CAPÍTULO 14

"AMORTENTIA"

Narra Sirius

Eran los primeros días de octubre, por lo que por fin el calor sofocante se iba marchando día a día.

Salíamos de clases de adivinación junto a James y Peter.

Muchos se preguntarán dónde estaban Meghan y Remus, pues ellos no tomaban clases de adivinación sino que las de runas antiguas.

Por lo que luego de esa clase nos encontraríamos con ambos para ir al Gran Comedor juntos.

—¿Ese no es Remus? —Preguntó James mirando en dirección al pasillo.

—Si, pero Meghan no está con él, que extraño. —Dijo Peter.

Los tres nos acercamos a Remus confundidos.

—¿Qué hay chicos? —Preguntó Remus sonriendo.

—Tengo hambre. —Dijo Peter.

—¿Y Megh? —Pregunté frunciendo el ceño.

—Megh se fue a la Sala Común dijo que se encontraría con Alice allí. —Respondió.

—Bueno entonces vamos al Gran Comedor, seguro la veremos allí. —Dijo James.

Sin más emprendimos marcha hacia el Gran Comedor.

A metros de llegar al Gran Comedor, notamos como un grupito de Ravenclaw hablaban entre sí, pero al acercarnos para pasar las grandes puertas quedaron en completo silencio.

—Esto es nuevo. —Dijo Remus, al notar como muchos se daban vuelta de sus asientos para mirarnos.

—No puedo entender que es lo que está ocurriendo. —Dijo James.

—Que yo sepa no hemos hecha la broma de iniciación aun... —Dije con confusión.

Cuando nos acercamos a la mesa de Gryffindor, vimos la pelirroja cabellera de Evans, y junto a ella estaba Alice.

¿Y Meghan? ¿Dónde estaba?

James tomó iniciativa y se sentó junto a ella. Remus le siguió sentándose a su lado.

Peter y yo tomamos asiento al lado de Alice.

Todos comenzamos a servirnos algo de comer, aun así nos parecía extraño que Megh aun no llegara.

—Pst... —Dijo James tratando de llamar la atención de Evans.

—¿Qué quieres Potter? —Dijo Lily rodando los ojos.

—¿Sabes dónde está Megh? —Preguntó James arqueando una ceja.

Alice nos miró con atención.

—¿Es que aun no lo saben? —Preguntó Alice.

Remus, Peter, James y yo negamos.

—Meghan está con su nuevo novio. —Dijo Lily sin más.

Los cuatro boquiabiertos se no cayeron los cubiertos sobre los platos, provocando un gran ruido.

—¿De que hablas? —Pregunté con el ceño fruncido.

—Megh siempre nos dice cuando está por salir con alguien. —Dijo James.

—Pues será que esta vez no les quiso decir nada porque siempre ahuyentan a sus citas. —Dijo Alice encogiéndose de hombros.

—O no recuerdan lo que le hicieron a Jordan cuando la invitó a salir. —Preguntó Lily con el ceño fruncido.

—No es nuestra culpa que sea un gallina. —Respondí sonriendo.

—¿De donde sacaron la información de que le teme a las arañas? —Preguntó Alice.

—Solo fue una simple coincidencia. —Dijo James.

—Debemos de hacer algo... —Dijo Remus.

Lily lo miró con enfado.

—Me lo esperaba de Potter y de Black, pero no de ti Remus. —Dijo con el ceño fruncido.

Remus se sonrojó rápidamente.

—El amor... —Dijo Peter empujando levemente a Remus.

—Asi que... ¿Te gusta mi amiga Remus? —Preguntó Lily enarcando una ceja.

Miré a Remus expectante.

—Cuidado con lo que dices. —Dije con el ceño fruncido.

—No, no, por supuesto que no, solo es mi amiga. —Respondió mirándome con nerviosismo.

James le palmeó la espalda en señal de apoyo.

¿Qué sabia James que yo no?

—¿Y se puede saber con quién está saliendo nuestra amiga? —Preguntó James.

—Nos sorprendió mucho de hecho, pensábamos que lo odiaba. —Dijo Evans.

—Dinos por favor que no es de Slytherin. —Dije asustado.

—No... —Dijo Alice— Es de Ravenclaw.

—A causado envidia en la población femenina, todas quieren estar con él. —Dio Evans.

—Es guapo. —Admitió Alice.

Frank que no estaba muy lejos de donde nosotros nos encontrábamos miró en nuestra dirección.

—Es una pena que sea tan imbécil. —Dijo Evans.

—Ahora solo quiero saber quién es. —Dije con el ceño fruncido.

En ese preciso momento todo el Gran Comedor quedó en silencio, para segundos después empezar a susurrar.

—No puede ser cierto. —Dijo Remus.

Segundos después se escuchó como un vaso estalló.

—¡Lo siento! —Dijo Remus avergonzado.

—¿Se acaba de sentar en la mesa de Ravenclaw? —Preguntó Peter.

Fui el primero en levantarme para dirigirme hasta donde estaba Meghan.

Meghan sentada en el regazo de Gilderoy Lockhart.

¿Es que acaso el mundo se estaba acabando? Mis ojos no dabas crédito.

—Ah, hola, Black. —Saludó arrogantemente— ¿Venias a hablar con mi novia?

Fruncí el ceño ante sus palabras.

—Sirius no hagas locuras. —Dijo Remus.

—Remus no puedo permitir que mi prima esté con este imbécil. —Dije con enojo.

—Megh. —Dije.

—Ah, hola, Sirius, no te escuché venir. —Dijo Meghan, sus pupilas estaban levemente dilatadas— Ah que es muy guapo mi novio.

James, Remus y yo fruncimos el ceño.

—¿Te encuentras bien Megh? —Preguntó Remus.

Meghan rio tontamente.

—Por supuesto que estoy bien tontito. —Dijo sonriendo, para segundos después darle un beso en la mejilla a Lockhart.

—Estas muy extraña. —Dijo James.

Lockhart abrazó a Megh por la cintura.

—No lo estoy. —Dijo con una amplia sonrisa— Porque no van a comer, hoy estaré todo el día con mi novio.

—Pero prometiste que me enseñarías pociones... —Dijo Peter.

—Oh pues, lo siento. —Otro beso en la mejilla a Lockhart.

Lockhart tenía una gran sonrisa de suficiencia, no pude evitar imaginar cómo se vería sin dientes.

—Bien, porque no se van a su mesa, yo disfrutaré de la buena compañía. —Dijo Lockhart.

Remus cerró los puños con fuerza.

—Al parecer tengo un contrincante. —dijo Lockhart, al notar los puños de Remus— Lupin debes de aceptar que me prefirió a mi antes que a ti, poseo un encanto natural.

Sus amigos rieron.

—¿Quién diría que gané el corazón de la protegida de los merodeadores? —Dijo con arrogancia.

—Esto no quedará así. —Dije, estaba preparado para darle un primer puñetazo.

—Ya váyanse, déjenme tranquila, lo amo y tienen que aceptarlo. —Dijo Meghan haciendo un atisbo de empujarme.

—¡Meghan! —Dije molesto.

—Sirius, Remus, es mejor que nos vayamos, idearemos un plan. —Dijo James al poder lograr que diéramos marcha atrás.

—James, tú serás mi padrino de boda. —Dijo Megh sonriendo.

James la miró con el ceño fruncido.

—Le dieron amortentia. —Afirmó Remus.

Una creciente ira se apoderó de mí. Atine a acercarme para darle su merecido pero James y Remus me tomaron de los brazos y me arrastraron a la salida del Gran Comedor.

Evans y Alice se acercaron hasta donde estábamos.

—¿Qué ocurre? —Preguntó Alice.

—¿Qué fue todo ese espectáculo? —Dijo McGonagall con el ceño fruncido, llegando a nuestro lado.

Intercambié una mirada con James y Remus.

—Profesora... —Dijo Remus— Creemos que le dieron amortentia Meghan.

—Lo hizo Lockhart. —Dijo James.

—Solo queríamos hacer entrar en razón a Meghan. —Dije mirando en dirección a la mesa donde Meghan se reía tontamente por algo que decía Lockhart.

—Esa es una acusación muy grave. —Dijo la profesora McGonagall.

—Profesora, no estamos mintiendo. —Dijo Remus.

—¿Tienen algún testigo que pueda decirme como Black tomó esa poción? —Preguntó.

Alice se acercó.

—Profesora, yo me encontré con Meghan en la sala común, dijo que iría a buscar unos libros para su siguiente clase en el dormitorio, y yo como ya había ido no quise volver, por lo que fue sola. —Dijo Alice— Cuando bajaba las escaleras estaba comiendo algo, y en su otra mano tenía una foto.

McGonagall escuchó las palabras de Alice atentamente.

—Hablaré con Flitwick, es jefe de casa de Lockhart. —Dijo McGonagall— Ustedes encárguense que la joven Black se acerque a ustedes, no la pierdan de vista. —Indicó— Lupin, ve con el profesor Slughorn y explícale la situación, debe de tener el antídoto.

Remus asintió.

—Si profesora McGonagall.

Remus salió corriendo en dirección a las mazmorras.

—Ustedes deben de buscar a Black.

La siguiente clase era Defensa contra las Artes Oscuras.

No nos pregunten como, pero logramos traer a Meghan con nosotros.

—Te prometemos que luego iras con él. —Dijo James.

—Pero yo quiero ir ahora. —Dijo haciendo berrinche.

Un agitado Remus entró al salón.

—¿Qué te dijo? —Pregunte.

Remus tratando de recuperar el aire dijo:

—Dijo que no tenía un antídoto preparada, pero que para la tarde ya estaría listo.

Muchos se imaginarán lo difícil que fue mantener a Meghan quieta, ni Lily ni Alice pudieron hacer algo, asi que a mitad de clase el profesor terminó echándola de salón.

—Estupendo, asi podré ver a mi amorcito. —Dijo sonriendo.

Intercambiamos una mirada con Remus y James.

—Bien, yo iré. —Dijo Remus levantándose de su asiento— Profesor... —llamó— Me siento un poco mareado ¿Podría ir a la enfermería?

El profesor lo miró, indagando por si había algún rastro de que mentía.

—Bien, puede marcharse. —Contestó con indiferencia.

Cuando por fin pudimos salir de la clase, nos dirigimos en busca de Remus y Meghan, los buscamos por el Gran Comedor, no estaban allí. Fuimos al patio, allí tampoco estaban.

Como último recurso se nos ocurrió ir a la sala común.

—¿Al fin me dejaran ir a buscar a mi novio? —Dijo Meghan desde el sillón.

—Si, vamos te acompañaremos. —Respondí.

Meghan se adelantó junto a James y Peter.

—¿Cómo te fue? —Pregunté.

—La encontré preguntándole a los cuadros en donde se encontraba la sala común de Ravenclaw. —Dijo con una pequeña sonrisa.

—Ya tendremos a la vieja Meghan de vuelta. —Dije.

—Lo suplico, me cansé de escuchar las mil veces que hablaba de lo hermoso que tiene el cabello Lockhart. —Respondió.

Finalmente luego de unos minutos llegamos al despacho del profesor Slughorn.

James tocó la puerta, segundos después se escucharon los pesados pasos del profesor de pociones.

—Ah sí, la joven Black. —Dijo riendo— Me esperaba que en algún momento alguien hiciera esto, son muy populares en el colegio.

—Profesor, yo no hice nada, solo quiero ir con mi novio. —Dijo Meghan.

Slughorn nos dejó pasar a su despacho, el peculiar aroma inundó nuestras fosas nasales.

—Muy bien, siéntenla aquí. —Dijo.

—Por favor, chicos. —Dijo Megh sonriendo como boba enamorada— Solo quiero ver su rostro angelical.

Slughorn rio.

—Los jóvenes de hoy en día. —Dijo riendo, segundos después trajo un vaso lleno de un líquido espeso.

—Es que lo amo. —Dijo Meghan— Por favor, déjeme ir a verlo.

Slughorn se acercó a ella.

—Con la condición de que te tomes esto, hasta el fondo. —Dijo tendiéndole el vaso.

Megh lo tomó, antes de llevárselo a la boca lo olió.

—Qué asco. —Dijo alejándoselo del rostro.

Pasaron unos segundos en que lo meditó, y se lo llevó nuevamente a la boca, ingiriendo todo su contenido.

Darksnow hizo una mueca de disgusto.

—No me quitaré este sabor de la boca en un largo tiempo. —Dijo.

Todos la miramos expectantes.

—¿Qué? —Preguntó— ¿Por qué me miran así?

—¿Recuerdas lo que ocurrió? —Preguntó el profesor Slughorn.

—La verdad es que no. —Respondió— Lo último que recuerdo es haber mordido unos bo... —Su rostro empalideció.

—Bueno, el antídoto hizo su efecto, pueden marcharse, se lo informare a McGonagall.

—Gracias profesor. —Dijo Megh sonriendo.

Una vez fuera del salón la abracé.

—Nos preocupaste, no vuelvas a comer dulces que te dan otros.

—Si... —Respondió incomoda— Es que tenía hambre, lo encontré tentador y me lo comí.

—Hiciste todo un espectáculo en el Gran Comedor. —Dijo James sonriendo burlonamente.

—Por favor, no quiero saber nada. —Dijo sonrojada.

—Sirius y Remus casi matan a Lockhart. —Dijo Peter.

—Asi que... —Dijo Megh acercándose a Remus— ¿Te enfadaste?

—Ah sí, por supuesto, tenía los nudillos blancos. —Dijo James molestando.

—Y rompió un vaso. —Dije palmeándole la espalda a Remus.

Megh enarcó una ceja.

—¿En serio? —Preguntó Megh, empujando juguetonamente a Remus.

—Ejem. —dije.

—Bueno... Si... Lo del vaso fue un accidente. —Dijo Remus sonrojado.

—No te lo crees ni tú. —Dijo Peter.

A unos metros del Gran Comedor, Amos Diggory se acercó a Darksnow.

—Ustedes adelántense. —Dijo Megh— En un momento los alcanzo.

Remus frunció el ceño.

—Vamos galán, tu momento de brillar será en otro momento. —Dijo James empujando a Remus.

—¿De que...? —Pregunté.

—Mucho parloteo poca comida. —Dijo Pet.

Luego de unos cinco minutos, Darksnow entró, tenía una espléndida sonrisa, pero eso no detuvo que se dirigiera a la mesa de Ravenclaw, y le propinara un puñetazo en la nariz a Lockhart.

—¡Black! —Gritó McGonagall.

—Mande. —Dije sonriendo.

—Meghan Black. —Dijo con frustración— Castigada, esos no son modales.

Megh se sentó a la lado de James con una gran sonrisa.

—Si profesora McGonagall, allí estaré. —Respondió.

—Y tú. —Dijo McGonagall con una fría mirada— Ve a la enfermería.

Megh se dispuso a llenarse del plato de todo tipo de comida.

—Me alegro de que mi amiga haya vuelto a la normalidad. —Dijo Alice.

—Por favor, quiero que todo lo que ocurrió se mantenga en el olvido. —Dijo con el ceño fruncido.

—Vi que estabas hablando con Diggory. —Dijo Lily.

Megh asintió.

—Asi es, me confesó que hace tiempo quiere pedirme una cita, pero que no se acercaba, por la fama de estos... —Dijo señalándonos— De espantar a mis posibles citas. —Agregó fulminándonos con la mirada.

—¿Irás? —Pregunté.

—Por supuesto que sí. —Contestó— Y espero que ustedes no hagan nada o les irá muy mal.

James levantó las manos en señal de rendición.

—Chicos mejor me voy. —Dijo Remus levantándose— Se me quitó el apetito.

Megh frunció el ceño.

—¿Qué le sucede? —Preguntó.