Un trago de locura.
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Capítulo 13
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Discleimer: Harry Potter es propiedad de J.K. Rowling y supongo que de alguna multinacional con mucho dinero. Este fic esta escrito solo la con la intención de entretener y contiene personajes originales y bastante OC, por supuesto trato de ser fiel al canon pero recuerden que este fic contendrá Ron/Hermione y Draco/ Ginny -si, lo sé es una extraña convivencia de emparejamientos- por lo que el epilogo no sera tomado en cuenta y como su nombre lo dice contendrá mucha, mucha locura.
El fin del día cualquiera de verano antes del desastre.
La cena en la Madrigera estaba lista y más de la mitad de los asistentes están ya en la mesa luchando con la mirada de Molly Weasley para lograr un bocado de alguno de los buenos guisos, pero la pelea es olvidada cuando las voces Ron, Draco y Ginny se escuchan aun antes de abrir la puerta. Molly sonríe y el resto de las reacciones son variadas, la mayoría de disgusto y es que aunque Ginny asegure que tienen que darle una oportunidad a su insufrible novio, el despectivo rubio no ayuda mucho a que eso suceda. Lo único que les hace soportarlo es la palabra de Ginny, pues tienen la confianza de que su pequeña hermana puede manejar a esa serpiente pero no entienden por que insiste en pasar su tiempo con ella. Una vez George se atrevió a especular que tan rara elección de novio, solo era para avivar la atención de Harry y termino con murciélagos saliendo por su nariz más de media hora y... después... no hubo más furia solo se enfrento a los terribles ojos llorosos de Ginny; nadie volvió a cuestionarla.
La puerta se abre y la cocina se llena de saludos informales y algunas bromas para el cuñado menos favorito de los Weasley, hay algo muy jodido en ver la cintura de tu hermanita en las manos de esa serpiente pero los hermanos no quieren arruinar la cena y aguantan con la esperanza compartida de que pronto Ginny olvide esa locura; no entienden como Ron parece llevarse bien con el hurón, pero no hay nada que hacer la pelea con Hermione le dejo mal y Draco pareció ser de ayuda al menos para hacerle olvidar lo terrible que se sentía que tu prometida rompa contigo por el cartel de una vieja película.
- Siéntense, siéntense, llegan justo a tiempo. Solo falta que llegue Harry y comenzamos- dice Molly animada.
Ante la mención de Harry la burbuja de Draco y Ginny se rompe un poco pero no dejan verlo demasiado, esta no es la primera vez que se encuentran y están seguros que pueden comportarse como personas civilizadas.
-Claro debe estar aun en el cuartel ordenando algún detalle- habla Ron para impedir que el silencio se apodere del lugar. La tensión disminuye un poco y la platica vuelve a fluir.
-Si, he oído que trabaja en un gran caso de pociones adulteradas- dice Arthur.
Y Draco se aguanta el comentario malicioso que estaba a punto de soltar cuando Ginny entierra las uñas en su muslo y entonces el rubio sonríe malicioso y tiene mejores cosas en las que pensar.
-Esa es una estafa terrible, escuche que llegaron incluso a Saint Mungo y hubo pacientes afectados- comento Percy indignado.
Y a Draco el caso ya no le pareció tan risible, las pociones medicas eran cosa seria.- Que infausto ¿cuál es la poción?- pregunta Draco interesado.
-Mmm...he...sanguinaria...- respondió Percy inseguro pues el resto de los chicos estaban un tanto sorprendidos de que a Malfoy le importara el caso, y de su rebuscado lenguaje mejor ni hablar.
Pero no hay espacio para que la conversación continué, ni siquiera con burlas para el vasto léxico de Draco, y la puerta es abierta por un apenado Harry que jadea, pues parece haber corrido para llegar a tiempo.
-Lamento la tardanza ...
-Hola cariño, nada de que preocuparte, comentábamos lo horrible del caso de las Sanguinarias adulteradas- le tranquiliza Molly, y con un gesto suave le invita a sentarse.
-Si, es...- Harry parece comenzar con un discurso formal.
-Pero no queremos molestarte con eso, deja las preocupaciones un momento, dejemos el trabajo en el Ministerio ¿te parece?- propone Arthur de buenas.
-Si, Harry relájate- le anima George, y el pelinegro suspira aliviado y asiente con una sonrisa.
- Bien es hora de comer entonces- dice feliz Ron y por fin puede servirse una buena porción de puré de papás, mientras los cuencos con guisos comienzan a rotar por la mesa.
Draco mira el caos y hace su mejor intento de entenderlo, le faltan al menos cinco piezas de cubiertos para sentirse cómodo pero después de varias cenas en la Madriguera esta casi acostumbrado a servirse por si mismo de una fuente que han tocado otros. Los Weasley son todos de un apetito excelente e incluso Ginebra ya tiene su plato lleno, cuando voltea a verlo y nota el plato de su novio vació le comparte una de sus propias piezas de pollo y arrebata un plato de ensalada de manzana a Ron y le sirve una generosa porción a Draco, el rubio al ver su sonrisa y sentirse consentido por su novia olvida sus tontas incomodidades y comienza a cenar con gusto olvidando que los pequeños dedos de Ginny tocaron su comida.
Por su parte Harry, aunque lo intento, no pudo pasar desapercibidas las manos juntas de Draco y Ginny sobre el muslo del rubio y su reciente intercambio de comida y miradas, es absurdo pero hay un pequeño agujero en su estomago y sabe que no sera llenado ni por el mejor pollo de Molly Weasley. Harry había afirmado una y otra vez que no volvería con Ginny, su ruptura fue mutua y necesaria pues él no estaba dispuesto a ceder ante, las que entonces le parecían, descabelladas exigencias de la pelirroja; pero ahora... Harry no sabe si es el simple hecho de que el nuevo novio de Ginny sea Malfoy o si se hubiera sentido de la misma forma con cualquier nuevo pretendiente, solo sabe que cada vez que los ve juntos se arrepiente profundamente de no haber luchado por su relación. La cena continua y ahora la nueva ubicación de la cesta de pan bloquea las manos de Malfoy de su vigilante- y espera discreta- mirada, entonces Ginny se sonroja y el rubio le susurra, Harry arde en ira. El vaso de Malfoy estalla. Y Harry no esta seguro si fue él o es alguna de las bromas de los chicos, cuando la fina ropa de Draco comienza a ponerse verde chillón en todas las partes mojadas esta claro que el mundo no depende de su estado de animo.
-No puedo creer lo estúpidos e infantiles que son- estalla de pronto Ginny.
Pero la mayoría de los hermanos Weasley e incluso Athur no pueden evitar la risa ante el cambio en la pulcra apariencia del rubio; por su parte Draco parece más hastiado que molesto y trata sin éxito de quitarse las manchas susurrando hechizos.
-Gin, olvídalo no pasa nada- dice él tranquilo y ella voltea a verlo con los ojos ligeramente aguados, una verdadera llama de ira surge dentro de él pero Ginny la paga con un solo toque.
-¡Estas sangrando!- dice ella alarmada tomando su mano con delicadeza y mirando los pequeños cortes como si fueran una terrible desgracia.
-Oh si, pero...- Draco no sabe que decir el tiene una tendencia a exagerar para ser mimado pero no es algo que le gustaría hacer frente a todos sus horribles cuñados que no hacen más que menospreciarlo.
-¿Qué clase de comportamiento es este?- pregunta de pronto enojada la matriarca Weasley y su ira parece ser tomada mucho más enserio que la Ginebra hace un momento, las risas se detienen y las mujeres en la mesa secundan con indignación la postura de su suegra, excepto Angelina que parece triste por que se termino la diversión.
- Hijo de verdad, como lo siento-dice Molly verdaderamente consternada mirando la mano del chico con varios ligeros cortes, una gota de sangre cae al mantel lleno de migas y por fin Molly parece darse cuenta de lo que dijo, el mote a salido solo y naturalmente de sus labios...y sus hijos se han puesto de un nuevo tono de verde aun más chillón que las manchas de la camisa de Draco al escucharlo.
-No hay problema-dice automáticamente educado Draco pues el también esta sorprendido e incomodo.
-Bola de inadaptados- reclama infantilmente Gin a sus hermanos antes de sentarse con un adorable gesto berrinchudo en su silla y poner toda su atención en las pequeñas heridas de la mano de su novio.
-Ginebra no hables así- le reprende Molly en una búsqueda desesperada de neutralidad después de su desliz anterior, pero no hay verdadero reproche en sus palabras.
Ginny asiente y vuelve a ponerse de pie jalando a Draco con ella.-Mejor vamos a mi habitación...-propone y un silencio sepulcral e incomodo invade la mesa-... a curar tu mano- aclara la pelirroja que se lleva al aturdido rubio que parece por un momento muy manso.
-Claro- dice él -permiso- agrega porque ni siquiera en ese momento puede olvidar sus modales; pero al cruzarse con las miradas enojadas de Harry y la mayoría de los hombres Weasley no puede evitar una ligera sonrisa triunfal, porque fuera de su vista en la habitación de Ginebra puede ser tan mimado como quiera.
Harry no sabe el porque de la sonrisita de Malfoy pero la detesta, una pequeña parte de el quiere pararse e impedir que Draco y Ginny se vayan tomados de la mano, pero otra parte le recuerda lo absurdo que esta siendo.
-No puedo creer que sean tan infantiles- reprende Molly vivamente decepcionada y dedicándole a sus hijos una de sus mejores miradas enojadas.
-En mi defensa no pensé que el tonto vaso se rompería, se suponía que solo debía escupirle- dice George aceptando la sutoria del crimen pero fundamentando su defensa desde el principio.
-George, esa no es excusa-reprende Arthur sin ganas después de un cansado suspiro- desde que Ginny lo trajo a casa no dejan de molestar al chico Malfoy y no creo que eso...
-¿Qué no ven que mientras más lo molesten, ella más lo defenderá?- explica Bill rodando los ojos.
-Es que es... irresistible-explica George con una sonrisa que comparte con su novia y es contagiada a sus hermanos, incluso Ron y Percy.
-No se que le ve, es un snob- opina de pronto Penelópe, sorprendiendo a todos.
-Yo no voy a explicarte que le ve- responde Fleur divertida.
Bill no parece nada feliz por ese ultimo comentario y reclama molesto lo primero que se le ocurre-¡Todo es tu culpa Ron, ¿por qué tenías que embriagarte con él?!
Ron no se toma a mal el reclamo y termina de tragar la comida en su boca para contestar tranquilo.-Fue una simple coincidencia, pero por ello me di cuanta que no es un mal tipo.
-¡No es un buen tipo!- vuelve a comentar Penelópe aireada- la prensa no dice nada bueno de él...
-Penelópe "Los surrurros de las sirenas" no es una fuente confiable información-le detiene Percy apenado y un tanto molesto, no paree ser la primera vez que hablan del tema.
-Esa revista es paja- se queja Molly totalmente de acuerdo con Percy, no puede entender por que una chica lista como Penelópe lee esas tonterías.
-Así ¿pero que dicen las revistas baratas de nuestro querido cuñado?- pregunta divertida y curiosa Angelina.
-¡Que obviamente hizo de su compromiso un espectáculo para luego abandonar a la pobre Astoria y que ahora solo sale con Ginny para mejorar su imagen!- responde Penelópe vivamente convencida mientras que Percy parece profundamente avergonzado y las personas en la mesa van de la sorpresa a la diversión rápidamente. Como si Malfoy pudiera engañar a Ginny. Ja.
-Querida deberías dejar de leer esas revistas.
A Harry le encanta la teoría de que Draco esta utilizando a Ginny para mejorar su reputación ante la prensa y la sociedad mágica, pero no esta tan desesperado como para creerla; la cena fue como siempre deliciosa pero inusualmente insatisfactoria cada minuto que paso después de que Ginny subió con Malfoy al segundo piso fue una tortura así que Harry decidió dejar la Madrigera temprano ese viernes y visitar a Hemione a pesar de que era un poco tarde, de cualquier forma Hermione siempre estaba despierta trabajando y a pesar de sus variados intentos nunca discutieron el tema de Ron, así que Hermione es su perfecta compañera para quejarse de Malfoy y deprimirse juntos.
Y tal como pensó Harry, al llegar al departamento Hermione estaba despierta pero... hoy no quería evadir el tema de Ron.
Notas: Espero que una disculpa por la tardanza sea suficiente, han pasado muchas cosas y aunque tengo muchas ganas de seguir con la historia no había podido hacerlo, ahora estoy aquí y espero recuperar el ritmo nos vemos pronto ;)
