Disclaimer: Todos los personajes presentados en esta historia son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment, obra creada sin fines de lucro.
Minutos libres
Tan pronto como llego a su casa, Marinette subió corriendo a su habitación, y comenzó a saltar y gritar de felicidad, llevaba conteniendo sus emociones desde que recibió el abrazo de Adrien y necesitaba dar rienda suelta a su euforia.
-No puede ser, no puede ser, no puede ser, Adrien Agreste me abrazo, ¡Adrien Agreste!, ¿Puedes creerlo Tikki?, este es el mejor momento de mi vida. La joven diseñadora se sentía en un sueño hecho realidad, presa de su emoción, sujeto a su kwami y empezó a girar en círculos con ella.
-Me alegro mucho por ti Marinette, ¿Pero no se suponía que ibas a intentar no ser tan efusiva con respecto a Adrien? Inquirió la kwami de la creación, mientras comenzaba a marearse.
-Olvida todo eso Tikki, ya no importa, nada importa más que lo que paso hoy. Respondió Marinette mientras ensanchaba su sonrisa de solo recordarlo.
-¿Ni si quiera lo que Lila dijo de Kagami?
La chica de las coletas se detuvo en seco, Tikki tenía razón, Lila se había burlado de Kagami mientras la japonesa no estaba presente para defenderse, y todo había sido su por su culpa, si ella no le hubiera contado a Alya nada de eso habría pasado, debía disculparse con Kagami, tal y como le había prometido a Adrien, entonces lo recordó, antes de recibir el abrazo del modelo se había comprometido a aclararle lo sucedido en clases a la esgrimista, de repente la sonrisa desapareció del rostro de la franco-china, tenia cosas que hacer, cosas importantes, pero su egoísmo la cegó por completo, y solo por un abrazo, un miserable abrazo, que aparentemente significaba mas para ella que su propia amiga, Marinette comenzó a repasar las palabras que mejor describían su reciente reacción, horrible, ¿Como podía atreverse a llamar amiga a Kagami, si se olvido de su existencia solo por una muestra de afecto de Adrien?, patética, era solo un abrazo, uno completamente común y corriente, los brazos del chico estaban alrededor de su espalda, no de su cintura, la cabeza del modelo reposada en su clavícula, no ejerciendo un contacto frente con frente, las caderas de ambos se mantuvieron distanciadas por al menos medio metro, nunca entraron en contacto intimo la una con la otra, muestra de cariño o no, claramente fue un abrazo de amigos y absolutamente nada mas, asquerosa, no solo había olvidado la existencia de su amiga por un chico, sino que lo hizo por el chico que se había prometido a si misma a olvidar, y lo que es peor, el chico por el cual su amiga había sido rechazada solo un dia atrás.
-Soy una persona horrible. Musito Marinette, agachando su mirada y oscureciendo su semblante.
-Claro que no, no hiciste nada malo Marinette, llevas tanto tiempo frustrada con Adrien, que es normal que reacciones así al recibir algo de afecto, eso no te vuelve una mala persona, además aun estas a tiempo de hablar con Kagami. La apoyo Tikki, logrando sacarle una sonrisa a su portadora.
-Tienes razón, necesito hablar con Kagami ya mismo. Dijo la diseñadora mientras marcaba el número de la esgrimista en su teléfono.
-¿Marinette? Contesto la voz al otro lado del teléfono.
-Hola Kagami, ¿Te encuentras muy ocupada en este momento? Hay algo que necesito decirte. Comento Marinette, mientras se armaba de valor para no tartamudear durante la llamada.
-Acabo de terminar una práctica de esgrima, así que tengo un poco de tiempo libre ¿Que sucede?
-Cometí un terrible error, ayer le hable a Alya respecto de lo que paso entre tú y Adrien, y ella se lo conto a Lila. La diseñadora no escucho respuesta alguna.
-¿Kagami? Sigues ahí. Marinette temía que la japonesa la odiara tanto por lo que hizo, que ya no volviera a dirigirle la palabra
-Sí, solo estaba procesando lo que dijiste. La voz de Kagami era pausada pero temblorosa.
-De verdad lo siento mucho, todo es mi culpa y entenderé que no quieras volver a ser mi amiga, pero necesitaba ser yo quien te lo dijera.
-Está bien, no hay problema Marinette, sé que no fue tu intención, además era cuestión de tiempo que la noticia se supiera. Concluyo la esgrimista, una vez logro calmarse un poco.
-Adrien dijo lo mismo, pero siento que no merezco su perdón, ni mucho menos el tuyo. La mención del rubio tensó a la japonesa.
-¿Cómo se entero Adrien que te hable de lo que paso? Pregunto Kagami.
-Lila se lo dijo, y a toda nuestra clase para ser precisas. Contesto Marinette, permitiendo que sus nervios se apoderaran de su voz al final de la frase.
-Supongo que no debería sorprenderme, Marinette, te perdono por lo que paso, pero permíteme darte un consejo, la confianza es una torre sin final que se construye dia a dia, no una muralla inquebrantable e insensible al paso del tiempo. La analogía de la japonesa entristeció a la diseñadora, sabía que había puesto en riesgo su amistad, pero se prometió a sí misma no volver a cometer un error así.
-Tienes razón Kagami, gracias por tu perdón y te prometo que no volveré a traicionar tu confianza. La respuesta de la esgrimista fue un simple bufido de agotamiento.
-Tengo que irme, pero Marinette, lo que te dije de la confianza, era por ti no por mí. Antes de que una muy confundida Marinette pudiera argumentar algo al respecto, la llamada termino.
-¿Tienes idea de a que se refería Tikki? Pregunto la chica de las coletas, buscando consejo en su kwami.
-Creo que se refiere a Alya. Respondió simplemente Tikki.
-¿Alya? ¡Alya! ¡Tienes razón! Debo hablar con Alya cuanto antes. Dijo la franco-china, mientras le marcaba a su mejor amiga.
-¡¿Marinette, por qué te fuiste de clases así?! Le recriminó Alya, sin perder tiempo si quiera en saludarla.
-¡¿Es en serio?! ¿Por qué crees que me fui? Cualquier tipo de compostura que Marinette hubiera preparado para hablar con su amiga, había desaparecido en cuestión de segundos.
-No lo sé, ¿Tal vez porque Lila intento consolar a Adrien con respecto a lo de Kagami? El doble sentido implícito en las palabras de la reportera, no paso desapercibido para la franco-china.
-¿A eso le llamas consolar? Alya, obviamente Lila estaba aprovechando la situación para despotricar de Kagami, mientras le revelaba a toda la clase el hecho de que Adrien la había rechazado. Marinette comprendió, con el pasar de las palabras de su amiga, que la discusión había iniciado, y que de momento no habría lugar para la paz.
-Bueno, ¿Y que si lo hizo? No es como que Kagami fuera tu amiga o algo así. La bloguera continuo restándole importancia a las acciones de la italiana, cosa que no hacía más que aumentar la frustración de la chica de las coletas.
-Ya te dije que sí lo es, y sabes perfectamente que odio que ataquen a mis amigos, en especial cuando ellos no están presentes para defenderse. Marinette sabía que la perseverancia de Alya era una de sus mayores cualidades, pero también sabía que esa cualidad podía convertirse fácilmente en obstinación.
-Como digas, aun así insisto que deberías sentirte más alegre al respecto ahora tienes el camino casi libre con Adrien. La ligereza con la que Alya hablaba del dolor de Kagami le resultaba horrenda, sin embargo la presencia de la palabra casi acabo captando más la atención de la diseñadora.
-¿A qué te refieres con casi? Marinette estaba genuinamente intrigada, después de todo no había forma que su amiga supiera que la japonesa fue rechazada, porque Adrien estaba enamorado de otra chica.
-Bueno, que ahora que Kagami fue rechazada la carrera esta solo entre Lila y tu. Respondió simplemente la bloguera.
-¿Carrera? ¿De qué hablas Alya? ¡Adrien no es un premio que pueda poseerse, es una persona! La franco-china jamás había esperado que su mejor amiga fuera capaz de causarle tal indignación.
-Sabes muy bien a lo que me refiero Marinette, solo fue una expresión, no le des tanta importancia. Soltó Alya restándole gravedad a sus declaraciones, e importancia al enojo de la chica de las coletas.
-Mira, dejemos eso de lado por el bien de ambas, Alya necesito saberlo, ¿Por qué le dijiste lo que paso a Lila? Marinette esperaba que su amiga tuviera una buena respuesta a su pregunta, pero dado la conversación que estaban teniendo, se temía que eso no fuera a pasar.
-Si te refieres a lo de que intentaste sabotear a Kagami, lo siento, estábamos hablando hace unos días de Adrien y Kagami, y se me escapo hablar de las cosas que tú hiciste por tus celos, honestamente no pensé que fuera a enfadarte tanto. Se limitó a responder Alya.
-Eso no me importa, aunque sean cosas personales, me da igual que Lila las sepa, porque solo me afectan a mí, lo que me molesto fue lo del rechazo de Kagami, solo te lo conté, porque necesitaba tu opinión al respecto, lo último que esperaba es que se lo contaras precisamente a la persona que mas desprecia a Kagami en toda la escuela, en menos de veinticuatro horas. Marinette se descargó por completo, lleva desde la mañana conteniendo su reproche hacia la reportera, y ya no podía aguantarlo más.
-Porque Lila es mi amiga, y porque ella también está interesada en Adrien. La portadora del miraculous de la creación no daba crédito a lo que había escuchado, acaso su mejor amiga estaba ayudando a su mayor enemiga a conquistar al chico que le gustaba.
-Pensaba que tú querías ayudarme a mí a estar con Adrien. Respondió Marinette con un tono completamente apático.
-Chica sabes bien que quiero que ricitos de oro se quede contigo, pero Lila también es mi amiga y ella quiere genuinamente a Adrien, y simplemente quise ayudarla también, especialmente considerando que tú… bueno ya sabes. Alya no se había atrevido a terminar su frase, pero Marinette no estaba dispuesta a dejarla librarse con medias tintas.
-¿Considerando que yo qué? Pregunto notablemente enfadada la franco-china.
-Considerando que tú nunca has hecho nada con Adrien, piénsalo Marinette, tú llevas meses conociendo a Adrien y a duras penas le diriges la palabra, mientras que Lila en menos de la mitad del tiempo ya ha sido invitada a su casa e incluso consiguió comenzar a trabajar con él. Expuso su lógica de manera tajante la reportera.
-Sabes que quiero tratar de ser más abierta con él, pero cada vez que lo tengo cerca me pongo muy nerviosa y no puedo ni mirarlo a la cara. Recordar su situación con el modelo, hizo que la diseñadora reemplazara su rabia con congoja.
-¿Segura que es solo eso? Pregunto de la nada Alya.
-¿A qué te refieres? Marinette estaba genuinamente confundida por la repentina pregunta de la reportera.
-Mira, no estoy diciendo que sea así, pero tal vez no le hablas a Adrien no porque te aterre ridiculizarte ante él, sino que tal vez, solo tal vez no lo amas de verdad, y esa la razón por la que no terminas de avanzar por él, quiero decir no solo Alya ha sido más directa con Agreste, sino que Kagami y hasta Chloe han hecho sus intentos también. Marinette sabía que Alya tenía razón, y sabía que cualquier persona normal le podría llegar a recriminar lo mismo, y ella esperaba que cualquier persona lo hiciera, cualquier persona, pero no su mejor amiga.
-¿Insinúas que no amo a Adrien? Pregunto incrédula la chica de las coletas.
-Bueno, no estoy diciendo que no te guste, solo que tal vez no te gusta tanto como crees, y es por eso que nun… La frase de Alya fue interrumpida por su amiga.
-Retráctate. Exclamo en un susurro la franco-china.
-¿Qué? La reportera no había logrado escuchar lo que dijo la diseñadora.
-Retráctate. Dijo una vez más Marinette, con un volumen ligeramente más alto en esta ocasión.
-¿Remárcate? Claramente Alya no lograba escuchar lo que Marinette estaba pidiéndole.
-¡Que te retractes! El grito de la diseñadora fue tan alto, que la bloguera se vio obligada a alejar el teléfono de su oído.
-Marinette, ¿Te encuentras bien? Nunca me habías gritado antes. El desconcierto que le produjo a Alya la reacción de Marinette, resulto imposible de ocultar.
-¡Claro que no estoy bien!, puedo aceptar que digas que soy torpe, puedo aceptar que te dejes engañar por las mentiras de Lila, por todos los cielos incluso puedo aceptar que la prefieras a ella como amiga que a mí, pero nunca ¡Nunca! Te atrevas a decirme que no amo a Adrien, soy plenamente consciente de lo que siento por él, y siendo franca pensaba que tú también lo eras. La diseñadora estaba hecha una completa furia, ni siquiera Hawk Moth había logrado hacerla enfadar así.
-¡Tranquilízate un poco Marinette! Si estás frustrada porque Lila ha avanzado más con Adrien de lo que tú lo has hecho ese no es mi problema, ni tampoco una razón para que me grites. Le recrimino Alya, mientras se ponía a la defensiva.
-¡Ese no es el punto! ¡¿Es que acaso ni siquiera entiendes por qué me hiciste enojar?! Demando la diseñadora, mientras mantenía su furia intacta.
-Mira, claramente no te encuentras en condiciones para hablar, así que será mejor que terminemos esta charla aquí, ya hablaremos cuando consigas calmarte un poco. Soltó la reportera haciendo gala de una insensibilidad inusitada en su persona.
-¡Que ni se te ocurra cortar la llamada, todavía no hemos termi…! Marinette dejo de hablar tan pronto como escucho el tono de llamada finalizada en su teléfono.
-Marinette, ¿Te encuentras bien? Le pregunto Tikki, notablemente preocupada por su portadora.
-¡Por supuesto que no! No puedo creer que se haya atrevido a colgarme después de lo que dijo, ¡¿Quién se cree que es?! Exclamó con más rabia, si cabía la posibilidad, la diseñadora.
-Tal vez lo mejor sería que no intentes hablarle de nuevo hoy. Le aconsejó su kwami.
-¡Ni hablar! Voy llamarla de nuevo en este momento. Dijo Marinette, mientras comenzaba a marcar el número de la bloguera.
De repente Marinette se detuvo por completo, y se quedo simplemente mirando la pantalla de su teléfono sin emitir sonido alguno.
-¿Qué sucede Marinette? Pregunto preocupada Tikki.
-Acaba de llegarme un mensaje. Respondió automáticamente la diseñadora.
-¿Que es lo que dice? Inquirió la kwami de la creación.
-"¿Puedo llamarte ahora?" Contestó la franco-china.
-¿Y quién lo envió? Cuestiono una vez más Tikki.
-Adrien. Musito casi en un susurro Marinette.
