.

.

.

.

.

El Cadáver del Novio

-Lo Mismo pero Distinto-

.

Capítulo 11:

El vestido, el pastel y los invitados…

Los novios en su día de gloria!

"Los preparativos para una boda"

.

.

.


-Acérquense! Acérquense todos!- En medio de la gran plaza, la voz del novio cadáver llamó la atención de todos los ciudadanos de aquel muerto poblado. En pocos segundos los difuntos ya estaban reunidos alrededor de los novios, que, desde lo alto de un monumento de concreto los se preparabsn para dar un anuncio.

Una vez que Erick vio suficientes personas reunidas siguió con el mensaje, a su lado, Victoria tomaba su mano sonriendo. El le devolvió el gesto y exclamó -Hemos decidido casarnos de la manera correcta! Así que traigan todo lo necesario y síganos! haremos la celebración de la boda allá arriba!

Sus palabras causaron un gran asombro entre todos los difuntos, se escucharon cuchicheos y frases de emoción ante tal noticia.

-ARRIBA?!

-No sabia que teníamos segundo piso!

-Si que suena aterrador!

-Pues vamos! Tenemos una boda!

Gritando eufóricos, los difuntos empezaron a organizarse rápidamente, dividiéndose en grupos, planeando y repartiendo tareas entre ellos.

Y mientras la multitud se movilizaba para preparar todo lo que se necesitaría para tan especial ocasión, el antiguo cochero de los Van Dort miraba asombrado como la dulce y tierna hija de su ex jefe era abrazada por a aquel cadáver con una calidez que le hizo añorar la sensación de estar vivo y sentir las caricias de una dama.

Pero aún así sonrió al ver que en la cara de la señorita no había dudas o penas. Se veía contenta, como se espera de una novia el día de su boda.

Se alejó siguiendo a los demás, para ocuparse en algo que le permitiera a esa pareja tener la boda que merecían. Pero a sus ojos, Victoria Van Dort siempre sería la niña que veía llorar sola en el jardín, con sus opacos vestidos viejos, con sus mejillas rojas por las bofetadas de su madre y la impotencia de no ser como deseaban que fuera una niña tan pequeña.

Sin saber en qué momento fueron separados una vez que bajaron del monumento, los novios fueron guiados por los difuntos a direcciones distintas, obligándolos a desenlazar sus manos con mucho esfuerzo.


Erick fue guiado a la sastrería, donde viejos genios de las tijeras y las medidas lo esperaban para arreglar aquel traje blanco con el que había recibido el fin de su vida y largas décadas de muerte.

Por otro lado, Victoria fue atrapada por una comitiva de mujeres que la metieron en un edificio especislizado en la belleza. Repletas estaban las paredes de arañas y las damas difuntas en exceso emocionadas la habían despojado de sus ropas sin que ella pudiera tan siquiera avergonzarse por tal atrevimiento para meterla en una tina llena hasta el tope con agua y espuma aromática tan fría que la habían hecho chillar como un gato.

Al recuperar el aliento Victoria sintió como su cabello era lavado por las huesudas manos de las damas y sus uñas eran pulidas por aquella cantante de bar que la miraba con su único ojo, el cual le guiño con complicidad.

-Te felicito por tu compromiso señorita Van Dort, se que seras feliz- le susurro mientras le colocaba un barniz color luna.

-Gracias Joyce….se que lo haré feliz…-le respondió con una sonrisa sincera. Victoria deseaba hacer feliz a Erick de ahora en adelante -Pero…-su voz tembló levemente cuando comenzó a tener una duda en particular -Una vez que nos casemos… Su alma no será…?- cortó la pregunta al ver qué todas las difuntas a su alrededor se detenían de golpe, en silencio.

Pero no podían culparla, tenía toda la razón al temerle a esa probabilidad, pues el alma de su prometido podría dejarla atrás abriéndose paso al purgatorio y ella no deseaba estar sola.

La cantante noto inmediatamente sus temores y trato calmar a su nueva amiga pero sus palabras fueron interrumpidas por un chorro de agua fría en la cabeza de Victoria por parte de la jefa de la casa.

Una regordeta mujer que tenía aquel olor de putrefacción tan característico de los mueros, lo que hizo que Victoria contuviera la respiración lo más discretamente que podía.

-No pienses en eso ahora señorita. Además, si su alma se libera tú lo acompañaras, te unirás a el en matrimonio. Donde él vaya tu iras a su lado como fiel esposa y el debe estar a tu lado en todo momento. Ahora párate de ahí, anda, Casi no tenemos tiempo y debes peinarte! Y debemos ponerte el vestido!

La mirada de Victoria se entristeció levemente. Ese vestido había sido una vez de su abuela.

Y en menos de una noche lo había rasgado, maltratado y ensuciado. No podía casarse con un bello recuerdo destruido.

Su angustia fue leídas en sus ojos por las damas que la rodeaban y con una sonrisa cómplice entre ellas abrieron la puerta de la habitación contigua.

-Oye...Victoria… Que hay allá?-le preguntó Joyce cuando salió de la tina y la rodeo con una fina toalla de algodón.

Victoria miró a sus espaldas y sus ojos se llenaron de lágrimas al ver a más de un centenar de arañas que cubrían la habitación vecina como un nido enorme de su especie, y en el centro, el viejo vestido de su abuela era deshilado por las negras viudas.

Cada hilo de telaraña extendía la tela del vestido viejo, haciendo los detalles más marcados, como si las viudas confeccionarán con de hilos de plata un nuevo vestido para ella.

Más hermoso de lo que fue antes.

Victoria fue recibida por los fríos brazos de Joyce, que le acarició el mojado cabello sin poder sentir su humedad.

La joven morena estaba conmovida por tan hermoso gesto de personas que no la conocían.

Todas sonrieron mientras guiaban a la novia a la siguiente habitación para preparar su cabello y su maquillaje.


.

Mientras el pastel era preparado en la cocina del bar y los chefs se encargan de agregar huesos y cenizas a la mezcla, los músicos ponían sus mejores instrumentos y practicaban la marcha nupcial con muchos estilos diferentes, siendo dirigidos por aquel gusano que se había auto proclamado principal padrino de los novios.


.

La multitud de caballeros huesudos bien vestido salió de la sastrería al cabo de una hora. Todos con finos trajes de un corte perfecto, bombines, sombreros de copa y bastones de mango de plata.

Bailando y cantando, todos se formaron como soldados a ambos lados de la puerta del local para abrirle paso al caballero principal de la velada.

.


Ahí va, Ahí Va! Tendremos una boda

-Hurra!

Una boda

-Hurra!

Alcemos nuestras copas pues el novio se casará!

Hurra!

Y segura una cosa es:

A tu lado nos tendrás!

Defenderemos a los novios siempre, hasta el fina!

Hurra!

Ellos se irán, ellos se irán! Y esposos serán!


Hurra! Hurra!

Hoy los novios se casaran!

.


Puede que en todos esos años, Erick nunca haya sentido tanta alegría, finalmente su larga espera estaba por terminar, tenía gente a la que apreciaba y le querían a su lado.

Y así, con sus camaradas con sus brazos sobre su hombro, cantando como caballeros vieron llegar a la novia desde la cima de las escaleras traseras de la casa donde la habían preparado para aquella velada.

-Ahí viene! -gritaron todas las personas a su alrededor acercándose a donde la novia haría su aparición, sobre todo aquellas damas ansiosas por completar lo más importante de la ceremonia además del anillo.

.

Wooho! la novia está aquí!

Ella ha esperado por toda una vida,

orgullo! orgullo por este gran día!

Ya la novia está aquí, y se casara!

.


De haber estado vivo, Erick hubiera perdido el aliento al ver tan hermosa figura descender de los escalones de cemento. Como si fuera un ángel.

Victoria lucia un hermoso vestido de larga cola, color tan blanco como la nieve invernal, el corte era distinto al original, pues podía apreciar una ligera porción de su pálido muslo cubierto con medias en una pequeña abertura en la tela de la falda en el frente.

Con perlas color hueso estaba decorada la cintura y su escote también, permitiéndole a todos ver aquella delgada clavícula con el cuello sin adorno alguno, pues sería opacado por la belleza del rostro de la novia.

Sus labios tenían color azulado pálido al igual que sus ojos, sus pobladas pestañas y su contorno estaba de color negro intenso, resaltando los en su pálida piel.

Cuando ella abrió sus ojos para ver a su alrededor parecía resplandecer, una cálida sonrisa adornaba sus juveniles labios y un sonrojó avergonzado los dejó flechados.

Pero ella solo podía ver a Erick. Estaba hermoso, era perfecto, y al ver su traje aún más blanco que antes la dejó asombrada.

Sintió ganas de reírse cuando se dió cuenta que aun siendo su muerte próxima lo que representaba ese joven, era la imagen más hermosa que había visto en su vida.

Al llegar al último escalón, unos niños le entregaron el ramo de novia que llevaría aquella noche, y las otras difuntas lo completaron con muertas flores, haciéndolo ver tan hermoso como antes.

Erick se acercó un par de pasos a su prometida, pero fue detenido por esqueletos que le señalaban para que mirara hacia arriba, donde unas arañas bajaban con un velo de novia con flores como diadema, poniéndolo en la cabeza de la morena.


.

Hermoso y eterno sera este día

Y trabajaremos con alegría.

Será perfecto como lo soño

Y ella será, nuestra bella novia.

.

.


Victoria se sentía fuera de si es esos momentos.

Como si en un parpadeo aquella realidad se convertiría en un sueño del cual despertarí. Puede que por primera vez en sus cortos años de vida se sintiera tan hermosa y especial.

Era una sensación maravillosa y en un giro lució su vestido ante todos los presentes junto con el velo de novia.


.

Tendremos una fiesta que nunca nadie pensó!

Los que viven arriba envidia nos tendrán!

De ambos será, la gran fiesta….!

HOY!

.


Y así, todos los muertos marcharon siguiendo a los novios y al pastel para la celebración en el mundo de los vivos.

Aquel esqueleto de caballo fue montado por la novia, decorado con flores y algodón encabezó la marcha de muertos andantes.

Por su parte, Erick fue llamado por el anciano esqueleto que oficiará la boda. El frágil cuerpo le entregó aquella botella de vino envenenado y una copa dorada.

-Esto es lo que se necesita- Aquella sería la primera vez que se llevaría a cabo una ceremonia así en 200 años. En novio solo pudo aceptar aquel regalo con una caballerosa reverencia hacia su amigo.

Mientras que Victoria subía un pequeño monte seguida por sus "Damas de Honor" recordó algo muy importante.

-Esperen! mi anillo, el debe tenerlo para la ceremonia.- Les susurro a las difuntas subiéndose ligeramente aquel velo blanco que le cubría el rostro.-Pueden entregárselo?

Quitándose el anillo de bodas, la novia se lo entregó a una de sus damas que vestía de rosa, inmediatamente la azulada difunta salió corriendo para hacer la entrega antes de que la novia llegara al destino, siendo seguida por el cadáver de Miss Rose que ladraba para intentar hacer que alguien le quitara aquel lazo rosa del cuello huesudo.

-Estás nerviosa?- le preguntó su nueva amiga castaña cuando suspiro aliviada por quinta vez en media hora, Joyce estaba vestida con un hermoso color sangre, un vestido bastante hermoso, pero que no opacaba a la dama principal de aquella noche, caminaba al lado del corcel y tomaba las cuerdas que le guiaban por aquel terreno estéril hasta la cima.

-No en realidad, pero...me voy a casar, así que..?-la bella novia apretaba el ramo de flores contra su pecho, sus pómulos estaban rosados y una ligera capa de sudor sobresalía de ellos.- Siento que lo arruinare…Nada me sale bien en cuanto a las ceremonias.

Era claro que Victoria empezaba a dudar, pero no de su decisión o de sus sentimientos, más bien dudaba de sus capacidades, estaba segura que metería la pata en algún momento y haría el ridículo como era su costumbre.

La cara que puso les causó mucha gracia a sus damas, quienes llevaban flores de diversos colores con las cuales adornarian la iglesia.

-Despreocupese señorita Victoria!- puede que Victoria sintiera que las cosas terminaran mal de alguna manera, pero al ver los rostros sonrientes de las mujeres a su alrededor los temores fueron desapareciendo.

Esas muertas la hacían sentir segura por alguna razón y para cuando llegaron a la cima, donde se le podía considerar "la entrada y límite" entre los mundos, a Victoria se le entregó una trompeta de plata.


.

.

Ellos están en su día de gloria!

vamos a la tierra de los vivos….

.


-Cuando estés afuera y el sol se haya puesto entre las montañas, toca esta trompeta, así seremos invitados a caminar por el mundo en el que una vez vivimos por una sola noche, una vez más- Le dijo el pequeño niño vestido de marinero azul, un pequeño y dulce esqueleto que llegó a ese mundo a causa de un mal cuidado por parte de sus niñeras .

-Eso haré- La dama de blanco subió unos pequeños escalones hechos de madera y barro, que ascendían un par de metros que separaban el techo de tierra y raíces de la cima del monte. Todo el pueblo estaba presente y al final de la fila, el novio se detenía para verla abrirse paso entre las firmes raíces del pino más viejo del pueblo.

Los ojos negros de la novia buscaron a través del velo a su futuro esposo, y sintió un ligero escalofrío cuando al llegar al último escalón lo encontró y noto la botella escarlata que él tenía en los brazos.

Pero de un momento a otro ese escalofrío fue reemplazado por uno verdaderamente causado por la temperatura de la superficie, el aire helado le erizó la piel y la hizo cerrar los ojos al sentir la fina capa de agua nieve contra sus brazos.

En dos pasos estaba completamente de vuelta en el pueblo que la vio nacer y del cual tendría que despedirse esa misma noche.

Bajo la mirada, viendo como el suelo a sus pies se cerraba lentamente, quedando sola en medio de aquella plaza, con el soplar del viento y su humedad rodeandola.

Con la palpable nostalgia, miro las calles en donde había paseado en su niñez, la vieja librería en donde iba a comprar sus lecciones, la tienda de pan y golosinas a donde solo su madre podía entrar más de dos veces al dia y dejarla fuera para que no "sucumbiera a aquel terrible pecado esponjoso lleno de azúcar".

La tienda de pescados de su padre que alguna vez fue un lugar de lo más concurrido, la gente iba a comprar con sonrisas en su rostro, pero que ahora era como los otros lugares grisáceos, estaba más solo que nunca. Ya no volvería a ver a los empleados de su padre cortar cabezas de pescado fuera de ese local nunca más, o vería a uno de los primos de su padre barrer su calle al ritmo del segundero del reloj.

Pues hoy su vida llegaría a su fin...y tendría un nuevo comienzo en otro lugar lejos de ahí…

-No será tan malo… - Susurro para sí cuando vio la sombra de la noche apoderarse lentamente de las calles grises. En pocos minutos el sol sobre las nubes desaparecería del firmamento, permitiéndole a la luna empezar su guardia nocturna.

No había nadie en las calles, a esa hora todos debían estar en sus casas, cenado en familia y esperando la hora de dormir en su monótona vida sedentaria.

Y entonces ocurrió, justo cuando la luz del rey del cielo se apagaba por completo, una mano se posó en su hombro y la hizo girar con brusquedad. Sintió su sangre bajar a sus pies cuando se encontró con el regordete rostro de su madre completamente demacrado y ojeroso, como si no hubiera dormido en toda la noche, su peinado estaba desaliñado y su vestido rasgado en varias partes de la falda.

-Dime que lo hiciste…! -jadeo su madre mirándola con fiereza, pareciera que en cualquier momento una bestia saldría de su cuerpo y devoraría a Victoria si no escuchaba lo que más deseaba -Dime que eres su esposa…!.- Detrás de la regordeta mujer, su padre llegó corriendo, con las mangas del traje dobladas y sombrero en mano, se veían cansados, como si hubieran corrido kilómetros para llegar donde ella.

-Qué les pasó?- preguntó la morena con un hilo de voz, estaba segura que sus padres se habían encerrado en su casa por la vergüenza, pero estaba viendo algo completamente distinto. Y se sintió culpable al caer en cuenta que, en todas esas horas, no había pensado en ellos como se debería. El agarre que tenía sobre la trompeta de plata se aflojo.

Sin embargo no la soltó y no la soltaria jamas.

Ya estaba arta, arta y cansada de eso, su madre estaba zarandeando su delgado cuerpo, gritando preguntas que si le respondiera le diría que estaba loca de remate.

Y su padre sólo podía verlas, y asentía a todo lo que su madre decía. Hacia tiempo que su padre no se atrevía a llevarle la contraria a su madre.

No aguantaria un minuto más así, amaba a sus padres, le dieron la vida y le dieron todo el amor que se podía en el mundo monocromo en el que vivían, pero cada día controlaron su vida, dieciocho años siendo una muñeca para ofrecerla al mejor postor que apareciera.

Ya no más.

-NO! No me case con Victor Everglot ni con su horrible familia arrogante y vacía!- llena de valor, Victoria dio un par de pasos al frente, mirando a su madre con la misma voluntad fiera en los ojos que poseía, alejandola de un manotazo.

-Y no lo quería hacer desde el inicio! No me dejaste decidir ni una sola vez sobre esa boda, no esperaste a saber mi respuesta, y ya no puedo más madre!- Extendio la mano en la que sostenía la trompeta y el rostro de sus padres quedó reflejado en la superficie: Estaban congelados.

Eso no lo esperaban, jamás habían esperado una minúscula presencia de coraje en su hija, y ahora la hermosa señorita los miraba con ira contenida detrás de ese blanco velo de novia.

Fue entonces cuando el matrimonio de dio cuenta de ello, si su hija no se casó con el Everglot, entonces: Porque vestía como una novia?

-Victoria...que hiciste?- cuestionó su padre al notar aquel ramo de flores muertas en la otra mano de la muchacha a la que crió bajo su techo por todos esos años y en su cabeza resonó aquella noticia que había escuchado varias horas atrás, antes de que él y su mujer terminaran perdidos a varios kilómetros del pueblo pues su cochero se había desvanecido de la nada.


Atención! Atención! Victoria Van Dort se fuga con un cadáver!


-Lo que siempre quise hacer padre querido, lo que debí haber hecho desde hace años: hacer lo que se me viniera en gana con mi vida, y lo que esta noche quiero que ocurra será casarme con alguien que de verdad me vea y aprecié por quién soy...y para eso…-Sus padres no sabían mucho de libros, pero si leían la biblia y todo aquel texto religioso que pudieran encontrar, por lo que inmediatamente se dieron cuenta que en esa larga trompeta de plata, se leía una frase que les heló la piel. Pero fue tarde. Muy tarde.

Pegando el metal frío a sus labios, Victoria dejó salir el aire de sus pulmones y ese sonido resonó casi silenciosamente sobre las paredes de aquel pueblo inglés.

Cuando su madre dio un paso para arrebatarle aquel instrumento a su única hija, la tierra a sus pies tembló, el largo pino de ramas desnudas por el invierno se hundió completamente en el piso de la plaza y una capa de humo salió esparciéndose en la zona con mucha rapidez.

Victoria sonrió cuando unas antorchas verdosas se asomaron por el agujero en la tierra y los cuerpos de los muertos empezaron a emerger.

El grito y el desmayo de su madre a su lado solo pudieron asegurarle algo:

Esa seria la mejor noche de su vida.


.

.

A la tierra de los vivos..!

a celebra~r!.

.

.

.


"La muerte,

Es la libertad que todos añoramos en silencio

Aquello que llegará en cuanto menos lo esperes,

Tendrás que morir como todo a tu alrededor

Pero no sufras, que no dolerá

El esconderte o rezar al Dios inexistente que solo vive en tu mente

Es inútil.

El final siempre llega

Nada podemos hacer…

Pues ella nos unirá tarde o temprano,

Como el ciclo sin fin en el universo…

Porque hasta las estrellas se extinguen en el firmamento"

...


El Cadáver del Novio

-Lo Mismo pero Distinto-

.

Continuará con el Capítulo 12:

"Al son de la trompeta,

los muertos se levantarán..."

!Últimas noticias!!

"Nos invaden los muertos!"

.

.

.

.

.


Mucho sin pasearme por aquí, pero al fin me hice de un tiempo para terminar este capítulo que alguna vez estuvo en una USB que perdí y tuve que recordar y transcribir todo desde cero.

El final está cada vez más cerca y ya quiero que llegue. Nos quedan aprox. 4 o 5 capitulos mas!

Así que vayan imaginando como sera el final! Buen me voy a seguir los demas proyectos, asi que nos leeremos en un tiempecito mas.

Los amo! Bye! (26/3/17)

Atzuko-san


Re edición

Mayo 2020