Chapter 1.
Helga
Hillwood, tan basta de viejos recuerdos.
Las calles de la ciudad en esencia, aun permanecen igual. Incluso después de estos años.
Como era de esperarse, mi recorrido diario a través del viejo vecindario me guían hacia esa dirección... Supongo que con el pasar del tiempo las "costumbres" adoptan su propio significado.
De vez en cuanto, me permito dejarme llevar por mis viejos impulsos teniendo a la nostalgia como principal motor, aunque para ser sincera siempre estaré a favor de la opción que me tome mas de la cuenta, siempre es un privilegio obtener la manera de aplazar esa inevitable vuelta a casa, al menos por un momento mas.
Pronto serian mas de las 6, como lo se?
Por el puntual reloj biológico del Sr. Green claro está. Cada día solía apresurarse en sacar los residuos repugnantes al deposito y así poder cerrar Meats a las 6 con 15 en punto, a menos que Harold la haya embarrado nuevamente, y al parecer hoy pintaba como un buen día.
Vitello's, permanecía cerrada a pesar de aun estar en verano. Últimamente el mostrador en la florería se ha visto afectado con la creciente lucidez de la Sra. Vitello. Bob solía comentar al respecto como punto potencial desperdiciado, lastimosamente empezaba a darle la razón.
Para cuando llegaba a la vieja casa de huéspedes, sabia que era momento de retomar el camino de vuelta a casa.
Aun me parecía curioso el funcionamiento de la lógica humana. Tomar el punto que por mucho tiempo fue de vital importancia y reducirlo a una simple referencia horaria, que conveniente!
Pese a eso, en ocasiones aun me percataba de su presencia de manera involuntaria, era como una manía, muy similar a las ocasiones en las que aun solía escribir su nombre en mis escritos por error.
No era muy sencillo deshacerse de las viejas costumbres sobre todo esas que te acompañaron por años, tan fervientemente.
Mire hacia su ventana, sin ningún pensamiento en particular. Lo hice por unos segundos, tal vez... Quien hubiera creído que estaría haciéndolo por mas tiempo.
Si Phoebe estuviera cerca, me habría devuelto el poco sentido común que aun poseía.
Afortunadamente, la escena Creepy se vio cortada por la presencia de alguien más en el callejón.
- Se te perdió algo? Pregunto con falso interés.
- ...No
Le conteste fríamente, tratando de conservar la serenidad aunque tenia que aceptar que me sobresalte levemente al verlo.
Probablemente él se percato de eso también, por que acorto mas la distancia entre los dos y si, era totalmente a propósito.
- Bien... entonces, me das permiso?
Pregunto, con una odiosa sonrisa de satisfacción. Mientras apoyaba el brazo sobre la baranda de las escaleras de emergencia, dejándome a su merced.
- Permiso!? - solté bruscamente.
Su extraña cercanía empezaba a incomodarme.
El tipo soltó un bufido burlón al darse cuenta de mi nerviosismo.
En el pasado, eso le habría dado un ticket directo hacia la esquina del dolor, patrocinado por "Betsy", por supuesto.
Pero en verdad no lo valía.
- Cielos! Al parecer alguien perdió su sentido del humor. Dijo, haciéndose a un lado.
-... Me refería a la escalera. Me das permiso para pasar?
Por alguna razón, me encontraba apoyada precisamente sobre las escaleras de emergencia, que daban para su habitación.
Genial! Ahora incluso mi cuerpo acciona en contra mía de manera involuntaria.
Me hice a un lado permitiéndole el paso, pero note algo raro en su semblante. Que era lo que esperaba de mi? un golpe? Pero claro! después de todo no era nadie mas que Helga G. Pataki, estaba claro que eso era lo que esperaba de mi.
- Gracias...
Se adelanto a decir, interrumpiendo mis pensamientos pesimistas.
Después de estos años, muchas cosas habían cambiado y su extraña actitud era una de ellas, pero en ocasiones como esta, por un momento, me hacia recordar al noble chico que alguna vez fue el principal protagonista de mis escritos y mas profundos deseos.
Afortunadamente no había por que preocuparse, por que tan pronto le abrí el paso, retomo esa actitud pedante que lo caracterizaba.
- Ahora, puedes continuar mirando hacia mi ventana.
Claramente me indigne ante el comentario, pero en realidad era lo que estaba haciendo minutos antes de que el llegara.
Como refuto contra eso.
- Te crees la gran cosa, no es así?
- Vamos Helga! Por que tienes que ponerte a la defensiva? Después de todo, yo no soy la persona bajo las escaleras de un callejón solitario, mirando con tanta insistencia hacia una ventana.
En ese momento, pude sentir mis orejas arder.
- Piensa lo que quieras Arnoldo! Debo decir que aunque me parece bastante divertido el curso de nuestra pequeña charla, yo me largo!
Alcance a decir, antes de continuar con mi camino.
- uh! Me siento mal por dejarte así. Como mínimo, déjame invitarte a conocer el cuarto desde adentro. Hay cosas mas interesantes que el marco de mi ventana.
- Ya cierra la boca! Al menos puedo entrar a mi propia casa por la puerta principal.
No estaba muy segura de su respuesta y mucho menos de su expresión después de lo que dije, al fin y al cabo en ningún momento tuve la intención de continuar con esa platica y lo mejor era no regresar para confirmarlo. Su semblante siempre solía ponerse tenso cuando le tocaban el tema.
Esa noche, me reproche a mi misma por mi falta de cordura pero que probabilidades habría de encontrarme con el? Todo parecía indicar que tenia una pésima suerte.
Phoebe
Mi rutina diaria era precisa y altamente funcional, esta consistía en levantarme de la cama desde las 6 am para...
A) verificar que todo este correcto y a la mano, evitando las premuras.
B) asegurarme de haber cumplido con todos mis deberes, incluyendo aquellas tareas "sugeridas" por Helga.
C) Darme el tiempo suficiente para relajarme, ducharme, desayunar y arreglarme para... ... Llegar en la entrada de la preparatoria a las 8 con 45 minutos. El orden por lo general siempre variaba.
Sin embargo, el día de hoy había decidido llegar directamente hacia los casilleros, con la intención de encontrarme primero con Helga.
Entrando un poco en contexto, cabe aclarar que este seria nuestro ultimo año en la preparatoria y por consecuencia eso implicaba que demasiadas cosas estaban sucediendo a nuestro alrededor.
Por ejemplo, Harold tomando la desicion de abandonar su idea de ingresar a la universidad para dedicarse de lleno al negocio del Sr. Green. Considerando que aun no se lo plantea a sus padres, se podría decir que el final de aquello, aun es indefinido. Nadine, por su parte, tuvo el privilegio de ser admitida en la Universidad de Arkansas, aplicando en la rama de Entomologia. En el fondo sabia que esa colección suya y gusto extremo por clasificar insectos, si que cosecharian resultados. Como era de esperarse, Ronda no lo tomo para nada bien, pero después de unas cuantas semanas y la constante presencia del rostro de Arnold pegado al suyo, la ayudaron a superarlo fácilmente.
Actualmente, estamos a meses de terminar el curso y se puede ver a la gente demasiado tensa por ello y no es para menos, estadísticamente esta decisión definira gran parte de nuestro destino laboral y no es para tomárselo tan a la ligera. En ocasiones siento envidia de Eugene o incluso Stinky, por lo general no se les suele ver demasiado preocupados por ello sin embargo, están ya matriculados en la Universidad de la ciudad.
En cuanto a mi, la Universidad de Hillwood siempre ha sido "la opción" desde que tengo uso de razón, los beneficios de estar a unos minutos de casa y de mis amigos es algo que siempre había tenido claro, pero en el fondo no puedo evitar pensar en lo lindo que seria aplicar en una prestigiosa escuela, como Standford o Yale.
- Hola, tu!
Escuche de repente, mientras sentía como me tomaba de la mano con ternura, para seguidamente, plantarme un inesperado beso en los labios.
Aveces me sorprendía la manera en la que Gerald podía lograr hacerme olvidar por un breve momento toda esa tensión que venia cargando sobre mis hombros. Adoraba estar a su lado y esa era la principal razón por la cual me encontraba en esta situación.
- Hola!
Le respondí bajamente, mientras me separaba poco a poco de su tentativa cercanía, después de todo aun estábamos dentro de zona estudiantil.
- Lo lamento.
Se apresuro a decir, disculpándose seguramente por no llegar al tiempo acordado.
- Aun me cuesta adaptarme a tu exasperante rutina...
No pude evitar reírme. Note que su semblante se torno mas tranquilo después de eso, lo cual me preocupaba.
Aveces me hacia pensar en lo injusta que tal vez podía llegar a ser con el.
- No te preocupes, estoy segura de que llegaste a tiempo. En realidad, esta mañana decidí venir directo hasta aquí.
Gerald arqueo las cejas y con eso, sabia lo que vendría a continuación.
- y ahora, que se le ofrece a su alteza?
- Ehh!?
Exclame haciéndome la desentendida
- Helga!
Respondió elevando mas el tono.
-Estos repentinos favores de su parte, no me agradan Phoebs! me afectan... Sabes que no compartimos todas las clases y salvo el almuerzo, las 8:45 me pertenece! Claro, hasta las 9. Su comentario me hizo sonrojar.
- Eso lo se.
le conteste, mientras le acomodaba la camiseta. Seguramente Kymberly, se habia adueñado del baño nuevamente.
- pero creeme no estaría aqui, si no fuera importante.
Le conteste con pesar, odiaba ocultarle algo a Gerald pero en verdad necesitaba contárselo a ella primero.
-Esta todo bien? Te noto algo extraña...
- No te preocupes! Te prometo salir antes de tiempo para apartar pudin, como compensación
- Bueno... No hay nada que pueda hacer contra eso.
Respondió con gracia. Utilizar la carta de pudin de tapioca, en momentos de tensión era bastante efectivo.
-A un lado tórtolos, ahhhg! Tanto amor y tan temprano por la mañana, me producen náuseas.
Se quejo Helga al encontrarnos "empalagosos", como solía decirnos.
- Bien, ya me voy!
Se despidió Gerald dándome un pequeño beso, no sin antes dedicarle a Helga " la mirada" de desdén.
- Cual es tu problema? No te limites por mi, amigo!
Helga continuo moviendo sus cosas al casillero, sin la menor idea, lo que causo que Gerald dudara un poco, pero me aproxime a intervenir.
- Helga! Quieres continuar con la revisión de ese escrito.
- ... De acuerdo.
contesto de forma tajante, sin inmutarse en su tarea. Esa capacidad en ella de adaptarse a la situación era admirable.
- Nos vemos mas tarde Phoebs!
Se despidió Gerald nuevamente, dejandome a solas con ella, que aun luchaba con acomodar todos esos libros en su ahora reducido espacio de casillero.
- No has pensado en disminuir la variedad de títulos que traes diariamente. Pienso que seria mas sencillo, o por lo menos deberías considerar llevarte los que no ocupas de vuelta a casa.
- Nah! Lamentablemente el único lugar en el que puedo leer cómodamente es aquí, me sorprende que lo sugieras.
Error mio, es natural que Helga prefiera pasar el menor tiempo posible en casa. - pero, por que mejor no me dices en que excusa me metiste ahora?
- No fue una excusa! Y ya te explique que solo ocurrió una vez. No te lo tomes tan personal.
En mi defensa, debo decir que la actitud de Helga en el pasado era algo demandante, por lo cual utilizarla a mi favor era algo creíble, ademas quien puede culparme por estar nerviosa en mi primera cena en casa de sus padres. Los Johanssen solían intimidarme, claro, eso era antes de conocerlos.
- Lo que tu digas! Se burlo, mientras continuaba reorganizando sus cosas dentro de ese reducido espacio.
- En realidad, hay algo que quisiera contarte..
- Sueltalo!
- Bien... Pues, veras... Esta mañana recibí un sobre de California.
- Phoebs!
Exclamo, dejando el desastre en su casillero de lado.
- ... Me aceptaron en Standford...
-Phoebs! Eso es genial! Jamas dude de ti, lo sabes verdad!
A pesar de haber omitido el hecho de que olvide mencionarselo con detalles, su actitud realmente me tomo por sorpresa.
- pero cuentame, que hay de tus padres? Enloquecieron!?
- ... Bueno, en realidad... Tu eres la primera persona a la que le cuento esto.
A pesar de la buenas noticias, mi semblante se torno algo sombrío, cosa que no paso desapercibida, no para Helga G. Pataki
- No puedo creerlo... No me digas que aun lo estas pensando?
Me pregunto con escepticismo, mientras cerraba finalmente su casillero de un fuerte portazo.
-... tu sabes que la idea de mandar esas solicitudes en parte, era para probarme a mi misma que era capaz de entrar a una buena universidad.
- Exacto! Y ahora que "probaste" tu punto, no veo cual es el problema. Tu eres una chica muy lista Phoebs, se que has considerado esa posibilidad. Simplemente no entiendo que es lo que te detiene ahora?
- bueno... En realidad...
De pronto Helga se palmeo la frente con brusquedad como si con ello, de repente entendiera todo el asunto. En verdad era muy hábil.
- No me digas que es por el cabeza de cepillo!?
Supongo que mi repentino silencio lo confirmaba.
- No puedo creerlo. Exclamo con decepción, puede que intentara no sonar de esa forma pero la conocía tan bien, era obvio que no lo aprobaba.
-Sabes algo Phoebs, lo único que espero es que no te arrepientas de ello.
- Oye, aun no decido nada. En realidad esperaba que pudieras...
- Ayudarte!? Discúlpeme Srita. Stanford pero creo que en este caso soy la menos indicada.
- Oye! No seas tan injusta, en verdad me gustaría que me apoyaras en esto.
- Relájate! Por increíble que suene, no hay ni una gota de sarcasmo en "esto". Digamos que yo también te tengo buenas nuevas, aunque no se si debería llamarlo de esa forma.
Y así fue como dio inicio el principio del fin, podrá sonar algo dramático pero en verdad fue en ese instante en el cual los cambios importantes empezaron a surgir
Hola, me gustaría leer sus reviews
algo de contexto, incluye el canon de jungle movie, esto es algunos años despues...
chapter 2. Gerald, Arnold
