CAPÍTULO 24
"Adiós Hogwarts parte 1"
Narra Meghan
4 horas después...
—¡Lily Evans futura Potter! Ven aquí, te toca a ti el maquillaje, ahora. —dije, sonriendo.
Me acerqué a ella con las cosas de Alice.
—No quiero maquillaje Meghan, por favor. —dijo de manera suplicante.
Suspiré.
—Es una ocasión especial Lily, deja que Megh te maquille. —dijo Alice tratando de convencerla.
Lily negó como niña pequeña.
—Pero a mí me gusta como estoy siempre. —Dijo Lily berrinchudamente.
—Lily, no me hagas enfadar, o sino pregúntale a James o a Sirius que sucede cuando eso pasa. —dije con el ceño fruncido. comenzando a enojarme.
—No, me niego. —Dijo para luego salir corriendo hacia la sala común.
—¡Lily no! —gritó Alice— ¿Se dio cuenta que está en shorts y una remera corta? —Preguntó.
—¡Probablemente no! —contestó Ana.
—Yo voy por ella. —Dije levantándome de la cama.
—¡Meghan! ¡No! —Escuché que dijo Ana— ¡Estás en sostén!
Hice caso omiso a sus palabras y salí dando un portazo.
—¡Liliane Evans! ¡Ven aquí ya! —Grité entrando a la sala común, sin percatarme que la mitad de la sala común estaba ocupada de chicos, finalmente la divise entre dos sofás tratando de esconderse— Te vi pequeña perra, ven conmigo tenemos que terminar, sino ¡llegaremos tarde a la ceremonia! —dije acercándome a ella.
—¡No! —dijo— Me quiere atacar ¡ayuda! -Comenzó a gritar al ver que me estaba acercando a ella.
—¡Lily!¡Estas exagerando!¡Deja el drama! —Dije acercándome.
Narra Sirius
Estábamos con James y Remus, menos Peter que volvió a desaparecer a quien sabe dónde preparando los últimos detalles para nuestra broma/espectáculo, cuando de repente empezamos a escuchar gritos de chicas desde la sala común.
—Esos gritos suenan a los de Darksnow. —Dije pensativamente.
Cornamenta comenzó a reír.
—¿Quién será la desafortunada que le tocó esta oportunidad de ver enojada a Meghan? —Preguntó James con una mueca.
—No sean exagerados. —Dijo Remus tranquilamente.
James lo miró exaltado.
—¡¿Exagerar?! Meghan da miedo enojada. —Dijo Cornamenta asustado- Si es ella yo no quiero averiguarlo. —Dijo tratando de escapar pero Remus lo agarró de la remera.
—Ella nunca se enoja contigo Remus. —dije sonriendo.
—Vamos a ver que sucede. —Dijo Lunático, rodando los ojos.
—Si, vamos. —Dije, sonriendo.
—Ay, no. —Dijo Cornamenta con miedo.
—Gallina. —dije de manera burlona en respuesta, James me fulminó con la mirada.
Los tres salimos de la habitación, justo cuando estábamos por bajar a la sala común entraron a los pasillos un grupo de chicos un año más chicos.
—¡Black está que arde! —Dijo uno de ellos.
—Si fuera mi novia no la sacaría jamás de la cama. —Comentó otro, sonriendo.
—Evans no está nada mal tampoco... —Dijo otro.
—Sigo creyendo que Black es más linda. —Dijo el primero que habló.
—Le daría duro contra la pared una y otra vez. —Dijo el segundo en hablar.
Al escuchar esto, trataba de agarrar a Remus y James de los brazos. Parecían que en cualquier momento los asesinarían.
—¡Suéltame, Sirius! —Dijo Lunático, tenía el ceño fruncido de la rabia contenida.
—Ya cálmate, vamos a ver que sucede. —Dije con el ceño fruncido— Yo también si tuviera la oportunidad les daría su merecido, están hablando de mi prima también, pero si hacemos algo ahora mismo arruinaremos todo para la broma, McGonagall no nos dejará ir a la fiesta.
—Tienes razón. —Dijo James, más calmado.
Finalmente, fuimos a la sala común y no creí nunca que vería a Meghan y Lily semidesnudas tiradas en el piso gritándose.
—Mmm Remus... James... ¿Están viendo lo mismo que yo... —Dije con boca abierta de la impresión.
—¡Lily! La están viendo otros chicos, para colmo no la ven en la cara precisamente. —Murmuró James con enfado.
—Meghan... —Dijo Remus al percatarse como otros chicos le miraban los senos.
—Vamos, esto tiene que acabar ahora. —Dije comenzando a acercarme a Meghan y Lily— ¡¿Qué diablos miran imbéciles?! —grité a los mirones.
—¿Sirius? ¿Remus? ¿James? —Preguntó Meghan confundida.
—Vamos, salgamos de aquí —dije abrazando a mi prima- ¿Cómo se te ocurre salir así Meghan? —pregunté.
—Fue culpa de Lily, aunque no lo creas. —dijo mirando a Remus que la miraba con algo de reproche.
—Pero aun así no tendrían que haber salido con esas fachas. —dijo James enojado.
—Tranquilos nosotras no lo hicimos a propósito. —dijo Meghan dándonos un beso en la mejilla— No sean celosos tenemos que terminar de arreglarnos. —Agregó para después darle un beso en los labios a Remus.
—Dile a Ana que la espero en la sala común a las 7:40. —Dije sonriendo.
—Está bien Canuto. —dijo con una sonrisa.
—Lindas delanteras Black. —Dijo uno que pasaba.
—Calvario.
Narra Meghan
Una vez dentro de nuestra habitación Lily se sentó en la silla para que la maquillara sin decir nada.
—¿Qué paso? —preguntó Ana.
—Lo que puedo decir es que ganó Meghan como siempre. —Dijo Lily resoplando.
—Tranquila Lily es solo un poco de maquillaje, Meghan no te hará nada exagerado. —dijo Alice tratando de calmarla.
—Aunque quisiera no puedo, tu vestido ya de por si es bastante cargado de pedrería. —dije mirando con detalle el vestido de Lily.
—Y aunque el color es verde agua ella no te pondría algo exagerado porque sabe que tu estilo no es ese precisamente. —dijo Ana, tratando de tranquilizarla.
—Ah por cierto Ana, Sirius me dijo que te esperará en la sala común a las 7:40. —dije— Seguro que Remus me esperara a la misma hora.
—Igual que James. —Dijo Lily, con una sonrisa.
—Bueno Lils, listo. —dije aplicándole un brillo labial— Ya puedes ponerte el vestido. —dije sonriendo.
—¿En serio, es todo? —preguntó mirándose al espejo.
—Si, ¿Qué pensabas que te iba a dejar como un mapache? —dije riendo.
Lily comenzó a inspeccionarse el rostro con más detalle.
—Solo te puse sombra y el brillo labial. —dije sonriendo.
Una vez todas listas bajamos para buscar a los chicos y como siempre estaban bromeando en los sillones y al vernos se levantaron estrepitosamente, provocando que James empujara a Sirius al suelo.
Este último lo fulmino con la mirada haciendo que me ría como foca retrasada.
—Estas hermosa Lils. —dijo Cornamenta a mi amiga, esta traía su vestido verde agua hasta las rodillas con pequeñas gotitas rosas a lo largo de toda la parte de la falda (agregado mío).
—Luces bien. tonto. —dijo Ana a mi primo.
—Tú también, tonta. —dijo Sirius inclinándose para darle un corto beso en los labios.
—Estas muy linda Megh. —dijo Remus, para después darme un beso algo largo pero de igual correspondido.
—Tú también. —dije una vez terminado el beso.
—Así que estoy linda. —dijo de manera burlona.
—Ja, ja, muy gracioso. —dije sarcásticamente.
—¿Vamos? —preguntó.
—Claro. —dije con una sonrisa.
Una vez en el gran comedor, que por cierto estaba decorado muy bonito, decorado con los distintos colores de las casas al igual que las mesas que esta vez eran redondas y donde solía dar Dumbledore sus discursos habia un escenario con el emblema de Hogwarts en el centro.
Una vez ya ubicados todos en sus mesas comenzó la entrega de diplomas, a la cual me gradué con honores al igual que Lily y Remus.
Cuando nos dimos cuenta empezó la cena, con este el baile como casi todos los bailes empezó con una música lenta.
—¿Me concede esta pieza caballero? —pregunté riendo a Remus.
—¿No se supone que el hombre invita a la dama? —preguntó burlonamente.
—De esta manera es más interesante. —Dije con una sonrisa.
Luego de un par de temas decidimos sacarnos una foto grupal de nuestra mesa.
—¡Frank! Sacamos una foto. —dije ya que él era el fotógrafo de nuestro curso.
—Claro. —Dijo con una sonrisa.
—Pongámonos en parejas. —Dijo James abrazando a Lily de la cintura.
—Que Remus y Meghan se besen. —Dijo Ana.
—Como quieras. —dije guiñándole un ojo.
—Bueno a la cuenta de tres. —Dijo Frank— Uno, dos y tres... Y listo —Dijo sonriendo.
—Dame una copia después Frank. —dijo Ana.
—¡Igual a mí! —pedimos Lily y yo.
—Mañana en la mañana se las doy. —dijo, sonriendo— Me voy con Alice.
—¡Esta bien! —dije sonriendo— Ojo lo que haces con mi amiga Frank. — grité causando que mis amigos se rieran.
—Ja, ja ¡Muy graciosa Meghan! —gritó Frank.
—Chicos creo que ya es hora de nuestro show. —Dije alzando y bajando las cejas repetidas veces.
—Si, ya quiero ver la cara de McGonagall al verlo. —Dijo Cornamenta.
—Le va a encantar. —Dijo Sirius irónico.
—Nos ama. —dije, sonriendo— No sé qué va a hacer cuando nos vayamos del castillo.
—Celebrar tal vez. —Dijo Lunático.
—No seas tonto Lunático. —dijo Canuto.
—Hagámoslo de una vez. —dije, emocionada— Yo me encargo del principal ustedes de lo secundario.
—¿Remus ya lo dejaste todo preparado verdad? —dijo Ana.
—Si, todo listo. —Dijo Remus, sonriendo.
—Bueno, me voy. —Dije para después escabullirme hasta afuera del gran comedor— ¿Cómo era ese hechizo? —Murmuré— Lo tengo. —Dije para después agarrar mi varita y recitar el hechizo. Automáticamente comenzaron a salir muchos fuegos artificios de mí varita, estos comenzaron a unirse y formar un león de fuegos artificios. Provocando que la puerta del gran comedor se abriera con estrépito provocando que todos voltearan impactados, una vez que el león recorrió todo el gran comedor se centró en el escenario, comenzó a rugir y a desvanecerse para después formar la frase "los merodeadores". Después los chicos entraron en escena tirando al escenario unas bombas explosivas que contenían brillo dentro, que por supuesto fue alterado por mí y Remus. Todo este espectáculo terminó cuando empiezan a aplaudir la mayoría de los estudiantes de las casas menos de Slytherin como siempre, con el agregado que el brillo, al tocar su piel, porque fue dirigido hacia ellos, les llenó la piel de granos con pus, y la piel verde.
—¿No cambiaran nunca verdad? —dijo McGonagall al acercarse a nosotros.
—Nop, Minni. —dijo Sirius.
—¿Somos geniales verdad? —dije de manera arrogante.
—Definitivamente no cambiaran nunca. —Dijo resignada.
—¿A que no le encantó? —Dijo Cornamenta sonriendo.
—Elegí a Lupin de prefecto, para que por lo menos pudiera controlarlos mejor. —Dijo McGonagall— Al parecer no lo logré.
—Lo siento profesora. —Dijo Lunático, sonriendo.
1 hora después...
—¿Y los chicos Rem? —pregunté.
—Se fueron, Cornamenta dijo que le quería entregar algo a Lily, Ana y Canuto se fueron a quien sabe dónde, Peter también no lo veo desde hace rato y nosotros continuamos aquí. —dijo para después besarme.
—¡Meghan! —dijo Alice, acercándose hacia nosotros.
—¿Qué sucede Alice? —pregunte exaltada.
—Esta noche me quedaré en el cuarto de Frank pueden ir allí si quieren ambos. —dijo guiñándonos el ojo.
—Gracias por la información tan explicita de lo que van a hacer Frank y tú esta noche Alice. —dije burlona.
—¡Meghan! —dijo sonrojada.
—Bueno Remus y yo nos retiramos. —dije agarrando de la mano a mi novio.
—¿A dónde quieres ir Megh? —preguntó sonriendo.
—A mi habitación, no hay nadie y podemos estar tranquilos. —Dije sonriendo.
Una vez en mi habitación.
—Se lo que quieres hacer Meghan... —dijo secándose el saco de vestir.
—¿Mmm? Yo no dije para que vinimos. —dije sonriendo ladinamente para después besarlo.
Comencé a sacarme los zapatos y la ropa interior sin sacarme el vestido.
—Alguien podría venir... —Dijo sonriendo.
—No es la primera vez que lo hacemos aquí o ¿Qué tienes miedo? —dije para que luego el comenzara a besarme.
Me senté sobre sus piernas y comencé a besarlo en el cuello.
A la mañana siguiente
Abrí apenas los ojos y me llegó mucha claridad de golpe, provocó que cerrara los ojos fuertemente, me quería dar vuelta pero sentí un cuerpo sobre el mío que no me permitía movilizarme, se me venían imágenes de la noche y sonreí inconscientemente.
—¿Tienes una sonrisa muy linda sabes? —dijo la persona a mi lado.
—Lo sé soy irresistible. —Contesté sonriendo de manera arrogante.
—Bueno creo debo irme, tengo que terminar de empacar las cosas para el regreso a casa. —dijo sonriendo para después acariciarme el cabello ahora rosa.
—Si yo también debo terminar de empacar. —Comencé a decir— No quiero creer que debamos dejar el lugar que nos acogió por siete largos años. —Agregué nostálgica.
—Yo sí. —dijo para después robarme un corto beso— Me voy con los mejores recuerdos, porque conseguí a los mejores amigos del mundo y encontré a la chica de mis sueños. —dijo acariciándome la mejilla.
—Te amo. —Susurré.
—¡Tórtolos levántense! Quiero entrar. —Escuche que dijo Lily.
—Ya va Lily, espera cinco minutos. —Dije saliendo de la cama, rápidamente comencé a vestirme al igual que Remus.
—Está bien. —Respondió— ¿James que haces aquí? —Dijo del otro lado de la puerta.
—Vengo a preguntarle a Meghan si vio a Remus. —dijo.
—Están adentro. —Respondió Lily.
—Traidora. —Murmuramos ambos.
—¿Qué? Sirius matara a Remus otra vez. —dijo Cornamenta, parecía reír.
—Son novios tienen derecho a hacer lo que ellos quieran. —respondió Lily.
Una vez cambiados a las apuradas por culpa de Lily, James entró estrepitosamente a la habitación mientras yo me ponía los zapatos y Remus estaba abotonándose la camisa.
—Hola Corna. —dije contenta.
—Meghan, Sirius matara de nuevo Remus...yo quiero matarte también en este momento. —Dijo con el ceño fruncido, para después reír.
—Tú y Sirius deben madurar, ellos pueden hacer lo que quieran con sus vidas. —Dije sonriendo.
—Pero eres como mi hermanita. —dijo Cornamenta sonriendo.
—Tu hermanita puede tomar decisiones por sí misma como lo hice yo anoche al aceptar ser tu esposa. —dijo Lily.
—Yo que creí que te ibas acobardar. —dije burlonamente a Lily.
—¿Ya lo sabias Meghan? —dijo Lily, confundida.
—Por supuesto que lo sabía, pero era una sorpresa para anoche. —dije sonriendo— Entre merodeadores no hay secretos.
—Eres una amiga fatal. —dijo Lily, para después abrazarme.
—Aun así me amas. —dije burlonamente.
—¿James encontraste a Remus? —Dijo Sirius.
Como estamos de espalda a la puerta, no lo vimos venir y tapamos a Remus que se hizo bolillo.
—No, no lo encontré Canuto... —dijo James nervioso.
—¿En dónde se habrá metido? Estaba casi seguro de que estaba aquí. —Dijo confundido.
—No lo sé, pero vamos a seguir buscándolo, camina yo te acompaño. —dijo Cornamenta, empujándolo.
—Vamos a las cocinas, seguro que fue a buscar chocolate. —Dijo Sirius saliendo de allí.
2 horas después
—James estas seguro que quieres que vayamos a tu casa, no queremos ser una molestia. —dije una vez sentada en el vagón del tren.
—Mil veces se los he dicho, pueden quedarse el tiempo que quieran. —dijo James.
—Yo tengo una casa de la propiedad de los Black que está a mi nombre no tengo problema en ir allí. —dije sonriendo.
—Yo hasta que me case con Lily viviré en casa de mis padres. —dijo, sonriendo tranquilamente.
—¿Ya tienen fecha? —pregunté asombrada.
—Dentro de ocho meses. —dijo, mirándonos con alegría.
—No la hagas tener hijos antes de tiempo a mi amiga James. —Dije sonriendo.
—¡Meghan! —dijo Lily roja.
—¿Qué? —Pregunté haciéndome la inocente— Es algo que va a pasar probablemente... —Agregué divertida por la cara de horror de Lily y la cara de insinuación de James.
