Disclaimer: Todos los personajes presentados en esta historia son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment, obra creada sin fines de lucro.
Dulce o Kwami
Adrien entró en la panadería mientras seguía a Marinette, todas las luces se encontraban apagadas, a excepción de la que procedía de la habitación de la diseñadora, cosa bastante lógica considerando la hora, los adolescentes extremaron precauciones para evitar hacer ruido hasta que llegaron a la habitación de Marinette y se sentaron uno frente al otro en el suelo de la misma.
-Bien, ahora que estamos aquí, ¿Que fue lo que pasó? Pregunto sin dar más rodeos Marinette. Adrien se limito a desviar su mirada mientras frotaba su brazo izquierdo con el derecho, claramente el chico estaba demasiado avergonzado como para hablar.
-¿Adrien, estas bien? Inquirió preocupada Marinette.
-No, no lo estoy. Soltó derrotado el joven Agreste.
-¿Que sucedió? Pensaba que ibas a estar divirtiéndote con Nino en tu pijamada. Replico la chica de las coletas.
-Ese es el problema, la pijamada salió mal, horriblemente mal. Expreso el modelo mientras oscurecía su semblante.
-¿Acaso Nino y tu tuvieron una pelea? Teorizo curiosa Marinette.
-No, pero Alya y tu sí. Dijo Adrien finalmente levantando su mirada.
-¿Y cómo pudo haberte afectado eso? Marinette no podía estar más confusa por las vagas respuestas de su compañero de clases.
-Supongo que no tengo más opción que contarte todo. Expreso el modelo mientras se dejaba caer al suelo y emitía un suspiro de resignación.
Marinette estaba verdaderamente intrigada por la situación, cuando decidió quedarse hasta tarde, aprovechando el inminente fin de semana, con el propósito de completar algunos bocetos de sus diseños, lo último que se esperaba era escuchar un estruendo metálico seguido de la alarma de un auto, razón por la cual decidió asomarse a su balcón, alerta de la posible presencia de un akuma, solo para encontrarse que el causante de ese caos nocturno era nada más ni nada menos que Adrien Agreste, la inverosimilitud de la situación despertó una preocupación tan grande en la franco-china que incluso hizo desaparecer su habitual nerviosismo ante el rubio, nerviosismo que conforme la plática entre ellos se fue volviendo más "amena", poco a poco iba regresando a la peli azul.
-Te escucho. Fue lo único que respondió Marinette, a la espera de la historia de cómo el amor de su vida acabo entrando a su habitación en plena madrugada. -Tengo la peor suerte del mundo y el que sea un desastre para hacer planes no ayuda en lo absoluto, todo lo que quería era un pijamada normal, poder comportarme como un chico común y divertirme con mis amigos solo por una noche, pero todo salió mal. Descargo el rubio mientras continuaba recostado en el suelo.
-Adrien, ¿Qué fue lo que sucedió? No me digas que alguien tuvo un accidente, o peor, que un akuma ataco tu casa. Exclamo preocupada Marinette.
-¿Qué? No, para nada, todos están bien y la casa también lo está, o al menos lo estaba cuando me escapé. Respondió Adrien.
-Espera, ¿te escapaste de tu propia pijamada, por qué hiciste eso? Cuestiono confusa la diseñadora.
Adrien se tomo unos segundos para meditar cuales serian las mejores palabras para describir su noche, una vez que creyó encontrarlas, se volvió a sentar y miro fijamente a Marinette. -Luego de que me dieras la idea de la pijamada inmediatamente invite a Nino, pero él me respondió que Alya y el ya habían decidido pasar la noche juntos, lo cual era perfecto. Comenzó a relatar los sucesos el joven Agreste.
-¿Lo era? Marinette no comprendía porque el que Nino rechazara la invitación de Adrien podía llegar a ser algo positivo.
-Sí, porque en ese momento recordé que Alya y tu habían discutido, así que le dije a Nino que no había problema en que viniera con Alya y le pedí que ella trajera una amiga para así no aburrirse, pensaba que si Alya y tu venían a la pijamada se divertirían juntas y podrían hacer las paces, pero…
-Alya no me dijo nada acerca de tu pijamada. Interrumpió inconscientemente la peli azul. -Pero si acató mi petición. Añadió Adrien.
-¿A quién invito? Pregunto curiosa Marinette.
-A Lila. Respondió simplemente Adrien.
-¿Qué? Marinette estaba perpleja, al punto de que no podía decidir si debía sentirse triste porque su mejor amiga prefirió elegir a Lila, o enfurecerse porque la italiana pasaría toda esta noche en casa de Adrien.
-Ahora sé que fui un iluso al dejar la invitación de Alya al azar, tendría que haberte invitado directamente por mi cuenta. Dijo el modelo mientras bajaba su cabeza abatido. Marinette se obligo a si misma a relajarse, para no mostrar ante Adrien lo dolida que estaba al enterarse de que su mejor amiga hubiera preferido invitar a Lila, mas aun sabiendo lo mucho que le hubiera ilusionado poder pasar toda la noche con el chico de sus sueños, sin embargo la peli azul priorizó intentar evitar que Adrien se sintiera peor consigo mismo.
-No tienes porque culparte Adrien, no sabias lo que Alya iba a hacer, además yo no habría podido asistir de todas formas, acabe ayudando en la panadería hasta las diez y luego tuve que terminar unos bocetos que me quedaban pendientes. Aunque lo dicho por Marinette fue la verdad, ella sabía que hubiera abandonado todo por asistir a la pijamada, lo que ocasiono que su no mentira se sintiera igualmente como una.
-¿Es por eso que estabas despierta tan tarde? Pregunto Adrien, queriendo asegurarse de que al menos no había sido responsable de perturbar el sueño de su amiga.
-Así es, de hecho ni siquiera tuve tiempo para bañarme, estaba a punto de hacerlo e irme a dormir cuando te escuche. Añadió la diseñadora, mientras se sonrojaba fruto de la vergüenza que le produjo hablar de su higiene personal.
-Ya veo, de verdad que lamento mucho haberte molestado, pero estaba tan frustrado por lo que paso, que simplemente no pude contener mi rabia, todo lo que quería era una pijamada normal. Se explayo con tristeza el joven Agreste.
En ese momento una idea surgió en la mente de Marinette, dadas las circunstancias y lo decepcionado que Adrien estaba después de que su noche fuera arruinada por Lila, que tal si y solo si…
-¿Y si hacemos la pijamada de todas formas? Propuso de la nada la diseñadora.
-¿Que dijiste? Adrien necesitaba volver a escuchar las palabras de Marinette, para asegurarse de que sus oídos no le estaba jugando una mala pasada.
-Si de verdad es algo tan importante para ti podríamos hacerla aquí de todos modos, aunque so… solo seriamos t… tú y yo. Las mejillas de la diseñadora empezaron a padecer un notorio enrojecimiento, ante la idea de que Adrien y ella pasen toda la noche juntos, en su habitación, solos.
-No sería justo, agradezco tus intenciones Marinette, pero ya e arruinado tu noche lo suficiente como para hacerte realizar una pijamada solo para mi entretenimiento. Respondió Adrien, si bien la idea le había resultado ilusionante, sentía que no sería correcto arrastrar a Marinette a eso.
-No la has arruinado, como te dije estaba despierta de todas formas, además lo de tu pijamada fue mi idea, así que es justo que asuma la responsabilidad y te enseñe como hacer una apropiadamente. Contesto la chica de las coletas.
-¿De verdad harías eso por mi? Pregunto incrédulo el modelo.
-Por supuesto, haría cualquier cosa por ti… ¡como amigos! Porque eso es lo que hacen los amigos. Marinette intento rectificar su desliz con una risa nerviosa, esperando que su invitado no reparara en las implicaciones de sus palabras.
-Muchas gracias, sin dudas eres la mejor Mari. Le agradeció Adrien con una radiante sonrisa. El rostro de Marinette estaba literalmente ardiendo, la joven no podía resistir los cumplidos del rubio, mucho menos si iban acompañados de una sonrisa tan perfecta.
-No hay de que. Susurro Marinette mientas agachaba su cabeza producto de la vergüenza que sentía. -Entonces si vamos a hacer una pijamada apropiadamente, ¿por dónde empezamos? Cuestiono expectante el joven Agreste.
-Bueno, dado que es tarde e improvisado habrá cosas que tendremos que cortar, pero podríamos empezar por ponernos los pijamas supongo. Propuso la franco-china mientras repasaba mentalmente los sucesos naturales de las pijamadas.
-Eso tiene sentido, pero no traje mi pijama conmigo y dudo que tengas alguno que yo pueda u…Repentinamente Adrien vio interrumpidas sus palabras por el sonido de un gruñido, gruñido que provenía de su estomago.
Marinette estaba perpleja y no atino a hacer otra cosa, más que mirar fijamente al rubio con sus ojos abiertos de par en par.
-Adrien, ¿acaso no comiste nada en toda la noche? Pregunto Marinette.
-Por supuesto que no, técnicamente no comí nada en todo el dia. Respondió con una mala broma Adrien.
-¿Qué dijiste? La sola idea de que Adrien llevara todo el dia en ayunas descoloco a Marinette.
-Bueno esta mañana tuve una sesión de fotos así que me perdí el almuerzo, en la tarde me concentre tanto en organizar la pijamada que olvide comer algo y ya sabes lo que sucedió en la noche. Respondió el modelo.
-Esta bien, vamos a hacer esto, iré abajo por la cena de hoy, te recalentare las sobras de nuestra cena para que comas, además traeré algo de la panadería para que tengamos ambos durante la noche, mientras busca en mi armario algo que puedas usar como pijama, no tengo mucha ropa de hombre pero hay algún que otro diseño guardado ahí, aunque no sea la gran cosa. Explico Marinette mientras le indicaba la dirección del armario al modelo.
-Marinette te lo agradezco pero…Nuevamente Adrien se vio interrumpido.
-No te atrevas a decir que "es mucha molestia", porque no lo es, además querías saber cómo empezar una pijamada, bueno la respuesta es pijamas y comida. Dijo Marinette mientras salía de la habitación sin darle oportunidad a Adrien de replicarle.
-Parece que tu noche acaba de mejorar, ¿no lo crees? Preguntó Plagg con una sonrisa traviesa.
-En efecto Marinette sin dudas es una fantástica amiga. Dijo Adrien mientras rebuscaba en el armario algún conjunto de su talla.
-De verdad que eres un caso perdido. Murmuró el kwami de la destrucción ante las palabras de su portador.
-¿Estas segura de esto Marinette? Preguntó Tikki, mientras observaba a su portadora recalentar las sobras de quiche en el horno.
-Sé que es algo abrupto, pero Adrien lo necesita. Respondió Marinette, a la par que tomaba unos cuantos croissants, para llevar a su habitación.
-Así parece, además es una buena oportunidad para ti ¿No lo crees así Marinette? La pregunta retorica de Tikki vino acompañada por una ligera risa, cosa que no hizo más que avergonzar a la diseñadora, incluso más de lo que ya estaba.
-Este no es momento para eso Tikki, Adrien necesita que este centrada y eso haré. Respondió con "decisión" Marinette, asegurándose de darle la espalda a su kwami en todo momento, para que no pudiera ver su sonrojo.
El horno termino de hacer su trabajo y Marinette retiro las sobras de quiche, la porción no era muy abundante, pero debería ser suficiente para una sola persona, luego sirvió dos vasos con jugo de naranja y se comenzó a beber uno antes de emprender su regreso a su habitación. Tikki sabía que la reacción de su portadora no había sido genuina, y por supuesto que no lo fue, es Marinette de quien estábamos hablando, ella nunca podría mantener la calma ante esas palabras, a la kwami polka no le hacía mucha gracia que le mintieran a la cara, y mucho menos viniendo de una portadora, fue entonces que la pequeña diosa de la creación tuvo una idea, una idea que probablemente sería más propia de su contraparte gatuna, pero aun así decidió ponerla en acción, después de todo ella también merecía divertirse de vez en cuando. Tikki espero a que Marinette volviera a dar otro sorbo a su vaso para comenzar a hablarle con una magistralmente fingida inocencia.
-Debo decir que me sorprende lo bien que lo estas manejando Marinette, quiero decir Adrien está en tu habitación. Marinette asintió mientras bebía su jugo.
-Solo. Marinette asintió mientras bebía su jugo.
-En plena madrugada. Marinette asintió mientras bebía su jugo.
-Con el completo desconocimiento de tus padres. Marinette asintió mientras bebía su jugo.
-Con la intención de permanecer hasta que sea de mañana. Marinette asintió mientras bebía su jugo.
-Desnudo. Marinette se vio obligada a hacer un esfuerzo titánico para evitar ahogarse mientras se mantenía en silencio, para no despertar a sus padres, después de las palabras de su kwami. Tikki no pudo evitar empezar a reírse de la reacción de la flamante guardiana, su plan había resultado un rotundo éxito.
-¿Que quieres decir con eso? Cuestiono la franco-china, una vez superada su abrupta asfixia.
-Bueno, le dijiste a Adrien que se ponga uno de tus diseños para la pijamada, y dado a que no va a salir de tu habitación para evitar hacer ruido y que no puede ponerse el pijama sin deshacerse de su ropa primero. Tikki no pudo terminar su detallada descripción de los ellos, porque Marinette se encargo de aportar el final.
-Adrien está en mi cuarto des-nu-do. Acotó la diseñadora a punto de sufrir un colapso. -Brillante deducción Marinette. Se burlo Tikki. Antes de que Marinette pudiera estallar por la situación recibió un mensaje de texto.
ADRIEN-Ya estoy vestido puedes subir.
La joven guardiana agradeció ese mensaje, porque le permitió volver a la realidad antes de perder el control de sus fantasías y más importante aun del volumen de su voz.
TÚ-Ya voy.
Marinette entro a su cuarto cargando dos vasos, una botella de jugo, y una bandeja con la quiche y los croissants, carga que casi deja caer al ver a Adrien sentado con sus piernas cruzadas y vistiendo una camiseta verde con el bordado de un gato en blanco y unos shorts lilas, acompañados por sus pies completamente descalzos, no solo la impacto el hecho de que Adrien estuviera luciendo uno de sus diseños mas básicos, sino que en efecto el modelo se había desvestido en su cuarto.
-Vaya se ve delicioso. Comentó Adrien mientras la ayudaba a colocar la bandeja y los vasos en el suelo.
-Espero que sea de tu agrado, sé que no es como la alta cocina que acostumbras comer. Le dijo Marinette mientras servía el jugo en los vasos.
-¿Bromeas? La comida que cocinan tus padres es de primer nivel. Respondió el rubio mientras comía un trozo de quiche.
-Entonces come cuanto quieras. Dijo la franco-china con una sonrisa, producto de las alabanzas del rubio hacia sus padres.
-Por cierto, yo ya estoy preparado, pero ¿Qué hay de ti? Preguntó el modelo.
-¿Qué hay de qué? Repreguntó confusa la diseñadora. -Me refiero a tu pijama, ¿O es que acaso no piensas usar uno? Señalo Adrien.
-Ah eso, veraz puedo ponerme uno, pero con todo el trabajo que tuve hoy, ni siquiera tuve tiempo de bañarme. La voz de Marinette se fue apagando conforme terminaba su oración, avergonzada por tener que decirle eso al amor de su vida.
-En ese caso hazlo, no me molesta esperar. Respondió con la más pura inocencia Adrien, a la par que le sonreirá a la peli azul.
-¿Estas seguro? Cuestionó Marinette.
-Por supuesto, después de todo esta es tu casa, además puedo usar el tiempo para buscar en internet que cosas se suelen hacer en una pijamada. Insistió el portador de la destrucción mientras señalaba su teléfono.
-Por lo general se ven películas y se juegan juegos. Le explicó la peli azul. -En ese caso buscare los mejores juegos que haya. Prometió el rubio.
-De acuerdo, prometo que no me tardaré. Dicho esto Marinette tomo su pijama del armario y salió de su habitación en dirección al baño.
-Vaya que tienes agallas niño. Le "felicitó" Plagg.
-¿A qué te refieres con eso? Preguntó extrañado Adrien.
-A que enviaste a tu amiguita a que se dé un baño a escasos metros de ti. Respondió con una sonrisa socarrona el kwami.
-¡Plagg! No es para nada lo que estas pensando y no me gusta que trates a Marinette así, aunque al menos no la llamaste mi novia esta vez. Le reprendió Adrien.
-Claro que no, si fuera tu novia te habría aconsejado que la acompañaras a la ducha. El rostro de Adrien se enrojeció a raíz de esas palabras, aunque ni siquiera él podía saber si era producto de la vergüenza o de la furia hacia su kwami, sea cual fuera la razón, las carcajadas de Plagg no se hicieron esperar.
-Ya cállate de una vez, necesito concentrarme en buscar juegos de pijamada. Dijo el rubio dirigiendo toda su atención a su teléfono, para así no tener que seguir soportando a su kwami.
-Como digas "Romeo", pero si me permites una sugerencia, ¿Por qué no intentas con "el juego de la botella"?. El "consejo" de Plagg vino acompañado por la exasperante risa de este.
-¿Es divertido? Inquirió curioso el modelo.
-¿Lo estas preguntando en serio? Cuestionó desconcertado Plagg. Adrien se limitó a asentirle a su kwami. -Sabes chico, le quitas la gracia a mis chistes. Se quejó molesto Plagg. Adrien se apresuro a buscar información acerca del susodicho "juego de la botella".
-¡Plagg! Le recriminó Adrien con una notable mueca de enfado.
-Retiro lo dicho tu reacción retardada es incluso más graciosa. Expresó Plagg entre carcajadas. Adrien optó, esta vez sí, por ignorar por completo al felino ancestral, para continuar buscando juegos para pijamadas, juegos que de hecho Marinette y el si pudieran jugar.
-Creo que encontré el juego perfecto. Exclamo el rubio con entusiasmo.
-¿Y cuál es? Preguntó Marinette. Adrien había estado tan concentrado en ignorar su alrededor, después del disgusto que le provocó Plagg, que ni siquiera había notado que la chica había regresado.
-Te soltaste el cabello. Señalo Adrien.
-Ah sí, es solo que cuesta un poco atarlo cuando estoy recién duchada. Respondió sonrojada Marinette.
-Pensé que tu pijama tenía un pantalón largo. Comentó Adrien observando que la peli azul vestía la misma camiseta que usó en plena calle el dia de "Gorizilla", pero esta vez iba acompañada por unos shorts rosa pálido.
-Lo tenía, pero olvide lavarlo y estos son el único reemplazo que tengo. Marinette estaba preocupada, si bien era un alivio que Adrien ya la había visto en pijama, aun y si en ese momento no lo considero así, no sabía que pensaría de la variante en su conjunto, incluso temía que la considerara indecente por vestirse para pasar la noche con un chico.
-Te queda mejor así, tienes unas buenas piernas, se ve que haces mucho ejercicio. La alagó el modelo.
-Eh...eh bu...bueno tu sabes ayudo mucho en la carpintería PANADERIA, si eso en la panadería, y me encargo de algunas enmiendas, ENTREGAS, lo siento por favor no me odies por ser torpe. Suplicó la peli azul poniendo sus palmas juntas y agachando su cabeza, el que Adrien Agreste, él Adrien Agreste, su no ahora, pero tal vez en un futuro, con mucha suerte, teniendo el apoyo de un ángel de la guarda, conjurando magia negra, probable novio, alabase una parte de su anatomía había sido demasiado para la frágil psique de la diseñadora, tanto que ni siquiera consideró que la tonificación de sus miembros inferiores, se debía en realidad a su trabajo como Ladybug.
-Nunca podría odiarte por eso Mari, además a veces es divertido cuando lo haces. La tranquilizó el rubio con una suave risa.
Marinette quedaba embelesada cada vez que escuchaba a Adrien llamarla así, pero logró hacer acopio de todas sus fuerzas, para retomar su pregunta original.
-¿Y cuál era el juego? Inquirió la franco-china.
-Verdad o reto. Respondió Adrien con una sonrisa en su rostro.
Nota del autor: se que Adrien ya uso diseños de Marinette antes y también se que en Reflekdoll, él se vistió en su habitación, pero decidí que de vez en cuando podría tomarme unas licencias con los personajes, no es que Reflekdoll no pasó, sino que es mas como que esta vez el hecho de estar solos causó un mayor impacto en Marinette.
