Un trago de locura.

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Capítulo 7

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Discleimer: Harry Potter es propiedad de J.K. Rowling y supongo que de alguna multinacional con mucho dinero. Este fic esta escrito solo la con la intención de entretener y contiene personajes originales y bastante OC, por supuesto trato de ser fiel al canon pero recuerden que este fic contendrá Ron/Hermione y Draco/ Ginny -si, lo sé es una extraña convivencia de emparejamientos- por lo que el epilogo no sera tomado en cuanta y como su nombre lo dice contendrá mucha, mucha locura.

Viernes 7 de Febrero al filo de la noche y un nuevo día.

Miliant ve al encantador y brillante trió salir del bar, mientras su cliente apenas consciente manosea descuidadamente sus piernas, y no puede evitar pensar lo buenos que serían los chismes aun así no llama a ningún reportero. Sin importar los galeones quiere quedarse este buen cotilleo para si misma. Pero del otro lado del bar alguien no piensa lo mismo, esa noche el hombre había estado demasiado borracho y no había notado nada inusual, pero hace un momento cuando su mirada había decidido seguir a un dulce par de caderas coronadas por una larga melena pelirroja se encontró con una peculiar reunión que le bajo la borrachera y le hizo sacar el olvidado block de notas. Y no, no vio que Weasley menor y Malfoy bebieron un trago de locura, vio unos buenos amigos bebiendo y al heredero Malfoy coqueteando con la ex de Harry Potter, y lo mejor de todo los vio irse juntos con la aparente aprobación de su hermano... bueno eso es lo que a él le pareció ver.

Dos hombres cuasi ebrios -o algo parecido a ello- y una maleta con las ruedas arruinadas, de alguna forma fue todo un reto llevarlos a su departamento pero lo había logrado. Y cuando aparecieron todos apretujados en la chimenea lo primero que paso fue que Ron se pego la frente contra el borde de su chimenea y Malfoy estallo en incontrolables risitas para acto seguido golpearse el también cuando salia. Ginny recuerda también que trato por todos los medios que los dos hombres no terminaran la botella que habían traído con ellos pero fallo estrepitosamente, hasta el punto de unirse a ellos y terminar escuchando inocentes confidencias y también oscuros secretos; como que jamás fue el plan de los Malfoy tener solo un hijo o lo solo e invisible que se sintió Ron a pesar de crecer con seis hermanos.

-...y era como no tener nada en especial por que todos los sitios ya estaban ocupados, ni el más guapo, ni el más listo, ni bueno en deportes, ni siquiera el más travieso...yo era el que no fue una chica.

Ron hablaba con buen animo pero Ginny no pudo evitar la empatía y la tristeza.-Oh Ron...

-No, Gin, no es una queja tenía que superarlo y lo hice, ademas los amo a cada uno de ustedes- contesto el pelirrojo con una brillante sonrisa y Ginny supo que lo decía en serio.

-Entiendo, es difícil no amarla- opino el rubio con una sonrisa ligeramente seductora que hacia difícil saber si estaba bromeando o no.

-¡Draco!- le reprendió Ron que en algún punto de la noche comenzó a tutearlo con confianza- ¿qué no te enseñaron tus ricos padres buenos modales?

-Claro que lo hicieron, pero jamás me obligaron a usarlos- respondió complacido el rubio y aunque los dos pelirrojos rodaron los ojos ambos estaban sonriendo.

Y hubo risas, brindis e inevitablemente lagrimas, incluso gritos, incluso cálidas miradas profundas que no llevaron a nada por que Ronald trato de ahorcar a Malfoy pero el rubio se quito de encima al pelirrojo con magia no verbal y se negó de nuevo a confesar donde estaba su varita.

¿Saben cuál es la cosa más maravillosa del étincelle de vie? que no deja resaca. Así que cuando Ginny se despertó la mañana siguiente con los lejanos ruidos de la cocina estaba perfectamente lucida y recordaba cada vergonzoso detalle de la noche, bueno gracias a que Ron estaba ahí nada verdaderamente vergonzoso paso, y la pelirroja miro a su derecha donde su hermano aun dormía en una incomoda posición un sillón demasiado pequeño para él... esperen un momento...¿entonces los ruidos en la cocina?

Draco estaba haciendo pancakes y huevos en la cocina, mientras un agradable aroma a café se extendía por la casa.

-Creí que los elfos hacían eso por ti- dijo ella, más para si misma que para él. Y por cierto tenía que dejar de mirarlo fascinada. Vamos que solo se había quitado la chaqueta y se había subido las mangas de la camisa mientras lucia adorablemente despeinado... ¡y cocinaba!...algo que olía delicioso.

-Generalmente lo hacen, pero no significa que sea un inútil- respondió Draco volteando expertamente un pancake, para acto seguido servir un café y ofrecerlo con elegancia a la pelirroja.-¿Café?

-Gracias- dijo ella sin dejar de mirarlo. Y lo inevitable paso, las torpes manos de Ginny la traicionaron y Draco termino lleno de café.

-¡Ay!

-¡Lo siento!

Y antes de pensar nada la pelirroja estaba desabotonando la camisa y apuntandole con la varita para lanzar un hechizo de limpieza.

-¡No!...- dijo el casi desesperado, para enseguida arrepentirse de alzar la voz- lo siento eso la arruinaría... generalmente la ropa no me importa pero esta me la dio mamá.

Pero Ginny apenas escucha la nerviosa explicación del rubio esta absorta en la mancha roja que arruina la piel blanca, absorta en la ligera linea cicatrizada que atraviesa todo su pecho y le recuerda descaramente lo mucho que él también fue herido en la guerra, lo mucho que él oculta y ahora ella tiene la oportunidad de ver; oh por Merlin tiene que aceptar lo mucho que le gusta.

-Lo siento- susurra ella posando los dedos delicadamente sobre la piel enrojecida pero deslizándolos por la cicatriz.

Automáticamente Draco aparta la sartén de los pancakes del fuego y alcanza la mano de Ginny mientras conectan sus miradas. La camisa esta en el suelo y los huevos en la sartén siguen cocinándose con felices crujidos.

-No es tu culpa...- dice él por lo bajo, aunque no quiere decir nada que interrumpa su cercanía- tal vez me lo merecía.

-Eso no es...

¿Cierto? ¿gracioso? Draco jamás sabrá la palabra que seguía, porque el mismo se encargo de silenciarla... y Ginny, ella no tuvo ningún problema con ello y se permitió por fin ceder a la fuerte e inevitable atracción que sentía, enredado los brazos en la nuca de Draco y descubriendo si su cabello era tan suave como parecía, mientras él tocaba sus divinas caderas y la acercaba aun más a él como si no quisiera dejarla ir nunca.

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Después del alboroto inicial Molly no podía creer que Ginny no regresara con buenas noticias, así que después una terrible noche de incertidumbre la matriarca Weasley trato de contactar a Hermione, pero la castaña no contesto. Por lo que solo le quedo ir al departamento de su pequeña, donde esperaba que su hija tuviera muy buenas explicaciones del porque no volvió con noticias anoche. Pero por alguna razón "su pequeña" estaba en la barra de la cocina enredada con un stipper rubio sospechosamente parecido a Draco Malfoy.

-¡Por Morgana, Ginevra Molly Weasley ¿Qué estas haciendo!

Y el beso más dulce y mágico de la vida de Ginny se acabo con un grito de su madre que le hizo estrellarse con la realidad totalmente confundida.

-¡¿Mamá?!

-¡Señora!... yo...

-Tú no dirás nada maldito... ¡gigoló!- grito Molly mientras le apuntaba con la varita al rubio furibunda y confundida.

-No es lo que parece -afirmo Ginny tratando de calmar a su madre e interponiéndose entre la inestable varita y Draco. Ginny jamás olvidaría lo poderosa que podía ser su madre cuando estaba enojada.

-¿Malfoy? Es de verdad Draco Malfoy...¿te estabas besando con un Malfoy?- cuestiono Molly shockeada con la respiración agitada.

-Podemos explicarlo todo señora...- dice el rubio con calma y formalidad impropia de un hombre sin camisa frente a su furiosa posible suegra. Draco sale también de atrás de Ginny mostrando las manos en clara seña de que esta desarmado y que solo trata de apaciguar las cosas.

Molly aun los mira con ira velada y desaprobación pero su respiración se ha calmado un poco y Ginny aprovecha para comenzar.

- Mamá solo...

-¿Qué es este alboroto?- irrumpe de pronto Ron en la cocina, aun soñoliento- ¡Malfoy, por Merlin!- pero exclama exaltado cuando nota la falta de vestimenta de Draco.

-¡Fue un accidente! derrame café sobre él- explica con un grito Ginny parando las elucubraciones de su familia.

Pero a la matriarca Weasley la explicación no le basta. - ¿Y luego te caíste sobre el y sus labios chocaron?- cuestiona con sorna Molly sin bajar la varita.

-Esa parte no fue un accidente ,mamá, solo fue un beso inocente- explica la joven pelirroja sonrojada mientras Draco entrelaza los dedos con los suyos en señal de apoyo y se dispone a dar su explicación también. Pero la explicación no llega, un terrible olor a quemado llena el ambiente y el rubio corre a apagar la estufa.

-¡Los huevos!

Molly no se perdió las manos unidas y las miraditas del rubio y su hija, pero ella jamás dejara seguir tal insensatez. No entiende como Ginny paso de ser su hija perfecta a arruinar su bonita relación con Harry y reunirse clandestinamente con el vástago de los Malfoy. Nada de eso tenía sentido y ella no tenía por que aguantarlo. -¡Eso no me importa, ¿por qué no te has ido pequeño mortífago?!- exploto.

Algo en la declaración parece romper y arruinar, aun más, el ambiente. Ron solo parece ligeramente confundido y Ginny genuinamente indignada pero la respiración de Draco falla y la mano que retiro la sartén del fuego tiembla mientras el rubio es hundido en terribles recuerdos. Ginny no puede evitar acercarse.

-Madre, para...- pide Ginny entre la suplica y la ira.

Molly no comprende por que el chico Malfoy parece tan herido, pero no le importa. Tampoco comprende por que sus hijos parecen defenderlo.-¿Esta es la clase de compañía que te lleva a hacer tonterías, Ronald?- cuestiona la pelirroja mayor señalando al rubio como si hubiera una serpiente venenosa en la cocina.

Y ante tal pregunta es el turno de Ron de romperse. Pero no va a huir más, se canso de hacerlo.

-¡Basta!, no estoy haciendo ninguna tontería, solo invite a un amigo a casa porque él no podía volver a la suya y él haría lo mismo por mi. Y, sí, le gusta mi hermana y es un coñazo; pero él no piensa que todo lo que hago son tonterías. Se molesta en confiar en mí y preguntarme antes de condenarme.

Molly no puede creer el estallido y se queda un momento sin palabras asimilando todo lo que dijo su hijo. -¿Ron?

Pero el pelirrojo continua.-¿Por qué siempre estas segura de que es mi culpa?- cuestiona devastado.

Molly conecta la mirada con la de Ron y ve su tristeza pero no la entiende.

-¿Yo?... Hermione no es una chica tonta y mucho menos mentirosa, no se merece lo que le hiciste pero ella es buena y si te disculpas...- explica Molly con su mejor tono maternal y conciliador.

-¡No!, no lo haré, no tengo porque disculparme- dice Ron rompiendo la mirada con su madre y abandonando la esperanza de que ella lo entienda.- Ve con ella, ve las fotos; y si te atreves a decirle la verdad entonces olvida que tienes un sexto hijo aunque eso ya lo hagas a menudo.

A Ron le habría encantado desaparecer en ese momento pero no tenía varita así que un tenso silencio se extendió por la habitación hasta que una varita fue lanzada con una certera puntería, pero sin aviso, Ron la atrapo solo gracias a sus buenos reflejos.

-Lo estas haciendo bien- dijo Draco.

Y Ron sonrió con la más autentica gratitud que había sentido en mucho tiempo y desapareció.

-No entiendo, nada de esto tiene sentido- se queja la matriarca Weasley después de mirar impactada el incidente.

-Lo tendrá cuando veas las fotos mamá, y cuando lo hagas piensa lo que te ha dicho Ron- explica Ginny.

-No voy a dejarte con ...él- salta a la defensiva Molly.

Y por increíble que parezca Draco parece estar de acuerdo. -Tiene razón lo mejor es que me vaya...

-Espera ¡tu camisa!, dijiste que era importante. Y ahora no tienes varita, y seguramente aun no recuerdas como volver a casa- argumenta Ginny, sin la menor intención de dejarlo ir.

-Yo... seguro puedo buscar a Blaise o Greg...- trata de convencerla Draco que no quiere ganarse la enemistad de la madre de Ginny sin siquiera tener su cordura al cien por ciento, aunque por su furia inicial y los recuerdos que acaba de tener no cree que él pueda agradarle mucho nunca.

Molly mira confundida al chico Malfoy y no logra reconocerlo del todo, dejando de lado su confiado exhibicionismo, el chico parece un cachorro al que acaban de patear pero... que esta acostumbrado a eso. Y la Weasley mayor suspira rendida, cansada de ser la mala y no entender nada, además sabe que pelear con su hija solo la hará aferrase más, así que resignada sale de la casa no sin antes decir.

-Recuerden que los sangre pura esperamos hasta el matrimonio.

Ginny queda muda y sonrojada mientras Draco sale de su estado defensivo y no puede evitar reírse.

La matriarca Weasley no esta para nada apoyando esto pero ira un problema a la vez, así que lo mejor es hablar con Hermione y saber de una vez por todas por que comenzó esta locura.

Notas: Hola a todos, por fin un nuevo capítulo y Draco y Ginny se acercan un poco más, aunque Draco anda muy tranquilito y ya quiero que vuelva a modo malvado :D Ahora, gracias a Fiorella 2 y muminSarita por sus reviews, pronto se revelara el misterio de las fotos, y algo mucho más que agradecimiento a Sarita por aclararme lo de los "por qué"- hay que pena definitivamente no revise bien ese capitulo-.

En el próximo, veremos a donde fue Ron y una buena platica ente Molly y Hermione a quienes espero desarrollar mejor para dejar ver que no son simplemente malas y ya. Y bueno espero leernos pronto, animo a todos y cuídense mucho donde quiera que estén.