CAPITULO 3: Chantaje
- Bien jóvenes, aquí está el horario del examen de final de semestre, espero que todos demuestren porque se encuentran en la clase A, no espero menos que calificaciones perfectas, hasta ahora han sabido demostrar que son buenos con sus estudios…
Naoki dejó de prestar atención cuando supo los horarios para las evaluaciones, el joven nunca había necesitado estudiar, y tampoco lo necesitaba en esos momentos, los temas a examinar le resultaban demasiado fáciles y siempre era el número uno de toda la escuela, así que siguió leyendo el libro que tenía entre sus manos.
Su día por la escuela fue bastante agradable, transcurrió con tranquilidad, justo como a Naoki le gustaba que fueran sus días, o no es que le gustaran, simplemente le daba igual, la niña Kotoko no se apareció frente a él, así que la escuela era sitio tranquilo, pero sabía que al llegar a su casa la encontraría y eso no era algo que le emocionara.
-Ya estoy en casa- se anunció al pasar por la puerta-
- Hijo, ¿Y Kotoko?—cuestionó la señora Irie
- Podrá encontrar el camino de regreso sola, no creo que sea tan… despistada—quiso usar la palabra tonta, pero no quería que su madre le reclamara por ello.
- Debiste esperarla, que tal si no recuerda en que estación bajar o en que calle dar vuelta
- Logrará llegar, voy a mi habitación—Dijo con despreocupación el joven genio mientras se dirigía escaleras arriba.
XX
A la hora de la cena todos se encontraban en la mesa con excepción del padre de Kotoko, quien se encontraba en el restaurante pues había regresado a su actividad normal.
-. Kotoko que gusto que se haya podido abrir el restaurante con normalidad.
-. Si Kotoko, ahora las cosas marcharan bien, no debes preocuparte. – Los señores Irie le daban ánimos a la muchacha quien enérgicamente les agradecía.
Naoki acababa de dar un bocado de comida cuando sintió que lo miraban, por supuesta se trataba de Aihara con expresión soñadora, el joven Irie quiso entornar los ojos pero no quería que se notara que le había prestado atención a la atolondrada muchacha. Pocos minutos después escuchó la voz de la joven.
. - Muchas gracias por la comida, me retiro.
. —Ah, Kotoko cenaste realmente rápido.
. – Si, es que debo estudiar mucho, se acercan los exámenes. Así que permiso y buen provecho. – Y la joven salió del comedor.
. – Woo, realmente se ve decidida, seguro le irá bien.
. –Seguro que se tendrá que esforzar demasiado, si está en la clase F es obvio que el estudio no es una cosa que se le facilite—Pensó para si mismo Naoki mientras él seguía consumiendo sus alimentos.
Una vez que terminó la cena, se excusó y se dirigió a la planta alta de la casa para ducharse y cambiarse y ponerse la pijama. Se sentó en su escritorio y leyó por casi una hora cuando decidió que ya era momento de dormir, antes de dormirse, uno de sus últimos pensamientos del día fue que mientras él se encontraba relajándose en su cama, la niña que ocupaba la habitación de al lado seguro estaba luchando por que se le quedara grabada una pequeña parte de información y Naoki no supo reaccionar a esto con curiosidad, compasión o un poco de burla.
XX
-Buenos días- Dijo el joven genio mientras cruzaba la entrada al comedor, todos los presentes respondieron su saludo, ellos ya se encontraban desayunando.
-Buenos días- Pronunció la joven Aihara, alargando las palabras y poniendo una sonrisa traviesa en su rostro, en la cara de Naoki se vislumbró confusión, le dirigió a la adolescente una mirada extraña como si fuera un alienígena sentada en el comedor.
Con la confusión aún en el rostro, el joven tomó asiento y comenzó su desayuno mientras leía el periódico.
-¿Qué te sucede Kotoko? ¿Te sientes bien?- De soslayo Irie veía como el padre de la muchacha se dirigía a ella, esa niña había estado soltando risillas toda la mañana y aunque no lo quería hacer notorio, todo el desayuno se dio cuenta que la chica lo había estado mirando y luego soltando risas
-Tal vez enloqueció por estudiar mucho- Mencionó Yuki
Por un momento y mientras miraba a la muchacha, Irie creyó que tal vez era cierto lo que su hermano decía, tal vez Kotoko estaba bajo un ataque de estrés nervioso, o era una reacción que ella manifestaba cuando se encontraba bajo presión, rápidamente Naoki apartó la vista de la chica al darse cuenta que ahora le prestaba atención a sus dientes, a los delgados pero lindos labios de la joven, e intentó convencerse de que no fue porque le pareciera linda, si no por su extraña risa, rápidamente el joven terminó su desayuno y tomó sus pertenencias para salir hacia la escuela, y al igual que los días anteriores, Kotoko lo seguía manteniendo los dos metros de distancia que él le había solicitado.
XX
Al sacar se su bolso la caja de bento, Naoki se dio cuenta que no era su almuerzo, la caja era pequeña y lo obvio, estaba envuelta en un paño rosado, tenía el almuerzo de Aihara y estaba casi seguro que no se trataba de un descuido de su madre, podría asegurar que a propósito intercambió los almuerzos para que así Naoki se acercara de alguna forma con la joven, pues varias veces su madre le había insistido en que fuera amigable con la ella, los motivos que su madre tuviera no le interesaban, así como tampoco era de su interés amistar con la muchacha. Irie tomó la caja y salió de su salón, para ir por su almuerzo y darle el suyo a la joven, al llegar al aula de la clase F, notó que Kotoko estaba con la mirada fija en la nada y moviendo los labios, inmediatamente supo que ella gesticulaba intentando memorizar y recitar sus apuntes de estudio, además de ver a la chica esforzándose su mirada captó a una persona nada agradable para él, el sujeto al que llamaban Kin-chan trataba de captar la atención de Aihara sin éxito.
-Aihara-san- Por fin habló Irie, y en cuanto la aludida escuchó su apellido se levantó de su asiento lo más rápido que pudo, en sus adentros Naoki guardaba una media sonrisa de suficiencia al notar que Kotoko le daba atención inmediatamente, no cómo a su compañero de clases.
-Oye, idiota, no le hables a Kotoko- se dirigió aquel molesto muchacho a Irie y estaba por decir otra cosa cuando el genio lo interrumpió.
-Aihara-san, toma tu mochila y ven un momento por favor- Dijo ignorando el tono retador del joven escandaloso.
-Si, si, claro- dijo la joven aturdida.
Naoki dio media vuelta y caminó en dirección al patio rápidamente seguido de los pasos apresurados de la chica, una vez en el patio Naoki se detuvo y sacó la caja de almuerzo de la muchacha.
-Ten, mi mamá los confundió
-Ah ya veo, gracias
-Dame el mío- Dijo mientras sacaba del bolso de la chica su caja, - Si en mi clase se enteran de esto se convertirá en un infierno para mí, habrá estúpidos rumores. Esto pasa porque vamos en la misma escuela, es tan molesto.- el joven mostró en su cara un gesto de tedio, cosa que casi nunca pasaba, normalmente podía mantener una apariencia seria pero ahora dejaba ver aunque sea un poco de sí.
-Si, tienes razón- musitó la muchacha con desdén y elevando el tono, había notado el gesto de Naoki- vivir juntos se presta a confusiones y quien sabe tal vez un día de estos te confundas y uses mi uniforme.
¿Qué? ¿De qué rayos hablas? ¿Por qué usaría tu uniforme?- decía exasperado.
-Pues es que ¿antes te gustaba usar faldas no?- al terminar de hablar la joven mostró un pedazo de papel que movía frenéticamente, cuando por fin se quedó estática Naoki pudo ver que se trataba de una fotografía de una niña con un bonito vestido blanco, el joven genio palideció, la bonita niña no era una niña, se trataba del mismísimo Irie Naoki en sus tiernos tres años, cuando su madre en locura lo vestía con prendas femeninas.
-de dónde sacaste eso?
-Tu madre me lo dio, especialmente para mi.
-Dámelo inmediatamente- Intentaba tomar la fotografía pero aunque la niña era bajita se las ingenió para evitar que le fuera arrebatada.
-Te lo daré sólo si me ayudas a estudiar para los exámenes, y que así yo pueda estar dentro de los primeros cien puestos de la escuela, se mi tutor desde hoy hasta el día del examen.
-Tienes que darte cuenta cuando algo es imposible, mejor olvídalo, quédate la foto- Naoki se disponía a irse cuando Kotoko gritó.
-Entonces se lo mostraré a toda la escuela.
-No, no, alto, está bien, te ayudaré a estudiar, pero no me hagas perder mi tiempo, no quiero que seas holgazana.- Naoki dejó caer sus hombros resoplando viendo como los grandes ojos de la muchacha lo miraban y esbozaba una sonrisa de satisfacción. –estudiaremos en la noche- dio media vuelta y se encaminó a su salón.
Disculpen por no actualizar, creí que con las vacaciones tendría más tiempo para escribir pero me equivoqué, la próxima semana haré todo lo posible por actualizar.
gracias por leerme , samanthaD12 y soyunatunlibre,muchas gracias por darle follow a este intento de historia 3
