CAPÍTULO 16

"CITAS Y BROMAS"

Narra Meghan

Apenas abrí los ojos, tuve que entrecerrarlos rápidamente, ya que el sol estaba en su máximo esplendor, vi la hora en el reloj muggle que tenía Lily en su mesa de luz.

—¡Oh no! ¡Son las 10:45 Lily! —Grité— ¡Nos quedamos dormidas! —Dije mientras me levantaba rápidamente— Hoy tienes tú cita con James. —Le arranqué las sábanas de un tirón.

—Mmm... ¿Qué hora es? —Murmuró frotándose los ojos.

—10:48 vamos levántate, ve a bañarte mientras yo busco algo para que vistas. —dije— ¡A las 11 te tienes que encontrar con James en la sala común!

—¡Oh no! ¡Meghan! ¿Cómo no me despertaste antes? —dijo levantándose de prisa.

En respuesta solo rodé los ojos.

Lily se dirigió a la ducha y yo me dirigí a su baúl para fijarme que sería adecuado para la ocasión. Finalmente le elegí un vestido hasta medio muslo y unos zapatos planos básicos. En cuanto salió, se cambió rápidamente. Para ayudarla le seque el cabello y en cuanto a el maquillaje no quiso que le ponga nada, aunque lo haya intentado. Para cuando estuvo lista ya eran 11:05.

—¡Vamos Lily! Apúrate ya estas llegando tarde... —La empuje dirigiéndola a la puerta.

—Está bien Meghan tranquila... —Dijo Lily con una sonrisa.

Parecía que esto último lo dijo más para sí misma, que para mí.

—Ve, yo en unos minutos saldré, tengo que ducharme y arreglarme... Iré con Remus y Sirius. —dije— ¡Suerte! —Agregué mientras cerraba la puerta cuando Lily finalmente se marchó.

Me duché y en cuanto salí me puse un pantalón tiro alto con top clásico con mis zapatillas favoritas. Al parecer Alice se fue cuando me estaba duchando porque ya no estaba en su cama.

En cuanto, bajé vi a Canuto y a mi mejor amigo sentados en la sala común, cuando me vieron se levantaron rápidamente.

—¿Por qué tardaste tanto? —Dijo Sirius— Te esperamos hace horas.

—Lo siento, pero necesitaba ducharme luego de preparar a Lily para su cita con James. —dije sonriendo— Vamos a Hogsmeade par de quejones. —Agregué abrazándolos a ambos.

—Yo no me quejé, vamos primero a Honeydukes necesito dulces. —dijo Remus, sonriendo.

—Concuerdo contigo mejor amigo. —dije riéndome.

Remus desvió un poco la mirada, nervioso.

—Yo quiero ir a las Tres Escobas... —Comenzó a decir Sirius.

—¡Oh! Yo sé por qué quieres ir, deseas visitar a tu novia Madame Rosmerta. —Interrumpí de manera burlona.

—Ja, ja, que chistosa Hidra. —Dijo sarcásticamente Canuto— Vamos de una vez, las últimas carrozas estarán por irse en cualquier momento. —Agregó.

En cuanto llegamos nos dirigimos directamente a Honeydukes, pero en el último tramo antes de entrar vimos por la ventana a James y Lily.

—Sh... —Dije deteniéndolos antes de que entraran— Miren... Ya están por salir, vamos a otro lado... —Agregué.

—Vamos a Zonko, sabemos que James no llevaría a Lily allí. —Dijo Lunático.

—Buena idea. —Coincidimos Sirius y yo a unísono.

En cuanto Sirius y yo vimos todos los nuevos artículos nuevos que había, literalmente nos volvimos locos, Remus miraba con atención lo que le mostraba. En un momento dado encontré un artículo que había sido descontinuado por mucho tiempo, mis ojos brillaron con alegría, abracé a Remus entusiasmada.

—Hace muchos años, no veía a esta reliquia. —Dije sonriendo.

Comencé a dar saltitos como niña pequeña.

Remus sonrió ante mi actitud.

—Megh... —Comenzó a decir, claramente nervioso— Te quería preguntar algo...

Deje de saltar, sonriendo.

—Soy todo oídos Rem. —contesté divertida.

Lunático se rascó la cabeza nervioso.

—Dime, sabes que puedes decirme lo quieras. —Dije con curiosidad ante su nerviosismo.

—Este... ¿Querrías... —Tartamudeaba mientras se tocaba el cabello nervioso- ¿Querrías salir conmigo? -Me dijo de pronto.

—Mmm... —Murmuré extrañada, ignorando el hormigueo que sentí— ¡Claro! ¿Por qué no? Podría ser divertido. —Dije sonriendo, para después darle un beso en la mejilla, este sonrió y se sonrojo levemente, acto que me pareció tierno— Vamos tengo que pagar esto, va a ser perfecto para nuestra broma contra Slytherin... —dije mirándolo tiernamente provocando que se sonrojara aún más.

En cuanto salimos de Zonko luego de comprar varias cosas indispensables para bromas futuras, entramos a las Tres Escobas y pedimos tres cervezas de mantequilla, vimos que en un rincón estaban James y Lily hablando y tomado cerveza de mantequilla.

—Al parecer James lo logrará. —Dijo Sirius.

—Eso creo. —Dije sonriendo.

Remus carraspeó.

—El otro día llegó una carta de parte de mi prima desde Beauxbatons... —Comenzó a decir Remus cambiando de tema.

—¿La academia de Francesitas? —Pregunté asqueada.

—Si esa misma, nació aquí en Inglaterra, pero mis tíos se mudaron a Francia, y siempre mantuvimos contacto por cartas, así que esta mañana me envió una carta en la que decía que la expulsaron de Beauxbatons y la transferirían aquí a Hogwarts. —Dijo sonriendo.

Canuto y yo sonreímos.

—Ya me cae bien, cualquier persona que quiebre las reglas y disfruten de las bromas será mi amigo. —Dije riendo.

—Entonces te caerá bien, la expulsaron por tirar bombas fétidas mientras comían todos en el comedor. —respondió riendo.

—Bombas fétidas... Un clásico que no nos cansamos de usarlo ¿no Sirius? —Dije con una sonrisa burlonamente

—Ni me lo recuerdes. —dijo gruñendo— No me pude quitar ese hedor en tres días.

Remus y yo reímos.

—Regalo de cumpleaños número 14. —expliqué a Remus, en respuesta lanzó una carcajada.

—¿Cuándo vendrá? —Preguntó Sirius.

—Este lunes, le harán la selección en la hora del desayuno. -dijo sonriendo.

Luego de bromear un rato, finalmente nos fuimos, la pasamos planeando qué haríamos con nuestra broma contra Slytherin.

Caminábamos lentamente a una heladería y nos sentamos en unos de los bancos que había por allí.

—¿Cómo se llama tu prima Remus? —pregunté de manera curiosa.

Remus me regaló una sonrisa para después responder;

—Ana. —Contestó— Suena como si fuera una persona inofensiva pero no lo es. -Agregó sonriendo.

—Espero que entre a Gryffindor. —Dijo Sirius coquetamente.

Remus frunció el ceño.

—Te aseguro que te golpeará si haces lo mismo que con tus conquistas. —dijo Remus— En cierta forma es parecida a Megh. —Agregó sonriendo.

Sirius hizo una expresión muy chistosa al escuchar la respuesta de Remus.

—Entonces técnicamente te gusta tu prima también. —Dijo Sirius sonriendo burlonamente.

Remus frunció el ceño nuevamente, para después verme con nerviosismo.

—Tranquilo Rem, ninguno puede soportar hablar con semejante belleza. —Dije guiñándole un ojo.

Sirius rio, palmeándole el hombro.

—Chicos ya tenemos que irnos. —Agregué luego de recuperarme del ataque de risa.

—Está bien, yo quiero avanzar algunas tareas que son para la semana entrante. —dijo Remus.

—Yo no haré tarea un sábado. —Dijo Sirius rodando los ojos.

—Sigo sin entender como haces para no reprobar. —dije con el ceño fruncido.

—Coincido. —Dijo Remus.

—Es talento natural. —Dijo Sirius.

Rodé los ojos ante su respuesta.

—¿Saben algo de Peter? —Pregunté— Desaparece muy seguido, comenzó a preocuparme. —Agregué con expresión afligida.

Sirius y Remus intercambiaron una mirada.

—No lo sabemos, hay noches que ni siquiera aparece para dormir. —Dijo Sirius— El otro día me desvié para espiar a mi hermano y me lo encontré a mitad de camino, le pregunté qué hacia allí, me respondio que se perdió, le creí porque sabemos cómo es Peter. —Agregó pateando una roca que había.

—Si, pero aun así es raro. —Dije con tono preocupado.

—Bueno yo creo que tarde o temprano nos dirá que le sucede. —Dijo Remus tranquilamente.

Asentí no muy convencida.

En cuanto llegamos, Remus y yo nos encargamos de recoger el cuarto que estaba desordenado y luego nos pusimos a hacer tareas.

Hacíamos un buen equipo, había al menos dos ensayos de pociones, qué, parecían algo complicados para Remus, pero rápidamente lo ayude a completar la información que necesitaba, mostrándole en que libros y páginas probablemente encontraría todo. En cuanto terminamos, se abrió la puerta del cuarto y entró James Potter con una sonrisa, tocándose la mejilla.

—Al parecer te fue bien ¿no? —Pregunté sonriendo.

—Es muy hermosa. —Dijo con cara de enamorado— Todo salió como quería. —Dijo sentándose en su cama

—Espero que no la hayas echo enojar. —dije enarcando una ceja.

—No Megh, hice todo lo que me dijiste, en cuánto llegamos a la sala común me dio un beso en la mejilla y luego se fue a su habitación. —Dijo sonriendo— Tiene una risa muy linda y tierna. —Agregó.

—Lo perdimos Sirius. —Dije dramática— Nuestro pequeño ya creció. —Agregué abrazando a Sirius.

—Lo sé. —Dijo "afligido" — Solo te pediré una cosa... —Agregó dramáticamente.

—¿Qué quieres Sirius? —Preguntó James rodando los ojos.

—Yo seré el padrino del mini James. —Dijo Sirius burlonamente.

—No lo sé chucho, no quiero que tus pulgas se acerquen a mi versión mini. —contestó con una sonrisa ladeada.

—Yo no tengo pulgas Cornamenta, en todo caso me las pasan Darksnow y lunático. —Dijo indignado.

—Yo no tengo pulgas. —Chillamos Remus y yo a unísono con indignación.

—¡Enfoquemos nuestra atención en la broma contra Slytherin! —Dijo James.

—Ya, ya, hoy compramos provisiones, este lunes viene la prima de Remus tal vez nos pueda ayudar. —dije emocionada.

—¿Qué prima de Remus? —Preguntó James.

Remus le contó todo.

James estuvo de acuerdo conmigo con respecto a recibir ayuda de Ana.

El domingo paso tan rápido como el sábado, fuimos a lago negro a pasar el día. Hasta tuve un pequeño problema causado por mi primo, a la cual le devolví un pequeño favor.

El lunes llegó más rápido de lo que creía, por lo que me levanté con pereza de la cama y me dirigí al baño para darme una ducha rápida. En cuanto salí ya alistada, me sequé el cabello con un hechizo y me lo dejé con mi color natural. Vi que Lily ya estaba preparada.

—Tenemos una conversación pendiente. —Dije sonriendo.

—Lo sé, vamos, camino al Gran Comedor te contaré todo. —dijo con una pequeña sonrisa.

—¡Ash! Está bien. —dije rodando los ojos.

Mientras caminábamos para al Gran Comedor me relataba todo lo sucedido en la cita, yo solo me burlaba de las ocurrencias de James y reí aún más por la cara de sorpresa que puso Lily cuando dijo lo caballero que se comportó mi mejor amigo, para nada se comportó como un estúpido engreído.

—Si, bueno así es su forma de ser agregándole lo bromista... —dije riéndome.

—Bueno, espero que continúe así... —Dijo Lily.

Cuando llegamos al gran comedor, Lily se dirigió junto Alice y Frank Longbottom y yo con los chicos.

—No me esperaron idiotas. —dije con el ceño fruncido.

—Va a entrar Ana, Dumbledore hará su presentación. —dijo Lunático, con una sonrisa.

—Oh genial. —Dije prestando atención.

En ese momento Dumbledore alias Don Barbón pidió e hizo que todos se callaran.

—Buenos días a todos, antes de que degusten del desayuno quería informar que hace pocos minutos llegó una nueva alumna desde Beauxbatons, la señorita va a cursar su sexto año aquí, antes de ello será seleccionada a una casa, por favor, Señorita Lupin pase... —Dijo Don Barbón.

La gran fuera se abrió, por allí entró una chica bastante alta, cabello castaño claro y ojos dorados que resplandecían de una forma burlona, una copia perfecta de Remus en versión femenina y a la vez muy personificada, tenía un buen cuerpo, y miraba a todos con arrogancia. se dirigió al pequeño banquito.

McGonagall procedió a ponerle el sombrero seleccionador, un minuto después este grito:

—¡Gryffindor!

La prima de mi amigo se levantó y se dirigió de manera altiva hasta el lado de Remus.

—¡Ana! —Dijo este contento.

—¡Remusin! —contestó abrazándolo.

—Me alegra que hayas quedado en Gryffindor. —Dijo Remus.

—A mí también. —Dijo Ana— ¿Qué esperas? ¡Preséntame a tus amigos! -Agregó entusiasmada.

-Bueno, él es James Potter. —Comenzó Remus— Le decimos Cornamenta.

Ana rio.

—A sus órdenes damisela. —dijo James burlonamente.

—Ellos son Meghan y Sirius Black. —Continuó Remus— A Megh le decimos Darksnow y a Sirius, Canuto.

—¿Son hermanos? Son casi idénticos. —Dijo Ana con curiosidad— Y… Que hermosos ojos tienen... —Agregó, hipnotizada.

—No, somos primos. —Dije riéndome— Un gusto. —Agregué regalándole una sonrisa.

—¡Ah! Tu eres la chica de la que Remus tanto habla. —dijo sonriendo, Remus le decía que no continúe con la cabeza, aún asi provocó que ambos nos ruboricemos.

—¡Ana! —riño Remus.

—Tranquilo primito estoy bromeando... —dijo riendo- Lo apruebo, pareces buena chica, y muy hermosa también. —Agregó mirándome— Remus sí que elegiste bien...

En respuesta Remus suspiró.

—Él es Peter Pettigrew. —Continuó Remus— Le decimos Colagusano.

—Hola. —respondió Peter con simplicidad, segundos después se cambió de lugar.

—¿Dije algo malo? —Preguntó Ana.

—No, está algo raro estos días, despreocúpate, ya se le pasará. —dije, viendo extrañada a Peter.

—Está bien. —Respondió.

Luego de las clases del día, caminamos hacía un árbol cerca del lago negro y nos quedamos allí planeando nuestra broma contra Slytherin y explicándole todo a Ana.

-Entonces, ¿Usaremos bombas fétidas y bombas de colores? —Preguntó Ana.

—Si y hechizaremos sus uniformes para que tengan los colores de Gryffindor con un gran león en la espalda. —Dije asintiendo afirmativamente.

—Están dementes. —dijo riendo— Me gusta. —Agregó.

—¿Cuándo será? —Preguntó Lunático.

—¿Qué les parece si lo hacemos este miércoles? —preguntó James.

—Me parece perfecto. —Dije sonriendo.

—Me apunto. —Dijo Sirius— ¿Y tú Anita? —Preguntó seductoramente.

—Por supuesto, ¿En que los ayudo? —Dijo ignorando el sobrenombre que le puso mi primo.

Luego de cenar, nos dirigimos bromeando a la sala común, James se quedó hablando con Lily, lo cual le lancé un mirada burlona. Ana me miró y luego a ellos, para después reírse conmigo.

—Vamos, a ver que habitación te tocó. —dije.

—Vamos. —respondió sonriendo.

Fuimos pasando por cada habitación revisando las placas, ya habíamos llegado a mi habitación cuando noté que sus cosas yacían reposando en una cuarta cama.

—Al parecer te quedaras en mi habitación junto a mis otras dos amigas. —Dije sonriendo.

—Genial, no voy a tener que quedarme sola. —Dijo sonriendo.

En ese momento Lily entró con cara de boba.

—Hola Megh, ¿quién es ella? —Preguntó Lily, sonriendo.

—Soy Ana, un gusto. —Dijo Ana.

—Ah, tú eres la chica nueva... —Dijo Lily bostezando.

—Si. —Dijo Ana encogiéndose de hombros— ¿Tú eres la novia de James?

-No, pero están en proceso de conquista, mejor dicho James está en proceso de conquista. -dije riendo.

En respuesta Ana río.

Luego de eso nos fuimos a la cama.

El día de la broma finalmente llegó.

Me levanté y desperté a las chicas, nos alistamos, Ana y yo nos dirigimos a la habitación de los chicos.

—¿Ya están listos? —Preguntó Ana.

—Si. —Dijo Lunático.

—¿Me llevarías a caballito mejor amigo? -Pregunté tiernamente a Remus.

Este sonrió y asintió afirmativamente.

—Sube. —respondió con una sonrisa.

—Yo también quiero, ¿Sirius me llevarías? —Dijo Ana.

—Claro. —Respondió mirándola ¿tiernamente?

-Vamos rápido, tenemos que llegar lo antes posible a la sala común de Slytherin. —Dijo James entusiasmado.

En cuanto llegamos a la sala común, Sirius dijo la contraseña (se la escuchó a su hermano) tiramos las bombas fétidas por todos los rincones y por las escaleras.

Esperamos 4 minutos y pum se desató el caos, nos escondimos y en cuanto pasaron cerca de nosotros les tiramos las bombas de colores, Remus les lanzo un hechizo que haría que les aparezca un león en la espalda, corrimos hasta el gran comedor logrando llegar antes que los Slytherin, pero al parecer no pasamos desapercibidos porque McGonagall ya que se levantó como esperando que algo pasara, finalmente llegaron unos Slytherin's muy pintorescos.

—Black's, Potter, Lupin's al despacho del director. —Gritó.

—Pero Profesora noso... —Comenzó a decir Sirius.

—¡Sin peros! ¡Ahora! —Grito McGonagall.

Nos dirigimos al despacho del Barbón y alli se encontraba pacíficamente, mirándonos con diversión.

—Siéntense muchachos. —dijo haciendo aparecer otro par de sillas—Como castigo tendrán que ayudar a Hagrid con su manada de hipogrifos. —Agregó— Pueden retirarse. —dijo guiñándonos un ojo.

En cuanto salimos nos dirigimos a nuestras clases, al término de ellas vimos a Lily con Snape.

James se acercó y nosotros lo seguimos.

—Quejicus, te quedaba bien el atuendo y el cabello de colores te sentaba mejor. —Dijo James.

Este en respuesta lo miró con odio puro, segundos después Snape quiso pegarle un puñetazo, pero James lo esquivó y le devolvió el golpe provocando que le sangrara la nariz.

—Basta James, le estás haciendo daño... —dije agarrándolo del brazo.

—Potter basta. —Dijo Lily agarrando del brazo a Snape, este logró zafarse de su agarre bruscamente.

—¡Suéltame sangre sucia inmunda! —gritó Quejicus.

—No lo llames así, pedazo de mierda. —dije propinándole un puñetazo— James corre, síguela. —Agregué al notar que Lily se fue corriendo hecha un mar de lágrimas.

Desde ese día James y Lily comenzaron a salir, obviamente nada oficial, James esperaba el momento correcto para pedirle que sea su novia y si el primer beso de Lily fue entre lágrimas, un corazón partido por la pérdida del alguien que creía que era su amigo