que era tu amiga en el pasado no? Estoy segura de que algo de aquella amistad por ti, aun este en ella. Y así tal vez la puedas convencer.

-Pero Nozomi, ella…

-No vivas del pasado Elichi, dale una oportunidad, de acuerdo?

-De acuerdo, l-lo tendré en cuenta -dijo Eli no tan convencido- Mañana debo volver a encontrarme con ella, debo dejar las cosas en claro si quiero conseguir algún avance.

-Mañana? Pero se suponía que estarías libr… cierto debes continuar tus salidas con ella verdad?

-Me temo que sí. Descuida, esto pasará pronto -se acercó a ella y besó sus labios, para luego levantarse y dirigirse a la puerta para irse- Te escribo cuando llegue, ¿vale? -cerró la puerta dejando a la pelipurpura en su cuarto.

"Esto pasará pronto" algo que Nozomi se cuestionaba por la situación que ambos vivían. Después de su problema que los separó a ambos por un buen tiempo ella pensó que volvería a pasar bien el resto de sus vacaciones con su amado, pero la realidad llegó a ellos de algo que el mismo Eli había previsto tiempo atrás. Nozomi se encontraba en una mar de emociones al no saber como sentirse al respecto, se sentía impotente de la rabia al no poder hacer nada mas que solo ver como Eli se las apañaba solo para intentar ganar tiempo con sus citas fallidas, y ahora que por fin parecía encontrar una solución, eso acarreó otro problema, problema del cual Nozomi no podía ayudar más que solo que aconsejar y quedarse viendo si es que se lograba algo, esto sin duda la estaba hartando, le enojaba el hecho no por hacer algo más para ayudar a su rubio. Después de lo que escuchó esa noche, estaba más que decidida a dejar de estar de brazos cruzados.

Nozomi tomó su celular e hizo una llamada grupal.

-Chicas, ¿qué les parece si nos reunimos mañana? Tengo algo que hablar con ustedes.


Un día soleado y radiante demostraba ese día siguiente, lástima que no sería buen aprovechado.

- Te estaba esperando -le dio una sonrisa- Es un gusto verte de nuevo, Eli -la chica rusa estaba sentada en una mesa afuera de un restaurante.

-Créeme que me gustaría decir lo mismo -se sentó al lado opuesto de la mesa- Vayamos al grano, que quieres de todo esto?

-Pues solo pasar tiempo con mi antiguo amigo y tal vez con algo de suerte terminemos felizmente casados -le dio una sonrisa burlona.

-Mejor intenta hacer ese tipo de chistes en otra parte, Roksana. Me acuerdo muy bien de ese tipo bromas tuyas -dijo algo serio el rubio.

-Y yo de lo serio y frio que tú llegabas a ser.

-Eso no va al caso ahora y no vengo a discutir por lo que haya sucedido tiempo atrás. Te quiero preguntar algo, por qué simplemente no me rechazas de una vez por todas y todos felices?

-Tú no lo entiendes, Eli. Sino fuera por el aviso que te dieron, ni en mis sueños tu estarías aquí sentado por voluntad propia -entonces ella se ruborizó un poco- Te seré sincera, es mi oportunidad de poder pasar tiempo con mi antiguo mejor amigo después de años sin vernos.

-Nunca fuimos mejores amigos -refutó serio Eli.

-Ouch, ahí está el Eli serio que conocí. Me sorprende que después de todo hayas llegado a conseguir una amiga.

-Qué? ¿Cómo es que lo sabes?

-Bueno no es como si ya por dos años consecutivos hayan sido los mismos finalistas de Otonokizaka en el concurso de ciencias y que sus nombres fueron más reconocidos ya para este año. Realmente quien iba a decir que la siguiente vez que volvería escuchar de ti, seria aquí en Japón -Eli entonces dio en cuenta que ya ella vivía en Japón un buen tiempo.

-Donde estás estudiando ahora?

-Actualmente en UTX y me sorprende que durante este tiempo estuviste solo a unos contados kilómetros de distancia.

-Yo tampoco, nunca pensé encontrar de nuevo acá. Y menos que terminases siendo mi cita.

-Ya somos dos, cuando supe que estaban en Otonokizaka, no tenia el coraje ni un pretexto para ir a verte, tenia una idea de cómo reaccionarias. Mis padres me metieron a sus negocios absurdos y al igual que a ti, empecé a salir con chicos, pero ninguno de mi agrado hasta que entre ellos apareciste tú. Parecía cosa del demonio pero así era, y luego de lo ayer supe que no estaba equivocada -ella cambio a una voz triste- Aunque… estuviste en todo tu derecho de hacerlo… -Elo la miró atentamente y recordó aquel tema.

-Me dirás, que fue lo que realmente pasó ese día?...

-L-Lo siento Eli, lo único que te pido es que me des algo de tiempo, porque créeme, recordar eso me duele igual o incluso más de lo que te llegó a afectar… No soy una idiota Eli, se perfectamente lo que pasó contigo aquel día… no estoy preparada emocionalmente ahora para hablar de eso… lo único que quiero ahora es pasar tiempo con mi viejo amigo…-vio como la chica estaba con la mirada baja, y en su voz sentía que estaba al borde de las lágrimas. Entonces recordó las palabras de Nozomi y creyó sensato cumplir esa petición.

-Esta bien, tenemos tiempo para aclarar eso. Creo que ponernos al corriente de todo seria lo adecuado -dijo Eli para calmar la situación.

-Sí! Por supuesto -dijo animada la chica- Creo que será mejor pedir algo de momento.

-Creo que me leíste la mente.

En otra parte del distrito, aquel mismo día

-Y bueno Nozomi-chan, para que nos reuniste el día de hoy? -preguntaba Kotori que entraba con Nico al cuarto de la pelipurpura.

-Eh? ¿Y qué pasó con Honoka-chan? -y notó como el humor de la pajarita cambió bruscamente.

-Ella amaneció con algo de fiebre. Cuando lo supe fui de inmediato a verla, y al llegar, Umi-kun ya estaba allí atendiéndola y cuidándola -cruzó los brazos- Apuesto que aun seguirán ahí los dos -tras decir eso Nico se aguantó la risa y su "madre" la veía de forma burlona.

-Ara, nunca pensaría que Kotori-chan llegaría a ser así de celosa -entonces Kotori volteó a verlas muy sonrojada- Parece que estaba en lo cierto.

-Tranquila Kotori, nadie te quitará a tu príncipe azul, que él ya está embobado por ti -decía Nico de forma burlona.

-Enserio?! -dijo algo esperanzada la peligris- Digo digo, Umi-kun y yo solo somos amigos!

-A otro perro con ese hueso, Kotori-chan. No le puedes engañar a tu madre -hizo una pose denotando imponencia- Además, no hay porque ponerse así, después de todo ellos dos han sido amigos de la infancia, es normal que Umi-kun se preocupe de esa forma por su amiga.

-Lo sé, ¿pero acaso tan obvia fui?... -preguntaba apenada Kotori

-Bastante, pero no lo suficiente como para que Umi-kun siquiera tenga algún tipo de sospecha.

-Y yo creía que Eli era el más denso de todos, pero veo que fue destronado ya desde hace tiempo -comentaba Nico.

-Nunca estuve tan de acuerdo contigo, Nicochi

-Bueno bueno ya! No creo que nos reunieras para hablar sobre de mí o de Umi-kun -reclamó Kotori- Supongo que nos llamaste porque es algo relacionado con Eli-kun, verdad Nozomi-chan?

-Efectivamente, le contaré lo que pasó al respecto.

En esos minutos que siguieron, Nozomi fue contándoles acerca de cómo la situación había cambiado abruptamente en cuestión de un solo día. Y también como Nozomi se sinceró con sus amigas, sobre cómo se sentía al respecto y que ya estaba cansada de no hacer algo al respecto para que esa situación pueda terminar de una vez por todas.

-Vaya, la tienes bastante difícil, Nozomi -comentó Nico poniéndose en su lugar.

-No sé si Eli-kun está haciendo bien o mal en tratar de volver a amistarse con aquella chica, no estoy seguro en como eso afectaría la decisión de ella.

-Yo tampoco, pero no quiero quedarme a esperar a que Eli me diga si hay algun avance o no.

-En ese caso creo que tal vez podrías hablar con esa chica -dijo Nico.

-Qué?!

-Esa es una buena idea, Nico-chan. Es seguro que si tú también conversas con ella, podrá ayudar mucho más.

-Pero ahora Elichi y ella no están en buenos términos que digamos.

-Entonces es solo cuestión de tiempo para planificar una ocasión para que ambas se encuentren. Estoy segura que Eli-kun hará lo mejor posible.

-Sí, queda esperar a ver como le fue a Elichi el día de hoy -Nozomi se sentía un poco mejor después de habérselo contado a sus amigas, era cuestión de que Eli no tuviera percances.

Esa misma tarde Eli llamó a Nozomi después de volver a casa cansado. Le comentó que de momento Roksana solo le pedía pasar tiempo con él y que tampoco deseaba hablar lo que pasó años atrás sino hasta que sea el momento adecuado. Nozomi también le comentó que deseaba poder charlar con ella en alguno de los próximos días, a lo cual el rubio aceptó gustoso.


Con el pasar de los días de cuando en cuando Eli y Roksana volvían a tener sus salidas juntos, con cada vez que salían los aires entre ambos se relajaban más, al punto de llegar a uno amigable. Esto es algo que no se le escapó de la vista a Nozomi, si bien se sentía feliz de que su rubio se volviera a llevar bien con su amiga, eso también le traía viejos miedos e inseguridades de que si era correcto o no lo que estaba haciendo Eli. Entonces un día, Eli por fin planifica una reunión entre Nozomi y Roksana que seria para el día siguiente, la cual la pelipurpura se sentía más que preparada para "encarar" a la rusa, pero ese día presente, Eli aun tenía un cita pactada con Roksana todavía pero él no sería el único ocupado ese día ya que Nozomi recibe un mensaje repentino aquel día, resultaba ser de Hisao que pedía verla para poder hablar aquel día, ni corta ni perezosa fue de inmediato.

Le había citado verla en un parque cercano a su casa, no le demoró mucho alistarse un poco desde que recibió el mensaje y llegar sin ningún problema, cuando estuvo ahí divisó que su amigo ya se encontraba esperándola en una banca del parque.

-Buenos días Hisao-kun, veo que llevas rato esperándome.

-Buenos días a ti también Nozomi-san, no te preocupes acabo de llegar hace un momento. Pero ahora eso no es lo importante, por favor siéntate -y entonces Nozomi se sentó a su lado curiosa.

-Por la forma que me escribiste esta mañana, veo que estás algo desesperado -comentó Nozomi.

-Bueno verás, ya no puedo más con esto, necesito tu ayuda.

-Mi ayuda? -se señaló a ella misma- Por qué? ¿Pasó algo?

-Recuerdas cuando te comenté que tenia problemas con mi novia?

-Oh lo recuerdo, creo que también Elichi sabe algo sobre eso. ¿No me digas que no pudiste solucionarlo todavía?

-En lo absoluto, ayer traté de poder aclarar las cosas, pero entonces todo se tornó peor de lo esperado y terminamos discutiendo mucho, temo mucho que podamos acabar terminando -Nozomi vio el estado de su amigo, y eso se le hizo muy preocupante.

-Ya veo, no te preocupes. Trata de contármelo todo desde el inicio, estoy segura que un buen consejo puedo darte sobre tu caso. Primero me gustaría saber algo de tu novia, como se llama o como es su personalidad?

-C-Claro -respondió nervioso- nunca te comenté sobre eso a profundidad. Para empezar ella se llama…

Casi de inmediato, a varios metros a la redonda, a la gente alrededor llegaron a escuchar un fuerte "Quee?!" proveniente de una chica sorprendida, acompañado del huir por el cielo de los pájaros asustados por tal grito.

Minutos antes

Eli se encontraba tranquilo como de costumbre en una mesa esperando la llegada de su cita, pensaba que sería otro día usual, pero el verla a lo lejos llegar con una mirada preocupada la extrañaba mucho.

-Hey Roksana, llegas 27 segundos tarde. Tú pagas el postre, eh? -bromeó Eli.

-Eh? -respondió como dándose recién en cuenta de lo que pasaba a su alrededor- Ah, sisi no te preocupes por eso -las sospechas de Eli terminaron siendo ciertas. La chica se sentó a su lado.

-Ehm, pasa algo? Es la primera vez en estos días que te veo con esos ánimos.

-Eli… ya no creo seguir con esto. Necesito tu realmente tu ayuda.
-Vaya me sorprende escuchar eso, y de qué precisamente?

-Bueno, ya no puedo seguir con estos problemas con mi novio, es alg-

-Espera espera, tienes un novio? -Eli se sorprendió tras escuchar eso.

-Que acaso no te lo conté estos días? -el rubio negó con la cabeza- Bueno tal vez fue porque estos días no fueron buenos días para ambos -respondió deprimida

-Y eso por qué? Cual fue el motivo de que terminaran así de peleados?

-Fue por tonterías nada más…

-Vamos, tal vez solo estás minimizando las cosas, venga dime algo sobre él, que ahora estoy en nada?

-Esta bien, bueno lo conozco ya desde hace más de un año, estudiamos juntos y con el tiempo empezamos una relación. Su nombre es Hisao.

Eli al escuchar ese nombre, abrió los ojos como platos y la miró fijamente.

"Hisao? Nah, imposible que sea el mismo" Pensó Eli, no se creía que tal vez pueda ser el amigo de Nozomi.

-Eli?

-H-Hisao dices que se llama, ¿no? Y dices que estudia contigo en UTX?

-Efectivamente.

"No, de seguro hay bastantes Hisaos en UTX, no hay de que preocup-"Entonces unas constantes alertas en su celular lo sacaron de sus pensamientos, sacó su celular y eran mensajes de Nozomi, los cuales no paraban de llegar, es como si estuviera desesperada. Curioso del porque de los mensajes, decide abrir el chat.

Y como balde de agua fría, su novia pelipurpura daba por confirmadas sus sospechas.

-Ay no te lo puedo creer… -susurró Eli poniéndose una mano a la cara acompañado de un pesado suspiro. Había mucho que hablar.


Bueno hasta aquí el capítulo. Estamos ya en recta final, a tan solo 2 capítulos de dar por culminado esta historia.

Maclowd: Eli tal vez sea estúpido pero también es tonto, jajaja vale no. Pienso que el escarmiento que tuvo Eli tras separarse de Nozomi, lo hizo más cuerdo en sus decisiones de ahí en adelante.

Kazuki-Taichou: Tal vez para algunos piedras en el zapato o para otros una nueva oportunidad en sus vidas el poder volver a alguien del pasado después de tanto tiempo. Eli por su parte se vio comprometido a una situación de la cual no puede hacer mucho para negarse, aunque resultó mejor de lo esperado.

Esto sería todo por esta ocasión. Hasta la próxima actualización!