CAPÍTULO 19

"Se respira amor y tensión en Hogwarts"

Narra Meghan

Después de todo lo sucedido las cosas se calmaron un poco, a pesar de que nadie murió ese día se respiraba tensión por todo el castillo.

Mis amigos y mi novio se volvieron el doble de sobre protectores conmigo, así como también con Ana y Lily.

Estábamos en el Gran Comedor desayunando como todas las mañanas, planeando una nueva broma, ahora contra Filch, algo simple pero que hiciera reír, para por lo menos despejar las mentes de todos, aunque sea solo por un momento.

—Ana, ¿Por qué no haces tú los bombones? Yo haré el relleno. —Dije riendo sentada al lado de Remus.

—Cuenta conmigo. —Dijo guiñando un ojo a Canuto, que estaba en frente de ella.

Sirius en respuesta le guiño el ojo también.

—La broma será luego de las clases de hoy, ¿Verdad? —Preguntó Remus.

—Si que eres lento Lunático. —dijo Cornamenta con la boca llena chocolate.

—Si Rem, será luego de clases. —dije tiernamente, segundos después golpee a James por debajo de la mesa con el ceño fruncido.

—¡Auch! ¡Eso dolió Meghan! —Dijo James quejándose.

—¿Qué? Yo no te he hecho nada Cornamenta. —dije haciendo puchero de niña pequeña.

—Siempre saliéndote con la tuya Meghan. —Dijo James, rodando los ojos.

—¿Qué tenemos hoy? —Preguntó Peter.

—Tenemos práctica de aparición. —Respondimos Remus y yo al mismo tiempo, luego este se me acercó y me robo un pequeño beso.

—No tienen ni dos meses juntos y ya hablan a la vez. —Dijo mi primo cruzándose de brazos.

—Tranquilo Canuto. —dije sonriendo.

—Mataría a Remus en este momento. —Dijo Sirius, provocando que Remus ponga cara de espanto— Pero no lo haré, porque prefiero que sea un merodeador antes que otro. —Agregó tocándose el mentón en forma pensativa.

—Gracias Sirius por no condenar mi muerte. —Dijo Remus rodando los ojos, al cual yo comencé a reír con ganas.

—Tu novia está loca Remus. —Dijo James mirándome fijamente para después enconderse detrás de Lily.

—Es que no lo puedo evitar. —Dije entre risas, una vez recuperada agregué— Lo siento, pero Sirius me causa risa la expresión que pones cada vez que Remus y yo nos besamos.

—Procuren no hacerlo frente a mí. —Me contestó resignado.

—Nop. —Dije mostrándole la lengua, para luego besar a Remus, este gustosamente correspondió.

—¡Meghan! —Dijo.

—Ana dile algo a tú futuro novio que deje de molestarme. —dije a Ana.

—No es mi novio Meghan. —Dijo Ana— Pero tienes razón, Sirius sé perro bueno y deja que tu prima haga lo que le dé la gana. —Agregó.

En respuesta Sirius rodó los ojos y contestó:

—No decías lo mismo el otro día ¿eh? —Dijo acercándose rápidamente hacía ella, acto seguido Ana se puso roja como un tomate, Sirius le robó un beso y, para sorpresa de todos ella correspondió, pero se separaron por el carraspeo de Remus.

—No te olvides que es mi prima Sirius. —dijo divertido.

—Cállate. —dijo Sirius para después besarla de nuevo.

—¿Qué decías de que no eres novia de Sirius, Ana? —dije levantando y bajando las cejas seguidamente.

—Ay Meghan, no cambiaras nunca. —dijo Lily.

—Lo sé, soy perfecta. —dije arrogantemente.

—Definitivamente estas loca... —Dijo Alice para luego rodar los ojos.

—Yo no entiendo por qué no nos toman el examen de aparición de una vez por todas. —Dijo Lily después de un rato, mientras íbamos hacia la clase.

—Sirius y yo escapamos de nuestros padres gracias a la aparición. —Dije— Así que ya sabemos cómo hacerlo.

—¿Cómo pudo ser posible que los del Ministerio…? —Preguntó Alice confundida.

—No lo sé. —Dije pensativamente— Lo único que se es que a los pocos días de llegar a la casa de James… Dumbledore vino, habló con nosotros y los padres de James.

••••••••••••••••••••••••••••••••

Luego de las clases matutinas nos dirigimos a la sala de menesteres, bueno Peter nos dijo que no podía, pero no le dijimos nada.

—¿Meghan tienes los ingredientes para hacer lo bombones? — preguntó Sirius.

—Si idiota, está en mi bolso ve a buscarlo. —dije burlonamente.

—En interior de los bombones le pondremos un "licor" que en realidad será la poción para los granos con pus. —dije a Remus y James.

—Bien, hagámoslo. —dijo Remus con una pequeña sonrisa.

—Esto huele a mierda. —Dijo James tapándose la nariz luego de oler la poción ya terminada.

—Sí, pero mira esto. —dije para después sacar una botella de whisky de fuego de mi bolso— Para luego agregarle un chorrito a la poción.

—No veo que eso sea... —Comenzó a decir Remus.

Comencé a mezclar un par de ingredientes más, agregándole el wishky

—Ahora, huelan. —Dije, interrumpiendo a Remus.

Ambos se acercaron a mí.

—Huele a whisky de fuego. —Dijeron Cornamenta y Lunático con una sonrisa.

—Por supuesto. —Dije, para luego levantarme y dirigirme con Canuto y Ana.

—Está listo, chicos. —Avisé con una sonrisa.

—Aquí también, danos la poción. —dijo Ana.

—Ten. —dije entregándole el frasquito.

Luego de un rato estábamos en busca de Filch.

—Sh... —Dije de repente— Miren. —Agregué señalando hacia el pasillo.

Filch se estaba acercando.

—¿Tienes los bombones? —Preguntó Cornamenta.

—Ana los tiene. —dije.

—Ten, pero date prisa. —dijo Ana.

En un momento que Filch se distrajo, rápidamente hicimos levitar la caja de bombones, quedándonos detrás de una estatua para verlo.

—Hm... —Dijo Filch— No tiene nota, debe ser de McGonagall... —Dijo para luego abrir la caja y comerse un par a la vez.

Todos intercambiamos una mirada, sonriendo.

Luego que se perdiera por el pasillo comenzamos a reírnos.

—¿Cuánto durará la poción Megh? —preguntó Remus riendo.

—Depende, le durará una semana tal vez, o dos. —Dije riendo— Sin querer puse de más uno de los ingredientes. —Dije poniendo una expresión inocente.

Todos rieron más.

—Lily tiene razón no cambias más Megh. —dijo Remus para luego abrazarme.

—Llévame a caballito, no tengo ganas de caminar. —Dije haciendo un puchero de niña pequeña.

—No, yo lo haré. —Dijo Canuto, con el ceño fruncido.

Rápidamente me cargo como un saco de papas, comenzando a caminar.

—Canuto, se me todo lo que tengo debajo de la falda. —Dije avergonzada.

Remus se sacó su capa cubriéndome casi por completo.

Cornamenta, Ana, Canuto rieron.

Llegamos finalmente a la sala común y nos sentamos en los sillones.

—Bueno yo me iré a la biblioteca, debo de adelantar los deberes. —Dije
agarrando mi bolsa y levantándome.

-Te acompaño. -Dijo Remus agarrando todos sus pergaminos y libros para después colocarlos en una mochila.

—Vamos, Lunático. —dije sonriendo.

—¡Cuidado con lo que hacen! —gritó Sirius riendo junto a James— No quiero sobrinos tan pronto.

En respuesta le mostré el dedo del medio, segundos después agarré la mano a un Remus sonrojado.

Antes de perderlos de vista grité:

—Por que no te encierras en un cuarto con Ana y cierras la boca. —Dije sonriendo.

Y tomándose mis palabras literalmente tomó la mano de mi amiga y ambos de marcharon.

—No se vale, PeliPeli no está aquí, no quiero estar solo. —Dijo cruzándose de brazos.

—Busca a Peter. —Dijo Remus con una sonrisa.

—Na, mi estilo son las pelirrojas. —Respondió.

En cuanto salimos por la entrada de la sala común nos encontramos con Lily.

—James está adentro Lilu. —dije guiñándole un ojo.

—¡Meghan! —Dijo cabreada, aunque yo sabía que realmente no lo estaba.

—¡Adiós! —Dije comenzando a caminar.

Luego de un rato estando en la biblioteca y haciendo los deberes juntos, ya estaba muy aburrida.

—Me aburro. —Dije apoyándome en los libros, bostezando.

—Mmm… —Dijo con concentración— Aun falta para la cena.

—Entonces hagamos otra cosa. —Dije sonriendo.

—¿Cómo qué? —Dijo mirándome.

—Vamos la torre de astronomía. —Dije robándole un beso.

—¿Por qué no? —Dijo encogiéndose de hombros, cerrando su libro.

—Oh cerca de la sala de menesteres, nadie pasa por allí. —Dije guardando mis pergaminos.

Remus se sonrojó.

—Oh que acaso, no quieres. —Dije sonriendo.

—Yo nunca dije que no. —Dijo tomándome la mano para comenzar a caminar.

Luego de unos 30 minutos… Estábamos tan concentrados besándonos que no escuchamos un carraspeo.

La posición era bastante comprometedora así que solo rogábamos que no sea Filch, McGonagall o cualquiera de los profesores.

Sonrojados miramos en dirección de donde provino la voz.

Suspiré aliviada, segundos después me baje la falda y acomodé la camisa.

—Peter nos asustaste. —Dije.

Peter tenía el ceño fruncido, parecía molesto.

—Venia de una clase de apoyo con… Slughorn. —Dijo nerviosamente— Fui a nuestro cuarto y no habia nadie, como vi el mapa ustedes eran los que más cerca estaban.

Lunático y yo intercambiamos una mirada.

—La próxima vez, háganlo en un cuarto. —Dijo en un muy raro tono de voz, casi al instante se marchó.

—¿Qué le sucede? —Dijo Remus con el ceño fruncido.

—Esta muy extraño últimamente. —Dije.

—A mí casi no me habla desde que… —Comenzó Remus pensativamente.

Lo miré sin entender.

—Tengo una ligera sospecha. —Dijo— Luego hablaré con él.

Fruncí el ceño confundida.

—Vamos al Gran Comedor. —Dije con una pequeña sonrisa.

—Si, los chicos ya deben de estar allí.

Finalmente, llegamos al gran comedor y efectivamente allí estaban mis amigos.

—¿Qué hicieron? —preguntó James con una sonrisa burlona.

Bueno, se podría decir que no estábamos en optimas condiciones, ambos muy despeinados, botones mal colocados.

—Seguro que lo hicieron una y otra vez encendidos entre estantes de la biblioteca. —Dijo Sirius picaronamente.

Le pegué un zape a Canuto.

—Fuimos a hacer los deberes idiotas. —dije con el ceño fruncido, aunque un poco sonrojada, al recordar momentos antes en el pasillo— Sigo siendo virgen. —Agregué en un tono de voz muy bajo.

—¿Eres virgen? —preguntó James, claramente sorprendido.

—¡James! —dijo Lily golpeándolo en el hombro.

—¿Que? No me golpees pelirroja. —dijo James riendo.

—No me digas pelirroja. —Dijo enojada.

—Yo pensé que lo habías hecho con Amos. —Dijo Sirius mirándome.

—No, por supuesto que no. -Le dije riendo- No soy una zorra que se acuesta con cualquiera que se encuentra. —Dije enojada.

—Bueno, bueno no te enojes Darksnow. —dijo burlonamente.

—Apuesto 10 galeones a que Meghan perderá su virginidad este año. —Dijo James.

Fruncí el ceño, con clara indignación.

¿Es en serio?

—No, para mí el año que viene. —Dijo Sirius— Lunático no se animará antes.

—Oigan… —Dijo Remus con el ceño fruncido.

—Me deberás 10 galeones Canuto. —dijo James con una sonrisita.

—Esto es incómodo. —Susurré.

—Definitivamente lo es. —Susurró Lunático.

—Tú me los deberás. —Dijo Sirius— Yo conozco a Meghan y sé qué no lo hará hasta que sea el momento adecuando, además, Remus es notablemente tímido. —Agregó provocando que Remus se sonrojara y yo lanzara una carcajada.

—No puedo creer que apuesten sobre mi virginidad. —Dije negando.

—Si que son idiotas. —Dijo Lily con el ceño fruncido- Bueno tengo que hacer mis rondas. —Agregó— Tenemos que ir Remus.

—Ay si, Lily Prefecta perfecta. —dije burlonamente.

Remus se levantó.

—¡Cállate Megh! —dijo Lily.

—Adiós Pelipeli. —dijo James robándole un beso.

—Nos vemos luego Megh. —Dijo Remus con una pequeña sonrisa.

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

Antes de que nos diéramos cuenta ya estábamos en nuestro último año. Como siempre Remus y yo somos los alumnos con las mejores calificaciones.

En esos momentos estábamos en las vacaciones de verano, en casa de James. Peter por enésima vez nos dijo que no podía quedarse con nosotros porque la madre enfermó.

Ahora estábamos en la habitación de James.

—James ahora que me di cuenta. —Comenzó a decir Sirius con una sonrisa— Me debes 10 galeones, Megh sigue virgen.

Levanté la mirada, avergonzada.

—En realidad... —Dije acomodándome el cabello algo avergonzada— Ya no lo soy. —Dije ruborizándome junto a Remus.

Canuto y Cornamenta intercambiaron miradas, llenas de asombro.

—¿QUÉ? —Dijeron ambos a la vez.

Remus asustado se levantó dispuesto a huir.

—Estas muerto Lunático. —Dijo James parándose y agarrando él periódico, en ese instante Sirius y James comenzaron a correrlo por toda la habitación tratando de golpearlo, si, con un periódico.

—Lobo malo, le sacaste la pureza a nuestra hermanita. —Dijo James.

—Pervertido. —gritó Sirius tratando de derribarlo.

—Tranquilos. —Trataba de decir entre carcajadas.

Remus seguía corriendo, siendo perseguido por Cornamenta.

—¡No! Esto es una vendetta... —Dijo James mientras le daba con el periódico en la cabeza.

—¡Auch! —Dijo Remus, cubriéndose la cabeza.

—Tranquila primita nos vengaremos. —Dijo Sirius.

—¡Basta! —Dije ya sin paciencia, provocando que mi cabello se pusiera rojo al igual que mis ojos.

Ellos pararon asustados.

—Pero... —Comenzó a decir Sirius.

-Pero nada, sean buenos y siéntense o me enojaré en serio y no querrán verlo, desde aquella vez en que me cambiaron el color de mi piel. -Le contesté- Ahora Canuto págale a Corni.

—Ten dijo dándole una pequeña bolsita. —Dijo Canuto malhumorado.

—Gracias Megh. —Dijo festejando— Le gane a Sirius ¡o si! —Dijo saltando.

—Siéntate Cornamenta la próxima te ganaré. —Dijo enarcando una ceja Canuto.