Disclaimer: Todos los personajes presentados en esta historia son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment, obra creada sin fines de lucro.

Pijamada

Adrien no cabía en si del asombro que le producía tener a nada mas ni nada menos que Lila Rossi frente a él, en la puerta de su casa, acompañada por Nino y Alya, lista para la pijamada.

-¿Dónde esta Marinette? Pregunto inconscientemente Adrien.

-¿La invitaste? Cuestiono Lila enmascarando su disgusto.

-No, pero pensé que Alya lo haría. Respondió el modelo.

-Marinette no estaba de muy buen humor hoy, así que preferí no molestarla, además Lila se moría de ganas por venir. Respondió simplemente Alya.

"No estar de muy buen humor" no eran precisamente las palabras que Adrien usaría para describir el estado de Marinette, y la ligereza con la que Alya trataba el tema comenzó a hacerlo enfadar.

-Es verdad, no sabes cuánto quería que pasara algo como esto. Dijo Lila mientras se abrazaba al brazo de Adrien.

Dejando su decepción y frustración de lado, el joven Agreste insto a pasar a sus invitados, entendiendo que ya era muy tarde para lamentaciones y quejas.

-Ordené pizza y hay bocadillos y bebidas en la sala, pensé que podíamos empezar la noche viendo unas películas. Detallo sin mucho ánimo el anfitrión.

-Gran idea hermano. Exclamo Nino.

La noche le resulto eterna a Adrien, las constantes insinuaciones de Lila, el hecho de que Nino y Alya se mantenían más ocupados entre ellos que socializando y las intermitentes risas de Plagg a causa de su fallido plan acabaron mermando la paciencia de Adrien, por fortuna para él, en torno a las doce de la noche sus invitados se quedaron dormidos en el sofá, permitiéndole escabullirse a su habitación en busca de un momento de paz, no sin antes deshacerse con sumo cuidado del agarre que mantenía Lila sobre su brazo.

-Tenías razón chico, todo salió perfecto. Se burlo Plagg mientras reprimía una carcajada.

-Escucha la noche ya fue un desastre, no necesito de tu contribución para volverla una completa ruina. Exclamo frustrado Adrien.

-Oye no me mires a mí, yo te dije que si querías que tu noviecita viniera debías invitarla tu mismo. Le sermoneo Plagg mientras comía una pieza de queso.

-Si lo sé, es solo que no se qué pasa conmigo, parece que cada vez que intento comportarme como un chico normal el universo conspira en mi contra, primero fue la fiesta que arruino Party Crasher y ahora esto, quizás esta casa sea el problema, no me extrañaría que estuviera maldita, después de todo nada bueno nunca sucede aquí. Expreso resignado Adrien mientras se arrojaba en su cama.

-Oye se que estas muy ocupado comportándote como una reina del drama, pero creo que es mi deber aclararte que…

-¿Que no cuestione el hecho de que llamaras a Marinette mi noviecita? Claro que lo note Plagg pero estoy muy agotado para discutir contigo, aunque no me gusta que la llames así, Marinette merece que la trates con respeto. Adrien sabía perfectamente que su kwami no iba a señalar su "desliz" porque fuera su deber, sino por la mera diversión que le provocaría verlo más nervioso de lo que ya estaba, y esta vez el modelo no estaba con los ánimos suficientes para complacer a su kwami con su particular sentido del humor.

-Vaya, si que eres aburrido niño. Se quejo Plagg.

-¿Sabes qué? Ya no me importa, como claramente no sirvo para hacer planes, dejare que el resto sea pura improvisación. Comentó decidido Adrien mientras se levantaba de su cama.

-¿El resto de qué? Cuestiono curioso el kwami de la destrucción.

-De la noche por supuesto, no pienso desperdiciar la que quizás sea una de las pocas noches libres que tendré hasta la mayoría de edad. Dijo Adrien mientras abría el ventanal de su habitación.

-¿Y como estas seguro que encontraras algo que te haga disfrutar esta noche? Además ¿Qué piensas hacer con tus invitados? Plagg verdaderamente no tenía idea de lo que pasaba por la cabeza de su portador.

-En respuesta a lo segundo, ellos están durmiendo, ni siquiera notaran que me fui, y con respecto a lo primero, dejare que Paris me sorprenda. De alguna manera Adrien parecía haber recobrado el entusiasmo que había tenido hasta antes de abrir la puerta hace cuatro horas.

-En verdad no tienes remedio chico. Expreso Plagg acompañado de un suspiro.

-Eso es algo en lo que si podemos estar de acuerdo, ¿Listo? Pregunto Adrien mientras le apuntaba a su kwami con su anillo.

-Qué más da. Exclamo resignado Plagg.

-Plagg claws out. Un brillo verdoso ilumino la habitación del chico, habitación por la cual Chat Noir salió saltando a través del abierto ventanal con rumbo al centro de la ciudad.

Chat Noir se abalanzo sobre los tejados de Paris, con la esperanza de que la suave brisa nocturna le ayudase a despejar su mente. El joven héroe no podía explicarse como un plan tan simple podía haber acabado tan estrepitosamente mal, solo quería aprovechar un poco de su poco frecuente libertad, pasar una noche divertida con sus amigos y probar por primera vez lo que se sentía ser un niño normal. De repente se detuvo en un tejado para analizar sus pensamientos, es cierto que el solo quería pasarlo bien con sus amigos y que Nino estaba presente, al igual que Alya, pero la aparición de Lila era demasiado para él, aun mas si la misma significaba la no presencia de Marinette, y de una manera indirecta lo volvía participe del reciente distanciamiento entre ella y Alya.

-Fantástico, ahora no solo me siento miserable, sino que además culpable, se que no soy la persona más afortunada del mundo pero esto es ridículo. Expresó en un soliloquio el felino.

-Bueno ya que estoy vestido para la ocasión bien podría aprovechar y patrullar un poco. Decidido Chat Noir se dio a la tarea de cumplir con sus labores supe heroicas. Luego de poco más de una hora de infructuoso patrullaje, en el que no pudo encontrar ni un solo crimen que detener, ni un solo sitio al que ir a divertirse, su anillo comenzó a dar la alarma de la des transformación, la noche estaba oscura y solitaria así que el héroe de Paris opto por des transformarse en un callejón cercano al parque de su escuela.

-Bien, ya te despejaste ahora, ¿Podemos volver a casa? Inquirió altaneramente Plagg.

-¿Con que objeto? Lo último que quiero es tener que estar en ese lugar, ya me resulta bastante desagradable sin que Lila este ahí. Respondió Adrien denotando la frustración que lo acompaño toda la noche.

-¿Con que objeto dices? Bueno para tu información me muero de hambre y seguramente tu también, después de todo estabas tan molesto que ni siquiera te molestaste en cenar antes de escaparte. Plagg tenía toda la razón, ambos estaban hambrientos, pero más importante Adrien estaba molesto y seguía estándolo.

-¡¿Qué más da?! En este punto no importa si quiera si vamos a un restaurante cinco estrellas, la noche esta arruinada y nada podría arreglarla. Adrien elevo el tono de la discusión mientras cruzaba la calle del parque sin un rumbo determinado.

-Oye a veces la vida se encarga de arruinar nuestros planes sin razón aparente, imagínalo como recibir limones podridos, no puedes hacer limonada con ellos, solo aceptarlo hasta que te toquen los buenos. Plagg no estaba del mejor humor para ponerse a aconsejar a su portador, pero sabía que tenía que intentar evitar que Adrien perdiera los estribos.

-¡Estoy arto de los limones podridos! Primero mi madre desaparece, luego mi padre a duras penas reconoce mi existencia, después la única chica que he amado me rechaza sin importar que haga, entonces intento encontrar otra chica por la que estar interesado y me encuentro imposibilitado a amarla, después el maldito Hawk Moth continua aterrorizando Paris cada dia y cuando parece que podemos derrotarlo logra escaparse para volver más fuerte a la par que nos debilita cada vez, y para cuando por fin tengo una minúscula oportunidad de hacer que mi vida resulte placentera a mi manera de alguna forma todo se arruina, ¡Ya no soporto mas esta mala suerte! Grito Adrien mientras pateaba un cubo de basura, el cual acabo golpeando un auto y activando la alarma del mismo.

-Vaya, si que tienes mala suerte. Exclamo Plagg.

-No puedo creerlo. Dijo el modelo mientras golpeaba su cara con su palma.

-¿Adrien? Pregunto una voz de repente, ocasionando que el kwami de la destrucción se ocultara en la camisa del joven Agreste.

-¿Eh, quien anda ahí? Pregunto Adrien mientras miraba hacia todas partes intentando encontrar la fuente de esa voz.

-Aquí arriba. Dijo la voz misteriosa Adrien alzó su mirada y entonces la vio, era nada mas ni nada menos que Marinette, quien le hablaba desde su balcón.

-¿Marinette, que haces ahí? Pregunto confuso Adrien.

-Aquí vivo. Respondió simplemente Marinette. Entonces Adrien dirigió su mirada a su alrededor y diviso que estaba a unos pasos de la panadería Dupain-Cheng, y se sintió tremendamente estúpido por la pregunta que había hecho.

-¿Qué haces aquí tan tarde solo, sucedió algo malo? Preguntó preocupada Marinette.

-¿Qué? No, no paso nada, solo estaba dando un paseo, si eso es, un paseo nocturno. Adrien era un pésimo mentiroso, pero ni siquiera Lila podría convencer a alguien con esa excusa dadas las circunstancias. Sin embargo el modelo no obtuvo respuesta a su mentira ya que la diseñadora se dirigió de nuevo a su cuarto.

-Supongo que la convencí, debería ir a casa ahora, con un poco de suerte seguirán dormidos, "con un poco de suerte", ¿A quién quiero engañar? Adrien se dispuso a regresar a su hogar, cuando antes de siquiera poder dar un paso la puerta de la panadería se abrió.

-Entra por favor. Pidió Marinette mientras evitaba mirar al rubio a los ojos.

-¿Por qué? Pregunto desconcertado Adrien.

-Porque es obvio que algo no está bien y que necesitas a alguien ahora. Respondió Marinette con su vista aun fija en el suelo.

-Marinette no es necesario, de verdad todo está bien. El joven Agreste continúo empecinado en restarle importancia a su situación.

-¡Adrien Agreste Graham de Vanily, vas a entrar en la panadería ahora mismo y me vas a decir qué demonios provoco que estuvieras pateando botes de basura a mas de tres kilómetros de tu casa en plena madrugada, porque la noche es oscura, está comenzando a hacer mucho frio y es muy tarde para que me tengas que hacer seguir gritando! Finalmente Marinette miro fijamente a Adrien, pero sus ojos no reflejaban nada más que desesperación, bajo ningún concepto lo dejaría regresarse solo a su casa a pie, al igual que no se quedaría de brazos cruzados mientras el amor de su vida estaba sufriendo, aunque no supiera el porqué.

-De inmediato. Exclamo aterrado Adrien mientras entraba a la panadería, decir que nunca había visto a su amiga tan enfadada era intrascendente, lo que al modelo verdaderamente lo sorprendió fue que el no creía que Marinette fuera si quiera capaz de enojarse tanto.

Nota del autor: Honestamente desconozco si el segundo apellido de Adrien es Graham de Vanily, pero necesitaba alargar su nombre para enfatizar la rabia de Marinette, así que opte por agregarle el apellido de su tía, asumiendo que es el mismo de su madre, pido disculpas de antemano si en realidad es el apellido del padre de Félix.