¿Cómo están mis amados lectores? Espero que estén todos muy bien y seguros en sus casas. Siempre digo que actualizare seguido pero lamentablemente no pude hacerlo, tuve muchos desafíos que hicieron que se me fueran las ganas de hacer todos los proyectos que me propuse, pero ya estoy de regreso; soy como el Fénix que siempre renace, así que mis amados lectores, disfruten de un nuevo capítulo de esta novela.
Capítulo 6: Regreso
Saliendo del auto se dirigió hacia la casa, a la que se suponía que era su "hogar", al entrar dejó sus cosas sobre los muebles, ya el personal de limpieza lo acomodaría. El silencio era abrumador, la casa se veía tan estéril.
Esta mansión fue escogida por Kagome, dejo que ella lo decore a su gusto, total, le importaba muy poco lo que ella haga, no paraba mucho tiempo en la casa, ya que, la mayoría del tiempo paraba entre la oficina, viajes de negocio y noches de pasión en hoteles lujosos con Kikyo y solo iba a su "hogar" cuando necesitaba ropa nueva. Sin embargo, ahora que no había nadie, todo se sentía raro, si bien es cierto, no amaba a Kagome, pero cada vez que abría la puerta, la calidez del hogar siempre se sentía; sabía que ella le preparaba la cena todos los días, a pesar de que ella sabía que no regresaría por las noches, ella preparaba todo y eso lo sabía porque las pocas veces que venía, siempre había un plato caliente esperándolo en la mesa.
No odiaba a Kagome, solo odiaba el hecho que lo obligaron a casarse con ella, con una mujer que prácticamente rogaba por afecto, con falta de amor propio. El no pudo tomar su decisión, a pesar de ser una persona adulta, lo trataron como un adolescente y eso hirió su orgullo; Kikyo era la persona destinada para él, siempre la deseaba, por eso, no podía poner un ojo en Kagome.
Es como si el destino estuviera en su contra, se casó con Kagome para recuperar la empresa familiar y solo ocho meses después, llega Kikyo de nuevo a su vida; ella no reaccionó bien ante la noticia y él comprendía completamente pero el problema era de vida o muerte; después de muchas peleas, ella al fin pudo entender la situación, ahora después de tres años de casado, con mucho esfuerzo pudo recuperar el bienestar financiero de la empresa y sacarla a flote. Estaba pensando seriamente en divorciarse y casarse con Kikyo pero pensó en el escándalo que surgiría en todo Japón, aunque para ser sincero, le importaba muy poco.
~SK~
-Gracias por tanto Amelia, gracias por estos meses maravillosos, siento que soy una nueva mujer, gracias por no juzgarme - expresó Kagome, con lágrimas en los ojos.
-Somos amigas Kag, sé que estas muy triste y tienes miedo por todo lo que vendrá, pero recuerda que tú eres una mujer fuerte, no dejes que nadie te haga sentir menos, y recuerda que siempre estaré aquí para ti - ambas mujeres se abrazaron con mucha fuerza, se amaban tanto, una amistad tan fuerte, ni la distancia la debilitaría, ellas lo sabían.
Ya era hora de subir al avión. Caminó sin darse cuenta por donde iba, su mente era un caos, tenía muchos sentimientos encontrados, la despedida con Camilo fue una de ellas, solo pensar en él... hacía que su corazón se rompiera; no quería pensar en eso ahora, sino, jamás sería capaz de ir a Japón; debía comportarse como una adulta, no puedo hacerme ilusiones falsas con alguien que conocí hace poco… sin embargo, se sintió tan real - pensó.
Pero, sabía que primero, para poder iniciar alguna relación con otra persona, debía curar sus heridas, debía de ordenar su vida; primero debe divorciarse y luego llevar una terapia porque realmente lo necesitaba; saber que tu esposo se folla a tu hermana es algo que a cualquiera le afectaría.
Ya cómoda en los asientos del avión, se tomó unas pastillas para relajarse, necesitaba dejar de pensar.
~SK~
Miro su celular, llegó un mensaje, era su "esposa". - Tu hermana ya está viniendo a Japón, es mejor que arreglemos todo - comentó Sesshomaru.
-Felizmente te aviso, imagínate si hubiera llegado y nos veía así, desnudos- comentó Kikyo, poniéndose encima de él para montarlo. -Hay que disfrutar nuestros últimos momentos juntos- comentó.
-Nosotros siempre tendremos momentos juntos, siempre estaremos juntos- empezó a moverse, agarrando sus caderas, el sexo con ella era increíble, estos meses con ella fueron un regalo de bodas por parte Kagome.
-No recogerás… a mi hermana Sessh- hablo Kikyo, gimiendo, amaba estar encima de él.
-No hables más- siguió follándosela.
~SK~
Al llegar al aeropuerto de Japón, supo que nadie esperaba por ella, no le avisó a su padre que ya estaría de regreso porque quería estar sola, únicamente le aviso a Sesshomaru para advertirle de su llegada, no quería entrar a su casa y encontrar una escena desagradable. Aún no me siento preparada para verlo, mejor sería ir a un hotel por esta noche, mañana será un largo día - pensó.
Efectivamente, se levantó temprano al día siguiente, tomó una ducha relajante; al salir se miró en el espejo: vamos Kagome hay personas con peores problemas en el mundo, se fuerte muchacha.
~SK~
Vio como el personal de la casa se apresuraba en ir hacia la puerta principal, escuchó mucho ruido, personas que hablaban y el sonido de un auto aproximándose.
-Bienvenida Señora Kagome - escuchó que el ama de llaves decía.
-Muchas gracias, me alegro de que todos estén muy bien- escuchó decir.
Así que ya está de regreso - pensó Sesshomaru.
-Se ve espléndida mi señora.
-Qué cosas dices… aunque para ser sincera un poco de bronceado era lo que necesitaba - la escuchó bromear- Gracias por ayudarme con el equipaje, tomaré una ducha, gracias por todo.
Escuchó pequeños tacones acercándose, decidió ignorarla. Era mejor así, siempre habían sido las cosas entre ellos de esta manera, nada tenía porqué cambiar.
Siguió leyendo el periódico, preparándose para la charla innecesaria que ella haría con él, pero se dio cuenta que ella siguió de largo. Ni una sola palabra le dirigió. ¿No me vio? - pensó un poco ofendido.
Decidió seguir leyendo su periódico, era mejor así.
Pasaron 20 minutos y decidió sacar prendas de vestir tenía un viaje programado. Se dirigió a la habitación principal y la vio, saliendo de ducha. Nuevamente se preparó para alguna plática sin sentido, pero se dio cuenta que ella nuevamente lo ignoró.
¿Acaso está ciega?, ¿lo hace a propósito? - se cuestionó.
Mientras preparaba su maleta, vio como ella descaradamente se empezó a cambiar, sin falta de vergüenza que usualmente la persigue. Tendría que admitir que era una mujer hermosa y ahora que se fijaba bien, una con un muy buen cuerpo, pero eso no era suficiente para él.
Vio como terminó de arreglarse y se fue; terminó de arreglar sus maletas y salió para ya tomar su vuelo, al pasar por vio con ella se iba al jardín con su laptop.
Qué raro su comportamiento - pensó.
Tres semanas después…
Ni un solo mensaje, ni una sola llamada, ninguna señal de humo, absolutamente nada. No podía mentirse así mismo, le sorprendió mucho la actitud de su esposa, ella no era así, es como si él no existiera para ella.
El día empezó mal, su vuelo fue cancelado y tuvo que tomar uno con otra aerolínea, pagó por un servicio de lujo y fue pésimo, la comida era desagradable, así que no probó ningún bocado, para colmo casi pierden sus maletas, el chofer se demoró el recogerlo y tuvo que esperar 20 minutos.
Todo un día pésimo.
Al llegar a casa después de tres semanas de mucho trabajo, con mucho sueño y gustoso de comer una comida deliciosa; entró a la casa y al caminar espero ver en el comedor estos deliciosos platillos que prepara Kagome, sin embargo, no encontró nada. Todo estaba vacío, era como si nadie hubiera esperado su llegada.
Mando un texto a Kikyo para ir a cenar y de respuesta recibió un: "Tengo un compromiso, mañana nos vemos", fue doloroso. Evito tratar de pensar y fue por una ducha. Al terminar fue a la cocina a buscar algo de comer, entró y vio a su esposa.
-Sesshomaru-saludo, mientras seguía sirviéndose pastel.
-Kagome
-Tengo algo que entregarte- hablo ella sin verlo.
-Ahora no, estoy cansado y con mucha hambre- expresó él - Aquí van nuevamente las charlas innecesarias.
-Deje en tu despacho los papeles del divorcio, deje todo firmado, solo falta tu firma
Decir que eso lo dejó helado era poco decir, ¿divorcio?
-Se que te acuestas con mi hermana, mi esposo y mi hermana, quien lo iba a pensar.
-Yo..
-No veo que tengas problemas con firmar el divorcio -habló rápidamente, no queriendo escuchar nada, con las justas podía estar parada en ese lugar sin demostrar sus verdaderos sentimientos- Esta casa es muy grande para mí, así que me estaré mudando. Cualquier cosa que necesites preguntar, háblalo con mi abogado. Un gusto Sesshomaru- Dijo ella, mientras se iba con su postre. Camina con la espalda recta, tu no has hecho nada desvergonzado, eres fuerte, el no te merece – se animó Kagome, aunque sentía que su corazón estaba en su garganta, las lagrimas iban a salir, pero jamás delante de Sesshomaru, no te vas a humillar mas de lo que ya te humillaste en estos tres años Kagome.
Se quedó solo, ya sin hambre, completamente aturdido, ¿qué es lo que pasó? ¿Cómo se enteró? - se preguntó - Pero ya qué más da, esto era lo que al final él quería, su completa libertad.
Definitivamente este día fue una mierda y un alivio a la vez.
