Disclaimer: Los personajes de la saga Harry Potter, libros y películas son propiedad de J.K. Rowling. Mi One shot participó del Reto "HAPPY BIRTHDAY HARRY" 2020, del grupo HARMONY (HARRY Y HERMIONE) en Facebook.

Dedicado: a los fans de Harry y Hermione, (Harmione).

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POR UN PERIÓDICO.

Era una mañana lluviosa, las nubes grises cubrían totalmente el cielo, las gotas golpeaban con fuerza el pavimento, aquel día Harry Potter se encontraba en El Número 12 de Grimmauld Place, donde llevaba encerrado ya siete días.

Luego de que la guerra terminara y durante los meses siguientes, todos se dedicaron a velar a sus muertos, los funerales estaban por doquier.

Él mismo asistió a varios, pero sinceramente luego del quinto, ya no quiso volver a ninguno, y aunque nadie le hecho la culpa o le recriminó algo, él empezaba a sentirse muy mal.

Sin embargo sus amigos trataban de dejarle en claro que todas esas muertes fueron por aquel monstruo, pero aun así Harry comenzaba a sumirse en la depresión.

Y esa era la razón por lo que llevaba encerrado ya una semana, necesitaba alejarse de todo lo que le causaba culpa, pero incluso aquel lugar le traía tristes recuerdos, era el constante recordatorio de donde Sirius pudo disfrutar de la libertad por muy poco tiempo.

Al medio día Harry bajó al comedor, quería prepararse algo para almorzar, pero nuevamente aquella ave le molestaba, Errol, le traía la milésima carta de Ginny, había leído las primeras, pero comenzaban a repetirse, siempre exigiéndole que dejara de ser dramático y la acompañara a los eventos sociales, porque a pesar de haber funerales, también había infinidad de fiestas, todas en su honor, por haber derrotado al Señor Tenebroso, pero no se sentía con ganas de festejar, no con todas las muertes de aquella batalla.

Llegó a la cocina y comenzó a prepararse, entonces vio en la mesa varios periódicos del profeta, supuso que serian los de la semana.

Al momento de terminar de preparar su almuerzo se sentó y tomó un periódico al azar, vio en el la fecha, y notó que era de hace 4 días, en la página principal estaba su foto, la noticia trataba sobre una fiesta dada en su honor, donde la ausencia de él, había sido muy notoria, conforme leía la noticia, notaba que todos lo mencionaban como un gran héroe.

Al seguir leyendo se enteró que Ginny hizo un escándalo por no verse tan reconocida como ella quería, al grado de despotricar con el servicio dado en la fiesta, generando mucho descontento, el Gryffindor comenzó a sentirse decepcionado de la pelirroja.

Al dar la vuelta a la página, la foto que estaba en el centro le sacó un suspiro involuntario, pues ésta mostraba a su mejor amiga y confidente, llevaba un vestido elegante ajustado, resaltando su figura, notó que sonreía tan hermosamente, que incluso hizo que el mismo sonriera por primera vez en días, un sentimiento de calidez le embargó.

Cuando pudo dejar de mirar la foto comenzó a leer la noticia, el cual decía que la joven bruja, había asistido a una fiesta de gala, con la intención de recaudar fondos para aquellos que sufrieron perdidas materiales, junto a ella se encontraba Ronald Weasley, quien según la noticia había bebido de mas, y se había envuelto en una pelea con Draco Malfoy, quien hacía su aparición en dicha fiesta, para tratar de limpiar un poco el apellido de su familia.

Según la noticia, su pelirrojo amigo se le fue encima al rubio de Slytherin, aparentemente por celos, pues Draco se había acercado a Hermione para donar un cheque bastante remunerado.

Al final de aquel alboroto, Ron desapreció dejando sola a Hermione, con todos los problemas y los gastos de aquel desastre.

Harry para entonces negaba con la cabeza, como podía su amigo haberle hecho tal cosa a Hermione.

Al seguir leyendo, comenzaba a molestarse, al parecer a los hermanos Weasley les fascinaba ser el centro de atención de las noticias, nuevamente el sentimiento de decepción aparecía.

Con furia aventó el periódico, y regresó su atención a su almuerzo, el cual apenas consumió, lo que quedó lo tiró, recogió la mesa y lavó los trastes.

Cuando acabó, volteo hacia la mesa y con curiosidad, tomó otro periódico y comenzó a leer, esta vez trataba sobre una discusión entre Ronald Weasley y Hermione Granger, al parecer un reportero había seguido al pelirrojo para sacar unas fotos, pero se encontró con la escena de que la heroína de guerra lo había ido a ver, para confrontarlo.

Al parecer la discusión había sido tan fuerte, que causaron revuelo, pues había rumores de que ambos tenían la intención de iniciar una relación formal.

Al final se confirmó el interés del pelirrojo sobre la Castaña, y al término de aquello, habían roto la amistad y cualquier lazo que los uniera.

Harry inmediatamente se sintió consternado con la noticia, la culpa lo invadió, el no estar para sus amigos le hizo sentirse egoísta, fue entonces que su mente lo invadió de imágenes sobre su mejor amiga, empezó a suponer que se encontraría mal, destrozada y sola, con un impulso fuerte quiso buscarla y consolarla.

Cerró el periódico y fue entonces cuando notó que la fecha era de hace tres días, suspiró frustrado, pues sabía que se vería como tonto yendo con Hermione para consolarla tres días después de la pelea con Ron.

Entonces tomó el siguiente periódico notando que era de hace dos días, en la portada principal, estaba un corazón partido, mostrando a Hermione y Ron.

Con desesperación comenzó a leer, queriendo saber si hablaban de como estaba su amiga, pero esta vez la ira corrió por sus venas pues lo que estaba leyendo le había enfurecido en verdad, ahora con más ganas necesitaba ir y buscar a Hermione, aunque al pensarlo mejor quería ir por el pelirrojo.

En el periódico, habían relatado con sumo detalle como Ronald Weasley se había atrevido a levantarle la mano a Hermione, según la noticia, su Castaña amiga estaba pidiendo disculpas a nombre del pelirrojo, ante una rueda de prensa, cuando inesperadamente Draco Malfoy había hecho presencia para también pedir disculpas, por la pelea con Ron Weasley, así como también para ofrecerse a hacerse cargo de los gastos generados por dañar el salón de eventos donde se había dado la recaudación de fondos y que había quedado parcialmente desecho.

Hermione aceptó las disculpas pero se negó a recibir el dinero, ya que había declarado que ella asumía toda responsabilidad, y fue en ese instante cuando Ron y Ginny Weasley aparecieron, el pelirrojo estaba indignado por como Hermione lo había hecho quedar, por lo que la enfrentó, no solo humillándola sino ofendiéndola, todo esto con el apoyo de Ginny, quien disfrutaba de la atención.

En medio de aquel alboroto, Draco Malfoy se metió para defender a Hermione y poner algo de orden, pero fue entonces cuando todo se malinterpretó, y Ron cegado por los celos se acercó totalmente rojo y fúrico a Hermione y le propinó una tremenda cachetada, mientras le gritaba que era una maldita zorra.

Justo ahí había una foto que había capturado el momento de la agresión, luego continuaba relatando la noticia sobre como Hermione siempre se había mantenido con un porte fuerte, resistiéndose a caer en la provocaciones de los hermanos Weasley.

Luego de la cachetada Hermione se había desaparecido de aquel lugar.

Harry no podía creer la estupidez que Ron había hecho, necesitaba encontrarlo y golpearlo, y hacerle entender que a una mujer nunca, de los nunca se le golpea.

Con fuerza arrugó el periódico y lo lanzó lo más fuerte que pudo, nuevamente tomó otro periódico fijándose que la fecha era del día de ayer.

Vio en la portada a Ginny Weasley, quien había dado una entrevista sobre lo ocurrido entre su hermano y Hermione.

Cuando terminó de leer la entrevista, miró al techo, se sentó y masajeó su frente, la menor de los Weasley, había cambiado el tema de la conversación, dando detalles de su supuesta relación amorosa con él, incluso había declarado que ya estaban comprometidos, y que la ausencia del Elegido se debía a que estaba preparando la más grande y hermosa boda mágica, de todos los tiempos.

Luego de un momento, en el que más que nada buscaba tranquilizarse, buscó las cartas de Ginny, necesitaba leer que le había escrito, y más que nada necesitaba aclararle que su relación estaba más que terminada.

Buscó en varias partes las cartas que Ginny le había enviado, y al encontrarlas, se dedicó por más de dos horas a leerlas, en cada una le especificaba como debía declarársele, y como quería que fuera su boda, hasta que poco a poco el tono de las cartas cambio, en unas le amenazaba por no contestarle, y en otras se disculpaba diciendo que estaba desesperada por verlo.

Hasta que llegó a la última carta justo la que le había enviado ese día, y leyó que la pelirroja le terminaba, así de fácil y sencillo, alegando que toda la culpa era de él, en el final de la carta Ginny le decía que había encontrado a otra persona que la haría feliz, y que le cumpliría cada deseo que ella tuviera, nunca mencionó el nombre de aquel otro, pero Harry realmente se sintió aliviado, ahora solo quedaba lo más importante por hacer, buscar a Hermione, consolarla, y demostrarle todo su apoyo.

Nuevamente Harry fue hacia la mesa del comedor, y tomó otro periódico, el cual tenía la fecha de ese día.

La portada mostraba a Hermione, con curiosidad comenzó a leer, aquella noticia decía que la integrante del trío Oro, se mudaba de Londres, que dejaría la ciudad para ir a un internado en Francia, donde posiblemente buscaría acabar sus estudios.

Harry sintió un peso horrible en su estomago, un dolor indescriptible comenzó a invadirlo, si antes estaba deprimido ahora estaba desecho, no quería perder a su amiga, la necesitaba, la quería demasiado, e incluso más que eso, él la amaba, ahora lo comprendía, necesitaba buscarla, pedirle perdón por no haber estado cuando más lo necesitaba, y suplicarle e implorarle que se quedara.

Y si el tiempo y la situación se lo permitía, se le declararía, ese sentimiento de amor al fin salía de su ser, tantos años y hasta ahora pudo darse cuenta de cuanto amaba a la castaña, quería gritarlo, quería decírselo, quería demostrárselo, y sobretodo quería que aquella ojimiel le diera la oportunidad de estar a su lado.

Con la adrenalina a tope subió con rapidez a su cuarto, se duchó velozmente, se vistió con una determinación fuerte, y al verse listo bajó para salir y hacer una aparición, aunque no sabia a donde, pero estaba seguro que iría al fin del mundo por ella.

Una vez que estuvo en la planta baja, escuchó la puerta abrirse, fue hacia la sala, y esperando que milagrosamente fuera Hermione, aguardó para verla entrar, pero de su sonrisa, pasó a la seriedad, y poco a poco al enojo, quien había llegado era su tonto, y muy idiota ahora ex amigo, Ron Weasley, quien traía una cara sonriente y bastante roja, además de que su ropa estaba muy mojada por la lluvia.

En cuanto Ron lo vió, lo saludo con algo de torpeza, signo de que había bebido.

Harry se abstuvo, hasta que el pelirrojo estuvo lo suficientemente cerca de él, y le dijo, —¡Esto es por Hermione!— y le propinó un puñetazo en la cara, que envió a Ron al piso.

Harry sin esperar a que se levantara, se le fue encima, golpeándolo una y otra vez, pero poco le duró la ventaja, pues el pelirrojo se defendió, y golpeó con fuerza al niño que vivo, igualando el terreno.

Ambos comenzaron una batalla física, destruyendo todo lo que tenían a su alrededor, Ron incluso le llegó a gritar entre los golpes, —¡Sabia que no podrías quedarte a un lado!, ¡Para ti, Hermione siempre estará por encima de nuestra amistad!—

Harry le contestó mientras le tlaqueaba, —¡¿Por qué la golpeaste?!, ¡Ella no se merecía eso!, ¡Tu no la mereces!—

Mientras se destrozaban a golpes, un flamazo se escucho en la misma sala, Hermione Granger había llegado por medio de los polvos flu, había ido a despedirse de Harry, y a asegurarse que estaba bien, para ella había sido una eternidad no haber visto a su amigo durante toda la semana, pero ella entendía que necesitaba espacio, por ello no recurrió a él cuando empezaron los problemas con Ron.

Había decidió intentar algo con el pelirrojo, más que nada para ocultar los sentimientos que albergaba por el niño que vivió, había deducido que si ponía empeño en enamorarse de Ron, podría olvidar aquellos deseos prohibidos por Harry.

Luego de que el Ojiverde venciera al señor tenebroso, ella no dejaba de pensar en él, necesitaba saber de él, y la sensación de cuidarlo y estar a su lado la atormentó durante muchas horas, pero Ginny le había dejado claro que ella y Harry estaban destinados, por lo que decidió apartarse.

Y ahora luego de los problemas con Ronald, necesitaba alejarse, no quería poner a Harry en medio, ademas de que dedujo que al irse de Londres, poniendo distancia con el elegido podría olvidar esos sentimientos por él.

Pero al ir a despedirse, nunca imaginó encontrar aquella situación, sacó su varita y hechizó a Ronald y Harry, deteniendo su masacre.

Y con rapidez se dirigió hacia el Azabache, y al topar con la mirada verde esmeralda su corazón comenzó a saltar, pensó que se le saldría en cualquier momento, no sabía si era la situación o la cercanía, pero el deseo por el azabache había explotado por todo su ser.

Estaba tan hipnotizada, hasta que Ron le gritó, —¡Maldita sea Hermione!, ¡Estaba ganándole a Potter!—

—¡¿Ganándome?!, ¡No seas idiota!—replicó Harry quien por un momento también se había perdido en la mirada de su mejor amiga.

—¡Basta niños!— les aseveró Hermione tratando de recomponer su actitud.

Harry se defendió, —¡El tuvo la culpa Hermione!, ¡Se atrevió a levantarte la mano!—

—¡Claro San Potter, nuestro defensor de los débiles!, ¡Siempre interponiéndote en todo!— gritó el pelirrojo con coraje.

Harry gritó con enojo, —¡Hermione no es débil!—

—¡Ya basta Ronald!, ¡Mira que tu madre esta esperándote en la Madriguera!, ¡Ya esta enterada de todo!— le gritó la Castaña.

—¡¿Fuiste a chillarle?!— dijo Ron mas agudo de lo que pretendía.

—¡No, no fui a chillarle! Simplemente se enteró, yo no tuve nada que ver, y créeme esta muy molesta, y que decir de tu padre, esta decepcionado de ti— le dijo Hermione con una mirada penetrante al pelirrojo.

Ron estaba muy golpeado, pero eso poco le importó a Hermione que al quitarle el hechizo que lo mantenía atado, lo apresuró para que se marchara.

—¡No pienso dejarte sola con ese animal!— comentó enojado Ron, mientras agarraba a Hermione por los brazos, y la sacudía fuertemente.

—¡Auch!— exclamó la Castaña, provocando que Harry se liberará del hechizo de su amiga, realizando magia sin varita, y con pasos agigantados llegó hasta ellos y con fuerza liberó a Hermione del agarre de Ron.

—¡Suéltala!, ¡¿No ves que la estas lastimando?!—

Ron encolerizado le gritó, —¡Quítate de en medio Potter, yo nunca lastimaría a Hermione!—

La Castaña con indignación, le dijo al pelirrojo, —¡Ron en serio tienes un grave problema!, ¡¿No recuerdas la rueda de prensa?!—

—¡Eso fue un accidente!, ¡Tu me provocaste!— se defendió el pelirrojo.

—¡Ron enserio necesitas ayuda!— le espetó Hermione.

El mencionado con la cara hinchada se puso más rojo, y se acercó amenazadoramente a la Gryffindor, Harry con velocidad colocó a Hermione detrás de él, y encaró al pelirrojo.

Ron al verlos tan cerca les escupió con rencor, —¡Lo sabia!, ¡Ustedes dos tienen algo!—

—¡Y si así lo fuera, ¿A ti qué?! ¡Ella ahora esta conmigo! ¡Estamos juntos!— exclamó Harry adelantándose a Hermione, quien abrió los ojos sorprendida ante las palabras de su amigo.

—¡Maldito seas Potter!—gritó Ron al momento que se abalanzaba sobre Harry, pero fue detenido por la varita de Hermione que le apuntaba muy cerca de la cara.

—¡No te atrevas!— le amenazó Hermione.

Ron en segundos palideció, sintiéndose muy intimidado por el grito de la Castaña, y al observar como la varita de la Ojimiel se acercaba más a él, retrocedió.

Hermione le dijo, —¡Vete ahora Ronald, y busca ayuda!, ¡Lo que tu tienes es un grave problema con la bebida!—

Ron pasó saliva, sabía que Hermione le hechizaría sin dudarlo si intentaba acercarse a Harry, así que sin más que hacer o decir, se dio por vencido y dió media vuelta, mientras Harry y Hermione lo observaban, hasta que finalmente el pelirrojo desapareció, dejándolos solos.

Hermione rápidamente invocó una silla, se quitó la chamarra que traía, sentó a Harry, y comenzó a revisarlo, por su parte el Ojiverde comenzó a sentirse sumamente atraído, más al observar que la Castaña traía una playera con un escote abierto con el cual al ver que se encorvaba para revisarle su mandíbula, pudo notar sus exquisitos pechos redondos.

Harry se removió un poco incómodo, pues no podía separar la vista de aquellos apetecibles montes, pasó saliva con dificultad.

Entonces Hermione le dijo, —¿Estas bien? Parece ser que tienes temperatura Harry, necesitas atención medica, vamos, te llevaré a San Mungo—

—Estoy bien, Hermione, solo son unos cuantos golpes, él se fue mucho peor— dijo el azabache mientras trataba de tranquilizar sus nervios.

—Tienes un corte feo en tu labio, iré por el botiquín e iremos a San Mungo— dijo Hermione con preocupación.

—No, por favor Hermione, no quiero ir—

—¿Por qué no?— dijo Hermione mientras se desencorvaba, y miraba confundida al Azabache.

Harry se levantó y tomó ambas manos de la Gryffindor y mirándola directamente a los ojos le dijo, —Porque una vez que vayamos, me van a separar de ti, y seguramente cuando me dejen salir, tu ya no estarás—

Hermione se sonrojó y le dijo —Siempre voy a estar para ti Harry— su mente le decía que aunque lo intentara nunca dejaría de pensar en él.

El azabache jaló a Hermione hacia el, y la abrazó con fuerza. La Castaña, sintió aquel abrazo, tan cálido, tan profundo y tan diferente a los otros, sin embargo no dijo nada, no quería hacerse falsas ilusiones, aunque ciertamente estaba disfrutando de aquella cercanía.

Unos minutos después se separaron, Harry estaba sonrojado, algo que Hermione notó a pesar de que empezaban a notarse los golpes.

—Vamos arriba, por lo menos déjame curarte— suplicó tiernamente la Castaña.

—Si— casi gritó Harry, sonrojándose más, se le estaba presentando una oportunidad única para declarársele, y como todo Gryffindor no iba a dejarla pasar.

Ambos subieron, el Elegido la guió a su recamara, y se sentó en la cama, Hermione comenzó a curar sus heridas.

Una vez que terminó Harry le dijo, —Bien, doctora, ¿Cuál es el recuento de daños?—

Hermione sonrió y dijo, —Lo primero que te diré es que eres un bárbaro, ¿Acaso eres un chiquillo?, Eres muy fácil de provocar—

Harry trató de defenderse, mientras en su mente pensaba lo maravillosa que su amiga se veía, pero Hermione continuo diciendo, —y en segundo, gracias, fuiste muy amable al decirle esas cosas a Ronald—

—¿Cosas?— preguntó Harry, queriendo llegar a lo que el había mencionado sobre ellos.

—Si, tu sabes, sobre lo que dijiste— dijo Hermione mientras guardaba el botiquín y dejaba su varita en un buró.

—¿Qué dije?— dijo Harry mientras hacia que Hermione se sentara junto a él.

—Sobre que tu, y yo, tu sabes— dijo la castaña al momento que se acomodó en el borde de la cama.

—No lo se, ¿Podrías ser más especifica?— dijo Harry mientras ponía una de sus manos sobre la de su amiga.

Hermione sintió las lagrimas acumularse en sus ojos y dijo agachada, —Sobre que tu y yo estamos juntos— las lagrimas no eran de tristeza, sino de un anhelo que para ella sería difícil de alcanzar.

En ese momento Harry sonrió, había llegado a donde quería, y sonrió.

—Solo espero que Ronald no vaya con Ginny y le cuente, porque te traerá problemas— dijo Hermione tratando de serenarse, ya que un dolor profundo la invadió, al mismo tiempo que se repetía mentalmente que Harry no era de ella y seguramente nunca lo sería.

Harry no dejaba de observarla, se recriminaba lo ciego que había sido durante tantos años, su mejor amiga, ahora convertida en toda una bella y hermosa mujer le sacó un profundo suspiro.

Hermione seguía agachada, no quería ver a los ojos a Harry, al recordar lo que le contestó a Ronald sobre que ellos estaban juntos, le hizo pensar que solo era para hacer enojar al pelirrojo, aunque dentro de ella estaba deseado que esas palabras fueran reales.

Harry tomó de la barbilla a Hermione, levantó su cara para que lo mirara a los ojos y le dijo, —Ginny y yo, ya no estamos juntos, se acabó—

—Pero, leí la entrevista, Ginny dijo que..—

—Todo fue mentira, ella solo quiere atención, hoy recibí una carta de ella diciendo que terminábamos, que había encontrado a alguien mas—

—Oh Harry, lo siento, te has de sentir terrible—

—Yo no— dijo seguro el Ojiverde.

—¿Qué?, pero pensé que..— comento la Castaña con confusión y un deje de felicidad interna.

—No, te lo juro, lo de Ginny y yo se terminó, y sobre lo que le dije a Ron, yo daría lo que fuera por que se hiciera una realidad—

—¿Qué?, ¿Es en serio?— preguntó Hermione mientras su corazón saltaba internamente.

—Por supuesto que si, tu eres una mujer hermosa, cualquier hombre desearía estar contigo, además eres inteligente, independiente y eres maravillosa— dijo Harry mientras la miraba profundamente.

—Harry, yo, no se que decir— dijo Hermione sintiendo que su pulso se aceleraba, esperaba que no estuviera soñando, por que si así lo era, nunca quería despertar.

—No digas nada, no pienses con la cabeza, siente con el corazón— dijo Harry con cierta inquietud de verse rechazado.

Hermione miró fijamente a Harry, estaba entendiendo que se le estaba declarando.

Poco a poco Harry se inclinó viendo los labios carnosos y apetecibles de la Castaña. Hermione sabía las intenciones de su amigo, y comenzó a sentir como su respiración se aceleraba.

Finalmente Harry rozó los labios de su amiga, enviando una pequeña corriente eléctrica a todo su ser.

Con delicadeza hizo presión sobre la boca de Hermione, quien había cerrado los ojos al sentir los labios de su amigo.

Durante unos segundos estuvieron así, esperando que alguno de ellos se separara, pero al no ocurrir, Harry se acercó más a Hermione y con dulzura separó sus labios.

La ojimiel, se dejó llevar, y le abrió paso a la lengua de Harry, la sensación fue única, exquisita y embriagante, aquello fue el detonador para que ambos se pegaran más, y comenzaran a besarse arduamente.

El beso se trasformó en uno apasionado, provocando que ambos se empezaran a excitar, el momento eran tan íntimo que Harry con anhelo levantó a Hermione y la colocó a ahorcadas sobre él, el cuarto comenzaba a encenderse, acalorando a los dos.

Harry empezó a sentir que la ropa le estorbaba, deseaba a la ojimiel desesperadamente, Hermione estaba igual, su amigo la estaba devorando tan exquisitamente que quería más, mucho más.

Llegó el momento en que ambos necesitaron aire, por lo que se separaron abriendo los ojos, por una fracción de segundo se miraron a los ojos, y totalmente rojos se sonrieron.

Harry tenía a la Castaña muy bien agarrada de la cintura, y no pensaba soltarla, mientras Hermione estaba sintiendo una presión en su vientre, sabía que era el miembro de su amigo, por lo que comenzó a experimentar un cosquilleo en su estomago que la excitó.

Hermione pasó saliva gruesamente, y mordió su labio inferior, lo que hizo que Harry se encendiera aun más y mirándola con deseo la volvió a besar salvajemente, Hermione al sentir el impacto, rodeo con sus brazos el cuello del Ojiverde, y correspondió de la misma forma.

Llevaban ya varios minutos cuando la puerta del cuarto se azotó, provocando que ambos se separan, aunque Harry no permitió que Hermione bajara de su regazo.

Ginny había entrado con evidente molestia, y al notar la escena tan comprometedora de Harry y Hermione explotó, —¡¿Qué demonios hacen?!—

Harry a desgana, dejó que Hermione se levantara mientras él encaraba a la pelirroja —¡¿Qué haces aquí?!, ¡Largo!—

—Pero, bebe tu y yo, estamos destinados— dijo Ginny haciendo unos mal actuados pucheros.

Harry con fuerza le dijo, —¡Tu y yo no somos nada! ¡Tu misma lo dijiste en la carta!—

—¡Pero.. eso fue un.. malentendido!—

—¡Pero nada!— le dijo Harry con firmeza.

—¡Ah Maldita Granger! ¡Lo has hechizado ¿No es así?!— grito la pelirroja fuera de si.

Hermione negó y dijo, —¡No! ¡Obviamente no es así Ginny!—

—¡¿Ah sí?! ¿Y desde cuando estas tan enamorada de tu mejor amigo?— indagó con saña la menor de los Weasley.

Hermione con seguridad dijo, —¡Desde siempre!, ¡Lo he amado siempre! Ya no puedo ocultarlo más— volteó hacia Harry y le dijo de frente—He estado enamorada de ti, desde niños, siempre he cuidado de ti, porque me importas demasiado, porque no puedo dejar de pensar en ti, pero el miedo siempre estuvo en mi, miedo al rechazo, y miedo de perderte—

Harry sintió nuevamente aquella calidez en su pecho y le dijo a la Castaña, —Yo también he estado enamorado de ti, desde hace mucho tiempo, e igualmente traté de ocultar mis sentimientos, los enterré bajo el manto de la amistad, y lo hice por Ron, por ti, por todos, no quise dañar la amistad de los tres, además siempre decían que éramos como hermanos, y hubo un punto donde yo quise aceptarlo, pero ya no, no más—

Ginny los miraba atónita, nunca se espero aquello, por lo que con rabia se acercó a Hermione dispuesta a hechizarla.

Pero Harry fue más hábil y la detuvo, desarmándola, Ginny parecía una desquiciada, por lo que Harry se le acercó y para sorpresa de Hermione los vio desaparecer juntos.

Un sentimiento de abandono le embargó, se sentó en la cama, tranquilizando esa sensación.

Unos minutos después Harry regresó y dijo, —Listo, ya no volverá a molestar—

Hermione se levantó y acercándose al Ojiverde le dijo con curiosidad, —¿A dónde la llevaste?—

Harry le dijo sonriente, —A la madriguera, Molly y Arthur están enterados de todo, están muy molestos, yo solo la deje ahí y dije lo que estaba por hacerte, Molly esta apenada, y antes de irme de ahí, me prometieron una buena reprimenda para Ron y Ginny—

Hermione comenzó a reír al imaginarse a los hermanos Weasley haciendo una infinidad de deberes que seguramente Molly les haría hacer.

Harry entonces se acercó nuevamente a Hermione y sin dejarla hablar, la beso con pasión, encendiendo en ambos la excitación que habían experimentado antes de ser interrumpidos.

Hermione le correspondió con sumo anhelo, las manos de ambos se movían con inquietud sobre el otro, Harry recorría toda la silueta de Hermione dando suaves apretones en la cadera, provocando que la castaña se pegara más al azabache.

Luego de varios minutos, Harry cargó a la Castaña y la depositó en su cama, estando sobre ella, comenzó a descender haciendo un camino de besos, se detuvo en el borde de su clavícula y mordisqueo saboreando la piel de su amiga.

Aquello parecía tan irreal, tan precipitado, pero ambos Gryffindors, se estaban dejando llevar, ambos se anhelaban, ambos se necesitaban.

Hermione al sentir los dientes del Elegido profirió un gemido tan sexi, que Harry gruñó contra su piel, y apenas se separó lo suficiente para quitarle la playera. La castaña estaba expectante a la reacción de Harry al verla sin playera.

El elegido parecía embobado, con lentitud le quitó el sostén, liberando lo que para él fue los más perfectos y apetecibles pechos, Hermione sonrojada miraba cada gesto de su amigo.

Harry exclamó —¡Oh Hermione! ¡Que hermosa eres!— entonces llevó su boca a uno de los pechos de la Gryffindor, y comenzó a succionar.

Nuevamente Hermione gimió ante el contacto tan intimo de Harry, entonces dijo, —¡Harry!, ¡Oh Dios, se siente tan delicioso!—

Entonces Harry se quitó su playera, y comenzó a desabrocharse el pantalón, Hermione no se quiso quedar atrás y lo ayudó a deshacerse de su ropa.

Finalmente Harry se quedó completamente desnudo, se quitó sus lentes y luego de aventarlos, prosiguió a besar a Hermione, antes de que le regañará por aventar sus anteojos.

Cada beso era maravilloso, era un sueño hecho realidad para ambos.

Luego de unos minutos, Harry deslizo sus manos sobre los costados de la Ojimiel, hasta que sus dedos se posaron sobre el pantalón de la castaña y se lo quitó.

Harry dejo de besarla para descender y quitarle la última prenda, al hacerlo sus ojos se abrieron y dijo, —¡Dios Hermione!, ¡Eres magnífica!, ¡Eres una belleza!—

La castaña le sonrió sonrojada, entonces el Elegido se abrió paso entre las piernas de su amiga, y la miró fijamente, Hermione asintió y pasó saliva, al momento que mordía su labio.

Harry al verla experimentó un cosquilleo en su estomago, y un poderoso deseo lo invadió, su respiración acrecentó y con fuerza se hundió dentro de la Ojimiel, quien soltó un grito agudo, y se afianzó a la espalda de Harry.

La castaña había cerrado sus ojos, mientras una lagrima descendía por su cachete, Harry abrió los ojos sorprendido y le dijo, —¡Dios Hermione!, ¡Eras virgen!—

Hermione solo asintió levemente, aun con los ojos cerrados y un claro rictus de dolor.

Harry entonces empezó a salir, pero Hermione lo detuvo y le dijo con voz quebrada, —¡No! Co-con-tinua Ha-Harry—

Harry le limpió la lagrima y le acarició el rostro y le dijo, —Perdóname, fui tan brusco, voy a moverme, y poco a poco el dolor disminuirá ¿De acuerdo, Hermione?—

La Gryffindor asintió y abrió los ojos para decirle a Harry que estaba bien y que continuara.

Harry al ver sus ojos la beso apasionadamente, haciendo que Hermione poco a poco olvidara el dolor, El Ojiverde comenzó a mover sus caderas, hasta que la escuchó volver a gemir.

Hermione dejo de sentir dolor para ahora sentir una oleada de placer, Harry también gimió al sentir como la castaña se arqueaba para sentirlo más, pronto el vaivén de ambos incrementó, llevándolos a experimentar un dulce orgasmo, haciendo que ambos gritaran con fuerza.

Harry paró por un momento, salió de Hermione quien lo veía feliz. Notó como una leve capa de sudor la cubría, fue en ese preciso instante cuando observó detenidamente como una gota de sudor recorría el cuello de la joven con rumbo a sus pechos haciendo que nuevamente se sintiera excitado y en segundos volvió a en penetrar a la Castaña.

Hermione jadeaba tanto que parecía que la garganta se le desgarraría, Harry también profería gemidos graves y guturales, ambos estaban disfrutando aquella sensación, se besaban como si no hubiera un mañana, se acariciaban profesándose amor y liberándose de aquel deseo profundo que habían reprimido.

Las embestidas del Elegido eran rápidas y salvajes, provocándole a la Gryffindor un cúmulo de sensaciones, ambos tenían una química perfecta.

Con forme acrecentaban sus movimientos, Harry la poseía con más fuerza y deseo, y no tardaron ambos en llegar al clímax, gritando juntos el nombre del otro.

La liberación de Harry, llenó por completo a la Castaña, terminando ambos completamente satisfechos.

Con la respiración aun agitada Harry continuo besando a Hermione, mientras se recostaba a un lado de ella.

—Te amo Hermione—

—Te amo Harry—

Y con esas palabras nuevamente comenzaron a hacer el amor, ahora con Hermione encima del Azabache, y así pasaron toda la tarde y noche, haciendo el amor una y otra vez, tomando descansos y continuando, probando diferentes posiciones, y besándose hasta el cansancio, ambos parecían tener una energía interminable.

Y fue hasta entrada la madrugada que quedaron completamente agotados, y terminaron sucumbiendo al sueño.

Cinco meses después, Harry bajaba al comedor, el olor del café recién hecho lo había despertado, aún se encontraba en Grimmauld Place pero ahora junto a su novia y prometida Hermione Granger.

Al bajar encontró la mesa ya puesta, se acercó a su novia y la abrazó por detrás, Hermione dio un pequeño brinco pero al sentir a su amado sonrió y le dijo, —¡Harry!, me has asustado—

—Ya no tiene nada que temer Señora Potter—

Hermione giró para verlo y le dijo, —Aún falta para que yo sea la Señora Potter—

Harry negó divertido y le dijo, —Eres la señora Potter desde la primera vez que te entregaste a mi—

Hermione sonrió y lo besó, al separarse dijo, —Vamos Harry, ya esta listo el desayuno—

Harry gruñó y dijo, —¿Y si desayunamos en la cama?—

—No, porque no saldríamos de ahí— dijo Hermione y mirándolo pícaramente añadió, —No en varios días—

Harry soltó una risa y nuevamente besó a su Castaña, al separarse Hermione le dijo, —¡Oh Harry!, olvide traer el periódico, ¿Podrías ir por él?—

Harry le dijo, —Claro voy por el cariño, ahora regreso—

Unos minutos después entró Harry observando la portada del periódico con una sonrisa encantadora, Hermione al verlo se le acercó y dijo, —¿Qué sucede?—

Harry le mostró el periódico, donde había una gran foto de los dos, el encabezado decía con letras mayusculas, Harry Potter y Hermione Granger, comprometidos.

Hermione comentó, —Aun no entiendo porque tu fascinación por leer el periódico—

Harry la llevó de la mano hasta la mesa y luego de que tomaron asiento le dijo, —Porque si no fuera por el periódico, nunca me hubiera enterado de lo que pasó, aquella semana que estuve aislado, si no lo hubiera sabido, simplemente el día que viniste a verme, yo ni siquiera te hubiera recibido, te habrías ido y te hubiera perdido—

Hermione lo miraba totalmente embobada, estaba perdidamente enamorada, y sonrió con ternura.

Harry continuó luego de darle un sorbo a su café, —Gracias al periódico, me entere de todo lo que Ron te hizo, y gracias a eso, entendí mis sentimientos por ti, cada noticia sobre ti, me hizo reaccionar, y me hizo ver que estaba perdidamente enamorado de ti—

Hermione entonces le dijo, —Desde que terminó la guerra, comence a notar que tu no salias de mi cabeza, necesitaba saber de ti, te necesitaba, entonces lo supe, estaba completamente enamorada, traté de estar con Ron, pero empezó a beber, y luego estaba Ginny, sabía de ustedes dos, no quise interponerme, pero ahora agradezco que por un periódico estamos unidos—

Harry se acercó a ella y le dijo, —No, ya estábamos unidos, solo que no lo sabíamos, el periódico solo me mostró que la mujer perfecta para mi eres tu—

Hermione estaba inmensamente feliz, aquellas palabras cavaron profundo en su corazón, se inclinó y besó al Ojiverde, dejándolo sin aliento.

Luego de separarse Hermione dijo, —Te amo Harry—

El mencionado le contestó, —Yo también te amo Hermione—

Ambos se sonrieron e inclinándose se besaron, ambos consientes de que seguramente terminarían en la cama.

FIN.

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Gracias por leer… déjame saber si te gusto..

Atte: Zu ❣️