Disclaimer: Todo pertenece a George R. R. Martin.

Esta historia es en respuesta al desafío de Trici en el foro Alas negras, palabras negras.

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Rosas

Margaery

Rosa verde: esperanza

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Margaery permanece quieta en el lugar donde las septas la han dejado. No quiere que la gente la vea moverse y piense que son nervios. Su mirada es serena y su porte es natural, ni la cabeza gacha, para que no parezca que se siente culpable, ni la cabeza alta, para no dar señal de altivez.

Eso es lo que la noche anterior le recomendó su abuela y Margaery no duda de que lady Olenna tenga razón. Su abuela siempre parece saber lo que hay que hacer y Margaery siempre ha intentado seguir sus consejos y aprender todo lo que pueda de ella. Es consciente de que se lo debe todo. A su padre le encanta jugar, pero no es muy bueno en el juego. En cambio su abuela es la mejor jugadora que Margaery ha conocido.

Margaery no está especialmente nerviosa por el juicio. Sabe que tiene todas las de ganar. Sabe también que Cersei Lannister tiene todas las de perder y que eso a ella le viene bien, muy bien. Cinco reyes son demasiados para un solo trono y dos reinas son demasiadas también. Si todo marcha según los planes de su abuela, al final del juicio solo habrá una reina en Desembarco del Rey. A Margaery le daría más pena Cersei Lannister si no supiera que la reina regente fue quien intentó deshacerse de ella en primer lugar.

De todos modos, Margaery no se detiene demasiado a pensar en la antigua reina. En lo que tiene que pensar es en sí misma, en su futuro y en el de su casa. Será el futuro que su padre siempre quiso, lleno de explendor y de poder. Margaery se cuida mucho de no sonreír, pues eso no daría una buena imagen en el juicio, pero allí plantada ante tres septas y cuatro septones que la miran con benevolencia, lo único que puede sentir es esperanza.

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Por mucho que me duela, creo que Margaery saldrá victoriosa en todo el tema del juicio.