Editado 10/08/2020
Disclaimer: Nada de Harry Potter es de mi propiedad, los personajes y lo relacionado a la historia "canon" que pueda aparecer, a excepción de lo creado y modificado por mi persona, pertenecen a J.K. Rowling.
Muchas gracias a Naraya y Alexandrina Romanov por sus increíbles correcciones y recomendaciones.
Cada vez faltaba menos para el final del verano, por primera vez, Harry no estaba tan emocionado de retornar a Hogwarts. A pesar que quería poder aprender magia enseñada por los profesores, a excepción de Snape, y tratar de hacer nuevos amigos, estas vacaciones habían sido las mejores de su vida. Pudo estudiar y practicar magia a su ritmo y gusto, además de poder aprender cada vez más de su familia por medio de los grimorios; ya que estos además de contener magia familiar, también lo usaba el Lord Potter como diario, para poder escribir sus pensamientos y teorías además de experiencias personales. También estuvo todo el tiempo que pudo pasar con Sirius, donde este le contó sobre sus sueños y experiencias antes de Azkaban y como su injusta encarcelación le arrebató todas esas expectativas.
Harry estaba orgulloso con su entrenamiento y sus avances, a pesar de seguir entrenando, durante la última semana de verano, decidió relajar sus sesiones para poder pasar más tiempo junto con Sirius, Tonks cuando se encontraba por los cuarteles, y los gemelos Weasley, con los cuales, a pesar de su distanciamiento con Ron seguían actuando igual con Harry.
Él aún recordaba con orgullo uno de sus últimos duelos, en el cual, logró vencer a Sirius y a Tonks.
Flashback
Harry se encontraba en el área de duelo de la Casa Black, esperando la llegada de Tonks y Sirius. Estaba tratando de llegar con estrategias nuevas para poder ganar, o por lo menos, escapar de una batalla en la que se encontraba en desventaja numérica; a pesar de haber ganado pocas veces ante Tonks y Sirius por separado, ellos decidieron que era momento de enfrentarse a más de un rival, todos los entrenamientos anteriores había perdido rápido de forma rotunda al enfrentar a ambos.
Pero hoy, Harry creía que podía ser diferente. Tenía un conocimiento muy amplio de hechizos, incluso algunos letales. Los había usado con sus maniquíes de entrenamiento, no en el entrenamiento con sus tutores por temor a herirles de verdad. Sabía que la transfiguración era un arte muy difícil, pero muy útil en la batalla ya que se basaba en dos factores: el poder mágico del usuario y la imaginación de este.
Por lo que decidió tratar de crear una estrategia basada en la transfiguración en vez de en hechizos, ya que a pesar de ser veloz con su varita, aún tenía dificultades para poder lanzar dos hechizos a sus rivales sin el mismo recibir daños. Por lo que cuando comenzó el duelo, Harry empezó lanzando típicos hechizos no letales como de aturdimiento, de desarme y otros tipos de incapacitación en sucesiones rápidas, de las cuales sus dos tutores se defendían sin mayores dificultades, una vez que estaban confiados decidió probar con un truco de ilusiones. Con un movimiento de varita, envió agua a sus oponentes, pero cuando esta tocase su piel sentirían como si esta estuviese hirviendo, lo que generaría una distracción suficiente para que Harry pudiera cambiar el agua en el piso del lado de Sirius a hielo y transfigurar los zapatos de Tonks en piedra y, sin perder tiempo, aturdirlos y atarlos.
Cuando los despertó estaban muy confundidos, ya que no tenían ninguna quemadura y sabían que Harry no había empezado todavía a estudiar hechizos de sanación por lo que cuando lo cuestionaron este simplemente les respondió, mientras se iba con una sonrisa en su rostro.
—Un mago nunca revela sus secretos.
Fin del Flashback
Harry, luego de su victoria en aquel duelo, se dio cuenta la verdadera utilidad de las ilusiones; la ilusión que utilizó en ese duelo estaba entre las más simples, pero había leído que un mago poderoso era capaz de crear ilusiones de sí mismo para utilizar en batalla. A pesar que este tipo de magia en sí, no causaba daños, uno de los pilares de la magia era la intención; por lo cual, si tu oponente no confiaba que su magia lo podía ayudar, esta no iba a responderle de manera adecuada, por lo que el poder de la ilusión residía en hacer creer a tu oponente que estaba en desventaja o peligro.
En las ilusiones más simples, como la del agua hirviendo, si tú oponente sabía que no era real, este no sufriría los efectos deseados. Pero con las ilusiones más complejas, como la creación de duplicados, aunque el mago supiera que no es real, las tendría que eliminar de igual forma; ya que, en casos de magos muy poderosos, estas copias falsas aún podían lanzar hechizos simples. La forma de eliminarlos era lanzando un hechizo a las mismas, por lo cual, le daría más tiempo en combate para lograr la victoria, o por lo menos poder escapar. Pero Harry aún recordaba la introducción de esta rama de la magia en el Grimorio de los Black.
"Descendiente, ahora estás por empezar el camino de una de las magias más letales, complejas de contrarrestar y difíciles de dominar. El arte de la ilusión, a diferencia de otros tipos de magia, donde uno puede vocalizar el hechizo, o incluso lo debe hacer para que la magia tenga efecto; está basado enteramente en la intención que se le ponga, ya que las ilusiones, a diferencia del resto de la magia, no es real, sino una alteración de la realidad misma con el único objetivo de poder dominar de forma exterior a tu rival.
Esta magia fue abandonada, hace ya muchos siglos, por el común de la gente, los grandes magos de antaño vieron necesario su eliminación, ya que una de las armas más poderosas de los magos no es su varita, sino su mente. Mediante las ilusiones, no se necesita controlar a su enemigo, sino a su entorno, hacerle creer que se encuentra en constante peligro. A diferencia de la maldición imperio, esta rama de la magia es mucho más difícil de diferenciar, ya que no solo se necesita fuerza de voluntad, sino también niveles de oclumancia muy altos, y por sobre todas las cosas, saber que uno puede estar enfrentándose a una ilusión.
Pero recuerda, que para un principiante, no solo es difícil la creación de una ilusión, sino también se tiene que tener la intención de que el rival y su magia las crean reales, mientras más compleja sea, más difícil será hacerla creíble. También, hay que tomar en cuenta, que este tipo de magia solo afecta el entorno y mente de la persona a la cual uno quiera afectar, pero estas no aplicaran a terceros, incluso estos que estén en la misma posición que él.
Por lo cual, ten en cuenta, no utilizarla abiertamente a menos que sea necesario o tengas el poder mágico y la práctica para lograr un mayor alcance, ya que estas magias fueron vetadas hace ya varios siglos. Pero recuerda, esta arma es muy peligrosa si se abusa de ella. Se pueden crear brechas en la realidad irreparables, incluso llegando a destruir la realidad de la zona afectada y por supuesto a la persona responsable de esta, el caos.
La época previa a su prohibición, se conoce como la época del caos, porque magos poderosos y ambiciosos querían moldear la realidad a su antojo y deseo, pero sus aspiraciones eran mayores a su capacidad y poder, lo que llevaba a su muerte y por ende al descontrol de estas alteraciones; por lo cual, el resto de los magos poderosos de la época, tuvieron que revertir y cerrar estas brechas que no se sabe, ni se podría saber, hacia cuál realidad llevan o incluso quizá puedan traer el verdadero caos hacia este lado.
Muchos magos, brujas y muggles murieron por estas alteraciones en la realidad, hasta que uno de los magos más poderosos de la historia, Myrddin Emrys, logró contener la brecha más peligrosa en un artefacto mágico que en realidad es un portal a lo desconocido, que hoy se lo conoce en el departamento de misterios como el velo de la muerte. Pero crear este portal, no fue suficiente para satisfacer a la magia y esta exigía un pago más grande, por lo que Myrddin Emrys cruzó el portal en una especie de sacrificio para dar fin al caos.
Las ilusiones que quedaron en nuestra familia, no son ni por asomo las que llevaron a la casi destrucción de la realidad, pero no trates de pasar estos límites de la magia familiar, porque no sé yo si pueda haber salvación esta vez, recuerda, la magia siente y exige pagos.
Por lo que te ruego, por favor, no caigas ante la tentación que te da el poder de alterar la realidad con el sentimiento de creerse un dios, ya que mientras mayor sea el nivel de dificultad, mayor control sobre ti tendrá la ilusión, por lo cual te pido, que el control sobre tu mente sea absoluto, ya que llegado un punto, tú mismo no podrás controlar tu creación."
Aunque Harry no entendía totalmente el significado de toda esta advertencia, comprendía lo suficiente como para saber que no debía abusar de las ilusiones.
Para lograr esos niveles de ilusión y lograr que sean útiles y creíbles, no sólo se necesitaría poder sino un alto nivel de concentración para crearlas y poder mantenerlas, lo que aumentaba aún más su dificultad para ser usada en batalla, pero Harry estaba decidido a lograrlo.
Harry estaba un poco decepcionado. La magia en la que se especializaban los Potter era imposible de utilizar en su sala de entrenamiento, ya que se necesitaba gran poder para manejarla y sus tamaños de destrucción eran enormes; al parecer, los Potter no les gustaba mucho la sutileza, aunque agradecía poder practicar las protecciones que había en su grimorio, ya que eran muy útiles para por ejemplo tenderle trampas a sus enemigos, o incluso las más poderosas, para eliminarlos por completo. Harry sabía por Bill, que en Egipto se encontraban algunas de las protecciones más horrendas y destructivas, las cuales si no eran desmanteladas, generarían las muertes más espantosas que uno podría imaginar. Al parecer, los Potter tomaron nota de este tipo de protecciones para defender sus propiedades de intrusos, aunque Harry sabía por Sirius, que Voldemort era conocido por lograr desmantelar casi cualquier tipo de protección.
De hecho, Harry, a raíz de esa conversación, empezó a preguntarle porque Voldemort era tan temido incluso a día de hoy, porque si Grindelwald había sido también un mago tenebroso, la gente no temía su nombre, lo que llevó a una conversación fascinante y terrorífica sobre la primera guerra mágica.
—Harry, tienes que entender que Voldemort ya no parecía humano, además de su increíble arsenal mágico, acompañado por un poder aterrorizante no parecía poder ser dañado. El utilizar las magias más oscuras y los rituales más repugnantes, incluso los Black, con toda su inclinación hacia lo mórbido, sabían que había magias con las cuales no había que meterse. Las imperdonables no son, ni por asomo, el peor tipo de hechizo que hay, hay formas mucho más dolorosas de morir o torturas que parecen haber sido inventadas por el mismísimo diablo —dijo Sirius de una forma solemne, no muy habitual en él.
»Pero para Voldemort, no había límite, a él, las imperdonables le resultaban tan fáciles como a nosotros un expelliarmus. Voldemort ahondó en las magias prohibidas, no las vedadas por algún ministerio o asociación, sino por la mismísima magia, por los magos antiguos que veían el peligro que esta magia podía causar tanto en la víctima, como en el victimario—en ese momento, Sirius decidió respirar hondo y servirse un vaso de whiskey de fuego para luego seguir.
»Los rituales que realizó Voldemort para lograr volver de la muerte, deben de ser los más leves, ya que el ser humano siempre aspiró a la inmortalidad, por lo que debe de haber más de un medio, pero con los que logró que su cuerpo se regenerará en plena batalla o resistir gran dolor, no quiero saber dónde los encontró. Aún recuerdo como un grupo de más de 20 aurores, entre los cuales estábamos tu padre, Moody y yo, lo rodeamos y empezamos a lanzar hechizos cortantes, hechizos letales, para que Voldemort simplemente los esquivara. El verdadero terror, fue en el momento que un hechizo le cortó el brazo y él simplemente comenzó a reírse como un maniaco para luego mostrarnos como crecía de vuelta y empezaba a contraatacar, asesinando a todos, menos a nosotros que logramos escapar —continuó Sirius con claro terror en su voz.
»Harry, entiende él ya no era humano antes de su caída, ahora tengo temor de lo que puede llegar a convertirse, y por eso la gente teme tanto un posible regreso, al punto de negarlo.
»Aunque —prosiguió Sirius —, quizá Voldemort no es capaz de todas esas hazañas con su cuerpo nuevo, de momento, pero si ya había utilizado los rituales una vez, no creo que tenga ningún problema para realizarlos una segunda —concluyó su padrino.
La conversación con Sirius logró que Harry se diera cuenta de dos cosas. Por un lado, que tuviera que entrenar mucho más de lo que pensaba, y necesitaba encontrar un lugar para hacerlo en Hogwarts, ya que no podía depender solamente de sus clases, y por el otro, que tenía que investigar mucho más sobre sus enemigos.
Un par de días después, cuando ya había conseguido mayor información de Grindelwald por los periódicos y algunos miembros de la Orden cuyos padres participaron en ese conflicto, Harry estaba listo para analizar las diferencias que existieron entre los dos últimos magos oscuros, principalmente quería entender sus inicios y cómo consiguieron reclutar a sus seguidores. También, comprender por qué si Voldemort era el mago oscuro más poderoso de la historia, incluso más que Grindelwald, su reinado de terror solo se extendió a Gran Bretaña, incluso otros países no habían aportado su ayuda en la primer guerra mágica contra él, demostrando que no creían que este problema escalaría a la Europa continental, como sí pasó con Grindelwald.
Luego de su investigación, Harry pudo entender la diferencia que existía entre ambos, con solo parte del discurso que Grindelwald dio en Francia: "Hermanos y hermanas, amigos y amigas" con esto él les hacía creer que los consideraba iguales, para después continuar mostrando como él no distinguía entre magos y brujas, no le importaba si eran sangre pura, mestizos o nacidos de muggles y no considerando a los muggles inferiores, solo diferentes.
Grindelwald consiguió fieles seguidores por una causa mayor a ellos mismos "El bien común", él no inspiraba miedo de sí mismo en sus partidarios, sino lo que le ocurriría al mundo sin él; al no distinguir por pureza de sangre entre sus seguidores, estos eran mucho más numerosos, él demostraba tener una causa social, en vez de ser una persona centrada en sí mismo. Harry, sabía que Voldemort era más poderoso, ya que este logró crear un ejército de inferis durante la primera guerra mágica, para lo cual se necesitaba gran poder, cosa que Grindelwald no logró. Pero Harry consideraba a este último mucho más peligroso, ya que los medios de Gellert eran mucho más convincentes y atractivos para las masas.
Por otro lado, Voldemort, por lo menos en su resurrección, ya mostraba su falta de balance mental, que pudo ocurrir como consecuencia de pasar trece años como un simple espíritu ocupando cuerpos ajenos o ya poseía este problema por los tantos rituales que realizó. Harry quería comprender cómo el atractivo y simpático Tom pasó a ser ese ente con forma humanoide que disfrutaba torturar a sus propios seguidores. Harry sabía desde su segundo año, que Tom podía ser muy convincente, pero no entendía cómo a pesar de su actitud actual contra sus propios adeptos y por la reacción de los mismos, parecía que esta era muy similar incluso antes de su caída, seguía consiguiendo aún más creyentes en su causa.
En ese momento, Harry comprendió, que Voldemort, luego de salir del colegio, no consiguió seguidores con su carisma, sino por el temor que infundía en los demás por su propio poder, ya que al fin y al cabo, era unirse o morir.
En cambio, Gellert lograba no proyectarse a sí mismo como malvado, sino como un cambio necesario para el BIEN DE TODOS los seres mágicos. Él quería lograr un bien para todos, o por lo menos eso hacía creer. En cambio, Voldemort demostraba estar centrado en sí mismo y solo ofreciendo promesas vacías de poder a sus seguidores en el futuro.
Gellert parecía ser un político competente, al lograr que grandes partes de la sociedad viesen a los gobiernos como los violentos, ya que él sabía cuándo no tenía que emplear la violencia, para poder luego clamar que él no era el villano, además de actuar públicamente dándole la bienvenida a cualquiera para mostrar cómo él no hacía nada malo. Voldemort, actuaba de forma terrorista desde las sombras, de forma más sádica, para que sus enemigos sientan el dolor y de esa forma, lograr generar aún más miedo a su figura llegando al punto que la población no se atreviera a decir su nombre.
Por un lado, los mortífagos, o gran parte de ellos, podían llegar a luchar por una causa, no morían por ella, sino por miedo a su líder. Por otro lado, los seguidores de Gellert, luchaban y morían por una causa, no por su líder, lo que generaba una lealtad más profunda, más inamovible. Harry estaba seguro, que si surgiese un mago tenebroso más poderoso que Tom, las lealtades de sus mortífagos flaquearían, ya que su temor y lealtad estaban fundamentados en su arrogancia de creer que los demás estaban por debajo de él, un error que Grindelwald no cometió, a pesar de saber que sus habilidades mágicas superaban a casi todo el resto de los magos.
Harry entendió, que para poder obtener sus propios seguidores, tendría que mostrarles confianza y darles una causa por la cual luchar, que casualmente era una dirigida por él, pero que si él muriese, la gente no perdiese su rumbo y aunque hubiese magos más poderosos que él, no era ingenuo como para creer lo contrario, sus lealtades no cambiarían. Él tenía que demostrar que los consideraba iguales, pero que entendiesen que él era el líder y el más poderoso entre ellos.
Al final, se dio cuenta que Dumbledore y Grindelwald no eran tan diferentes, ambos conseguían a sus seguidores por el mismo método, mostrándose como importantes y poderosos pero aun así eran prescindibles para la causa por la cual predicaran, pero dando a entender que con ellos al frente podía resultar más simple.
Lo que Harry encontraba fascinante y a la vez escalofriante, era como Dumbledore, sin muestras excesivas de poder, incluso con el total secretismo que manejaba, o las medias verdades que decía. Por ejemplo, lo que cuidaba la orden en el departamento de misterios era ajeno a todos, menos a él, incluso así, seguían sus órdenes sin protestar.
Él imaginaba su propio caso, donde por un cambio de actitud, mantener algunas cosas como personales, y no comentarlas a Ron y Hermione, estos lo acusaran de ser un mago oscuro alejándose de él, pero a Dumbledore, incluso con todas sus actitudes, se lo seguía como si fuese la revelación divina.
Cuando comprendió, que a pesar que Dumbledore nunca mostrara una actitud soberbia, la gente lo miraba como alguien del que era imposible incluso llegar a sus talones, que su experiencia, sin dudas vasta, y su poder mágico, algo innegable, eran algo más allá de las capacidades del mago común.
Con eso en mente, llegó a otra conclusión, la razón por la cual no habían más magos del calibre de Voldemort, Grindelwald y Dumbledore no era solo por falta de poder mágico, ya que poca gente tenía la suerte de poseer en esas cantidades, pero la habilidad y experiencia se podían obtener con esfuerzo, dedicación y tiempo, incluso se los podía llegar a superar. Se dio cuenta, que la gente en general estaba contenta con estudiar lo que la escuela les ofrecía, obtener un trabajo y vivir felices, no explorar los límites de la magia, que él consideraba un arte, que el único límite que podía tener era la imaginación y la cantidad de esmero que uno invertía en dicho arte.
Luego de todo ese razonamiento, se juró a sí mismo ser el mejor mago, nada se lo impediría, no sólo para destruir a Voldemort o para conquistar el mundo, esto último realmente no le interesaba, sino para poder ser el mejor y lograr enorgullecer a sus padres.
El día de regreso a Hogwarts había llegado, Harry sabía que incluso en Hogwarts él tendría que seguir con su riguroso entrenamiento, aunque el aspecto físico de su entrenamiento sería más fácil ya que tendría los alrededores de Hogwarts para ejercitarse, no podría mantener sus ejercicios que consistían en máquinas de pesas y sus semejantes, aunque pensó que los podría transfigurar, solo necesitaba encontrar un lugar adecuado donde hacerlo.
Antes de salir de su cuarto para ir King Cross, decidió encargarles una misión a Dobby y Kreacher. Rastrear a los miembros de la orden que ya estaban en misiones con distintas criaturas mágicas, como los hombres lobos y los gigantes, Harry quería cerciorarse que tanto Remus, por un lado, como Hagrid y Madame Maxime, por el otro, estuvieran bien.
Los elfos tenían la orden de rescatarlos y llevarlos a los cuarteles en caso de estar en extremo peligro, como así también de informarle a él mismo de su paradero en caso de no necesitar ser rescatados. Algo no le olía bien a Harry y temía que algo malo hubiese ocurrido.
Para sorpresa de Harry, no solamente los Weasley y Hermione estaban yendo a la estación, parte de la Orden los escoltaba. Moody, Hestia Jones y para alegría de Harry, Tonks. Harry sabía que este año iba a ser decisivo en su futuro, iba a comenzar relaciones de forma personal ya no solo con Neville y Susan sino con las Nobles y Ancestrales Casas que cada uno representaba. Debido a esto, durante algunos días del verano, Sirius le enseñó lo que sabía sobre etiqueta, la primera impresión era algo vital para lograr iniciar alianzas. Además de aprender más sobre la cultura del mundo mágico general, como de la de Gran Bretaña mágica en particular.
Durante estas sesiones, aprendió sobre el folklore británico, por ejemplo, el cuento de las reliquias de la muerte, algo que parecía ser más una realidad que un mito por la aparente reliquia que él poseía, o también como se creía que en la mesa redonda del Rey Arturo se encontraban ancestros de las familias mágicas más importantes de hoy en día. O que la creación del consejo de magos, antecesor del Wizengamot, se basó en las familias que Merlín mismo designó como gobernantes de Avalon unos años antes de su caída, entre las que se encuentran las familias Potter, Black, Malfoy o las ya extintas familias fundadoras de Hogwarts y la familia Peverell.
Por desgracia, no había podido aprender a bailar con una compañera femenina, ya que Tonks no podía mantener el equilibrio, por lo que tuvo que soportar las burlas de Sirius mientras practicaba con una escoba hechizada. Tendría que pedirle a alguna joven de su curso o superior que le enseñara, ya que las familias más antiguas solían tener bailes por la época de Navidad y, una vez que su estatus se hiciera conocido, iba a ser invitado tanto a las fiestas privadas en las mansiones de las familias, como a las del ministerio.
Pero ahora, tenía que salir al mundo real, ya no estaría en la seguridad del cuartel de la Orden, todo error que cometiera le costaría más caro, ahora tenía que representar no al niño que vivió, sino al jefe de dos de las familias más antiguas e importantes de Gran Bretaña.
A pesar de tener la esperanza de poder tener un año tranquilo, Harry no tenía muchas expectativas realistas sobre esto. Tonks ya le había informado que una tal Umbridge iba a ser la nueva profesora de DCAO, una de las personas que Harry recordaba que votó en su contra en la farsa del Wizengamot, y por el libro que exigía comprar, además de no tener mucho amor por él, tampoco sabría cómo enseñar la materia. Pero Tonks fue lo suficientemente amable como para prestarle un par de libros de aurores, no tanto por los hechizos, ya que con la biblioteca de los Black y el grimorio de su familia ya estaba cubierto, sino más bien para que pudiera aprender estrategias de combate y batalla, tanto en solitario como en equipo.
Harry llevaba consigo su grimorio familiar junto con el de los Black, ambos disimulados como libros de quidditch, y el libro de aurores de Tonks, simulando ser su libro de defensa para ese curso, ya que era ilegal que un no-auror tuviese alguno de estos libros.
Con pesar por dejar a Sirius en Grimmauld Place, y esperanzas por el futuro en este año, decidió abordar el tren luego de despedirse de Tonks, que muy fuera de su carácter, se la veía muy sentimental.
—Bueno Harry, espero que sigas entrenando, y en nuestro próximo duelo nos vuelvas a derrotar a mí y a Sirius, e incluso quizá puedas derrotar a Moody.
—Muchas gracias Tonks, por todo, prometo que vamos a seguir en contacto por cartas.
—Si, por supuesto Harry. Y no hagas ningún compromiso que te ocupe todo el día en tu primera salida de Hogsmeade, porque te iré a visitar. No te metas en muchos problemas —lo último se lo dijo mientras despeinaba su cabello.
Harry se sorprendió a sí mismo abrazándola, triste de no poder verla con la misma frecuencia que lo hizo durante el verano. En ese poco tiempo, la comenzó a ver como una hermana mayor en la cual se podía apoyar siempre.
En otro lugar de la estación, ya del lado mágico, se encontraba la presunta heredera de la familia Greengrass, Daphne, una chica de altura promedio con una figura aún en desarrollo, pero ya se podía observar que no tendría una figura tan llamativa, aunque lo que más destacaba era la belleza de su rostro, con un cabello rubio que mantenía sujeto de forma elegante, como se esperaba de una heredera de su calibre, para mantener el recato y unos ojos azules profundos.
Ella era una joven inteligente, pero no sobresaliente, pero su característica más destacada era su ambición, por beneficio propio, como por el de su familia. Por eso, cuando recibió la insignia de prefecta de Slytherin, se enorgulleció a la vez de sorprenderse, ya que esperaba que ese honor recayese sobre Parkinson al no ser tan mala alumna y principalmente ser del grupo de Malfoy, al parecer el hurón no tenía tanta influencia en Hogwarts como creía.
Pero esto no era la única novedad que iba a haber en Hogwarts, su padre ya le había informado de la ascensión de un nuevo Lord, jefe de dos casas poderosas, Potter y Black. No hacía falta ser un genio para determinar quién era ese nuevo Lord. Los registros del ministerio no eran infalibles, a pesar de no mostrar el nombre de la persona. Esa era la ventaja de tener una madre trabajando en ese sector del ministerio.
Flashback
—Daphne, por favor ven a mi oficina —le pidió su padre luego de la cena al final del verano.
Una vez ya dentro de su oficina, vio a su padre de espaldas a la puerta, mirando a la ventana y Daphne podía jurar que se veía su cara pensativa por el reflejo.
»Mi amor, siéntate por favor, necesitamos discutir un poco el futuro de este año escolar.
Cyrus Greengrass, a pesar de ser el líder de una de las facciones neutrales en el Wizengamot, y ser bastante despiadado en el ámbito político, hablaba muy pocas veces con sus hijas de política o su trabajo en general, porque las consideraba jóvenes para ese tipo de cuestiones, y pensaba que tenían que preocuparse de temas de su edad, no lo que unos ancianos ricos en el Wizengamot discutan, pero sabía que la información que poseía no era pública, y Daphne, era la única capaz de conseguir esta alianza sin que Cyrus mismo espantara al nuevo Lord. Su hija podía ser mucho más carismática que él, si lo deseaba, aspecto que heredó de su madre.
Cyrus, recordaba como su padre alababa a la facción neutral cuando era dirigida por los Black y Potter, y como luego de la muerte de los líderes, esta se dividió y la fuerza de este sector cayó drásticamente, ya solo sirviendo para apoyar a alguna otra fuerza. Cyrus no era una persona manipuladora, ni educo a sus hijas así, de hecho, no las había instruido en política, para que por lo menos en su tiempo en Hogwarts puedan hacer amigos y no aliados, pero eso no quitaba que quisiese aprovechar esa oportunidad para que los neutrales obtuvieran dos Casas Más Nobles y Ancestrales y sus 24 votos.
—Daphne, te preguntaras porque te llame ¿no? —preguntó Cyrus de forma dulce, ya que aún recordaba las tortuosas sesiones de política que su padre lo obligaba a escuchar. Daphne simplemente asintió.
»Bueno, primero quería felicitarte por tu logro de ser nombrada prefecta y que sepas todas las responsabilidades que ello conlleva. Pero te quería llamar, para pedirte el favor, de por lo menos trates de relacionarte de forma amigable con Lord Potter.
Daphne solo asintió, bastante interesada en los motivos de su padre para pedirle esto, por lo que este prosiguió.
»Sé que nunca te pedí que te relaciones con nadie, de hecho, te aconsejé que te alejaras de ciertas personas, pero si las señales que estoy viendo son ciertas, así como también las advertencias de Dumbledore; persona que no me agrada mucho, pero respeto su inteligencia y poder, además de los avisos del nuevo Lord, nos estamos enfrentando al comienzo de una nueva guerra mágica, y a diferencia de la anterior, no creo que nuestra familia pueda mantener un estatus neutral esta vez.
»A diferencia de la primer guerra mágica, al principio, los neutrales estaban unidos y sus líderes eran muy respetados por ambas facciones del Wizengamot y además mágicamente poderosos, por lo cual no hubo tanta presión de ningún sector para unirse; pero al día de hoy, los neutrales están divididos y no poseemos líderes ni tan respetados ni poderosos, por lo que en esta guerra, habrá que elegir bandos y lo principal para mi es la protección de nuestra familia.
Daphne ya sabía hacia donde iba su padre y no le gustaba para nada, solo tenía una pregunta.
—¿Por qué elegir un bando ahora? ¿Por qué no simplemente esperar o incluso irse del país antes de que estalle la guerra?
—Daphne querida, la verdadera neutralidad es imposible en la mayoría de los casos, y en el caso de una guerra, si ocurre en tus fronteras, no se puede no elegir un bando, a menos que seas temido, como lo eran los neutrales al comienzo de la primera guerra, pero ahora es un momento de tratar y volver a lograr un bloque fuerte. Si yo lograse asegurar la neutralidad de nuestra familia lo haría, porque no tengo intención de combatir, pero en este momento es imposible asegurar eso y sé que no me uniría jamás a un lunático como el Señor Tenebroso, por lo que tenemos que tratar de empezar a negociar con el sector que se le opone —le explicó su padre de forma tranquila
—Pero Padre, si nos aliamos a Potter perderíamos toda la neutralidad, si son una familia claramente seguidora de Dumbledore —exclamó Daphne
—En eso te equivocas, las personas que hoy en día están en el Wizengamot recuerdan o saben de los Potter como neutrales, a pesar que la historia generalmente los conoce como una familia de "Luz", muchas veces votaron en nuestro bloque.
»Pero haré lo posible para que no tengamos que elegir un bando. Me gustaría escapar, pero también hay cierto orgullo familiar que no me lo permite, como así también que eso no garantiza nuestra protección, ya que los rumores dicen que criaturas mágicas de Europa continental están migrando hacia estas tierras, lo que significa que las fuerzas de Voldemort también reclutan por esos lares y allí tendríamos aún menos seguridad, que aquí.
—Entendí, entonces ¿que deseas que haga?
—Solo que trates de tantear terreno con el joven Potter, ver si se puede lograr una posible alianza con él, ya políticamente es una fuerza muy poderosa, y según su juicio en el Wizengamot también es muy poderoso mágicamente, ya que logró producir un patronus lo suficientemente fuerte para ahuyentar a dos dementores. Espero estar en lo cierto y que sea la fuerza que incline la balanza en esta guerra.
Fin del Flashback
Así que con su nuevo objetivo en mente, decidió abordar el expreso de Hogwarts, algo tenía claro, este año no iba a ser para nada aburrido si los rumores alrededor de Potter eran ciertos y lograba generar un vínculo con él.
Pd. Como siempre los comentarios y sugerencias se agradecen y se incentivan.
