CAPÍTULO 1

"EL COMIENZO"

Narra Meghan

3 de noviembre

Era una fría mañana de noviembre, las hojas comenzaban a caer, todo estaba decorado con tonos rojizos y anaranjados, más nada podría arruinar ese día.

Estaba en mi cama recostada, pensando en que ese día era el cumpleaños de mi primo Sirius, cumplía 11. Lo que significaba que faltaba solo UNA semana para que yo los cumpliera también.

Si, lo sé, parecía que nuestras madres se habían puesto de acuerdo.

Era un día especial, uno sin igual, un día verdaderamente importante, los números mágicos, 11, su carta llegaría.

Era muy temprano, recordarlo me da escalofríos, casi puedo sentir mis pies tocando la fría madera es mañana.

—Perfecto podré bajar y prepararle una sorpresa de cumpleaños y luego ir a casa para celebrarlo ambos. —Dije emocionada, segundos después me alisé un poco el cabello enmarañado con las manos.

Suspiré sabiendo que era un caso perdido tratar de domarlo.

En ese momento, junto a mi familia, estábamos vacacionando en Francia. En una de las tantas viviendas que poseía mi familia a su nombre.

Bajaba sigilosamente, dirigiéndome hacia las cocinas, tratando de hacer el menor ruido posible.

Luego de terminar y decorar la sorpresa para la ocasión, lo había acomodado en una caja especial, para que no se estropeara en el trayecto del viaje, ya que, por razones obvias tendría que viajes por red flú hacia nuestro hogar en Inglaterra, obviamente era donde se encontraba Sirius.

Por precaución, siempre arrimaba la cabeza para ver si alguien bajaba. Y, al no ver a nadie me dirigía (tratando de hacer el menor ruido posible) hacia mi habitación.

Por fin, llegando a mi habitación, busqué rápidamente el regalo, (previamente lo había empaquetado y decorado con un moño).

Tomé mis cosas y las puse en una mochila incluyendo el regalo.

Una vez que había verificado que tenía todo listo, me dirigí al baño, para darme una ducha rápida. Una vez alistada me arrimé nuevamente hacia la puerta de mi habitación para chequear que no había absolutamente nadie levantado aún. Finalmente tomé todas mis cosas y bajé por la sorpresa de Sirius. Lo agarré cuidadosamente para que no se me cayera al piso. Me dirigí al salón principal y fuí directamente a la chimenea para ir a nuestra casa a través de polvos flú.

Agarré un puñado y dije muy claro, "Grimmauld Place". Había cerrado los ojos, como siempre, para no sentir tan raro en trayecto, a pesar de tantas veces que me he trasladado con ellos, es una sensación de nunca acostumbrarse.

Cuando había llegado, automáticamente me quité el polvo y hollín que tenía en mi ropa, me dirigí a la habitación de Sirius, que estaba justo al lado de mi habitación. Recuerdo esto con cierta nostalgia, a pesar de que pasamos más momentos malos que buenos en esa casa, ese pequeño espacio que había entre nuestras habitaciones, me recuerdan la hermandad que ambos siempre tuvimos.

Cuando abrí la puerta de su habitación vi que estaba profundamente dormido.

—Esto será divertido. —Susurré con una sonrisa de lado.

Recuerdo perfectamente que me paré, justo al lado de su cama, me había agachado y saqué de mi mochila el regalo de Sirius para después dejarlo en la mesita al lado de su cama. A su vez, había sacado un globo de mi mochila, muchos dirán "Bueno, Meghan solo inflará el globo y lo colgará en algún lugar", pero no, no era la típica niña tranquila que solo desea un feliz cumpleaños y ya (lo escribo riendo). Había inflado el globo, pero no lo anude. Finalmente, acerqué el globo a su oído y de repente, reventé el globo. Del susto se cayó de su cama y me miró sorprendido. Yo estaba tirada en el piso muerta de risa por su reacción tan ridícula.

—¿Qué mierda te pasa? ¡Casi me matas del susto! —Dijo con el ceño fruncido.

—Admite que fue gracioso, deberías haber visto tu cara. —dije riendo.

—Cállate. —dijo con enojo— ¿A qué se debe tu tan apreciada visita? — Preguntó levantando una ceja— Creí que estabas de vacaciones en Francia.

—Hoy es tu cumpleaños idiota. —dije sonriendo aún más— Se nota que sigues dormido.

Sirius frunció el ceño aún más.

—Ah, cierto. —Dijo frotándose los ojos— Pues si no sabias... ¡Son las 8 de la mañana! — Agregó frustrado mirando el reloj que se encontraba a su lado.

Me encogí de hombros y le contesté;

—Era la única manera de irme de mi casa. —dije— Es muy aburrido... Mis hermanas no paran de hablar de estupideces sobre sus novios sangre pura y mi madre solo las mira con orgullo. —Agregué con el ceño fruncido— Cissy solo tiene 12 y está saliendo con Lucius Malfoy. Y Andy es aburrida no habla mucho solo lee, se la pasa encerrada en su cuarto, y cuando sale solo se mantiene callada... Y muchas bromas no puedo hacer porque es mejor hacerlo de a dos.

Me dirigí hacia su mesita y le entregué mi regalo.

—¡Feliz cumpleaños Siriusin!

Le había dado un abrazo, porque a pesar de que Andy que es con la única de mis hermanas con quién más hablaba (dentro de lo que cabía), es con Sirius es con quién pasé más tiempo y me siento feliz de tenerlo como compañero de bromas. Porque a pesar de que nuestros padres siempre nos trataron como escoria por no creer en la pureza de sangre, nosotros siempre nos mantuvimos unidos desde que éramos solo unos bebés.

—¿Sabes que te quiero mucho? —dije sonriendo.

— Lo sé, quien no querría a este guapo chico de 11 años recién cumplidos. —dijo arrogantemente

—¡Abre tu regalo! —dije entusiasmada.

Acto seguido Sirius abrió su regalo. Mi regalo consistía en un llavero con una snitch dorada, unos chocolates y grageas de todo los sabores.

—Muchas gracias Megh me encanta. —dijo con una gran sonrisa.

—También te preparé un pastel. —dije sonriendo— No tiene nada raro. —Agregué al darme cuenta de que me miraba con desconfianza.

Corté el pastel en porciones para ambos, no sin antes cantarle un feliz cumpleaños con mi preciosa voz para que solo el escuchara. Sirius se puso tan contento que se tapaba los oídos de la alegría.

—¡Cállate de una vez por favor! ¡Me aturdes mujer! —dijo, tapándose los oídos.

Finalmente, cuando terminamos de comer el pastel nos dispusimos a hablar de Hogwarts, de cuanto queríamos que nuestras cartas que ya llegaran.

—¿En qué casa quieres quedar? —pregunto Sirius.

—No lo sé, tal vez Gryffindor o Hufflepuff, no descarto Ravenclaw, también es buena opción, con tal de que no entrar a Slytherin voy a estar bien. —respondí— No me importaría ser desheredada por nuestra familia. ¿Y tú?

—Gryffindor, por supuesto, donde van los valientes. Seré un león le guste a quién le guste. —respondió arrogantemente.

—Si... —respondí.

Cuando estaba a punto de agregar algo más una lechuza negra como la noche comenzó a picotear la ventana para que la dejemos entrar.

Me levanté de la cama y le abrí la ventana. Sirius miró con curiosidad a la lechuza, pero yo ya sabía que tenía de contenido esa carta.

—Sirius es para ti, agárrala. —dije entusiasmada.

La expresión de Sirius fue todo un poema.

—Qué raro, nunca nadie me envía nunca nada, excepto tú y Andy... —dijo con el ceño fruncido.

—¡Léela! —dije sonriendo.

—Bien. —Dijo para después agarrar la carta y comenzar a leer el sobre.

—¡La carta de Hogwarts! ¡Me admitieron Megh! —dijo con emoción.

—¡Ábrela de una vez! —Dije ansiosa.

—Te enfadas por todo. —dijo divertido, cuando por fin comenzó a leerla, vi que se le escapaban unas sonrisas mientras la leía, cuando terminó volvió a leerla y finalmente introducirla otra vez en el sobre.

Saltábamos de alegría ambos, tenía el mismo sentimiento que Sirius, como si también hubiera llegado mi carta.

—¡Ya quiero que llegue la mía! —dije emocionada—, espero que esta semana se pase rápido.

—¡Si! ¡Megh, vamos a poder ir por nuestras varitas y por las demás cosas que necesitamos! ¡Y para todo eso solo falta solo una semana! —dijo— ¿Qué tal si vamos a hacer una broma a mi padres y a Regulus? —agregó sonriendo.

—Me parece una brillante idea. —Dijo— ¿Qué tienes planeado?

—Ven vamos...

Una semana después...

10 de noviembre

Bueno, se preguntarán como terminó el cumpleaños de Sirius, estupendo.

Le hicimos un pastel explosivo a mi tía Walburga, diciendo de que creíamos en sus ideales de sangre pura. Y qué, en recompensa le regalábamos ese pastel, nos miró con desconfianza en un principio y después cedió, apenas cortó el pastel se le exploto en la cara dejándola toda de rosa, la cara y el cabello incluidos.

Tendrían que haber visto su cara. Nos partimos de la risa en cuanto vimos que la broma que planeamos salió a la perfección, eso sí, tuvimos que salir corriendo porque nos perseguía.

También ese día era mi cumpleaños. Si ya tenía 11. Uno de los días más importantes para mí, recordar ese día, nada podía arruinarlo.

Sirius en cuanto llegó a mi cuarto me tiró agua helada.

Literalmente, lo hubiera dejado calvo si tuviera varita, pero como no la tenía le pegué una patada en la ingle. Fue sin querer, si, fue sin querer, no me juzguen, lo asusté sí, pero no lo maté casi de hipotermia. Al momento de escribir esto le estoy lanzando una mirada fulminante a mi Sirius.

Nos encontrábamos en la mesa de la cocina, estaba con Sirius y Andy. estábamos charlando animadamente cuando una lechuza marrón entró a la cocina, ya que las ventanas estaban abiertas. La acaricié un poco, esta contenta me uluó, al parecer le gustaba, le di un poco de mi galleta, para segundos después marcharse.

Abrí la carta y esta decía lo siguiente;

COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA Y HECHICERÍA

Director: Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore.

Querida señorita: Hidra Meghan Black

Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios.

Las clases comienzan el 1 de septiembre.

Esperamos su lechuza antes del 31 de julio.

Muy cordialmente,

Minerva McGonagall subdirectora

Uniforme.

Los alumnos de primer año necesitarán:

Tres Túnicas sencillas de trabajo.

Un sombrero negro puntiagudo para uso diario.

Un par de guantes protectores.

Una capa de invierno.

Libros

Todos los alumnos deben tener un ejemplar de los siguientes libros:

El Libro Reglamentario de Hechizos Miranda Goshawk.

Una Historia de la Magia, Bathilda Bagshot.

Teoría Mágica, Adalbert Waffling.

Guía de Transformaciones para principiantes, Emeric SwitchMil.

Hierbas y hongos mágicos, Phyllida SporeFiltros.

Pociones Mágicas, Arsenius Jigger.

Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos, Newt Scamander.

Las Fuerzas Oscuras. Una guía para la autoprotección, Quentim Trimble.

Resto del equipo:

1 varita.

1 caldero.

1 juego de redomas de vidrio o cristal.

1 telescopio.

1 balanza de latón.

Los alumnos también podrán traer una lechuza, un gato, una rata o un sapo.

SE RECUERDA A LOS PADRES QUE A LOS ALUMNOS DE PRIMER AÑO NO SE LES PERMITE TENER ESCOBAS PROPIAS.

Miré la carta, se me había escapado una sonrisa estaba muy feliz, por fin iría a Hogwarts. ¡Estaría con Sirius y Andy! Eso era lo más importante para mí. Sería mi hogar por 7 años. No sabía que tanto esto cambiaría mi vida...

Aquí comenzó todo...