Toda historia tiene dos lados, la mayoría del tiempo sólo llegamos a conocer un lado mientras que el otro nos queda oculto, pero no significa que no esté, ¿qué pasa si ahora conocemos aquello que estuvo escondido tanto tiempo? "Conocemos el romance de itazura na kiss desde la vista de Aihara Kotoko, pero ¿qué pensaba el genio Irie Naoki de todo lo que pasaba a su alrededor que cambió su vida por completo?
" de vista de Naoki

CAP 1. ¿Por qué?
-Por favor, acepta mis sentimientos- dijo la pequeña muchacha que se encontraba frente a él con una carta en sus manos extendidas.
Era sólo otra de las muchas chicas que se le declaraban en la escuela, era su tercer y último año de preparatoria y Naoki estaba seguro de que una buena parte de chicas del instituto de todos los grados se le han declarado, por supuesto, todas recibían una negativa por parte del joven genio y la chica en frente de él no sería la excepción.
-No la quiero- contestó Irie fríamente, no con intención de dañarla, a fin de cuentas, no se encontraba interesado en tener una relación amorosa, nunca había experimentado sentimientos amorosos por nadie.

Su día transcurrió con mediana normalidad, pues parecía ser que toda la escuela sabía que una chica se le había declarado, no entendía porque esto les causaba revuelo si ella no era la primera que lo hacía, lo comprendió al escuchar a sus compañeras de clase decir que se trataba de una chica de la clase F, sabía que le gustaba a muchas chicas y que sólo algunas se habían atrevido a decírselo, pero nunca lo había hecho una chica de la clase F, al parecer todas las chicas de esa clase, la peor clase de toda la escuela, sabían que ni siquiera podría intentar acercarse a él o todo el instituto se burlaría de unas "tontas" intentando robar el corazón del genio de la clase A, la mejor de toda la escuela. Sabiendo esto, a Naoki le pareció ligeramente impresionante que aquella chica hubiera tenido el valor de intentar darle una carta.

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-Oh, es la chica de la mañana, Aihara-san- dijo su amigo Watannabe mientras se disponían a salir de la escuela al concluir el día, giró la cabeza y la vio escondida entre su grupo de amigos- Ah, vayámonos- dijo sin expresión en el rostro y siguieron caminando.
¡Oye Tú! - escuchó un grito, se detuvo y vio que un chico estrafalario se dirigía a él con aparentes ganes de golpearlo- Como te atreves a tratar a Kotoko así… -dejó de poner atención en lo que decía el sujeto ruidoso.
-Odio a las chicas estúpidas- dijo tranquilamente Naoki, no odiaba a las chicas tontas, odiaba en general a toda la gente impulsiva, distraída, escandalosa y similares, o como él los catalogaría, personas estúpidas.-Vayámonos- se dirigió a su amigo .

Y así los dos continuaron con el camino a casa, el escándalo que había hecho el muchacho gritón no le había molestado de sobremanera, para el casi todas las persona eran escandalosas y de alguna forma estaba acostumbrado a la efusividad, su madre era bastante expresiva con sus sentimientos, así que después de ese "agitado" día de escuela aun así regresó a casa tranquilo.
Y así como regresó tranquilo, todo el resto de su día transcurrió de igual manera, realizó los deberes, siguió leyendo, cenó con su familia, tomó un baño y se durmió. Tan tranquilo era su sueño que nunca imaginó lo que el día siguiente le había preparado, algo que poco a poco cambiaríasu vida.

Era el sábado por la mañana, así que decidió que se quedaría un poco más en la cama, extrañamente su cuerpo le pedía más descanso, se levantaría cuando dieran las 8:30 de la mañana, es decir, siempre se levantaba a las 7 en punto. Solo era una hora y media más, se podía conceder un descanso.
El día transcurría con la normalidad calma de siempre, aún con su madre que siempre con demasiada energía para el gusto de Naoki, realmente quería a su madre pero, no podría jamás comportarse como ella, su estilo se asemejaba al de su papá, serenos, tranquilos, aunque parece que era Naoki por mucho más tranquilo que su padre.
Cuando bajó a la sala de estar después de tomar una ducha escuchó a sus padres demasiado emocionados, su mamá corría de un lado al otro y en cuanto notó la presencia de su hijo corrió con la velocidad de un maratonista a su lado.

-Onii-chan-dijo su madre alargando demasiado la palabra, con esto era claro que estaba por decir algo que no le agradaría. - Tendremos que mover las cosas de tu habitación hacia la de Yuki –listo, había soltado la bomba.
-Y ¿por qué habría de hacer eso? - respondió tranquilo.
-Tendremos invitados y necesitamos otro cuarto. - Dijo ella, luciendo muy emocionada con la noticia.
-Pero está el cuarto de invitados okaa-san.
-Onii-chan, eso no es suficiente, necesitamos el tuyo. - Decía mientras lo empujaba en dirección a las escaleras. - Vamos, vamos entre más rápido mejor.
Mientras movía sus cosas para el cuarto de su pequeño hermano, su papá se acercó y explicado la situación.
-Mira Onii-chan, tengo un amigo que se encuentra necesitado de ayuda, su casa desgraciadamente se derrumbó por la caída de una lírida y ahora no tiene donde quedarse, por hoy han conseguido un lugar pero vamos, es un gran amigo y él me ayudó mucho cuando éramos jóvenes, ahora quiero yo ayudarlo. - Dijo el hombre con sentimiento, se le notaba en la forma de expresarse que realmente apreciaba a ese amigo suyo. - Mi amigo tiene una hija así que por eso necesitamos tu cuarto, para que la muchacha tenga privacidad, después de todo en esta casa los hombres somos mayores, no quisiera que se sienta incomoda.
-De acuerdo Otoo-san, no hay problema, de verdad no me molesta. - Si estas personas no tienen donde quedarse por supuesto que Naoki no muestra oposición en ayudarles, sus padres siempre le dejan dejado claro la amabilidad es de las cosas más importantes en una persona.
-Muchas gracias por entender Onii-chan, eres el mejor-
Y aunque el joven creía que su pequeño hermano Yuki se enfadaría por que le estuvieran invadiendo el cuarto y su privacidad, el lucía bastante contento con la idea de que pasaran más tiempo juntos, el mayor de los Irie lo admitía, con su forma de ser no pasaba mucho tiempo de calidad con él, la idea de convivir más le agradó aunque no lo demostrara.

Una vez que ya se encontró dispuesto a dormir y vaya que si tenía sueño por cargar sus muebles, vino a la mente del joven el hecho de que papá dijo que su amigo tenía una hija, con razón su madre estaba emocionada, seguro intentaría moldear a la chica como a una hija propia, la hija que siempre quiso, y aunque el hecho de que tenga otra fémina con quien convivir eso sólo lo hacía pensar en que ahora su personalidad sería más explosiva de lo que ya es.

Alejó los pensamientos de su mente, debería dormir, mañana era domingo y el lunes, el amigo de su padre vendría a mudarse, debería disfrutar su fin de semana.