***Los personajes de Hey Arnold no me pertenecen***

LAS LUCHAS

Está sentada en el sillón, encontró aceitunas y queso en el refrigerador, armó un plato de aperitivos con eso y unas galletas saladas que guardaba en mi alacena, eran para después. También tomó frutos secos de las gavetas. Puso todo sobre la mesita de centro y ahora enciende la televisión, busca el canal en que transmitirán las luchas y artes marciales mixtas. Su entretenimiento favorito.

Se quita los tennis y sube, con absoluto descaro, las piernas al sillón, doblándolas en posición de lotto. Atrevida. Ni siquiera me pidió permiso, es decir, nunca lo ha hecho pero sigo esperando que al menos una vez en la vida lo haga. Así es ella, toma sin pedir, así como se roba mis suspiros y tal como hurtó mi corazón. Sacudo la cabeza un poco para despejarme.

-Helga, no entiendo cómo puedes mantenerte delgada y, aparentemente, sana cuando siempre estás comiendo – estoy francamente sorprendido. Necesito hablar para dejar de pensar en todo lo que me provoca esta bendita Diosa griega.

- Mira, pelos de espagueti, nunca te critico por lo que comes ni por la cantidad, me parece injusto que tu lo hagas – responde visiblemente molesta, con toda la razón porque sólo un idiota haría este tipo de comentario – en todo caso, sabes que me ejercito todos los días. No luzcas tan sorprendido

- Tienes razón – me siento apenado, lo último que deseo es que ella decida dejar de ser auténtica estando conmigo. Eso jamás- eres preciosa aunque comas como morsa – no puedo evitar "hacerla enojar", está en mi ADN

- Eres un idiota – ríe ante mi comentario.

- Sabes, se aproximan mis vacaciones, empiezan en un par de semanas- le doy un trago a mi bebida y tomo un cubito de queso - ¿Cuándo serán las tuyas?

- También las pedí por estas fechas, ¿y si hacemos algo juntos? No tengo ganas de quedarme en casa, tampoco deseo visitar a mi familia siempre estamos peleando, no le veo caso, pensé en ir a la playa o a algún campamento en las montañas, quizás un recorrido por pueblitos. ¿Qué opinas? – en sus pupilas se intensifica la ilusión de pasar unos días de ensueño.

- Justamente era la razón por la que preguntaba.

Empezamos a armar el plan vacacional. Tan emocionados como estábamos jamás nos percatamos de que la luchas habían iniciado…y acabado.

La vida junto a Helga, aunque sólo sea mi amiga, es divertida. Encantadora. No puedo esperar a que inicien las vacaciones ya quiero compartir más recuerdos con ella.