Los personajes de esta historia son creación de Kishimoto y Horikoshi.
La historia es de creación propia. Así que, si quieres difundirla, habla primero conmigo, porfavor.
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-Ahhh… -suspira Sakura mientras se estira en el balcón de su departamento- Es un día hermoso y lo mejor de todo… libre. Al fin tengo un día libre para mi desde que me gradué de la UA.
-¿Libre ?, ¿Para ti sola? - interroga un rubio desde su espalda- ¿Debo de sentirme desplazado por lo que dijiste? - Dice Bakugou mientras pasa sus brazos por la cintura de la pelirrosa y le da una sonrisa de medio lado.
Sakura alzó la mirada y lo mira con burla-Auu… ¿He herido tus sentimientos petardo ?, ¿No puedes vivir sin mí?
-Enserio Sakura… ¿Cuándo dejarás de decirme así? - dice Bakugou mientras la mira cansado- Ya deberías de empezar a llamarme por mi nombre.
Sakura se separa de él y se dirige al baño, pero se queda en el marco de la puerta y se voltea.
-Pero si siempre te llamo por tu nombre, todos los días -exclama con una sonrisa burlona-… Incluso lo grito - termina diciendo la pelirrosa, cerrando la puerta del baño.
Bakugou quedó shock y solo mira la puerta cerrada del baño, maldiciendo a la mujer que se encuentra dentro.
-Maldita seas mujer - exclamó avergonzado el rubio mientras se frota el cuello - No serás tu la que hoy se quedé con la última palabra - murmura mientras mira la mesa de noche, sabiendo que hay algo ahí que solo él sabe que existe.
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La pelirrosa mientras se baña, recuerda que hoy es un día especial, ya que es el aniversario de su relación como novios, por lo tanto, todo debe ser perfecto, no por nada llevaba semanas preparando este día. Lo estaba planeando desde que se enteró que el joven rubio iba a tener un día de descanso del trabajo como mano derecha del héroe N°3 Best Jeanist, el cual nunca estuvo muerto, si no que Hawks lo escondió. Y hablando de este último, Sakura trabaja desde los 18 años con él, ayudándolo a surgir otra vez y limpiar su nombre desde el atraco con la liga de los villanos y la traición hacia él por parte de la antigua Comisión de Seguridad Pública de Héroes, los cuales fueron reemplazados por adiestrar a un niño para sus propósitos.
Al terminar su ducha, la pequeña pero esbelta pelirrosa sale de esta envuelta en una toalla, pero al limpiar el espejo empañado se fija en algo.
-¿Qué es esto? - exclama mientras se fija en su cuello- Es una broma… ¡RUBIA DE MIERDA! ¡¿ENSERIO ?! ¡ME MORDISTE! - gritó mientras abría la puerta del baño.
-JAJAJAJAJAJ - se escucha una risa desde afuera de la habitación- ¡¿Quieres venir a ver mi espalda ?! - grita el rubio- ¡Creo que incluso tengo una costilla fracturada! ¡Se que te mueres por mí enana, pero deberías a empezar a controlarte! JAJAJAJAJAJ.
-Te odio ... ¡agg !, no podré ocupar el vestido verde ... pero ... tengo una mejor opción, veamos si te gusta querido petardo- susurró la pelirrosa mientras se ríe y va hacia el ropero.
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-Estoy lista para salir -Dice la pelirrosa mientras camina hacia un muy desconcertado Katsuki.
-Que mier… ¡¿Qué crees que estás usando ?! -Exclama el rubio mientras la mira de arriba abajo- ¡¿Vas a salir con eso ?!
-¡Claro !, ¿para qué lo tendría puesto si no fuera así? ¿Acaso no te gusta? - Pregunta la pelirrosa a medida que se da la vuelta- Me siento preciosa, si no te gusta, te quedas aquí… Solo.
Bakugou la mira sin poder creérselo. No debate que se ve hermosa, ella siempre está hermosa, pero la polera ajustada blanca con cuello y mangas, más los jeans claros ajustados, tacones de 10 cm de color blanco con dorado y su largo cabello pulcramente liso con ondas en las puntas iban a provocar que no solo él la mire, sino que también el resto de los malditos y malditas extras del camino. Ya le bastaba con la mierda de pájaro con la que trabajaba la mirara todo el tiempo en su ajustado traje de heroína, ahora lo más seguro es que algún idiota le sacara una foto y la subirá a internet.
-Maldición… - la mira de lado- algún día lograras que golpee a alguien.
La ojiverde se acerca a él y le empieza a arreglar la chaqueta de cuero negra- Y tú a mí. Mira cómo estas vestido, todo seductor y peligroso. Me dan ganas de decirte "¡secuéstrame por favor!" … - el rubio empieza de a poco a colocar sus manos en las caderas de la joven, mientras acerca su rostro al de ella-… pero ¡no! -Se aleja- Tenemos mucho que hacer hoy, así que empieza a mover ese lindo trasero que tienes.
El rubio la mira desde atrás enojado, pero se da cuenta que le da una buena panorámica de su trasero. Sonriendo, toma las llaves del departamento y sus pertenencias, y al pasar al lado de ella le da un golpe en el trasero haciendo que Sakura salte del susto.
-Dijiste que teníamos mucho que hacer, así que mueve ese "lindo trasero" preciosa - Se burla el rubio con una sonrisa.
Sakura lo mira y le devuelve el golpe- Te la devuelvo…
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La pareja explosiva se puso en camino a la zona central de la ciudad. En el trayecto fueron interceptados por diferentes transeúntes que pedían fotos y autógrafos, y uno que otro más confiado preguntaba que para cuando los hijos, haciendo que la pareja se sonrojara y se pusieran nerviosos, sacando risas de los que los rodeaban.
Cuando al fin pudieron llegar a la cafetería donde tomarían su esperado desayuno, se encontraron con un gran amigo, un hombre de cabellos rojos y ojos de igual color, que tenía una cicatriz en uno de ellos.
-¡Bakugou! ¡Sakura! Tanto tiempo sin verlos… - Exclamó Kirishima mientras abrazaba a la pareja al mismo tiempo- Desaparecieron por unas semanas, si no fuera porque los veo en la televisión, estaría preocupado.
-¡Kirishima! Si, ha sido tanto tiempo… todavía tengo la imagen mental de ti vomitando en la fiesta de graduación jajaja- bromeo la pelirrosa haciendo que el rubio sonriera- no creo que pueda olvidarlo nunca.
-Maldición Sakura, déjame olvidarlo - Exclamó el pelirrojo rascándose la mejilla- Pero no sé con qué cara dices eso, recuerdo que no fui el único que tuvo una relación de momento con el retrete. Además, yo no me subí a la mesa con Midoriya para terminar bailando con una sombrilla Jajajajaj, todavía recuerdo que Aizawa- sensei y All Might tuvieron que bajarlos.
El último comentario hizo que el rubio se tocara el estómago con una mano y con la otra se tapara la boca intentando esconder su risa.
-No te rías tanto Bakugou, nosotros dos por lo menos salimos de esa fiesta en nuestros propios pies, o acaso no recuerdas que Sakura en su estado de ebriedad tuvo que llevarte inconsciente a los dormitorios de la UA - Kirishima miró burlón al rubio y se puso al lado de la pelirrosa - ¿O no Sakura?
-Es verdad, mis zapatos y vestido rojo todavía recuerdan el lavado de contenido estomacal que les diste - habló la ojiverde.
-¡AG! ¡Yo no recuerdo nada de eso! - replicó indignado el rubio de ojos rojos- Si no lo recuerdo, no paso.
-Pero si hay evidencia, Todoroki capturó el momento - Entre los tres se quedaron mirando entre si unos segundos, para después pasar a las risas.
-¿Y estas solo aquí? Si estás solo siéntate con nosotros a tomar desayuno -ofreció Sakura- será agradable tenerte con nosotros.
-Te lo agradezco, pero no puedo. Vine solo por los panecillos de canela que le gustan a Mina - respondió el pelirrojo- Y me sorprende que todavía no me esté llamando por los panecillos.
-Qué pena, lo dejamos para otra ocasión - ¡Claro!
-Sakura, ve a buscar una mesa… - Pidió el rubio- Quiero hablar con Kirishima de algo.
-Esta bien. ¡Nos vemos Kirishima! - Se despide la pelirrosa- Dale mis saludos a Mina ¡y dile que la llamaré luego!
-¡Obvio! Nos vemos- Se despide el pelirrojo alzando la mano.
Los dos hombres observan como la ojiverde se aleja en busca de una mesa. Cuando ya no la ven el rubio pasa su brazo por el cuello del otro.
-¡¿Que mierda haces aquí ?! - susurra el rubio.
-Lo siento Bakugou, realmente vine por los panecillos. Mina nunca los pide, pero hoy no dejo de insistir sobre ellos- responde- ¡Creo que esa mujer es bruja! ¡Siempre sabe que algo va a pasar!
-Será el chisme que lleva dentro - reflexiona el rubio- en el campamento del primer año pasó lo mismo.
-JAJAJA puede ser- se ríe el pelirrojo- Ahora, hablando en serio… ¿Todavía no se lo dices?
-Hoy se lo diré, en el mirador- responde el rubio con las manos en los bolsillos apretando un objeto- no sé cómo se lo tomara.
-Ella te ama, no sé de qué te preocupas. Está tan loca por ti como tú de ella- Sonríe- Tranquilo, todo estará bien. Llevas planeando esto de hace tiempo.
-Lo sé… pero no puedo evitar estar nervioso- admite Bakugou- Tengo algo de miedo.
-No puedo creerlo, el gran Bakugou Katsuki le tiene miedo a algo - molesta el pelirrojo- Amigo mío, solo díselo, te aseguro que todo estará bien.
Bakugou iba a decir algo, pero un teléfono empieza a sonar y Kirishima se da cuenta que es el suyo.
-Maldición, es Mina. Realmente es bruja - Examina su celular con sorpresa.
-Ve. Yo igual tengo que ir con Sakura -Dice el rubio- Antes de que te peguen- sonríe de forma burlona.
-Es a ti al que golpean cuando no obedeces, no a mi- Devuelve el pelirrojo, y abrazó otra vez a Bakugou- Tranquilo hermano, toda estará bien. Pongo todas mis fuerzas contigo.
-Gracias ...-
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El día empezaba terminar, haciendo que el cielo oscureciera y tuviera la tonalidad rojiza anaranjada de un atardecer. La pareja llegó al mirador de la ciudad, logrando apreciar el hermoso atardecer y ver cómo ocurre el cambio del día y la noche, visualizando la entrada de la primera estrella y como sus hermanas empezaban a aparecer, cubriendo el cielo de un manto oscuro y estrellado .
A medida que la noche daba su entrada, Katsuki acerca de su mano a la bella pareja, viendo su perfil y como ha cambiado estos últimos años. Como su mandíbula dejó de ser redonda y ahora está más perfilada, como su cabello creció y se volvió un poco más claro, al igual que sus ojos. Ojos que en este momento brillaban compitiendo con las estrellas que estaban apareciendo. Al fijarse en esto último hizo que recordara una vez más cuánto amaba a esa mujer a su lado, e hizo que pudiera juntar el valor que necesiten para lo que estaba a punto de hacer.
-Sakura… - Llamo el de ojos rojos e hizo que la pelirrosa volteara- Hay algo que he querido decir todo este tiempo.
Sakura se mantenía en silencio, mirándolo directamente a los ojos. Esto provocó que el chico de las explosiones se pusiera nervioso, pero se dijo mentalmente que era ahora o nunca.
-Sakura… - Susurro-…
-¡CÁSATE CONMIGO! / ¡CÁSATE CONMIGO! -Dijeron al mismo tiempo, haciendo que ambos quedaran en shock.
-Espera… - Dijo Bakugou- Q ... Qu… ¿Qué dijiste?
-… - Sakura no podía responder por la impresión- eh ... yo ...
-No puedo creerlo… - Susurró el rubio, hasta que empezó a reír- JAJAJAJAJJA… ¡no puedo creerlo! Todo este tiempo… oh dios…
-¿Tu también? - Respondió Sakura al fin, saliendo de su shock- Acaso…. - Sakura sacó una pequeña caja de color carmesí de su cartera- Yo….
-Pero qué… - Hablo el rubio mientras sacaba una cajita de terciopelo negro de su chaqueta- Los dos… realmente no me lo creo… Sakura… ¡llevo 4 semanas planeando esto!
-¡Yo también! - Respondió una sonrojada Sakura.
La situación los llevó a reírse desenfrenadamente, logrando asustar a los demás transeúntes del lugar. Cuando al fin pudieron parar, cada uno procedió a open las cajitas de sus manos.
Bakugou sacó un anillo de color dorado con mariposas que tenían incrustaciones de diamantes en ellas y en el centro un rubí circular. Por otro lado, Sakura sacó de la cajita un anillo de color plateado con una gran piedra de Jade en el centro, rodeado de incrustaciones de diamantes.
Los dos se quedaron mirando entre ellos mientras tenían los anillos entre sus dedos.
-Entonces… -Rompió el silencio en rubio- ¿te casarías conmigo?
-Obviamente… - Respondió Sakura, haciendo que Bakugou tomara la mano izquierda de su, ahora, futura esposa, y colocara el anillo en el dedo anular- Y tu… ¿Te casarías conmigo?
-Claro… - Respondió Bakugou, y Sakura procedió hacer lo mismo que él.
Sakura miro a los ojos a su prometido y con todo el amor que su corazón albergaba pronunció las siguientes palabras- Te Amo- y se lanzó a los brazos de su amado. Esta fue bien recibida, puesto que el rubio de ojos rojos la agarró, la alzó apretándola contra sí, besándola y respondiendo- Yo también te Amo- y con esto se juró que iba a vivir por ella y ser el maldito marido que ella merecía y más.
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Se escucha un golpe y sonido de llaves en la puerta del departamento. Cuando al fin la puerta se abre, se puede observar una pareja de enamorados besándose con pasión sin poder soltarse del otro. La joven de suaves cabellos rosas está con sus piernas alrededor de la cintura del apuesto rubio con cabello en punta. Y este la afirma con una de sus manos mientras en la otra tiene las llaves.
Ya dentro del departamento, Bakugou cierra la puerta pateándola y lanza las llaves a un lugar donde realmente no le importa, ya que solo le importa a la pequeña mujer que se aferra a su cuello como si el dejar de hacerlo fuera a morir. Sus labios solo se han separado para poder respirar el oxígeno suficiente para poder seguir besándose. Sus lenguas están en un baile desenfrenado intentando dominar al otro, fallando en el intento ya que ninguno planea en ceder.
Sakura toma la chaqueta de su amante y empieza a jalarla para que deje de estorbar y pueda tocar a su hombre como ella quiere. Ante tal signo de desesperación, Bakugou ríe y mira a Sakura a los ojos.
-Cálmate… Recuerdas que esta chaqueta me la regalaste tú- Bromeó el rubio- No quieres romperla.
-No me importa, te compro otra -Responde Sakura alterada- Si te gusta tanto sácatela ya, o si no la romperé- Dice mientras le besa el cuello.
Bakugou solo sonríe mientras siente que Sakura empieza a ocupar los dientes apretando y soltando la piel de su cuello. Realmente ella no sabe medirse cuando tienen sexo, pero no es que se queje. Quien pensaría que el gran héroe Bakugou Katsuki le gustaba ser un poco maltratado en la cama. Le gusta que su mujer sea dominante, pero le gusta más cuando ella cede para que él tome el dominio del momento, entregándose completamente a lo que él le ofrezca, derritiéndose en sus brazos.
A medida que iban caminando y chocando con los muebles hacia la habitación, la ropa fue dejada atrás, quedando cada uno con solo los pantalones, y Sakura con el brasier de encaje blanco. A Bakugou siempre le ha encantado que ella use ropa de encaje, no le importa el color, pero reconoce que solo la prenda más fina puede tocar la blanca piel de Sakura, aparte de la piel de él mismo.
Con una maestría que los años al lado de su pelirrosa amante le han dado, desabrocho con una mano el broche que mantenía el brasier que contenía los pechos de Sakura. Lo quito de la piel de ella y se dedicó a contemplar los senos, los tomó y apretó, deleitándose con el sentimiento de que caen perfectamente en sus manos, no son ni tan grandes, ni tan pequeños, lo justo y necesario para caer entre sus dedos, recalcando aún más que ella es perfecta para él.
-¿Hay algo que ha cambiado? - Habló la ojiverde desde abajo- Te has quedado quieto…
La voz de Sakura hizo que Katsuki saliera de su monólogo mental- Lo lamento, es solo que me atraes tanto que no sé qué hacer primero- respondió el rubio, dándole una mirada seductora- Estoy entre si primero hago que te vengas con mis manos o con mi boca.
-No me quejo de ninguna de las dos, sabes muy bien que lo que me hagas estará más que perfecto para mí… pero no dejes de moverte o me vas a obligar a tomar el control- Dijo una Sakura completamente excitada- ¡te necesito ya!
-Como usted diga. - Hablo Bakugou con una media sonrisa. Se levantó de la cama y comenzó a desabrochar sus pantalones, mientras miraba a la ojiverde a los ojos, luego de un solo jalón bajo sus pantalones junto a su ropa interior, dejando en evidencia como todo el juego previo ha hecho que se excite- Estás demasiado vestida, Chicle.
-Jajaja. Estoy muy sorprendida por el panorama que estoy viendo, así que tendrás que encargarte tu- Sakura intentó acercar sus manos al abdomen del rubio, pero él no la dejo- Mmmm…
-Todavía no… Tenemos que encargarnos de tu ropa primero- Susurro el de ojos rojos.
Bakugou tomó una de las piernas de Sakura y comenzó a ascender con sus manos y labios hasta llegar al botón de los jeans. Ya desabrochados, los tomaste junto a la ropa interior de Sakura y los bajó lentamente por las piernas hasta llegar al suelo.
Luego Bakugou se posiciono entre las piernas de Sakura y la beso, haciendo que esta meta sus manos en su cabello, y volvieran a la guerra campal donde se peleaba la dominación del beso. Bakugou aprovechó la distracción que tenía Sakura por el beso y llevo sus manos a los senos de ella, los cuales masajeo y apretó levemente, sacándole un gemido ahogado a su prometida. Empezó a bajar repartiendo besos desde los labios, pasando por el mentón, cuello, clavículas, hasta llegar a los senos donde tomó un rosado pezón con los dientes. Ante esto, Sakura lanzo un pequeño grito que apaciguo mordiéndose el labio inferior.
El rubio mientras que con su boca daba atenciones al seno derecho, la mano izquierda apretaba y aflojaba el otro. Posteriormente cambió de posición al otro seno, haciendo el mismo trabajo con su boca. La mano, ahora libre, izquierda bajo por el cuerpo de Sakura, pasando sus uñas por el abdomen de ella, logrando pequeñas contracciones de los sitios que tocó, hasta llegar al monte de venus de su amada. Acarició la superficie y de un poco separo con sus dedos los labios mayores hasta lograr dar con el pequeño botoncito de placer, el cual froto con sus dedos. Sakura ante esto no pudo evitar gemir en alto el nombre del joven.
-¡KATSUKI! - Gimió ojiverde, ojos que en este momento se encontraban cerrados.
-Es verdad… Gritas mi nombre- Mencionó con altanería el rubio, separándose del seno que estaba atendiendo.
-No te detengas… - suspiro la pelirrosa mientras jalaba suavemente el cabello del rubio.
-No planeo hacerlo - Declaró, volviendo a mover sus mano sobre el clítoris de la chica.
Sakura volvió a dar un pequeño grito cerrando los ojos y arqueando la espalda. Bakugou la tomó del rostro con la mano derecha y la obligó a mirarlo a los ojos mientras movía su mano izquierda. El sentir que la pelirrosa se derretía en sus brazos era el regalo perfecto de compromiso, no podía pedir algo más satisfactorio.
Por otro lado, Sakura no podía quedarse tranquila, Bakugou estaba siendo más dulce de lo normal y eso la estaba matando de ternura. Se estaba dando su tiempo para prolongar el placer de ella. Ante esto la ojiverde empezó a descender por el cuerpo de su hombre hasta rozar la punta de su miembro endurecido, acariciándolo. Esto hizo que Katsuki diera un pequeño gemido ronco, que elevó la excitación y libido de Sakura. Lo tomo entre sus dedos apretándolo mientras subía y bajaba, pero luego de unos movimientos más, el rubio separó su miembro de los suaves dedos de la pelirrosa, diciendo que no aguantaría más. Sakura solo río y lo beso, siendo correspondida.
Pasado unos minutos, Bakugou metió un dedo dentro de la cavidad vaginal de Sakura mientras seguía acariciando el clítoris, esto hizo que las paredes internas de la pelirrosa empezaran a latir, hasta lograr el esperado grito de culmine de Sakura. Dejándola flotar en una nube, pero muy poco duro, puesto que Bakugou se levantó de la cama. La pelirrosa lo miro y le mandó una mirada de interrogación, mirada que el rubio le devolvió y le mostró el paquetito plateado, el cual rompió y colocó el condón sobre su miembro.
Ya con el preservativo puesto, abrió las piernas de Sakura y se posiciono entre ellas. Empezó a presionar en la entrada vaginal de la pelirrosa hasta que esta cedió y se hundió en ella. La sensación hizo que ambos gimieran en voz alta el nombre del otro, y el joven espero que la ojiverde se acostumbrara a la intromisión. Cuando Sakura le dijo que ya estaba lista, Bakugou comenzó a moverse lentamente, entrando en un vaivén lento pero profundo. La pelirrosa volvió a cerrar sus ojos por la sensaciones que estaba sintiendo, pero otra vez el joven de ojos rojos la obligó a mirarlo directamente a ellos.
Mientras pasaba el tiempo, el vaivén comenzó a volverse más rápido y salvaje. Ambos necesitaban más del otro, ansiando el grito de su amante cuando culmina el acto. Bakugou tenía la respiración entrecortada y sudaba, sudor que caía sobre el pecho de Sakura, mezclándose con el de ella.
Cada vez sentían que estaban más cerca. Las paredes de Sakura cada vez estaban más apretadas haciendo que Bakugou sintiera más placer y desesperación. En un movimiento duro del rubio, toco el punto de placer dentro de Sakura, e hizo que sus paredes vaginales se apretaran aún más, declarando el orgasmo de Sakura, acompañado del grito que salió de sus labios y que él buscaba, posteriormente la beso con toda la ternura que pudo reunir. El de ojos rojos, embistió solo un par de veces más y llego al orgasmo, derramándose en el preservativo, y antes de que su miembro se ablandara, lo sacó del interior de Sakura, tomó el preservativo con cuidado de no derramar nada, le hizo un nudo en el anillo abierto y lo tiró al basurero.
Miro a Sakura que estaba flácida sobre la cama y sonrió, la tomó en brazos, alzó las sábanas y la acostó en medio de la cama, luego se acomodó al lado de ella, la abrazó, le dio un beso en la frente, y apoyó su cabeza sobre la almohada, con una sonrisa en el rostro.
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Bakugou se despierta y frota sus ojos, pero al intentar levantar su mano derecha se da cuenta que tiene a alguien ocupándolo como almohada. Intenta enfocar y se da cuenta que es una Sakura despierta que mira directamente su anillo de compromiso.
-¿Te gusta? - Pregunta el rubio rompiendo el silencio.
-Eso es poco. Me encanta, es demasiado hermoso, y la piedra tiene el color de tus ojos - respondió Sakura con una sonrisa en los labios. Alzó la mirada y ver el rostro de Bakugou- ¿A ti te gusta el tuyo?
-También me encanta, y el jade es igual a tu ojos- Expresó el rubio, el cual miró el anillo en su mano izquierda- Realmente no puedo creer que pensáramos lo mismo- dijo mientras ponía su mano izquierda cerca de la izquierda de Sakura, contemplando los anillos al mismo tiempo.
Realmente estamos hechos el uno para el otro - Dijo la pelirrosa, la cual tomó la mano de su prometido y beso la palma de este.
Luego, un sonido de un celular interrumpió el momento romántico. Bakugou tomó su teléfono y reviso que tenía un nuevo mensaje de Best Jeanist, el cual decía: "Espero que estés disfrutando la mañana con tu prometida, mándale saludos de mi parte y mis felicitaciones. Por otro lado… ¿Te gusto tu anillo de compromiso? ? Nos costó muchos días con Sakura encontrar uno con piedra jade. Dile a Sakura que no se preocupe en ir a trabajar en los próximos dos días, ya hable con Hawks y le pedí "cordialmente" que le diera dos días de descanso a Sakura. Y por supuesto tu tampoco vengas en esos días. Descansa y disfruta de tu futura esposa. "
-¿Sakura? ... ¿Best Jeanist sabía que tu ibas a darme un anillo? - Pregunto el rubio.
-Si. En realidad, él me ayudó a elegirlo y me dijo que te daría el día libre. ¿Por qué la pregunta? - Interrogó la ojiverde.
-Porque él sabía que te iba a pedir matrimonio, inclusive el me ayudo a elegir el anillo junto a Kirishima. - Respondió el de ojos rojos- Ese…. ¡Lo supo todo el tiempo!
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Por otro lado, en la agencia de héroes de Best Jeanist, estaba el rubio con traje de héroe azul, y un pelirrojo de ojos del mismo color.
-Hubiese dado todo lo que tengo por ver las caras de ellos dos cuando se entregaron los anillos - Dijo el rubio mientras miraba su celular, ya que acababa de mandar un mensaje a su subordinado.
-Es usted una persona muy mala, señor Best Jeanist. Jajajajaj- notó el de ojos rojos- pero a decir verdad a mí también me gustaría haberlo visto, ¡Bakugou estaba tan asustado!
-Ahora hay que esperar la fecha y empezar a organizar la boda- Dijo con expectación el héroe veterano- Hay que conseguir un buen traje para Bakugou y peinar ese cabello rebelde que tiene…
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¡Fin!
¡Espero que les haya gustado! Me queme las pestañas haciéndolo, pero me gusto.
Es mi primera historia, así que denle mucho amor plis.
¡Ay! ¡Hace mucho tiempo que quería escribir una historia!
Vayan a Wattpad ya que ahí publico dibujos hecho a mano (y escaneados), y entenderán más el contexto de la historia. Mi nombre de usuario es Quri000 (tengo una imagen de gatito mandala como foto de perfil.)
Besos y los amo a todxs. Muack.
