Un trago de locura.
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Capítulo 8
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Discleimer: Harry Potter es propiedad de J.K. Rowling y supongo que de alguna multinacional con mucho dinero. Este fic esta escrito solo la con la intención de entretener y contiene personajes originales y bastante OC, por supuesto trato de ser fiel al canon pero recuerden que este fic contendrá Ron/Hermione y Draco/ Ginny -si, lo sé es una extraña convivencia de emparejamientos- por lo que el epilogo no sera tomado en cuanta y como su nombre lo dice contendrá mucha, mucha locura.
Sábado 8 de Febrero, una agitada mañana.
La oficina de aurores esta siempre llena de expedientes a medio hacer y falta de personal, y un sábado por la maña esto es más notorio que nunca; en cuanto Ron pisa la oficina la culpa y todas las expectativas que tienen los demás en él vuelven a pesarle, pero recuerda ese "lo estas haciendo bien" hace tanto que nadie le decía algo como eso. Ni siquiera el mismo. Satisfacer a los demás a medias y hacer un trabajo mediocre, eso era lo que había estado haciendo, pero debe acabarse. La cacería y la resolución de un caso son maravillosas pero archivar informes aburre a muerte.
Scrimgeour siempre esta en su oficina así que antes que su resolución flaquee, aun con el trago de locura encima, Ron se dirige ahí. Y aunque al principio Red esta molesto y decepcionado e incluso piensa en las consecuencias políticas y la mala publicidad para el Departamento, Ron se mantiene firme y coherente, a decir verdad Red se ve completamente avasallado y no puede creer que Weasley este haciendo esto y aun más que lo haga sin Potter al lado. Scrimgeour a visto la mirada de Ron ausente en las reuniones de planificación y en los reclutamientos más de una vez, y aunque sabe que es un auror excelente en el campo es imposible no notar que el pelirrojo quiere salir volando por la ventana cada vez que esta en la oficina.
Red se encuentra con los ojos azules de Ron y sabe que tiene que dejarlo ir aunque lo lamenta profundamente, Weasley es la ancla de Potter y casi un guardián -por no decir niñera-, alguien que le recuerda que debe detenerse para comer, que no puede entrar en acción antes de que lleguen los refuerzos o que simplemente se esta esforzando demasiado; alguien que puede decirle a la cara al salvador del mundo mágico "Hey detente un poco, porque no puedes hacerlo todo solo". Red a firmado la renuncia pero en cuanto Weasley sale de la oficina solo puede preguntarse ¿Qué van a hacer sin él?
-¿Tú, llegando temprano? ¿Un sábado?- cuestiona la voz divertida de Harry, en cuanto Ron cierra la puerta de la oficina de Scrimgeour.
El pelirrojo tiene una avalancha de buenos y también malos, muy malos, recuerdos; todos atados al despeinado pelinegro. Es casi demasiado información, pero al final Ron quiere darle un abrazo a su mejor amigo y... contarle tantas cosas. Es casi una lastima que lo de Harry y Ginny no funcione.
-Es casi milagroso- se une a la burla un compañero auror, pero a este Ron no lo recuerda.
- ¡¿Harry...?!- habla Ron entre la emoción y la duda, hay tanto que quiere decirle y no sabe por donde empezar.
-¿Qué pasa?- pregunta Harry al notar la inusual seriedad de su mejor amigo.
-Hablemos afuera, ¿si?- pide el pelirrojo.- Mientras desayunamos.
-Que misterioso- dice Harry con buen animo y toma su abrigo del escritorio- y te contare del caso en el que estamos- continua mientras ambos caminan a la salida, Ron flaquea pero no se detiene.
Han ido a esa bonita y discreta cafetería, en la que la bonita y discreta mesera de bucles castaños se derrite por Harry desde hace meses pero él finge no notarlo.
-Esta vez no es un caso grande pero es mejor que lo de los Bunge...- comienza Harry emocionado.
-Tal vez no deberías decirme más- le detiene Ron.
-¿Por qué?- pregunta Harry mientras deja su taza de café a unos milímetros de sus labios y el vapor le empaña las gafas.
-Porque no trabajo mas para el ministerio- responde Ron de tajo.
Hay shock, parpadeos, tintineos de la losa chocando en la mesa y unos cuantos balbuceos. -¿Qué?
-Había estado recibiendo cartas- comienza el pelirrojo reflexivo y Harry confundido lo deja seguir- de varios equipos de quidditch ¿Y sabes? sé que las mandan por que esperan que te llegara a interesar a ti a través de mi y todo... pero yo... tengo que tomarlo. Yo era como un niño mirando por la ventana que no se atrevía a salir, pero se acabo, no puedo estar más encerrado. De verdad quiero intentarlo Harry.
El auror esta perplejo.-¿Ron, hablas en serio? el cuartel te necesita- argumenta.
-Sabes que eso no es cierto, el cuartel necesita a cualquiera que llene el perfil- responde Ron con una sonrisa y le da un trago a su propio café.
-¿Y que tal yo? yo te necesito- dice Harry con la desesperación y la confusión bailando en sus increíbles ojos verdes. Apenas comprendiendo que Ron habla muy muy en serio.
-Tú, eres el que menos me necesita, Harry- afirma el pelirrojo dedicándole al moreno una profunda mirada.- Pero en cualquier caso no vas a perderme, solo estaré a un "puff" de distancia, y siempre estaré para ti.
-Yo no entiendo ¿por qué de repente piensas esto?-cuestiona Harry mientras despeina aun más su cabello y busca respuestas en la mirada azul de Ron- ¿Qué te esta pasando Ron?¿Estas huyendo otra vez?
El pelirrojo siente un aguijón de culpa ante esas palabras precisas dichas por Harry pero no se deja amedrentar y responde sereno.- No, esto no es para huir, es para encontrarme.
-No suenas como tú- concluye Harry, después de mirar la cara de Ron un rato y no encontrar señales de broma- Ron ¿qué te pasa?
-La verdad me bebí un trago de locura- responde el pelirrojo inevitablemente honesto- pero estoy mejor que nunca...- agrega animado.
-¿¡Qué!?- exclama exaltado el pelinegro y salta de su silla como si quisiera salir corriendo en ese mismo instante, el conoce la mala fama del trago y sus efectos, ahora todo tiene sentido para el. - Claro que no estas bien, tenemos que hablar con Scrimgeour estoy seguro que renunciar bajo los efectos de un poción ilegal es...
El pelinegro esta sacando dinero de su cartera con una sonrisa y poniéndolo sin cuidado en la mesa, parece iluminado y complacido. Pero Ron no se ha movido de su sitio.
-Harry, ¿me has escuchado?- pregunta tras un suspiro- escuchado realmente.
El auror pierde un poco su euforia pero responde convencido.- Claro que te he escuchado, pero tú... solo espera hasta que esa cosa se te pase y todo volverá a la normalidad.
-Pero yo no quiero volver a la normalidad Harry.
Esta vez los ánimos de Harry se apagan por completo y su mente reproduce palabra por palabra la conversación que acaban de tener. Ron quiere dejarlo todo por el quidditch sin razón aparente... ¿Por qué ahora que lo piensa parece tener cada vez más sentido?
Ron a visto por fin comprensión en los ojos de Harry así que se sincera con su mejor amigo.-Sé que no sera fácil, pero incluso si fracaso quiero intentarlo. Ser auror es maravilloso pero no quiero quedarme tras la ventana pensando "que tal si...", quiero hacerlo, quiero fallar y ...
- No fallaras- dice de pronto Harry recordando al inseguro adolescente pelirrojo que se estremecía por las porras en las gradas y nunca lograba mostrar su talento al mundo, ese chico ya no existía, había pasado por mucho y ahora era un hombre decidido a luchar por su sueño.
- Gracias, Harry- dice Ron con una sincera sonrisa en los labios y camaradería masculina vuelve a florecer entre ellos.- Sabía que entenderías.
-Pues la verdad es que no acabo de comprenderlo, pero si sigues pensando todas estas cosas cuando la poción te deje de fluir por las venas te apoyare- asegura Harry ofreciendo su taza para un improvisado brindis .
-Vas a ser el primero en saber si algún equipo me acepta- declara Ron de buen amino chocando su taza con la de Harry; pero el buen humor del auror se apaga rápidamente.
-¿Sabes? después de esta conversación creo que te debo una disculpa- dice el moreno evadiendo la mirada de Ron.- No sabía que te estaba arrastrando a seguirme a hacer cosas que...
-No, yo... se me da bien fingir que todo esta bien. Y fui yo quien no se atrevió a hacer las cosas que deseaba y solo dependía de ti- acepta Ron apenado.
Harry mira perplejo a su amigo y piensa que ese trago de mala fama no es del todo una estafa. Curiosamente, Harry, no pregunto a Ron que lo había llevado a tomar un trago de locura y los dos amigos continuaron con una amena y apenas reveladora conversación, los secretos entre ellos eran demasiado escasos.
Hermione se mira al espejo y ve un desastre de rizos, piel pálida y ojeras, pero se niega a ser una patética chica llorando por una ruptura; así que se apunta con la varita y usa un montón de hechizos de glamour y belleza que nunca se había molestado en aplicar, después de un rato parece casi normal aunque el colorete en sus mejillas es un poco antinatural. Obligándose a la normalidad la castaña se dirige a la cocina y comienza su rutina matutina que la lleva a estar sentada en la mesa del comedor frente a un suculento desayuno pero no tiene ni una pizca de apetito. El timbre sonando salva a la chica de la monotonía pero cuando abre la puerta no sabe si estar agradecida o no por la visita.
-Hola querida, espero no molestar- dice Molly visiblemente apenada estrujando inconscientemente su túnica entre sus manos .
-Claro que no, pasa- invita Hermione con tensa cortesía.
La escena debería ser de lo más común,pero ambas mujeres están consientes de que esta visita no es como las demás y puede que las visitas nunca vuelvan a ser como antes. Molly tanteando esculca con la mirada el departamento y no encuentra nada inusual, Hermione misma parece fresca y despreocupada mientras que el departamento se llena con el olor agradable de comida recién hecha. Molly se pregunta si todo lo de la cancelación de la boda y la supuesta infidelidad de Ron son solo una broma de mal gusto.
-Yo he venido a apoyarte, por lo que paso con Ronald...
La voz de Molly es amable y por primera vez en mucho tiempo, no imperativa, pero Hermione no a pedido ningún tipo de ayuda y se siente casi malvado poner a Molly de su lado en una discusión con Ron. Pero de pronto Hermione recuerda que esta no es una discusión más, todo se ha acabado.
-Yo... gracias Molly pero no tenías que hacerlo- habla la castaña dudosa.
-Solo creo que ustedes deberían hablar y aclararlo todo, Ron dice ...
-¡No!- suelta enérgica Hermione, pero enseguida se arrepiente del arrebato.- Yo, lo siento, es que no pasara... esto no tiene justificación ni arreglo...
-Solo tienes que ver a Ron lo he visto esta mañana y ...- comienza Molly.
-No sé que te ha dicho, pero no es una victima en esto. He entendido que quizás no estaba siendo la mejor novia del mundo, pero él no tenía derecho de echar nuestros años juntos por la borda solo por una aventura.
El tono de Hermione creció a cada palabra y Molly pudo ver su ira y su tristeza, Hermione no era su hija pero la amaba como tal... pero no era su derecho reprenderla. Es más Molly nunca había tenido la fuerza y tampoco los motivos para hacerlo. Así que no sabe como manejar esta discusión y solo se rinde.-Yo solo quiero entender... las fotos ¿puedo verlas?
Hermione señala la mesita de la sala de mala gana y Molly se acerca temerosa,y solo ahora recuerda la tristeza en los ojos de Ron y no entiende que puede provocarla. Un hombre infiel no debería tener derecho a culpar a los demás de sus decisiones. Entonces la matriarca Weasley se encuentra por fin con las imágenes, es el beso más romántico que a visto, tiene ya casi treinta años que vio esas imágenes pero su opinión nunca cambiara. Por un instante Molly no entiende y esta a punto de preguntar a Hermione por que le muestra estas fotos viejas, ¿es después de todo este asunto una gran broma? ¿Va a salir George de atrás de un sillón riendo?
Entonces lo nota, algo que no había notado en treinta años, que Ron es absurdamente parecido a Billes Greedmond... bueno no es tan simple estas fotos están retocadas para hacer a Ron el protagonista de Candy Time... nada más esta modificado, los rulos de Clare Ricci son los mismos e incluso la cartelera en el escaparate del teatro es la de hace tres décadas.
Y entonces la pena y el desdén de Ron tienen sentido, "No le digas u olvida que tienes un sexto hijo". Molly esta al punto de hiperventilar, las lagrimas acuden a sus ojos y se lleva la mano a la boca para evitar hacer un escándalo ¿Hermione es una chica lista?
-¿Estas son las fotos por las que peleaste con Ron?- logra preguntar la pelirroja.
-No es una simple pelea, Molly, se acabo.
¿Hermione es una chica lista? se pregunta Molly con el temperamento bullendo, molesta con Hermione por ser intransigente y estúpida e incluso con Ron por decidir ser orgulloso y testarudo en el peor momento. Quiere tanto aclarar el estúpido mal entendido; pero cuando ve el impecable departamento descubre que no hay en el nada que indique que Ron vive ahí, no hay fotos ni póster de quidditch, no hay muebles cómodos de colores discordantes ni ropa tirada, no hay expedientes desordenados del Departamento de aurores ni su escoba o los implementos para cuidarla. Esto va más allá de la limpieza y el orden, los libreros y estantes están repletos pero no ve en ellos nada del interés de Ron, las cortinas son verde oliva y la sala marrón, Ron detesta esos colores.
-Oye ¿me puedes recordar cuál fue el ultimo caso en que trabajo Ron?- pregunta de pronto Molly para el total desconcierto de Hermione.
La castaña esta sorprendida por el abrupto cambio de tema, pero le sorprende más no tener la respuesta, no es un sentimiento al que este acostumbrada. Sobre los casos de Ron, al principio Hermione estaba muy involucrada en ellos y le encantaba dar consejos y puntos de vista sobre ellos, pero desde hace un tiempo ella estaba tan llena de trabajo y proyectos que Ron no había querido agobiarla hablándole de ellos. No sabía cual era el ultima caso en que trabajo o si estaba trabajando en uno.
- No sé- responde por fin.
-Entiendo, se acabo- dice Molly entonces y desaparece del departamento con un puff.
Notas: Wow no puedo creer que me tardara tanto en actualizar, pero no quiero atrasarlo más así que paso a publicar esto corriendo y espero leernos de nuevo pronto. Si hay más errores de lo común lo lamento, espero editar esto después.
