Disclaimer: Nada de Harry Potter es de mi propiedad, los personajes y lo relacionado a la historia "canon" que pueda aparecer, a excepción de lo creado y modificado por mi persona, pertenecen a J.K. Rowling.
Muchísimas gracias a mi Beta Alexandrina Romanov
Luego del ritual, los días siguientes fueron muy productivos para Harry antes de empezar a practicar magia con varita. Decidió, que debido a que una guerra se estaba gestando, era un buen momento para empezar a estudiar tanto Aritmancia como Runas, que para su asombro y alegría le venían muy fácil; también dedicó más esfuerzo a la teoría de materias como transfiguración, encantamientos y pociones, ya que comprendió que con un entendimiento más profundo en la teoría, la práctica le sería más fácil. Igualmente, empezó el régimen de entrenamiento hecho por su abuelo, para poder aprovechar mejor su magia y aumentar su resistencia, en una lucha o duelo podían ser lo que marcara la diferencia o por lo menos eso mencionaba su abuelo en su diario. Antes de aprender la magia familiar de los grimorios, estos recomendaban tener un nivel por lo menos básico de oclumancia: la cual consistía en poder defender su mente de presencias ajenas, además de ayudar a su memoria y concentración; ya que la mejor forma de empezar la construcción de sus defensas era ordenar sus memorias, que en el caso de Harry, no era una tarea muy placentera por la naturaleza de las mismas.
Gran parte de su entrenamiento físico lo hacía contra maniquíes hechizados pertenecientes a la familia Black, que mostraban el efecto del hechizo en un cuerpo humano; por el momento, decidió simplemente mejorar sus reflejos para esquivar las maldiciones y aumentar su resistencia física en situaciones de combate.
Luego de varias horas de lectura en teoría sobre la magia en general, discusiones con varios adultos de la orden e incluso Dumbledore mismo; pese a que Harry aun lo resentía un poco por toda la información que el director le ocultaba, sabía que su conocimiento en la magia era superior a cualquiera y sería un imbécil sino lo aprovechaba. Harry entendió que la magia tenía tres pilares fundamentales: el primero era el entendimiento, mientras más profundo fuese y más comprendiese sus capacidades, podría ponerse por encima de sus pares; el segundo pilar, era la intención detrás del hechizo, todo lo demás era secundario, tenía que poder dominar la intención de manera que pudiera plasmar esta misma en la realidad a su voluntad, mientras más dominado lo tuviera, más fácil vendría a él; y el tercero de los pilares, era la creatividad con la que pudiera usar la magia, la mayoría de las personas creían que la magia estaba predefinida, ¿Para qué servía dominar los dos puntos anteriores si solo dominaba la magia de la misma forma que el resto de la gente lo hacía?, los verdaderos titanes de la magia solo movían su varita y le daban forma a su creatividad a voluntad. Y el poder mágico solo era determinante en hechizos a gran escala, o en un combate con alguien de igual nivel en los tres pilares anteriores.
Entendiendo eso, Harry comprendió de verdad porque Dumbledore era el mago más grande de la era, a pesar que Voldemort tuviese mayor poder mágico, Dumbledore aún lo superaba por lo menos en los pilares de creatividad y conocimiento.
Harry sabía que poder llegar a ese nivel de entendimiento iba a tomar mucho tiempo, algo que realmente escaseaba, pero con su conocimiento rudimentario y el esfuerzo que estaba haciendo, sabía que por lo menos superaría a sus pares en poco tiempo.
También, Harry se dio cuenta para su sorpresa, que en términos de poder, superaba a la gran mayoría de personas. Luego de investigar un poco más, se dio cuenta que con su patronus logró algo que para la mayoría era impensado, o hasta imposible, Dumbledore era el único que podría lograr un patronus tan poderoso como para espantar a más de cien dementores. A pesar de que mucha gente podía producir un patronus, este no aguantaría frente a más d dementores dependiendo de lo fuerte que sea la persona.
Al principio, sus días pasaban solamente en el estudio de teoría, repasando o incrementando su conocimiento en todas las ramas de la magia que le interesaban, desde runas y sus derivados, como las protecciones que rodeaban propiedades mágicas, hasta encantamientos, transfiguración y pociones; para luego pasar horas entrenando físicamente con pesas y aeróbicos, también con sus maniquíes, para terminar el día ordenando su memorias con el apoyo moral de Sirius. Cuando por fin terminaba esta parte del entrenamiento, su padrino recomendó que empezara a construir defensas más poderosas, hasta que encontrara a alguien en quien confiara para probarlas, ya que el mismo no sabía cómo hacer legeremancia correctamente.
Para poder entrenar en combate, con la autorización de Dumbledore, Sirius decidió pedirle ayuda a su prima Nymphadora Tonks, que era una aurora entrenada por el mismísimo Alastor Moody, y era una de las mejores en su oficio, además de ser parte de La Orden; incluso ocasionalmente aparecían en sus entrenamientos, Sirius y Moody, para que no se acostumbrara a una sola forma de combate.
Con el reciente cambio en cómo sentía su magia, la cual pasó de experimentar como un río que recorría su cuerpo de forma serena solo cuando realizaba magia, a sentirla como un caudal con gran potencia que pasaba por todo su cuerpo en todo momento. Un efecto que Tonks le hizo notar luego de derrotarlo en su duelo, ya que sus ojos resplandecieron durante todo el combate.
Luego de su primer duelo, Harry noto algo mal con su varita, parecía como si la varita no quisiera ser usada, de hecho tenía que poner más potencia detrás de sus hechizos para obtener resultados normales. Decidió comentarle a Sirius este problema.
— Sirius, ¿Tienes un minuto?
— Sí, seguro, ¿Qué problema hay?
— Es mi varita, esta varita —remarcó Harry señalando su varita de acebo, viendo la sugestiva mirada de Sirius.
— ¿Cuál es el problema?
— Siento que mi varita no me responde como debería, no se siente bien— luego de unos momentos reflexionando, Harry agregó.
— ¿Crees que por el ritual que extrajo la presencia de Voldemort, se generó algún cambio en mi magia?, al fin y al cabo era su varita gemela…
Al parecer, Sirius estaba de acuerdo con él, y la única forma de saber la verdad era yendo con Ollivander.
— Puede ser que tengas razón, por lo que mañana iremos a la tienda de varitas para arreglar tu problema.
Muy temprano en la mañana, Harry junto con Sirius, ambos camuflando su identidad, se dirigieron a la tienda de varitas. Al entrar, una voz desde el fondo de la tienda les dio la bienvenida.
— Lord Potter, acebo con un núcleo de pluma de fénix, 28cm, flexible y bonita con una conexión bastante particular, no esperaba verlo por aquí otra vez — y sin siquiera inmutarse continuó.
— Ni a usted tampoco, señor Black, roble con núcleo de fibra de corazón de dragón, 28cm. ¿Cómo los puedo ayudar?
Ninguno de los dos estaba preocupado por la revelación de su identidad, era sabido que Ollivander tenía una excelente memoria, y por alguna extraña razón era capaz de reconocer a sus clientes incluso sin verlos, por lo que simplemente le explicaron el problema que estaban teniendo.
Luego de observar a Harry de manera pensativa por unos segundos, simplemente asintió.
— Déjenme explicarles un poco el funcionamiento de las varitas. Hay dos tipos de varitas, la que escoge al mago, la cual generalmente se vende a los niños de 11 años porque su magia recién se está estabilizando, antes de esto, la mayoría de los niños no controlan su magia produciendo, según su estado de ánimo, lo que se conoce como magia accidental — al ver que ambos lo estaban siguiendo continuó —, esta es la razón por la que las escuelas mágicas comienzan su enseñanza a esa edad para que los niños puedan estabilizar y aprender a enfocar su poder. Debido a esta falta de madurez en su magia, esta no puede elegir su mejor medio para enfocarse por sí misma, por lo que es trabajo de la varita hacerlo —luego de dar un suspiro que parecía ser de pena prosiguió.
— Debido a esto, si uno no permite que la varita elija al mago o bruja a sus 11 años, su magia nunca se estabilizará por completo hasta que permita que otra varita lo escoja y pueda focalizar de forma más eficiente su magia —en ese momento sacó lo que Sirius y Harry asumían eran su varita, con suma reverencia la apoyó en su mostrador para seguir con su explicación.
— Por otro lado, están las varitas hechas a medida para el mago, una vez que el mago estabiliza más su magia, esta es capaz de elegir su mejor conductor. A pesar de ello, la mayoría de las personas no cambia su varita por una más personalizada ya que su magia se adaptó a esa varita y esta a su magia, por lo que en la mayoría de los casos no se produciría ningún cambio; pero si a la magia de un mago o bruja le ocurriese un cambio significativo, la varita se volverá más desobediente porque no es la magia que esta eligió. Por ende, cuando esto ocurre, el mago o bruja tiene dos opciones: elegir una varita predeterminada, la cual le funcionará de forma correcta, o, el poder darle la elección a su magia para obtener los mejores resultados— en ese momento Ollivander frenó para pensar con cuidado qué palabras utilizaría.
— Tienen que entender que la varita no hace al mago más poderoso, ya que solo es un conductor; pero con una varita más afinada a su propia magia, su focalización en la varita va a ser mejor y va a poder obtener mejores resultados.
— Entonces, ¿por qué no se escucha hablar más de este tipo de varitas? —pregunto Sirius muy interesado en la explicación dada.
— Esto se debe a que las varitas personalizadas son bastante caras, por lo que poca gente, incluso a los que les sucedieron cambios en su magia, las eligen sobre las predeterminadas — de su bolsillo Ollivander sacó lo que parecía ser un vial para almacenar líquidos.
— En las varitas personalizadas, se utiliza también sangre del mago, lo cual produce un segundo beneficio: su lealtad, ya que esta no cambiará, ni dejará que otros la utilicen al estar sintonizada con la propia magia del mago. Su madera se impregna con su sangre, produciendo así una fidelidad absoluta a su dueño, y una vez que este muere, la varita lo hace con él, ya que solo una persona con su misma combinación de sangre y magia la podría dominar.
Harry todavía extasiado por la explicación sobre varitas, le entregó su varita. Ollivander, luego de "escucharla", solamente negó con la cabeza y les indicó que se acercaran al fondo de la tienda. Una vez dentro, Harry vio con fascinación distintos bloques de madera de distinto color, y distintos frascos que parecían contener núcleos para las varitas, en el suelo se encontraba un círculo rúnico.
— Por aquí, Lord Potter, cierre los ojos dejando su magia fluir y acerque su mano a la madera, la que más cálida sienta, será la adecuada.
Haciendo como se le indicó, Harry se acercó a la mesa donde se encontraban los bloques. Luego de pasar por más de una veintena de maderas, Harry se sorprendió al sentir la misma calidez de dos distintas, una madera muy oscura prácticamente negra y otra madera de tonos dorados. Cuando Harry miró a Ollivander de forma insegura, este lo escuchó soltar una risa muy leve, para continuar diciendo:
— Ébano oscuro, esta madera tiene un aspecto y reputación impresionantes, y está altamente dotada para toda clase de magia combativa y para transfiguraciones. Por otro lado, el peral produce varitas de espléndidos poderes mágicos, que dan lo mejor de sí en las manos de los cálidos de corazón, los generosos y los sabios. Los poseedores de varitas de peral son, según mi experiencia, normalmente populares y muy respetados. Una elección de dos maderas no es algo muy extraño, pero aun así no tan común; lo que más me sorprende, es la particular combinación que parece ser una aparente contradicción, pero es lo que tu magia necesita para poder focalizarse de manera correcta.
Con eso, Ollivander las separó del resto, para indicarle que lo siguiera hacia donde se encontraban los núcleos.
— Bueno, ahora has el mismo proceso pero aquí.
Cerrando sus ojos y guiando su magia, así como en el caso anterior, también sintió gran calidez en dos objetos. Cuando abrió los ojos, Ollivander le mostró los dos núcleos que su magia había elegido.
— Interesante elección, pluma de cola de ave del trueno, poderosa, pero es difícil de ganar su confianza, particularmente útil para magos y brujas que practican la rama de la transformación, y puede sentir el peligro y lanzar maldiciones por su cuenta; y cuerno de serpiente cornuda, excepcionalmente potente y sensible al parsel, puede advertir a su dueño del peligro emitiendo un tono musical bajo.
— Bueno señor Potter, ahora el último ingrediente va a ser su sangre, que va a ser la catalizadora de su varita.
Luego de extraer un poco de su sangre y volver a Grimuld Place, ya que Ollivander les informo que el proceso de creación no podría ser observado por ellos, le informaron que volverían al día siguiente para no levantar sospechas.
Antes de salir, Sirius le pidió con discreción que hiciera una varita extra. Ollivander solo asintió y cuando Harry lo cuestionó, Sirius le dijo que siempre era bueno tener una de repuesto.
Al día siguiente, temprano como el día anterior, Ollivander los recibió con un rostro que mostraba cansancio pero igualmente parecía estar muy satisfecho con su trabajo.
— Bueno señor Potter, sus varitas requirieron más trabajo de lo que pensaba —explicó Ollivander ante la apariencia emocionada de Harry, Sirius estaba frunciendo el ceño.
— ¿A qué se debe eso?
— Oh, no es nada malo, se lo aseguro. Al haber sustancias mágicas contradictorias en la sangre del señor Potter, lágrimas de fénix y veneno de basilisco, tuve que maniobrar para que ambas puedan estar en su varita y esta funcione correctamente; algo, si se me permite de decir, requiere de un nivel de conocimiento en alquimia muy avanzado. Por lo que antes de fusionar las maderas, tuve que colocar las lágrimas de fénix con la madera de peral y el veneno en la madera de ébano, para luego situar una piedra de mármol de obsidiana, que generalmente se usa al final de la varita para lograr una mayor focalización, en el medio de la misma para que actúe como barrera entre los elementos —explicó Ollivander, con orgullo por su trabajo.
— ¿Las podemos ver? — preguntó Harry con anticipación. En el momento en que Ollivander abrió una caja de madera negra, Harry vio las varitas más hermosas que jamás haya visto: la madera de peral que generalmente era clara, con tonos dorados a su alrededor, poseía tonos negros del color del ébano; el ébano, que era totalmente negro, en el caso de la varita de Harry estaba rodeado del dorado del peral, creando así una verdadera obra de arte. Cuando Harry tomó la varita entre sus manos, sintió una calidez mayor a la que sintió con su primera varita, se sentía como un guante de seda que le quedaba a la perfección, como si realmente estuviese hecho a su medida.
—Madera de peral y ébano, imbuida con lágrimas de fénix y veneno de basilisco respectivamente, con núcleo de pluma de cola de ave del trueno y cuerno de serpiente cornuda, 30cm. Serán unos 800 galeones cada varita, caro pero es un trabajo excepcional. Como regalo le doy estos soportes de varita de dragón con un hechizo de invisibilidad y anti-convocante.
A partir de ese momento, los hechizos de Harry tenían más fluidez, si bien no los sentía más poderosos, le venían con mayor facilidad.
Luego de todas las horas invertidas, y que seguía invirtiendo en teoría, sentía que transfiguración, encantamientos y maldiciones era como una segunda naturaleza para él.
Harry era abatido en todos sus duelos. A pesar de haber mejorado sus reflejos y su condición física, eso solo lo hacía más difícil de derrotar y más difícil de cansar; pero a la hora de ir a ofensiva o tener que usar magia de manera defensiva, era superado de manera rotunda. Pese a que sus tutores le asegurasen que su magia era mucho más poderosa que la de ellos y que la magia le venía de forma más fácil, la experiencia que cada uno poseía era lo que realmente inclinaba la balanza.
Por eso, Harry decidió mantener su rutina de entrenamiento con los maniquíes. A pesar de ser menos capaces que Sirius, Tonks y Moody, estos maniquíes los podía usar en el momento que quisiese y cuando pudiese, a diferencia de sus tutores que tenían otras obligaciones que cumplir. Estos maniquíes, le permitían enfrentarse a más de un rival en combate, pudiendo practicar sus defensas mágicas y ataques frente a múltiples enemigos, además de poder seguir aumentando su resistencia física.
Con estos maniquíes, una vez que se sentía más seguro, decidió aprender el arte de desviar hechizos con un simple movimiento de varita. Esto, era especialmente útil, en situaciones donde los ataques lo agarrasen por sorpresa, o para no desgastarse físicamente o a sus reservas mágicas, ya que este método apenas utilizaba magia. El poder de este tipo de defensa, era similar e incluso superior a alguno de los escudos producidos por hechizos, pero no era muy utilizado debido a que un simple error de cálculo, lo cual en situación de batalla era probable que ocurriese, iban a impactar con su objetivo sin ningún tipo de resistencia. Pero aun así, Harry consideró que era algo que le podría dar una ventaja, aunque sea mínima en batalla, por lo que valía la pena dominar esta habilidad.
Para poder aprovechar su día al máximo, decidió que necesitaba una rutina. Mientras estaba con los Dursley, no se le permitía dormir hasta muy tarde, decidió que volvería a esa costumbre despertándose a las 5 de la mañana, para iniciar sus ejercicios físicos muggles hasta las 9am, cuando compartía desayuno con los habitantes de Grimmauld Place, a las 10 de la mañana empezaba con sus estudios en teoría tanto de grimorios como de las clases que se enseñan en Hogwarts, para concluir a la 1 de la tarde, hora la cual almorzaban. Empezaba su entrenamiento practico de magia con los maniquíes a las 2pm, concluyéndolos a las 6:30pm para cenar, a las 8pm empezaba su entrenamiento con alguno de sus tutores, finalizando a las 9:30pm para darle tiempo de ducharse, sortear sus memorias del día, practicar su oclumancia y poder dormir un poco después de las 10pm.
A pesar de tener un cuarto para él solo, Harry se dedicaba a estudiar en el estudio del Lord, en donde se encontraban gran parte de los libros de la biblioteca además del grimorio familiar, el cual no podía ser sacado del estudio. Este cuarto estaba sellado por el anillo familiar, pero una vez que el Lord asumía su posición, el estudio se abría para cualquier habitante de la casa; pero la mayoría de los objetos en esa sala estaban malditos para cualquiera que no sea de sangre Black, e incluso algunos solamente disponibles para el Lord y su heredero.
Harry decidió, que para mantener a los habitantes de Grimuld Place más seguros, prohibió la entrada a todos menos a Sirius; además agregó hechizos que le alertaran si alguien entraba al cuarto, como un encantamiento un poco más avanzado para trabar la puerta. Esperaba que con las advertencias y esos hechizos, alcanzara para mantener alejada principalmente a Hermione, que no paraba de acosarlo para poder entrar y aprender magia con él.
En una de sus sesiones de estudio, mientras leía el grimorio Black, este mencionaba que algunos miembros de la familia podían hablar parsel al haberse casado con una línea menor de Slytherin; la habilidad estaba extinta, ya por varias generaciones, aunque todavía en la biblioteca se podían encontrar algunos libros, pero no sabía dónde. Harry decidió, que quizá esa habilidad había resurgido en él, por lo que decidió probar invocando una serpiente.
—Saludos amiga.
— ¡Oh! un hablante, usted posee el don de hablar la magnífica lengua, ¿en qué puedo servirle?
—Solo quería saber si aún poseía el don, ya que mi magia cambió mucho— respondió Harry aun divertido por la reacción de la serpiente.
—Estúpidos humanos, el don está en la sangre, pero hoy en día es poco común por la poca renovación en su sangre.
—Muchas gracias por la información, noble amiga— y con eso la desvaneció.
Harry se dio cuenta que podría tener una gran ventaja en batalla, ya que solo había otro hablante en Gran Bretaña, y este no poseía sangre Black para poseer el conocimiento de estos libros, por lo cual decidió que empezaría con sus estudios en parsel también. Llevaba de un par de minutos buscando sin ningún avance y decidió probar algo —Abrir—, para su sorpresa, uno de los libreros se movió mostrando un pequeño estante con una nota de advertencia que decía: "Cuidado heredero, cualquiera que no posea el don, o no sea de nuestra sangre que tocase alguno de estos libros, tendrá una muerte dolorosa" y un par de libros sobre la lengua parsel en general, y en las distintas magias en las que se podía aplicar.
Un par de días después, una vez terminados los cuadernillos en parsel, Harry comprendió que esta lengua tenía principalmente aplicaciones curativas, con encantamientos propios o logrando mejores resultados a los ya existentes, además de crear protecciones más difíciles de romper. Otra particularidad, era que los hechizos en esta lengua a diferencia del latín, al ser una lengua mágica, los encantamientos no podían efectuarse de manera silenciosa.
Uno de sus días de entrenamiento, cuando estaba bajando al sótano donde se encontraba su sala de ejercicios, tuvo la mala suerte de despertar el retrato de Walburga, la madre de Sirius.
Flashback
Harry estaba por ir al sótano, cuando se tropezó con algo que había en el piso. La pequeña perturbación en el silencio, fue suficiente para Walburga, que comenzó a despotricar contra todos los mestizos, sangre sucia, traidores a la sangre y bestias que ahora habitaban su hogar. Con un movimiento de varita y silbando en parsel, erigió una barrera de silencio para no despertar a nadie; Harry sabía que si podía convencerla para que actuara de forma más civilizada, podría lograr que el elfo doméstico, Kreacher, cumpliese con todas sus tareas.
—Sra. Black ¿podría calmarse?
— ¿Quién crees que eres, mestizo?, la caída de la casa Black es una desgracia. Las únicas que actúan como Black son mis sobrinas, Bella y Cissy, el resto son una desgracia a nuestra familia.
—Para usted es Lord Potter, ¿o acaso olvidó todos los modales que aprendió?, yo soy el Lord de la Más Noble y Ancestral Casa Potter y Lord de la Más Noble y Ancestral Casa Black—. Exclamó Harry enojado con esa harpía.
— ¡Oh! la desgracia cayó sobre esta noble casa. Ya hasta un mestizo es el jefe de la familia, ese debería ser el título de Regulus, pero murió al noble servicio del Señor Tenebroso.
En ese momento se dio cuenta de cómo podría ganarse el respeto de la mujer. — ¿Así que está orgullosa de como una parte de su familia sirve a un impostor?—, sin permitir que dijera algo, Harry hizo lo que vio hacer a Tom un par de años atrás en la cámara de los Secretos —Tom Marvolo Riddle— modificándolo a —yo soy Lord Voldemort.
Harry con cara de satisfacción prosiguió —Como verá, él es un mestizo, hijo de una bruja de la familia Gaunt, que tuvo un hijo con un simple muggle— Harry en ese momento cambiando a Parsel dijo —En tu cara, perra.
Luego de unos segundos de silencio, el retrato sin la arrogancia característica en su voz preguntó — ¿Y tú piensas en derrotarlo?
—Así es— Respondió Harry.
Con una nueva convicción Walburga le dijo —Entonces ve, mi Lord, acaba con el farsante, y devuelve esta familia a su antigua gloria, ¡Kreacher!— y sin tiempo a que reaccionara escuchó un POP a su lado.
— ¿Si, mi señora?, ¿qué desea del simple Kreacher?
—De ahora en adelante, este es tu nuevo Lord. Es tu tarea que esta casa vuelva a su antiguo resplandor y hacer como te indique tu nuevo señor.
—Así será, señora— y con eso desapareció.
Fin del Flashback
A partir de ese día, la casa cambió radicalmente, donde antes solo había mugre y suciedad ahora solo había resplandor; sin embargo, Harry notó, que a pesar de que ahora Kreacher era servicial, era viejo, por lo cual, luego de hablarlo con el elfo mismo, decidió llamar al otro elfo leal a él.
—Dobby— escuchando un POP, y la excitada voz de su pequeño amigo.
—El gran Harry Potter, señor, ¿qué desea del simple Dobby?
—Señor Harry va a ser suficiente, Dobby, pero deseaba saber si querías trabajar para mí
—Oh, ¿el gran Harry Potter quiere que Dobby trabaje para él?, ¡qué gran honor!, desde que Dobby lo conoció deseaba unirse al gran Harry Potter.
—Pero pensé que deseabas ser un elfo libre.
—Oh señor, no por supuesto que no. Un elfo libre moriría al poco tiempo, porque necesita la magia de su amo para sobrevivir, es por eso que los elfos servimos a los magos, para poder seguir con vida. Dobby se unió a Hogwarts para poder seguir teniendo una fuente de magia, porque creía que el gran Harry Potter no lo quería como su elfo.
Harry aun sorprendido por las cosas que seguía aprendiendo, decidió que luego investigaría más sobre esta relación simbiótica.
—Bueno, Dobby ahora me ofrezco a ser tu amo, ¿qué dices?
—Si, por supuesto que sí, señor Harry, será un honor— dijo Dobby, mientras abrazaba la pierna de Harry de manera posesiva.
—De acuerdo, ve con Kreacher y podrán dividir sus tareas, espera mi llamado.
El resto de los días pasaron sin mayores incidentes, Harry pasaba sus días entrenando y estudiando. Pero una noche, luego de sortear las memorias del día anterior, sintió una especie de alarma que le alertaba de un intruso, un intruso en su estudio, lo cual significaba que tenía poco tiempo para reaccionar antes que ocurriera algo irreparable.
Pd. Como siempre los comentarios no son solo bienvenidos sino incentivados.
