CAPÍTULO 6
"Vacaciones"
Narra Meghan
Ya había pasado nuestro primer año en Hogwarts, no se preocupen no pasó nada interesante, excepto de que casi di mi primer beso... Con Remus, después de eso estaba constantemente evitándome. Por supuesto me cansé de su actitud y hablamos como debía ser, ni siquiera llego a darme el beso, solo fue un accidente después de una broma que hicimos.
Flashback
Fue como hace 1 mes, teníamos preparada una gran broma que, por supuesto se me ocurrió a mí, James tenía las bombas explosivas de color.
—Bien, Filch regresará pronto de desayunar, debemos de estar alertas. —dije.
Nos ubicamos en un rincón esperando que Filch saliera de las cocinas.
Cuando lo vimos comenzamos a lanzarle las bombas, veíamos cómo se le teñía de colores toda su ropa, rostro y zapatos.
Comenzamos a correr e intentábamos ir a la sala común de Gryffindor, cuando estábamos en las escaleras a solo un escalón por subir el torpe de Peter se cayó sombre James, acto seguido lo tiró a Sirius. Remus y yo vimos la escena y comenzamos a reírnos pero Sirius... Cuando no, me agarró de las piernas y provocando que me cayera encima de Remus, nuestras caras estaban demasiado cerca, nos quedamos mirándonos como hipnotizados, gris contra miel, nuestros labios estaban a punto de rozarse cuando escuchamos un carraspeo y salimos del trance, nos levantamos automáticamente sonrojados. Yo nunca me sonrojo eso fue raro. Ayudé a James y Sirius a levantarse mientras que Remus a Peter. Por suerte Filch nos había perdido en el camino, nos dirigimos a nuestro cuarto y nos dormimos. Al día siguiente Remus no me dirigía la palabra, ni me miraba. Estábamos camino al salón de pociones cuando en un susurro le pregunté y me contesto un simple hola. Luego me fui con Lily a hacer los deberes del día hasta que vi a los chicos.
—¿Quieren hacer los deberes con Lily y conmigo? —Pregunté.
—Claro asi me los pasas. —dijo Sirius.
—Idiota. —le respondí— ¿Por qué no tomas iniciativa y empiezas a hacerlos tú mismo? —dije— Mira esto se llama libro. —Tirándole el libro a su regazo.
Sirius me fulminó con la mirada.
—¿Y tú Remus? —Preguntó James.
—No lo siento, em... Me voy a mi cuarto. —Respondió.
Y así continuó una semana sin dirigirme la palabra.
Al séptimo día me cansé, lo encontré hablando con los chicos y le dije;
—Remus. —Lo llamé— ¿Tienes un momento?
—Em... Sí claro. —dijo dudando, lo pude notar en su voz rápidamente.
Bufé frustrada.
—¿Qué ocurre contigo Remus? Desde esa vez que nos caímos no me hablas. —dije, con el ceño ligeramente fruncido- Me parece injusto que me ignores de esa manera, aún más si lo haces careciendo se una explicación.
—Nada solo es que me sentía mal... —respondió.
—Claro... —Contesté no muy convencida, fruncí aún más el ceño—, pero deja de comportarte así, creí que te había dicho algo que te calló mal. —dije apenada.
—No claro que no, no pasó nada solo déjalo ¿sí? —respondió.
Tenía un pequeño sonrojo.
—Bueno. —Nos fundimos en ese momento en un abrazo, hasta que sentí que alguien más nos estaba abrazando y si sin duda alguna eran Sirius, Peter y James.
Luego de aquello todo volvió a la normalidad.
Fin flashback
Estaba charlando animadamente con Remus sobre un libro muggle. ¿cómo era que se llamaba...? Ah cierto persuasión o algo así. Remus me contaba sus puntos de vista de la historia y como se iba desarrollando. Yo lo escuchaba atentamente porque me llamaba la atención la trama de ese libro muggle.
—Algún día podrías dármelo prestado, me interesaría leerlo. —dije.
—Cuando quieras —Me respondió, con una pequeña sonrisa.
—¡Gracias! —Agradecí— ¿Tendrías de casualidad chocolate? —Pregunté haciéndole un puchero de niña chiquita
—Si ten. —dijo, para después sacar un trozo de chocolate— ¿vamos a buscar a los demás? —Preguntó entregándome el chocolate.
—Bien, vamos. —dije comiendo el chocolate— Sabes tengo miedo de regresar a mi casa, sé que mi madre y mi tía van a comenzar a decirme traidora por haber quedado en Gryffindor.
—No te preocupes, vas a estar con Sirius el no dejará que nada malo te pase. —Me respondió abrazándome.
—Pero aun así no quiero quedarme en esa casa es horrible y tétrica. —respondí tristemente.
—Yo soy mestizo, no sé mucho sobre tu familia, aunque eh visto en el profeta que tu familia salió como unas de las familias más poderosas del mundo mágico. —respondió.
—Si igual no me importa, me honra ser una traidora porque sé que mi familia apoya a al lado oscuro, yo no seré nunca una sucia mortifaga, prefiero que me maten antes de eso. —Dije comenzando a enojarme.
—Si, creo lo mismo que tú, pero no debes de preocuparte por eso... Mira ahí están. —Me dijo— ¡Hola! ¿Qué están haciendo? —preguntó.
—Nada hablábamos de Quidditch. —Contestó James.
—¿Y ustedes en dónde estaban? —preguntó Sirius.
—En la sala común, hablando de libros muggles. —contesté.
—¡Aburrido! ¿No pueden dejar de leer y estudiar un momento? —dijeron Peter y James a unísono.
—Déjalos por algo son los que tienen mejores calificaciones durante este año, sacan todo extraordinarios, ni un supera las expectativas —contestó Sirius— ¿Van a llegar ser Prefectos Imperfectos?
—No creo que lleguemos a serlo. —Contestamos Remus y yo.
—Vivimos haciendo bromas. —Agregué encogiéndome de hombros— No somos buena influencia.
—Tal vez McGonagall los elija para que sean mejor influencia y no permitan que hagamos bromas. —Dijo James.
—Lo dudo. —Contestó Sirius.
—Tenemos que empacar mañana sale el expreso. —recordó Remus.
—Yo me iré con Lily y Alice ¡adiós! —Dije para después salir corriendo en dirección a la habitación que compartimos y justo ambas estaban empacando.
—¡Hola Lily! ¡Hola Alice! —Saludé sonriendo.
—¡Hola Megh! ¿Vienes a empacar? —preguntaron a coro.
—Si, lamentablemente me tendré que ir a mi horrorosa casa, con mi horrorosa familia. —contesté con una débil sonrisa.
—¿Tan mala es tu familia? —Preguntó Lily.
—¿No conoces su familia? Es muy conocida en el mundo mágico —dijo Alice sorprendida.
—Recuerda que soy hija de Muggles. —respondio Lily.
—En cuestión, si es horrible daría lo que sea por quedarme en las vacaciones de verano aquí, es mucho más acogedor que mi casa. —dije mirando hacia el suelo.
Segundos después me dirigí hacia mi baúl para empezar a empacar las cosas.
—Megh... eres bienvenida a venir a mi casa cuando quieras, ¿sí? —dijo Lily con una sonrisa— El tiempo que te quieras, siéntete libre de hacerlo.
Sonreí ante sus palabras.
—¡Cuenta conmigo también Meghan! —dijo Alice sonriendo igualmente— Lo único que debes de hacer es mandar una carta, tienes a Blackie.
—Gracias. —dije sonriendo, para después abrazarlas.
Luego del momento emotivo, me dirigí a empacar mis cosas y le fui a dar de alimento a mi hermosa lechuza, Blackie.
En cuanto me desperté, fui a ducharme, vi que Lily y Alice seguían durmiendo, seguramente se quedaron hasta tarde hablando. Salí del baño ya cambiada y con mi cabello azul oscuro.
Comencé a despertar a Lily y Alice, terminé lanzándoles un aguamenti porque no despertaban rápido.
Fui al cuarto de los chicos e hice lo mismo que con Alice y Lily, menos a Remus que ya estaba listo.
Cuando terminaron de preparase fuimos hasta el expreso, charlábamos, comiendo dulces todo el trayecto.
Finalmente llegamos... Maldita sea.
—Sirius vayamos a buscar a nuestros padres. —dije a mi primo- Adiós chicos le enviaré cartas en cuanto pueda. —dije abrazándolos a cada uno.
—Nos avisaran si pasa algo ¿Verdad? —dijo James, para después agregar—, pueden venir a mi casa cuando quieran, solo envíenme una carta.
—¡Bien! Adiós. —dijimos Sirius y yo a coro.
Mientras buscábamos a nuestros padres Sirius me dijo:
—Comienza nuestra tortura primita
—Estas en lo cierto, pero nos tenemos mutuamente, nadie nos podrá separar, además tenemos a Andy. —contesté recordando.
—Si allí están, vamos. —respondió nervioso.
Cuando llegamos a su lado... Mi madre me propino una cachetada. Walburga a Sirius también. Bellatrix nos veía con superioridad.
Cuando llegamos a nuestra casa, subimos directamente a nuestra habitación, para evitar cualquier comentario de nuestros padres. Me recosté en mi cama a leer el libro que me prestó Remus lo que restaba del día, decidí no bajar a cenar y por lo que escuché Sirius tampoco.
Y así comenzó nuestra acogedora estadía en nuestra queridísima casa.
Solo deseaba empezar nuestro segundo año e irme de aqui... Para escapar de la cruda realidad que vivimos día a día.
