Disclaimer: Todos los personajes presentados en esta historia son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment, obra creada sin fines de lucro.

Un plan solido

-¿Marinette? Preguntó Tikki mientras movía su pequeña mano frente a los ojos de la diseñadora.

-¿Si Tikki? La voz de Marinette carecía de emoción alguna, había vuelto a entrar en modo automático.

-¿Qué piensas hacer con el mensaje de Adrien? Inquirió la kwami de la creación.

-Responderlo. Contestó la franco-china, repitiendo su apático tono.

-Entonces será mejor que te des prisa. Le sugirió Tikki.

-¿Por qué debería? Preguntó Marinette, mientras se recuperaba lentamente del impacto inicial.

-Porque el mensaje llego hace diez minutos, y ya quedo marcado que lo leíste, así que si no respondes, puede interpretarse como que no quieres hablar con el. Detalló la kwami.

-¡¿Qué?! ¡¿Cómo que han pasado diez minutos?! Gritó Marinette, mientras corroboraba, que en efecto su compañera tenía razón.

-¡Tikki! ¡¿Por qué no me lo dijiste antes?! Le cuestiono la franco-china a su kwami.

-Lo intente, pero estabas tan sorprendida que no reaccionabas a nada. Se justifico Tikki.

-Lo siento, creo que no importa lo que suceda Adrien siempre genera ese efecto en mi. Se disculpó la diseñadora, asumiendo que fue únicamente ella quien cometió un error.

-No te preocupes Marinette, creo que será mejor que le contestes. Exclamó Tikki.

-Sí, será mejor que lo haga. Dijo Marinette, antes de marcar el número de Adrien en su teléfono.

-Solo espero que no se haya enfadado porque no le respondí rápido.

Adrien se encontraba tumbado en su cama mientras observaba expectante la pantalla de su teléfono, sin embargo luego de que pasaran unos minutos y no hubiera ningún tipo de reacción en el aparato, el modelo lo dejó caer a su lado y emitió un sonoro suspiro de frustración.

-¿Y bien? Preguntó Plagg, mientras terminaba de comer su queso.

-Leyó mi mensaje pero no ha respondido nada, tal vez no simplemente no quiere hablar conmigo. Soltó Adrien claramente desanimado por la falta de respuesta de Marinette.

-¿Por qué crees que ella no querría hablarte? Le cuestionó el kwami de la destrucción.

-Tal vez porque me odia, sé que no dijo nada al respecto, pero no dejo de ser el chico que rechazó a su amiga antes de siquiera darle una oportunidad. Argumentó el joven Agreste recordando lo que paso con Kagami.

-¿De verdad crees que eso podría provocar que no quiera hablar contigo? Inquirió Plagg, haciendo acopio de paciencia frente a la ignorancia de su portador.

-Bueno, ella dijo que hablaría con Kagami al respecto de lo que paso hoy en la escuela, tal vez esa charla la hizo cambiar su opinión para conmigo. Comentó preocupado Adrien.

-Mira niño, no creo que haya nada en este mundo que pue…

Las palabras de Plagg fueron interrumpidas por el tono del teléfono, el cual indicaba una llamada entrante.

-Es ella. Le notificó el modelo a su kwami.

-¿Y que estas esperando? Contesta de una vez. Claramente las inseguridades de su portador, habían acabado con la poca paciencia de la que disponía Plagg.

-Hola, ¿Marinette? Contestó inseguro Adrien.

-Hola Adrien. Respondió simplemente Marinette.

-¿Cómo va todo? El modelo opto por una aproximación tan casual como le fuera posible a la conversación.

-¡Bien!, todo va muy bien, bueno no todo todo, pero ya sabes la mayoría está bien, ¿Qué hay de ti? La velocidad a la que hablaba Marinette hacia que entenderla en una llamada fuera más difícil, si cabe la posibilidad, que hacerlo en persona.

-¿A qué te refieres con que no todo va bien? Preguntó intrigado Adrien.

-Alya y yo tuvimos una discusión. Comento tristemente la diseñadora.

-Lo siento mucho. Dijo casi sin pensarlo el modelo

-¿Por qué te disculpas? Pregunto confundida Marinette, después de todo el no tenía nada que ver en su pelea con su amiga.

-Porque si yo no hubiera rechazado a Kagami ustedes no habrían discutido. Respondió claramente arrepentido Adrien.

-No es así, quiero decir si es verdad que discutimos a partir de lo que paso hoy en clases, pero no fue tu culpa, fue mía y de Alya, además lo de Kagami solo fue una parte del problema. Respondió tranquilamente Marinette, demostrando que había logrado calmar su rabia desde que termino de hablar con Alya.

-¿Crees que puedan resolverlo? Preguntó preocupado el modelo.

Marinette no sabía que responder a esa pregunta, una parte de ella quería que así fuera, pero la actitud de Alya la había lastimado seriamente, y el hecho de que su amiga se pusiera de parte de Lila, de manera cada vez más progresiva, le empezaba a provocar un marcado rechazo hacia la reportera.

-Estoy segura de que si. Marinette odio decir esa mentira, y más aun odio mentirle a Adrien de entre todas las personas, pero no había necesidad de preocuparlo innecesariamente.

-De acuerdo, si necesitas ayuda o solo quieres hablar al respecto no dudes en llamarme. Ofreció sinceramente el modelo.

El corazón de Marinette dio un vuelco y sus mejillas se sonrojaron, esa dulce propuesta, esa gentileza innata, esa bondad desinteresada, esa era la razón por la que lo amaba, no importaba si él estaba interesado en la chica más perfecta del planeta, Adrien era alguien por quien valía la pena luchar y mantener viva la esperanza.

-Te…te lo agradezco mucho Adrien. La franco-china se sentía en el cielo por las palabras del modelo, era increíble lo rápido que ese chico podía modificar su humor.

-No hay de qué. Respondió simplemente el joven Agreste.

-¡Ah! Ahora que recuerdo tu mensaje, ¿De qué querías que habláramos Adrien? Pregunto la diseñadora.

-Bueno en realidad es una tontería, y no quiero importunarte en este momento. Adrien considero que la situación de Marinette era más importante, que su simplista capricho, asique opto por intentar evadir la pregunta.

-No sientas que lo harás, debe ser algo importante si necesitabas hablar de ello. Contesto Marinette con firmeza.

-Bueno, en realidad te llamaba para pedirte un consejo, mi padre y Nathalie se irán de Paris por este fin de semana y quería saber qué es lo que suelen hacer los adolescentes en estas situaciones. Expuso el modelo.

-¿A qué te refieres con "estas situaciones"?. Inquirió confusa la diseñadora.

-Es que no estoy muy habituado a tener libertad, y como tú eres la persona más sociable que conozco imagine que podría ocurrírsete una idea, ya sabes para tratar de divertirme este fin de semana como un chico normal. Adrien se sentía más avergonzado con cada palabra que decía, pero por ridículo que sonara, su desconocimiento del comportamiento normal de un adolescente era sumamente real.

-¿Estas preguntándome si deberías hacer una fiesta? Soltó si reparo Marinette.

-¿Debería hacerla? Pregunto intrigado el joven Agreste.

-Tomando en cuenta como acabo la ultima no creo que sea una buena idea. Respondió Marinette rememorando la batalla contra Party Crasher.

-Tienes razón, esa fiesta donde te colaste acabo muy mal, en especial cuando mi padre regreso. Consintió Adrien.

-Sí, perdón de nuevo por haberme metido en tu fiesta sin permiso. Se disculpo avergonzada Marinette.

-No te preocupes, en realidad la fiesta era más de Nino que mía, y para serte sincero ya se había salido de control desde antes de que llegaras. Respondió Adrien con un tono claramente gracioso.

-¿Qué tal si intentas algo más pequeño esta vez? Aconsejo la diseñadora.

-¿Cómo qué? Pregunto interesado el modelo.

-Una pijamada, por ejemplo. Sugirió Marinette.

-Eso suena fantástico, nunca he estado en una, gracias Marinette eres la mejor. Agradeció emocionado el joven Agreste.

-No… no hay de que Adrien espero que te disfrute, quiero decir que la disfrutes, la Pijamada, eso. Un nuevo cumplido por parte de Adrien y un nuevo shock nervioso para Marinette, quien intento articulara una oración coherente como a duras penas pudo.

-Lo hare, mañana te contare que tal fue, nos vemos, ah y gracias de nuevo por la ayuda Mari. Luego de despedirse, Adrien colgó la llamada.

-"No dudes en llamarme", "eres la mejor", "Mari", ¡Mari! Marinette continuo repitiendo las palabras de Adrien extasiada, mientras Tikki observaba con resignación, como su portadora se perdía en sus propias fantasías.

Adrien por su parte no perdió el tiempo y se dispuso a llamar a su mejor amigo para comentarle sobre la Pijamada.

-Nino, ¿Tienes planes para esta noche? Pregunto Adrien una vez su amigo le contesto el teléfono.

-Alya y yo íbamos a ver películas toda la noche en casa, ¿Por qué? Cuestiono Nino.

-Porque mi padre y Nathalie se van de la ciudad por tres días, y hoy hare una pijamada en casa aprovechando la ocasión. Respondió con orgullo el modelo.

-¿Hablas en serio? ¡Eso es genial hermano!, pero no sé si pueda ir, le prometí a Alya que pasaríamos juntos esta noche. Exclamo el portador de la tortuga.

-¡Invítala a ella también! Es más dile que puede traer a una amiga para que de esa forma no se llegue a aburrir. Respondió de inmediato Adrien.

-Amigo, eres el mejor, se lo diré a Alya ya mismo, estaremos en tu casa a las ocho. Acordó Nino.

-Aquí los espero. Concluyo Adrien mientras finalizaba la llamada.

-¿A que vino eso? Pregunto Plagg.

-Es muy simple, Marinette y Alya tuvieron una discusión por mi culpa, pero si consigo que ambas vengan a la pijamada pasaremos un momento divertido y tal vez puedan hacer las paces. Expuso con soberbia el modelo.

-¿Entonces por qué no simplemente invitaste a la chica de las coletas primero? Inquirió Plagg.

-Marinette se pone muy incómoda cuando está conmigo a solas, por lo que probablemente hubiera rechazado la invitación, pero si es Alya quien la invita esta mas dispuesta a aceptar. Expresó Adrien.

-Tu plan es casi tan tonto como innecesariamente complicado. Le recriminó el kwami.

-Confía en mí, todo saldrá a la perfección. Exclamo Adrien con soberbia.

Tan pronto como Gabriel y Nathalie abandonaron la mansión Adrien se dispuso a tratar de convencer a su guardaespaldas de permitirle hacer la pijamada, lo cual fue un proceso consistente en ruegos incesantes por parte del modelo, si bien el adulto se mostro reacio a cooperar los fervientes deseos de Adrien por tener una noche como un chico normal acabaron por sensibilizarlo y accedió siempre que los jóvenes no hicieran un desastre en la casa. Una vez que Adrien obtuvo la aprobación de su tutor temporal se dispuso a preparar todo lo necesario para la pijamada, bebidas, videojuegos, películas, bocadillos, la cena, todo estuvo listo para las ocho, cuando el timbre de la mansión sonó, Adrien se apresuro hacia la puerta principal para recibir a sus invitados.

-Buenas noches Nino, Alya y… ¡¿Lila?! Adrien no lo podía creer que hacia Lila en la perta de su casa, mas importante aun, ¿Donde estaba Marinette?

-Buenas noches Adrien, estoy segura que esta será la mejor pijamada del mundo. Exclamo sonriente Lila.