Hermione trato de peinarse su alborotado cabello. Realmente es indomable. Resoplo frustradamente. Dejo el cabello como estaba: indomable al fin y al cabo. Alisto un pequeña bolsa, mientras se miraba en el espejo. Pronto cumpliría 18 y seguramente iba a tener que irse del orfanato. Aunque suponiendo que desde los 15 que vivía con Tom… no lo consideraba su hogar. Pero como aún tenía que vivir ahí.

Pensó en Tom. O como era llamado temerosamente en los suburbios: "Voldemort". Realmente, él es peligroso. Un escalofrío le paso por su espina dorsal. Tom había hecho bastantes cosas buenas en lo que cabe decir por ella, desde que son amigos. Aunque también unas cagadas…

Recordó lo que había pasado hace 2 semanas atrás. Frunció el ceño, si no hubiera llegado a tiempo, si no le hubiese respondido, seguro ahora…

-¡Hey!-Hermione volteo a ver. Era Tom, quien había entrado.-¿A donde vas, Smarty?-

Tom la escaneo de arriba abajo.

Hermione resoplo mientras se acomodaba la falda.- No es de tu incumbencia, Riddle.-dijo secamente.

Tom alzo la ceja. Se acerco a ella, bloqueando el paso.-¿Y ahora que hice, eh?

Hermione lo fulmino con la mirada.-¿Enserio me preguntas, idiota?-soltó insolentemente. La mirada de Tom cambió a una más sombría.

-Cuidado con tus palabras, Granger… Sabes que no tolero la insolencia.-dijo fríamente.

-¿Ah, sí? ¡Pues me vale madre! La última vez que te hice caso, casi me violan!-Hermione lo miro enfurecidamente. Tom percibió en sus ojos avellana algo de miedo. Se acerco lentamente y envolvió sus brazos alrededor de ella.

-Oh, nena… Pero si sabes perfectamente, que no dejaría que nadie te hiciera daño.-murmurro en su oido suavemente .-Ademas, todo estaba fríamente controlado, ¿recuerdas? Practicamos por semanas como iba a pasar todo…-

-Realmente, me dio mucho miedo.-Hermione suspiro, mientras pasaba sus brazos a su cuello. Sus ojos negros, tan oscuros y siniestros, tenían una mirada suave.

-Tranquila, preciosa. Nada te pasa. Para eso, estoy yo para protegerte.

Hermione rodo los ojos.-Se defenderme. Además, estas siendo dramático.-sonrío brevemente.

Tom sonrío con suficiencia.-¿Ves porque sigo siendo tu "caballero de armadura plateada"?-lo último lo dijo de manera burlesca.

Hermione bufo.-Ya quisieras ser eso.

Acto seguido, miro el reloj, a la vez que se separaba de Tom.-Me tengo que ir.

Tom alzo la ceja.-No me respondiste, ¿A donde vas?-

Hermione suspiro.-Voy a salir por ahí. Quizás investigue lo de esa universidad que te comente.-

Tom rodo los ojos.

A pesar de todo, Hermione estaba encaprichada con estudiar leyes. Osea, él no le veía sentido, total él es Lord Voldemort, tenia mitad de Londres a su disposición, ¿Para que servía estudiar, si él lo tiene todo?. Realmente él no querría que ella se fuera. Querría que siempre estuviera a su lado. Porque es suya.

Harry caminaba a toda prisa. Iba a llegar tarde a su primer día clases. Tampoco es como si fuera gran cosa, pero él realmente odiaba ser impuntual. El año pasado obtuvo un reconocimiento por siempre ser puntual. Y ahora en su primer día iba a ser impuntual. Joder, ojala no hubiese ido a esa fiesta ayer, penso. Aunque no había sido del todo malo. Había podido enrollarse con Ginny Weasley, la chica más popular del curso. Sonrió ante el recuerdo.

De un momento a otro sintio como tropezaba con otra persona. Y a la vez su café, que llevaba en el brazo quedo en el pecho de la otra persona. Alzo la mirada y se encontró a una furiosa chica de cabello castaño y ojos avellana.

-¡Pero es que eres idiota o que! ¡Me has regado todo el puto café encima, joder!-bramo la chica. Harry sintió sus mejillas colorearse. Justo tenía que pasarle todo hoy…

-Yo.. eh… disculpadme, iba apurado y no me di cuenta…- Harry agarro un par de servilletas torpemente para limpiarla.

Hermione lo miro furiosa. Ahora no podía ir a la maldita universidad así. Vio las intenciones del chico, y le agarro la muñeca, también se dio cuenta de su ostentoso reloj.-Ni se te ocurra ponerme un dedo encima, imbécil.

Después le salto la mano, mientras siguió su camino empapada de café.

Harry la miro caminar. Okay, si había hecho mal en tirarle el café había sido un jodido accidente, pero ¿Era motivo suficiente para tratarlo como una basura?, ósea ¿Al sol de hoy aún tenía que soportar, este tipo de gente como en la secundaria?. Frunció el ceño. Lo más seguro que la chiquilla no pasara de 15 o 16 años. ¿Donde estaban sus padres, eh? ¡Que insolente!. Se acomodo su chaleco, mientras seguía caminando apurado a la universidad.

Hermione resoplo mientras volvía al Orfanato. Iba a cambiarse la blusa rapidamente para volver a investigar sobre las carreras en la universidad. A pesar de que Tom, pensara que no era necesario, realmente ella necesitaba ocuparse y al mismo tiempo salirse de la atmósfera oscura y siniestra que vivía constantemente.

No lo malinterpretes, ella adora a Tom. Pero… sabe que no esta bien estar en el mismo camino que él. Y ella estaba agradecida de todo lo que él había hecho por ella. Por lo menos no le había pedido que fuera su mortífaga, pero iba por ese camino.

Pensar en eso la estremecía, más que nada por el rito de iniciación. Realmente ella no estaba del todo metida en la banda, participaba de vez en cuando en alguna misiones (sobretodo las que involucraba seducir hombres), y al mismo tiempo se ganaba un par de libras. Pero ella no es solamente "Smarty", como le suelen llamar. Ella es más que eso.

Al volver, y mientras divagaba en sus pensamiento, se encontró con Nott en la entrada del orfanato. Le pareció curioso, casi nunca ellos están por aquí.

-Smarty.-saludo Nott.-El señor oscuro quiere verte.

Hermione alzo la ceja confundida.-¿Porque no vino él personalmente? Ustedes no son de pasearse por aquí.

Nott hizo una mueca de desagrado y se encogió de hombros.-Él esta resolviendo un asunto importante, y se ha atrasado. Me dijo que cuando regresaras, te esperara y te llevara ante él.

Hermione se paso la mano en el cabello.-Dejame cambiarme de ropa y te alcanzo, ¿sí?-

Nott asintió, y Hermione paso de largo a su pequeña habitación. Y nuevamente, volvía a estar con ellos. Suspiro ante el pensamiento, y se dijo a si misma que cuando entrara a la universidad, no volvería a hacer alguna de sus "misiones".

Cuando por fin llegaron a la mansión de Tom (porque realmente, esa "casa" era enorme), Hermione se bajo inmediatamente del carro y fue directo a la entrada. Casi siempre estaban los hombres de Tom: encapuchados, y con armas. Se estremeció un poco, realmente no le gustaban las armas en absoluto.

Saludo a Snape y a Lucius, que estaba en la entrada. A casi todos los conocía desde hace algún tiempo. A pesar todo, los consideraba su pequeña familia.

Llego al despacho de Tom y toco la puerta.-Adelante.-

Tom sonrió al ver a su Hermione nuevamente. Ahora llevaba un ramera y un pantalón ajustado, que realmente le favorecía.-¿Cómo estas, nena? Me imagino que pudiste ir a la universidad, ¿no?

Hermione bufo, mientras recordó el incidente con el chico de gafas.-No, un estúpido me tiro un vaso de café encima, así que tuve que regresarme. Iba a volver, pero Nott estaba afuera del orfanato. Me dijo que querías verme.

Tom asintió y dijo seriamente.- Si, lo que pasa es que te tengo una nueva misión, Smarty.

Hermione resoplo pesadamente.-¿Ya? ¿Tan pronto? Pero si apenas fue lo del viejo Michael.

-Si, ya, pero eso ya fue hace 2 semanas. El nuevo objetivo no es tan fácilmente como el del viejo.

Hermione lo miro con sorpresa.-¿Que quieres decir, eh? Normalmente me das objetivos que mueren ese mismo día.

-Es que quiero que le intereses a un chiquillo que nos puede dar un buen billete, nena. Y cuando te digo un buen billete, es algo grande.-los ojos de Tom brillaron con codicia y maldad. Hermione lo miro estremecida.- Y tu eres perfecta para ese trabajo. Tienes que conquistar a Harry Potter.